Después de las fiestas navideñas Antony junto a sus padres se fueron a conocer el mundo, Vicent pidió un año sabático en su trabajo y se lo otorgaron sin goce de sueldo, con sus ahorros pago el viaje de segunda clase, tanto a Rosemary como a a Antony no les importo porque pasarían el tiempo en familia. Con la fortuna de Rosemary pudieron recorrer los piases en primera clase pero Vicent Brower era un hombre orgulloso y sabiendo que la manutención de su hijo como la de su esposa siempre han corrido a cargo de los Andrew decidió que lo correcto era pagar el viaje. Rosemary fungió como institutriz para que Antony pudiera seguir con sus estudios.

Decidieron pasar los primeros meses en Escocia lugar de los antepasados de Antony, solo para disfrutar del lugar por que tanto Rosy como su hijo ya conocían la cultura y las tradiciones de ese pais . Después se fueron a Italia cuna del arte renacentista.

Mientras que los hermanos Cornwell pasaban con sus padres unos meses en Kenia acompañados de la tía Elroy. A mediados de ese año los hermanos Cornwell fueron traídos de regreso a América por la tía Elroy para seguir con su educación.

Candy tenía una vida muy buena por pertenecer a la familia Brighton, en lo material no le hacía falta nada y en lo emocional tampoco. Ella sabía comportarse como toda una dama en las reuniones sociales y cuando podía se ponía a cabalgar, correr por las praderas y colinas, disfrutaba de nadar en los ríos, ver los amaneceres, escuchar el canto de las aves, apreciar la belleza de las flores, pero lo que más le gustaba era trepar los árboles para sentir el aire chocar contra sus mejillas mientras recordaba y añoraba a su príncipe de mirada dulce, a pesar de los años lo seguía recordando y lo buscaba constantemente en las personas que conocía sin poder encontrarlo, a veces se desanimaba, la búsqueda le parecía desalentadora, era como si ese chico nunca hubiese existido, pero podía tocar el broche, podía verlo, incluso podía escuchar el repiqueteo de la campanilla que colgaba en la parte inferior de la joya, conforme pasaba el tiempo olvidaba su voz, provocando que la reliquia Andrew se convirtiera en un objeto que le recordaba a la niña rubia que no fue un sueño ni un espejismo, que el príncipe si es real.

Mientras en el colegio San Pablo el príncipe escucho unos ruidos tras los arbustos y sin pensarlo demasiado se adentro, lo que encontró lo sorprendió demasiado, era un espectáculo repugnante para él, Robert aprovechándose de su fuerza estaba maltratando física, psicóloga y verbalmente a Karen, la miraba con desprecio y superioridad, la tenía inmovilizada sujetándole las dos manos con una de él y con la otra le daba pequeñas cachetadas, lo hacía con frecuencia para causar molestia en la chica, pero eran golpes débiles para no dejar rastros de moretones, su mirada era de diversión por que se sabía más fuerte que ella, su sonrisa era maliciosa y las palabras dichas por el era un vómito verbal que solo podía compararse a excremento, Karen tenía los ojos rojos por las lágrimas que salían sin permiso alguno, con el rostro enfadado, con impotencia y temor al mismo tiempo, era como ver a un gato jugar con su comida, un gato embustero que da falsas esperanzas a su presa de sobrevivir, para al final dar el zarpado y herirlo ligeramente, así sucesivamente hasta degollar al ratón y finalmente comérselo sin ningún remordimiento de conciencia. Will al ver esto no pudo evitar gritar de indignación —¡si le vas a pegar ... Mejor intenta pegarme a mí!

Robert volteó por donde provenía la voz y con una sonrisa cínica le contesto —no te metas Andrew que no es tú problema

—Al momento de presenciar tal injusticia se volvió mi problema

—Tienes cierto afán de rescatar a las damiselas en peligro pero esta cosa que tengo en mis manos no se lo merece

—Es una persona, merece ser respetada

—Tienes los pensamientos de un perdedor, eres tan iluso creyendo en la gente ... ¿Crees en verdad que podrás ser un digno sucesor de tu padre? con esas consideraciones absurdas, la gente es tonta y se merece todo lo malo que les pasa, como está insignificante basura que lo único que merece es el desprecio

Fue sin duda una pregunta que calo en lo más profundo del ser de Will, una cosa era querer y otra muy diferente era poder, el estaba siendo educado para ser el nuevo líder del clan Andrew, quiere ocupar el puesto para que su padre se sienta orgulloso pero la verdad era que desconocía muchas cosas de como ser un buen patriarca, al darse cuenta que quizás Robert tenía razón en su discurso malintencionado para sembrar la duda en su corazón, apareció el temor de no ser lo suficientemente bueno para reemplazar a su padre, trago en seco sintiendo por primera vez desconfianza de si mismo. El príncipe pensó "puedo darme la vuelta y dejar que las cosas pasen, lo puedo hacer al fin y al cabo como dijo Robert no es mi problema, Karen no midió las consecuencias de sus actos y quizás esto le ayudara a ser más prudente en este mundo donde la razón la tiene un hombre sobre una mujer... las personas con dinero obtienen privilegios, justicia y buen trato sobre un trabajador, un campesino, en general sobre cualquier gente con escasos recursos a pesar de que sean honorables, ¡maldita sea, en ocasiones me molesta este afán mío de buscar justicia!. El príncipe sonreía sin ganas por que estaba seguro de que era una mala idea, suspiro por que a pesar de tener miedo contra su adversario que en verdad llegaba a ser intimidante, en su interior surgía una fuerza indescriptible, que le hacia sentir golpeteos en su corazón, sentía como la sangre le hervía a tal punto de percibir como le circulaba por las venas, sus ojos se dilataron mostrando una mirada fiera y decidida. Luego dijo sin titubeos _ suéltala …

_¿y si no quiero que?

Will se quito el saco, lo tiro en el suelo para arremangarse las mangas de su camisa mientras decía con despreocupación _yo te voy a obligar a hacerlo... prepárate para tu expulsión del prestigioso colegio san pablo

_jajaja no te atreverías, tu saldrías manchado también...

_quieres comprobar por ti mismo que si soy capaz... puedes ser mas grande pero no te tengo miedo, se perfectamente que puedo hacerte comer la tierra

_jajaja eres solo un chiquillo... no eres rival para mi

_suéltala, déjala libre y ven a comprobar si es verdad lo que dices

_¿por que lo haces? acaso esta porquería te importa... es eso

_es una persona que merece ser respetada

_no, no, ¡no!... es una imbécil que debió mantener su distancia _ Robert miro a Karen como si ella estuviera desahuciada y continuo hablando _ cierto o me equivoco... eres solo una bastarda, hija de la sirvienta que se murió después de dar a luz, y la que es tu supuesta madre solo tuvo caridad contigo para evitar las habladurías de que tu padre tenia sus queveres con la servidumbre ...

Karen sentía como la garganta se le cerraba dificultándole el habla_ eso no es cierto... son solo calumnias

_jajaja no lo sabias... ahora ya sabes por que tanta frialdad por parte de tu supuesta madre

Robert disfrutaba ver el desconcierto de la chica, se sabia poderoso por hacerla sufrir y dijo _Andrew sabiendo su origen ... Estás seguro de que quieres defenderla todavía

_ ella no es contrincante para ti ... ¡carajo ten solo un poco de honor!...

—¿Por qué te importa tanto? Acaso estás enamorado de ella

—No ... Solo que es una dama y nosotros como caballeros no debemos de tratarlas con violencia ni mucho menos denigrarlas

—Jajaja tu y tu moral son tan graciosas... _ Robert soltó la Karen después la empujo sin ninguna contemplación para que ella cayera al suelo y dijo con burla _ ese es tu lugar... _ luego se dirigió al príncipe _ Andrew sabiendo que no te importa esta sabandija, a mi de pronto también se me fue el interés por ella

Will con desconcierto hablo _ después de todo lo que hiciste ¡¿solo te vas?! ¡es enserio! ni una disculpa

_ dale gracias a dios de que me retiro... jajaja si te rompo tu carita bonita, hmmm tu papi se va a enojar mucho

_como si pudieras tocarme un solo cabello

_si puedo... pero cuando empiezo una pelea no paro hasta destrozar a mi contrincante ... no soy como tu, yo no tengo consideraciones, por eso me retiro, además ya falta poco para mi graduación. No voy a cometer una estupidez a estas alturas del partido... solo buscaba un poco de diversión con tu amiguita, jajaja ya me quite el estrés, ahora vuelvo a ser una persona civilizada como las de tu agrado "todo un caballero". ¿quieres una disculpa? _ el joven se acerco a Karen, después con soberbia dijo _¡no! yo no me disculpo por que nunca me equivoco

Para Will era impresionante ver a una persona tan perversa como Robert Hathaway, la manera de parecer todo un caballero frente a la gente, la forma de manipular a ciertas personas a su conveniencia, pero que en realidad era un monstruo con un bonito disfraz el de la sofisticación y la elegancia.

Karen se limpio el rostro, se acomodo el uniforme y con tristeza dijo _ yo no sabia nada... pero no creo que sea una mentira. Al parecer nunca fui digna para ti

Con amabilidad Will le contesto _ no es culpa tuya lo que hayan hecho tus padres

_siempre eres tan condescendiente... no deberías de ser tan perfecto, no sabes lo que provocas en las personas...

_Karen yo...

_falta poco para que empiecen las clases... es mejor irnos

_pero tu no estas bien

_ese maldito podrá insultarme, pero no debo permitir que sus palabras me afecten

_me da gusto que pienses así

En una noche de verano George manejaba sin rumbo fijo por la ciudad londinense, con ciertos tragos de mas el recordaba la boda de su antigua novia, no quería asistir a la celebración pero llego a la iglesia impulsado por una fuerza que lo obligaba a echarle mas sal a la herida, Katy se veía preciosa con ese vestido de novia, lo mas sobresaliente era su sonrisa que irradiaba felicidad por estar acompañada de Darren, el amor de su vida. En eso el joven Andrew vio un prostíbulo y decidió que eso era lo que ocupaba, desahogarse, aparco el vehículo y al bajarse del coche vio a lo lejos la silueta de una dama delgada, no era cualquier dama, ella era especial, George lo sabia por que esa mujer era la misma que soñaba desde que era pequeño, el caballero estaba sorprendido jamás pensó que algún día ese sueño se volvería realidad, pero era ella, podía reconocer esa melena grisácea, ondulada y extremadamente larga.

Continuara...