Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.

La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.


Chitose estaba haciendo los últimos preparativos de su nota sobre Uraraka cuando su celular comenzó a vibrar, fue casi un milagro que volteara, porque su móvil lo tenía en silencio, y sólo había puesto en vibrador tres números en específico, Monoma, Kendo y Shiozaki. Así que cuando vio el nombre de Kendo, no se sorprendió en lo más mínimo, y lo único que pudo hacer antes de contestar fue carraspear la garganta para fingir sorpresa.

— ¿Bueno? — Preguntó dudosa, o eso pretendía — Chitose al habla.

— Hola, soy Kendo ¿Ya te enteraste de lo que sucedió?

Chitose se tuvo que morder los labios para evitar sonreír.

— No ¿De qué?

— Del accidente automovilístico de Yaoyorozu.

La reportera sintió como le bajaba la sangre a los pies.

— ¡¿QUÉ?! — Gritó, y no le importó aturdir a su compañera. — ¿De qué carajos estás hablando?

— Prende la televisión — Le indicó Kendo, y Chitose al fin reconoció que aquel tono nervioso no era por el abuso de Uraraka, sino por Yaoyorozu, que era una buena amiga de ella.

— No me lo tienes que repetir dos veces. — Dijo rápidamente mientras cerraba las ventanas de su computador donde había escrito sobre Uraraka, el maltrato a la mujer y la cultura de la violación.

Agradeció que su laptop fuese rápida, así que inmediatamente cuando tecleó el nombre de Yaoyorozu Momo, le corrieron videos en vivo dónde estaban reportado un accidente.

— ¿Qué ocurrió? — Preguntó al otro lado de la línea mientras veía el primer video que le apareció sin importarle la cadena televisiva. Cuando el video empezó a reproducirse se veía como el reportero estaba entrevistando a alguien, y de fondo se veía un auto prensado a un tráiler, ¿Acaso alguien podría sobrevivir a un impacto como ese?

— Es lo que quiero saber — Respondió Kendo — Sólo sé lo que dicen los medios, y todos están igual, se llevaron a Yaoyorozu en una ambulancia pero no sé en qué hospital la internaron o en qué calidad de salud se encuentra. Por eso te llame, necesito saber que está ocurriendo y tú tienes más contactos, creí que sabrías algo más.

— Me acabo de enterar — Respondió Chitose aturdida. Algo le decía que había gato encerrado, las coincidencias pocas veces ocurrían en su medio; la mayoría de ellas eran a causa del ser humano y su intervención, y que sospechoso que el mismo día que Uraraka confesó su violación, su amiga tuviese un accidente. Algo estaba ocurriendo, y tal vez, sólo tal vez faltaba poco para aprehender al asesino de Tsuyu. — Pero descuida yo me muevo y te llamo cuando sepa algo más.

— Gracias. — Respondió la manager, pero antes de que colgara, Chitose volvió a hablarle.

— Por cierto ¿Cómo está Uraraka?

— ¿Uraraka? — Preguntó confundida — La verdad no sé, me imagino que bien, no ha declarado nada, y no se ha puesto en contacto conmigo.

— ¿No ha hablado contigo?

— No, ¿Por qué?

Chitose guardó silencio, intentando organizar sus ideas, estaba sintiendo la bilis en su garganta.

— Vigílala, ya perdió a una amiga, seguramente ha de estar alterada…

— Chitose Kizuki ¿Te estás preocupando por alguien más que no eres tú misma? ¿Qué sabes? — Preguntó Kendo inteligentemente, la conocía muy bien, ella como reportera no se involucraba con sus "notas" y en ese momento estaba traspasando esa línea ética que se había autoimpuesto.

— Nada, sólo que para una persona normal lo que está viviendo ella es demasiado fuerte, y hay ocasiones en que la situación sobrepasa a la persona. No me quiero quedar sin trabajo ¿Sabes? Estoy a punto de ganar un premio si continúo así.

Kendo resopló a través de la línea. Y Chitose se imaginó como estaba rodando los ojos.

— Eres increíble.

— Lo sé, por eso me tienes sub-contratada. — Respondió divertida, aunque después de contestar puso su rostro serio, no sabía porque, pero algo le decía que Uraraka era parecida a ella, y si eso era cierto, sabía lo que podía llegar a hacer si la culpabilidad la invadía y ella no tenía un propósito que la levantase. — En fin, yo te llamaré cuando sepa algo ¡Chaooo!

Y colgó la llamada, no quería pensar más de la cuenta, aunque al ver de reojo lo que había escrito, sabía que la chica no iba a tener un futuro cercano fácil.


Toga estaba de pie frente al televisor mientras jugaba con una almohada, Deku no había aparecido, pero esa noche no le importaba, ellos estaban conectados de alguna manera y le leyó los pensamientos, porque el accidente de Yaoyorozu correspondía a lo que había pensado esa mañana. ¡Lo adoraba!

Mientras más veía las noticias su ánimo mejoraba, el ver el caos que se mostraban las imágenes sólo le hacía imaginar como el cuerpo de la chica había terminado. Ella no era morbosa y no se imaginaba partes del cuerpo destrozadas u ojos salidos de sus cuencas, pero simplemente el imaginar la sangre que corría por el asfalto frio y oscuro le erizaba la piel, el contraste del rojo con el negro era una de las mejores mezclas de todas.

Decidió poner algo de música mientras silenciaba la televisión, no necesitaba escuchar al reportero, con las imágenes tenía, y además la música haría que la noche fuese más amena, quería bailar, tomar, ir de fiesta ¡Era una noche para celebrar!


Los ojos de Uraraka no podían creer lo que veían, era Yaoyorozu sonriendo con una sonrisa que se le hizo la más esperanzadora de todas, quiso correr a abrazarla, pero su cuerpo no respondía, además temía que pudiese lastimarla, no supo que hacer salvo mirarla fijamente, algo de la carga que había sentido se estaba disipando, y no sabía porque sentía que estaba respirando con más facilidad.

— Perdónenme por no reportarme — Se disculpó Yaoyorozu — Sé que han estado preocupadas por mí.

Hatsume y Uraraka vieron como como la chica con su brazo sano les hacía una seña para que se acomodaran a lado de su cama, ambas obedecieron, aunque lo hicieron más lento de lo que sus mentes quisiesen, pero su cuerpo no podía reaccionar al ver a su amiga que no se veía triste o preocupada en lo más mínimo.

Una vez se sentaron a su lado, Hatsume habló:

— ¿Qué ocurrió?

Yaoyorozu las vio a cada una, un poco más tranquila porque al parecer ya se habían reconciliado y entonces miró a Todoroki, como si estuviese pidiendo permiso para hablar, él asintió desde el lugar en donde estaba entonces ella asintió devuelta.

— Sé que este no es el momento preciso para anunciarlo… — Empezó a decir, mientras también veía a Mina y Kirishima que estaban dándoles su espacio desde la puerta de la habitación. — Pero necesito que me escuchen por completo y después seguimos con las preguntas ¿De acuerdo?

Todos asintieron.

Ella suspiró.

— Shoto y yo hemos pensando que sería buena idea conocernos un poco más el uno al otro. — Soltó de golpe. Y todos guardaron silencio, pero no porque lo habían prometido, sino porque la impresión los había dejado mudos. Kirishima incluso le tuvo que cerrar la boca a Mina para que no empezara a babear.

— Chicas — Dijo la azabache cuando confirmó que todos seguirían en silencio — Alguien cortó los cables de los frenos a mi coche, Shoto y yo íbamos a cenar y él estaba conduciendo cuando nos percatamos del hecho. Como pudo, él controló la velocidad hasta que nos lanzamos del auto aún en movimiento, pero era eso o impactar. Creo que es obvio que tomamos la decisión correcta.

Las chicas vieron de nuevo las heridas de su amiga y empezaron a comprender sus heridas. Tanto las de Yaoyorozu como las de Todoroki correspondían a lesiones de alguna caída con fuerza donde sostuvieron todo su peso con los brazos, en lugar de un impacto de frente como parecía en la televisión. Los arañazos correspondían a que seguramente Yaoyorozu rodó en medio de la carretera.

— ¿Entonces? — Preguntó Hatsume.

— Entonces sólo tengo un par de huesos rotos, pero estoy prácticamente bien, me darán de alta en poco tiempo, sólo estoy en observación por si tengo alguna contunción o algo parecido. No se preocupen.

Los ojos de Uraraka brillaban, y no pudo contener sus lágrimas por más tiempo.

— Me imaginé lo peor — Soltó mientras se limpiaba la cara con sus manos — Ya perdí a Tsuyu, no te quiero perder a ti, eres mi mejor amiga, no sé qué haría si… si… — La voz se le cortó al último, pero todos los presentes entendieron a qué se refería.

Yaoyorozu con su brazo bueno tomó a Uraraka y la acercó para que se abrazaran, también estaba lagrimeando.

— Tú también eres mi mejor amiga, y me moriría si algo te pasara — Dijo con voz suave — Entiendes porque me enojé ¿Cierto? Te quiero tanto que cada herida tuya es una herida mía, cada lágrima que sacas es una gota de dolor para mí. Yo te quiero, y te quiero ver feliz, por eso me molestó que tuvieses una carga tan pesada para ti sola cuando yo estaba a tu lado intentando dar lo mejor de mí. ¿Cómo podría decirme a mí misma que soy tu mejor amiga cuando no te pude ayudar en algo así? Me molesté contigo, pero más conmigo, porque estuve todo este tiempo a tu lado y nunca vi las señales, incluso yo te forcé a hacer varias cosas que tú no querías y apenas entiendo por qué… Estar en cama me ha ayudado en pensar, y sólo tengo una cosa que decir: Uraraka, lo siento.

A este punto del dialogo, todas las chicas estaban llorando, Kirishima también, pero lo disimulaba, y Todoroki sólo desviaba la mirada para darles privacidad. Yaoyorozu y Uraraka se abrazaron con mucha más fuerza, y luego se les unió Hatsume, que empezó a decir que también eran sus mejores amigas y que no las dejaría solas.

Los policías entonces decidieron darles un poco de privacidad, dejaron el cuarto mientras el trío se ponía al día con sus verdaderos sentimientos, era lo que necesitaban, ya que próximamente las cosas podrían complicarse y el apoyo entre ellas sería lo único que las podría sostener. Deseaban que aquel trío se conservara así, con ellas tres siendo tan amigas como en ese momento.

El tiempo permitido para la reunión acabó y fue hora de que Uraraka y Hatsume regresaran al hotel. Yaoyorozu seguiría en aquella casa por tiempo indefinido, por motivos de seguridad y porque Todoroki estuvo involucrado en el accidente, debía de permanecer oculta y sin comunicación con nadie del exterior, y aunque fuese algo incómodo para las chicas despedirse sin saber cuándo volverían a encontrarse, Todoroki les prometió que se verían más pronto de lo que esperaban.

Mina al ver un poco de tranquilidad en sus rostros, procedió a llevarlas a la salida mientras esperaban el coche que las dejó. Éste a los pocos minutos llegó, con las compras tal como ellas las habían dejado.

Se subieron al auto y de nueva cuenta Mina se posicionó en el asiento del copiloto, cuando el vehículo arrancó, Mina suspiró mientras revisaba su celular.

— Nena, sé que a mí no me corresponde, pero deberías de hablar con Bakugou, está como loco porque no le respondes.

Uraraka empalideció de repente.

Hatsume lo notó.

— ¿Bakugou? — Preguntó Hatsume, y Mina recordó que ella no había estado en la conversación de la noche anterior.

— Su pareja, es policía en nuestra comisaria, de hecho él está muy entregado en el caso del acosador, tanto que incluso lo suspendieron, así que está un poco desesperado por ver como terminarán las cosas.

Uraraka se enterró las uñas en los muslos y se mordió los labios, odiaba ser la víctima, la chica a la cual todos podrían usar como su juguete, la carga de todos por lastima. Hablar con Mirko la ayudó, y le dio el coraje para que pudiese hablar aunque estuviese temblado por dentro.

— No quiero — Soltó, y tanto Hatsume como Mina la miraron sorprendidas, era la primera vez que hablaba con una voz tan firme en días.

— ¿No? ¿Por qué? — Preguntó Mina sorprendida, pero Hatsume se limitó a observarla, no dejaría que ningún detalle en su expresión corporal se le escapara.

— Porque no confío en él. — Respondió mientras su cuerpo se tensaba — Antes de que todo esto ocurriese, encontré… algo, que daba a entender que se seguía viendo con Camie…

Mina inmediatamente se giró para verla, Uraraka se notaba incomodísima, estaba desviando la mirada y tenía las manos hechas puño. Sabía que por su estabilidad mental las preguntas "¿Estás segura?" y "¿No te habrás confundido?" debían de ser eliminadas, al igual que las frases "Estas exagerando" y "Bakugou no es capaz de hacer eso, te estarás confundiendo".

Así que se limitó a exclamar:

— ¡Ese bastardo!

El auto seguía en movimiento pero ya nadie dijo nada después de aquello. Llegaron a la zona dónde estaba el hotel y entonces Mina después de tranquilizarse decidió volver a tomar el control de la conversación.

— Chicas, ya casi llegamos ¿Necesitan comprar alguna cosa? Recuerden que deben de salir lo menos posible del hotel.

Uraraka carraspeó la garganta.

— Yo… Necesito una libreta o un diario.


El dúo de chicas llegó al hotel con más bolsas de las que tenían pensado llevar, pero Mina se había emocionado en la librería en la que se detuvieron y no sólo le compró a Uraraka un diario con notas, sino que las complementó con stickers de cactus, plumas, marcadores, y una taza para café. Al ver el precio en la nota final Hatsume quiso intervenir, pero ella la tranquilizó diciéndole que todo eso se lo cobraría al "Niño malcriado que cree que puede jugar con los sentimientos de mi amiga".

Hatsume al entender su idea, cogió un libro y un paquete de marcadores para ella, y los puso también en el mostrador.

No pidieron nada de comida porque Aoyama ya les había avisado que él se encargaría de ello, así que como todo sueño de una mujer, llegaron a la limpia habitación del hotel, con sus bolsas y la comida esperándolas. Si no estuviesen en esa situación lo disfrutarían de sobremanera.

Como Uraraka ya estaba más tranquila decidieron ver televisión para pasar el rato, ya estaba oscureciendo y faltaba poco para que Uraraka durmiese, ya que volvería a tomar las pastillas para dormir, y como tenía de nuevo la visita de Mirko y aquel misterioso trabajo que le había encargado con su nuevo diario, debía de levantarse temprano para alistarse.

Esa noche todos se acostaron temprano, de vuelta los tres en aquella cama enorme, mucho más relajados y confiado que el día anterior, empezaban a ser optimistas.

Al día siguiente mientras Hatsume trabaja en la mesita de la cocina con su laptop, vio como Mirko salía de la habitación donde estaba Uraraka con una sonrisa orgullosa, se despidió y entonces la chica se acercó a la habitación para indagar que estaba ocurriendo. Al asomarse Uraraka estaba escribiendo algo en el diario, pero levantó la mirada cuando sintió que Hatsume se acercaba.

— Necesito hablar con Bakugou. — Dijo con toda la fuerza y el coraje que su ser le permitía.


Al fin llegamos a los 200 reviews en fanfiction y a los 8k de votos en watpad ¡Muchas gracias! ¡Enserio muchas muchaaaas! Nada de esto lo podría lograr sin ustedes y estoy muy muuuuy emocionada, sé que los número son sólo eso, números, pero siento que es un calificativo de mi trabajo, y estoy muy orgullosa de poder llegar y gustarle a tantas personas ¡Los adoro! Ya vamos en la recta final, y este año y medio me la he pasado muy bien con ustedes, he aprendido tanto y conocido personas especiales gracias a este trabajo, y no puedo más que estar agradecida. ¡Les envio un beso!

Agradecimientos especiales a:

Blackangel168: ¡Que bueno que te siga gustando la historia y que vuelvas a tener el tiempo para leer! Me emociona mucho que aun entre tantas cosas en tu mente un huequito de ella seguía pensado en el fic, ¡Me motiva mucho! Y sobre la situación, ya estaremos cerrando todo, y la escena con la psicologa se explorará mucho mejor en el capítulo siguiente, te gustará, hasta me asesoré y todo, en fin ¡Disfruta la lectura!

Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!

Nos leemos~~