Flammy, mujer de gran entereza, cuya fuerza a sido forjada por la crueldad de la vida. Ese día trabajo doble turno por que la compañera que debía cubrirla por la tarde en el hospital donde laboraba como enfermera no llego a trabajar, podía reusarse a doblar turno pero sabia perfectamente que ser enfermera implicaba de sacrificios y compromiso por esa razón decidió aguantarse el malestar que le causaba la irresponsabilidad de su compañera, mas sin embargo sabia que no debía de enojarse mas de la cuenta por que mas trabajo significaba mas dinero, que ciertamente no le estorbaba y le ayudaba a cubrir sus gastos de mujer soltera e independiente.

La dama de mirada dura y fría, caminaba por las calles oscuras y peligrosas de la ciudad para poder llegar a su humilde hogar, su casa estaba a veinte minutos caminando de su trabajo, sabia de los riesgos pero era la vida que le toco vivir y quejarse no le ayudaba a enfrentar las dificultades que la rodeaban, solo se limitaba a continuar con el destino que ella misma eligió, no podía utilizar las rutas que rodeaban el poblado por que eran mas inseguras que las del centro, a pesar de que contenían los bares y los prostíbulos también contaban con mas iluminación y con mas gente transitando en ellas a altas horas de la noche. La mujer se trasladaba utilizando unos zapatos negros de charol, que tenían unos tacones de tres centímetros de alto y unos cordones en la parte de enfrente, su figura esvelta era envuelta por un vestido sencillo, primaveral, de un color azul tenue casi blanco, que se ajustaba a su cintura, la falda era amplia y le llegaba por debajo de la rodilla, en la parte de arriba estaba adornado por un ligero escote en forma de corazón cuyas mangas eran unas tiras delgadas dejando al descubierto sus hombros que mostraban una piel suave y blanca, su rostro era libre de expresiones solo se limitaba a observar y pasar desapercibida, en la cara tenia un fleco de lado que le ayudaba a mostrar un aspecto mas dulce a su persona y su cabello era tan largo que le llegaba por debajo de la espalda, por lo regular siempre lo traía recogido en un moño alto pero en esta ocasión gracias a su mala fortuna se le reventó la liga saliendo del trabajo y tuvo que dejarlo suelto involuntariamente para que le callera como cascada por el cuerpo. Flammy estaba cansada por su trabajo pero no se permitía caminar lento, mas bien ocultaba su agotamiento físico, mostraba seguridad y entereza a cada paso que daba, al estar frente a una plaza que tenia una farola que alumbraba los arboles del lugar decidió detenerse en la contra esquina para admirar el paisaje por unos segundos, también se permitió suspirar para llenar sus pulmones del clima fresco del verano, no era la primera vez que veía ese paisaje pero si era la primera vez que le llamaba la atención. Ella estaba parada de manera regia como lo haría una persona con el autoestima alta, que sabe que tiene la cabellera mas hermosa del mundo cuyas ondulaciones quedan en un ángulo perfecto para que la luz de la luna se refleje en cada hebra provocando destellos plateados en esa noche mágica.

Ese momento, esa circunstancia, ese escenario, todo concordaba al mismo sueño que George a tenido desde que tiene memoria. El joven Andrew no escucha, no presta atención a su alrededor por que esta absorto contemplando a la mujer misteriosa que tiene frente a el, sintiendo cierta emoción como también alegría de poder estar en ese lugar y en ese tiempo, no puede dejar de verla, como tampoco se puede permitir que se le escape ahora que por fin la a encontrado.

En ese instante la chica sintió la presencia de alguien y de reojo pudo observar la silueta de un hombre alto e imponente, portando un traje y una gabardina negra, también traía puesto un sombrero con copa alta del mismo color que su atuendo, el caballero le provoca desconfianza por que estaba demasiado quieto y pareciera que no le quitaba los ojos de encima, con cierto nerviosismo Flammy continuo con su camino apresuradamente, pero después de unos instantes empezó a escuchar unos pasos que la seguian y en su incredulidad decidió entrar al primer lugar donde vio gente sin percatarse de que era un bar de mala muerte.

George al verla entrar a la cantina solo sonrió y pensó que esa mujer era diferente, decidida y sin prejuicios morales, también pensó que quizás era una dama de la vida galante pero desecho esta idea por respeto a esa bella fémina, entro al mismo lugar que ella para no perderla de vista. La mujer al ver donde se había metido y dándose cuenta de que ese sujeto estaba mas cerca de lo que pensaba se sentó en la barra y le pidió al cantinero una cerveza de jengibre, Flammy no sabia de bebidas alcohólicas pero en una ocasión escucho a un paciente decir que la cerveza de jengibre era estupenda y decidió probarla mientras esperaba que ese hombre se aburriera y se fuera dejándola en paz. El empleado tenia una expresión expectante por que no era normal ver a una mujer en ese lugar de hombres, ella no tenia finta de ser prostituta mas bien parecía una señorita seria y recatada, pero dejo de analizar la situación para limitarse a servirle el liquido ambarino en un tarro. La mujer tomo el recipiente de vidrio y le dio un pequeño sorbo sintiendo en el paladar algo amargo y dulce al mismo tiempo mostrando una mueca de desagrado. Después escucho una risa contenida seguida se una voz varonil que decía:

_bella dama puedo invitarle una copa

La mujer juro por su vida que jamás volvería a escuchar esa voz aterciopelada provocando un acceso de tos en ella, con el rostro de asombro y con los ojos bien abiertos, se dispuso a ver a ese hombre de traje negro y sombrero de copa negra, cuando suena la campana de la torre anunciando las doce de noche, Flammy se pudo dar cuenta que frente a ella tenia al mismísimo George Andrew, el joven de la casa grande donde ella trabajaba limpiando los pisos del cual siempre había tenido cierta afición por ese chico de hermosa sonrisa. Sin saber como actuar solo se limito a decir en un susurro_ disculpe...

El caballero pudo percibir el tono enigmático de la chica sin escuchar realmente lo que decía pero gracias a que estaba atento a las expresiones de su acompañante pudo entender con tan solo ver los movimientos de los labios de Flammy y con cierto nerviosismo prosiguió a sentarse al lado de la dama para pronunciar estas palabras _ me gustaría invitarle una copa, espero ser digno de tener la compañía de una preciosa dama como usted

La enfermera trataba de no reír a carcajadas de tan absurda que era esta situación, pero se contuvo y solo se limito a sonreír ampliamente al ver como ese joven del que estaba enamorada se las ingeniaba para ser un casanova y decidió que era buena idea seguirle el juego, solo por curiosidad de saber hasta donde era capaz George Andrew para llevar a su cama a una chica que acaba de conocer y contesto _ de acuerdo

Seria el lugar poco iluminado, o tal vez eran las copas de mas que había ingerido el joven, quizás era esa sonrisa que no abandonaba el rostro de Flammy, o podrían ser los años que habían pasado de no verla, o todo en conjunto confabulaba para que George Andrew no pudiera reconocer a la ex-empleada de Lakewwod y continuo con la platica _ ¿Qué pediste?

_ cerveza de jengibre

_¿que tal esta?

_ me acaba de decepcionar el sabor

_tan mal sabe

_si

_ puedo sugerirte alguna bebida

_ si fueras tan amable... te lo agradecería mucho

El joven observo el lugar, negó con la cabeza y con el rostro decepcionado dijo _ lo que una reina como tu merece no lo tienen aqui

_ así y ¿Qué merezco?

_te lo diré, incluso te lo proveeré, pero antes me gustaría saber cual es tu nombre

_hmmm hagamos algo mas interesante, adivinemos nuestros nombre... si quieres puedo empezar yo

_haber intentalo

La chica fingió observar cautelosamente el rostro perfilado del joven, sin darse cuenta se quedo perdida por unos segundos en la mirada del caballero, después desvió sus ojos hacia su bebida, como no sabia la manera de ocultar sus sentimientos hacia su acompañante, sin meditarlo le dio un trago a su bebida para luego decir _ tienes cara de George...

_wooow acaso eres una adivina

_ algo por el estilo... te toca adivinar mi nombre

El hombre la miro al rostro y dijo con seguridad _ eres la diosa Selene

A Flammy le pareció tan graciosa la respuesta de George que le contesto complacida _ si... efectivamente esa soy yo

_ Selene... podría hacerme el honor de acompañarme a un lugar mas acorde a su categoría

_tiene razón... vamos

George le ofreció el brazo a Flammy, ella sin hacerse del rogar acepto su ofrecimiento con gusto al fin y al cabo esa noche ella no era Flammy era la diosa Selene, y teniendo ese nombre se daría el placer de ser diferente, mas atrevida, mas alegre, mas sociable, aparte de que sabia perfectamente que no corría ningún peligro al estar con el joven Andrew, que es todo un caballero con valores muy arraigados.

Al estar en la calle George dijo _ sabes Selene ya todo esta cerrado...

_ si ya es muy tarde...

_¡ah! ya se... tengo una botella de vino oporto en el coche, te va a encantar esta hecho con la mejor uva lambrusco

Flammy no entendía nada de lo que estaba diciendo George pero era tan buena su compañía que solo sonreía mientras decía _ suena bien

_ y sabe mejor

En el coche el joven saco la botella después hablo _ te parece bien si nos lo tomamos en ese parque

_ es una idea estupenda... vamos a embriagarnos

_ ¿te gusta beber?

_no lo se... nunca he tomado, y a ti te gusta beber

_no... pero se apreciar el buen vino

Los dos caminaron muy juntos por esas calles londinenses envueltos en una noche mágica hasta llegar a la plaza, en aquel lugar había una fuente y decidieron sentarse en una banca, George se quito el saco y se lo ofreció a la dama para mitigar el frio de la noche.

continuara...

muy buenas noches chicas... disculpen la tardanza y por las faltas de ortografía ... etc, etc y por dejar este capitulo inconcluso, estamos en fechas de festividades espero lo puedan comprender y primero dios pronto actualizare este fic... ¡feliz año!