Verdad


Era una mañana de domingo en la que estaba recostada en una silla reclinable tomando el sol, disfrutaba en su piscina privada, tenía los brazos cruzados, pero sonreía al ver al peli azul enseñarle a nadar a su pequeña hija, no podía más con la felicidad que tenía en ese momento, al fin todo estaba trazando hacia un mejor camino, aun todavía estaban muy presionados con la empresa, pero intentaban vivir lo más tranquilos y felices que podían, le bastaba con cómo la imagen que tenía delante de ella le llenaba el corazón.

– Wen – Llamó a su pequeña sentándose un poco – Ya pasaron dos horas, necesitas ponerte más bloqueador – Tomó el envase de protector solar

– Ya voy, mamá – Sonrió la pequeña peli azul saliendo de la piscina con la ayuda de su papá y dirigiéndose con la peli escarlata

– ¿No crees que estás exagerando? – Emitió Jellal con diversión en su tono de voz, a veces le parecía que Erza era algo sobre protectora con Wendy

– No – Contestó seria mientras pasaba a ponerle la crema bloqueadora en los pequeños brazos de su hija – No quiero que después Wen tenga quemaduras – Explicó mientras el peli azul se recostaba en una silla al lado de ella, se lo veía cansado – Parece que papá ya no puede más – Rio levemente viendo a hombre que se acomodaba al lado de ella

– Pero yo aun quiero estar en la piscina – Se quejó un poco

– Puedes estar con tus flotadores – La peli escarlata se encogió de hombros poniendo unos en cada brazo – Trata de usar el que papá te inflo por si todavía no te sientes segura con estos, y ahí está la dona por si quieres sentarte en el agua

– Sí mamá – Sonrió asintiendo – ¡Gracias! – Exclamó emocionada volviendo a la piscina

– ¡No corras! – Advirtió con algo de firmeza y la vio saltar a esa isla flotante, la cual Jellal se había esforzado por inflar, puesto que la máquina se había dañado, pero él como el consentidor que es, no iba a permitir que su pequeña se quede sin su isla flotante

– ¿No es contradictorio que le pongas bloqueador a Wen y tu uses bronceador? – Rio levemente tomando la dorada botella

– Wendy es una niña – Se cruzó de brazos recostándose de nuevo, Jellal jaló su silla para que estén más juntos – ¡Oye! – Exclamó por el movimiento

El rio levemente abrazándola a su pecho y dejando besos en su mejilla – Eres una sobreprotectora – Asintió con falsa seriedad

– Y tú un consentidor – Le siguió la broma

Sin resistirse más la besó acariciando su mejilla, Erza no sonrió y correspondió mientras acariciaba sus abdominales, pero antes de profundizar se alejó de él, pues tenía que vigilar a la pequeña peli azul.

– Scarlet… – Se quejó volviendo a buscar los labios de ella

– ¿Si? – Emitió divertida recostándose un poco en el peli azul y rodeando los brazos de él en su cintura

– Eres cruel – Negó mordiendo su mejilla levemente

– Estamos aquí para ver a Wendy, para nada más que eso – Lo vio de reojo y le depositó un beso cerca a los labios – Ya tendremos tiempo para lo que tienes en mente después – Rio de la manera en la que al peli azul le encantaba

– Bueno – Acarició su abdomen levemente y disfrutó de lo perfectamente bien que le quedaba el traje de baño dorado, nunca olvidaría la primera vez que lo uso, pero siempre era placentero volver a tener la vívida imagen

– ¿En qué piensas? – Se sonrojó un poco notando cómo su mirada la recorría

– En nada, Erza – Mintió abrazándola más a él – ¿Están listas las galletas que tiene que llevar Wen para el martes?

– Las encargaré mañana – Suspiró – ¿Tú, estás listo para tu primera reunión de padres?

– Es solo llegar, saludar, recoger las notas de Wendy e irnos ¿Verdad? – La vio – No siento que tenga que estar listo para algo tan simple como eso

– Es más complejo de lo que crees – Ladeó la cabeza – Entre la parte de saludar y recoger, los padres se ponen algo especiales con todo, hasta hablan a tus espaldas – Suspiró – La verdad no me importa lo que digan de mí, pero me da miedo que le afecte a Wen, igual cuando ella le explica su historia a los niños, a ellos no les importa y siguen tratando a Wendy como cualquier otra niña… el verdadero asunto son los padres pues desde que inventan historias o hacen preguntas incómodas – Lo vio – Son algo insoportables – Torció el gesto

– ¿Quieres hablar de eso? – Habló algo preocupado, Erza acarició su mejilla con cariño y rio un poco

– No es cómo que me importe, hasta me da gracia lo que piensen – Se encogió de hombros y le dejó un beso en la mejilla – Pero empecemos porque dicen que tuve a Wendy cuando era muy joven – Soltó una pequeña risa – Y demás cosas que la verdad no valen la pena, ni siquiera me quiero tomar el tiempo de explicarles la historia de Wen, porque la gente necesaria lo sabe y ya

– Eso me confunde un poco – Ladeó la cabeza – O sea que no debo de hablar con ellos o ser cortante o ¿Qué? – Emitió algo confundido

– Pues… puedes decir lo normal, pero si hay preguntas muy fuera de lugar simplemente de no las respondas – Lo vio

– Okay – Suspiró no entendiendo realmente, así que se decidió por ver las reacciones de Erza ante todo lo que acontencería, había menos probabilidad de responder algo erróneo si hacía eso

– ¿Me pones bronceador en la espalda? – Habló con una sonrisa ladeada

El peli azul se desencajó por tal cambio de tema, pero asintió con una notable sonrojo.

– Bien – Sonrió ella poniéndose boca abajo en su silla y desatándose el nudo que sostenía su bikini dorado por la espalda – Asegúrate de cubrir todo, quiero que se vea uniforme – Emitió tentativamente al hombre que temblaba con la crema bronceadora en manos, empezó a untarla en su espalda mientras escuchaba sonidos de placer salir de los labios de su novia ante la manera que él trataba su piel intentando dar un pequeño masaje, dichos sonidos señalaban que estaba haciendo un buen trabajo

Había sido una muy emotiva reunión la de anoche, pero ahora tocaba la parte de limpiar, Elfman barría, Laxus y Lissana lavaban la vajilla, Mirajane dirigía todo y la más atareada era Evergreen que estaba sentada con su pequeña en brazos, después de que la albina acomode los muebles que estaban fuera de su sitio se sentó al lado de su futura cuñada.

– Es muy tranquila – Sonrió acariciando la mejilla de su pequeña sobrina

– Lo sé – Le devolvió la sonrisa acomodando mejor a su hija – Me da miedo que se acostumbre a estar en brazos, debería de hacerla dormir más seguido en la cuna o en su mecedora, pero es simplemente como si no pudiera – Rio levemente

– No da ganas de soltarla nunca – Asintió dándole la razón – Por cierto, hoy… – El sonido del timbre de la puerta la interrumpió, ella frunció el ceño extrañada

– Seguro debe ser Freed – Emitió sin darle importancia – Me dijo que había tejido otro ropón para Evie – Se levantó del sofá con cuidado, Mirajane la siguió y abrió la puerta adelantándose a la castaña, quienes estaban afuera la tomaron por sorpresa, hubiera deseado que no haya sido una sorpresa esperada del todo

– ¿Podemos entrar? – Emitió la mujer que vestía elegantemente con unos lentes de sol que le cubrían los ojos, el disgusto de ver el rededor de la pequeña casa por fuera era totalmente notorio, pese a eso

– No – Contestó Mira con total seriedad

– ¿Quién es Nee-chan? – Escuchó tras ella, Elfman se acercó a ver quienes estaban y no creía lo que veían sus ojos, mejor dicho a quienes veía

– No tienes que ser grosera – Emitió el señor que se veía igual de elegante que la mujer que lo acompañaba – No nos hagas un desplante y déjanos entrar, para hablar decentemente debajo de un techo y no como vulgares en la calle

La mano de Mira que aun tomaba la perilla parecía capaz de haber adquirido una fuerza sobrehumana, sus nudillos estaban blancos y la mirada seria con el ceño fruncido relucía en su semblante, se la veía enojada y eso era poco usual en ella.

Hace más de un año…

Sonrió complacida después de haber hecho el amor con el hombre de su vida, sabía que lo era, y también tenía en mente que debía de contarle su historia, la verdad sobre ella, esa verdad que se empeñó tantos años por ocultar, pero sentía que ese era el momento adecuado, aún eran novios en ese entonces, pocas personas conocían su pasado, pero a él es a quien le daba más miedo contarle, no por su reacción exactamente, sino por cómo transformaría su relación.

El rubio vio algo ida a su por ahora novia, no sabía por qué, pero le encantaba pasar todos los días con ella, hablar con ella, lo que más le sorprendía es que casi no discutía con la albina, y no porque se guardaran lo que piensen acerca de cualquier tema, todo lo contrario, de hecho se entendían y respetaban.

– ¿Estás bien? – Acarició su mejilla con la gentileza que había aprendido en esos meses junto a ella, la cual no era su mejor virtud, pero la tenía muy presente cuando estaban juntos

– Sí – Asintió con una sonrisa mientras se recostaba en esa mano que le brindaba calor – Solo pensaba – Cruzó ambos brazos encima del pecho de Laxus y lo vio a los ojos – Creo que necesitamos hablar de mi historia – Determinó con decisión – De cómo llegué aquí…

– Si no estás cómoda diciéndome, está bien – Se encogió de hombros y se llevó un brazo atrás de la nuca para poder verla mejor – Lo importante es que estás bien y haya pasado lo que sea, te voy a amar de igual forma – Él mismo se sorprendía por sus propias palabras, el sentimiento de amar era algo que había cuidado no entregar, pero con Mirajane no tenía otra opción, ni quería tenerla

– Es que te quiero contar todo – Asintió reflexivamente – Quiero que sepas todo de mí, así como me dejaste conocer tu historia – El rubio la vio conmovido por lo que decía, era cierto, Laxus se había abierto por completo con ella, como con nadie más, nunca había podido expresar todo el dolor que había sentido al respecto de su padre, lo poco que sabía de la albina era que había escapado de su hogar, de sus familia, de hecho, era algo más que tenían en común, no tenían buenos padres

– Solo no te presiones – La vio

– No lo haré – Asintió ella tomando su mano y acariciándola, tomó aire y empezó por narrar – Creo que empezaré porque mi verdadero nombre no es Mirajane Strauss – Sintió liberarse de un gran peso al decir eso – No es que sea completamente diferente, pero ya llegaré a eso – Posó su rostro en la mano que sostenía – Mis padres son Damon y Sitri Trauss, los reyes de Alvares, mis hermanos y yo tomamos nuestro actual apellido de la inicial de mi madre y el original – Lo vio a los ojos, él solo la escuchaba atentamente – Escapamos de nuestro continente siendo… unos niños – Suspiró ante el recuerdo – Yo tenía quince años, Elfman, trece y Liss, once – Negó levemente – El plan original era irme sola, pero mis hermanos no me lo permitieron. La vida de princesa no es como en las películas, no es del todo glamorosa ni de etiqueta ni acerca de hermosos vestidos, desde muy pequeña he estudiado varios idiomas, he llevado cursos de sociología, política, historia, leyes… ya sabes lo necesario para poder estar a cargo de un continente de esa magnitud, lastimosamente también hay demasiado tradicionalismo, yo como la mayor debía reinar, pero tenía que casarme, a mis padres no les importó si yo no me sentía bien o si quería – Intentó no lagrimear, no quería llorar por ellos de nuevo – En fin, decidí escaparme cuando vi que no podía ejercer mi derecho al reino sin un hombre, me pareció estúpido, en serio desearía que no hubiera sido así, y aunque no estaba convencida en un principio de que mis hermanos vengan, lo pensé mejor, mis padres podrían obligarlos a cualquier cosa, así que con lo poco, casi nada que tenía, nos cambié de identidad, nos colamos en un barco y llegamos a Ishgar, gracias al cielo, llegué justo en el momento en el que los Heartfilia buscaban alguien para el servicio de cocina, la señora Layla no tardó en reconocerme, y tuve que contarle todo, a pesar que sentía que terminaría en la calle por eso, ya que claramente estaba arriesgando a los señores a protegerme, pero no, fueron muy comprensivos y cariñosos, practicamente ellos terminaron de criarme, los adoro en serio, hasta Lucy sugirió que me ate el cerquillo en una colita para ocultar mi identidad, y así hasta que llegó tu abuelo – Veía un punto fijo centrándose más en no llorar que en su relato – Creo que puedo decirte que el resto es historia… – Dio un largo suspiró y volvió la mirada hacia él

– Jamás había escuchado de la huída de los hijos de los Trauss – Emitió Laxus intentando buscar las palabras para dirigírselas, pero sería al final de la conversación

– Los reyes pusieron una fachada de enviarnos a un instituto privado en otro continente, la verdad no sé si nos hayan buscado. No lo creo la verdad – Se reconfortó cuando sintió los grandes brazos del hombre pegarla más a su cuerpo

– Así que… la princesa Mirajane Trauss de Alvares – Repasó más para interiorizarlo él

– Sí – Se abrazó más a él – Algo como eso

– ¿Solo lo saben el abuelo y los Heartfilia? – Acarició la mejilla de ella, que parecía haberse transformado en una mujer temerosa, no le gustaba verla así, odiaba que el recuerdo de sus padres la haya puesto de esa manera

– Jellal y Erza también entran en esa lista – Contestó sin darle importancia – A Jellal se lo dije hace como dos años, siento que es de mis amigos más cercanos en la empresa y a Er-chan, bueno… no se lo pude ocultar, confío en ella – Afirmó

Laxus asintió reflexivamente, no le importaba no saberlo antes que nadie, en primera, porque ellos no eran nada, es más no se toleraban el uno al otro en un principio y el decírselo a Erza, seguramente para Mirajane fue algo más liberador compartir algo así con alguien de su edad, con alguien más cercana a ella.

– Solo puedo decir que eres más admirable de lo que pensaba, y no me refiero al título – La vio a los ojos continuando con la caricia en su mejilla – Eres una mujer en serio valiente, te rebelaste ante los reyes para hacer lo que tu creías correcto, no era justo que te manden a casar a tan temprana edad, eras una niña – Negó frunciendo el ceño – No te importó sacrificarte tú en tanto tus hermanos tengan educación y un techo, el punto es que no me hace amarte más el conocer tu pasado, porque creo que sería imposible, simplemente te adoro porque eres Mirajane Strauss, es quien tú eres, porque tú elegiste quien ser, en dónde vivir, simplemente te amo, es todo – Le sonrió, Mirajane no pudo aguantar más y mientras hablaba sentía cómo se le resbalaban las lágrimas, se aproximó a besarlo y después lloró todo lo que no había podido en tantos años, se desgarró en sus brazos sintiendo como al fin estaba a salvo, al fin había alguien que la iba a proteger, alguien con quien ser vulnerable, y esperaba jamás olvidar eso

La cita doble no convencía a ninguno de los dos, pero Levy y Juvia parecían muy emocionadas con la idea, aunque la peli celeste estaba algo nerviosa estos últimos días, empezó a comportarse extraño después de la visita a sus padres, el peli negro temía que le hayan dicho algo fuera de lugar y la verdad tenía un par de ideas en mente que no lo hacían deshacerse de ese pensamiento.

– ¿No has notado a Juvia algo rara? – Preguntó Gray cruzado de brazos, Gajeel simplemente alzó una ceja – Me refiero… a más de lo normal

– No lo sé desnudista – Contestó divertido – Yo la veo cómo siempre – Mintió – Serán cosas tuyas, stripper

– Tal vez… – Ladeó la cabeza pensando en la respuesta que le había dado el mejor amigo de su novia, al pelinegro de cabello largo lo puso algo en alerta el que Gray no haya caído en sus provocaciones para pelear

– La comida está lista – Sonrió la peli celeste entrando con una cacerola y poniéndola en la mesa para servir a todos

– Juvia cocina en serio delicioso – Asintió Levy sentándose al lado del hombre de piercings

– Gray-sama – Le sonrió al peli negro que parecía ido

– ¿Sí? – La vio intentando parecer el de siempre

– ¿Podría llevar a Levy-san a la biblioteca? – Continuaba con esa sonrisa que solo le dirigía a él

– Cl-claro – Respondió sin entender qué sucedía

– Juvia le trajo un libro de la cultura griega cuando estaba de viaje – Explicó cuando los vio levantarse de la mesa – Podría dárselo antes de que Juvia lo olvide, por favor

– Claro – Asintió Gray y dirigió a Levy por el corto pasillo de su departamento

Gajeel estaba cruzado de brazos viendo lo extraño que había sido eso, ni cómo ayudar a la peli celeste en este caso, sólo se quedó viéndola con una gran interrogante – Juvia quería saber si podía mandar las cosas que encargué para el cumpleaños de Gray-sama a su dirección

– ¿Para eso haces que mi novia y el stripper se vayan? – Cuestionó con una ceja alzada

– Juvia lo siente, Gajeel-kun, pero no veía otra forma de quedarnos a solas – Ocupó su lugar en la mesa

– Está bien, mujer – Le desacomodó el cabello con cariño – Solo intenta ser más natural, que Gray ya me dijo que te nota diferente

Ella asintió pensando que tal vez el plan de ser más cariñosa de lo normal con su novio no estaba funcionando, igual lo seguiría intentando, también el actuar más natural, aunque no sabía cómo exactamente, por cierto Gray y Levy ya se demoraron un buen tiempo.

¿Por qué será?

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Recuerden dejar su bello review!

Hola! Al fin actualizo este fic! Me toma mil años reescribir cada cap, pero igual lo hago porque me encanta esta historia, les diré que ya estamos más cerca al final…

Espero que les esté gustando, faltan algunas cosas aún para que llegue el final feliz.. 7u7

Btw… son las 02:24 a.m., me acabo de despertar por una pesadilla :(, así que no vi mejor opción que el escribir un cap :v

¿Les sorprendió el pasado de Mira?

Aclaraciones:

Quería que los reyes de Alvares fueran Zeref y Mavis, pero no sentí que Mavis pueda ser una total tradicionalista acatando cosas tontas como el matrimonio para que Mira asuma el trono, entonces me decidí por inventar unos padres, igual en mi línea temporal de esta historia los "Trauss" vienen a ser descendientes de ellos, claro que no será algo que me sirva en sí, pero me ayuda a tener paz mental y ubicarme mejor :v

Opté porque los nombres de los padres que fueran Sitri y Damon, el de la madre lo saqué de uno de los Demon souls que tiene Mira y el del padre porque simplemente el nombre de Damon se asemeja a "Demonio" según yo :v.

Creo que los tres hermanos tuvieron que cambiar claramente su identidad para no ser reconocidos, aunque no lo hicieron drásticamente pues en Ishgar no se sabía ni hablaba mucho de la realeza de otro continente, igualmente me pareció que gente de alcurnia como los Heartfilia en especial la señora Layla que seguramente anda leyendo muchas revistas de ricos y famosos, la haya reconocido.

Bye…