Capítulo 43
Nota: este capítulo acabo de escribirlo, no lo releí ni una vez y evidentemente no fue beteado ni nada. Si ven un error, avísenme y luego trataré de corregirlo. Escribí tan rápido como pude y casi sin pensar mucho… ojalá de todos modos sea disfrutable!
De tanto caminar y conversar, llegaron hasta los alrededores del cementerio de Recoleta y entraron en un restaurant lujoso con la idea de pedir cada uno algún plato estrafalario para probar. Así, Levi descubrió el sabor del caviar (¿por qué la gente pagaba tanto por algo tan salado y con olor a mar?) y Eren el de los ravioles de cordero. Ninguno quedó muy satisfecho con su plato así que los intercambiaron y la cosa mejoró.
La conversación fluía y se divertían bastante. Durante el paseo habían seguido conversando sobre Gershwin y en general la música que escuchaban, y ahora habían retomado el tema de los libros y la ciencia ficción, en el cual Eren infiltraba algún que otro comentario sobre sus videojuegos favoritos. A pesar de que en muchas cosas tenían gustos y experiencias muy diversas, el modo en que se aproximaban a esos intereses tenía sus similitudes y se sentían muy a gusto charlando al respecto. Solo habían pasado dos meses desde que se conocieran, pero eso había alcanzado para que Levi desarrollara una habilidad para el diálogo que hasta ahora solo había explorado con Hange. Al parecer, sí le placía conversar sobre las cosas que le importaban, después de todo. En verdad, estaba resultando en un muy buen pre-cumpleaños.
-Sos bueno haciendo regalos, tengo que admitirlo -murmuró Levi, mientras probaba el postre.
-Ah… qué suerte que lo veas así. Me han dicho que… bueno, que abrumo un poco. Porque me gusta bastante hacer regalos, los hago aunque la relación no sea tan larga, los pienso con mucho tiempo, a veces son caros o lo que sea… y hay personas que creen que tienen que hacer lo mismo por mí y lo sienten como un peso. Más de una vez me rechazaron un regalo o me pusieron cara de horror al recibirlo, ja.
-¿Y pensás que es verdad todo eso, que al regalarles algo en realidad les estás pidiendo un regalo a la misma altura?
-No lo creo… es decir… sí me gustan mucho los regalos, es cierto. Y cuando no me llega nada sí me decepciono.
-¿En qué parte se equivocan tus detractores, entonces?
-En que… -Eren suspiró-. Lo que me interesa no es que sea caro o grande; lo que me interesa es que demuestre que esa persona pensó en mí, aunque sea un ratito. Que me dedicó tiempo. O que me prestó atención… que se acuerda de algo que dije, no sé.
-Que te hagan regalos no se deriva de que te presten atención. Hay gente que no tiene talento para los regalos, aunque quiera.
-¿Esto es una forma poco sutil de prepararme para el hecho de que no me vas a regalar nada para Navidad?
-No tan sutil.
Eren se rio pero Levi sabía que lo había preocupado con sus palabras. No importaba. Escuchándolo, se había dado cuenta exactamente de qué le iba a regalar y consideraba que era mejor dejarlo como una sorpresa. No solía tener muchas ocasiones para hacer regalos ni se consideraba especialmente bueno para ello, pero estaba seguro de que podría desarrollar esa habilidad, si Eren permanecía a su lado lo suficiente. Sí… era una buena perspectiva.
-Y ahora… ¿se terminó mi regalo de cumpleaños o hay otra etapa?
-Sieeempre puede haber otra etapa -declaró Eren, guiñándole un ojo.
-Esa etapa sigue prohibida por ahora, mocoso insistente.
-No me refiero a eso necesariamente… puede ser así como lo estamos haciendo hasta ahora, ¿no? Creo que eso se nos da bien.
-Puede ser…
-¿Por acá no fue que fuimos al cine con tus compañeros de alemán?
-Sí, fue en el Village.
-Me trae buenos recuerdos, ¿a vos no?
Y mientras lo decía, Eren se inclinaba para mordisquearle una oreja. Levi experimentó un leve temblor. Ese era un buen punto.
-Sí… aunque en ese momento consideré que te había hecho enojar, al no invitarte a la cena.
-Un poco, pero… fui aprendiendo, sos así, no lo hacés en contra mía. Creo que sí querías que me quedara y por eso me echaste. Darme cuenta de eso me dio ánimos. Aunque espero que ya hayamos superado esa parte… ya no vas a rechazarme porque sí, ¿no? Si lo hacés, que sea porque no tenés ganas de verme.
-Bueno, bueno… dejá de retarme, yo soy el adulto en esta relación.
-Ah… para que estemos a mano… ¿quiere retarme un poquito usted, capitán? -sugirió el muchacho, seductor.
Levi lo tomó de la cintura, acercándolo.
-Sos incorregible vos…
Cuando llegaron al departamento de Levi, apenas pudo cerrar la puerta tras ellos, porque se estaban besando con tanta desesperación que no veían por dónde caminaban. No llegaron a prender la luz y tiraron las llaves en el suelo. Después de refregarse un poco contra la pared, Levi lo agarró por las caderas y lo alzó en el aire. Dio un giro y lo sentó sobre la mesada, por lo que Eren levantó las piernas y las enredó en él.
-Me encanta que sea tan fuerte, capitán…
Chocando sus pelvis, se besaron abrazados y enlazados, con una excitación creciente. Levi mordió suavemente su cuello y le abrió la camisa de mangas cortas para llegar hasta su hombro. Eren acariciaba su espalda y su cabeza, arqueándose para exponerse mejor, para acercarse. Pronto estaba desabrochándole el pantalón y metiendo allí una mano. Le gustaba sentirlo y, sobre todo, saber que era él, su cuerpo, su actitud, lo que lo endurecía de aquella manera. No podía esconder una expresión de orgullo mientras Levi le mordisqueaba la mandíbula y le susurraba en el oído.
-Mejor vamos a la cama…
-¡Lléveme, por favor!
Eren se enroscó en él también con los brazos esta vez y Levi reunió toda su energía para sostenerlo encima mientras avanzaba hacia la habitación. En realidad, no era nada fácil -no era algo menor que Eren le llevara casi 10 centímetros- y estuvo a punto de chocarlo contra el marco de la puerta, pero finalmente logró arrojarlo en la cama y acostarse a su lado a su vez. El muchacho se incorporó rápido, se sacó el jean y se sentó sobre sus piernas, de modo que al sacar su pene del boxer blanco que llevaba podía arrimarlo al de Levi. Este a su vez observaba fascinado todas sus difíciles maniobras para terminar de quitarse la camisa y quitarle la suya a su vez, como si se le jugara algo en la cantidad de piel que lograra exponer.
Se tocaron así, golpeando una erección con la otra, mientras se miraban fijo a los ojos, sin perderse de vista por un momento: era en esa conexión visual donde sus cuerpos realmente se encontraban, donde un acto solitario como la masturbación se volvía una prueba de amor, un espacio compartido de placer. Eren, como era habitual, terminó antes, derramándose sobre las mano derecha de Levi, que aun encerraba su erección. Mojó sus dedos en el líquido espeso y dibujó con ellos sobre su vientre, mimándolo aquí y allá mientras el otro se concentraba para llegar al orgasmo.
Al igual que otras veces, Levi no podía evitar imaginar lo horrible que debía de verse su expresión de tensión, su ceño fruncido, signos de una batalla consigo mismo que le era tan difícil ganar. Quisiera ocultarle ese costado de sí a Eren, quisiera que su sexualidad fuera limpia y perfecta, como en las películas: que nada costara y que siempre se vieran hermosos. ¿No era una fantasía especialmente tonta? Su horror solo se aplacaba frente a la constatación que significaba el rostro rebosante de placer de Eren, que no aparentaba experimentar ni un gramo de rechazo por él ni por sus arrugas, sus frustraciones, sus trabas.
Fueron los gemidos que Eren ahora forzaba para él, para acompañar el último tramo de su recorrido, los que lo hicieron acabar por fin. Se cubrió el rostro con el brazo izquierdo, tratando de calmarse y recuperar la compostura. Vio de reojo que Eren tanteaba unos pañuelos de papel de la mesa de luz, se limpiaba las manos, el vientre y los genitales, y se acostaba a su lado sin más.
-Al-alcanzame un pañuelo a mí también…
-Ah, sí… acá tenés.
Apenas se lo dio, volvió a acomodarse, como para dormir abrazado a él. ¿Otra vez? Ya habían dormido juntos esa semana… Eren parecía no tener problema con nada, nunca. ¿Cómo hacía? Mientras se quitaba del cuerpo aquella sustancia pegajosa, Levi pensaba en mil cosas. ¿Estaba bien que permitiera que Eren se quedara de nuevo? ¿Estaba bien que accediera a prácticas como esta, a tocarse juntos? ¿Qué lo diferenciaba de ir hasta el final, digamos, de la penetración común y corriente? ¿Por qué podía hacer una cosa sí y la otra no? En realidad, no estaba seguro. Sentía miedo y asco pero una parte de él siempre sentía miedo y asco. Incluso cuando estaba solo, porque lo que le daba miedo y asco era… él mismo. Carajo…
-Perdón… tengo que pasar por el baño -susurró, sacándolo del primer ensueño.
Eren lo soltó a regañadientes. Ya en el baño, se lavó las manos y se pasó la esponja por el vientre, pero después de un rato decidió que se daría una ducha. No podía… no podía con eso, así es como era. Cuando regresó, Eren estaba dormido por completo. Lo observó durante un rato. Sí… sí podía, en cambio, acostumbrarse a esta visión.
Al día siguiente, tuvo que despertarlo cuando quiso irse al gimnasio, porque Eren no daba señales de poder levantarse por sí mismo. Tuvieron un desayuno rápido y caminaron algunas cuadras juntos antes de separarse cada uno en su dirección, con la promesa de verse el lunes en la noche, o el martes por la tarde si la familia de Eren lo retenía más tiempo del esperado.
En el camino de regreso de su entrenamiento, Levi puso manos a la obra y le escribió a Nanaba consultando si la podía llamar. Al poco rato ella estuvo disponible para él. Se pusieron un poco al día, coincidieron en que lo mejor sería retomar las clases de alemán en febrero o en marzo y luego Levi introdujo el tema de su interés.
-Me acordé que Riko durante un tiempo vendió cuadernos hechos por ella.
-Ajá… ¿Y?
-Quería saber si me podía dar unas instrucciones rápidas. ¿Voy a poder hacer uno en un día?
-Mmm… creo que lleva más tiempo que eso… esperá que le pregunto.
Además de hablar con su madre, lo único otro que hizo Levi a lo largo de todo el sábado fue seguir minuciosamente los pasos de los videos que le envió Riko para diseñar su propio cuaderno. No le quedaría perfecto pero transmitiría la idea que se proponía… ahora que veía cuánto esfuerzo le estaba llevando, con más razón confirmaba que era el tipo de símbolo que Eren necesitaba. Algo que demostrara que pensaba en él… muchas horas al día.
Dejó toda la noche secándose el pegamento, con la expectativa de terminar el trabajo al día siguiente. Tal vez su ingenio para los regalos no era increíble pero… estaba bastante contento con su idea.
El domingo, mientras desfrizaba un poco de pan para acompañar su té, le llegó un mensaje de Hange que lo dejó pensando.
"Me escribió tu tía, enano! Era en secreto, pero no vuelvo a ocultarte nada en mi perra vida… quiere mandarte comida para hoy a la noche y me pidió la dirección de lo de mis viejos; yo se la di, no supe con qué excusa negarme. Está bien o debo esperar una muerte dolorosa?".
"No está bien pero ya no tiene solución… solo preparate para ver mi cara de orto si Kiyomi intenta algo raro durante Noche Buena. Por cierto, llevo lo de siempre?".
"La entrada y la ensalada de frutas, sí!".
Mientras terminaba el cuaderno para Eren e incluso mientras cocinaba para la noche, Levi se quedó rumiando ese pedido de su pariente. ¿Debía esperar alguna sorpresa desagradable o en verdad solo le enviaría comida? Con ella, nunca se sabía… Qué difícil eran las fiestas. Qué difícil era tener familia. Qué difícil era… querer a las personas.
Notas de Autora: aaah perdón! Cada vez es más difícil cumplir con lo de los 15 días! Jaja… bueno… qué les parece el regalo de Eren? En realidad no está completo, ya verán cómo es… en fin… aaay se viene la parte difícil, ayuda, no sé cómo escribirlaaaa jajaja bueno sí sé pero más o menos. Ya veremos. Gracias por todos sus comentarios y por quienes se están animando a empezar a leer ahora, es un gesto muy lindo y me hace muy feliz! El sábado próximo seguiré leyendo en vivo, ¿qué les parece? Aunque creo que sería mejor cambiar un poco la hora, vamos por las 17hs de Argentina esta vez, las cuatro era demasiado temprano. No olviden además que si lo desean recibo donaciones, pedidos de comisiones y muchas otras cosas! Bueno… ya es bien tarde aquí en mi país, voy a subir esto ahora mismo! Quedo aguardando sus opiniones, que son muy importantes para mí n_n
