Una sacerdotisa en Twisted Wonderland
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"Quien trata y contrata, a cumplir se ata."
- Refrán español
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Capítulo 36:
"El mercader de las profundidades"
Después de atravesar los pasillos y escalones del instituto, Shiori y Jack, llegaron a la cámara de los espejos en donde varios estudiantes de distintas casas y grados empezaron a hacer largas colas hacia la entrada a un espejo en específico.
- Este es... el salón de los espejos que conecta con todos los dormitorios. – Dijo Jack.
Shiori, viendo que todos estaban hablando al mismo tiempo, entonces cerró sus ojos para aumentar más su capacidad auditiva con el fin de escuchar lo que los estudiantes trataban de decir a su alrededor e investigar un poco más sobre lo que estaba pasando.
- ¡Pensé que esta vez llegaría a los 50 mejores! – Se quejó un estudiante de Heartslabyul.
- ¡Maldición, fuimos timados! ¡Ese maldito infeliz! – Dijo otro estudiante de Savanaclaw.
- ¡Esto arruinará totalmente mi vida escolar! – Añadió un estudiante de Scarabia.
Y así queja tas queja, Shiori pudo concluir que en efecto todos los estudiantes que estaban aquí están totalmente relacionados con el extraño resultado de las calificaciones de los exámenes y al parecer no eran los únicos.
- ¡¿Qué?! ¡Hay un montón de otros chicos además de esos tres idiotas con anémonas en la cabeza! – Dijo Jack en un tono sorprendido reconociendo a la mayoría de estudiantes. - También hay algunos que son de segundo y de tercer año. Todos se dirigen al espejo para el dormitorio Octavinelle.
- Muchos de ellos hablan de lo mismo que Ace y Deuce mencionaron con respecto al no estar dentro de los 50 primeros puestos. – Dijo Shiori abriendo nuevamente sus ojos.
- Debemos seguirlos para saber hacia dónde se dirigen.
- Esta bien. – Asintió Shiori tomando el brazo fornido de Jack provocando que el joven albino se le calentara rápidamente la cara y abriera sus ojos de par en par ante la inesperada acción de la joven.
- ¡¿O-oye que haces?! – Preguntó levemente sonrojado Jack.
- ¿Hmm? – Shiori solo lo miró tranquila. – Bueno hay mucha gente a nuestro alrededor y sería muy tedioso si por error nos separamos a medio camino y terminásemos en otras direcciones, por eso prefiero estar cerca de alguien de confianza.
- ¿Alguien de confianza? – Repitió Jack queriendo evitar a cuestas que su cola se moviera de un lado a otro.
Honestamente agradecía mucho que había muchos estudiantes juntos para evitar que se notara dicho movimiento involuntario de él.
- Ah, pero si te molesta que te tome el brazo ¿Entonces que te parece esto? –Shiori liberó su agarre del brazo fornido para toma después la punta de la manga del saco de Jack. - ¿Así está mejor?
Si Jack pudiera describir las inocentes insinuaciones de la joven albina entonces la catalogaría como alguien ingenuamente adorable y que a estas alturas muy a pesar de estar luchando contra estas grandes cantidades de ternura, por su orgullo, solo miró hacia otro lado diciendo:
- Has lo que prefieras. – Dijo él en un tono sutilmente rudo.
- Esta bien – Asintió Shiori ahora empezando a caminar junto con Jack.
Entonces después de unos cuantos minutos de espera, juntos se adentraron al espejo adornado de tantos tentáculos y corales digno de el lema de Octavinelle para luego teletransportarse a la entrada principal del dormitorio.
Si Shiori pudiera definir el sitio sería algo magnifico y hermoso, ya que tan dichoso dormitorio estaba bajo el mar. La vegetación marina moviéndose de un lado a otro en total armonía, el agua que los rodeaba no los asfixiaba, al contrario, era totalmente oxigenable para sus dos pulmones humanos y la mejor parte era que este lugar tenía una pinta tan espectacular que incluso el mismo Atlantis estaría celoso de la gran infraestructura.
- ¡Whoaaa! ¡El dormitorio está bajo el mar! – Exclamó Shiori con sus ojos ahora llenos de brillos y destellos.
- ¡Me estás tomando el pelo! ¡El Night Raven es increíble! – Añadió Jack en el mismo tono animado y con una sonrisa de emoción, pero al darse cuenta de lo que acaba de decir en presencia de Shiori entonces con un leve sonrojo de vergüenza y retomando a su actitud seria y madura continuó. – Estamos dando un paso en el territorio de otro dormitorio. No te distraigas y estate atenta.
Shiori asintió la cabeza mientras empezaba a nuevamente caminar juntos hacia la entrada principal, aunque tanto la expresión anterior de Jack y el movimiento de su cola hacían que ella solo soltara una pequeña risilla silenciosa ante la adorable actitud del joven con orejas de lobo.
- "Veo que alguien no es muy honesto. ~" – Pensó Shiori.
...
Después de la caminata y de ingresar con los demás estudiantes con anémonas, el agua oxigenable, desapareció a la entrada del lugar para mostrar ahora lo que parecía ser un restobar con un gran acuario como pared que mostraban el agua azulada decorada con una gran cantidad de corales estéticamente y cuidadosamente bien combinados. Las lámparas de araña tenían medusas y el interior era acogedoramente agradable.
Shiori y Jack pasando desapercibidos entre la multitud se dirigieron hacia un extremo del salón para poder ver mejor el entorno.
- Parece que todos los chicos anémona están reunidas aquí. – Comentó Shiori.
- 100... No, siento que hay cerca de unos 200 estudiantes... - Jack contó el número de anémonas a simple vista. - ¿Y qué es este lugar? Parece una tienda.
Shiori viendo una de las cartas negras que estaban guardadas en el podio pudo leer con claridad las letras doradas que tenían inscritas en la pasta su nombre era...
- ¿Mostro Lounge? – Dijo ella.
- ¿Adónde se fueron Ace y el otro? – Preguntó Jack.
En eso las luces del lugar se apagaron para únicamente mostrar el único reflector prendido que apuntaba a un pequeño escenario con cortinas en el que salieron tres personas con una especie de ternos elegantes con el logo de la casa de Octavinelle incluidos, usaban sombreros fedora, bufandas moradas y una corbata tipo moño alrededor de su cuello. Dos de ellos eran los hermanos Leech Jade y Floyd, y al frente de ellos un joven de cabello casi platinado, de ojos de color azules como la profundidad del mismo océano ocultos bajo la trasparente capa de vidrio que tenía sus lentes y una marca de belleza debajo de sus delgados labios.
- Bueno, bueno. Pobres almas en desgracia que no pudieron estar entre los 50 mejores en las pruebas. – Habló Azul fuerte y claro, pero en un tono casi "piadoso". – Bienvenidos al Mostro Lounge. Estoy seguro de que todos ustedes ya son más que conscientes de quién soy, pero permítanme presentarme de nuevo. Soy Azul Ashengrotto, líder del dormitorio de Octavinelle, del Mostro Lounge y... a partir de ahora su nuevo jefe de todos ustedes. – Finalizó son una sonrisa triunfante al mismo tiempo que las demás luces del lugar se encendían nuevamente.
- ¿Qué dijo él? – Jack susurró.
- En pocos términos les dijo que todos ellos les pertenecen a Azul. – Respondió Shiori viendo con muy mala espina la situación.
- Todos perdieron sus apuestas contra mí... - Azul con un leve chasquido de dedos mostró un contrato dorado que apareció flotando a su costado mientras continuaba su explicación. – Y de acuerdo con nuestras clausulas, todos y cada uno de ustedes estarán trabajando bajo mi mando como mis leales sirvientes hasta el día en que se gradúen.
- ¡Espera un momento! – Habló Ace entre la multitud. – Pero esto es una estafa.
Azul con su mirada fría buscó al origen de la voz entre la multitud de anémonas hasta encontrar al joven del tatuaje de corazón en su cara.
- Si mal lo recuerdo, eres Ace Trappola, estudiante del primer año. – Dijo azul apoyándose en su bastón. – Qué acusación tan grosera. – Fingió una mueca de dolor para pasar nuevamente a la serenidad. – El cuaderno que te di como parte del contrato debería haber tenido un plan perfecto para hacer las pruebas. Si lo seguiste al pie de la letra no deberías haber tenido ningún problema anotando más de 90 puntos.
- Sí, anote 92 puntos. – Respondió Ace cruzándose de manos, pero sin abandonar la cara de descontento.
- ¡Qué maravillosa noticia! Estoy feliz de haberte sido de ayuda. – Dijo Azul en un tono alegre.
- Pero no sabía que estarías dando esas notas a todos estos tipos. – Él señaló a su alrededor.
- Ace tiene razón. – Añadió Deuce también con el ceño fruncido. - ¡No hay forma de que todos llegáramos al top 50 si repartiste tantos cuadernos!
- Si muchas personas anotan más de 90 entonces anotar 85 o menos es como fallar. – Dijo Grim.
- ¿Acaso ustedes conocen el concepto de "derecho a la confidencialidad"? – Dijo Azul alzando una ceja. – "Quiero conseguir fácilmente un puntaje alto", "No quiero que mis calificaciones caigan", "Quiero pasar mi tiempo hasta el examen", "Quiero pasar más tiempo con mi novia durante los exámenes" ... Esta vez, Los idiotas... - Azul al instante se detuvo para carraspear su voz y corregir lo último dicho. – No... todos ustedes, que confiaron ciegamente en mí tenían sus propias razones para hacer el trato conmigo, pero al final ¿Quién firmó el contrato por las razones que ya mencioné y bajo qué condiciones de las que eran consientes? Todos están profundamente conectados con la privacidad de un invitado, así que simplemente no puedo revelar a otros, ¿No? Simplemente soy un hombre muy honesto.
En eso él extendió una de sus manos enguantadas para que el contrato dorado se reposara sobre ella.
- Miren en la página 127 del contrato y verán la cláusula sobre el derecho a la confidencialidad. – Azul señaló con su dedo una sección del papel haciendo valido su fundamento. – Simplemente estoy defendiendo eso.
- ¿E-entonces qué va a pasar con mi magia de fuego que te di como garantía para el cuaderno? – Dijo Grim en un tono preocupado.
- S-sí, ¿Y mi magia de agua? – Dijo un estudiante de Pomefiore en el mismo tono.
- ¡Devuélveme mi magia única! – Dijo el de Scarabia.
- Valla, valla. – Azul dió una mirada de falsa empatía. – Chicos, ¿Ya han olvidado los términos del contrato? "A cambio del cuaderno para contrarrestar los exámenes finales me confiarás una habilidad de la que te enorgulleces. Si ustedes llegaban a los 50 mejores puestos entonces iba a devolverles su capacidad y te daré un cuaderno para cada examen hasta tu graduación. Sin embargo, si no pueden colocarse dentro de los 50 mejores entonces trabajarán con obediencia absoluta y me pertenecerán a mi hasta que te gradúes." ... ¿Me equivoco? – Pregunto triunfante azul. – Basándome en el contrato que firmaste, Todas sus cabezas forman parte de la garantía ¿verdad? En otras palabras, ya sea que le devuelva su magia o no... todo dependerá completamente de mí.
- ¿Cómo es eso posible? – Respondió Ace ahora enfadado.
Al extremo del salón.
- Así que por eso Grim y Ace no lucharon con magia. – Murmuró Shiori frunciendo el ceño ante las cláusulas de Azul y el gran poder que conlleva tener una habilidad de esa magnitud. - ¿Es posible tomar las habilidades de alguien?
Entonces una ferviente aura de ira junto con un sonido seco de un golpe fueron emitidos a su lado, provocando que ella volteara su mirada tan rápido como pudo solo para toparse con la mirada enfadada de Jack.
- Ya he escuchado lo suficiente... - Jack apretó un puño. - ¡Pero todos ustedes son unos intolerables! – Exclamó Jack.
El grito fue tan fuerte que todos los presentes voltearon sus miradas hacia donde se encontraban parados Jack y Shiori.
- ¡¿J-Jack?! ¿Qué estás haciendo aquí? – Preguntó Deuce sorprendido.
Azul, dirigiendo su mirada azul hacia el mismo sitio en el que estaban el origen de la interrupción, solo se llevó una decepción al ver que estas personas no tenían las anémonas sobre sus cabelleras blancas.
- ¿Hmm? Ustedes son... no tienen una anémona, ¿Verdad? – Dijo el líder de Octavinelle acomodando sus lentes. – Actualmente estamos en medio de una reunión de personal, si no es mucha molestia ¿Podrían por favor irse?
Pero Jack no hizo caso a ninguna de las palabras de Azul y en lugar de eso solo se puso a gruñir como si fuera una amenaza.
- ¿Qué no me concierne dices? Quería ganar contra todos estos tramposos con mi propio esfuerzo. Y gracias a ti, todo ese esfuerzo fue en vano ¡Así que tengo todo el derecho de estar aquí!
- Su fuerte sentido de responsabilidad se ha encendido... - Dijo Shiori tranquilamente tomando un paso adelante. – Pero esto también me concierne al igual que los otros estudiantes que se estuvieron matando día tras noche para aprobar el examen.
Los murmullos de los estudiantes con anemonas no tardaron en empezaron al reconocer la imagen de Shiori.
- ¿Ella no es la chica que viene de otro mundo?
- ¡Es ella, la chica ángel!
- He escuchado rumores de que ella luchó contra los líderes de Savanaclaw y Heartslabyul.
- Si mal lo recuerdo se llama Shiori Nakamura.
- No tiene magia, pero escuché que tiene otras habilidades casi similares. Recuerdas lo del torneo.
- ¡Ah, ya me acuerdo!
Shiori no se inmutó a los murmureos de los demás, pero en el poco tiempo que estuvo aquí se sorprendió mucho de que ahora, inconscientemente y sin quererlo, se había creado una reputación en el Night Raven.
- ¡Shiori, Jack! ¡¿Vinieron aquí para salvarnos?! – Exclamó Grim esperanzado.
- No te hagas una idea equivocada. – Gruñó Jack con una vena palpitando. – No soporto a ninguna de las personas en esta habitación... a excepción de Shiori, ella no es tan problemática como todos ustedes. – Añadió señalando brevemente con su pulgar a la sacerdotisa para luego continuar su queja. – Los que hacen tratos codiciosos, los que confían en otros, ¡Son gente a la que no quiero tener ningún tipo de relación y mucho menos a los que estafaron a la gente por codicia y a los tontos que confiaron en su ayuda!
- ¿Entonces para que rayos has venido? – Dijo Ace con una gota de sudor bajando de su cabeza.
- No... Las palabras de Jack me han abierto los ojos. – Dijo Grim compartiendo una idea que ilumino su neurona. - ¡Sólo tenemos que vencerlo! Eso significa que, si vamos todos contra azul para robar los contratos y destruirlos, ¡Seriamos libres!
Entonces todos como si se les hubiera prendido el foco volvieron su mirada hacia Azul quien estaba todavía tranquilo en el estrado.
- ¡Ah! Cuando lo pones de esa manera... - Dijo el estudiante de Pomefiore.
- ¡Puede que no tengamos nuestra magia más fuerte, pero tenemos un gran número de gente que lo supera! ¡Hagamos esto!
Entonces todos fueron en estampidas hacia el joven de lentes y a los gemelos.
Shiori, viendo por donde iban las cosas, solo un suspiro frustración.
- ¿Porque todos siempre quieren recurrir a los golpes? – Murmuró ella masajeando su frente. – pero entiendo porque están tan desesperados.
- Vaya, vaya... no quiero ponerme duro con ustedes. – Se encogió de hombros Azul mirando serenamente al grupo de jóvenes. – Jade, Floyd. Por favor, jueguen con ellos un poco.
- Como desee. – Asintió elegantemente Jade lanzándose hacia adelante.
- ¿Puedo apretar todos ellos? Ah ha, yay~ - Lo siguió Floyd.
En eso una gran sensación de energías rodearon a todos lados del lugar, ocasionando que a Shiori se le colocaran los pelos en punta y se sacara el guante derecho a toda prisa porque de repente varios ataques de tanto los estudiantes como el de los gemelos empezaron a salir disparados a todas las direcciones posibles, por lo que sin dudarlo la sacerdotisa invocó a todos sus pergaminos para que una parte la protegieran a ella y a Jack mientras que los otros salían volando para anular los ataques de los demás y proteger a todos los estudiantes que podía.
Uno tras otro ataque todos intentaron derribar a los gemelos o Azul, pero ninguno de los ataques fue atinado o les hizo algo. La suerte de muchos de ellos era que gracias a los pergaminos de Shiori ninguna parte de la infraestructura o algún estudiante se vio afectado con un golpe mágico, pero eso no quería decir todos se salvaban ya que al ser tantos jóvenes y tantas cabezas que la sacerdotisa tenía que estar al tanto esto generaba que flaqueara en ciertos momentos, y cuando eso sucedía tanto Jade como Floyd aprovechaban ese momento para inmovilizarlos o noqueaban antes de tiempo. Azul, por otro lado, invocó varios tipos de asombrosos hechizos sin siquiera mostrase agotado o cansado, es más, hasta parecía como si tuviera grandes cantidades de energía. Ninguno de los presentes fueron rivales difíciles para Azul y los hermanos Leech.
- Todos son débiles. No hay nada que apretar. – Dijo aburridamente Floyd viendo a muchos chicos caídos.
- Es como si fueran alevines impotentes. – Rió Azul.
- ¡¿Cuánta magia puede usar Azul!? – Dijo Ace levantándose dando grandes bocanadas de aire. - ¡Eso es hacer trampa!
- ¿El contrato dorado que tiene Azul influye todos sus ataques? – Preguntó Jack sorprendido por el resultado de la batalla.
- Es una posibilidad. – Dijo Shiori pensando en muchas razones sin dejar bajar la guardia con los pocos pergaminos que todavía estaban a su alrededor.
- Maldita sea... No me di cuenta de que dependó demasiado en mi magia especial. – Replicó Deuce jadeando.
- Grim es solo un mapache normal cuando no puede usar su fuego, eh. – Añadió Ace.
- No soy un mapache. – Dijo levemente Grim antes de desmayarse por el cansancio.
En eso Azul nuevamente enseñó el contrato para nuevamente continuar hablando.
- Todos ustedes firmaron con sus nombres bajo este contrato dorado. Como es un formulario oficial, ninguno de ustedes podrá destruirlo. – Azul nuevamente acomodo sus lentes. – No importa qué tipo de magia uses, será imposible poner una mano en este contrato, Fufufufu. Y mientras tengan esas anémonas brotando de tu cabeza no tendrás más remedio que obedecer mis órdenes. – Dio un chasqueo de dedos. – En primer lugar, me gustaría que limpiaran el salón. Luego irán a preparar la comida. Bueno, entonces, ¡Levántense y pónganse a trabajar! – Ordenó finalmente.
-En serio... - Se quejó Ace.
- Jade, Floyd. Los dejaré en sus manos la instrucción para los nuevos anfitriones.
- Muy bien / Sí señor~ - Respondieron los gemelos al mismo tiempo.
Y así mientras todos los jóvenes eran llevados a otro lado del salón, al final solo se quedaron presentes Jack y Shiori junto con Azul mirándose mutuamente en el medio del salón del restaurante.
- Entonces eres Jack Howl de Savanaclaw – Azul miró al joven alto para después pasar a la mirada escarlata de la albina. – Y tú eres la prefecta del dormitorio abandonado, Shiori Namakura... ¿Correcto?
-Así es, Joven Azul. – Respondió serenamente Shiori cancelando sus pergaminos para que estos regresaran a su bolsillo mientras volvía a tapar su tatuaje con el guante, algo que llamo mucho la atención del joven de lentes.
- Podemos hacer un trato cuando gustes. – Sonrió Azul tomando levemente la mano derecha se Shiori, quien solo levanto una ceja ante el contacto. – Gracias por tu noble ayuda para que este honesto restaurante no se viera parcialmente afectado con daños colaterales de ese ecuentro. – Luego le dió un fugaz beso en el dorso de su mano. - Espero verte de nuevo aquí como invitada. Eres bienvenida en cualquier momento. – Una vez finalizado pronto la conversación Azul.
Cuando Azul estaba lo suficientemente lejos de los de los dos jóvenes, Jack, empezó soltar un gruñido mostrando los colmillos por el fastidio que ocasionaba el ver como Azul se alejaba del sitio todo campante después de tremenda paliza contra los estudiantes y de portarse de manera altanera con Shiori. Era imperdonable.
- Hey Shiori. – Llamó Jack. – Vámonos de aquí y hagamos un plan.
- Pero, Grim y los demás ... - Shiori intentó replicar algo, pero fue inútil al final ya que fue interrumpida nuevamente por Jack.
- Ya viste cómo fue la batalla, ¿no? No podemos hacer nada ahora mismo. – Dijo Jack en un tono tranquilo mientas la tomaba de los hombros para llevarla lejos del lugar.
A Shiori no le gustaba la idea de dejar atrás a Ace, Deuce y Grim, pero por otro lado tampoco tenía un plan instantáneo que emplear para hacer si quiera algo, por lo que, sintiendo una punzada de impotencia y de muchos sentimientos mezclados por esta vez se tuvo que morder la lengua para empezar a caminar junto con Jack y dirigirse hacia la salida del Mostro Lounge.
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Al llegar al dormitorio abandonado Jack se encontraba sentado en el nuevo sofá ordenado de la sala. Se sorprendió mucho al ver el total cambio de la casa, a comparación de la primera vez que vino. Ahora todo este sitio era tan pacífico y tranquilo como si literalmente se pudiera sentir el calor de un hogar además de tener el dulce aroma del aura de Shiori impregnado en toda la casa.
- Lamento la tardanza. – Dijo Shiori llevando una bandeja con té y junto con dos pequeñas copas llenas de compota de pera que ella había vuelto a preparar hace pocos días con las frutas que ya habían crecido en su huerto.
- Gracias. – Respondió Jack cortésmente un poco alagado el hecho que Shiori lo estuviera atendiendo con tanta cortesía.
- Espero que te guste. – Respondió Shiori tomando asiento al lado de Jack mientras sostenía de su taza de té. – Si se te ofrece algo más no dudes en pedírmelo.
- Descuida, de hecho... - Jack tanteó un poco su respuesta un poco avergonzado. – Este mi postre favorito.
- ¿De verdad? Me alegra mucho escuchar eso. – Sonrió brevemente Shiori antes de dar un sorbo a su taza.
Antes de que se distrajera con las expresiones y atenciones de la joven, entonces Jack trató de volver a centrar en el tema principal del motivo de esta reunión en el dormitorio.
- Volviendo al tema principal. - Comenzó él recapitulando los hechos. – Los chicos con las anémonas en sus cabezas hicieron un contrato con Azul para que pudieran obtener una buena puntuación en la prueba, pero al final todos fueron engañados... No creo que me haya equivocado.
- No te equivocas, todo es tal y como tú lo dices. – Respondió serenamente Shiori. – La condición era que tenían que entrar en los 50 primero lugares, pero con la esa cantidad de estudiantes sería imposible que más de la mitad de ellos estuviera entre los 50 primeros. – Recordó brevemente el rostro de Azul. – Creo que Azul ya sabía que eso pasaría. – Al instante se sobó la frente por el estrés. – Debí suponerlo, era demasiado extraño que Grim y los demás chicos anotaran más de 80 puntos.
- No tiene sentido usar el poder de otro para sacar buenas notas. - Dijo Jack, aunque viendo la expresión de Shiori supo que había algo más que la estaba afligiendo. - ¿Te sientes bien?
- Puede que sí. – Respondió Shiori, aunque no sonaba muy convencida del todo, pero al ver que Jack no dijo nada ella solo prosiguió su conversación. – Es solo que... bueno... sonará tonto, pero me siento como si ellos me hubieran mentido. Cuando ellos me decían "Daré lo mejor de mí." "Puedo hacerlo solo no te preocupes." "Estoy seguro que este examen será fácil." el simple hecho de ver su confianza y motivación me inspiraron mucho a también querer subir mis calificaciones; no quería quedarme atrás y busqué a varias personas para que me ayudaran a entender algunas materias que pensé que no entendería nunca, pero gracias a las lecciones de Riddle, Trey y Ruggie pude ver que yo también podía hacerlo con un poco de dificultad, pero eso ya era algo. – Luego dibujo una cara triste en su cara. - Sin embargo, cuando finalmente pensé que los había alcanzado me enteró que hicieron trampa. Y ya sea examen o no me hubiera gustado que hubieran sido más honestos conmigo. - Shiori dejó su taza. – Perdón si nos desviamos del tema principal, pero necesitaba sacarlo.
- No pienso que sea tonto. – Habló tranquilamente Jack llamando mucho la atención de la joven quien ahora lo veía con unos ojos llenos de sorpresa. – Desperdiciar la oportunidad de mostrar su verdadero poder a todos los demás es lo que los hace unos estúpidos, pero... al menos... bueno... - Se masajeó levemente la nuca al tratar de pensar en las siguientes palabras. – N-no te hagas ideas equivocadas con lo que diré, pero me alegra mucho que al menos tu tengas los mismos valores y pensamientos que yo...
- Jack... – Shiori sintió como sus mejillas se coloreaban un poco ante el cumplido, pero luego fueron reemplazadas por una tranquila sonrisa. – Muchas gracias. Sabes, a pesar de que tienes un apariencia ruda y dominante, cuando uno se da el tiempo de conocerte mejor en realidad eres una gran persona con el más noble y fuerte aura espiritual que haya visto en mi vida. Y aunque tu no me consideres algo cercano como a una amiga, de alguna manera el hablar contigo me genera una sensación de que puedo confiar plenamente en ti.
Jack al instante sintió como sus mejillas se empezaban a también sonrojarse y aunque normalmente siempre intentaba no mostrar sus emociones, de alguna manera, él podría decir lo mismo sobre Shiori y de eso no tenía ninguna duda alguna porque al ver esos brillantes ojos escarlata podía ver con claridad las verdaderas intenciones de ella. Esa mirada no tenía ningún rastro de maldad, hasta se atrevía decir añadiendo su aura pura, tranquila y adictiva podrían provocar que incluso la más temible bestia podría bajar su guardia solo por ella.
- Es un poco molesto que todos los estudiantes de aquí no tenga la iniciativa del Joven Howl o sus valores señorita Nakamura. – Interrumpió Crowley también tomando el té mientras estaba sentado en el otro sillón que estaba al frente de donde estaban sentados juntos los dos adolescentes. – Si se tomaran las cosas en serio podríamos evitar todas estas dificultades, incluyéndome a mí.
- ¡Waaah! – Exclamaron Jack y Shiori al escuchar la tercera voz. Casi saltaron de sus asientos, con los ojos casi saliendo de orbitas y el corazón palpitando con velocidad por culpa de la inesperada visita dentro del dormitorio.
- ¡Director! ¡Nos asustaste! – Dijo Jack tratando de reponer su compostura.
- ¿Q-que lo trae por aquí director? – Preguntó Shiori con la mano sobre su pobre órgano.
- Huuuuh... - Suspiró Crowley. – No pude detener el "negocio" del joven Ashengrotto de nuevo este año.
- ¿Negocios? – Repitió Shiori ahora totalmente calmada. – Director, ¿Usted sabe algo?
- El joven Azul Ashengrotto. Es un estudiante de segundo año que trabaja como cabeza de dormitorio para Octavinelle. - Explicó Crowley. – Él es extremadamente extraordinario para ser el jefe del dormitorio como el joven Rosehearts, pero hay algunos... - Lo pensó unos cuantos segundos para luego corregirse. – No, hay una gran cantidad de problemas.
- Problemas, ¿Cómo el incidente de la estafa? Si ese es el caso, ¿Entonces como el director no puede sólo ordenarle que pare? – Propuso Jack.
- El detalle es... que precisamente porque soy un maestro, no puedo prohibir sus actividades.
- ¿Qué quiere decir? – Preguntó Shiori extrañada por la situación.
- El cuaderno de pruebas que el joven Ashengrotto distribuyó por toda la escuela no fue algo que hizo robando respuestas de prueba, haciendo trampa o algo similar. – Reveló Crowley.
Los ojos de Jack y Shiori se abrieron de sorpresa, ellos no podían creen lo que sus orejas estaban escuchando.
- Él leyó a fondo las ultimas 100 pruebas de los exámenes del Night Raven y perfeccionó una "clave de respuestas" con sus propias habilidades. – Continuó Crowley.
- ¡¿Leyó las pruebas de los últimos 100 años?! – Dijo Shiori ante tal talento. – Eso es algo increíble.
- Ese tipo es bastante asombroso por poder hacer todo eso con sus propios poderes. – Admitió Jack, pero al rato de dio cuenta de algo. - ¿Hm? Espera... Entonces nos estás diciendo que dado a que no es trampa, eso es lo que lo hace problemático... ¿Verdad?
- Esa es una muy buena conclusión joven Howl. – Dijo Crowley. – Desde la posición de un maestro, no podemos evitar que un estudiante fabriqué un cuaderno de pruebas hecho por sus esfuerzos legítimos y de como "amablemente" ayudó a otros con sus estudios.
- Tiene sentido. – Shiori llevó su mano a su mentón. – Si el director o cualquier maestro del instituto los hubiera recriminado es como si indirectamente les estuviesen diciendo "No estudies" o "No trabajes con tus amigos"
- Esa es la realidad señorita Nakamura. – Crowley asintió con su cabeza.
- Grr... Eso es problemático. – Añadió Jack soltando un leve gruñido. – Por cierto, director ¿No dijo algo como "No puede detener su 'negocio' de nuevo este año"? ¿Acaso también lo hizo el año pasado?
- Sí, su cuaderno no ganó tanta fama y notoriedad el año pasado. – Respondió Crowley masajeando su cabello oscuro. - Así que en aquel entonces no se convirtió en un gran incidente hasta este año, pero tal parece que el rumor de que "Si quieres obtener buenas notas en tus exámenes entonces ve al Mostro Lounge" se extendió por todo el campus.
- Pero, ¿qué pasaría si se evitara que se extendiera el contrato debido al acuerdo de confidencialidad?
- Podría haber funcionado, de no ser que al final, como resultado, el joven Ashengrotto pudo seguir haciendo tratos con estudiantes este año. Y al final... - Una venita pulsante apareció en la cabeza de Crowley. – el puntaje promedio de todos los grados en todas las asignaturas es de más de 90. – Después se relajó nuevamente. – Por supuesto, es favorable comparado con que todos los estudiantes fracasen, ¡pero...!
- Eso significa que la mayoría de los estudiantes terminaron haciendo trampa entre comillas. – Shiro se cruzó de brazos.
- Entonces ¿Eso quiere decir que los tipos que perdieron contra él el año pasado todavía no tienen su magia hasta hoy? – Preguntó Jack.
- Por eso, para que los estudiantes del año pasado recuperaran sus habilidades él fue a negociar conmigo sobre dar luz verde de las operaciones del Mostro Lounge, de ese modo les devolvería a los estudiantes su magia.
- ¡¿Qué?! – Exclamaron sorprendidos Jack y Shiori.
Crowley después les explicó los términos y acontecimientos que pasaron el año pasado con Azul. Él todavía lo podía recordar como si hubiera sido el día de ayer.
- El Night Raven es una prestigiosa escuela conocida por producir magos excepcionales en gran número. ¿No lo cree director? – Dijo Azul sacando un contrato dorado y colocándolo sobre su escritorio. – Entonces, tengo una pequeña propuesta. Tenga por seguro de que no se arrepentirá.
- Eso fue lo que pasó. – finalizó su narración el director dejando a Jack y Shiori con la boca casi abierta.
- Qu-qué tipo... - Habló Jack saliendo de su trance. – Pensar que se las arreglaría para amenazar al director de firmar un contrato. Ahora entiendo porque Leona no quiere ni acercarse a él.
- Pero aparte del restaurante ¿No le llego a quitar algo de más de usted, director? ¿Algo de gran valor? – Preguntó un poco preocupada Shiori, pero que enterneció un poco al director.
- Por suerte nada de más pasó, señorita Nakamura. – Crowley sonrió levemente para tranquilizar el ambiente mientras dejaba la taza sobre la mesita del centro. – ya que luego prometió que la escuela obtendrá el 10% de las ventas como una situación en la que todos ganan.
Eso terminó por matar todo rastro de preocupación por parte de la albina.
- ¡Espere, eso quiere decir que en tú también caíste en el truco! – Exclamó Jack.
- Ah, no me quiero imaginar que me va a exigir este año... – Crowley pellizco el puente de la nariz de su máscara. - ¿Volveré a caer en sus trampas para salvar a esos tontos, pobres y desafortunados estudiantes? Oh qué amable de mi parte. Simplemente no puedo como maestro. ¡¿Por qué esta escuela tiene muchos estudiantes problemáticos?! – Lanzó varias lágrimas de cocodrilo.
- "No me sorprende que tengamos estudiantes así con un profesor así." - Jack solo veían la habladuría del director con una gota de sudor bajando de su cabeza mientras que Shiori le extendió un pañuelo que tenía cerca para que él pudiera limpiarse sus lagrimillas.
- Pero volviendo a la seriedad. – Crowley volvió su compostura a la normal de siempre, aunque esta vez posó su mirada en Shiori, y después de un breve silencio incomodo respondió. – Señorita Nakamura, me llena de mucha vergüenza pedirte esto de nuevo, pero ¿Usted cree que puede convencer al joven Ashengrotto de que deje de hacer lo que está haciendo?
- Espere un momento ¿No está siendo un poco irracional con ella? – Preguntó Jack un poco preocupado la situación.
- Soy consciente de que lo que pido es demasiado, pero la jovencita Nakamura es una gran estudiante cuyos valores y toma de sesiones son totalmente correctas y pacíficas, ella es una de las pocas personas en las que confió más que a nadie en este instituto.
- ¿Pero no le parece un poco injusto el pedir a unos jóvenes estudiantes solucionar los problemas de los mayores? Además... - Jack quería decir unas cuantas cosas para, pero se detuvo cuando la mano de Shiori lo toma del dorso de la mano.
- Jack agradezco tu preocupación, pero tengo que ayudarlo. – Respondió tranquilamente Shiori.
- ¿De verdad? ¿Aceptará mi solicitud? – Exclamó Crowley sorprendido de que Shiori aceptara sin refutar a la primera, si huera sido otra estudiante o alguien más se hubiera resistido o se hubiera negado.
- Pero, ¿Por qué? – Pidió saber Jack, esto era un asunto que no tenía nada que ver ella esto no era como el caso de la gente herida en el torneo.
- Porque se lo debo, Jack. – Respondió Shiori mirando devuelta hacía el joven. - Omitiendo la parte de sus motivos por la que hizo el contrato, él me ayudó en dos ocasiones a llevarme a la enfermería cuando me puse mal, uno después de lo sucedido en el incidente de Heartslabyul y el otro cuando pasó lo del torneo. Me dio un techo en donde vivir temporalmente y lo todo lo hizo sin quejarse ni una sola vez. Si Azul pudo pedirle abrir un restaurante quien me asegura que mañana no le pueda pedir su magia como garantía y si eso pasa entonces eso podría interferir en su búsqueda para buscar la manera de como regresar a mi mundo. Es por eso que intentaré hacer lo que pueda para ayudar.
- Shiori... - Solo pudo decir Jack.
- Además no es como si me estuviera mandando a una guerra o a pelear con algo mucho peor. – Dijo ella en un tono casi despreocupado.
Sin embargo y casi al instante una punzada invadió brevemente el pecho del director, a pesar de saberlo disimular muy bien la sensación amarga aún quedaba latente en su corazón. Entonces, levantándose de su asiento, se acercó a la joven solo para palmear su cabeza blanquecina mientras se agachaba a su altura, algo que sorprendió mucho a Jack.
- No tengo las palabras suficientes para agradecer lo mucho que me estas ayudando en estos meses señorita Nakamura. – Dijo Crowley serenamente.
- No hay necesidad de ello, director. – Respondió Shiori serenamente. – Estaré ideando en algo en los próximos cuatro días, a ver si algo se me ocurre.
- De acuerdo, pero solo puedo advertirte que tengas mucho cuidado con él. – Advirtió Crowley mirando directamente a los ojos de la joven. – No es una persona fácil de convencer, pero tengo fe de que podrás lidiar con él.
- Lo tendré en mente.
- Muy bien. – Crowley se levantó del suelo. - Seguiré con la investigación así que te deseo buena suerte. – Una vez ya dicho lo último él se fue del dormitorio dejando nuevamente solos a los dos jóvenes.
- El director realmente es un tipo escurridizo... aunque se me hace aún más raro verlo actuar así frente a ella. Es como si fuera una persona totalmente diferente. – Murmuró Jack para sí mismo después de unos segundos. – Entonces, ¿Qué planeas hacer ahora? – La miró de nuevo. – Como él lo dijo, Azul, no parece ser el tipo de persona a la que puedes persuadir para que pare y de hecho lo hará.
- Primero que todo iniciaré una investigación al objetivo y luego comenzare con un reconocimiento. – Respondió Shiori tomando la copa con la compota. – así sabre con mis propios ojos contra quien estoy lidiando.
- Sí, Lo básico de la caza es conocer a tu enemigo. – Sonrió Jack. – Sabes lo que haces y además esto podría ser un castigo para Ace y a los demás y que sufran un poco por lo que hicieron, ya sabes para que aprendan la lección de sus errores.
- ¿Porque crees que dije en cuatro días estaría empezando a investigar? – Shiori devolvió la sonrisa. – Pero allí no acabara la cosa... - después su frente se volvió sombría mientras una gran cantidad de venas inundaban su cara tranquila. – Si Grim, Ace y Deuce piensa que se libraran de mí, pues están equivocados. Les paralizaré las piernas y los obligare a estudiar conmigo de ahora y en adelante si es necesario para que no vuelvan a hacer trampa.
Jack solo miro con asombro el cambio de humor de Shiori debía admitir que era una buena un poco extremista pero el trio de idiotas se lo merecían a lo que solo asintió la cabeza.
Aunque luego un hecho resaltable volvió a su mente, y era que ella estaría sola lidiando un problema mayor que muy probablemente la conlleve a que se meta envuelta en más problemas conociendo el manejo de las cosas en este instituto. Uno diría que si ella lo aceptó entonces es su problema, pero desde el incidente de Savanaclaw, él al igual que ella siente que también está en una gran deuda por solucionar el problema del torneo muy a pesar de todo el mal momento que pasó en esos días, si lo pensaba más también recordó la gran oportunidad que ella les ofreció a su dormitorio para que él y los demás pudieran mostrar su verdadera fuerza en el partido y, el punto más importante, el rescate de la vida de su líder de dormitorio.
- "Ya lo decidí" – Pensó Jack llevándose la cuchara del postre a su boca y saboreaba con su paladar el dulce sabor de la pera.
En ese entonces, él tomó una decisión...
No la dejará sola en este problema...
La iba a ayudar.
Continuara...
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Próximo capítulo: "Monitoreando al objetivo"
