¡WAOH EL TIEMPO DE ACTUALISACION SE NOS PASA VOLANDO!
¿O es solo idea mía?
Bueh, sea como sea hemos logrado superar otra semana ¡y desbloquear un nuevo capítulo de esta historia! Y si, por si se lo están preguntando he estado jugando muchos videojuegos estos últimos días. Lo malo es que no he hecho más que repetir, hace mucho que me los pase todos y honestamente llega a un punto en el que se torna aburrido…
Pero sé que todos ustedes están pensando en una sola cosa, así que vallamos directamente a la actualización de esta historia:
Capítulo 35:
"Dulces y Golosinas"
El día para regresar a casa se mostraba especialmente soleado, incluso para ser principios del verano. Y el expreso de Hogwarts dejaba la tradicional estela de vapor a su paso sobre las vías mientras se acercaba a la estación de Londres. En sus vagones los estudiantes no paraban de parlotear sobre sus planes para las vacaciones, o se cambiaban por ropas muggles de ser necesario. Aunque muchos seguían hablando sobre el torneo y la victoria de su escuela, en uno de los vagones dos de los participantes de dicho torneo viajaban junto a sus amigos:
-¿Qué dices, Harry?-Inquirió un muy animado Ron, luego de estar cotorreando acerca de los grandes planes que tenía para su parte del premio, se giró directamente hacia su mejor amigo-Dile a los muggles que te dejen venir a casa antes, voy a-
Solo que nunca, ninguno de los presentes, espero que el mismo ojiverde le interrumpiera de forma cortante:
-Quien sabe-Respondió vagamente el moreno, provocando sorpresa en diferentes grados para todos.
-¿Qué?-Inquirió Ron levemente a la defensiva-¿Prefieres estar con esos muggles? ¿O tienes mejores planes?
-Pues… Ya que lo-Tenia ya rato deseando filtrar un poco de su mal humor, y cuando estaba a punto de hacerlo la puerta del compartimiento en el que viajaban se abrió de repente rebelando a una persona:
-¡Malfoy! ¿Qué quieres, hurón?-El primero en reaccionar por supuesto fue el Weasley. Normalmente el odio entre ambos era suficiente para reventar en una pelea, pero esta vez fue olímpicamente ignorado por el rubio, quien estaba más interesado en discutir con otro de los ocupantes-Chst, ¿por qué aún no te has cambiado, Potter?
A pesar del evidente fastidio en su voz, no había rastro de la usual puya o del tono arrogante con el que solía dirigirse a los demás. Simplemente sonaba fastidiado, como cualquier otro adolescente.
-Déjame en paz, aún tengo diez minutos para- Espera…-De repente Harry que estaba muy cómodo apoyado en el pecho de Oliver reparo en importante detalle-Fiuu, deberías vestir así más seguido, Malfoy. Te vez bien.
-¡Vete al cuerno, Potter!-A pesar de su aparente enojo, la verdad era que Draco tenía sus orejas bastante coloradas; después de todo llevaba puesta una franela de algodón negro con estampados de un prisma y luz refractada, jeans azules gastados y tenis rojos. El orgulloso y purista primogénito de los Malfoy vestía como un perfecto adolescente normal que iba con sus amigos al centro comercial.
-Ya ya, tranquilo. Aprende a aceptar un cumplido, hombre-Por su parte Harry ni siquiera intentaba disimular lo mucho que le divertía todo aquello-Encontrémonos en la entrada de la estación ¿sí?
-Jmp-El rubio le dedico una mirada fulminante, pero había algo indiscutiblemente diferente de antes-No te retrases por estar de tortolito-Fue todo lo que dijo antes de volver a cerrar la puerta.
Adentro del vagón, sus ocupantes se quedaron con genuinas miradas de desconcierto. Después de todo, luego de cuatro años de peleas, conflictos, discusiones, riñas y un odio jurado, acababan de ver lo insólito: Harry Potter y Draco Malfoy actuando familiarmente entre ellos.
-¡¿Qué rayos fue todo eso?!-Y no paso mucho para que el humor volátil del pelirrojo estallara.
-¿Mmm, como lo explico…?-Harry se cruzó de brazos y puso una falsa expresión de pensador; a su lado Oliver le miro con un poco de sorpresa. El sarcasmo no era usual en el ojiverde-Bueno, en realidad no es complicado. Este verano estaré ocupado con algo más, así que no creo tener tiempo de ir a la Madriguera. Lo siento-Esta última parte sonaba honesta.
-¿Qué puede ser más importante que pasarlo en casa de tu mejor amigo?-Rebatió desafiante el pelirrojo; a su lado Hermione y Ginny intercambiaban miradas confundidas entre ellas y Neville que estaba sentado al frente, esperando que alguien diera alguna explicación.
¿Qué era tan importante que Harry prefería quedarse en casa con sus insufribles tíos?
-Si tiene que ver contigo, cualquier cosa-Solo imaginar la cara que pondría Ron de escuchar esa respuesta provocaba una media sonrisa socarrona. Aunque no era como si fuera a decirlo en verdad. Después de todo no estaba de humor para discutir-A saber, recientemente aprendí a ser un poco más egoísta, nada más…
-"¿Por qué no se los dice?"-Junto a Harry, Oliver se sorprendía. Ya escuchado a Harry decir esas mismas palabras antes, pero realmente no esperaba que ocultara sus planes de su mejor amigo.
-¿Y eso que significa?-
-Nada que deba preocuparte-
Hermione estaba lista para intervenir. El color rojo en las orejas de Ron había alcanzado ya el nivel de peligro y por alguna razón tenía la impresión de que esa había sido toda la intensión de Harry; pero toda disposición del ojiverde de seguir se fue al garete cuando escucharon la puerta del compartimiento abrirse nuevamente, esta vez para dar paso a la mujer que empujaba el carrito.
-¿Un último bocadillo antes de llegar, jóvenes?-Su tono amable fue como un imán para Harry, quien salió despedido de su asiento directo hacia la puerta; por los siguientes quince minutos el mago se dedicó a comprar y guardar en una mochila tantos dulces y golosinas como para subirles el nivel de insulina solo con escucharle: veintitrés ranas de chocolate, nueve cajas de grajeas de todos los sabores, siete paquetes de varitas de regaliz, doce barras de chocolate, cinco pasteles de caldero de calabaza y nueve mini pasteles, dos docenas de plumas de azúcar, treintaicinco chicles de sabores surtidos, diecisiete salamandras picantes, diez huevos de lechuza de chocolate blanco, una docena de esos polvos dulces que provocaban chispas en la boca y otro montón de azúcar en diferentes formas y presentaciones.
Que todas sus compras entraran en una sola mochila de tamaño regular solo podía explicarse con magia:
-Claro que no, me duele el páncreas solo de cargarlos-Respondió divertido cuando Ginny le pregunto si pensaba comerse todo eso él solo-Un amigo me pidió que le llevara algunos dulces, y cuando los otros se enteraron me lo pidieron también. Aunque no estoy seguro de querer darle azúcar a Leo…-Murmuro para sí mismo.
Luego de eso recibieron el último aviso del conductor, por lo que empezaron a cambiarse todos. Dando primero oportunidad a las chicas; y eso estaba bien, a diferencia del pobre Neville que tenía que lidiar con el incómodo silencio mientras esperaban afuera en el pasillo.
Situación que se vio luego transferida cuando fue su turno de cambiarse.
-¿Exactamente qué es lo que harás este verano?-
-…-
-¡Harry!-
-Ah disculpa, estaba distraído-Harry estaba tan concentrado en mirar el firme trasero de su novio mientras se cambiaba que no prestaba atención a nada más. Ni siquiera a su boca risa de adolescente hormonal. Oliver por su parte al menos era capaz de disimular que lo había estado haciendo a propósito y ufanarse un poco-¿Qué dijiste?
-¿Qué es lo vas a hacer en verano?-Repitió el pelirrojo mientras se cambiaba de camisa, y fingiendo que le traía sin cuidado-Si es tan importante…
-Más que importante, lo hago por diversión-Respondió el ojiverde.
-¿Y bueno? ¿Qué es?
-¿Para qué quieres saberlo? Suena como si no te importara mucho…-Rebatió Harry; de paso tomándose un momento para mirarse el torso desnudo-Afff, me pregunto si podre marcar el estómago igual que él-Se murmuro a si mismo mientras se pinchaba su abdomen plano y blando.
-¿Eh? Escuche algo bueno…-Acoto Oliver, sujetándole por la espalda-¿Quieres sacar los cuadritos? Admito que eso sería agradable. ¿Pero, quien es él?-Agrego con saña muy cerca del oído de Harry-Si quieres imitar los abdominales de alguien que sean los míos…
El resto del viaje las chicas se la pasaron riendo por las payasadas de la pareja, incluso Neville reía cuando Oliver intentaba sonar celoso o Harry le recriminaba alguna tontería. Él único que no prestaba atención era Ron. El pelirrojo estaba sentado con los brazos cruzados y su atención fija en la ventana. Ocasionalmente soltaba un bufido, pero ninguno de los otros le prestaba atención. Hermione ponía una sonrisa incomoda al igual que Neville, Ginny rodaba los ojos fastidiada por la actitud de su hermano y los tortolos estaban más interesados en ellos mismos.
-O-
-¡Por aquí! ¡Eh, chicos!-
Acababan de bajar de la locomotora a la estación, y entre toda la multitud de estudiantes y familiares que habían ido a recibir a los más jóvenes, la familia Weasley resaltaba como siempre por su color de cabello; además Charlie Weasley se encontraba llamándoles y haciendo señas con los brazos.
-Nos veremos en agosto-Se despidió Neville antes irse con su abuela. Por lo que el grupo de amigos puso marcha hacia los pelirrojos. Donde la señora Weasley recibió a todos los jóvenes con una sonrisa y un abrazo a cada uno; tanto ella como su esposo lucían especialmente de buen humor, al mismo tiempo que Charly y Billy saludaban a los muchachos.
-Harry, cariño-Le llamo la señora Weasley mientras caminaban fueran del andén, hacia el lado muggle de la estación de King Cross-¿Qué llevas ahí?-Normalmente todos llevaban su equipaje en los carritos junto con las jaulas de las lechuzas, pero Harry parecía muy cuidadoso con su mochila.
-Ah, son unos dulces y no quiero que se aplasten durante el camino-Respondió el ojiverde.
-¿Se los llevas a tus familiares? Que buen muchacho-Acoto Charly que caminaba junto a Ginny.
-No exactamente-Respondió Potter-Son para unos amigos…
-¡Eh, Potter!-Su pequeño intercambio se vio interrumpido nuevamente por Draco Malfoy, quien les dio alcance de forma apresurada y se pegó a Harry:
-¿Malfoy? ¿Qué coño…?-El primero en reaccionar fue Oliver, puesto que el rubio parecía intentar cubrirse con ellos. Que hasta llevaba una gorra con la que se tapaba el cabello e intentaba lo mismo con el rostro al bajar la visera.
-¡Date prisa, ¿si?!-Insto el rubio, apretando además el paso y adelantándolos sin dedicarle una mirada al resto.
-Supongo que no le dijo nada a tu queridísimo padre-Comento Harry con un dejo de diversión.
-¿Eh, que fue todo eso?-Inquirió Fred, adelantándose junto a su hermano.
-Si no te conociera, Harry…-Prosiguió George-Diría que ustedes se traen algo entre manos.
-Jooh, deberías cuidar mejor a tu chico, Oliver-Se mofaron Bill y los gemelos al mismo tiempo. Y estuvieron así por un rato, hasta que algo más llamo la atención de los adultos:
-Harry, ¿no le has avisado a tus tíos a qué hora llegaba el tren?-El señor Weasley estaba de pie mirando a los lados intentando divisar a los tíos del chico, pero a causa de su baja estatura resultaba muy difícil-Si quieres podemos acompañarte a esperarlos en caso de que se les haya echo tarde.
-Ah, no se preocupe, señor Weasley-Sin embargo, el menor no lucía nada preocupado. Después de todo si le había enviado una nota a los Dursley, pero en lugar de decirles la hora de llegada de su tren les había dicho que ese año no tenían que ir a buscarle.
-Yo también querría pasar el mayor tiempo lejos de unos tíos como esos-Comento Ginny. Además, siendo secundada por los gemelos y Oliver:
-Pues has hecho muy mal, Harry-El tono de la señora Weasley les reprendió a todos-Por muy malos que puedan ser, no es seguro que un jovencito viaje solo. Vamos, Arthur te acompañara hasta Surrey.
Justo acababan de salir de la estación cuando la madre de los pelirrojos emitió esa orden para su esposo, y sus hijos ya le estaban haciendo la pelota. Pero al menos Harry intento hacer lo correcto:
-No hace falta que se moleste, señora Weasley…-Dijo-En realidad, yo-
Estaba a punto de explicar que el verdadero motivo por el que había despachado a los Dursley no era simplemente para tener que soportarlos un poco menos, eso solo era un bono; y para exonerar al señor Weasley de dar semejante desvío en su regreso a casa, cuando de repente se vio interrumpido por un fuerte grito que alerto a todos:
-¡Más vale que traigas mis dulces, Potter!-No hace falta decir que cada persona en doscientos metros a la redonda giro la cabeza sorprendida. Después de todo los ingleses no eran precisamente las almas más ruidosas de la sociedad. Así que era obvio que la persona fuera quien fuera que había dado semejante alarido no era de por allí.
Y dado que iba dirigido a uno de sus amigos todos empezaron a mirar a su alrededor buscando el origen.
-¿Tenías que gritármelo al oído?-Casi pegan un brinco cuando un chico apareció de la nada y abrazo a Harry por los hombros con un brazo; era bajito, moreno y por alguna razón apestaba a aceite de motor. Por su parte Harry no lucia nada sorprendido, y estaba claro que se conocía.
Además, había un par de chicos más adelante en la acera que parecían esperarles:
-¿Conoces a estos tipos, Harry?-Pregunto cautelosamente Bill.
-Ey, Este tipo te está oyendo-Acoto el moreno bajito.
-Es un amigo de américa-Respondió Harry resuelto mientras los otros se acercaban también, incluido Draco Malfoy-Chicos, les presento a los Weasley, Hermione y mi novio Oliver; todos, ellos son Leo, Nico y, ¿Luke?-Al último lo nombro con algo de sorpresa.
-Un gusto en conocerlos, Luke Castellan-Les saludo el simpático chico rubio-¿Cómo estas, Harry?-De paso presentándose con una sonrisa, y provocando algunos sonrojos en las féminas:
-Viejo, ¿podrías bajarle un poco a la sonrisa de portada?-Intervino Leo-Siento que mi heterosexualidad flaquea.
-Hola, Harry-Por su parte el chico restante, Nico, no era tan simpático como los otros dos-Draco dice que está listo, ¿qué hay de ti?
-Sí, solo déjame despedirme-
Para ese momento todos los magos y brujas presentes se miraban perplejos entre sí, intentando buscar indicio alguno que explicara toda aquella extraña situación. Malfoy junto a tres americanos, amigos de Harry al parecer, y ¿acaso Harry estaba insinuando que…?
-Creo que nos separamos aquí…-El ojiverde lucia bastante emocionado cuando se giró hacia ellos. Mientras hablaba, a su espalda Luke tomaba la valija del mago al mismo tiempo que Leo la jaula de Hedwig; de paso recibiendo una mordida cuando introdujo un dedo entre los barrotes para jugar con ella. Nico se presionaba el puente de la nariz y Draco no paraba de ocultarse tras la visera de su gorra-… y por eso es que no podrá visitarlos este verano.
Cuando Harry concluyo su explicación había varias expresiones confundidas:
-¡¿Campamento de verano?!-
-Te dije que se los explicaras antes-Murmuro Oliver, de pie a su lado.
-No tuve oportunidad-
-Espera, espera un segundo-El primero en hablar fue el señor Weasley-Harry, ¿estás diciendo que pasaras el verano en américa? ¿Todo el verano?-Reitero con inseguridad-¿Y tus tíos te dieron permiso?
-Mientras no tengan que verme el pelo les da lo mismo lo que haga-Respondió Harry con soltura-Estoy seguro de que saltaron de felicidad cuando leyeron mi carta.
-¿Y qué hay de Dumbledore? ¿Le dijiste lo que pensabas? ¿Le pediste permiso?-Intervino la señora Weasley.
-¿Por qué tendría que pedirle permiso?-Esta vez las palabras de Harry dejaron helados a todos. No sonaba enojado, ni fastidiado; era como si hablaran simplemente del clima:
-¡Harry, no conocemos a estas personas!-Rebatió acalorada la mujer-No dejare que te llevan así como así, al menos no hasta hablar con Dumbledore y saber que está de acuerdo.
-Con todo respeto, señora Weasley…-Respondió el peliverde llevándose las manos detrás de la cabeza-Tampoco tengo por qué tener su permiso; oye Leo, ¿nos vamos?-Inquirió girándose hacia el moreno.
-Aerolíneas Valdez siempre listas para servir.
-¡Eso es! ¡Lárgate!-Espeto un airado Ron-¡¿Y te haces llamar amigo?!
-¡Ah, eso me recuerda!-Respondió Harry sin inmutarse al tiempo que tomaba una bolsa de cuero y se la arrojaba al pelirrojo-Ten, dije que podías tener mi parte del premio. Eso basta para ser tu amigo ¿no?
Continuara…
Olviden lo que dije antes, definitivamente lo que se pasa más rápido es leer cada capítulo jajajaja
Pero aunque dure poco estoy seguro de que todos pudieron disfrutarlo, especialmente porque asegura una emocionante continuación para nuestro próximo capítulo Jo. jo. Jo…
Y con eso en mente, mis preciosuras espero encontrarlos pronto asomándose por los reviews (los cuales mantienen sano e inspirado a un autor, no lo digo yo lo dice la ciencia)
¡Nos leemos la próxima semana!
