Y con este capítulo mis amores, me duele informarles que ¡oficialmente nos hemos puesto al día!

Ya saben, con este asunto de la cuarentena, aunque seguía escribiendo cómodamente en mi casita no tenía como subir los capítulos y esto habían estado acumulándose, y acumulándose, y acumulándose… Fue por eso que empecé a actualizar semanalmente para que todos pudieran ponerse al día rápidamente (y porque me moría de ganas por que me dejaran reviews XD)

-Le cuchichean al oído- ¿Qué? ¿Aja…? Si, si…No… Aja, con queso extra… No… Sí sí sí, a eso iba.

Dios se la pasan encima mío… Ok, para responder la pregunta que todos se están haciendo:

¡Si! Regresamos a las actualizaciones mensuales jajajaja

Lo ciento chicos, pero con este ya se me acabaron los capítulos acumulados y nuevamente regreso a escribirlos uno por uno. No se preocupen, pueden confiar con los nuevos capis cada día primero del mes Jejeje

Ahora si, a lo que todos esperaban y que siempre se acaba demasiado rápido (o eso me han dicho jejeje) ¡y vamos con el fic! Haciendo unos muy necesarios avisos para que no digan que soy cruel y despiadado: ahora, estoy seguro de que todos disfrutaron de ver a un Harry mucho más "oscuro" en los dos capítulos anteriores. Y todos sabemos por influencia de quien. Bueno, además de tener un capítulo más largo de lo usual, podremos ver qué fue lo que ocurrió con nuestros queridos mestizos tras la decisión de Harry.

Y un impactante final, ya quiero ver sus reacciones mis amores.

Capítulo 36:

"Un Golpe Mortal al Espíritu"

Su inicio de verano no estaba resultando para nada como debería haber sido en primer lugar. Después de todo, luego de pasar un año escolar tan emocionante con el torneo de los tres magos y por si fuera poco ganándolo, era lógico esperar que los chicos tuvieran un montón de planes para su verano; Amos Diggory había estado hablando de llevar a su hijo a recorrer Escocia, no estaría mal para ellos hacer un viaje vacacional a algún lugar paradisiaco para descansar también. Los Weasley tenían planeado sorprender a los chicos con eso una vez que recibieran el permiso de Dumbledore para llevar a Harry también con ellos.

Pero apenas habían salido de la estación de King Cross y ya habían desbaratado sus planes:

-¡¿Campamento de verano?!-Su sorpresa era apenas entendible. Aunque fue algo extraño que todos los pelirrojos hablaran al tiempo; junto a él, Oliver le dio un pequeño codazo en el brazo:

-Te dije que se los explicaras antes-Le murmuro a forma de regaño. Aunque sabía porque Harry había omitido esa información hasta ese momento, igualmente le había aconsejado decirlo-"Son tus amigos… ¿No?"-La declaración la había dicho en su momento, pero el cuestionamiento era nuevo.

-No tuve oportunidad-Si claro, si se le veía en la cara que lo había hecho a posta. Al mismo tiempo, los magos habían comenzado a superar el shock inicial:

-Espera un segundo, Harry…-El primero en hablar fue el señor Weasley-¿Estás diciendo que pasaras el verano en américa? ¿Todo el verano?-Reitero con inseguridad-¿Y tus tíos te dieron permiso?

-Mientras no tengan que verme el pelo les da lo mismo lo que haga-Respondió Harry encogiéndose de hombros-Estoy seguro de que saltaron de felicidad cuando leyeron mi carta.

-¿Y qué hay de Dumbledore? ¿Le dijiste lo que pensabas? ¿Le pediste permiso?-Intervino la señora Weasley.

En ese punto tuvo que hacer un gran esfuerzo por no blanquear los ojos, por suerte pudo disimularlo apretando la mano de Oliver. No podía creer que hubiera tardado cuatro años en notar la enorme influencia que tenía el anciano mago sobre su vida; reconocía que tenía parte de responsabilidad en eso, después de todo siempre había acudido a él en busca de apoyo. No había notado que en realidad se había vuelto dependiente.

Pero eso no era lo que más le molestaba…

-¿Por qué tendría que pedirle permiso?-Sus palabras dejaron helados a todos. Su frialdad enmascaraba muy bien el enojo que sentía.

… estaba enojado, porque habían usado su dependencia para usarlo a él.

-¡Harry, no conocemos a estas personas!-Rebatió acalorada la matriarca de la familia Weasley, de paso estirándose para tomar a Harry del brazo por arriba del codo-No dejare que te lleven así como así, al menos no hasta hablar con Dumbledore y saber que está de acuerdo.

-Con todo respeto, señora Weasley…-Respondió el peliverde, liberándose del agarre y llevándose las manos detrás de la cabeza-Tampoco necesito su permiso-Y allí estaba de nuevo, ese enojo enmascarado tras la frialdad de su voz y su mirada.

De igual forma los varones de la familia estaban pasmados por aquel despliegue de apatía e indiferencia; muchos de ellos ya habían notado que algo había cambiado en su amigo. Pero jamás imaginaron que llegaría hasta ese extremo; era casi como ver a una persona completamente diferente.

-… oye Leo, ¿a qué hora nos vamos?-Inquirió el ojiverde girándose hacia el moreno.

-Aerolíneas Valdez, listas para partir en cualquier momento-Durante todo el rato Nico se aseguró de tener al hijo de Hefestos bien sujeto del cuello para que no interviniera. Ahora que tenía permiso para hablar había sacado una gorra de piloto de su cinturón de herramientas.

-Genial, esperaba poder volar en Fest-

-¡Eso es! ¡Lárgate!-Espeto un airado Ron mientras veía a Harry tomar su valija-¡¿Y te haces llamar amigo?!

-¡Ah, eso me recuerda!-Respondió Harry sin inmutarse siquiera inmutarse. En lugar de eso tomo una bolsa de cuero y se la arrojaba al pelirrojo-Ten, dije que podías tener mi parte del premio. Eso basta para ser tu amigo ¿no?

-O-

Decir que el director estaba furioso sería dejar un gran trecho sin contemplar. La única razón por la que no había muebles o libros volando por todo el lugar simplemente era porque ya estaba muy viejo para esos arranques. Pero su humor estaba realmente volatizado, y no era para menos luego de escuchar el howler que había enviado Arthur Weasley:

"Estimado profesor Dumbledore, lamento escribir tan de repente, pero se trata de una emergencia. Aunque nos confió una tarea tan importante, no pude escoltar a Harry de regreso a casa de sus tíos esta tarde. Apenas regreso de la escuela Harry hablo de irse a pasar el verano a américa, a alguna clase de campamento. Además, había tres personas muy extrañas esperándole a él y Draco Malfoy. Intentamos convencerle de esperar a contactarlo, pero él simplemente se negó y afirmo que no necesitaba su aprobación. Luego de eso se marchó con esos tres chicos americanos y les perdimos por completo. Le pido disculpas, señor"

¿Disculpas? ¡¿Disculpas?! ¡¿Es que acaso creía que con eso arreglaba todo?!

Ellos solo tenían que vigilar que Harry regresara a casa de sus tíos. Él había corrido el mayor riesgo al capturar a Karkarov y obligarle a escupir porque estaba actuando tan extraño desde la tercera prueba; aunque sabía que ocurriría algún día, nunca espero que el regreso de Voldemort fuera a ocurrir tan pronto. Que usaran el torneo como pantalla para moverse libremente había sido una jugada muy astuta. Pero no tenía tiempo para estar desperdiciando en halagos hacia su antiguo estudiante.

No tenía ninguna duda que la prioridad de Voldemort en ese momento seria recuperar su antiguo poder. Él también debía empezar a moverse, reavivar a la Orden y reunir las pruebas necesarias para mostrarle al ministro que el señor oscuro había regresado. A partir de ahora no habría nadie a salvo en el mundo mágico.

Y en un momento tan crucial como ese, ¿le habían perdido el rastro a la pieza más importante?

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-… y eso es más o menos todo.

-Nico, todo eso está bien, pero podrían haber tomado un descanso antes de venir-Quirón era muy consciente de la importancia de estar informados y al día, especialmente ahora que el regreso de Cronos había acelerado el curso de la guerra. Sin embargo, era difícil no sentir algo de compasión por el aspecto harapiento y golpeado de los chicos frente a él. Sus ropas estaban llenas de cortes, quemaduras y agujeros, por no mencionar los rapones y hematomas que cubrían algunas partes de su piel. Casi podía pasarse por alto que estuvieran cubiertos de hollín y tuvieran el cabello como se hubieran enfrentado a un batallón de estilistas diabólicos.

-¡Gracias!-Especialmente Leo, quien aún respiraba bastante agitado. Aunque no era para menos, habían tenido que hacer correr varios kilómetros huyendo de un montón de mujeres serpientes furiosas; por no mencionar al resto de sus hermanos en la cabaña ocho, quienes aún querían colgarlo de los tobillos por haberse llevado su amado dragón autómata sin avisar.

A pesar de que tanto Harry como Draco habían escuchado todas las advertencias de los demás acerca de lo riesgoso que era viajar junto a un mestizo, ya ni se diga tres, nunca imaginaron que en realidad todos esos avisos se quedaban bastante cortos. Ni siquiera podían enumerar cuantas veces fueron atacados, Draco había perdido su equipaje y Harry cayó al vacío un par de veces.

Cuando llegaron habían aprendido a apreciar mucho más los cómodos, e inofensivos, viajes en tren.

Por lo que luego de una muy necesaria ducha y de que les prestaran ropa fresca ambos aceptaron gustosos el ofrecimiento de Quirón para dormir en una de las habitaciones para huéspedes del segundo piso de la Casa Grande. Estaban tan agotados que ni siquiera les importo tener que compartir el espacio.

-Y apenas llegaron; este lugar va a ser un infierno para ellos-

-Oh vamos, no seas tan duro-Nico y Luke estaban sentado en el pórtico de la Casa Grande. Desde que habían regresado hacia un par de días pasaban la mayor parte del tiempo juntos; y la razón podía apreciarse en la manera en que les miraban los campistas que pasaban por allí.

Flash Back:

La nueva intervención de Hécate fue incluso más inesperada que las anteriores. Por no decir que les dejo muy descolocados, literalmente. Un momento la mayor parte de ellos estaban lidiando con un montón de aurores y al siguiente estaban de regreso en el taller de Dédalo, aunque solo Percy lo reconoció:

-¿Qué demonios-

-Oh por amor a Dalton, esto no es una estación de paso…-Y el dueño de aquel estudio se encontraba pie, ante un caballete frotándose la cien con la paleta de pinturas en su mano derecha; a pesar de su evidente desagrado lucia bastante relajado, como si no estuviera sorprendido-Mi señora, accedí a colaborar, pero no de esta manera.

-Deja de quejarte, Dédalo-Por su parte la diosa de la Niebla se encontraba de pie en mitad de la estancia, observando fijamente a cada mestizo a los ojos. Todos al mismo tiempo-Jmp, los siete de la suerte. Tiqué y sus trucos…

-¿Qué está pasando aquí?-Inquirió el hijo de Hades, igualmente intimidado por la oscura presencia de la titánide; los dioses del submundo eran siempre así-¿Dónde…?

-Harry Potter ha tomado una decisión-Declaro, provocando además un escalofrió en todos los presentes-Si los eventos hubieran seguido aquel curso la balanza del destino se habría inclinado a favor de Cronos y sus esbirros.

-Pensaba que las interferencias directas estaban prohibidas-Murmuro casualmente el inventor, quien seguía concentrado en su pintura-O quien sabe, las noticias aquí llegan tan demoradas…

Sin embargo, él tenía razón. Que los dioses brindaran alguna clase de apoyo a los mestizos durante sus misiones era al usual. Bridar información o algún recurso, cualquier clase de ayuda era siempre bien recibida; aunque normalmente tenían que arriesgar el cuello para conseguirlos. Pero una cosa era eso, y otra muy diferente era intervenir directamente en el curso de los eventos y querer manipular las profecías.

-¡…!-Pero ese pequeño pensamiento hizo estallar el foco de la comprensión en sus cabezas-¿La profecía?

-Estoy solo en esto, ¿o a alguien mas no le dan las cuentas?-Y Leo no era el único que intentaba hacer memoria, de paso ayuda contando sus dedos; cuando se reunieron todos, antes del inicio del Torneo, se aseguraron de memorizar cada línea de la profecía de Rachel-Son siete versos, ¿no?

-"La pequeña luz de la soledad brota en la niebla"-Cito Hazel-Se refería a Harry enfrentando solo el laberinto ¿no?-Todos asintieron de acuerdo; a su derecha Nico recito otro par de líneas:

-"Él sentado solo, y el retorcido su regreso espera" y "Un temor y una voz se agitan al oeste con el rey de los fantasmas"-Sonaba algo austero, evidentemente preocupado por haber abandonado a Harry-La primera se refería al tal Voldemort y a Cronos, ambos estaban preparándose para resucitar. Y la otra hablaba de las advertencias que recibimos sobre la guerra.

-"Cuando la sangre de la sabiduría se derrame al oeste el camino será revelado"-Acoto Annabeth, sentada en el extremo opuesto, apretando inconscientemente el hombro de su brazo cercenado-El plan que Némesis tenia para mí.

Su herida seguía aún bastante fresca, y era difícil ignorar el dolor; pero no dolía tanto como cuando intento tomar la mano de su novio y este, claramente, aparto la suya de donde estaba. Evento que no paso desapercibido para algunos de sus compañeros:

-"Del universo ya no será hecho monarca"-Insto apresuradamente el pretor, de paso dedicándole una mirada bastante aguda al hijo de Hermes.

-Estaba escrito que no sería el contenedor de Cronos-Acoto Frank con algo de timidez-Eso es bueno, ¿no?

-Ya lo veremos-Rebatió Nico con acides-¿Qué pasa con los últimos dos versos?

-"Entonces juzgaran al revés crepúsculo y amanecer. Que en paz y vida no será por mucho tiempo"-Cito Annabeth, su voz sonaba especialmente endurecida. Pasaron varios minutos en silencio, bajo la atenta mirada de la diosa que parecía esperar pacientemente a que hallaran la solución por sí mismos. Finalmente, Nico hizo chasquear sus dedos:

-¡Crouch!-Declaro-Pensé que solo era un cretino pero… ¿y si en realidad los organizadores también estaban confabulados? Su hijo se estuvo haciendo pasar por Moody todo el año.

-¿Y eso cómo se traduce?-Inquirió Leo.

-Crouch es un político importante, algo de relaciones internacionales…-Explico Jason, comprendiendo de repente el punto del italiano-Puede convencer a todos de no confiar en nosotros. Nos juzgaron al revés…

-Y con eso, el final de una vida en paz que se había mantenido por casi quince años-Completo la diosa-No estoy interviniendo en las profecías de Apolo, está ya se ha cumplido.

Ese era justamente el razonamiento de un perfecto timador, o peor: el de un abogado. Pero ninguno de ellos estaba tan loco como para señalarle eso a la diosa de la niebla. En su lugar no podían evitar reflexionar un poco más sobre lo que significaba todo aquello. Y eso era…

-Exactamente, su misión ha acabado. Pero la guerra, comienza.

Fin del Flash Back

Luego de aquellas ominosas palabras Hécate les regreso al laberinto, donde tuvieron que hacer todo el camino de regreso a sus campamentos; Jason, Frank y Hazel volvieron a Nueva Roma, aunque no querían separarse luego de pasar por tantas cosas juntos, el Pretor tenía que cumplir con sus responsabilidades y no podía evitar tener un mal presentimiento al respecto.

Por su parte ellos también tenían una sorpresa bastante grande que dar a sus compañeros griegos: Luke.

No fue ninguna sorpresa que bien el rubio puso un pie en el campamento y ya tenía una veintena de espadas apuntándole. Estuvo encerrado en una de las jaulas de la cabaña ocho mientras se celebraba una reunión de emergencia con todos los líderes. Por supuesto, fue toda una montaña rusa para todos y sus estados de ánimo. Además de todo el tiempo que les tomo narrar lo ocurrido: Hogwarts, el torneo, los mortífagos, Voldemort y Cronos. Luego de tanta información incluso Quirón necesito de un par de minutos para asimilarlo todo.

-No tenías que hacerlo-Acoto el rubio sentado sobre la baranda del balcón; aunque les diera la espalda podía sentir como las miradas de todos se clavaban sobre él queriendo poner a prueba su piel de hierro.

-Deja eso de una vez-Espeto Nico con los brazos cruzados-Fui yo quien te hizo jurar que nos ayudarías, es normal que sea yo quien te vigile-Luego de dar su informe dieron inicio a un intenso debate sobre qué hacer con el hijo de Hermes. Aunque hubiera traicionado a Cronos y ayudado a todos, no había una sola alma en el campamento que estuviera dispuesta a confiar en él; por lo que lo sometieron a votación. Al final se decidió que Luke podía quedarse en el campamento, pero solo bajo estricta supervisión. Y ese trabajo recayó, por supuesto, en el hijo de Hades.

-Aun así, gracias-Así que habían estado pasando mucho tiempo juntos. Y debía reconocer, solo dentro de su cabeza claro está, que había empezado a simpatizar un poco con ese traidor.

-¡Chicos!-Percy venia corriendo hacia ellos; haciendo que Luke sonriera de lado y Nico rodara los ojos. Desde que habían regresado su relación con el hijo de Poseidón se había vuelto muy extraña-¿Por… por.. que…-

-Dioses, recupera el aliento primero-Espeto el azabache con fastidio, de paso adivinando lo que el ojiverde intentaba decir-Llegamos hace una hora, Harry y Draco están durmiendo arriba…

-¿Y cómo estás? ¿Llegaron a salvo?-Y allí estaba. No su preocupación, siempre había sentido el deber de cuidar a Nico por mucho que ha este pudiera enojarle. Pero ahora era diferente. Se sentía diferente. No solo se preocupaba mucho más por el hijo de Hades, quería protegerlo a toda costa y la sola idea de que algo pudiera pasarle le aterraba.

Y eso era una patada al hígado.

Su cabeza era un lio desde mucho antes que regresaran de Inglaterra. Su relación con Annabeth se había tornado muy incómoda, por no mencionar toda la tensión que se había instalado en el aire del campamento, muchos de sus compañeros le juzgaban en silencio por no haber detenido la resurrección de Cronos y más aún por traer de regreso a un traidor, para la mayoría todos los meses pasaron en Hogwarts fueron simplemente una pérdida de tiempo. Eran demasiadas cosas en que pensar.

¿Cómo era posible que el nombre de Nico lograra sobreponerse a todo aquello y estar siempre en su mente?

-Tan a salvo como pude ser para un mestizo-Respondió sardónico el azabache-¿Cómo está todo aquí?

-Ah, nada nuevo...-Respondió con algo de pesar. Antes de ir con ellos había tenido una fuerte discusión con su novia, y tristemente eso se había vuelto algo bastante usual-Eh, oye, ¿te importa venir conmigo un rato? A solas-Agrego mirando a Luke.

-Sabes que tiene que quedarse conmigo-Le recordó el hijo de Hades.

Y aunque no lo dijo con ninguna mala intención, si provoco una fuerte punzada de rabia en el pecho del ojiverde. Era muy consciente de que la decisión de Quirón fue un punto medio entre los que deseaban el destierro del rubio y ellos, que abogaban por darle una segunda oportunidad. Pero no lograba comprender, aun, porque eso le enojaba tanto; especialmente luego de saber que ambos compartían una habitación allí en la Casa Grande. Después de todo, nadie en la cabaña once estaba dispuesto a recibir a su antiguo líder y ya que Nico era su guardián designado no habían tenido muchas opciones.

-Está bien…-Se adelantó el hijo de Hermes saltando de la baranda y dirigiéndose al interior de la casa-Le avisare a Quirón que me quedare arriba esperando a que los chicos despierten-Les dedico a cada uno un guiño del ojo antes de entrar; tenía una idea bastante cercana a lo que estaba ocurriendo allí. Y si tenía razón… Bueno, necesitaría estar preparado para escucharlo.

Después de todo, la razón por la que se fijó en Percy cuando llego al campamento no fue solo porque fuera un posible hijo de los tres grandes y una potencial amenaza para sus planes en ese entonces. Fue porque esos enormes ojos aguamarina y esa cara de tonto perdido se le hicieron increíblemente adorables, por no mencionar su habilidad natural con la espada. Y si, lo reconocía, ese gran y redondo trasero también tenía parte del mérito. Por eso había intentado en varias ocasiones llevar al chico con él, quería protegerlo conservándolo para sí. Al menos, hasta que conoció cual era el plan de Cronos. Suerte que Percy era incluso más obstinado de lo que se podía imaginar.

Si, el miedo y la culpa habían sido fuertes razones para abandonar el bando de los titanes. Pero también, en el fondo, había guardado la esperanza de que no fuera demasiado tarde para ganarse al chico. Ahora esa era solo una esperanza perdida más en la que pensar. Siempre había sido muy bueno para observar y estudiar a las personas, especialmente cuando estaba interesado en conseguir algo de ellas. Y era muy claro para él que el Percy que había regresado no era el mismo que había entrado por primera vez en el laberinto.

Se sentía un fracaso. No solo había decepcionado a todos, sino que además les había puesto en peligro al no evitar que Cronos se hiciera con un nuevo cuerpo; sus amigos en el campamento, su madre, Paul y otro millar de personas inocentes en todo el mundo. Como si la culpa no fuera suficiente, también estaba la confusión; su relación con Annabeth estaba muy mal. Si es que aun podía llamársele "relación". Durante la misión había conocido un lado de su novia que le había revuelto las emociones; si, siempre había sabido que Annabeth era bastante orgullosa y tenía la tendencia a hacerse con el mando con facilidad. Era una joven astuta y una líder confiable, cualidades que eran realmente muy atractivas en una mujer.

Pero ahora no podía pensar ello como "cualidades", sino a cuestionarse a sí mismo. Ya no le parecía digna y orgullosa, sino arrogante y hasta déspota. La forma en que se había comportado, como los había tratado a todos. Sin un ápice de respeto, se había convertido en un dictador, queriendo dominarlos y hacer su voluntad. En su momento no se había detenido a pensarlo, principalmente porque de hacerlo seguramente habría muerto, pero ahora era diferente.

Era como si alguien hubiera tomado esa determinación y seguridad que siempre le había caracterizado y la estrellara contra el suelo haciéndola pedazos. Siempre había tenido lo que algunas personas llamaban "enfoque de túnel", cuando buscaba algo no se permitía distracción alguna hasta alcanzar su objetivo. Era una cualidad muy útil para un guerrero.

-¿Y bien? ¿De qué quieres hablar?-Pero ahora era como si se encontrara perdido en mitad de un banco de niebla. Desorientado, la deriva.

-Si, ehh…-No lograba orientarse porque no tenía idea de a dónde ir, mucho menos lo que quería. Lo único que tenía claro era que, durante los últimos días, cada vez que tenía cerca al azabache toda esa espesa bruma se veía levemente despejada-No sé; solo quería…-Quería un poco de claridad-Tú sabes.

-Claro, es muy obvio…-Por su parte, Nico no podía evitar alegrarse. Aunque fuera solo un poco.

Sabía que estaban en guerra, que pronto tendrían que afrontar peligros que nunca imaginaron y hacer demasiados sacrificios. Sabía que era estúpido comportarse como un adolescente idiota y hormonal durante semejante crisis; pero es que justamente eso era él. Un adolescente idiota y hormonal. Un chico que no podía evitar alegrarse porque desde que habían regresado Percy siempre estaba buscándole, incluso más que antes. Y si, también sabía que era muy perverso de su parte alegrarse de saber que la rubia engreída y el cabeza de percebe estuvieran teniendo problemas en su noviazgo, pero ey la malicia era parte de él. Además, no es como si fuera su culpa, ¿verdad?

-Oye, una pregunta…-Inquirió de repente el ojiverde. Habían estado caminando sin rumbo, y por alguna razón habían acabado en la cabaña tres-Sé por qué Harry tenía que venir, y todo eso…-Mientras hablaba no paraba de rascarse la nuca, de esquivarle la mirada y termino sentándose en el colchón de una de las literas-Pero, ese otro chico…

-¿Draco?-Inquirió Di Angelo luego de que Percy dejara la idea al aire-Ah, fue cosa de un presentimiento…-Soltó como si nada mirando al aire-Mientras en Hogwarts, cuando lo conocí, pensé que era solo un niño mimado y solo lo mantuve cerca para tener información. Pero conforme lo fui conociendo, me pidió que le enseñara a luchar, me di cuenta que en el fondo quiere ser mucho más que lo que las personas piensan de él. Quiere forjarse su propio futuro, así que me identifico un poco con él a decir verdad…-Agrego con humor-Pero sigue siendo un mimado y va a ser muy divertido ver- Ey, ¿qué te pasa?

Estaba tan absorto en su pequeño soliloquio que no noto que la cara del dueño de la cabaña poco a poco había ido tornándose colorada, por no mencionar sus manos hechas puños y esa pequeña vena en su frente que parecía estar palpitando. Si tuviera que apostar, casi podría jurar que Percy estaba-

-Nada-Respondió bruscamente el ojiverde, de paso evitando mirarle a la cara.

-Un momento, ¿estas enojado?-Disculpen el escepticismo en su voz.

-O-

Paso una semana, y aun no ocurría nada extraño.

No había ocurrido ni una sola desaparición, ningún incidente sobre ataques a magos o muggles, la política seguía su curso usual, y así la vida en todo Londres Mágico continuaba su rutina con absoluta normalidad. Y eso tenía a todos en la orden muy nerviosos; habían respondido con rapidez al llamado de Dumbledore, teniendo reacciones en diferentes grados de alarma cada uno. Todos estaban listos para combatir, pero la falta de movimientos por parte de los mortífagos era incluso más intimidante.

-Por todos los cielos, ¡Sirius quédate quieto de una vez!-Y eso era solo la mitad de sus preocupaciones.

-¡Una semana y no tenemos ninguna pista! ¡No me pidas que me calme, Molly!-

Al principio fue incómodo para todos, que tantas personas diferentes de diferentes lugares y distintos oficios tuvieran que empezar a trabajar juntos tan de repentes era muy complicado. Seguido tenían discusiones y disputas por sus responsabilidades, acentuadas por el clima de tensión que se cernía sobre todos. Pero era Sirius quien solía estar más sensible.

Cuando Dumbledore les aviso sobre la desaparición de su ahijado no hubo forma de que se quedara quieto. Aun con las advertencias del anciano mago había salido directo a Surrey, pero no había rastro alguno de Harry en casa de sus horribles tíos. Ni en ninguna otra parte. El descendiente de los Black había comenzado a caer en la desesperación y las constantes sugerencias de la matriarca de los Weasley a que se calmara no ayudaban para nada en su mal humor.

-Por favor, ya basta ¡ambos!-Por suerte en esa ocasión McGonagall estaba con ellos. Una de las pocas figuras de autoridad dentro de la Orden-Estas peleas no nos ayudan.

-¿Pero que hay que ayudar?-Rebatió el ex prisionero-¡Voldemort no ha hecho ningún movimiento! Ni él ni ninguno de sus lacayos, ¿Cuál es el punto de vigilarlos? ¡Tendríamos que estar buscando a Harry!

Esa era, increíblemente, una opinión muy compartida dentro de los miembros de la Orden.

La única razón por la que aun creían en la resurrección del señor oscuros era porque Dumbledore profesaba esa idea, y los pocos mortífagos que habían podido interrogar confirmaban que la marca tenebrosa, grabada a fuego en sus pieles, habían recuperado su antiguo poder. Pero ninguno había recibido el llamado, y aquellos que presenciaron la "resurrección" de su amo no habían sido vistos desde entonces. Aun así, no habían hecho ningún movimiento sospechoso ni medianamente extraño.

Era por eso que muchos pensaban que debían enfocarse en encontrar a Harry. Les preocupaba que su desaparición estuviera relacionada con el extraño silencio de los magos tenebrosos. Había dos razones por las que podría ser así: Voldemort quería eliminar de inmediato a quien le había derrotado antes y cumplir su venganza. O quería mantenerlo cautivo hasta que fuera momento de usarlo para desmotivar a los magos.

Y ambas eran muy malas opciones.

-No hay forma de que pueda conservarlo en secreto-Al menos, esa era la opinión de Dumbledore. Un megalómano del calibre de Riddle no dejaría pasar la oportunidad de declarar su superioridad-Si no ha querido salir a la luz, es porque no tiene el control de la situación.

-¡Significa que Harry esta en otro lugar!-Declaro Sirius con brusquedad-Es por eso que tenemos que encontrarlo antes que ellos.

-Pero si Potter estuvo presente, y sabe que el Señor Oscuro ha regresado…-Teorizó el profesor Snape con sus manos entrelazadas sobre la mesa-¿Por qué huiría? Es estúpido de su parte creer que puede esconderse, por no mencionar cobarde.

-Calma, calma…-Insto el anciano, deteniendo a Sirius de fulminar al maestro de pociones con una maldición-Estoy tan preocupado por Harry como todos, pero si dejamos de vigilar podrían tomarnos por sorpresa. Estaríamos cayendo en una trampa.

-¿Hay alguna noticia de américa?-Inquirió McGonagall. Recibiendo una negativa con la cabeza de parte de su jefe-Arthur, ¿alguna idea de quienes eran los chicos con quienes se fue?

-Nada, además de sus nombres no tenemos nada acerca de ellos.

-¿Pero cómo es que Harry puede tener amigos americanos?

Esa era una excelente pregunta. Desde que dejo a Harry siendo solo un bebe en Surrey había mantenido una estricta vigilancia mágica sobre él. Desde cómo fue reinstaurado en el mundo mágico hasta los amigos que había hecho, así como las pruebas que tuvo que pasar en sus años anteriores. Cada paso había sido fríamente calculado por él. Todo con el fin de prepararle para su deber de derrotar a lord Voldemort.

Entonces, ¿cómo es que había logrado salirse de su control?

Necesitaba encontrarlo pronto. No podía dejarle evadir el destino que la profecía había dictado para él.

-O-

-¡Jah! Ese cabeza hueca de Anteo sí que tenía buen gusto para la diversión.

-Claro, es divertido ver a los mortales matarse por sobrevivir.

-Blah blah, yo ya tuve suficiente de esta alcantarilla apestosa ¿Cuándo vamos a atacar el Olimpo?

De regreso en el Coliseo del laberinto, en el palco que solía ocupar su dueño anterior ahora se erguía un alto y escalofriante trono construido con huesos que brillaban como el oro, ocupado por el nuevo cuerpo dorado del señor del tiempo. Vistiendo una ostentosa y escalofriante armadura de acero y bronce; apoyando su mentón en los dedos de su mano derecha el cual apoyaba sobre posa brazos de su asiento. Su nuevo trono quedaba tan elevado, que incluso las cabezas de sus hermanos Crios e Hiperión, de pie flanqueándolo, quedaban muy por debajo de él.

A sus pies, en la arena de batalla, el minotauro acechaba con su hacha de batalla a un hombre que intentaba por todos los medios defenderse usando una varita y lanzando destellos de luz a diestra y siniestra.

-Paciencia hermano, reunir a las tropas tomara algo de tiempo-Insto Crios ante las constantes quejas de su hermano Hiperión-Y todos los mestizos que Castellan reclutó son aún demasiado blandos, hay que fortalecerlos un poco si es que van a ser útiles.

-¿Qué tanto pueden durar? De igual forma estarán en la primera línea…-Rebatió Hiperión con sorna-Incluso estos "magos" podrían resultar más útiles…

A pesar de sus palabras, luego de que los mestizos se les escaparan por entre los dedos en el cementerio, habían estado usando a los mortífagos que les habían quedado como juguetes en el coliseo para desquitarse un poco. Aun así, para sorpresa de todos, su hermano y señor había estado mostrando una actitud bastante calmada para alguien que había pasado varios milenios atrapado en el tártaro.

-Crios tiene razón-Acoto al tiempo que abajo en la arena el mago perdía su varita con un golpe de hacha-Seria muy aburrido que cayeran solo con la primera ola. Lo que quiero es…-Mientras hablaba se levantó de su trono y camino hasta el borde del palco, desde donde podía admirar a toda su audiencia. Como el minotauro esperaba su juicio mientras sostenía a su contrincante, chillando y suplicando, bajo el peso de su pesuña; una sonrisa retorcida se dibujó en su cara mientras extendía su pulgar en punto medio-Inundar los cimientos del olimpo con la sangre de sus hijos.

Cuando su pulgar apunto hacia abajo declarando la muerte, los gritos del perdedor al ser aplastado por el peso del filo de hierro se mesclaron con los gritos de euforia de la audiencia y las carcajadas de Cronos al regresar a su trono. Su lugar como el legítimo soberano de ese reino de caos y brutalidad. Y muy pronto extendería ese reino al resto del cosmos, y se divertiría al arrojar a sus traidores hijos a una arena igual obligándolos a matarse entre ellos por toda la eternidad. Y cuando se aburriera, los arrojaría a la fosa junto a sus propios hijos mortales.

-Mi señor…-A mitad de su entretenimiento uno de sus sirvientes se acercó haciendo una reverencia de respeto y terror-Traigo, un mensaje importante-

-Tiene que serlo, o tú serás el siguiente que pelee-Amenazo con una sonrisa el titán.

-S-si… Es, de parte de su agente e-en el campamento-

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De regreso en Long Island.

Al principio, cuando Percy y una chica llamada Lou Ellen les dieron el recorrido de bienvenida guiándoles por todo el campamento, de paso salvándoles de que Clarisse les metiera las cabezas en el inodoro, ambos magos estuvieron de acuerdo en que era un lugar muy interesante. Harry se quedó impresionado cuando pasaron por la armería; e incluso Draco encontraba fascinante el entorno natural y las demás actividades, parecía especialmente interesado en el voleibol. Aunque aún seguía diciendo "veliball". Sin embargo, no pasaron del primer día antes de notar que tal vez los magos si descuidaban un "poquito" la condición física.

Practica de esgrima con espadas reales, y pesadas. Arquería, con arcos y flechas pesados. Canotaje, con remos muy pesados. Y escalada de muro, sin cuerdas de seguridad. Cada actividad parecía específicamente diseñada para hacerlos sentir frágiles y torpes. La primera noche ni siquiera pudieron comer bien; terminaron siendo ayudados por sus nuevos compañeros de la cabaña once.

-Aquí viene el avioncito…

-Connor, no los hagas sentir mal-Insto Lou Ellen, aunque sin mover un dedo para detenerle.

-Vale, si no les gusta…-Rebatió Travis, quien era el encargado le alimentar a Harry-Que levanten la mano.

-Ahh…-En respuesta solo recibieron un quejido lastimero de parte de ambos recién llegados. De paso sea dicho, siguieron siendo alimentados por los Stole.

Había pasado una semana, y las cosas no mejoraban.

-¿Qué? ¿No me digan que ya han acabado? Apenas vamos a la mitad-Normalmente los soleados días del verano eran un motivo de alegría para los muchachos. La oportunidad perfecta para disfrutar al aire libre con diferentes actividades. Y en ese momento, la actividad en la que tanto Harry como Draco les gustaría participar era "ahorca al rubio oxigenado", pero estaban tan exhaustos que dudaban siquiera poder levantar los cubiertos de la cena. De nuevo.

-Hasta parecía buena persona…-Murmuro Harry, refiriéndose a su instructor y recibiendo un asentimiento de parte de Draco. Estaban los dos tirados en la arena a la orilla de la playa, exhaustos, maldiciendo tanto al brillante sol que en ese momento parecía decidido a freírles la piel como al idiota de Luke.

¿De quién había sido la brillante idea de ponerlo a cargo de instruirlos?

-Ey, ¿descansando tan pronto?-Ah claro, de Nico-Castellan, se supone que deben estar en forma pronto…

-Solo corrimos un poco por la playa; están en peor de lo que parece-Se excusó el rubio.

La presencia de ambos europeos en el campamento se hizo pasar como dos hijos de Hécate con los que se habían cruzado por casualidad durante su misión. Al menos, para la mayoría; aunque al principio Quirón no estuvo seguro acerca de la presencia de dos mortales allí en el Campamento Media Sangre. Pero luego de escuchar el relato de la resurrección de Cronos, así como la teoría de Nico, estuvo de acuerdo en que tal vez ellos eran lo que necesitaban para poder inclinar la balanza de la guerra a su favor.

Fue así como terminaron entrenando sus cuerpos bajo la estricta supervisión del hijo de Hermes, además de todas las actividades normales del campamento. Porque, en las muy amables palabras de Nico "eran un par de monigotes escuálidos que ni siquiera podían levantar una maleta". Y eso parafraseando, sus palabras exactas eran ligeramente más bruscas.

-Muy bien, arriba rápido o volverán a correr con la Señorita O´Leary persiguiéndolos-Amenazo el hijo de Hades. Habían descubierto que la perra del infierno encontraba muy divertido perseguir a los ingleses. "Huelen a chuleta" había traducido Grover una tarde mientras la perra baboseaba a Harry luego de atraparlo.

-No puedo más…-Además, luego de una semana con el régimen de entrenamiento del hijo de Hermes no tenían un solo musculo en sus cuerpos que no clamara en dolor cada vez que intentaban cualquier cosa. Y Harry creía que los entrenamientos de Oliver eran exigentes, le debía una gran disculpa a su novio.

-Creía que alguien quería marcar los abdominales…-Sugirió el hijo de Hades con sorna.

-¡Retiro lo dicho! ¡Ya tengo novio! No tengo porque preocuparme por mi apariencia más allá del mínimo.

-Eso lo decide todo…-Lo siguiente que pudo escucharse fue un silbido, y los ladridos alegres un la Señorita O´Leary quien ya corría hacia ellos; quienes de paso ya habían comenzado a correr-A la próxima queja les atas un jamón al cuello y los tiras en el bosque.

-¿No eres un poco duro con ellos?-Inquirió Luke, aunque sonaba bastante divertido.

-Es la guerra-Le recordó el azabache con tono duro-Cronos no será blando con nadie.

-Tienes razón, y por eso mismo debes disfrutar cada momento que puedas-El consejo de Luke era sabio, y seguramente Nico lo habría apreciado más si el rubio no le hubiera despeinado como si fuera un niño. Aunque, por mucho que le enojara, debía reconocer que al pasar juntos la última semana había comenzado a surgir cierta simpatía el uno por el otro. Era obvio que era cosa de Luke, quien se esforzaba por llevarse bien con él; seguramente en compensación por lo que habían hablado en la enfermería del castillo cuando huyeron del cementerio.

-No hagas eso…-Era irritante, y al mismo tiempo estúpidamente conmovedor.

-No te he visto quejarte cuando Percy lo hacer-

-¡Hijo de- ¡Auh!-Estúpido hijo de Hermes con la estúpida bendición de Aquiles. Golpearlo en la cara era más doloroso de lo que parecía.

-No te enojes…-Además había aprendido que provocar al hijo de Hades era extrañamente satisfactorio. También descubrió que Nico era extrañamente masoquista, después de todo seguía lanzándole golpes a la cara-Ya ya, lo ciento-Se disculpó atrapándole las muñecas-Hablando de otra cosa, ¿listo para lo de hoy?

-Sigo pensando que es mala idea-Murmuro Nico. Aunque en ningún momento se negó a la invitación.

Habían estado planeando una pequeña reunión, solo quienes habían participado en la misión anterior, pero también se estuvo posponiendo a causa de los preparativos para la guerra. Sin embargo, gracias a los continuos lloriqueos de Leo habían acordado que esa noche sería tan buena como las demás.

Por lo que varias horas después estaban colándose fuera de las cabañas y de la Casa Grande con rumbo a la playa, o más precisamente hacia uno de los trimerres de guerra que la cabaña ocho había estado construyendo para defender la costa del campamento.

-Creí que tus hermanos dijeron que te usarían de ancla como volvieras a tomar algo sin permiso-Le recordó Percy estando en la cubierta.

-Bueno, si se te ocurre una mejor manera de evitar que las arpías nos devoren escúpela…-Rebatió el moreno mientras terminaba de encender el ultima farol-Además, este prototipo es mío.

-En ese caso creo que prefiero a las arpías-

-Tu fe en la humanidad siempre es un ejemplo a seguir-Murmuro Leo-Por cierto, si ven una palanca ¡no la toquen!-Anuncio a todos.

-Oh sí, eso es muy tranquilizador…

El plan era cumplir la promesa que Nico les había hecho a todos,la noche que lucharon en el cementerio:

-... si sobrevivimos a esto, les invito una cerveza de mantequilla…-Su intención en ese momento era infundir un poco de valor en todos. Él incluido. Aunque había una segunda parte implicada en esa promesa. Lo cual tenía parte de responsabilidad en porque había estado aplazándolo por tanto tiempo; si, estaba asustado. Pero había decidió enfrentarlo.

Después de todo, él mismo lo había dicho antes: estaban en guerra. Y Luke tenía razón, debían aprovechar cada momento mientras pudieran. Podría ser el último. Y si de algo estaba seguro era de que no quería cruzar el estigio arrastrando arrepentimientos.

-Tú...-Mientras Luke se encargaba de evitar que Leo se zampara solo el resto de las golosinas que Harry había llevado, Nico se acercó a Percy y le tomo de la muñeca-Tengo que hablar contigo-Sin esperar siquiera comenzó a tirar de él.

-Es idea mía, ¿o esos dos se traen algo?-Draco estaba de pie junto a Harry, viendo como los dos mestizos se dirigían a proa cerca del timón. Era obvio que querían hablar a solas.

-Y yo que pensaba que no tenías empatía-Bromeo Harry a su lado.

-Idiota…-Ambos se empujaron un poco a modo de juego, aunque sus brazos dolieron un poco. Aun se les hacia un poco extraño todo aquello. Llevarse tan bien luego de años de odiarse. Las burlas, los insultos, todo parecía tan insignificante allí, apoyados en el pretil del barco mirando en dirección al mar y la débil luz de la luna menguante reflejada en la superficie-Me siento algo patético. Hasta tú tienes pareja, Potter.

-No es difícil…-Dijo Harry encogiéndose de hombros-Solo, tú sabes, intenta ser menos… Tú-

-Auch-Bufo Draco con dramatismo.

-Ajajaja, sabes a lo que me refiero. Sé más amable. Menos "mi papi tiene mucho oro" y más "Ey, ¿quieres ir a jugar un partido de volei´?" No es tan difícil.

-Yo no sueno así…-

-Eso es lo que crees…-Estuvieron bromeando un poco más, hasta que repentinamente el heredero Malfoy se tornó muy serio-¿Qué pasa?

-Estaba pensando, no sabemos cuándo regresaremos a casa…-Hablaba mirando hacia el horizonte-Pero, quiero cambiar varias cosas. Y, eh… ¿Cómo decirlo?... Quiero, comenzar disculpándome con tu amiga. Granger.

-Oh, claro, es genial-Comprendía que aquello pudiera resultar difícil para alguien tan orgulloso como lo era Draco. Pero no comprendía porque actuaba tan, apenado-¿Ah? ¡Aja!-De repente la claridad le llego igual que en las caricaturas y apunto al rubio directo a la cara mientras una risa socarrona comenzaba a dibujársele en la cara.

-¡Ni una palabra!-Espeto Draco colorado hasta las orejas.

Al mismo tiempo, mientras Malfoy intentaba arrojar al otro mago por la borda, en la proa del barco Nico y Percy tenían una muy incómoda conversación:

-… ha sido así desde que volvimos-Explico el hijo de Poseidón respecto a porque no le había avisado a Annabeth sobre su reunión-Sus hermanos no dejan de mirarme con reproche. Y cada vez que peleamos, que ahora es casi todo el tiempo, se pone a llorar y me siento culpable y termino dándole la razón.

-Ah, claro entiendo…-Era difícil no pensar en un peyorativo bastante florido hacia la rubia. Algo sobre un mamífero cuadrúpedo hembra; pero no estaba seguro de estar en posición de decirlo-Si, seria incomodo tenerla aquí diciéndonos como pasarla bien.

-Ah, ella no es tan mala...-Aunque sonaba tan indeciso que ni él se lo creía.

-Claro, como sea no te traje aquí para eso-Necesitaba hacerlo rápido o su valor terminaría por emprender la retirada. Por no decir huir cobardemente-Hay algo que necesito decirte, y será incómodo. Bastante.

-Oh, vamos, ¿que puede ser tan-

-Estoy enamorado de ti casi desde en que nos conocimos, y si esa era la razón por la que siempre estaba apartándome. No me aleje porque te odiara, me aleje porque odiaba ver que amas a otra persona-Sin darse cuenta había terminado de vaciar sus pulmones con un hondo suspiro. Ahora era momento del tenso e incómodo silencio.

-Si, eh… Yo, lo sabía-Olviden esa última parte. Al parecer era momento de sentirse idiota.

-¡¿Qué?!-Que no lo gritara ya tenía su mérito, pero se perdía un poco al sujetar a Percy por el cuello de la camisa-¡¿Cómo es que-

-No quería burlarme ni nada-Atajo Percy adivinando los pensamientos del menor-En realidad, me di cuenta estos últimos días… Me sentí algo idiota por no darme cuenta antes-Confeso-Nico, si yo en algún momento-

-Basta, no te lo dije porque quisiera una disculpa-Al menos no estaba resultando tan humillante como lo había imaginado en un principio. Se sentía más relajado de lo que lo había estado en meses; soltó su brusco agarre y hasta le aliso la ropa al ojiverde-Perdona por ser tan rudo. En fin, iré por Haz-

-¡Espera!-Esa parte no la había considerado. Su plan era simplemente expresar sus sentimientos, quitarse ese peso de encima y enfrentar la guerra con la mente despejada; nunca imagino que Percy querría discutir más:

-Percy, está bien no tienes que-

-Escúchame un segundo, por favor-Atajo el mayor, tirándolo un poco más cerca-Este último año, con el torneo, las pruebas, y Harry…-Agrego con algo de renuencia-Siempre quise ser como un hermano para ti, y nunca te lo dije porque pensé que me apuñalarías en el cuello.

-Lo admito, lo habría considerado-Confeso con humor. Percy también sonrió un poco-Pero, aprecio que no dejaras de intentarlo. De verdad.

-Sí, ahora me siento un cretino porque…-De no ser porque estaban tan cerca el uno del otro Nico no habría visto como la cara del ojiverde se coloraba por la vergüenza-Eh, yo… mis problemas con Annabeth, en parte son por la forma en que se comporta con los demás. Especialmente contigo. Y, pensaba que era porque, tú sabes-

-Está bien, Percy. Estoy acostumbrado a no agradarle a mis compañeros-Al hablar su tono era natural. Sin un dejo de enojo o amargura. Ni siquiera él comprendía cómo.

-Lo sé, eres un tipo duro-Ese era un buen cumplido, y se sentía especialmente cálido con las manos de Percy sujetándole y subiendo las manos por sus brazos hasta tomarlo suavemente por los hombros-Pero, eh, últimamente… Pasas tiempo con Luke-

-Recuerda. El juramento fue mi idea, ahora es mi responsabilidad-

-¡Nico!-Espeto Percy apretando un poco sus manos contra los hombros del chico. Aquello estaba resultando bastante más complicado de lo que había creído-Afff, mira… Sé que va a sonar estúpido, pero yo... Eh…

Cielos, las palabras realmente no eran su fuerte. Él era un hombre de acción, tenía sus reflejos lo bastante afilados como para esquivar una flecha que volaba hacia su pecho, tenía la fuerza para escalar un acantilado y el valor para plantarle cara a toda clase de monstruos que en general le duplicaban en tamaño. Pero no era capaz de expresar los sentimientos que habían estado rebasándole los últimos días:

Los celos por todo el tiempo que pasaba con Luke.

Las suspicacias por toda la atención que le dedicaba a los magos.

El enojo por no haberse dado cuenta antes de los sentimientos de Nico.

La culpa por tener sentimientos como esos cuando se suponía que tenía una novia.

Las dudas respecto a esa novia.

Eran demasiadas cosas que se apilaban una encima de otra. Y honestamente, ni el cielo había resultado tan difícil de sostener. Pero, decían que hablar las cosas ayudaba a aliviarlas. Tenía miedo de que si entraba en batalla con todo ello a cuestas pudiera poner en riesgo a sus compañeros:

-Mira, creo que me gustas ¿sí?-Lo soltó tan de golpe que incluso él se dio cuenta al instante que había sido un increíble despliegue de insensatez y falta de tacto-Di inmortalis, lo ciento, fue- sonó horrible, lo sé. Solo dame un segundo y-

-Por amor al Erebo…-Sabía que era una estupidez, y otro extraordinario despliegue de insensatez y falta de tacto. Al parecer tenían algo en común. Al menos, esos eran los pensamientos de Nico mientras volvía a sujetar a su primo por la camisa; solo que esta vez haciendo fuerza para atraerlo hacia sí mismo. Haciendo realidad una de las tantas fantasías infantiles y hormonales que había tenido-Hablas demasiado-Murmuro, sin apenas separarse. No quería alejarse demasiado, esos labios sabían incluso mejor que en sus sueños más alocados.

-¡Estas… loco!-Por su parte Percy estaba a un centímetro de sufrir un colapso, aunque inconscientemente estaba aferrándose a la cintura de Nico; y cuando reparo en ese detalle sintió un escalofrió-¡¿Qu- ¡¿Cuándo…?!-Solo que no estaba seguro de si eso era bueno o malo-Nos van a… ¿Dónde-

-Bajo cubierta-Atajo Nico, finalmente haciendo un poco de espacio entre ellos-No hagas ruido, ¿sí?

-Eh, Nico-

-Antes que digas nada-Atajo el azabache cruzándose de brazos-No tenía planeado nada de esto. Solo, necesitaba sacarme eso del pecho antes de luchar ¿Por qué tú lo dices ahora?

-Nico-

-¡No, no me salgas con una disculpa barata!-Atajo el hijo de Hades, haciendo un gran esfuerzo por no gritar-No me importa cuántos problemas tengan ahora. Y no, tampoco es que soporte a tú novia. Pero eso no quita que ¡es-tu-novia!-Cada término recalcado por un golpe en el pecho del mayor con su dedo índice.

-T-tienes razón…-Buen momento para sentirse un gusano-Sí, estoy muy confundido ahora con mis sentimientos hacia Annabeth, pero no es excusa para-

-Ya ya, no te flageles tanto por eso-Sorprendentemente, el menor de ellos era quien estaba mostrando una postura más madura-Todos come-

-¡No!-Atajo Percy adelantándose y sujetando al Nico nuevamente por los brazos-No voy a dar excusas, pero Nico esto… Ese beso-Agrego con una media sonrisa escéptica de sí mismo-No fue un error. Me gustas, y ahora veo que mucho.

-¿Estuviste viendo telenovelas de nuevo con Valdez?-

-No, pero si un maratón de Star Wars…-Acoto con humor-Creo que en cualquier momento inventara un sable de luz.

-Vaaaale… ¿Y ahora qué?-Inquirió Nico con una mota de sarcasmo.

-No lo sé-Respondió Percy, tal vez con demasiada rapidez-Esto es complicado, ¿no crees?

-Bueno, sí. Un poco-Eso decía su boca, pero sus pensamientos eran más algo como-"¡¿Y a quién demonios le importa?! ¡Yo solo quiero otro beso! ¡Estúpidas hormonas!-Le tomo varios minutos calmar un poco ese calorcillo en su estómago. Y del mismo modo a Percy intentar despejar su mente; por esos breves segundos que los labios de Nico habían tocado los suyos toda la bruma de su mente se había despejado. Y lo que vio fue-

-Oye, ¿has… pensado en lo que harás después que todo esto termine?-Soltó de repente, sin atreverse a terminar ese pensamiento. Pero al mismo tiempo intuyéndolo con instinto.

-¿Hablas de la guerra?-Por un instante Nico pensó que su primo solo intentaba desviar el tema, y con suerte aliviar un poco ese silencio incómodo. Pero viéndole a los ojos descubrió que era sincero. Extraño. Pero honesto-No lo sé, ni siquiera estoy seguro de sobrevivir-

-Sí, bueno, como todos-Quería sonar un poco más confiado, pero Nico tenía razón. Pensar que podrían ganar la guerra sin perder a nadie, era una idea tan estúpida como infantil-Pero, ya que es así…-Conforme hablaba iba cerrando el espacio entre ellos. Tomo a Nico de la cintura, enganchando sus pulgares dentro del borde del pantalón y acercándolo aún más-Te importa si me comporto como un cretino, ¿solo un poco más?

Claro, como si existiera alguien en el mundo que pudiera resistirse a ese tono de voz y a esa mirada caliente. Y si es persona existía, definitivamente no era Nico. Él era joven, débil a la carne. Especialmente si la carne era un espécimen de casi metro ochenta, musculoso, con brazos de luchador, pectorales firmes y que prácticamente estaba a un paso de bajarle los-

-¡Chicos, ¿están ahí?!-Y la hermosa, y algo insana y perversa imagen en sus cabezas, se fue al diablo cuando escucharon a Leo llamarles a todo pulmón desde la cubierta-¡Harry no me deja probar las ranas de chocolate!

-¡Ya te comiste cuatro! ¡Deja para los demás! ¡Leo! ¡No! ¡Leo, suelta eso! ¡Su-el-ta!

-Los voy matar…-No podía decir que le hubieran bajado el ánimo. Aún seguía tan caliente que podría jurar que su cabeza estaba humeando, y por la vergüenza tenía el rostro oculto en el pecho de Percy. Vale, por eso y como excusa para tener su cara contra esos pectorales.

-Creo que habría sido peor si no nos detenían-Acoto Percy, quien tampoco estaba mejor; el tirón en sus pantalones era prueba de eso-Se supone que es una noche de amigos, ¿no?

-Ni creas que me vas a dejar así-Siseo el hijo de Hades apretándole un poco dolorosamente la cintura.

-No pensaba hacerlo-Rebatió Percy con su típica sonrisa sarcástica-Solo, divirtamos con todos… Y luego nos escapamos a mi cabaña, y hablamos de todo esto ¿qué te parece?

-…-Esa era una difícil decisión-¡Vale!-Pero Percy tenía razón, tenían que tomarse las cosas con calma y no quería empezar a dar explicaciones antes de saber qué demonios estaba pasando-Pero quita esa estúpida cara de semental o te juro que nos transportó a un motel de la ruta cuarenta y siete.

-¿Cara de semental?-Inquirió Percy con humor-¿Y cómo conoces un motel tan especifico?-¿Y por qué demonios eso lo calentaba tanto? Nico tenia razón, necesitaba tomar espacio o seria él quien lo secuestrara.

De regreso en la cubierta, para el alivio de ambos, la atención de todos estaba enfocada en separar a Leo de Luke. Harry y Draco tiraba cada uno de una pierna del moreno quien se sujetaba como una sanguijuela a la pierna derecha de Luke que al tiempo intentaba mantener el equilibrio mientras defendía la mesa con golosinas. Antes de intervenir, Percy se adelantó y le planto un casto beso en los labios al hijo de Hades. Y una media sonrisa de superioridad antes de ir y ayudar a tirar de Leo.

-"Hijo de…"-Tenia que reconocer que Percy sabia presionar sus botones. Pero tendría que tener paciencia, solo unas horas y podría tener su amada venganza. De momento, necesitaba su bate the walking dead.

Quince minutos después estaban esperando a que Nico regresara de Nueva Roma. Después de todo no podía ser una reunión sin Hazel, Frank y Jason, cosa que parecía tener a Leo de muy buen humor mientras intentaba arreglarse el cabello. Al mismo tiempo, Percy se acercó a Luke con un extraño aire de confianza:

-Ey, ¿cómo estás?-Saludo tan animadamente que incluso el rubio le miro suspicaz.

-Bien, supongo…-Respondió dudoso-¿Y tú?

-¡Genial!-Dijo parándose casualmente junto a Luke en la baranda del barco-Así que, ¿tú y Nico se llevan mejor?-Lo que no sonó tan casual fue esa última parte. Casi sonaba, engreído. Cosa que le arranco una pequeña carcajada al hijo de Hermes:

-Así que se trataba de eso…-Debía admitirlo, era divertido-¿Estas celoso por qué Nico tiene que supervisarme…?

-¿Queee…? Eso es tan rid-

-¿… o estas celoso por qué yo paso más tiempo con él?

Esperen, ¿qué?

-Luke…-Esta vez fue el turno de Percy para ser la presa acechada por el lobo feroz. El hijo de Hermes usaba su cuerpo para aprisionar a Percy contra la baranda, además de cerrarle todas las posibles salidas con un brazo a cada lado-¿Qué estas-

-Debí hacer esto mucho antes…-Atajo el rubio con una media sonrisa, lucía como una extraña mescla de culpa, audacia y felicidad-Sé que te gusta Nico, no hay que ser un genio para notarlo. Ni tampoco para saber qué estaba pasando bajo cubierta.

-O-ok…-Esa era una extraña secuencia de palabras. Pero más extrañas fueron las que vinieran a continuación:

-Pero yo te quiero a ti, y no me gusta compartir-Antes, Percy había escuchado que él tenía una mirada feroz y un tono bastante seductor cuando quería, era capaz de calentarle las orejas a cualquiera. Pero Luke definitivamente estaba a otro nivel. Sus ojos azules brillaban como los de un depredador dispuesto a clavar sus colmillos en su presa.

¿Y lo más extraño de todo? Eso no lo asustaba. Sino más bien todo lo contrario:

-L-Luke, no puedes- Ahora yo-

-Lo sé-Accedió el rubio con soltura-Pero no creas que te dejare ir tan fácilmente-Mientras hablaba el rubio fue colando una de sus piernas entre las de Percy. Frotando su rodilla lentamente y presionándola hacia arriba-Y sé, que al menos una parte de ti lo está considerando-

La respuesta de Percy fue inmediata:

-Suéltame antes de que te arroje al agua-Esta vez no había rastro del tono avergonzado y sumiso. Esta vez era una genuina amenaza, con unos ojos que secundaba sus palabras. Y eso era justamente lo que Luke había estado buscando.

-¡Vale! Lo reconozco, me pase-Accedió levantando las manos en señal de paz y retrocediendo un par de pasos.

Eso era justamente lo que le fascinaba del hijo de Poseidón. Percy era fuerte, no era un simple monigote que obedecería su voluntad y lo seguiría a donde fuera solo fuera. Era una criatura tan indomable como él, e incluso mucho más salvaje. Era capaz de agitar su espíritu y sacudir todo su cuerpo. Era realmente extraordinario. Y eso solo le dejaba pensar en una cosa: que él debía estar con Percy.

Le agradaba Nico, de verdad. Pero que no creyera ni por un segundo que le dejaría quedarse con Percy sin dar una buena pelea. Sabía que Percy también sentía algo profundo por él, podía verlo reflejado en sus ojos. Era pequeño, sí, pero podía cultivar eso y ganarse el amor del ojiverde.

Era muy consciente de que había cometido demasiados errores y estaba siendo bastante ambicioso. Pero daría, y haría, todo lo que fuera posible en la batalla que se aproximaba para ganarse el derecho a vivir una vida tranquila y feliz. Y quería compartir esa vida con Percy Jackson.

-¡Ey, ya llegan!-La voz de Leo anuncio a todos que pronto estarían completos por lo que dejaron de lado sus pensamientos competitivos y se apresuraron a reunirse junto a las sombras que se agitaban a mitad de cubierta. Leo tenia vasos en sus manos mientras Harry y Percy descorchaban las botellas con cerveza de mantequilla que tenían preparadas de ante mano. Esa noche era para divertirse, y pasarla bien más que como compañeros. Sino como amigos. Quien sabe cuándo tendrían otra oportunidad para hacerlo, o si al menos todos podrían asistir a la siguiente.

Solo que nunca se dieron cuenta que su oportunidad ya había pasado.

Cuando las sombras se extendieron hacia arriba para abrir paso a sus amigos Luke y Draco hicieron estallar las serpentinas que Leo les había dado y el estallido de las botellas se unió al festejo:

-¡Bienve-

-A-ayuda…-Solo una persona cruzo hacia su lado.

Era Frank, quien cayó de bruces contra la madera mientras suplicaba por ayuda. Intento levantarse, pero volvió a caer; traía puesta su armadura completa, pero lucia como si la hubiera sacado de una chatarrería. Además, debía tener una herida muy grave en algún lado, puesto que dejaba mucha sangre sobre el piso.

-Dioses…-Ya no quedaba rastro del buen humor de antes. Leo se apresuró a pilotar el barco hacia la costa, mientras los demás intentaban ayudar a su amigo-Frank, vamos, todo estará bien-

Al quitarle el casco vieron que además tenía un fuerte golpe aun sangrante en su frente. Debía doler bastante, y aun así el canadiense no paraba de agitar su cabeza como negativa:

-¿Qué paso?-Inquirió Luke con tono grave.

-L-los tienen…-El romano ni siquiera había acabado su oración cuando las lágrimas ya estaban corriendo por sus mejillas-Jason, Nico… Se quedaron para ayudar a otros a escapar- Y-yo no sé cómo-

Mientras hablaba los recuerdos quemaban su mente al igual que las llamas hacia solo unos minutos. Nadie logro comprender como había ocurrido, de donde habían surgido aquellas hordas de monstruos ni como habían podido llegar con lejos. Pero una cosa si era segura:

-Roma…-Solo decirlo era un esfuerzo y un golpe mortal a su espíritu-Nueva Roma ha caído.

¿Fin?

Encuesta de satisfacción. Por favor responda honestamente:

Primera pregunta, ¿el final fue satisfactoriamente intrigante?

Segunda pregunta, ¿cree el autor debería dejar de jugar con los sentimientos de sus lectores?

Tercera pregunta, ¿la lectura fue lo bastante entretenida?

Cuarta pregunta, ¿cree que el autor de verdad tomara en cuenta la segunda pregunta?

Quinta pregunta, ¿va usted a dejar un review?

¡Ay yo sé que si mis amores!

¿Quién se esperaba un prematuro final ah? ¡Nadie! Muajajajajaja

Uy que malote…

Bueno, en primer lugar, dejemos claro una cosa: esto apenas acaba de empezar.

Todos sabemos que quedan un montón de cabos sueltos, esto solo fue el comienzo de la guerra. Y estamos de acuerdo que esa parte se merece su propio fic. Aunque no tengo idea de cuando valla a empezarlo XD

Por el momento, no se preocupen, aún nos queda un pequeño epilogo para dar un apropiado cierre y además abrir la intriga para la continuación…

¡Los veo en los reviews mis amires!