Confrontación
Estaba recostada en el fuerte pecho de su esposo tomándolo de la mano, el hecho de ver a esas personas la ponía mal en su totalidad, la hacía volver a sentirse pequeña, indefensa, vulnerable, no podía permitirse ser así, no de nuevo, aunque ya no les tenía miedo, todo lo que provocaban en ella era negativo, no iba a aceptar su presencia, sabía que algo se traían entre manos, solo que no sabía que era exactamente.
– ¿Es tu bebé? – Preguntó la señora que llevaba un peinado muy formal, interrumpiendo el silencio que se había hecho desde que la habían dejado pasar junto a su esposo, se dirigía a su hijo, que se veía confundido y abatido.
– Sí – Se limitó a contestar observando a lo más valioso que tenía junto con su prometida, intentando ser el hombre que era, y tratando no sucumbir al niño que pedía salir de su interior, quien pedía por arrojarse a los brazos de la mujer que lo cuidó desde que había nacido, a ese pequeño que lloraba por las bromas de su hermana mayor, o por haberse caído mientras jugaba alrededor del palacio
– Y tú debes ser la madre de mi nieta – Intentaba aligerar el momento, ahora le hablaba a la castaña que tenía en brazos a la pequeña que dormía plácidamente, totalmente a ajena a la situación – Eres muy hermosa – Le sonrió
– Gracias – Se limitó a decir Evergreen, aún no creyéndose lo que sucedía en su entorno, sabía de la historia de su prometido, pero nunca hubiera imaginado que iba a estar en presencia de los mismos reyes de Alvares
– ¿Puedo tomarla en brazos? – Estiró un poco las manos, fuera como fuera la situación, era su nieta la que estaba cubierta por esa pequeña manta
– No – Contestó Mirajane con el ceño fruncido, no queriendo aparentar nada en ese instante – Ni te atrevas a tocarla, no tienes derecho alguno – Sentenció con enojo
– Nee-chan – Intervino Elfman viendo a su hermana y rogándole con los ojos, Mirajane solo volteó la cara a otro lado, de las cosas que más le habían afectado cuando se enteró que sería padre era que tal vez sus padres jamás conozcan a su hija, y ahora la vida le daba esa oportunidad, y a pesar del pasado no podía decir que no
– Claro – Sonrió la castaña incorporándose, se acercó con cuidado hacia Sitri y le puso a su pequeña niña en brazos, vio como la señora sonreía realmente enternecida, y Damon se apoyaba en los hombros de su esposa para ver a la bebé, cuando vio que su niña estaba segura se alejó volviendo a donde estaba sentada, sabía que su prometido necesitaba ese momento
Mirajane veía la escena con total desconfianza, si conocía al cien por ciento a sus padres como lo hacía, sabía que las cosas no serían por simple sentimentalismo, había algún motivo que los había llevado ahí, algo que necesitaban de ellos, entrecerró la mirada cuando sus hermanos se acercaron a abrazar a sus padres, sabía que la relación de los reyes con ellos había sido totalmente diferente, Elfman y Lisanna tenían presión, pero no la de Mira, eran de algún modo más libres, sus padres los trataban justamente como padres, con ella eran los reyes de Alvares, ella la futura heredera al trono y eso era todo.
– ¿Ya nos van a decir cuales son sus verdaderas intenciones o nos van a seguir engañando con su teatro barato? – Habló Mirajane con la voz más fría que pudo
– Mira-nee – Emitió Lisanna mientras se abrazaba más a sus padres
– Nosotros estuvimos buscándolos todos estos años – Habló Damon viendo a su hija mayor, que parecía no querer ni siquiera estar en presencia ni de él ni de su esposa
– Jamás creímos que podrían estar en otro continente – Negó la señora arruyando a su pequeña nieta – Teníamos informantes, quienes preguntaban por ustedes, nunca hallaron nada por más que nosotros no paráramos de buscarlos, uno de nuestros agentes vino de vacaciones a Ishgar hace un año y fue cuando los vio aquí, averiguó sus nombres, sus empleos, también sabemos con quienes se rodeaban, investigamos a el esposo de Mira y también a la prometida de Elfman, hasta que nos enteramos que teníamos una nieta y decidimos por fin venir aquí – Se explicó con muchas emociones encontradas
– No lo hicimos antes porque debíamos asegurarnos que eran ustedes – Aclaró el padre de los tres hermanos – Ya tuvimos la mala experiencia de guiarnos por los sentimientos y terminar con personas que no eran nuestros hijos
– Queremos llevarlos a casa – Emitió Sitri lo que se moría por decir desde que entró a ese recinto, un hogar en dónde sus hijos habían crecido a miles de kilómetros de ella
Mirajane soltó una pequeña risa en negación, lo sabía, solo les importaba su precioso trono, encontrarlos para que no caiga en las manos de otra de las familias a quienes les correspondería si no tienen heredero alguno.
– No sé porque no me sorprende – Se cruzó de brazos viendo a los flamantes reyes de Alvares, a esos interesados que solo les importaba su estatus social, jamás el que sus propios hijos se hayan ido – Pues conmigo claramente no cuenten, tengo mi vida aquí, jamás la cambiaría por nada – Habló con gran seguridad – Ni por todo su dinero, ni el trono de nadie, no tengo interés alguno por volverlos a ver después de este día – Laxus sintió el dolor en las palabras de su esposa, simplemente la abrazó más a él, podía percibir como todo el cuerpo de ella temblaba, no creía que la podría poner tan mal el ver a sus padres
– Y te entendemos hija… – Habló Sitri que ya había devuelto a la bebé con su madre y acariciaba el cabello de su hija menor, mientras la rodeaba con sus brazos, entendía perfectamente a Mira, no era justo por lo que la habían hecho pasar tan joven, no se justificaba
– Yo tampoco puedo – Negó Elfman intentando no llorar ante la emoción de tener a sus padres con él en ese instante – Ever tiene su vida aquí, y quiero que Evie crezca como una niña normal, nuestra vida está hecha aquí, así que en serio lo siento padres, pero no puedo irme a Alvares – Emitió con verdadero dolor, pero no era justo para él querer arrastrar a su prometida e hija a una realidad completamente diferente a la que estaban acostumbradas, una realidad para la que él ya no era nada familiar, una realidad tan lejana
Los ojos de todos estaban en ella, solo se abrazó más a su madre intentando pensar lo mejor, sabía que era lo mejor para sí misma, estar en la universidad era agradable, vivir con sus hermanos, estar cerca de su sobrina y tal vez ver nacer a los que vendrían – Yo sí voy – Determinó con seguridad, porque sabía lo que tenía que hacer
– No te obligues a hacer esto, Lis – Se apuró a decir Mira inclinándose un poco hacia adelante, estaba ligeramente más tranquila con la respuesta de su hermano, pero no quería que su hermana menor sucumba ante esos señores
– Alvares no puede quedarse sin alguien que gobierne – Asintió con seriedad – Yo no lo puedo permitir – Emitió la menor de los tres con alta determinación
– Lis, pero no puedes simplemente dejar tu vida, porque ellos…
– Mira-nee – Se acercó a su hermana y la abrazó – No quiero dejar mi vida – Explicó con calma – Simplemente esta no es la realidad que yo quiero para mí, venir aquí, trabajar, fue tu sueño Mira y me encantó ayudarte a cumplirlo, bueno más bien fui como un pequeño estorbo – Ambas rieron levemente mientras los ojos les brillaban con lágrimas – Pero siento que lo que me corresponde es ir, ustedes dos no pueden, tú tienes a Laxus y Elfman a Ever y su hija, pero yo no tengo nada que me ate aquí, tampoco es cómo que me haya olvidado de Alvares, todos estos años estuve pendiente y creo que puedo interferir en una manera positiva con todo lo que sucede en el reino, tengo reformas, planes, la verdad si ellos no hubieran venido aquí, tal vez yo habría ido a buscarlos – Confesó
– Pero Lis… – Los ojos se le empañaron más, no quería ni siquiera soltar una lágrima, pero era de su hermana menor de quien se trataba, Mira prácticamente la había criado, su parte algo egoísta y sobre protectora no quería dejarla ir, pero si ella lo decidía, no podía interferir
Ese día fue uno de despedidas, al fin habían confrontado su pasado, por fin podrían ser libres en sus propias vidas cerrando por completo la incertidumbre de las repercusiones que haya causado su escape.
…
Se estiró un poco sobre el librero, tomó un libro algo grande con pensó él, medio millar de hojas y de tapas gruesas, a su pequeña amiga se le iluminaron los ojos cuando se lo puso en las manos, se notaba la emoción que tenía de ver tal antigüedad.
– ¡Es precioso! – Exclamó con emoción, el pelinegro rio levemente no creyendo que ese adjetivo pueda dirigirse a un libro
– Sí, creo.. – Se encogió de hombros viendo a otro lado
– Gray – Tomó aire y lo vio a los ojos determinada a decir lo siguiente – ¿Recuerdas que me deberías lo que sea si distraía a Gajeel en el baile?
– No – Mintió viendo a otro lado
– Tú dijiste que me deberías lo que sea – Se abrazó más al libro
Gray suspiró negando – Está bien, aunque creo que no la pasaste nada mal con Gajeel teniendo en cuenta las circunstancias actuales – Habló divertido y vio como la peli azul inflaba los mofletes y veía a otro lado – ¿Qué es lo que deseas? – Alzó una ceja viéndola con curiosidad, pues le parecía extraño que traiga eso a colación después de tantas semanas
Levy lo vio con una sonrisa ladeada, Gray entrecerró los ojos intentando interpretar esa mirada – Pues…
La sorpresa para el pelinegro fue total, aunque la verdad después de lo rara que se comportaba Juvia, tal vez si podría hacer lo que le proponía la peli azul, estaría por verse de todas formas.
…
Suspiró sintiéndose rendido, habían pasado un maravilloso domingo, pero lo ponía algo triste no poder concretar lo que tenía planeado para esa noche, tomó la pequeña caja de terciopelo de su pantalón, la mujer a la que le entregaría esa joya ahora estaba acostando a su pequeña hija, la abrió sacando el anillo en el que un diamante resaltaba y lo observó con atención, pensó que la peli escarlata sería su prometida para esa noche, sabía anticipadamente la respuesta a su propuesta, pero ahora quería ir en busca de algo más especial; sentía que con la pedida de mano de Elfman y Evergreen ya no era tan adecuada la de él, así que llamó a sus padres y hermana para decirles que la cena se pospondría, Meredy estaba en serio enojada por eso, de hecho lo había regañado porque pensaba que esas dudas suyas habían vuelto, él le aclaró que no, simplemente que quería una fecha única, un acontecimiento inesperado, no lo aplazaría mucho tiempo, pero tal vez el necesario para planearlo nuevamente.
Escuchó unos pasos afuera, supuso que era ella, suspiró devolviendo el anillo a la caja y la escondió entre sus cosas, escuchó el sonido de la puerta abrirse y cerrarse seguidamente, él actuó natural.
– ¿Qué haces? – Escuchó esa voz que lo enloquecía tanto
– Nada – Se encogió de hombros volteándose hacia ella, le sonrió devuelta, estaba un poco recostada en la puerta viéndolo con ese brillo en los ojos que le encantaba – ¿Wen ya se durmió?
– Como un angelito – Se acercó al peli azul y se abrazó a él
– Me alegra – Acarició su largo cabello escarlata y le dejó un beso en la coronilla
– Fue un día agotador – Suspiró viéndolo a los ojos
– Aja – Asintió acariciando su mejilla – ¿Estás cansada?
– Algo – Ladeó la cabeza sonriendo por el contacto – Creo que estoy más animada para… – Decía mientras acariciaba el fuerte pecho del hombre
– Ya lo sé, no me digas – Sonrió de lado y empezó a besarla, Erza correspondió con una sonrisa mientras rodeaba las manos en el cuello de Jellal
Rio levemente mientras las manos de él se aferraron a su cintura y caminaron a la cama, el peli azul la recostó en el colchón con suavidad y se puso encima, sus manos empezaron a acariciar sus costados, mientras sus lenguas batallaban en medio de los besos, escuchó la risa de ella que lo contagió con una igual, decidió alejarse de Erza y la peli escarlata le mordió el labio inferior algo divertida.
– No me refería exactamente a esto – Sonrió acariciando el cabello azul de la nuca de Jellal
– Pues la risa te delató – Besó su mejilla dejando su boca ahí – ¿Entonces sí estás cansada? – Tomó una de sus manos acariciándola con cariño
– Ya te dije que no – Rio un poco acariciando la mejilla de él con la mano libre – Solo… estaba pensando en otra actividad – Lo vio
– ¿Cúal? – Juntó su frente con la de ella
– Dime… – Suspiró – ¿Hace cuanto no tenemos una cita? – Soltó insinuante
– Una cita… – Pensó un poco mientras seguía acariciando su mejilla y la veía a los ojos como si así pudiera obtener la respuesta – ¿Cuenta cuando fuimos a la reunión de padres de la escuela de Wen?
– ¿Tan viejos estamos que ese ahora es tu concepto de cita? – Alzó una ceja hablando con diversión
Él rio levemente – Pues… creo que no hemos tenido citas desde esa vez en el hotel cuando volvimos – Dejó besos en su mejilla
– Bueno… creo que deberíamos tener una cita – Sonrió emocionada
– Está bien – Asintió – ¿Alguna idea? – Preguntó sabiendo que ella seguro tenía un plan o algo para la noche
– De hecho… – Soltó misteriosa – Sí – Emitió con entusiasmo
– Dime – Le prestó atención
– Hay una película – Mordió su labio inferior intentando no sonreír plenamente – Recién la están estrenando – Se emocionó – Va de un triángulo amoroso o algo así… – Jellal rodó los ojos con diversión – Te juro que el final es muy bueno
– ¿Ya la viste? – Le entrecerró los ojos
– No, pero he leído las críticas – Sonrió viéndolo – ¿Vamos?
– Claro – Se encogió de hombros – Es bueno hacer cosas de parejas normales – Rio levemente
Ella entendió a lo que se refería con eso último – En verdad entiendo toda la situación de la empresa, pero estaremos muy vigilados y resguardados, no quiero que te preocupes por eso – Habló con seriedad
– Como todos los días – Suspiró dejándose caer un poco más Erza, presionándola levemente con su cuerpo
– Es molesto – Aceptó y sonrió por cómo él escondía el rostro en su cuello
– ¿Y Wen? – Preguntó un poco preocupado por si se levantaba y los buscaba, aunque cada vez eso era menos común
– Le dije a mamá que esté al pendiente, porque tendríamos una cita hoy – Le sonrió de lado
– Lo tenías todo planeado – Rio un poco dejando besos en su cuello
– Soy rápida – Se encogió de hombros riendo levemente
– Y dime… ¿Es comedia? – Despegó el rostro de su cuello y la vio a los ojos con una sonrisa
– Mmmm… creo que tiene toques humorísticos, pero es más drama y pelea de chicas – Rio un poco
– Entonces me interesa totalmente – Asintió levantándose de encima de Erza
– Perfecto – Tomó la mano que él le ofrecía y se levantó – Qué bueno que aun no tienes la pijama – Rio un poco caminando hacia el espejo para arreglarse el cabello
– Un boy scout siempre está listo – Hizo un saludo militar que hizo reír a la peli escarlata
– No eres un boy scout – Negó entre risas
– Claro que sí, cuando era niño…
– Duraste en el campamento como tres días y después tu mamá fue a recogerte – Lo vio de reojo mientras seguía cepillándose el cabello – Meredy me contó todo – Continuaba riendo viendo el sonrojo en las mejillas de Jellal, tomó su bolso, le dejó un beso en la mejilla y le tomó la mano – ¿Vamos?
– Imposible que mi hermana tenga que estar contándote esas cosas de mí… – Apretó levemente la mano de ella y soltó en falsa molestia
– La verdad no se puede ocultar – Rio un poco abriendo la puerta de su habitación dirigiéndose por el pasillo
– Por cierto… ¿La película es de esa directora de cine que se terminó casando con el protagonista? – Preguntó curioso
– Justo esa – Asintió mientras iban escaleras abajo – ¿Cómo lo sabes?
– Ah.. pues… porque yo… – Intentaba explicarse nervioso
– Ya también me dijeron que tenías un póster de esa actriz pelirroja en tu habitación – Rio viendo como volvía a sonrojar al peli azul – Por eso investigué la película, cariño – Le dejó un beso en la mejilla
– En serio que Meredy no sabe que son los secretos – Volteó hacia otro lado
– Mientras no babees en la sala de cine, no tengo ningún problema – Bromeó caminando hacia su auto
– No podría – Negó con una sonrisa – Porque seguramente me voy a quedar viéndote toda la película – Rio un poco cuando al fin hizo que su futura prometida se sonroje, acarició su mejilla y empezó a besarla
Y ahí estaban, a la luz de la luna, apoyados en el auto que los llevaría a su siguiente destino, completamente felices, más que en cualquier ocasión, lo que compartían ya nadie se los podía arrebatar, la decisión de ambos era no apartarse en lo posible el uno del otro.
El anillo podía esperar…
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Recuerden dejar su bello review!
Hola! Espero que les haya encantado este cap… en serio que tengo mil cosas que hacer, porque tengo la carrera encima, pero me escapé de una investigación para un curso y terminé este capítulo lo más rápido que pude :3
Espero que les haya gustado y ahí una cosa suelta para quienes entendieron la referencia… 7u7
Ya cada vez faltan menos capítulos y aun uno que otro misterio
Recuerda que tengo otro fic llamado La directora de cine, el cual me haría mucha ilusión que leas, también está un one-shot Jerza llamado Pocky Pocky Pocky, es colegial y lo hice por el día de pocky :v
Bye…
Agradecimientos:
Pilikali
arual17
¡Gracias infinitas por comentar!
