Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
Las noticias corren como la pólvora, más cuando estas noticias involucran a varios oficiales de una comisaria regional. Cuando, al salir de la casa de Bakugou, Uraraka le anunció a Kirishima que denunciaría a Midoriya, el oficial pelirrojo se apresuró rápidamente en llevarla al hotel para después ir personalmente a comunicarle la noticia a su superior. Era algo que ya se estaba hablando en susurros, Uraraka tenía el documento de la Ley de Rae a su favor y obviamente el caso procedería, pero eso no significaba que a todos les dejaran de preocupar las consecuencias de dicho acto.
La denuncia de Uraraka tenía que ser tratado con sumo cuidado porque no sólo era un caso aislado, al hacerla, Midoriya pasaría a ser el primer sospechoso del ataque de su casa, el asesinato de Tsuyu y el accidente de Yaoyorozu. Si los medios estaban que hervían por noticias de la última nombrada, con esa demanda tendrían una presión aun mayor por atrapar a alguien que ya estaba desaparecido.
Pero aun así nadie detendría el plan de que ella denunciase, aunque Midoriya era estimado por varios de sus compañeros, eso no justificaba sus pérfidas y perniciosas acciones. La mayoría quedaría en mal, pero confiaban que con sus acciones rectificaran sus errores.
Esa noche se decidió que harían una reunión general para hablar sobre como procederían con el caso en todos los aspectos, desde los burocráticos con la policía hasta la salud mental de Uraraka, pasando también por la imagen que tendría ella y el caso cuando se volvieran nuevamente un foco de atención.
A la reunión asistirían varias personas presencialmente y otros estarían por videollamada, así que al caer la noche, tres vehículos discretos, por diferentes rumbos, iban al mismo punto en común.
En el primer auto, por la autopista, aunque retirado y jubilado, Endeavor se preparaba para dirigir la reunión acompañado de su hijo Todoroki y Burnin (una administradora), además de dos guaruras.
Él ya no era comandante, pero tenía que ayudar a resolver el problema que se formó durante su mandato, no era justo que su hijo cargase con toda la responsabilidad, más cuando a varios no les pareció correcto que su puesto "Se lo heredase a su sangre" aunque Todoroki había obtenido el trabajo por sus propios medios. Tenían que moverse como un conjunto, Shoto era bueno pero aun inexperto en el área, y no podía permitirle fallar en un momento que él en toda su vida nunca enfrentó.
Otro chico que también lo acompañaría pero de forma virtual era Kirishima, no era necesario ser un genio para saber que el pelirrojo optó por ese medio para estar al lado de Bakugou fuera de cámara para que él oyese de sus propios oídos como se iba a manejar el caso. Si bien Endeavor no estuvo de acuerdo con ello al inicio, su hijo lo tranquilizó explicando que el rubio era el menos culpable en todo aquello, además de que él era uno de los más involucrados y determinados en el caso y su resolución, pero por el ataque de ira contra Monoma tuvo tenía que ser sancionado de alguna forma.
Además, Todoroki no se preocupaba mucho por su intromisión, sabía que de un modo u otro Bakugou se enteraría de lo hablado en la junta, y prefería saber exactamente donde estaba y confiando en que guardase silencio, a que él llegase a interrumpir la junta lanzando groserías y rompiendo cosas. Lo conocía, y si era capaz de golpear a un compañero, sabía que se necesitaría de alguien con mucha paciencia que lo tranquilizase cuando se tocaran temas turbios.
En el segundo vehículo, pasando por una zona residencial se encontraban Kendo y Uraraka, la última nombrada llevaba una pequeña maleta consigo, porque al saber en el riesgo que se pondría, era casi obvio que la fuesen a trasladar a una casa de seguridad. El hotel donde se había quedado era discreto, pero no se asemejaba a la seguridad de una casa diseñada especialmente para proteger a gente vulnerable. Asimismo, en el hotel sólo estaba ella, Hatsume y Aoyama, y si bien los tres se sentían cómodos juntos, Todoroki al leer el reporte que le envió la comisaría de Shiketsu donde decían que posiblemente el asesino tuviese un cómplice, decretó que aquel trio no estaba preparado para enfrentar a un dúo de perturbados con una horrorosa sed de sangre.
Así que juntando un poco de ropa que le consiguió Hatsume, Uraraka estaba en el vehículo a lado de Kendo a la que intentaba escuchar con total detenimiento, la joven oficialmente se había convertido en su manager, ya lo hacía en parte, porque controlaba sus redes sociales y su imagen pública, pero ahora debía de acompañarla para saber exactamente lo que haría, porque no sólo la involucraba a ella, sino a Fumikage, por aparecer con ella en las fotos, y a Jirou, por ser la diseñadora de las prendas que aún estaban por estrenarse.
Su caso era difícil por el hecho de que había figuras públicas involucradas, eso sin contar a Yaoyorozu que también tenía cierta influencia, así que Kendo debía de saber muy bien cómo manejar sus cartas, no por eso estaba tomando notas que enviaba rápidamente a Chitose, quien tenía la autorización y licencia de publicar todas las notas de su caso en exclusiva junto con las entrevistas que necesitase.
En el tercer y último vehículo que pasaba por una zona industrial, estaba Hatsume junto con Mirko. Hatsume estaba sirviendo de chofer, ella no tenía la autorización para entrar a la reunión, pero de alguna manera la terapeuta de Uraraka sí, así que la llevaría sólo con el fin de saber dónde estaba su amiga, si bien era muy probable que se fuese con la policía, si algo salía mal, quería que el primer rostro confiable que la castaña viese fuese el suyo.
Mirko por otra parte estaba leyendo unos papeles, mientras con sus piernas sujetaba la jaulita de su pequeño conejo que nunca soltaba. Hatsume al ver que faltaban aun unos kilómetros para llegar al lugar señalado, decidió romper el hielo para contener un poco de su nerviosismo.
— Te gustan mucho los conejos, ¿Eh? — Señaló, siempre que había visto a la psicóloga iba a acompañada de su felpudo.
— Sí — Respondió ella mientras bajaba sus papeles y miraba a los ojos a Hatsume, seguramente leyéndola. — Aunque esa no es la verdadera razón por la que la pequeña Sarah siempre está a mi lado.
— ¿No le gusta estar sola en casa?
Mirko se rio.
— No, aunque tampoco es por eso. — Explicó, y mientras suspiraba decidió hablar un poco más, era lo que Hatsume necesitaba. — Aunque no lo creas yo me especializo en tratar gente como Uraraka, mi enfoque son las personas "quebradas", que se autolesionan, mutilan o intentan cometer suicidio, entre muchas otras cosas.
Hatsume vio de reojo como la psicóloga hizo comillas con los dedos cuando dijo, "Quebradas".
— Y para ser sincera, aunque todos los psicólogos seguimos un patrón, cada uno usa herramientas de trabajo distintas… Sarah es mi herramienta principal.
— ¿Cómo?
Mirko sonrió.
— Cuando estás demasiado concentrada en algo te olvidas de lo que hay alrededor tuyo ¿No es así?
Hatsume asintió.
— Bueno, es el mismo caso con una persona con pensamientos suicidas, a veces sus sentimientos son tan fuertes que los agobian totalmente y se olvidan de lo que hay a su alrededor. Hay diferentes casos por supuesto, donde sus sentidos incluso se agudizan aún más, pero eso también les ocasiona molestia o inconformidad…
…Cuando voy a tratar a alguien, usualmente su cuerpo no está 100% coordinado con su mente, es por eso que viste a Uraraka como "ida" o "distraída", si te das cuenta a cualquier persona le puede suceder, pero con personas como ella que su cuerpo ha sufrido un trauma, es muy normal que inconscientemente haga ese tipo de "desconexión" para protegerse, y por consiguiente tarden un poco más en volver en sí, así que al llevar a Sarah y hacer que mi paciente la toque y la acaricie, automáticamente estoy activando su sentido del tacto, y eso hace que recobre un poco la consciencia de su alrededor.
La conductora parecía que quería decir algo pero al final no, porque se obligó a cerrar la boca cómicamente, Mirko para concluir añadió:
— En resumidas cuentas, cuando los sentimientos te agobian te olvidas de todo lo que te rodea, pero al tener a un conejo en tus manos, tan pequeño, suave y delicado, te das cuenta que ese ser también está vivo como tú, y empiezas a valorar esas pequeñas cosas y momentos. No es algo que esté comprobado, pero es como yo me manejo y ha funcionado.
— ¿Llevas mucho tiempo haciendo esto? — Preguntó Hatsume al distinguir que lo que estaba hablando con ella era la experiencia de Mirko, le sorprendió porque se veía joven.
— Algo… no es tanto el tiempo, sino las personas con las que trabajas las que te hacen extender tus horizontes.
Hatsume analizó sus palabras.
— Entonces… ¿Crees que Uraraka…? — No terminó la oración, aunque no importó prque Mirko supo exactamente lo que quería decir.
— Te voy a explicar algo, que de hecho también tengo que decirle a los padres de ella… Se podría decir que nosotros somos animales de cierta forma, ya que hay cosas que no controlamos o hacemos por instinto: Regular nuestra temperatura corporal, realizar la digestión de nuestros alimentos, alejarnos inmediatamente de las cosas calientes que nos queman como el café en las mañanas. Esas cosas se podría decir que son de instintito, no pensamos en que debemos de alejar la taza de café cuando nos quemamos la lengua, lo hacemos automáticamente...
…Sin embargo, hay cosas de instinto que son aprendidas, conducir por ejemplo, ya que hay un momento donde lo haces mecánicamente y ya no piensas en que moverás los pedales o pondrás direccional. Esto es aprendido pero también te forma instinto, porque si se te atraviesa alguien, vas a frenar en el momento sin detenerte a pensarlo…
…Regresando al tema de que somos animales, cuando hay un perro callejero que es golpeado, aunque una persona se le acerque amablemente él se va a alejar porque su instinto aprendido dice que recibirá un golpe. Es lo mismo con ella, ha sufrido tanto y calló por bastante tiempo, que aunque le digamos que está bien, ella no se sentirá segura, porque su instinto inconsciente le dice que aún sigue en peligro. Su relación la afectó bastante, y si bien ella pudo salir por sí sola con un detonante como motivo, hubo muchas cosas por detrás que aún sigue cargando, y ni siquiera lo sabe.
— Pensar que está gorda… — Respondió Hatsume, recordaba el tiempo donde Uraraka medía muy bien sus comidas, al inicio le pareció bien, aunque al acercarse la fecha de la boda ella se exigía cada vez más y más, tanto que su cabello empezó a perder brillo y su piel estaba reseca y amarillenta.
Recordó que la última vez que la vio antes de que se pelearan, ellas fueron a un café y Uraraka pidió una rebanada de pastel para degustar, al hacerlo, sus ojos se llenaron de lágrimas, diciendo que hace mucho no probaba algo así, y que parecía que "ella no se merecía tal placer".
"No merecer", Ese era el problema, el bastardo de Midoroya le quitó tanto su autoestima que Uraraka ni siquiera creía que valía una rebanada de pastel, ya que si lo hacía sentía que le estaba fallando a él ya que no cumplía con sus estándares requeridos. Tristemente no lo podía ignorar porque ya estaba planeando una vida con él, así que ella se obligaba a continuar con la relación mientras cedía cada vez un poco más hasta perderse a sí misma.
— ¿Ya me entendiste? — Preguntó Mirko al verla callada, perdida en sus sentimientos. — Lo que acabas de decir es sólo una cosa de muchas que se guarda ella. Tal vez me digas que ella no se veía o ve tan deprimida, pero esa es una condición humana, somos muy adaptables al cambio, así que ella, aunque cargase con todo eso siguió con su vida normal. Claro, siempre hay un momento de quiebre, y al llegar a ese punto, es donde ocurren las tragedias.
Hatsume ya no quiso preguntar más, sin embargo Mirko agregó:
— Sé que no te gusta cómo suena esto, y de hecho no se lo he dicho así a ella, porque con mi paciente primero hablamos de la terapia, las formas de trabajar y si tiene alguna meta clara, luego hablamos de los sentimientos, y es por eso que le pedí a Uraraka el diario, para que se siga conociendo a sí misma y sepa cómo reacciona en cada situación a la que enfrenta…
…Lo importante es hacer que ella se sienta segura. Sufrió de violencia, y nunca lo identificó, así que objetivamente debemos de analizar su caso y mostrarle que sucede con las chicas que pasan por lo mismo. Es algo incómodo y doloroso para ella, pero hay que avanzar, tal como lo estamos haciendo.
Hatsume asintió, era lo único que podía hacer.
Y así pues, llegaron a su destino.
Su querida autora no se puede concentrar porque está esperando los resultados de la prueba de COVID que se hizo hace unos días. Confió en que como se han tardado es negativa, pero aun así no logro concentrarme, si me he equivocado una disculpa.
Agradecimientos a Sarah Usher quien fue la que me ayudó con la psicología de Uraraka y contra la violencia de la mujer.
Agradecimientos especiales a:
Blackangel168: ¡Pronto lo averiguaremos! Todas las respuestas serán contestadas y uno que otro hueco se resolverá, pero hasta entonces ¡Disfruta la lectura!
SweetnessKai: ¡Ya sigue el enfrentamiento contra Midoriya! ¡La justicia por fin se cobrará!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
