¡YA VOLVIMOS CON MAJOKKO FIVE!
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Finalmente la chica sombra había llegado a una zona publica del pueblo exactamente en las edificaciones abandonadas como en construcción de la ciudad donde habían máscaras de hierro tirados en el suelo donde estaba Candy en medio de aquellos esbirros caídos mientras Matsuri estaba ahí cerca de ella sonrojada como si la raijin fuese una especie de estrella, eso sin saberlo le ocasionó una pequeña molestia a Remi pero las cosas se hicieron así.
La chica sombra dejó a su amiga acostada no sin antes invocar un futón y acostarla ahí mientras Candy estaba yéndose a una camilla improvisada de cartón mientras veía como estaba Karin una vez decidió cambiarle las vendas donde el resultado era ese extraño sangrado negro sobre su cuerpo.
El rato de tranquilidad no duró tiempo cuando de pronto una especie de hombre verde gigante estaba haciendo acto de presencia destruyendo una edificación, las tres chicas, bueno la pareja oficial y la frienzondeada de esa pareja estaban de piedra como anonadadas al ver la apariencia del actual y quizás último monstruo a enfrentar.
Era una especie de hombre verde, su rostro era parecido al de Yaken de Inuyasha (El lamebotas de Sesshomaru), pero su cuerpo era musculoso casi parecido a la musculatura de Garlick Junior pero con los detalles de los abdominales, bíceps y demás musculos resaltantes de color rosa y venas rojas similares a los musculos de un nameku, su única prenda de vestir era una especie de taparrabos y descalzo.
Candy dio a conocer la verdad de aquella invasión al interrogar a varias máscaras de hierro durante la pelea, que era mandada por el doctor Hell, que Mizuki como Shizuma fueron traicionados y engañados por ese hombre, que Dan sensei tuvo el mismo infortunio que ellos dos y ahora un monstruo mutante o el Yaken todo mamado ahora invadía la aldea pero ahora resultaba que no era una bestia mécanica sino un yokai.
-A ver…- Matsuri miraba fijamente al monstruo como la destrucción que dejaba el Yaken musculoso- Pensemos en lo que está pasando
-¿Qué hay un tipo feo con cara de pajarraco haciendo mierda todo?- Dijo Candy a modo de una pregunta retorica
-Sayaka, ¿Por qué tienes que ser tan obvia? Pero eso sí, ¿Cómo rayos ha llegado un yokai hasta este pueblo?
En eso Karin se paró con dificultad mientras apretaba con su mano la herida infligida en forma de una X sobre su pecho con tal de detener la hemorragia aunque tarde o temprano perdería el conocimiento nuevamente debido a la perdida de sangre, la raijin siendo humilde y de buen corazón decidió llevar de su amiga del brazo.
La pelirrosa miraba la destrucción dejada por el yokai gigante
-Es un yokai, ¿No? Alguien debió haberlo aparecido de alguna forma
-¿Quieres decir que este monstruo no está invadiendo esta zona porque sí?- Preguntó Remi comprendiendo a su amiga
-Exacto, los yokais solo habitan en los bosques y en las montañas, básicamente en las zonas alejadas donde no hay presencia humana
-¿Cómo sabes eso? ¿Has sido tú?- Como siempre la dokushin tenía algún que otro motivo para querer acusar a Karin pues era la única de las cinco chicas que no daba en la kajin toda su confianza
-Matsuri, no comencemos otra vez
-¡¿Por qué demonios sabes que esa cosa no ha venido sola?!
-¡MATSURI!- Irrumpió Candy con un gesto de completo enfado como si fuese una madre reprendiendo a su hija ante un acto impropio a lo que la dokushin hizo un bufido como si dijera, "Sí, mamá, me portaré bien"
-Me lo contó mi tía Megumin, ella fue una mahou shoujo como nosotras
El yokai gigante levantó su puño para destruir un pedazo de otro edificio mientras nuestras heroínas se estaban cubriendo ante el fuerte viento que se cernía sobre ellas.
-¡Esa bestia como que le gusta arrasar con todo!- Opinó la raijin mientras no dejaba caer a su mejor amiga que estaba pronto a perder el conocimiento
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Mientras tanto en el espacio aéreo, Ginpachi estaba volando en dirección a la escuela ya que momentos antes se había comunicado con Reo diciendo que ahora cinco chicas siendo obviamente Karin y sus amigas quienes quedaron en el laberinto y lograron pasar la prueba a darse.
-Demonios… Ha aparecido una presencia maligna en el casco urbano, pero no puedo detectar su ki… A menos que…
Cuando iba a la escuela notó una extraña presencia usando su visión telescópica descubrió que el causante del ataque era un robot con cabeza de martillo y tres ojos desde su cabeza hasta la entrepierna a lo que el ginshin decidió ir a darle pelea contra el extraño robot probablemente otro sirviente del Doctor Hell
-¡La escuela primaria está en primaria! ¡Tengo que ir de inmediato!
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El yokai gigante ya había destruido gran parte de los edificios mientras nuestras cinco heroínas estaban escondidas entre los escombros, Candy llevaba sobre su espalda a Karin mientras Remi llevaba en brazos a Shizuka como si fuera un bebé pequeño, en cambio Matsuri vigilaba para vigilar el lugar ante una ofensiva del monstruo.
-Demonios, ¿Dónde se han metido los profesores? ¡¿Y los maestros?!
-¿Y si fueron asesinados?- Indagó la raijin pensando en la situación
-¿Por qué dices esas cosas Sayaka?
-Solo estoy suponiendo, digo, ya sabes que todos los aldeanos odian a los militares y no toleran que invadan el pueblo y posiblemente todos se están matando entre todos
-Supongo que eso es lo más probable
-Tenemos que hacer algo y ahora
La chica sombra miraba en todas partes mientras ignoraba que una especie de bola de energía iba hacia ella como a las demás a lo que Candy intervino usando su chipote chillón golpeando el suelo y creando un muro lo bastante resistente para aguantar el ataque pero evidente el muro fue destruido a lo que las chicas decidieron esquivarlo dando justo en el centro creando una grieta en el suelo.
-C… Candy…
-¡Rin-chan!- La raijin se percató de que su mejor amiga estaba tosiendo a lo que decidió bajarla de su espalda colocándola sentada contra uno de los escombros que era una pared
-Rin-chan, ¿Qué te pasa?
-T-tenemos que avisar a un grupo de adultos y a-ayudarles
-Me temo que no, Rin-chan
-¿Qué?
La raijin suspiró mientras veía el desolador panorama que las acompañaban en esos momentos, no quería juzgar a su amiga pero la realidad era otra y debía ser sincera ya que era muy testigo de las barbaridades hacia el pueblo y sobre él.
-Lamento lo que te voy a decirte pero no será posible, de hecho esto no es Ciudad Shishio, esto es la Aldea Kuuga, aquí en nuestra aldea no hay tanta gente para luchar. No hay adulto por el momento ya que todos ellos son fanáticos y resentidos que en estos momentos se están peleando con los militares y con los esbirros del asesino de mis padres
-¿Qué?
-Tal como lo oíste, ese viejo loco asesinó a mis padres a sangre fría y desde entonces no he olvidado su rostro aunque me terminaron matando, cuando me desperté quería buscar a Matsuri y a ese sujeto con tal de vengarme pero cuando me fusioné con Sakura me di de cuenta de que logré tener amistades y no quiero perderlos
-Candy…
-Bueno, yendo al tema, no hay casi nadie en esta aldea que la defienda, supongo que varios adultos como aldeanos terminaron asesinados o están peleando con los militares
-¿Entonces?
-Estamos solas completamente amiga mía
-Candy-sama tiene razón, Karin-san- Agregó Remi concordando con lo dicho por la raijin- Sólo algunos profesores como varios aldeanos saben pelear pero desgraciadamente no aparecen por ningún lado
-Muchas gracias Namahono, bienvenida a nuestra triste realidad- Dijo Matsuri con su liguera cara de disgusto mientras que Karin nuevamente perdió el conocimiento a lo que su mejor amiga decidió una vez más necesitar más vendajes para detener la hemorragia de sus heridas
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Mientras tanto de vuelta a la aldea Kuuga, Shigeru y Yuki llamaban desde su móvil a su padre pero era obvio que el sheriff no estaba ahí en ese momento pero el pequeño pelirrojo no se rendía así de fácil a lo que insistió de todos los métodos posibles hasta que la desgracia ya era evidente.
-¡Vamos contesta!
-Este es el contestador del Oficial Eiji Namahono… Recibiendo mensaje…
Después de unos segundos se escuchó un ringtone que decía lo siguiente
-Teki no horoburu sore made wa, susume ya susume moro tomo ni. Tamachiru tsurugi nuki tsurete, shisuru kaku gode susumubeshi
-¡Maldición!- El pequeño tiró la bocina contra el vidrio de aquella cabina telefonica, no conforme con eso destruyó el teléfono con la misma bocina hasta volverlo literalmente en pedazos y después de eso cerró de un portazo el portón rompiendo unos vidrios al instante
La pequeña invidente al ver a su amigo enojado le tomó la mano en señal de que se calmara a lo que el pelopincho rojo tomó un pequeño respiro, debía calmarse un poco aunque era inevitable en sentirse molesto ante su padre como por su negligente actitud desde hace varios años cuando su hermana mayor cursaba en primaria y una vez más la situación era la misma.
Pero era evidente que siendo fiel a las políticas de turno su padre no se haría responsable de las muertes sea de militares y aldeanos a menos de que sean mahou kajin pero como la mayoría eran de elementos "Debiles" ante su vista entonces ellos valían un carajo.
Y hablando de política…
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En Ciudad Shishio, capital del Reino de Fudonia…
Era un día de fuertes lloviznas que se cernía sobre la ciudad dando un panorama gris intenso como por el cielo albino con tintes de plata. A las afueras del palacio habían personas rondando, unas veinte personas entre ambos sexos, uno diría que eran simples traseuntes por el palacio real pero en realidad eran más que eso. Un extraño hombre estaba debajo de los techos de ladrillo mientras miraba el reloj, eran eso de la de la mañana.
Aparte de él habían varias personas entre ellas varias brujas y algunas mahou shoujo que al igual que el hombre del reloj estaban resguardándose bajo las casas y locales anexos a la sede principal del Reino, algunos vestían los tradicionales haoris o chalecos japoneses como los gorros de paja anchos como algo redondos que les cubría del mal clima, otros usaban gorras capuchas o esas capas hipermeables.
Aparte de las casas anexas otro grupo de personas estaban desayunando en un puesto de comida caliente, como siempre los típicos huevos fritos, pan, taza de café o chocolate caliente, no querían realizar su función con el estomago vacío.
Volviendo con el hombre del reloj, comenzó a dar un pequeño paseo desde donde estaba sin dejar su vista de la puerta del palacio como si esperase algo. Abrió su paraguas mientras no dejaba de caminar brevemente. Ahora con los hombres y mujeres que se resguardaban del aguacero, una jovencita de cabello rosa corto, ojos azules y bajita de estatura, probablemente de unos 12 o 13 años estaba inclinada mientras se amarraba bien sus tenis.
(Nota: Buscar en Google Imágenes, Matsuri Mizusawa)
Uno de los hombres miraba entre su chaleco para sacar un revolver calibre 45 y lo guardó esta vez en el cinturón encintado junto con su katana envainada mientras miraba cuidadosamente a todos lados, unas dos brujas salieron con sus paraguas mientras miraban en especifico a la puerta del palacio real.
Otros estaban agrupándose como escondiéndose detrás de los predios como si ocultaran algo, volviendo a la chica de cabello rosa, la joven estaba usando una gorra negra con orejitas de gato, una chaqueta negra de cuello ancho, falda corta y pantimedias del mismo color negro. La joven se puso de pie, sacó de su bolsillo un pan dándole un gran mordisco al instante y luego veía a su katana que estaba envainada como anexa a una cinta sobre sus caderas.
El hombre del reloj volvió a su posición al inicio de la presente escena mientras miraba sus katanas guardadas, sacó para ver si tenían buen brillo aunque no del todo para no ser descubierto, luego dejó su calzado japonés de madera mientras su mano derecha estaba sobre el mango de su arma blanca.
Los portones del santuario se abrieron lentamente mientras que el chirreo de la madera reinaba en ese lugar aparte del incesante aguacero. Tres personas salieron primero de manera de fila horizontal, estaban vestidos con capas hipermeables blancas con detalles rojos y gorros redondos como anchos a lo chino.
De los tres escoltas vinieron en seguida cuatro personas en fila de dos que estaban en motocicleta de primera mano y seguido de ellos estaban un grupo de 15 personas en fila de tres horizontal y 5 vertical que estaban usando los mismos vestuarios que los anteriores mencionados. Parcialmente era los primeros 20 escoltas.
Luego de ellos estaba un grupo de diex hombres que estaban rodeando una especie de pequeño auto negro blindado, ese era el auto oficial de su Majestad el Rey Hanzo I mientras que los escoltas a su alrededor era su esquema personal de seguridad como los mejores guardaespaldas y por último otra comitiva de hombres de la mismas filas pero de cinco personas en horizontal y diez el vertical.
En total el esquema de seguridad del rey de Fudonia estaba compuesto por 80 personas mientras que los hombres apiñados alrededor de los locales eran aproximadamente 20 personas.
Cuando la primera parte de la comitiva hizo pie de presencia varios de los presuntos traseuntes tiraron sus capas y gorras anchas mostrándose con ropajes anchos japoneses, algunas brujas y mahou shoujo usaban sus vestidos tradicionales y otras usaban yukatas negras, todos los presentes sin excepción llevaban encintadas sus katanas.
Algunos de ellos estaban cerca de la comitiva inclinando sus cabezas en señal de saludo de muy buenos días a su Alteza Real como a sus guardianes que iban con el máximo monarca hacia Ciudad Gyunyu a entrevistarse con el Gobernador Akaza y su hija la emperatriz Akari.
Es aquí donde de manera innecesaria pero explicativa se debe explicar el esquema político… Hanzo era el Rey de Fudonia pero más que eso era el Shogún, es decir, sería técnicamente el superior jerárquico y estaría supeditado a la pequeña emperatriz Akari que tiene 12 años de edad. Hanzo siendo el rey también era el gobernante absoluto de Fudonia donde tenía a los demás políticos desde cargos menores a mayores a su favor mediante alianzas de todo tipo y que tenía además la fuerza militar para mantener el control del reino.
Y ahora con la emperatriz Akari I, era técnicamente la gobernante por derecho divino de las siete regiones de Fudonia teniendo como sede en Kujira, en la ciudad capital de dicha región, Gyunyu. Tenma Akari, que es el nombre real que recibe la emperatriz es la gobernante divina, eso debido a que era descendiente directa del primogénito del Santo Avatar Musashi. Pero eso no implicaba que lo que ordenaba se vayase a cumplir, ya que desde los sucesos de los Cinco Elementos y el Día Zero este cargo no había tenido un poder militar real, de hecho lo había perdido.
El Tenma o emperador- En este caso, actualmente Akaza Akari- es el representante de los dioses en la tierra, supuestamente descendiente del mismísimo Musashi, exactamente de su primogénito Tenma. Tradicionalmente su poder siempre había sido muy limitado, ya que el poder estaba en la espada de quien se mantenía en el poder del reino, en este caso, el rey.
En pocas palabras, la emperatriz era la figura que daba legitimidad al monarca de turno y aparte de eso tenía una problemática, no era vista por toda la gente ni siquiera por los mandatarios de otros reinos, es decir, era alguien que no tenía presencia ante nadie exceptuando a su propia familia y personas cercanas aunque dándole la merecida credibilidad de ser una figura divina en la tierra.
Pero volviendo al tema o más bien el plano actual, ya era diferente, ahora dos bandos se disputaban el poder. El unitario que era un partido de política apaciguadora cuyos miembros eran mahou suijin y el federal que abogaba por la represión total sobre los enemigos como la eliminación de la emperatriz y poniendo a su máximo dirigente como máximo señor de Fudonia en todos los aspectos… La autoridad máxima y única era solamente el nuevo rey y nada más, dicho partido político hasta hace poco opositor generalmente eran mahou kajin pero ahora el conflicto civil no radicaba en un elemento sino en ideas políticas.
Los traseuntes del palacio en realidad eran federales que estaban planeando un golpe de estado liderado por una desconocida persona llamada Johanne Mathilda Do Roxas que se autonombró la Ilustre Restauradora de las Leyes y máxima figura de toda Fudonia proclamando la muerte de la emperatriz a lo que su fanaticada de todas las clases dieron su apoyo.
Ahora con los golpistas, los federales estaban saludando a su Alteza Real mientras que otros golpistas estaban escondidos y preparados ante la siguiente parte del plan. Cuando los escoltas ya estaban próximos a salir del palacio, una pareja de ancianos salió al frente. La mujer mayor se puso de rodillas mientras que el hombre de tercera edad estaba con una rodilla hincada mientras alzaba una especie de friso blanco con una inscripción en kanji.
-¡Alto vuestra excelencia!- Gritó el abuelo haciendo que la comitiva parase en el acto
Uno de los primeros escoltas decidió atender la emergencia
-¿Qué pasa señor? ¿Acaso ocurrió algo?
-¡TENCHU!
El anciano se levantó rápidamente sacando en menos de nada su katana y le encestó al escolta dos golpes sobre el cuerpo en forma de X, el escolta se desplomó sobre el suelo quedando bocabajo y sin moverse de ahí… Era la primera victima mortal de aquel golpe de estado.
Todos los guardias quedaron sin habla pero no dudaron en estar muy preparados ante el complot contra su Majestad. La anciana ahora se levantó sacando una especie de revolver y disparó hacia el auto blindado, no pasaron dos segundos para que el potente vidrio quedara roto y el cuerpo del chofer cayera sobre el sillón perdiendo la vida al instante.
La primera persona en lanzarse al ataque fue la chica pelirrosa de ojos azules que se mencionó anteriormente, la joven sacó su katana y emprendió su ataque contra los otros dos escoltas que lideraban la primera parte dándolos de baja. Al tiempo que la chica emprendía las primeras cuchilladas los demás golpistas de fueron de lleno contra los guardaespaldas al grito de "¡TENCHU!" dando comienzo al combate.
Los diez hombres que estaban con el rey decidieron hacerse alrededor de su monarca con tal de protegerlo como en evitar que algún golpista federal le diese muerte. Los ruidos de acero como los sonidos de apuñaladas y gritos de dolor como de guerra no se hicieron esperar. De los primeros en dar una ofensiva fue el hombre del reloj que haciendo uso de su arma blanca liquidó a cuatro escoltas.
El hombre era un pelo pincho simple al muy estilo Dragon Ball de color albino y tres mechones rojos, sus patillas y uno en el lado izquierdo de su peinado. Era moreno de cuerpo delgado pero fornido con varias cicatrices, sus ojos eran rasgados pero reflejando una luz naranja en ellos, su brazo derecho estaba vendado totalmente.
(Nota: Buscar en Google Imágenes, Ryuga Beyblade)
Cerca de él estaba la chica de cabello rosa que liquidaba en menor número de movimientos a cuanto número mayor de oponentes y otra persona cerca de ella, era un joven pelialbino de cabellera alborotada y mirada totalmente siniestra que liquidaba usando una katana hecha totalmente de hielo matando a lo que se moviera ante sus ojos.
(Nota: Buscar en Google Imágenes, Yami Bakura)
Probablemente los mencionados eran los principales líderes del golpe de estado ya que su meta era el auto donde estaba el rey que era cubierto por los diez guardaespaldas que estaban al tanto de los movimientos de los federales, el que más trataba de romper la barrera era el albino de cabellos parados que trataba de ir hacia el vehículo pero varios escoltas se lanzaron sobre el golpista tratándolo de tumbar sobre el suelo a modo de tacleadas pero el de ojos rasgados los tumbaba sobre el suelo con una sola mano aunque era detenido constantemente por los otros guardias.
Mientras tanto con los dos bandos en combate cuerpos caían sobre la humedad del concreto mezclados con las capas impermeables tiradas como gorras y sombreros cortados añadiendo un color rojo que era arrastrado por casi la calle que se ubicaba el palacio, no faltaban los estilos de pelea sucia entre patadones y tropezones como apuñaladas por la espalda y otras maneras viles de combate con katana.
El muchacho de cabellera larga parecido a Yami Bakura se estaba enfrentando contra un sujeto que usaba dos espadas wakizashi, el escolta que era parecido a Brock pero con coleta samurái no peleaba nada mal pues con ambas armas doblegaba a cuando quisiese acercarse al auto con tal de darle muerte al rey aunque eso no era capaz de ablandar al joven de cabellera alborotada.
La chica de cabello rosa aprovechó tenía la via libre para apuñalar al rey pero uno de los escoltas presentes le bloqueó el paso bloqueando su arma blanca con la suya, el otro sujeto de mechones rojos la tenía bastante difícil mientras una montonera de escoltas se lanzó a punta de tacleadas para mandarlo al suelo pero el golpista arremetió empujándolos hacia el suelo o empleando golpes o apuñaladas sobre la espalda.
Volviendo a los bandos una bruja se lanzó contra uno de los guardaespaldas, lo mandó al suelo de un golpe certero pero el hombre quedó gritando y revolcándose de dolor, en medio de aquello tumbó a otro golpista que no dudó en forcejear un poco hasta matarlo.
Otra vez volviendo con el Bakura contra el Brockas, el moreno samurái había dado de baja a dos sicarios que tuvieron la pequeña fortuna de dar con el rey pero terminaron muertos a manos de los escoltas cercanos. Ahora con la chica de cabello rosa, aprovechó para sacar un arma y disparar esta vez contra los vidrios traseros del vehículo blindado aunque no se sabía si a ciencia cierta estaba el rey o no.
De nuevo con el hombre de mechones rojos nuevamente estaba siendo bloqueado por los guardaespaldas que pretendían sin éxito dejarlo al suelo pero eran arremetidos a sablazos sobre su integridad, ahora en la carnicería de los bandos no faltaban los cobardes que iban por sus vidas hacia la entrada del palacio pero eran muertos a puñaladas clamando en vano por sus vidas o hasta tirados en el suelo luego un forcejeo con sus victimarios.
En medio de la masacre un hombre parecido a Cassios de Saint Seiya empleaba un bate de beisbol contra varios escoltas hasta mandarlos fuera de combate. Mientras que con el Brockas éste una vez más mandó de baja a otros sicarios que murieron en medio de gritos.
Uno de los escoltas que seguían en pie lleno de miedo y desesperación golpeó incesantemente la puerta del palacio con tal de pedir ayuda pero no contó que una joven de cabellera castaña le propinara una apuñalada sobre su sistema digestivo. El hombre cayó al suelo mientras estaba revolcándose en su propia sangre mientras que su victimaria estaba bailando el pasito tapatío como si el sufrimiento de su víctima fuese una pista perfecta para echarse un buen vacilón.
(Nota: Buscar en Google Imágenes, Sekai Saionji)
Pero la chica no conforme con los guardias decidió ir a las tiendas y casas aledañas donde asesinó salvajemente a las familias sin considerar nada hasta se diría que mató a los niños todo esto mientras gritaba exuberante, "¡OKADA IZO DA!"
Volviendo a los tres líderes entre ambos se batían a muerte contra el Brockas samurái que a estas alturas había dado de baja a ahora 9 personas cerca del auto, mientras que los demás escoltas que custodiaban el vehículo estaban heridos o fueron asesinados. La pelea entre ambos fue muy pareja hasta que entre los tres le encestaron un golpe de katana cada uno hacia el cuerpo del escolta más fuerte.
Ya muerto el sujeto fueron directo hacia el auto donde a punta de golpes hasta dar con el viejo monarca el cual estaba sin conocimiento en el suelo con una herida en la cabeza. El Cassios federal viendo a lo lejos que dieron con el rey gritó "¡TENNO HENKAI BANZAI!" mientras que un sonido de una trompeta no se hizo esperar…
El resultado final: De los 20 golpistas ocho murieron y de los 80 guardianes incluyendo al rey murieron 20, los demás 40 fueron asesinados por la turba que pasó seguido de la victoria federal.
El golpe de estado ya fue dado, el Rey Hanzo fue asesinado a lo que los golpistas que quedaron de pie decidieron ir a donde estaban los tres líderes, todos los golpistas estaban cojos, manchados de sangre como sus ropas hechas harapos fueron a hacia la joven de cabello rosa que sacó de sus ropas una especie de bolso.
Los supervivientes estaban haciendo una fila mientras la joven les daba una semilla a la boca y en menos de nada todo rastro de heridas y suciedad fueron borrados y nuevamente estaban de pie caminando de manera normal como si no les hubiese pasado nada. El Cassios alzó sobre sus hombros a la joven de cabello rosa mientras los demás iban marchando hacia el palacio donde uno de los sirvientes les abrió.
Dicho hombre los guió hacia el trono mientras tanto una especie de multitud caminaba sobre la cruel escena de prendas y cadáveres sin el más mínimo miedo o nada de repugnancia, dicha multitud cantaba un himno que decía así
(Canción citada: watch?v=qFAGfswabME)
Ware wa kan gun wagateki wa
Tenchiirezaru choutekizo
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Teki no taishou taru mono wa
Kokon musou no eiyuu de
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Kore ni shitagou tsu wa mono wa
Tomo ni hyoukan kesshinoshi
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Kijinni hajinu yuuaru mo
Tenno yurusanu hangyaku wo
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Okoseshi mono wa mukashi yori
Sakae shitame shi arazaru zo
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Teki no horoburu sore made wa
Susume ya susume moro tomo ni
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Tamachiru tsurugi nuki tsurete
Shisuru kaku gode susumubeshi
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¡YA REGRESAMOS CON MAJOKKO FIVE!
