Recordó las palabras de su tía como si hubiese sido ayer, aún ellos estando en casa, solo ellos dos después de regresar del colegio al final del segundo año, cuando entro por esa puerta y ella sin decir ni una sola palabra después de averiguar lo que pasó por la carta enviada dónde se le notificaba sobre lo sucedido en el colegio y los accidentes con los estudiantes.

Flash Back.

Ese día solo seguía lamentando su suerte, su tía aún le advirtió lo que podía pasarle si volví a escuchar que puso su vida en peligro y como muchas veces no sirvió de nada disculparse para solo ella mirarlo aún muy seria de lo normal y revisando la herida que se hizo por el colmillo de basilisco que casi lo mata.

En serio—refunfuñando ella sola.—Un basilisco.

No fue toda mi culpa—no iba acabar ahí.—Estábamos tratando de descubrir que lo que causó las petrificaciones en los alumnos y yo era acusado injustamente.

Una cosa es investigar y otra enfrentar al causante de ello—no cambiaba nada de que casi muere su sobrino.—¡Pudiste morir Harry!. Los tonto rumores puedes ser callados pero casi mueres aún si te salvaste por las lágrimas de un fénix.

Sabíamos que había un basilisco pero la hermana menor de Ron fue llevada y ese farsante casi huye—no había justificación.—Todo fue un trampa de Tom.

¿Tom?—ella no escucho nada más.

Voldemort—sabia que murió la pata.—Logro colocar un recuerdo suyo en un viejo diario y casi regresa por culpa de Ginny. El manipuló a Ginny para abrir la cámara de los secretos y soltó al basilisco, no mayo a nadie pero era una trampa.

No entiendo—estaba pensando en sus palabras.—Harry no hay ningún hechizo o maleficio que haga que alguien guarde un simple recuerdo suyo en un objeto. Lo sabes bien.

Lo se, pero este recuerdo podía regresar si mataba a alguien que poseyera el diario—eso aún lo dejaba intrigado pero le preguntaría más tarde a la serpiente en su cuarto.—Ginny lo tuvo mucho tiempo y le contaba sobre mi de vez en cuando.

Le contaba sobre ti—eso la dejo intrigada.

Según el recuerdo de Tom, ella le hablaba de su amor platónico—no le interesaba mucho.

Harry—le dio una simple mirada que lo hizo encogerse de hombros.—Esa niña no tuvo malas intenciones. Muchas veces nosotras las mujeres necesitamos conversar con alguien sobre ese tipo de temas y puede que ella sienta algo de atracción hacia ti, no puedo decir que no se haya equivocado. Eres tan hermosos y precioso.

¡Pero eso me hizo ir hacia esa trampa!—eso no le gustaba pero conoció al joven Lord de dieciséis años y valió un poco la pena el recordar cómo lucia.—¡Un basilisco casi me asesina y tuve que matarlo!. ¡Con lo hermoso que era!.

No se puede contigo y tú fascinación hacía las criaturas antiguas—rodo los ojos para suspirar.—Espero que el día que te des cuenta de que ames o te guste a alguien llegue lo más pronto posible.

¿Por qué?—extrañado por lo dicho.

¡Porque te darás cuenta de lo que esa niña sintió!—siendo severa en sus palabras y levantándose de su lugar.—Tu mamá lo sintió con tu padre. Amar o querer a alguien son dos cosas muy distintas. Nunca las confundas.

Tu lo has experimentado—curioso por la manera en que lo dijo.

Querer, lo hice alguna vez, pero no valió la pena porque nunca pude sentir algo más por esa persona aunque lo trate de sentir—se detuvo para no voltear a verlo.—Amar no sé si lograre sentirlo. Es una emoción complicada de definir pero tú mamá me decía que sientes que esa persona lo es todo para ti, harías cualquier cosa por ella pero también tendrías momentos dónde casi quisieras matarlo para que se dirá cuenta de sus errores. Es difícil saberlo, normalmente sabes todo de esa persona, como el de ti, ambos pueden ser diferentes en todo pero sienten un apego especial y sus magias llegan a fusionarse, como si estuviesen destinados a estar juntos.

¿Aun si no es una buena persona?—mantuvo la cabeza gacha.

Aun si no lo fuese—para voltear a verlo.—Es extraño que me digas esto tu. ¿Tienes a alguien o sientes que te gusta?.

No—negó con la cabeza.—No hay nadie...Ni siquiera puedo decir que me atraiga alguien del colegio. Con lo que pasó con Ginebra, la verdad no quiero sentirlo.

No es tu decisión, siempre pasa sin que uno lo quiera Harry—se acercó a el y beso su frente.—Puede pasarte y pueda que no te des cuenta hasta tiempo después.

Tía—debía hacerlo ahora.—¿Si me gustara alguien, como puedo estar seguro de lo que siento?.

Solo tu lo sabrás—su pequeño era listo.—Piensa en todo las definiciones, ayudarte de las experiencias de otros y con eso lo sabrás.

La conversación termino ahí pero aún tenía dudas sobre lo que sintió al ver al mismo hombre de tan solo dieciséis años, siendo un simple recuerdo pero siento que era un bello ángel caído, algo que leyó alguna vez, su belleza lo cautivo y sus palabras como su modo de ser tenían muchos motivos ocultos, pero no pudo aportar sus ojos de su mirada y aún cuando quiso verlo muerto.

Logro sacar a tiempo el diario de sus cosas, aún intacto y lo guardo para ver a su tía regresar e inspeccionar su baúl como siempre.

Fin del Flash back.

Miro a su niño dormir, decidió pasar la noche con el, a abrazándolo después de no saber que hacer o decir porque todo estaba confuso para él y en sus memorias aún existía ese recuerdo de su tía, su bella tía que siempre hizo todo por el.

Quería mantener el recuerdo de su tía como la bella dama hermosa que en aquellos días que ella se sentaba a tomar su té.

No quería recordarla como la vio ese día antes de tomar su decisión.

Pálida, sin vida, sin color, sin ninguna maldita señal de que ella estuviese aún ahí con vida, sin poder decirle nada, sin levantarse y dura como el hielo, ese maldito recuerdo venía aun a el, y aunque trato de saber cómo fue su vida siendo amiga de una mujer loca como la misma Bellatrix Black, dolía el pensar que no la volvería a ver nunca más, y jamás podría decirle lo que le sucedió.

Si le hubiese dicho, algo hubiese cambiado.

Su niño se revolvió inquieto sacándolo de sus pensamientos, pronto amanecería y el no podía dormir.

Se levanto para darle un beso en la frente y salir de la habitación donde solo se quedó mirando los pasillos oscuros.

Estaba confuso, no sabía que hacer.

Cómo le contestaba a un hombre que siempre ha sido demasiado bueno con su gran mascara forjada con el tiempo, alguien que enterró sus sentimientos para no salir lastimado y desconfiado al grado de no tener amigos, siempre viendo a todos cómo herramientas para lograr sus cometidos, con una reputación de ser un maldito asesino y alguien que no dudaría en no perdonar por su traición, diferencia con el.

Por lo menos el era fuerte y no dudaba como el.

Ese era su problema, era demasiado ingenuo, bueno y aunque odiase con toda su alma no podía cambiar esa patética forma de ser aún, y ni siquiera el podía proteger así hijo, dependía de otros aún, y se odiaba por ser débil.

Debería ser más fuerte, más decidido, no dudar al momento.

Potter—escucho su voz y sacándolo de sus pensamientos.

Alzó su rostro y no se dio cuenta de que estaba frente a la única persona que hasta ahora lo había ayudado.

Perdona—debía haberse dado cuentas.

¿Porqué?—alzo su mano para pasar sus dedos por su mejillas al verlo llorar.

Se dio cuenta de que sus mejillas estaban mojadas y no sabía en qué momento comenzó a llorar en silencio.

Odiaba verse patético ante alguien como el.

Puedes olvidar lo que dije, no tienes que pensarlo tanto—suponía que ese era el problema mental de el.—Debes querer aún al padre de tu hijo.

Eso lo sorprendió mucho, pero eso no era cierto y notando en sus ojos algo de tristeza, y conociéndolo debía suponer que aún no se daba cuenta, pero, porque pensaba eso de él.

Por ahora es mejor que pienses en lo que harás al respecto sobre el padre de tu hijo—retirando su mano.—Puedo seguir pretendiendo ser el padre de Albus hasta que estés listo para decírselo.

No quería escuchar esas palabras por su parte.

Se estaba equivocado.

Le dolía mucho que el creyera eso de él, no quería otro padre para su pequeño, el era un padre excelente hasta ahora.

Deberías descansar otro rato—pasando a su lado.

Lo escucho alejarse y solo se dejó caer en el piso.

Salían de sus ojos las lágrimas y le dolía mucho.

Olvidar era fácil decían muchos pero no era cierto.

Más tarde.

Estaba con la mirada perdida y su pequeño solo lo noto para mirar a la serpiente que decido regresar a su forma real, como un zorrito también lo sintió pero no podía lograr nada con su amo al verlo tan retraído y sin ganas de nada

Albus ve con ese zorro a jugar—refiriéndose al zorrito.

El solo miro al pequeño y lo jalo para salir de la habitación y echarse a correr a buscar a su padre.

Ella se acercó al chico y se sentó a su lado.

¿Que te sucede ahora?—no le gustaba verlo de esa manera.

Soy patético, eso pasa—sonó más como un susurro.—Siempre he sabido lo que he querido y me equivoqué con Diggory. Creí que lograría quererlo como el quería pero no fue así...aún después de lo que el me hizo pensé que...odio ser tan idiota.

Las pausas que hizo fueron difíciles, el no continuar las frases y terminarlas, la pobre no lo entendió y como buen niño suyo que tuvo fue en busca de su padre que fue a ver lo que pasaba sin embargo no espero encontrarse con un chico abatido.

Nagini—detrás suyo el pequeño.

Ella se levantó para salir de la habitación y tomo de la mano al pequeño quien solo se dedicó a mirar donde su mamá estaba afligido y triste, no pudo regresar porque fue llevado por la hermosa serpiente a otro lado.

El entro y se mantuvo a una distancia prudente.

Ni siquiera se dio cuenta de su presencia o del llamado hecho a la serpiente que ya se había dio, comenzó a llorar porque los recuerdos lo inundaron de momento y a otro y creyó que no pasaría nada si le contaba a ella, tan absorto estaba en el que no se dio cuenta de a quien le conto la verdad más cruel y dura que aún no podía olvidar como superar; al momento de decirlo, palabra por palabra que salía por fin de su boca, esa rabia, ese dolor ya no seguía deteniéndolos más el solo, había alguien ahí que podía ayudarlo y aconsejarlo, en lugar de su amada tía.

¡Yo lo odio!...¡Los odio!—no espero sentir la ira en la magia de alguien desbordándose y antes de poder voltear, fue abrazado por unos fuertes brazos.

El aroma lo reconoció para darse cuenta de quién era al desprender su magia, sentía sus ojos tan húmedos de tan solo llorar.

No dijo nada el hombro que lo mantenía así, se sintió tan protegido que se aferró, era diferente de cuando le conto a su amigo, a su nado profesor en esos momentos, no quiso separarse, rompió en llanto por fin, unos sollozos muy desgarradores pero sintió calidez cuando el le pronunció esas palabras en un tono diferente, era más cariñoso: "Todo estará bien Harry, me tienes a mi ahora".

No era mentira, porque era cierto.

Solo tenía a alguien que podía protegerlo, como a su hijo y ese era quién menos espero que fuese.

Tal vez no lo entendía pero no quería irse de su lado.

Y alguien solo acaricio sus cabellos, jugando que lo pagarían muy caro quienes le hicieron algo tan bajo a ese precioso chico de ojos verdes, puede que aunque se sintiese atraído no era excusa para haber hecho lo que hicieron esos desgraciados.

No eran tan diferentes para el, conoció a muchos en el orfanato donde vivió y tuvo suerte de que le tuvieran miedo, siempre hubo intenciones pero por eso mismo preferido alejar a todos y dejar que le temieran para que no se le acercarán.


Era hora de poner está horrible parte.

Así que un capítulo más y espero que sea de su agrado, así como con los otros capitulo tarde un poco más pero esos todo por ahora y besitos enormes para todos como un cuídense en estos tiempos.

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