Sorpresas
Ya había pasado casi un mes desde su coronación, casi un mes en el que había vuelto a Alvares reintegrándose de nuevo al que antes era su hogar, claro que con miles de responsabilidades nuevas, también debía acatar muchas otras, pero ahora se permitiría la ayuda de su nuevo puesto en una de las cuestiones por las que había decidido aceptar el trono, el cual la promulgaba como reina de Alvares, respiró profundamente viendo las grandes puertas que se extendían frente a ella, supo que tenía que hacer esto, era por su hermana, por sus hermanos de hecho.
Tomó aire cuando abrieron esas puertas se abrieron de par en par, ingresó, sonrió amable con quienes le hacían una reverencia y vio al frente, exactamente hacia el trono, a quien estaba en el trono de hecho, ese día era su audiencia con Hisui E. Fiore, la reina justamente de Fiore.
– Su majestad Lissana Trauss, reina del imperio de Alvares, ha arribado a las ocho de la mañana en condiciones para la audiencia solicitada con urgencia – Presentó el anunciante de la corte real
– Gracias, déjennos solas – Ordenó la peli verde que portaba una gran corona junto a su cetro correspondiente como monarca
– Pero su majestad… – Se dirigió uno de los tantos soldados que la resguardaban
– Ya escucharon – Endureció levemente la voz y el gesto
Todos asintieron dejando a las dos figuras de nobleza en soledad, las puertas fueron cerradas haciendo eco en la vasta habitación que ahora solo estaba ocupada por ellas dos.
– ¿Para que solicita la reina de Alvares una audiencia conmigo? – Cuestionó con intriga
– Vine a pedirle un favor – Se inclinó ante ella poniendo una mano en el piso reverenciándola con total respeto – Le ruego su majestad que escuche lo que vengo a pedir
Hisui estaba totalmente anonada, inclinarse de tal modo era significaba que era un tema muy importante el que la reina de Alvares venía a tratar con ella – Levántese, Lissana Trauss, escucharé su requerimiento con atención y veré en mis posibilidades ayudarla
La albina sonrió para ella misma, al fin podría lograr uno de los tantos propósitos por los que aceptó la herencia de monarquía que le correspondía por sangre.
…
– No… no puedo – Se aferró más a las solapas del hombre que estaba cerca suyo – No me siento bien
– Vamos, Levy – La vio abrazándola más hacia él – Ya llegamos hasta aquí, no podemos simplemente echarnos para atrás y menos si ya es como la tercera vez que lo intentamos
– Me pone nerviosa, Gray – Soltó temerosa
– Iremos despacio, lo prometo – La vio a los ojos – Quiero que respires profundamente – La peli azul hizo caso – No voy a contar, pero cierra los ojos en lo que sucede ¿Okay?
– Bien – Cerró los ojos con todas sus fuerzas
El peli negro se inclinó hacia un lado y sintiendo como ella se aferraba más a él, ambos cayeron en picada siendo dirigidos por Gray llegando así en snow board hasta el final de la nevada montaña, aunque solo habían bajado unos pocos metros.
– Cada práctica es lo mismo – Decía el peli negro con una risa – Al principio siempre tienes que acostumbrarte a bajar, aunque ahora es menos tiempo, estás progresando – Asintió cruzándose de brazos
– ¡¿En serio?! – Exclamó emocionada
– En serio – Asintió él, aunque no estaba convencido del todo
– Llevo el snow board esta vez – Sonrió con ánimos tomando la tabla y volviendo a escalar montaña arriba
El peli negro la siguió divertido, aunque Juvia ya no parecía estar extraña, más de lo usual de hecho, igualmente decidió seguir ayudando a su amiga con el aprender snow board, puesto que Gajeel la había invitado a conocer a sus padres en una de sus propiedades en las montañas, ella no pudo decir que no sabía deslizarse por la nieve así que recurrió a pedir ese favor que tenía por cobrar.
Mientras tanto, atrás de los pinos que delimitaban el camino, estaban una peli celeste y un peli negro de largos cabellos, en posición espía, cada quien con sus respectivos binoculares viendo atentamente las lecciones para nada sospechosas de Levy y Gray.
Las piernas ya las tenían congeladas de estar inmóviles por varias horas, pero para llegar a ese momento tuvieron un suceso anterior, un día antes de empacar y pedir un jet privado para llegar a tiempo, coincidieron en querer hacer algo como los amigos que eran, justamente porque sus correspondientes parejas no iban a estar ese fin de semana con la clásica excusa del viaje de negocios, lo que les pareció extraño fue cuando empezaron a hablar más del asunto y las fechas de los otros "viajes de negocios" de ambos coincidían, Juvia al revisar el boleto de avión en primera clase en el escritorio de su novio, al cual no le había prestado ni un poco de atención antes de esa conversación con su mejor amigo, se dio cuenta de que el destino citaba un lugar en el que había pasado un largo tiempo en el pasado, con total seguridad supo que no habría otro sitio en el cuál quedarse, que no fuera el hotel del padre de su prima Ultear, la llamó y la pelinegra le dijo que efectivamente había una reservación de dos habitaciones, que pensó que sería justamente con la peli celeste con quien se aparecería, pero no… claro que Juvia fingió estar enterada de todo diciéndole que posiblemente la verían, a lo cual Ultear se negó y prefirió que pasen el tiempo ellos solos, con una clara acentuación del solos, en fin que con la información recabada, la peli celeste llamó a Gajeel diciéndole los por menores de su conversación, por lo cual acordaron seguirlos a cierta distancia para ver lo que hacían.
¿Por qué no confrontarlos y hablar como adultos normales? ¿Por qué gastar unos miles en equipo de espionaje, hospedaje y un viaje de emergencia en un jet privado? Pues… ese es su tan particular estilo para arreglar problemas.
No sabían si sentir lástima o felicidad porque su misión esté siendo un total fracaso, hasta ese momento, solo habían usado los walkie talkies para cuando Gajeel olvidó llevar papel higiénico a su baño, los micrófonos no los lograron poner en ninguna habitación, pues porque no es nada sencillo ni poco delictivo estar queriendo forzar una puerta en un prestigioso hotel, hasta ahora medio servían los binoculares, claro que no habían captado nada extraño, solo que estaban muy juntos al bajar por la montaña, cuestión que los enojaba un poco, pero con el ceño fruncido continuaron ahí, esperando por pruebas.
Pruebas que nunca llegaron, finalmente algo abatidos, congelados y aburridos, nuestros espías decidieron volver a sus habitaciones a pensar en algo, aprovecharon el momento en el que Levy y Gray fueron a devolver el equipo de snow board y volvieron al hotel para no coincidir con ellos.
Aunque para ser espías y para tener lo que tenían invertido en serlo, eran unos muy malos, claramente ellos contaban con su propio equipo, así que no tenían que devolver nada, así que prácticamente llegaron al hotel juntos, claro que los papeles se invirtieron, pues los espías ahora eran los que estaban vigilados, vieron como Juvia y Gajeel entraron al ascensor para poder volver a la base de su operación, y fueron directos a interrumpir su mal procedimiento, las puertas del elevador se cerraron, habría muchas cosas por explicar, aclarar y regañar.
…
Estaba totalmente nervioso, al fin había llegado el día para pedir la mano de Erza, tenía todo fríamente planeado, repasaba el pasillo de la entrada hasta el comedor con unas ansias y rapidez que parecía que hundiría el piso en su andar, tenía que verificar todo, no podía conformarse solo con ordenar, no, todo tenía que ser perfecto esa noche, tenía que estar en pulcro orden y contar con cada uno de los puntos en su lista, Irene lo veía algo divertida, sabía lo importante que era este día para el peli azul, había actuado como cómplice comprándole un bello vestido a Wendy para la ocasión, también vigiló personalmente cuando cada repartidor llegó con los diferentes objetos para la noche, tenía de la mano a su nieta que se la veía muy contenta aunque no entendiese a profundidad lo que sucedía.
– ¿No crees que hace falta algo? – Preguntó con una sonrisa ladeada poniendo más nervioso a Jellal, quien sentía estaba al borde de un ataque
– Flores, champagne, música… – Empezó a repasar cada punto que tenía anotado en la libreta que sostenía y memorizado en la cabeza – No no – Suspiró intentando relajarse y tomando a su pequeña en brazos para que le de ánimos – Creo que está todo – Asintió viendo a Wendy que soltó una risita de burla
– Entonces… ¿Vestido así le propondrás matrimonio a mi hija? – Alzó una ceja retadoramente
El peli azul revisó su atuendo, estaba en pijama, y ya iba siendo hora de que Erza llegue, el rostro de desesperación fue invaluable para Irene en ese momento.
– Vamos Wen – Tomó a la pequeña de los brazos de su futuro yerno – Dejemos que tu papá se ponga algo decente – Rio caminando en dirección al comedor
– Nos vemos en un rato – Le sonrió su pequeña despidiéndose con la mano
Jellal subió lo más rápido que pudo por las escaleras, empezó a ponerse su traje con la velocidad de un rayo esperando que Mirajane no traiga a Erza antes de la hora indicada, pues según su itinerario para ese día, ese momento era para esperarla, no para recién estarse vistiendo, se lamentó negando, se arregló un poco el cabello frente al espejo, cuando por fin estuvo listo, tomó el anillo guardándolo en su pantalón y bajó las escaleras esperando a la peli escarlata en el recibidor.
Estaba agradecido de que Mira haya querido complotar a su favor en ese momento, por las palabras de Laxus sabía que la albina necesitaba alguna distracción, desde que Lissana se fue, ella no actuaba como siempre, aunque sí intentaba fingirlo.
Se alisó el traje con ansias, sólo veía el reloj de su muñeca esperando el momento en el que llegue su preciosa novia, a la que según la albina la engañaría para poder llegar con un vestido nuevo acorde a la ocasión, escuchó un auto estacionarse afuera, su corazón latió desbocado, respiró profundamente intentando relajarse, y al fin la puerta principal se abrió, su hermosa peli escarlata estaba enfundada en un atrevido vestido color morado, el cabello lo tenía suelto en ondas, la abertura de su pierna mostraba lo necesario, el escote acentuaba sus pronunciados pechos, no podía haber noche en la que estuviera más preciosa, esa noche en especial tenía un brillo especial en la mirada, mirada que le dirigió a él cuando entró y se fijó que Jellal la estaba esperando.
– Bueno… te la dejo – Sonrió Mira interrumpiendo ese intercambio de miradas del cual estaba totalmente excluida – Y bien dejada… – Soltó la última parte cantarinamente, Erza se sonrojó, ambos se despidieron y agradecieron a la albina
– Jellal – Por fin dijo después de quedarse viendo el lugar que estaba a media luz, decorado con varios ramos de rosas – ¿Qué es lo que está pasando? – Lo vio
Él la tomó de las manos y le sonrió intentando no relucir lo nervioso que estaba – Vamos a cenar… – Se encogió de hombros caminando un poco para atrás – Estás preciosa, Erza – Sonrió recorriéndola con la mirada
– Tú también vas muy guapo – Asintió intentando entender que sucedía, le sonrió de vuelta y se acercó a él rodeando los brazos en su cuello
– Te amo – Acarició la punta de su nariz en la mejilla de ella, mientras sus manos la tomaban delicadamente por la cintura
La peli escarlata rio levemente – Yo también te amo, pero dime que está pasando que me muero de intriga – Intentó ver detrás de él para tener una pista
– Sé que no te van muy bien las sorpresas, pero ¿Podrías simplemente reaccionar y dejar de ser tan curiosa? – Rio también observando lo que hacía
– Está bien – Aceptó, se perdió en los ojos de él mientras sus manos los acercaban más el uno al otro, sus labios se movieron solos rompiendo la distancia, al principio solo con un leve contacto, a pesar de que fueron unas pocas horas, se habían echado de menos demasiado, ya no estaban acostumbrados a estar tanto tiempo alejados
Empezaron a besarse lentamente, con una sonrisa por volver a estar en los brazos del otro, pero antes de profundizar, Jellal se alejó para tomarla de la mano e ir al comedor, en donde estaba la siguiente sorpresa, por así decirlo, la familia de él junto a Irene y su hija la esperaban, Erza se sorprendió más confundida aún, más o menos por lo que sucedía pensó que cenarían solos, los ramos de rosas no pararon de aparecer hasta que ella tomó su lugar en tan inesperada cena.
La conversación fluyó tranquilamente, aunque Jellal solo sentía que se asfixiaba cada vez más con la idea de que se acercaba el momento en el que tenía que decir todo lo que había preparado y ensayado por semanas, intentaba actuar natural mientras tomaba la mano de su novia por debajo de la mesa, cuando el postre llegó, al ya casi estar a punto de terminar de comer, todos lo apresuraron con los ojos para que por fin hable.
– Erza… – Se decidió, era el momento, la peli escarlata volteó a verlo con algo de nerviosismo, vio como las copas de champagne llegaban a la mesa, eso la tranquilizó un poco
"No, aun él no lo sabía" Pensó Erza, quien creyó por unos segundos que la cena y todo lo que sucedía era porque el peli azul ya tenía el conocimiento de que…
– No encuentro palabras para decirte lo que te he repetido millones de veces – Las palabras de Jellal interrumpieron sus pensamientos, simplemente apretó su mano con cariño y volteó para verlo de frente mientras esa copa de dorado líquido estaba en la mesa, de la cual sentía una vibra retadora – Te amo, y sé que prácticamente no tengo el derecho de decirlo, pero lo hago, con toda mi alma, me encanta tener una hija contigo y pasar todos los días a tu lado, despertar y verte, pelear por pequeñas cosas, llevar a Wen a la escuela, ir a esas fastidiosas reuniones, amo pasar mis días a tu lado y lo que quiero decirte ahora, enfrente de mi familia, de tu madre y de nuestra hija es que…
– Estoy embarazada – Soltó sin más no reaccionando ni un poco a lo que decía, hasta ahora no entendía a qué venía su discurso tampoco, no era el mejor momento para dar una noticia como esa, pero ya no soportaba quedarse callada
– Si quisieras… – Jellal cayó en cuenta de dos cosas en ese momento, la primera era que ni siquiera se había puesto en la clásica posición con una rodilla en el piso y el anillo aun seguía en su pantalón; la segunda claramente era lo que había dicho Erza – ¿Qué? ¿Que tu… ? – Ella asintió con una sonrisa
– Tengo tres semanas – Los ojos se le llenaron de lágrimas, estaba en serio feliz desde que se enteró – Hoy recién lo confirme – Su voz temblaba, todos en la mesa se quedaron boquiabiertos y sorprendidos ante la noticia
El peli azul se quedó inmóvil unos segundos asimilando lo que Erza le decía, sin más solo la abrazó a él y acarició su cabello – Un bebé… – Sonrió limpiándole las lágrimas – Vamos a tener un bebé – Rápidamente llevó la mano al abdomen de ella acariciándolo con cuidado
– ¡Tendré un hermanito! – Exclamó Wendy corriendo hacia sus padres
– Pues… sí – Sonrió Erza abrazando muy fuerte a su pequeña
Las felicitaciones junto a más abrazos no tardaron en llegar de parte de todos los presentes, aunque el motivo de la cena era otra, todos estaban muy felices de que las buenas noticias siempre lleguen y que después de lo que ambos pasaron al fin puedan ser felices.
– Jellal – Dijo Irene cuando las felicitaciones cesaron – ¿No se te olvida decir algo? – Le preguntó alzando una ceja
El peli azul por poco olvida también para que había planeado esa ocasión, Erza volvió a sentarse intercambiando la mirada entre él y su madre con curiosidad, Jellal tomó rápidamente el anillo de su bolsillo con total determinación a hacer las cosas bien esta vez, puso una rodilla en el piso y abrió la pequeña caja de terciopelo en dirección a la peli escarlata, quien llevó las manos en la boca mientras lo veía sorprendida.
– No sé si escuchaste lo que dije la primera vez – Tomó aire viendo a la mujer que solo le traía una alegría tras otra – Pero te amo, te adoro Erza, solo le agregas más felicidad a mi vida, ahora me darás un bebé, y junto con Wendy agrandamos más nuestra familia y estoy completamente decidido a que estemos juntos para siempre, entonces…
– ¡Sí! – Exclamó abalanzándose a los brazos de él y sintiendo como las lágrimas eran cada vez más – Mil veces sí, quiero pasar el resto de mi vida contigo – Intentó calmarse
– Erza.. – Acarició su cabello con la mano libre – Déjame terminar la propuesta ¿Sí? – Rio levemente
La peli escarlata se alejó unos centímetros secándose las lágrimas con las manos y riendo un poco por lo que le decía.
– La tercera es la vencida – Le sonrió volviendo a ofrecerle el anillo – ¿Te casarías conmigo? – Ella asintió quedándose sin palabras por las miles de emociones que tenía en ese momento, Jellal tomó la mano izquierda de ella deslizando el anillo con cuidado y la tomó de las dos manos levantándose del suelo en el que se encontraban ambos – Me haces feliz – Susurró en el oído de ella abrazándola hacia sí
– Tu más – Asintió convencida al máximo de que era cierto, disipando todas las dudas que había tenido de él en algún momento de su vida
Wendy sonrió viendo la situación desde los brazos de Meredy que estaba muy feliz por su hermano y una de sus mejores amigas, la pequeña estaba muy contenta de que sus padres se fueran a casar, sabía lo triste que su mamá había estado los días en los que su papá no estaba con ellas, y ahora sabía que nunca más se alejaría de su lado.
Pasaron las horas, sus abuelos y su tía Mer ya se habían ido, su abuela Irene también se retiró a descansar a su habitación y ella estaba muy contenta con sus padres, haciendo miles de preguntas sobre su nuevo hermanito o hermanita, hasta que después de tanto hablar, se quedó dormida en medio de ellos.
– Llevaré a acostar a Wen – Ofreció el peli azul
– Bien – Le dejó un beso a su pequeña acariciando su mejilla – Descansa, te adoro – Le sonrió
Jellal tomó a la pequeña en brazos llevándola a su habitación, Erza le había puesto el pijama antes de que empiece con sus miles de preguntas que sabía iba a hacer, ellos respondieron con una sonrisa y con mucho cariño a la pequeña, la peli escarlata aún no se creía que tenía vida dentro de ella, no lo creía ni siquiera cuando tuvo sospechas, tampoco en la mañana cuando después de hacer una prueba casera por fin tuvo la determinación de ir al hospital a hacerse una de sangre, la cual también salió positiva, el papel lo tenía en el bolso, tenía todas las ansias de llegar y decirle a Jellal, pero Mira la detuvo a medio camino de vuelta a casa prácticamente obligándola a ir con ella de compras, claro que Erza no se contuvo lo suficiente como para ocultar lo de su embarazo, negó levemente riendo un poco, la albina estaba muy feliz por ella, hasta los ojos le volvieron a brillar como no pasaba desde que su hermana se había ido, la peli escarlata suspiró sentándose un poco en la cama, se sentía un un poco mal acerca de lo que le pasaba a Mira, ya se daría el tiempo de hablar con ella posteriormente, vio el anillo que ahora estaba en su dedo anular de la mano izquierda, no podía tener más felicidad en el pecho, no sabría si hubiera querido que las cosas vinieran en orden, pero lo que sí, sentía mucho amor, y alegría de al fin tener una familia propia.
– Ya arropé a Wen – Sonrió Jellal entrando a la habitación, yendo al lado de ella y recostándose
– Me alegro – Le sonrió devuelta acariciando su cabello
– Yo aun no me puedo creer que tendremos un bebé – Negó acariciando el vientre de Erza – Tres semanas… – Suspiró dejándole un beso – En serio no me lo creo… – La vio
– Pues tienes que hacerlo porque necesitaremos comprar muchas cosas – Rio un poco sabiendo que también lo decía para sí misma – Y necesitaré muchos mimos
– De eso ni te preocupes – Se sentó mejor empezando a darle varios besos rápidos – ¿Y cómo te diste cuenta? – La abrazó a él
– Me sentía extraña – Contestó no recordando realmente en qué momento – No tengo ni nauseas ni malestares, pero era raro, como que algo me pasaba, no podía ni siquiera sospechar por los antojos, pues como dulces casi que todos los días – Rio levemente mientras sentía las caricias del peli azul en su brazo y en su vientre – Hasta que no me llegó la regla la semana pasada, y pues hice una prueba sin creer realmente que podría estar embarazada, pero sí – Se encogió de hombros entrelazando su mano con la que, su ahora prometido, acariciaba su abdomen – Hasta que me hice la de sangre hoy y tu hiciste que me secuestre Mira
Jellal negó riendo un poco – Al parecer hasta para dar buenas noticias nos coordinamos – Ella negó dejándole un beso en la mejilla – Como hayan sido las cosas, lo importante es que amaré a este bebé, así cómo amo a Wendy y a ti – Le dejó un beso en la frente
– ¿Quieres dejar de decir esas cosas? – Preguntó sintiendo como los ojos se le empañaban – Estoy demasiado sensible – Vio arriba no queriendo llorar
– Ven aquí – Acarició su largo cabello con una sonrisa, adoraba a Erza, y no le importaba tener que afrontar ninguno de los cambios que vendrían por un nuevo bebé
– Jellal – Dijo ella cuando se sintió más en control y simplemente se quedó entre sus brazos porque ese era su lugar favorito
– ¿Sí?
– Me gustaría que la boda fuera después de tener al bebé – Sonrió un poco diciendo esas palabras
– Sería lindo tener al o la bebé en nuestro matrimonio – Asintió creyendo que era una muy buena idea
– O a los o las… – Soltó con falsa inocencia
– O a los o… – Iba repetir lo mismo que ella, pero se alejó para verla a los ojos tomándola de los hombros – ¡¿Qué?! – Exclamó sorprendido
Ella rio por su expresión tomándolo de las mejillas – Estoy jugando
– Eres… – Negó acercándose a ella y empezando a besarla
La vida les sonreía cada vez más, las cosas se arreglaban y tomaban su propio camino, en ese momento no les podía importar nada más que no sea su propia familia, al fin podían tener todo lo que en algún momento fueron ensoñaciones y según ellos ilusiones tontas, ahora era realidad.
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Hola! Tiempo sin actualizar :v
Espero que les haya encantado este capítulo… para todos a los que querían a Erza embarazada, al fin se les hizo 7u7
Cuando escribí la historia por primera vez, pensé demasiado en si sería bueno en este momento para ellos tener un bebé, y como es un fic… pues… en cualquier momento sería buen momento … :v
Calculo que faltan como tres caps para el final… lo cual me emociona y me entristece al mismo tiempo :3 pero espero que les guste …
Aun hay algunas cosas por resolver…
Se me olvida hacer el cherry, lo siento :v tengo un nuevo fic llamado El Año Perdido, obviamente Jerza y va del año de desmantelación del gremio :3, me haría mucha ilusión que lo lean 7u7
Bye...
Agradecimientos:
Pilikali
Arual17
¡Gracias infinitas por comentar!
