Capitulo 39


Le resultaba angustioso haber dejado la calidez de la habitación, la cuidadora llamada Okuni guiaba a Tenten por un largo pasillo con enormes ventanales los cuales daban vista al jardín que en ese momento estaban limpiando y adecuando para la presentación de la tarde. Ciertas horas del día eran muertas puesto que en algún momento el personal debía descansar pero cada miembro de la mansión se regía por un estricto horario de modo que siempre habían actividades por hacer en la Casa.

El entretenimiento diurno le era desconocido a Tenten puesto que su horario momentáneo y el de sus compañeros correspondía al de la tarde hasta pasada la media noche. Sin embargo, ahora que había pasado la primera prueba de Nouhime estaba a la expectativa de lo que seguiría después. No le extrañaría que la mujer procurara que participara en todas las actividades de la mansión o incluso de la isla, ya que había exigido de ella una disposición total para que su preparación fuese completa. La mujer le había comentado durante su breve conversación privada que estaba dispuesta a volverla la debutante más deseable de la temporada, era su ambición principal.

Su cuerpo se estremecía ante la idea de que la obligara a comportarse como una esclava, sobretodo porque ella estaba dispuesta a obedecer cada orden que la señora de la Casa le impusiera, por muy humillante que esta fuera. La consolaba el hecho de que era una mujer muy racional y, en cierta forma justa, lo había demostrado al permitirle pasar unas horas de libertad plena en medio de esa jaula de oro.

En cierta forma egoísta le consolaba saber que no estaba sola, Neji, Sasuke, Yuuki y muchos ninjas encubiertos estaban distribuidos por toda la Isla de la Noche pasando por las mismas situaciones que ella. Tal vez estuvieran en peores condiciones ya que a ella su condición de debutante la mantenía protegida. Hasta cierto punto.

Mientras caminaba pensaba en la noche que había pasado con Neji. Su cuerpo aún vibraba de placer, unas inexplicables cosquillas recorrían su piel, sus labios, sus pechos, su sexo, todo su cuerpo al recordar esos momentos con Neji. Su corazón se contrajo cuando recordó lo que le había dicho. No es si hubieran hablado demasiado pero en medio de aquella escena cualquier palabra tenía un profundo significado. Había dicho que la quería y ella no pudo evitar corresponderle a plenitud, pero ¿Él la quería de la misma forma?

No se atrevió a preguntarle, no tenía tiempo para dudas. Si lograba sobrevivir a lo que le esperaba descubriría el verdadero significado detrás de sus palabras. Por ahora había decidido concentrarse en el otro sentimiento que habían explotado muy a profundidad: el placer sexual.

Mientras Okuni masajeaba su cuerpo adolorido ella recordaba que la ligera tensión en sus músculos era debido a los desenfrenados arrebatos de lujuria que había compartido con Neji. No se le hizo difícil comprender la razón de Nouhime al permitirles compartir aquella complicidad. Su propósito había sido que Tenten y tal vez Neji, perdieran algo del miedo y pudor de sus prejuicios ante aquellas sensaciones que ya no les eran desconocidas.

Fue una gran revelación para ella saber que su mente ya no estaba tan atada moralmente, no se negaba ante la posibilidad de sentir placer. Claro, ella no podía imaginarse en la misma situación con otro hombre que no fuera Neji Hyuga. Solamente de pensarlo un sentimiento de culpa la carcomía. Sin embargo, suponía que la intensión de Nouhime era también liberarla de esos pensamientos. De pronto sintió miedo de ella, mucho miedo.

¿Lograría realmente cambiar su forma de pensar? ¿Qué pasaría si sus sentimientos también cambiaban? Supuso que lo sabría en el momento en que se viera envuelta en alguna situación similar con otro hombre, o mujer; estaba clara en que la filosofía del placer que regía a Nouhime no limitaba a las personas por su sexo y ella trataría con todo su poder de persuasión incitarla a seguir ese camino.

Bien, todo se trataba de reciprocidad. Nouhime había dejado entrever muy sutilmente un misterioso interés en que su misión tuviera éxito. Se prometió a si misma descubrir a toda costa de que se trataba ya que eso sería su arma contra la gran Lady Víbora, como la había llamado Mitsunari. Puede que Tenten no supiera mucho del placer pero sabía de armas y en el uso de estas no había nadie que la superara.

Okuni la regresó a la realidad cuando dijo unas palabras que ella en su ensimismamiento no comprendió, la chica al notar su desconcierto le indicó que entraría a anunciarla y atravesó las gruesas puertas con vitrales decorados. Tardó solo segundos cuando se asomó indicándole a la castaña que la siguiera.

Al atravesar el umbral Tenten quedó impresionada con la belleza tan pura de aquel lugar que contrastaba por completo de la atmósfera sexual que casi siempre se palpaba en todas las habitaciones de la Casa. Era un invernadero lleno de una gran variedad de plantas y flores exóticas destinadas a decorar los jarrones pues había varios de ellos dispersos en algunas mesas. Okuni la guio hacia el final del invernadero donde un brisa fresca mecía el cabello morado de Nouhime quien tomaba el desayuno en una mesa tan hermosa como toda la decoración.

- Por favor, siéntate - Ordenó con una radiante sonrisa - Gracias Okuni, espera en la entrada hasta que te necesite.

- Si, Lady Nou - Respondió respetuosamente la chica antes de retirarse.

Tenten se dejó impresionar por la belleza de la vista. Desde donde estaban veía la playa y los terrenos de la mansión, había piscinas, una variedad de canchas deportivas, jardines y escenarios más extravagantes. Al parecer los cuatro puntos cardinales de la Casa estaban destinados a distintos métodos de entretenimiento.

- Si esta Casa logra impresionarte de esa manera no imagino cuál será tu reacción cuando veas el Castillo - Comentó la mujer ligeramente divertida - Nada se puede comparar con el Castillo.

Nouhime estaba hermosa como era habitual, ataviada en su hermoso vestido blanco de encaje con un estilo más romántico que combinaba con la belleza pura del invernadero. Sin embargo su expresión no era romántica. La miraba leyéndola como un libro abierto.

- Esta mañana te rodea un encantador brillo - Comentó llevándose a los labios una taza de un líquido oscuro llamado café - ¿Disfrutaste tu regalo?

- Si, Lady Nou - Admitió luego de unos segundos sin poder evitar que un sonrojo cubriera sus mejillas.

La mujer le sonrió complacida mientras tomaba un panecillo. Tenten se entretuvo momentáneamente viendo los alimentos y frutas desplegados por la mesa, apareció por unnrato aquellos que le eran completamente desconocidos.

- Adelante, pruébalos - La animó Nouhime - Descubrirás que también te gustarán - Agregó con tono juguetón. Cuando notó la incomodidad en la castaña al comprender el juego de palabras se animó a explicarse - No me malinterpretes por favor, no es lo intención incomodarte. Mi propósito es mostrarte que todas las cosas nuevas que conocerás en la isla pueden llegar a gustarte.

Tenten reflexionó un poco antes de acceder. Realmente la mujer sabía lo que hacía, decidió seguir su consejo nuevamente y no se decepcionó. Aquellas frutas tropicales eran sinónimo de alegría, solo con esa palabra pudo relacionar aquel sabor en su paladar.

- Querida, verás que es necesario liberarte de todos tus prejuicios contra el sistema de la isla; no tienes que adoptarlo como modo de vida simplemente adaptarte un poco, tomar lo bueno que puedas aprender de el - Nouhime notó a la chica un poco cohibida sin saber que contestarle.

- Adelante, puedes hablar con franqueza - Dijo tranquilizándola.

Tenten suspiró intentando ordenar sus ideas, de repente notó que la invadía una angustiosa sensación, aquella desagradable desesperación transitoria que algunas veces dominan los sentimientos.

- Me siento abrumada. Tal vez un poco asustada - Admitió con expresión angustiosa.

Nouhime pudo sentir empatía por la castaña. Ella también fue una inocente joven que sintió muchas veces miedo a lo desconocido pero había descubierto que superar aquellos miedos la fortalecieron en gran manera. Esa chica la hacía rememorar, en cierto modo le recordaba a ella misma.

- Lo sé querida - No pudo evitar el impulso de consolarla - Mi trabajo es intentar hacerte las cosas un poco más llevaderas. Debes comprender que muchos de los habitantes de la isla son ignorantes respecto a las personas a quienes ustedes tienen la misión de detener. Yo misma cuando lo supe comprendí muchas cosas, no pude quedarme al margen. Por eso contacté a los ninjas y les ofrecí mi apoyo - Dijo la hermosa mujer frunciendo ligeramente el ceño.

Nouhime la veía con aire pensativo, el exótico cabello púrpura le caía sobre los hombros contrastando con su vestimenta de color blanco.

- He vivido aquí durante muchos años y creo en la filosofía de la sensualidad que se practica en este jardín salvaje, como suelen decirle los más románticos - Dijo mirándola seriamente - Por otro lado, tu has vivido la guerra ¿Recuerdas esa sensación, la violencia que se requirió para sobrevivir a ella?

Tenten asistió.

- Dominar, someter y triunfar sobre el otro; en mi opinión todo tiene que ver con una agresividad que puede ser tan intensa como lo es el deseo sexual - Dijo Nouhime al tiempo que tomaba un sorbo de su bebida - No tardarás en darte cuenta que los ritos que practicamos esta isla no son tan obscenos comparado con lo que has visto en la guerra.

De pronto los recuerdos la asaltaron. Vio los cuerpos desfigurados, irreconocibles luego de haber sido masacrados. Vio sus manos manchadas con su propia sangre y la sangre de sus compañeros caídos. Vio a Neji con su cuerpo atravesado mortalmente... Si. El paisaje de la guerra era grotesco, obsceno como había dicho Nouhime. Tenten asistió atenta a todas sus palabras.

- ¿Crees que haber vivido el horror de una guerra hace a una persona más noble? - Dijo pensativa y vio a la castaña negar.

- Puedo comprender porqué a los ninjas algunas de las cosas que aquí suceden les repugnan. Han vivido una vida distinta a lo que nosotros conocemos. Aún así, las personas que vienen aquí lo hacen para poder liberar su propia agresividad y violencia tan natural en el ser humano mezclándolo con sus deseos carnales sin necesidad de asesinar o ser asesinado. Es como un juego de rol temporal que dura tanto como se haya establecido en el contrato.

Tenten comprendía todo lo que la mujer iba explicando.

- Debes haber comprendido algo de eso en los acontecimientos de anoche. Dime, ¿Acaso lo que ocurra entre dos personas adultas de manera voluntaria entre cuatro paredes puede considerarse algo malo, obsceno o sucio? - No esperó a que la castaña respondiera - Esa es la idea de esta isla: La exploración de las fantasías desde la mas pura hasta la más violenta. Aunque no necesariamente ocurren entre cuatro paredes algunas veces.

Admitió sonriendo e hizo una pausa antes de proseguir - Ahora entiendes porqué te mandé con Mitsunari ¿Verdad? - Dijo suspicaz y Tenten hizo una pausa antes de asentir una vez más - Él cree en este sistema y yo también. Una persona como tú no podrá entender como el impacto de la realidad me golpeó cuando supe lo que hacían los traficantes aquí. Fue como una profanación, ese acto criminal pisotea todas las creencias que se practican aquí.

- Leíste los contratos, sé que te preguntarás la razón de aquellas cláusulas tan estrictas que prácticamente obligan a los postulantes a servir por al menos un año ¿Cuál es la razón de eso? - Hizo una pausa para dar un sorbo a su bebida antes de contestar a su propia pregunta - Es más simple de lo que parece. La razón es para que pueden sentirse libres de disfrutar toda la experiencia sin sentir vergüenza, tener a ser descubiertos, tener que ocultarse de sus familiares o amigos. Cuando su servidumbre termina, retiran se les paga el sueldo que ganaron por su trabajo y, aunque no lo creas, regresan a sus hogares en mejores condiciones, con una nueva visión de la vida.

Tenten parecía perpleja y perdida, sobretodo porque lograba comprender una parte de lo que decía la mujer. Luego de aquella explicación se hizo presente una repentina furia en la mujer haciéndola parecer mas poderosa de lo que había pensado. Aún así, tenía la sensación de que había algo más por lo que se atrevió a decir:

- No es solo esa profanación a sus creencias lo que la animó a participar en la operación contra los traficantes ¿No es así? - Dijo Tenten usando sus propias palabras cuidadosamente.

Nouhime no respondió pero por su mirada pudo comprender que su razonamiento había no había sido del todo desacertado. La mujer imponente asistió con un leve gesto. Aquella revelación no le pareció tan sorpresiva como debería haber sido.

- Es una regla general cuidar de la salud de todos en la isla. Es lógico que se usen métodos muy estrictos para la prevención de enfermedades y métodos anticonceptivos. En ese aspecto mantenemos la misma política que las aldeas ninjas, desde los postulantes hasta los socios mas importantes son examinados constantemente por personal médico capacitado - La mujer mostraba una expresión inescrutable casi taciturna. Suspiró antes de continuar.

/ - Durante mi época de esclava me embaracé. Pocas veces suele ocurrir algo así y se maneja de manera muy civilizada, sin embargo mi amo no lo toleró, me liberó de mi contrato dejándome en una difícil situación. Afortunadamente para mí, uno de los socios veteranos me acogió en una de sus casas en el continente. Él y su esposa fueron sumamente amables conmigo. Cuando ella murió, la tristeza se apoderó de él y enfermó; incapaz de continuar con esta vida de excesos me legó una de sus casas, el resto de sus bienes los repartió entre sus hijos.

- La pareja amaba la música, el arte y los espectáculos, ambos eran unos románticos empedernidos, su sueño era establecer un lugar en esta isla que cumpliera con esas características sin dejar de lado la sensualidad por supuesto. De hecho, una de sus casas en el continente maneja esa misma temática. Así pues, vinimos aquí hace más de una década cuando aún su enfermedad no lo había inhabilitado, entonces nació la Casa de Nouhime que yo terminaría administrando. El murió felizmente hace dos años dejando esta Casa como su legado - Hizo una pausa buscando cuidadosamente en su mente las palabras y el valor para continuar con su relato.

- Nunca forcé a mi hija a vivir como yo lo había hecho, creció visitando esta Casa todas las vacaciones así que, en teoría, comprendía la filosofía del placer. Yo estaba lista para ofrecerle participar en las actividades de la Isla cuando fuese lo suficientemente mayor para decidirlo pues no recibimos menores de edad.

- Los infantes que nacen aquí y no son reclamados por alguno de sus padres biológicos son criados en uno de los archipiélagos vecinos, algunos ignorantes de su origen, otros como mi hija, consientes. Siempre me hice cargo de ella, pero cuando me mudé a la isla decidí instalarla en uno de los internados del archipiélago hasta su mayoría de edad. Aquellos infantes que son adoptados por socios, huéspedes o instructores tienen permitido visitar la isla en su adolescencia pero se les prohíbe totalmente la participación en las actividades hasta la mayoría de edad. Después de todo en esa etapa es que empieza a arreciar el deseo de exploración sexual por lo que es determinante para ellos venir aquí y así descubrirán si tienen afinidad con el sistema que nos rige o no. Todos son respetados ya que son los hijos de esta isla.

Nouhime terminó de tomar su bebida y guardó silencio dedicándose a observar fijamente el cielo azul que se extendía sobre la costa.

- Solo hay una excepción a esa regla - Dijo inmersa en sus pensamientos, se expresaba con amargura - Los progenitores biológicos pueden autorizar una postulación de esclavitud a un menor de edad si supera los quince años.

- Mi hija tiene dieciséis años, estaba a punto de mudarse al continente para dedicarse a las artes culinarias - Comentó sonriendo tristemente - Me dijo que se vendría a vivir conmigo cuando aprendiera todas las recetas más conocidas en las grandes ciudades y así la Casa de Nouhime tendría la mejor gastronomía disponible para los visitantes.

- La violencia de la sexualidad no la había atrapado; tal vez haya sido porque creció viéndolo, no lo sé con certeza. Sus sentimientos eran nobles y yo adoraba esa pureza en su corazón. Aunque no hubiese sido así, igual seguiría amándola con intensidad - De repente su expresión de nostalgia se transformó en una de odio.

- Pero su padre firmó su autorización sin mi consentimiento. Ahora es una de las debutantes y yo no fui capaz de evitarlo. Me esforcé tanto por ocultarla de ellos. /

Tenten estaba perpleja ante su relato, la furia de la madre le había dado un aura asesina y sus ojos grises como ardían a causa de ésta.

- ¿Quién es su padre? - Preguntó Tenten sin poder evitarlo. Para su sorpresa la mujer relajó levemente su mirada y sonrió con sarcasmo.

- Su padre es una simple marioneta. En realidad él no tuvo la idea de entregarla a la isla. No... Fue su esposa - La miró con tal intensidad que Tenten tuvo que resistir el impulso de retroceder. Sin embargo, su rostro mostró verdadera sorpresa cuando escuchó las siguientes palabras de Nouhime - Ella muestra una inquietante fijación por las jóvenes como mi hija: piel bronceada, cabello castaño, al igual que el color de sus ojos.

- Kyoshi - Susurró Tenten impresionada.

Nouhime no se sorprendió de que Tenten lo hubiera deducido pues ya sospechaba que era a esa mujer a quienes buscaban los ninjas. Ren trabajaba infiltrado en su Casa cuando su hija fue secuestrada, el joven al ver su infinita aflicción le habló parcialmente en secreto sobre la investigación que se llevaba a cabo de parte de los ninjas y ella no dudó ni un segundo en ponerse a su entera disposición para ayudarlos.

Lo que le sucedería a su hija no tendría vuelta atrás. Confiaba en ella, era una chica fuerte, decidida y conocía el funcionamiento de la isla; puede que perdiera la pureza de sus sentimientos pero seguramente regresaría a ella cuando terminara su contrato, su vida no estaba en peligro real. Sin embargo...

- Jamás los perdonaré por esto. ¡No tenían derecho a obligarla! Ni a ella, ni a nadie - Nouhime movía su cabeza en un gesto de negativa y escupió las palabras con desprecio - Aunque sea lo último que haga me vengaré de Kyoshi y de su esposo Masamune. ¡Los quiero acabados!

Tenten al cabo de un momento se dio cuenta que ambas mujeres compartían el mismo objetivo en común. Sintió su ira crecer al darse cuenta del alcance de la maldad de Kyoshi. No solo arruinaba a los pocos sobrevivientes que hubiesen heredado el legado de la familia Tachibana sino que también se atrevió a profanar esta isla destinada al placer voluntario, convirtiéndola en su fachada para ocultar sus crímenes, ampliar el alcance de su influencia y sobretodo alimentar su ego.

- Mitsunari es el único de la administración que sabe quien es mi hija. Es un viejo amigo y la conoce desde pequeña - Dijo Nouhime nostálgica pero tranquila - Tuve que mentirle. Le dije que yo había autorizado su postulación para debutar pues la reputación de Masamune es superior a la mía. Una acusación sin pruebas sería mi ruina y no habría tenido oportunidad de pedirle que la cuidara. Él se aseguró de que su maestro fuese de los mejores instructores, el veterano Sun Jian, uno de los fundadores de la isla. No puede haber quedado en mejores manos; él la protegerá hasta la subasta.

Hizo una pausa para tomar una de las exóticas frutas tropicales, iba quitando lentamente la cáscara mientras continuaba hablando.

- Mi propósito es comprarla por supuesto. Sin importar el costo. Lo haré por medio de uno de los chicos que vinieron contigo - Dijo regresando a su semblante de la mujer fatal conocida como Víbora mientras se dedicaba a deleitarse con la fruta - Sin embargo, quiero asegurarme que ningún postulante vendrá a la isla por la fuerza nunca más y para eso el reinado de Kyoshi en esta isla debe terminar.

- He informado sobre esto a tus compañeros, aún así es necesario que tu misma entiendas el sistema administrativo de la isla: El pueblo nativo domina la mitad del terreno geográfico, tenemos una buena relación diplomática si se le puede llamar así; ellos mismos tienen sus propios ritos y de vez en cuando hacemos intercambios, todo postulante con gran ambición aspira ser esclavo en el pueblo alguna vez - Informó con expresión soñadora - Hay cuatro Casas del placer distribuidas en los cuatro puntos cardinales del territorio que nos corresponde, también hay incontables clubes y establecimientos menos sofisticados pero dedicados a la misma temática.

- En la ciudad portuaria principal funciona la oficina de administración. Por otro lado, Kyoshi y Masamune han cumplido la función de monarcas desde hace diecinueve años consecutivos, por lo que habitan el castillo principal ubicado en la bahía septentrional. El sistema político de la isla funciona como una democracia, cada cinco años los socios e instructores realizamos una votación para elegir al regente de la isla.

- No se puede negar que la pareja ha hecho crecer la isla a grandes niveles por eso se han mantenido en el poder, yo misma he votado por ambos sin ninguna objeción. No obstante cuando el resto de los socios se enteren de su relación con el tráfico de personas será su fin, pero probablemente también será el fin de la Isla de la Noche.

- Los nativos son tan pacíficos como un delicado atardecer pero también guerreros violentos como un monzón, cuando se requiere. Un hecho criminal de esta magnitud es una aberración para su sistema de creencias, lo consideraran una violación al tratado de paz y el enfrentamiento sería inminente.

- Ignoro la razón de Kyoshi para haberse involucrado en ese mundo criminal pero haberlo traído a la isla es algo imperdonable. Lamento admitir que nunca lo hubiese imaginado si no se hubiesen metido con mi hija. Yo misma serví en el Castillo siendo ellos regentes y fue una experiencia realmente maravillosa. Ahora no puedo dejar de mirar a los esclavos sin preguntarme cuál de ellos ha sido secuestrado en contra de su voluntad - Dirigió su cristalina mirada hacia Tenten - Sé que esa pregunta te tortura pero déjame consolarte un poco al respecto. Sean quienes sean están en buenas manos, son cuidados y tratados como a todos, desde el más importante socio hasta un simple mozo de cuadras, son parte de la isla; puedo asegurarte que cuando Kyoshi caiga serán recompensados y volverán a sus hogares, si es lo que desean.

Tenten asistió agradeciéndole en silencio su apoyo, al menos por esa parte podría sentirse tranquila, podía confiar en su promesa. La mujer le había abierto sus sentimientos y ella no pudo enviar decirle:

- Yo sé porqué Kyoshi está relacionada con las redes de tráfico.

Nouhime la miró con un gesto de desconcierto dibujado en su bello rostro - ¿Lo sabes? ¿Cómo es eso posible? - Preguntó incrédula.

- Ella me está buscando a mi - Nouhime la miraba sorprendida - Y a mi hermana gemela.

- ¿Gemelas?

A Tenten le pareció que aquellas palabras habían sido como una revelación para ella. Nouhime lucía inmersa en sus recuerdos como si buscara dentro de lo más profundo de su mente una idea que encajara. De repente dio un respingo que indicaba un descubrimiento. Cuando habló lo hizo con voz ausente y mirada perdida.

- Masamune me dijo una vez que su esposa estaba obsesionada con las gemelas castañas, él decía que no podía entender su fijación. Aún así, siempre se aseguraba de elegir a las esclavas castañas para ella - Comentó con la mirada perdida - ¿En serio eres a quien busca?

- Lo soy - Respondió la aludida con voz firme - Y yo la estoy buscando a ella.

Nouhime no salía de su asombro. Su mirada era una mezcla de desconcierto, sorpresa y hasta miedo por aquello que no podía comprender.

Cuando recuperó la calma, extendió una de sus bellas manos posándola sobre la de Tenten dándole un levísimo apretón, mostrando con ese gesto su apoyo y dando por finalizada la conservación.

Regresó a su semblante habitual de "mujer fatal" y la dueña de la Casa. Lo cierto era que la conversación iba a tomar un nuevo rumbo. Tenten enderezó su espalda en el asiento esperando el nuevo cambio de tema, tan típico cuando se trataba de una conversación con Nouhime.

- No necesito conocerlos demasiado para darme cuenta de que existe una especie de relación entre tu y el atractivo joven del cabello largo - Afirmó Nouhime, Tenten no se molestó en negarlo; sin embargo se apresuró a tranquilizarla.

- Lady Nou - Expresó casi entristecida entre suspiros y miradas nostálgicas - No debe sentirse preocupada, ninguno de los dos pondrá la misión en riesgo. Las cosas entre Neji y yo nunca han sido claras, quizás somos un poco más que amigos pero eso podría cambiar - Culminó la frase en un susurro casi inaudible.

- ¿A qué te refieres? - Cuestionó Nouhime al notar que la chica parecía resignada a perderlo todo.

- Estoy arriesgando mi vida para detener a Kyoshi - Contestó la castaña decidida - Neji es un hombre muy correcto, proviene de una familia muy tradicional e importante - Agregó con semblante decaído y gesto preocupado - Todas las cosas que tendré que hacer para llegar hasta ella... Tal vez él no me aceptará después de eso, aún así no voy a retroceder. Aunque si sus sentimientos cambian o su opinión de mi.

Nouhime se tomó un momento para contemplar el aire trágico y maravilloso que había adquirido la joven al hablar de un posible amor no correspondido.

- Estás tan equivocada, pero no deseo profundizar en ese tema, no obstante déjame decirte algo que calmará un poco tu inútil preocupación - Dijo la bella mujer sonriéndole y tomando delicadamente su mentón para conectar sus miradas - Los sentimientos de ese hombre por ti son quizás mas intensos de los que tú sientes por él. Solo eso necesitas saber.

- Por otro lado, todo hombre tiene un lado sucio, hasta el más correcto, solo necesitas descubrir cuál es el suyo y usarlo a tu favor. Ya verás que estar aquí no será tan malo para ustedes - Dijo sonriéndole seductoramente al mismo tiempo que guiñaba un ojo - Te habrás dado cuenta que el placer se puede expresar de muchas maneras; los dos pueden aprender muchas cosas de manera individual y cuando finalmente puedan estar juntos... Créeme, ambos me lo agradecerán - Dijo completamente convencida de sus palabras.

- Considero que ya has tenido un primer encuentro sexual, así que podemos tachar eso de la lista. Ahora te mostraré como funciona la vida en la isla antes de que empieces la verdadera preparación como debutante.

Tenten había pensado en que estaría preparada para iniciar su labor como debutante, sin embargo aún se sentía asustada. Como era usual, Nouhime logró leer sus expresiones.

- ¿Qué es lo que realmente te asusta? - Dijo inquisitiva.

- Yo... - Suspiró antes de decir sinceramente - Me asusta terriblemente tener que actuar como esclava. Así me sentí cuando estuve sola con el señor Mitsunari.

Nouhime casi se sintió conmovida por su preocupación. La tentación de dejarla con la duda la carcomía, no obstante la chica era una guerrera, no una princesa. Si hubiese sido una verdadera debutante la historia sería completamente diferente, debido a esto era necesario aclarar sus dudas para que su rendimiento no se viera opacado por ridículas inseguridades. Aunque debía admitir que lucía increíblemente encantadora con su rostro sonrojado y con esa expresión tan inocente, Mitsunari debió enamorarse de ella inmediatamente.

- No debes preocuparte por eso - Le dijo con una sonrisa - Efectivamente Mitsunari iba a tratarte como se trata a los postulantes, fue instructor por muchos años después de todo y, ciertamente parte de tu preparación consiste en conocer ese tipo de prácticas. Tal vez sería en exceso beneficioso que tuvieras ese tipo de adiestramiento, aún mejor si es el Lobo quien se encarga de eso. Afortunadamente para ti, tu posición como debutante te protege, es parte de las reglas, el comprador se encargará de iniciar al debutante en ese tipo de instrucción, es una de las cosas que hacen más atractivas la subasta.

- Ahora bien, algunos clientes querrán tratarte de esa manera, después de todo eres un entretenimiento, una pequeña muestra no se les puede negar - Antes de que Tenten pudiera protestar se apresuró a agregar - Evitaré a toda costa darte ese tipo de clientes, sin embargo en algunos casos será necesario, debes estar preparada.

Tenten no podía admitir su verdadera preocupación. No obstante su propio cuerpo la delataría en el caso en que se viera en esa situación. Los postulantes que había visto en el barco llevaban orgullosamente las marcas de las fustas en sus piernas, muslos, espalda, pecho y glúteos; con ella no pasaría así pues su capacidad de curación no permitía que en su cuerpo se formara la más mínima marca. No le molestaba el dolor, aún así, sin importar el daño que recibiera su piel permanecería indemne, lozana, su instructor notaría eso inevitablemente y su verdadera identidad quedaría expuesta.

- Disculpe Lady Nou - Dijo la chica llamada Okuni apareciendo de imprevisto antes de que Tenten pudiera decir algo más - Su transporte llegará en una hora.

- Gracias Okuni - Expresó amablemente Nouhime. Dirigió su mirada a Tenten y le dijo - Déjame verte.

La castaña se levantó para ser examinada con detenimiento por la jefa. Lady Víbora giró a su alrededor y cuando apareció nuevamente en su campo de visión no se veía complacida con la sencilla vestimenta de la joven. Tenten notó en su mirada la indecisión hasta que finalmente hizo sonar sus dedos en un chasquido como cuando se consigue la idea perfecta.

...

Nouhime y Tenten caminaban por el jardín dirigiéndose hacia el moderno carruaje que las llevaría hasta la ciudad, como había explicado escuetamente la señora de la Casa.

La castaña iba ataviada con un atuendo formal pero extrañamente cómodo pese al caluroso clima que hacía juego con el traje que la misma Nouhime llevaba. Consistía en una chaqueta tipo blazer de mangas largas, ajustado a su figura con un estilo abierto que casi dejaba sus pechos al descubierto, la blusa transparente con botones de perla apenas lograba cubrir su piel, la falda tubo de talle alto enmarcaba su diminuta cintura, con una sensual abertura en su costado derecho para mayor comodidad al caminar, sus botas eran increíblemente altas, de cuero blanco, como todo su impoluto atuendo. Llevaba gafas de sol y su cabello castaño amarrado en una apretada coleta alta.

Una vez dentro del carruaje Nouhime le indicó a Tenten como comportarse. Debía mantener la cabeza firme y altiva, al igual que su andar pues su traje la identificaba como una instructora. Comprendió así la razón de que su traje se le hiciera familiar, pues lo usaban aquellos que los recibieron al llegar a la isla; al igual que Mitsunari Ishida y el hombre moreno que estuvo en la Casa informando sobre el inicio de la nueva temporada. No era exactamente un uniforme debido a que variaba en el tipo de corte y modelo. Sin embargo lo caracterizaba el material de cuero, exclusivo de los adiestradores.

- Nos dirigimos hacía en complejo de casas y edificios en el que se encuentran los postulantes e instructores - Explicó Nouhime - Voy a enseñarte como funciona esa parte del sistema. No dirás una sola palabra a menos que yo diga lo contrario y sobretodo harás lo que te pida.

El viaje se le hizo increíblemente largo, dos horas. Pensó con ironía que si se hubiese movilizado a su manera habría llegado en media hora. Sin embargo no le molestaba la espera, ya que el sitio al que se dirigían la ponía increíblemente nerviosa. El vehículo se movilizaba con agilidad por la carretera, iban por las modernas calles de la ciudad cuando el carruaje giró en una esquina pudo visualizar un increíble edificio, cuando el auto se detuvo supo que habían llegado a su primera parada.

Subieron hasta el último piso y entraron a una amplia oficina donde las recibió radiante Mitsunari Ishida, el hombre soltó una agradable carcajada cuando Nouhime descubrió la identidad de su acompañante.

- ¿A qué debo el honor de su visita, Lady Víbora? – Expresó el hombre luego de sentarse en el amplio escritorio.

- Mi querido Lobo, he traído a mi aprendiz para una pequeña demostración – Respondió Nouhime encantadora.

- ¿Solo como visitante? Es una pena debiste traerla en calidad de practicante. Yo mismo estaría complacido en dar esa demostración – Aseguró el hombre mirando a Tenten con lujuria nada disimulada al mismo tiempo que mantenía su mirada gélida y calculadora.

- Lamentablemente si. Faltan pocos meses para la subasta y necesito prepararla. La debutante de la Casa de Nouhime será la mejor, así que no te preocupes mi querido, tendrás tiempo para conocerla después de todo el protocolo – Dijo Lady Nou mirándolo sugerente – No te decepcionará, no olvides quien es su maestra. Ahora, háblame de los mejores postulantes de esta temporada.

Un brillo de antelación se reflejó momentáneamente en los dorados ojos del atractivo hombre de cabello plateado.

- Son una maravilla, como cada año. Tu solo dime que estás buscando y yo te mostraré el mejor prospecto - El hombre lograba que cada palabra que pronunciaba sobada como una jugosa invitación.

- Una pareja de herederos – Dijo Nouhime. Por la mirada que cruzaron ambos Tenten supo que aquella frase tenía un mayor significado, algo más que su definición etimológica.

Mitsunari asintió y se dirigió hacía un estante donde habían muchas carpetas pulcramente ordenadas. Nouhime no perdió la oportunidad de admirarlo y Tenten tampoco. El hombre era realmente atractivo, su pausado caminar hacia sugerente el sutil balanceo de sus caderas, su amplia espalda y su llamativo cabello lo hacían más irresistible. Al regresar se sentó en la esquina de la mesa íntimamente cerca de Nouhime. No dijeron ni una palabra más mientras la mujer ojeaba el contenido dentro de aquellos archivos. De vez en cuando Mitsunari lanzaba intensas miradas a Tenten y esta no sabía como reaccionar a ellas. Solo alcanzaba a removerse ligeramente inquieta en su asiento manteniendo su mirada fija en el ventanal desde el cual podía ver la hermosa ciudad costera.

Pasados unos minutos Nouhime eligió dos carpetas, al levantarse se unió con el hombre en un húmedo y largo beso que seguramente encendió su pasión, al separarse se miraron durante unos segundos, con sus miradas quemando al otro. Luego Mitsunari se acercó peligrosamente a Tenten cuando se levantó de su asiento, sin esperar su permiso se despidió de ella uniendo sus labios en un pausado beso como silenciosa promesa de verse otra vez en circunstancias más íntimas.

...

Tenten seguía a Nouhime por el pasillo mientras reflexionaba sobre el tiempo que llevaba en la isla. A penas quince días y parecía que llevaba meses en el lugar. La mujer que caminaba imponente frente a ella se empeñaba en ponerle pruebas como si de un castigo se tratase, sin embargo Tenten podía entender su propósito: agotarla con el fin de eliminar su nerviosismo e inhibiciones, podía presentir que le esperaban pruebas más duras.

Sentía como poco a poco iba superando esas barreras mentales, eso la abrumaba. Algo en su interior le decía que la prueba de esa tarde sería particularmente difícil pues tendría su primer contacto directo con algún postulante. Nouhime se detuvo ante una puerta y una bellísima mujer negra que usaba el uniforme que la distinguía como cuidadora abrió la puerta para que pudiesen entrar a una amplia habitación.

- Adelante Lady Nou. Cuando el postulante que solicitó haya terminado su jornada le estaré avisando.

Nouhime le hizo una seña a Tenten de seguirla hasta la pequeña terraza que tenía vista a una espléndida piscina separada de la playa por un jardín en el que paseaban gran cantidad de socios y postulantes desnudos.

Al tiempo que se sentaban en el cómodo sofá desplegado en la terraza le extendió una de las carpetas y con un gesto silencioso le pidió leerla. Al terminar Tenten conectó su mirada castaña con los ojos grises de la mujer, viéndola incrédula y claramente sorprendida.

- ¿Es cierto? - Preguntó refiriéndose al contenido que acababa de leer.

- Cada palabra - Contestó Nouhime mientras le extendió la segunda carpeta. Al terminar de leer dijo - Es hora de ir a conocerlos.

Se levantó y se dirigió a la salida. Tenten esperó un segundo antes de seguirla, intentaba calmar los latidos de su corazón. Como Nouhime indicaba, había llegado la hora de conocer personalmente a uno de los postulantes.

.

.

.