Una sacerdotisa en Twisted Wonderland

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" La forma simple de valor de una mercancía está contenida en su relación de valor con otra mercancía de diferente clase o en la relación de intercambio con la misma."

- Karl Marx

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Capítulo 38:

"El contrato"

Después de caminar por todo el largo pasillo del Mostro Lounge, hasta abrir la puerta sala V.I.P, tanto Shiori como Jack abrieron sus ojos de par en par ante la majestuosidad de la habitación ya que estaba repleta de tantas repisas de libros de distintos tamaños rodeando por doquier. Al medio de la sala estaban situados dos sofás rodeando una pequeña mesa decorativa hecha de vidrio. A su lado estaba el gran escritorio de Azul con unas dos sillas frente a él y, lo más llamativo, era una elegante bóveda con candado que estaba situada detrás de la escribanía.

- "Ahora entiendo cómo se debió de haber sentido Harry cuando fue por primera vez a la bóveda de Gringotts." – Pensó Shiori mirando el lugar con una gota de sudor bajando por su mejilla. – "Esto es una locura."

- ¿Qué pasa con este lugar? ¿Todavía estamos en la escuela? – Preguntó Jack en un tono absorto. – Hay una gran bóveda en la parte de atrás... parece un banco.

- No se queden ahí parados en la puerta. Por favor, tomen asiento. – Llamó Azul volteando su mirada brevemente hacia los dos jóvenes que miraban el sitio, todavía absortos.

Shiori y Jack, haciendo caso a las palabras de Azul, se situaron en las dos sillas del frente mientras que el líder de Octavinelle se sentó en la silla principal del despacho para atenderlos como era debido.

En lo que iban instalándose tanto Jade como Floyd también habían entrado a la sala trayendo consigo un carrito que llevaba un juego de tazas de té y todos los insumos para la elaboración de la bebida caliente.

- ¿Y? ¿De que querían hablar conmigo? – Comenzó Azul mientras entrelazaba sus dedos bajo su mentón.

- Seré directa joven Azul, por favor libera a los estudiantes que tienen las anémonas en sus cabezas. – Shiori respondió firme y segura.

- Ja, Ja, ja, Esta es una solicitud bastante tiránica señorita. – Rió suavemente Azul ante la petición de la sacerdotisa como si fuera alguna clase de chiste. – ¿Acaso quieres que yo libere a los 225 estudiantes con los que ya hice un contrato?

- ¡¿225 personas?! – Shiori casi perdió la voz cuando escuchó la gran cantidad de estudiantes.

- ¿Tantos hicieron el contrato contigo? – Exclamó sorprendido Jack.

- Por supuesto, después de todo, Jade y Floyd trabajaron rigurosamente para hacer prosperar el negocio este año. Gracias a ellos logré hacer muchos tratos con varios clientes. – Comentó Azul sonriendo hacía los gemelos quienes le devolvían la mirada cómplice. – Ahora, Señorita Shiori. Estas aquí porque quieres que libere a esos estudiantes ¿verdad? No es como si los estuviera obligando a hacer trabajos poco razonables ¿Sabes? Simplemente tienen que trabajar bajo mi mando debido al acuerdo que hemos establecido previamente. Un contrato no es algo que se anule tan fácilmente solo porque alguien piensa que se ven dignos de lastima. En otras palabras... ya es demasiado tarde.

Shiori sabía de antemano que tendría que esforzarse mucho o más de lo normal para buscar una manera de detener a Azul y por cómo iba la situación esto no iba a ser para nada fácil, pero mientras ella aun guarde la calma podrá lidiar con él.

Pensando y pensando finalmente llego a la conclusión de que quizás el tratar de convencerlo de la manera pacífica no sería la opción viable, teniendo en cuenta la actitud dominante que Azul adoptaba, pero eso no significaba que todo estaba perdido ya que había una única idea que podía funcionar por el momento. Sería de lo más tonto y precipitado que haya hecho, pero es todo lo que tiene por ahora o al menos para poder liberar a sus amigos.

Estaba muy segura de que si sus lugares hubieran sido al revés ellos harían los mismo por ella.

- Escuché que concedes cualquier deseo. – Comentó tranquilamente la sacerdotisa. – Entonces que te parece si hacemos un trato.

Esto alertó mucho a Jack quien ahora dirigió su mirada preocupada hacia la albina quien todavía se mantenía firme.

- ¡Shiori! ¡¿En qué estás pensando?! – Él la regaño.

Los ojos de azul ya brillaron brevemente ante las palabras de la chica causando que su sonrisa se agrandara un poco más, aunque tuvo que disimularlo bien para guardar un poco las apariencias.

- Ohh, ¿Quieres hacer un trato? Esa es una idea muy interesante. – Dijo Azul acomodando sus lentes.

- Ajá, Koebi-chan, tiene agallas. – Rió infantilmente Floyd mirando la escena bastante entretenido.

- ...Ffhm. Entiendo que quieres hacer un trato conmigo, pero hay un pequeño detalle. – Azul se levantó del asiento. – Tu no posees ninguna magia y no eres la heredera de ningún país. No eres más que una simple humana que no posee nada llamativo. – Luego se acercó lentamente a ella. – O me gustaría poder decirte eso de no ser por tan solo una cosa... - Desvió su mirada hacia a la mano derecha de la joven. – Es un lindo tatuaje.

Shiori no tardó mucho en saber por dónde iba esta conversación, tanto que levemente abrió sus ojos ante lo que Azul decía entre palabras. De todas las cosas que él deseaba esta era de la más peligrosa y mortal para ambos.

- Ya entiendo, quieres tener la marca de buda como garantía ¿No es así? – Preguntó Shiori cambiando su expresión a una más severa, pero con un tiño de preocupación.

- ¡¿Cómo?! – Dijo Jack exaltado.

- ¿Hay alguna objeción? – Preguntó Azul arqueando una ceja.

- No creo que sea una buena idea. Esto no es algo que de deba tomar a la deriva. - Luego desvió la mirada brevemente.

Azul solo se quedó callado mirando sin parpadear a la joven, dándole a entender que continuara su narrativa para que le explicara los motivos por los que no puede intercambiar su tatuaje. Ella no tenía miedo de decirlos porque ya lo había asimilado desde hace mucho tiempo atrás.

– Solo aquellos que comparten la misma línea de sangre son los únicos que pueden ser dignos de cargar esta marca hasta el último día de sus vidas. Cuando alguien es elegido como un portador ya no puedes renunciar a ella, porque de lo contrario sería ir en contra de los designios que "ellos" nos encargaron desde hace años atrás...

- "¿Ellos?" – Pensó Jack escuchando atentamente cada palabra de la joven.

- Para poder mantenerla bajo control es necesario que uno tenga un alto manejo de energía áurica, espiritual o como quieras decirlo, junto con una buena estabilidad emocional como mental porque si uno no cumple con esos requisitos...- ella regresó su mirada hacia Azul. - ... podría ser fatal para aquellos que no están preparados.

El joven de cabello platinado no se veía muy convencido de las palabras de la sacerdotisa, y ella no lo culpaba ya que todo lo que dijo se escuchaba tan descabellado e irreal que hasta ya parecía como si fuera sacado de una novela best seller para un público juvenil. El único que quizás podía confiar en su palabra era Jack ya que con todo lo que vio hasta ahora y con toda su convivencia, algo como lo que dijo Shiori era que podría ser auténtico.

- Sé que por tu mirada no me crees nada y que quizás te suene como una patética excusa para no dártelo, pero es la realidad... – Comento Shiori tomando una arriesgada decisión. – ...y te lo puedo demostrar.

Tanto Jack como Azul abrieron bien grandes sus ojos ante la acción que Shiori ahora había adoptado, ya que ella le estaba extendiendo su mano tatuada hacia el Líder de Octavinelle como si nada.

- Eres libre de intentar tomarla ahora, pero solo te advierto que tanto tú como yo sufriremos las consecuencias. – Finalizó ella tomando lentas respiraciones y colocando su mano libre en el brazo de la silla con el fin de apretarla con fuerza.

Jack por sus largas orejas lobunas pudo escuchar como los latidos del corazón de Shiori empezaron a palpitar demasiado fuerte y rápido. Eso tan solo significaba una cosa... estaba nerviosa, pero la cuestión era ¿Por qué?

Por otro lado, Azul, viendo que Shiori le estaba ofreciendo su marca de manera deliberada hizo que en parte casi creyera todo lo que ella le dijo, pero tenía que estar inequívoco de que todo este drama no se tratase de algún truco de psicología inversa para hacer que cambie de parecer, por lo que decidió hacer una pequeña prueba solo para estar seguro. Entonces él acercó su mano enguantada sobre la de ella y la tomó para intentar usar su magia en una minúscula cantidad...

Pero eso solo fue el inicio de una serie de horribles sensaciones que lo golpearon de frente.

Dentro de sus oídos se podían escuchar varias voces que intentaban hablarle al mismo tiempo en distintos tonos que eran peores que escuchar varios tenedores rajando contra un plato o el griterío mezclado con risas de alguien, pero con el detalle de que sus tonos eran irritablemente agudos y graves. La situación no terminó allí ya que por su columna vertebral podía sentir como se estaba erizando debido a las varias presencias que se empezaban a aparecer de poco a poco a su alrededor. Estas presencias eran tan abrumadoras que Azul se sentía tan débil e invulnerable, una familiar sensación que no quería a volver a sentir ya qué de tan solo pensarlo podría empezar a hiperventilar.

Pero entonces Shiori de un tirón liberó su mano logrando que felizmente Azul dejara de experimentar esas sensaciones. Por su cabeza pasaron miles de preguntas desde ¿Qué diablos fue eso? hasta ¿Si esas visiones y ruidos era lo que la chica trataba de decir? Quería respuestas, pero al levantar su mirada al instante se quedó callado y quieto.

El motivo de ese silencio era que Shiori, al momento de alejar el agarre, llevó su mano hacia su boca y empezó a toser violentamente para expulsar unas pocas cantidades de sangre que empezaban a escurrirse de entre sus dedos mientras luchaba para respirar correctamente.

- ¡Shiori! - Exclamó Jack muy preocupado.

Él levantándose rápidamente de su silla se situó al lado de la chica para colocar su mano sobre su espalda y tratar de apaciguar la tos.

Por el otro extremo de la habitación Jade viendo con mucho asombro y preocupación toda esta escena, como buen anfitrión, se acercó a la zona para poder calmar la situación mientras hurgaba algo dentro de su saco.

- Beba un poco señorita. – Jade intentó acercar la taza con la infusión que había preparado para ella junto con un pañuelo que tenía en su bolsillo.

Sin embargo, Jack, viendo el acercamiento de uno de los gemelos, de algún modo lo tomó como si fuera una amenaza y no dudó en colocarse frente a la sacerdotisa para mostrar los colmillos y soltar un gruñido para que se alejara de ella.

La situación hubiera continuado de ese modo de no ser que Shiori, tomando con su mano libre la gran mano de Jack, logró llamar su atención. El hombre lobo, volteando su cabeza hacia la dirección de la joven, pudo ver que ella entre palabras casi entrecortadas le dijo cuidadosamente.

- Tranquilo Jack, estaré bien.

El ver como Shiori luchaba para controlar su respiración hizo que Jack sintiera una fuerte sensación de querer ayudarla a sentirse mejor, pero también no quería bajar la guardia con todos estos tipos a su alrededor por lo que absteniéndose de sus sentimientos de enojo solo tomó la taza y el pañuelo de las manos de Jade y se las entregó a la albina quien le agradeció por el detalle al igual que al gemelo arreglado.

Así retirando con cuidado la mano de la boca tomó el pañuelo de tela y empezó a limpiar la sangre de la boca y su mano para después tomar la taza y permitir que el líquido caliente recorriera su paladar. Con cada sorbo que ella bebía podía sentir como todo su cuerpo empezaba a relajarse, aunque sea un poco.

Cuando todo espectro del carraspeo desapareció junto con su respiración ahora regularizada, ella, nuevamente pudo dirigirle la palabra al líder del dormitorio.

- Lamento mucho lo que viste joven Azul, pero era necesario para que puedas creerme.

- ¿Así que con eso te referías a las consecuencias? – Preguntó Azul tratando de hablar con normalidad, pero Shiori pudo notar por su aura que estaba un poco intranquilo.

- Si. – Ella pudo decir mientras dejaba la taza sobre la mesa. – Un gran poder puede ofrecerte la suficiente fuerza para poder protegerte a ti mismo o inclusive a alguien importante, pero al mismo tiempo se puede transformar en tu propia destrucción.

Entonces Shiori de manera sorpresiva acercó sus manos hacia la mano de Azul para revelar su palma, y por cómo se podía ver para asombro de los presentes había una pequeña laceración del guante que mostraba la piel un poco irritada del joven.

- "¿En qué momento?" – Pensó Azul frunciendo levemente el ceño ya que el escozor empezaba a manifestarse en su mano, sin embargo, casi al instante y sin darle tiempo a responder Shiori empezó a emanar su aura para curar rápidamente la herida hasta no dejar rastro alguno de lo sucedido.

"Estuvo oculto durante tanto tiempo"
"Pero cuando sintió que aquella medusa le agarraba de su brazo..."

Para Azul, muy a comparación de las anteriores desagradables emociones, esta sensación fue demasiada distintas y opuestas ya que ahora podía sentir una especie de toque que era demasiado suave mezclado con una calidez única. No tenía palabras necesarias para describirlo con precisión, pero lo hacían sentir ¿tan a gusto?

"...no pensó en ello. Y se dejó tirar hasta la luz"

"Hacia donde estaba rodeado por los tentáculos translucidos que misteriosamente no lo lastimaban."

- Menos mal me retiré pronto. - Suspiró de alivió Shiori mirando ahora a los ojos de Azul. - Espero que con esto quede claro que con mi marca no es algo con lo que se debería apostar, pero más importante que eso... me alegra que de verdad salieras ileso.

"Podía ver nadar a otras medusas a lo lejos"
"Aquellas a las que había estado viendo dentro de su olla"
"Durante tanto tiempo ..."

Azul por un momento se quedó sin palabras ante las acciones y decretos de esa joven ¿Acaso eso era lastima? No, él conocía perfectamente el comportamiento humano; esa mirada y esas expresiones son muy emociones muy difíciles de aparentar... se trataba de preocupación genuina. Sin embargo, sabía que tenía que dejar esos pensamientos para más tarde ya que no tiene toda la noche estar entre chácharas y desviaciones que no sean a lo que se dio esta reunión muy a pesar de la gran decepción que siente de no poder adquirir tales asombrosos poderes.

Pero eso tan solo era una pequeña parte del plan, ya que si no podía tener los poderes siempre podría tener el premio de conciliación en caso de que la primera negociación fallara por diversos motivos.

- Vaya he de admitir que me has sorprendido mucho, señorita Shiori, no me esperaba tal resultado. – Dijo Azul acomodando los lentes mientras que quitaba el guante quemado para desecharlo. – Pero como diría el dicho no hay que llorar sobre la leche derramada así que continuemos con nuestra negociación. En vista a que el primer método de pago no haya funcionado siempre habrá segundas opciones.

- ¿Segundas opciones? – Repitió Shiori arqueando una ceja.

- Si deseas hacer grandes demandas, la garantía tiene que ser de igual valor. – Sonrió Azul.

- ¿Garantía? – Susurró Jack.

- Por ejemplo... Darme los derechos de ser el nuevo dueño del dormitorio abandonado del que estás a cargo actualmente.

- ¡Eso es lo que has estado buscando desde el principio! – Siseó peligrosamente nuevamente Jack mientras cerraba tan fuerte sus manos hasta mostrar como los nudillos se volvían blancos por la fuerza que estas empleaban.

Esta citación parecía que iba a ser larga de no ser que de la nada la puerta de la sala V.I.P. se abrió rápidamente de golpe para revelar a un gran cumuló de burbujas blancas flotando en la puerta.

- ¡Estoy de acuerdo con eso! – Exclamó la familiar voz chillona que Shiori pudo identificar incluso con los oídos tapados.

- Grim, ¿Cuánto tiempo has estado allí? – Preguntó sorprendida la sacerdotisa al ver como la espuma desapareció para revelar el pelaje mojado del felino.

- ¡E-estoy harto de vivir así! ¡Mi pelo no está hecho para lavar platos!

- Grim. No me impresiona que mucho que los empleados se salten el trabajo para escuchar a escondidas las conversaciones de la gente. – Dijo Jade mirando seriamente al gato. – Floyd, haz los honores y échalo.

- Bien~ - Para Floyd esta orden fue una invitación para que nuevamente sonriera tétricamente calmado mientras mostraba sus dientes puntiagudos y se acercaba tortuosamente lento hacia el gato.

Pero antes de que se diera el caos y desorden en la habitación, gracias a la intervención de alguien eso de detuvo casi al instante.

- Ya, ya. Esperen un segundo, ustedes dos. – Dijo Azul deteniendo a los gemelos para regresar su mirada hacia la joven. – Señorita Shiori, su único residente está de acuerdo con esto. ¿Qué dices? ¿Darías el dormitorio abandonado como garantía para hacer un trato conmigo?

Shiori miró por el rabillo de sus ojos hacia la dirección en la que se encontraba Grim temblando como una maraca mientras la miraba con los ojos llorosos y suplicaba entre susurros:

- Shiori... ¡Por favor sálvame!

- ¡Basta, Shiori! ¡Definitivamente este es un contrato desventajoso para ti! – Exclamó Jack tratando de hacer recapacitara a la chica sobre todo este asunto.

Por unos segundos Shiori se quedó pensado en la nueva situación en la que se encontraba. Nunca llegó a imaginar que este sería el resultado de la negociación contra Azul. Cualquiera habría mandado a volar el contrato, pero eso sería darles la espalda a sus amigos. No quería ni pensarlo, pero a pesar de tan solo conocer unos meses a Ace y Deuce ella sabía muy bien que era muy probable que ellos nunca la perdonarían si se enteran que ella se negó a aceptar este trato teniendo en cuenta que esa era su única salida para ser libres.

Ella aún estaba molesta con ellos por el hecho de que no pensaron en las consecuencias de sus actos y por haberle mentido. Odiaba que le mintieran, pero por otro lado tampoco no quería perderlos y mucho menos verlos ser tratados de esa manera en este restaurante. Son jóvenes, para ellos era normal equivocarse y cometer tonterías debido a la juventud, pero esos eran los rasgos que los hacían especiales y únicos.

Ellos más que mentirosos eran unos tontos... pero son los primeros amigos tontos que ella hacía, y por ellos hasta haría lo que estuviera en su alcancé para protegerlos al igual que ellos lo hicieron con ella en aquellas ocasiones anteriores.

- Quiero escuchar las condiciones que tienes. – Respondió sin temor Shiori.

- Es reconfortante escuchar ese tipo de confianza. – Alabó Azul regresando a esa sonrisa de superioridad.

- Oye, ¡¿Hablas en serio?! – Reclamó Jack sin poder creer el camino que Shiori había optado.

- Las condiciones para este contrato son simples. – En eso Azul, usando su pluma mágica, sacó de su cajón una serie de fotos que fue enseñando una por una sobre la entrada de una infraestructura y el interior. – Tienen que ir al Museo Conmemorativo de la Atlántica y recuperar una cierta foto en los próximos tres días.

Casi al instante, después de escuchar los términos de Azul, Jade no pudo evitar abrir levemente sus ojos con sorpresa para después pasar su mirada heterocromática junto con las de su hermano hacia la imagen del joven de cabello platinado ya que ellos sabían los motivos detrás de esa condición

- ¿Quieres que ella robe una exhibición de ese museo? – Preguntó exasperado Jack.

- No, no es una exposición de arte. – Aclaró rápidamente Azul levantado una de las fotos en donde había un gran mural. – Lo que quiero que robes es una foto tomada hace diez años conmemorando la visita del príncipe Rielle al museo.

- ¿La foto conmemorativa de un príncipe? – Preguntó extrañado Jack al igual que la sacerdotisa.

- Está ubicado cerca de la entrada, por lo que históricamente tiene poca importancia. Es solo eso, una simple imagen. – Dijo Azul. – No causará un gran alboroto incluso si se ha perdido.

- ¿Por qué quieres que consigamos algo así? – Dijo Grim sin poder comprender porque Azul quería esa foto.

- Esto no sería una batalla de ingenio sin algún tipo de desafío, ¿Verdad? Después de todo, estaré en desventaja si te obligo a hacer algo muy fácil. No soy una organización benéfica, ¿Entiendes?

- El museo conmemorativo Atlántica tiene muchos tesoros nacionales del Mar del Coral como el "Cachivache de plata". – Añadió Jade. – También está el patrimonio cultural de la cornucopia de la princesa sirena y sus 20 nosémepops. Es como si te pidiéramos que encontraras un trozo de polvo de oro en el fondo del océano.

- Oh sí. – Recordó Floyd. - ¿No fuimos allí una vez en la escuela primaria?

- Espera. – Interrumpió la conversación Jack. – El Mar del Coral es un país situado en fondo del océano. Para aquellos, como nosotros, que no tienen branquias o aletas simplemente ir hasta allí es difícil. ¿No crees que esta condición es demasiado extrema?

- Sí. ¡No podremos respirar bajo el agua! – Resaltó Grim.

- Encuentra una manera de superar ese desafío... o eso me gustaría decirte. Así que por favor relájense. – Respondió Azul acomodando sus lentes. – Te daré una poción que te permitirá respirar bajo el agua.

Cuando el líder de Octavinelle movió otra vez su pluma de repente se abrió otro cajón de su escritorio en la que un objeto salió volando hacia las manos de Shiori. Se trataba de un frasco en forma de concha marina cuyo interior residía un líquido verdoso luminiscente de procedencia dudosa.

– Se dice que la bruja del mar incluso proporcionó piernas a la desafortunada princesa sirena solo para que pudiera estar al lado de la persona que ama. – Continuó Azul. – Un corazón benevolente es imprescindible... como lo puedes apreciar. Fufufu. – Luego clavó su mirada hacia la joven. - ¿Qué vas a hacer? ¿Vas a aceptar este trato y firmar el contrato? Soy un hombre muy ocupado, así que, por favor, date prisa y toma tu decisión. ¿Qué es lo que escoges?

Se notaba mucho el intentó de Azul por querer apresurar a Shiori a firmar, pero aun con la presión de esas palabras ella no debía de mostrar debilidad frente a quienes la intentaban de amilanar. Así que teniendo la mente clamada y serena le dijo a Azul:

- Lo firmaré

- ¡Maravilloso! – Sonrió Azul, chasqueando los dedos para hacer aparece un contrató dorado que voló hacia ella junto con una pluma con forma de el esqueleto de un pescado. – Entonces firma el contrato.

Una vez que Shiori tomó la pluma firmó el dichoso papel con los caracteres que componían su nombre junto con su apellido y se lo entregó de regreso al Líder de Octavinelle que tenían una gran sonrisa de victoria.

- Fufufu... he recibido su firma. Esto concluye nuestro contrato. – Dijo él. – Si vuelves a mí con la foto del museo memorial de la Atlántica para cuando el sol se ponga dentro de tres días entonces prometo liberar a los 225 sirvientes que tienen anémonas...

- Entiendo. - Asintió Shiori levantándose de la silla junto con Jack.

Sin embargo, Azul no había terminado de hablar por lo que tomando levemente la mano de la chica llamó su atención para darle el ultimó ultimátum junto con un tono de voz suave, pero acompañado de una mirada clavada.

- ...Pero, si no puedes recuperarlo. Tu dormitorio me pertenecerá. - Y luego se acercó al oído de la joven para susurrarle en una voz ronca. – Y también me pertenecerás a mí.

Shiori tomando con pinzas este decretó solo se liberó de su agarre, sin ser brusca, y retrocedió un par de pasos para mirar fijamente a los ojos azules del joven para responderle con convicción y proeza:

- No pienso perder tan fácilmente, Joven Azul. Buenas noches. – Ella se despidió cordialmente al final.

Azul solo asintiendo con la cabeza dirigió su mirada hacia los gemelos para darles las últimas indicaciones.

- Jade, Floyd. Despidan a nuestros invitados. Los espero con ansias dentro de tres días.

Ni bien se finalizó esa orden todos los presentes abandonaron la habitación dejando únicamente a Azul presente en dicha sala. Fue una conversación larga por lo que se dirigió hacia su silla para recostarse y relajar su compostura. Aunque eso no quito el hecho de que nuevamente miró la mano que fue curada. De alguna u otra manera el haber estado en contacto con ese poder pudo lograr calmar todas esas sensaciones que su cuerpo experimentó en un instante; eso solo hacían que cada vez más estuviera seguro de algo.

"Pero esa única medusa creció en el pulpo"

"y comenzó a desearla..."

Sonaba loco, pero él no entendía por qué de pronto empezó a recordar aquel poema que su madre tanto le leía cuando era pequeño. Sin embargo, de lo que estaba muy seguro era que...

- Esa luz... - Susurró en voz alta Azul tocando su propia mano en un intento de sentir nuevamente ese calor. – Ese poder... La deseo.

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Cuando todos se retiraron de la sala V.I.P. Shiori le pidió a Jack que regresara a su dormitorio, ya era tarde y no quería que él se metiera en algún lío por regresar tarde. Aunque Jack no estaba del todo seguro si dejarla sola, pero después de conversarlo bien al final la sacerdotisa logró convencer al joven haciendo que hasta cierto punto del camino la acompañara para luego tomar caminos separados.

El regreso hacia el dormitorio abandonado junto con Grim fue relativamente bien de no ser por tan solo un pequeñísimo y minúsculo detalle.

- Ohh, este es el dormitorio abandonado. Es mi primera vez dentro, pero no luce tan abandonado que digamos. Tiene un cierto encanto. – Dijo Jade mirando los detalles de la casa. – También está cerca de la escuela, será perfecto como la segunda ubicación para el Mostro Lounge.

- ¿Los fantasmas viven aquí? Parecen muy divertidos. – Dijo Floyd buscando con la mirada alguna clase de actividad paranormal.

- ¿Por qué vinieron con nosotros hasta aquí...? – Preguntó Grim ladeando a un lado su cabeza con anémona.

- "¿Creo que ya me hago una idea?" – Pensó Shiori deduciendo el motivo por el que ellos están aquí. – "Si para que los chicos obtuvieran esas notas tuvieron que entregar al instante su magia entonces yo al dar el dormitorio eso conlleva a que..."

- Bueno, pusiste esto como garantía en tu contrato contra Azul. – Inicio Floyd.

- ¡¿Ffgna!? – Dijo Grim colocando sus ojos en blanco.

- A diferencia de los otros clientes, no entregaste una habilidad cuando hiciste tu contrato. – Continuó Jade. – Por lo tanto, vamos a confiscar este dormitorio.

- Me lo imaginaba... - Suspiró Shiori al confirmar su sospecha.

- ¡¿Ah, qué!? – Exclamó con sorpresa Grim.

- Hasta que no cumplas la parte de tu acuerdo, este dormitorio será temporalmente de Azul. – Dijo Jade. – De acuerdo con eso, no podemos permitir que ustedes se queden aquí durante este tiempo.

- Al menos te daremos tiempo suficiente para que recojas lo que necesitas. – Añadió Floyd.

- Una vez que Azul se convierta en el propietario permanente, nos desharemos de todas tus pertenencias personales. Así que piénsalo bien.

- Jejeje, no te preocupes. – Dijo Floyd. – Mientras traigas esa foto para cuando se ponga el sol dentro de tres días lo recuperarás todos.

Con ese último comentario los gemelos se rieron tétricamente en sincronía.

- ¡Ffgna! ¡Tengo que recoger todas mis latas de atún! – Dijo Grim saliendo volando como bala hacia la recamara compartida con la chica.

Shiori de alguna manera tenía que pensar en todo lo necesario para estos tres días, por suerte aun tenían ese gran maletín que ahora estaba vacío, ya que gracias a la ayuda de Sam lograron depositar todo el dinero en una tarjeta para que sea más fácil de manejar.

- "Mejor recojo lo más importante como mi ropa, uniforme, libros, pergaminos." - Pensó Shiori serenamente. – "Esto se ha salido de control..."

- ¿Qué pasa Koebi-chan? ¿Por qué tan seria? – Floyd apareció al lado de la chica mientras rodeaba rápidamente la cintura de Shiori con su largo brazo y empezaba a apretar una vez más con fuerza esperando ver alguna reacción de incomodidad o fastidio de la chica, pero en lugar de eso...

- Ehhmm, joven Floyd no es por ser descortés con su abrazo, pero me podría liberar para ir a por mis pertenencias. – Preguntó normalmente Shiori luciendo como si el agarre no le estuviera afectando.

- ¿Qué? – Dijo Floyd un poco sorprendido al ver que la reacción de la joven era casi nula.

- Tranquilo, Floyd. No rompas a nuestra invitada habiendo recién firmado su contrato. – Rió Jade acercándose a su hermano.

- Okey~ - Solo pudo decir el gemelo desordenado, liberando el agarre de la chica.

Una vez cuando Shiori nuevamente recuperó su libertad entonces se dirigió a las escaleras de su dormitorio para llegar hacia su habitación y preparar todo su equipaje junto con el de Grim. Ya estando en su cuarto empezó a reunir sus cosas lo más rápido que podía.

Mientras tanto abajo con los gemelos.

- ¿Estaré perdiendo fuerza en los brazos? – Preguntó Floyd palpando sus brazos en búsqueda de alguna explicación.

- Fuhuhu todo el mundo sabe que tu fuerza es similar a la de una prensa hidráulica. – Rió Jade.

- Hmm, si es así entonces ¿por qué ella no reaccionó? – Floyd hizo un puchero de descontento.

- ¿Quién lo sabe Floyd?... – Respondió Jade mirando hacia la dirección en la que la albina desapareció, aunque las imágenes de lo que pasó en la sala se mantuvieron aun rondando por su mente. - ¿Quién los sabe?

Goteo...

Goteo...

...

Con el pasar de los minutos al final tanto Jade como Floyd estaban en el umbral de la puerta viendo como al frente de ellos Shiori y Grim ya tenían en sus manos las maletas de equipaje.

- ¿Están listos los dos? – Pregunto Jade con una sonrisa en su rostro.

- Nos vemos, Koebi-chan y foquita con orejas. Buen viaje. – Se despidió Floyd moviendo su mano de al lado a lado.

- Ah, y por favor, háganos saber si necesitas un lugar para quedarte. Puedes reservar una habitación en Octavinelle a tan solo 10.000 madols por la noche. ~

Eso fue lo último que los gemelos dijeron cuando terminaron por cerrar por completo la puerta de madera del dormitorio frente a la sacerdotisa junto con Grim, dando paso ahora al silencio de la noche acompañado del cantar de los grillos.

- ¡Espera un segundo! ¿foca con orejas? – Irrumpió Grim con su voz chillona. - ¡¿Estaba hablando de mí?!

Whooosh...

Ese fue el sonido del viento helado pasando a un lado de ellos como respuesta a la pregunta.

- ...Uugh, vamos a tener que dormir en el frío de ahora en adelante... esto apesta. -Refunfuñó Grim en voz baja.

- Lo mejor será buscar algo para refugiarnos, vámonos. – Respondió al instante Shiori empezando caminar hasta las rejas del dormitorio cargando con su maleta, aunque mientras más se alejaba podía sentir que Grim se había quedado parado en su mismo sitio y sin moverse. Entonces ella, girando su cabeza, nuevamente le dirigió la mirada estoica. - ¿Qué ocurre?

Grim al inicio no respondió o se giró a verla, pero por como Shiori podía ver en su aura había un ligero tiño de ¿pena?

- ¿Estas molesta? – Preguntó bajito Grim en el piso.

Shiori no contesto la pregunta al instante; en cambio se acercó a él, se inclinó a su altura y lo hizo girar para poder mirarlo cara a cara.

- Si, estoy molesta. - Respondió Shiori con sinceridad provocando que Grim bajara sus orejas llameantes. – Pero no por el hecho que hayamos perdido el dormitorio. Lo que me molestó fue porque me mentiste con respecto a tus estudios ¿Por qué lo hiciste?

Grim al instante levanto su mirada para mirar la cara de reproche de Shiori pero este no era tan severo como se lo imagina sino era suave pero con un tiño de serenidad.

- ¿Si te lo digo no te reirás de mí? – Preguntó Grim.

- No lo haré. – Prometió ella. – Soy toda oídos.

- Yo solo... solo quería que me felicitaras. Quería que me vieras como alguien inteligente y asombro... mis notas no son las mejores y por eso quería sorprenderte. – Fue lo que respondió Grim. – Quería ser alguien asombro como tú ya que pesar de ser de otro mundo eres mejor estudiante que los humanos de allí y no quería quedar como un tonto a tu lado.

A lo largo que Grim hablaba Shiori pudo ver que su aura no mentía, realmente le estaba diciendo la verdad y eso la sorprendió mucho porque Grim quería que ella estuviera orgullosa de él. Esto hizo que ella recordara los momentos en los que ella quería mostrarse empeñosa frente a Akko cuando le enseñaba a cómo mejorar su marca cuando era niña. Grim al igual que ella en aquel entonces querían demostrar su valor y eso la enterneció.

- ¿A sí? – Dijo ella en un tono suave.

- y también porque quería duplicar las latas de atún premium. – Añadió Grim.

- "Ahhh eso explica muchas cosas" – Pensó Shiori con una gota de sudor bajando de su cabeza.

Ahora comprendía bien por qué Grim había hecho lo que hizo. Fue algo impulsivo y tonto de su parte y quizás no midió la consecuencia de sus actos por culpa de la falta de interacción con otras personas a su alrededor. Quizás por eso Grim aún le falta un poco madurar en ese ámbito, pero aún no es tarde para empezar.

- Oh Grim, ven acá... - Dijo maternalmente Shiori tomando a Grim entre sus brazos para apoyarlo a la altura de su corazón. – Escucha bien, quítate eso de la cabeza de que eres un tonto, porque no lo eres. Aun estas aprendiendo a cómo funciona todo este mundo al igual que yo. Nada es fácil en la vida, pero podemos aprender juntos. Yo estoy segura de que te convertirás en un gran mago siempre y en cuando demuestres tu convicción y tu empeño a querer alcanzarlo, pero en el camino correcto.

Grim de algún modo eso le subió un poco el ánimo y apoyó su pequeña cabeza en el pecho de la chica como si fuera un pequeño en brazos de su madre.

- Lo siento mucho. – Susurró bajito Grim esperando que la joven no lo escuchara, a lo que fue imposible teniendo en cuenta la hipersensibilidad auditiva que ella poseía.

- Esta bien todos cometemos errores, pero lo que hiciste fue muy arriesgado y espero que con esto hallas aprendido la lección ¿verdad? – Dijo Shiori levantando la cabeza del gato.

- Si, ya no volveré a hacer trampa. – Respondió el felino.

- Y eres consciente de que las acciones tienen consecuencias.

Grim asintió con la cabeza.

- Bien, cuando todo este asunto de Azul termine como castigo tendrás dos semanas sin comer atún premium y también vas a asistir a las lecciones extras conmigo para que puedas mejorar en tus estudios. ¿De acuerdo? – Resaltó ella esperando la respuesta de Grim quien nuevamente asintió sin quejarse. – Si logras demostrarme que puedes con el paquete entonces puede que tu sentencia disminuya. ¿Hecho?

- Rayos – Dijo Grim viendo el veredicto de su sentencia, pero era mejor que recibir el largo sermón que siempre le decía. – Está bien, lo prometo.

- A sí se habla. – Finalizó Shiori levantándose del suelo para luego con una mano libre tomar su maleta. – Bueno, busquemos al director Crowley. Quizás a lo mejor nos pueda ayudar a buscar un sitio al cual dormir temporalmente.

En eso a la distancia pudo escuchar como unos pasos empezaron a sonar hacia su dirección. Shiori al sentir a esas tres auras supo de inmediato de quienes se trataban, así que girando su cabeza rápido pudo ver las figuras de Jack, Ace y Deuce acercarse.

- ¡Heey, Shiori, Grim! – Exclamó Deuce alzando su mano.

- Chicos. – Dijo Shiori mirando con asombro la presencia de los jóvenes.

- ¡Ffgna! ¿Vinieron a ayudarnos? -Dijo Grim recuperando su anterior compostura y mirando con ojos esperanzadores.

- Hmm, no nos preocupamos por ti Grim, pero es un poco nuestra culpa el que Shiori esté en esta situación. - Admitió Ace rascándose un poco la nuca. – No podré dormir tranquilo si ella se resfría o algo por estar afuera.

- Deja de actuar tímido. – Dijo Grim entrecerrando los ojos con aburrimiento.

- Ya hemos hablado con el Líder Rosehearts al respecto y dice que, si estás de acuerdo con dormir en nuestro dormitorio de cuatro personas, no debería ser un problema. -Informó Deuce todos los detalles de la conversación que tuvieron previamente.

- ¿No habrá demasiada gente si agregas a otra persona a un dormitorio de cuatro personas? – Preguntó Jack no tan convencido con estas opciones ya que Shiori era una dama e imaginarla con cuatro hombres en una habitación... como que no le cuadraba bien, además de que merecía tener un poco de privacidad. - ¿Heartslabyul tiene habitaciones libres?

- Nuestro dormitorio no ha tenido ningún estudiante expulsado, así que lamentablemente no hay espacio libre. – Respondió nuevamente Deuce un poco apenado por la situación.

Pero gracias a esa respuesta Jack tomó otra decisión.

- Entonces... ¿Por qué no te quedas en el dormitorio de Savanaclaw? – Preguntó Jack a Shiori.

Esto se ganó muchas reacciones de sorpresa, no solo las de la albina sino también las de Ace, Deuce y Grim.

- Jack... pero... ¿Por qué? – Preguntó Shiori colocando toda su atención en el joven fornido.

- Yo te había prometido ayudarte con todo este asunto de Azul. – Jack cerró levemente las manos al recordar el susto que se llevó al ver a Shiori en ese estado y la impotencia de no haberla ayudado como era debido. - pero al final no pude hacer nada, y a pesar que tú nos ayúdate mucho en el torneo de Magift estoy seguro de que quizás Leona-senpai no se niegue.

- No digas eso, aunque no lo parezca el que hallas estado allí me ayudó mucho a tener confianza. – Dijo Shiori dejando la maleta aun lado para acercarse al joven fornido para tomar su mano provocando que ahora si el dúo A-Deuce soltaran un gritillo por los celos a su vez que Jack se sonrojo levemente, aunque él pudo disimulado bien. – No tengo palabras para agradecer el gran apoyo que me has demostrado en todos estos días aun si no tenía nada que ver en ellos, verdaderamente eras alguien muy admirable y asombroso, Jack. ¡Yo de verdad me alegró mucho el que me hallas acompañado!

Allí está otra vez, ese rápido martilleo en su amplio pecho acompañado con el calor en su cara. ¿Acaso eso era felicidad? Oh no, si se exaltaba de la emoción su cola empezaría a abanicar y eso no podía suceder. Pero el verla con esa brillante expresión iluminada por la luna hacían que su cabeza poco a poco se empezara nublara, y no sabía el ¿Por qué? Un minuto, en primer lugar ¿Porque su mente se nublaba?

Por otro lado, el dúo de Heartslabyul ya sabían cómo manejar esta situación, además de que era la única opción segura en la que no terminarían con un ojo morado.

- Hoooooh. – Deuce sonrió ante las palabras del albino.

- Eeeehhh. Jack es un tipo bastante agradable muy en el fondo. – Dijo Ace con picardía.

- Aunque no lo parezca, lo es. – Sonrió Grim en los brazos de la joven, aunque en su caso solo dijo lo primero que llegó a su cabeza.

Con eso ya decretado, Jack, volvió a sus cinco sentidos y se liberó del agarre de Shiori para mirar a todos con negación y decirles:

- N-no se hagan una idea equivocada. – Jack empezó a soltar su excusa. - ¡Sería problemático para mí si Shiori no gana contra Azul cuando llegue el siguiente período de exámenes!

- Sí. Sí. Como digas. – Añadió Ace dirigiendo su mirada hacia la albina - En nuestro dormitorio solo tendrías esas tres opciones o dormir en el suelo. – Enumeró uno. - o compartir una cama con Deuce. – El mencionado se sonrojo ante la idea. – O dormir conmigo.

Ante esa frase, Ace sonriendo nuevamente con picardía se situó al lado de ella para levantarle el mentón y mirarla a los ojos con ojos encantadores.

- O ¿Te gustaría eso, Shio-chan~? – Preguntó coquetamente Ace.

Mala elección de palabras.

Shiori, lejos de reírse o ponerse nerviosa, su frente se había oscurecido junto con una mirada que no mostraba alguna expresión amigable y como cereza en el pastel tenía muchas venas palpitando tanto en su mejilla como en su frente. Aun faltaba saldar una cuenta pendiente con sus dos amigos.

- Me vas a pegar ¿Verdad? – Preguntó tontamente Ace con varias gotas de sudor bajando de su cabeza.

Esa respuesta solo se respondió con el sonido de dos bofetadas junto con el alarido de dolor que resonó en toda la zona, despertando a algunas aves que estaban descansando por allí.

Adentro del dormitorio abandonado...

- ¿huh? - Jade miró a todos lados deteniendo su caminata a medio camino.

- ¿Qué pasa Jade? – Preguntó su gemelo arqueando una ceja.

- ¿Escuchaste eso? Me pareció haber oído algo similar al chillido de un mono.

Floyd solo se encogió de hombros, ya que no había prestado atención.

...

La situación actual era que mientras que Jack estaba al lado de Grim viendo como Ace y Deuce estaban sentados en el piso como chiquillos frente a una temperamental sacerdotisa. Deuce tenía la mano sobre una oreja roja mientras que Ace tenía sus dos mejillas con la silueta roja de las manos de Shiori.

Después de las bofetadas junto con el jaloneo de una oreja, Shiori empezó a soltar nuevamente su ya clásico sermón largo de reproche advirtiendo sobre las consecuencias de hacer trampa en un examen y la responsabilidad de asumir los actos.

- ... Y si se encuentran con alguien con la pinta similar al del padrino "no cambien su magia por notas" A sí que espero que hayan aprendido su lección. ¿Quedó claro? – Finalizó Shiori cruzándose de brazos.

- ¡No es justo! ¡¿Por qué a Deuce solo le jalaste una oreja?! – Reclamó Ace señalando a su compañero.

- ¿Quieres que a ti también te jalé una oreja? – Siseó la albina alzó su brazo.

- Dije que sí entendí. – Corrigió Ace al instante sus palabras. – Diablos Shiori, no es para tanto.

- ¡Como te atreves a decir que no es para tanto! – Ella terminó exclamando lo último sorprendiendo a todos los presentes mientras se sentaba a la altura del dúo para ahora mirarlos con una mirada un poco más acongojada. La charla no termino allí ya que bajando la voz continuó. – Cuando les propuse hacer el grupo de estudio en el dormitorio abandonado fue justo para poder mejorar juntos y así apoyarnos mutuamente en los cursos en la que estábamos bajos - Su tono de voz luego cambió a uno triste. – No era necesario que me mintieran... o es que acaso ¿No confían en que les seria de ayuda?

Casi al instante los dos jóvenes, al escuchar cada palabra de expresó la chica, desviaron su mirada a un lado. Deuce por un lado ya se sentía muy avergonzado de que a pesar de haber prometido a Shiori ser un estudiante de honor al final le había fallado otra vez. Ace por el otro no quería darle vueltas al asunto, pero mientras más se contenía la punzada de la culpa le resultaba muy asfixiante e incómodo.

Solo había una manera posible para por lo menos voltear la página.

- Lo siento... – Dijeron los dos jóvenes al mismo tiempo.

Por unos segundos todo en el ambiente se quedó en silencio y Shiori no respondió nada. Los jóvenes pensaban que era muy probable que quizás esta vez no logren apaciguar un poco el enojo de su amiga, pero si lo pensaban bien ella estaba en su derecho ya que por querer optar por el camino fácil entonces ellos inconscientemente y sin quererlo terminaron involucrando a su amiga que era ajena a todo este asunto y que para colmó le arrebataran el sitió que tanto ella se había esforzado en reparar. Qué pésimos amigos eran, ¿verdad?

Shiori después de ver como sus auras interactuaban solo pudo soltar un suspiro de desahogo, relajó sus facciones y se levantó del suelo.

- Tontos. – Dijo ella extendiéndoles sus manos.

Ace y Deuce viendo las manos de la joven con sorpresa y confusión solo las tomaron y se reincorporaron del suelo.

- Lamento mucho que te hallamos orillado a esto Shiori. – Nuevamente se disculpó apenado Ace.

- Sí, no era nuestra intención el haberte involucrado otra vez. – Dijo Deuce en el mismo tono de voz.

- Ya no importa chicos, aprendieron la lección y por eso los perdono. Solo espero que esto no se repita. – Sentenció Shiori picándoles suavemente las frentes para que estas no se arrugaran de tanto estar fruncidas, aunque ahora se sentía mucho mejor después de haber sacado sus emociones y de haber conversado calmadamente con sus amigos para aclarar esas dudas de su cabeza.

- De acuerdo. – Respondió nuevamente Ace, en un tono lúgubre. Algo no tan típico de él.

Shiori viendo que el ambiente aún estaba sereno entonces se acercó nuevamente a Ace y le dio dos suaves golpecitos a un lado de su brazo.

- Vamos, quita esa cara de tristeza. – Dijo la sacerdotisa ahora sonriendo levemente. – El Ace que conozco no es alguien que tenga esa cara larga...

Ace casi al instante abrió sus ojos ante la expresión tranquila de la chica. Él pensó que esta chica, a pesar de todo lo que le pasó, aun se preocupaba por ellos incluso cuando no se lo merecían; tan importantes eran ellos para Shiori que estaba dispuesta a continuar aferrándose a ese lazo que los unía. De tan solo pensarlo un suave sonrojo que se dibujó poco a poco en sus mejillas.

- ... Su linda carita es más la de todo un sujeto totalmente mezquino mezclada con una personalidad alegre y traviesa que a menudo lo llevan a varios problemas. Todo un joker como todos lo dirían. – Finalizó Shiori dibujando una sonrisa gatuna.

Adiós al sentimiento enternecido.

Ese comentario de la chica solo hizo que una vena pulsante apareciera en la cabeza de color terracota de Ace y se dirigiera temperamentalmente hacia ella.

- ¿Por qué de pronto están hablando de cartas? – Preguntó confuso Deuce.

- ¡Me pongo todo sentimental y ¿eso es todo lo que puedes decir, loca...?!

Sin embargo, Ace no pudo continuar su conversación ya que al ver la cara relajada de la chica supo al instante el verdadero motivo porque el que Shiori dijo todo eso. Esa era su manera única de subirle el ánimo.

- Sí, me atrevo a decirlo... pero al menos volviste a ser el mismo Ace de siempre. Lleno de confianza y burlón como debe ser.

Ace intentó buscar algo con que contraatacar a Shiori y disminuir su sombra rosada de su cara, pero estaba fuera de ideas por lo que dejó que por esta vez ella ganara esta ronda.

- Tsk... - Ace solo desvió levemente su cara tratando de lucir rudo, aunque supo disimular bien su pequeña sonrisa por las intenciones de la chica. – Muy bien, dejémoslo por hoy. – Finalizó su charla en su misma actitud traviesa de siempre

- Probablemente descansarás mejor si sigues la idea de Jack. – Dijo Deuce tratando de no pensar mucho en el asunto que acababa de pasar.

- Entonces volvamos a la residencia... es casi medianoche... – Jack bostezó levemente mirando como la luna aún se estaba levantando.

- De acuerdo. - Asintió Shiori tomando su maleta. – Buenas noches, nos vemos.

- Hasta mañana. – Se despidió Ace.

- Buenas noches, Shiori. – Dijo Deuce sacudiendo la mano de un lado a otro.

Y así, separando sus caminos, Jack y Shiori entraron al dormitorio de Savanaclaw para buscar al Líder y explicarle la situación. En el trayecto Jack se dispuso a llevar la maleta de Shiori mientras veían a la lejanía como ya no les faltaba nada para llegar, Sin embargo, la sacerdotisa estaba muy callada en todo el camino. Casi como estuviera pensando en algo.

- ¿Hay algo que te perturba, Shiori? – Preguntó Jack arqueando una ceja.

- De hecho, estaba pensando en una manera en cómo le voy a explicar todo lo que pasó a Leona. – Admitió Shiori un poco preocupada por ese asunto. - Algo me dice que esta noche aún está lejos de terminar.

- Ya pensaremos en algo. Es cuestión de tan solo explicárselo bien. – Respondió Jack.

- Eso espero. – Murmuró Shiori – Aunque aún sigo diciendo de que los más probable que Leona diga sea un rotundo..."

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- De acuerdo, no tengo ningún problema. – Dijo serenamente Leona después de escuchar todo lo que pasó con la situación de la joven albina.

- ¿Eh? – Solo pudo decir Shiori casi boquiabierta.

Los dos jóvenes llegaron a la sala común de Savanaclaw y habían explicado todos los detalles importantes al Líder que estaba al lado de Ruggie. Shiori estaba demasiado sorprendida con la aceptación del joven ojiverde, tanto que hasta pensaba que a lo mejor estaba viviendo otra realidad paralela o alternativa.

- ¿De verdad? – Dijó Grim teniendo brillitos en sus ojos por su tan buena suerte.

- Sin embargo, nuestro dormitorio tiene una política de no traer mascotas. – Continuó Leona. – Su pelo se esparce por todas partes.

- ¡Mientes! – Exclamó Grim sintiéndose muy ofendido por el comentario. - ¡Ustedes tiene mucho más pelaje que yo!

- Una cosa es distinta a la otra. – Añadió Ruggie.

- Además, no hemos limpiado ninguna de las habitaciones libres así que básicamente ahora están hechas un basurero. – Leona se dirigió hacia Jack. - ¿Dónde planeabas meter a los dos?

Jack no supo cómo responder a ese pequeño detalle, pero como Shiori no quería generar ningún inconveniente a nadie entonces opto por idear algunas cuantas alternativas.

- De eso no se tienen que preocupar. – Interrumpió Shiori llamando la atención de los jóvenes. – puedo intentar limpiar una de las habitaciones y así nos ahorramos el problema.

- Shiori, no es por subestimarte, pero incluso yo con todo el tiempo del mundo tardaría más de la media noche en limpiar tan solo una sección de la habitación. – Aconsejó Ruggie. – Estarías durmiendo a eso de la de la mañana.

- Ya veo... Entonces qué tal si me instalo en el sillón que está cerca de la alberca. – Shiori señalo al objeto a la lejanía.

- Absolutamente no. – Negaron tanto Leona, Ruggie y Jack al mismo tiempo.

- ¿Porqué? – Preguntó la sacerdotisa confundida.

- Dormir a la intemperie con mucho de los residentes rondando... para ti sería un inconveniente más a la lista. – Respondió Leona viendo otras alternativas. – "Y porque con tu aroma y esencia alborotaras sus hormonas además de..." – Pensó ahora olfateando levemente el ambiente y pensar con mucha serenidad. – "¿Por qué percibo levemente el olor a sangre? Este aroma no tiene nada que ver sus ciclos fértiles... este aroma es de una herida"

Ruggie viendo que nadie aun no decía nada entre tanto de pensar y pensar al final una idea se le prendió en la cabeza. Esta idea que le favorecía bastante teniendo en cuenta a cierta personita no se atrevería a hacerle algo indebido por sus valores además de que podría estar por lo menos cerca de la chica durante estos días, aunque sea de manera sutil y menos sospechosa.

- ...Oh, tengo una idea ~. -Dijo Ruggie. – Leona-san ¿por qué no los dejas dormir en tu habitación?

- ¡¿Huuuuuuuuuhh?! – Exclamaron todos los presentes al mismo tiempo y con los ojos casi en blanco.

- Oye, Ruggie. – Siseó Leona tomando el cuello de la camisa del chico hiena para que lo fulminara con los ojos. – Elige tus palabras con cuidado si no quieres que te arranque la boca.

- Pero, estás acostumbrado a tener sirvientes en tu habitación, ¿Verdad~? – Continuó hablando Ruggie sonando como si no fuera la gran cosa. – Si dejas que estos dos se encarguen de algunas de las tareas a cambio de dormir aquí, ¡Es prácticamente una situación en la que todos ganan~!

- Grrr... Ruggie, bastardo... - Gruñó Leona. – "¿En qué estas tramando?" – Gritó mentalmente.

- Oh~ mis heridas del torneo de Magift aún no se han sanado ~ No sé si es porque bebí ese amplificador mágico o lo que sea, pero todo ese trabajo duro fue tan agotador. ~ - Las palabras estaban funcionando ya que Leona solo empezó a lucir cada vez más cansado de las situaciones que pasaron en el pasado por lo Ruggie no se detuvo allí. – Y para colmo, arriesgué mi vida por el bien de Leona-san también~

Luego se Ruggie se colocó al lado de Shiori para estar muy apegado a su lado y nuevamente continuar con su melodrama.

– Siento que si Shiori-chan está aquí ella y yo podríamos ayudarte a cuidarte, Leona- san ~ - Dijo Ruggie levantando su mirada para mirar burlonamente a Leona. – "Que tal te quedó eso, ahora no puedes negarte y mucho menos exponerte frente a Shiori." – Pensó el joven.

- Tch... eres un bastardo astuto. ¿no? – Respondió Leona frunciendo el ceño. – "¿Maldito tú solo quieres más tiempo al lado de ella verdad?" – Pensó.

- Aw, vamos ~ No estoy mintiendo, ¿Sabes~? ¡Shishishishi! – Ruggie rió. – "Es muy obvio ¡shishishi!"

- No te lo dejare fácil – Murmuró Leona masajeando las sienes y estaba listo para contrarrestar este argumento sin embargo alguien más se le adelantó.

- No debería sobreexigirse joven Rugie. – Dijo Shiori ahora mirándolo cara a cara.

- ¿Heh? – Dijo Ruggie mirando anonado ante las palabras de la chica.

– Si no se siente bien no deberías exponer tu cuerpo a mucho estrés. – Explicó con modestia ella. - No te preocupe puedo manejar con todas las tareas para que puedas estar tranquilo en estos pocos días. Te prometo que no te arrepentirás.

- "Eso no me lo esperaba" – Pensó Ruggie, quería intentar decirle algo a la chica para frenar su modestia porque si eso continuaba entonces Leona...

- Ya la oíste, Ruggie. – Leona ahora fue quien se acercó a la albina para colocarse a su lado. - Shiori gentilmente se está ofreciendo hacer todas tus labores a cambio de descanses tus "heridas" en estos tres días en el que se queda. Yo como buen líder no puedo negarme a eso ¿Verdad? – Se burló Leona. – "¿Qué pasó? ¿El tiró te salió por la culata?"

- "Rayos. Ganaste esta batalla Leona-san, pero te llevo la delantera." – Ruggie se mordió la lengua, sin embargo, aun si no pudo obtener lo que quería aun podía darle las indicaciones a Shiori de lo que debía hacer en estos días por lo que al menos eso ya era algo a comparación de nada.

- ¿Qué acaba de pasar? – Preguntó Grim con varios signos de interrogación en su cabeza.

- No tengo ni la más mínima idea. – Respondió Jack.

- Bueno... con tal de evitar dormir afuera estoy de acuerdo con todo esto. –Grim trató de pensar positivamente ante las circunstancias.

- Solo te advierto gato que si haces demasiado ruido te echare antes de que pasen los tres días. – Señaló Leona. - ¿Entendieron los dos?

- Sí Leona. – Asintió la cabeza Shiori junto con Grim al mismo tiempo.

- En cualquier caso, no tenemos que preocuparnos por el alojamiento por ahora. – Murmuró Grim al oído de la albina.

- Muy bien. Jack-Kun por favor, lleva un futón a la habitación de Leona-san – Indicó Ruggie al albino.

- Entendido. – Dijó Jack saliendo del lugar para cumplir con la orden.

- No era lo que esperaba, pero estoy satisfecho supongo. – Murmuró Ruggie a sus adentros.

- Ese tipo... Sabes que puedo escuchar todo lo que dices. – Murmuró Leona ahora mirando hacia donde estaba parada Shiori. – Ven conmigo.

El Líder de Savanaclaw tomando la maleta de Shiori le indicó el camino hacia su recámara mientras que Ruggie le estaba empezando a dar todas las tareas que ella debía de realizar cada mañana.

Para Shiori fue una gran odisea todo lo que le pasó en este loco día, puede que no sea el camino fácil pero no se podía quejar; esa más al contrario de eso ella pudo hablar, aclarar y quedar en buenos términos con sus amigos, Jack la estuvo apoyando bastante en todos estos días y Leona junto Ruggie ahora le estaban dando cobijo en el dormitorio en el que alguna vez casi fueron enemigos. Puede que no hayan tenido un buen inicio, pero es una suerte que esas diferencias hayan quedado atrás. Ahora solo le quedaba planear algo para conseguir esa foto y poner fin a estos contratos que Azul había generado en su estafa.

Entonces levantando su mirada escarlata hacia el cielo estrellado pudo ver como la gran luna ya estaba en su máxima altura dando fin a todo este tedioso día junto con el inicio de la cuenta regresiva para la sacerdotisa.

Continuara...

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Próximo Capítulo: "El valor de los rechazados"