NAVIDAD

Saludos a todos. Espero que pasaran una buena Navidad a pesar de la pandemia :( animo, ya estamos más cerca de salir de esto.

Quería preguntarles algo ¿Qué les está pareciendo la historia? ¿Les gusta, no les gusta? Últimamente me lo he preguntado debido a que muchos de los capítulos he escrito sin ánimos y no he tenido tiempo de releerlos, quizás son un asco y no me he dado cuenta de eso. Si es así, lamento el haberles quitado su tiempo leyendo basura. Estan en ff para divertirse, despejarse y no para leer atrocidades, una disculpa por ello. Tratare de ser mejor el próximo año.

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Llego el 24 de diciembre. Aquella mañana Paradai había amanecido con las calles cubiertas de nieve y mientras los demás niños, entre ellos Mirai, jugaban a una guerra con bolas de nieve, Tomoe permanecía sentada en los escalones del pórtico de la casa solamente mirando al vacío y ni siquiera giro la vista cuando Eren se sentó a su lado.

-¿En qué piensas pequeña guerrera? -pregunto mirando a la pequeña.

-En la complejidad de la construcción de procesos iterativos infinitos y sus objetos trascendentes -contesto como si no significara nada dejando a Eren muy confundido.

-¿Qué? -pregunto.

-Olvídalo Eren -contesto soltando un suspiro-. Es una suerte que seas muy lindo.

-¿Me acabas de decir indirectamente tonto? -pregunto ofendido.

-Lo siento, no fue mi intención -admitió bajando la cabeza-. Mi maestra dice que soy una soez chiquilla sabelotodo.

-No sé lo que significa soez, pero no se escucha nada bien y no creo que tu maestra deba decirte eso.

-Soez es un adjetivo y significa que una persona resulta grosera de una manera desagradable y ofensiva.

-No eres desagradable.

-Mi salón piensa que sí, Mirai es la única amable conmigo y los chicos grandes también son amables conmigo, pero es solo porque Alex es mi amigo y él es el popular del colegio.

-Vaya, veo que socializar en la escuela sigue siendo difícil -dijo Eren sobándose la nuca y decidió cambiar de tema para animar a Tomoe-. Apuesto que a ellos Santa no les traerá regalos este año, dime ¿Qué has pedido?

-Eren, Santa no es real -dijo Tomoe mirándolo seriamente-. Pero le pedí a papá una muñeca.

-Tu odias las muñecas -dijo Eren sorprendido.

-Así es, pero Romina Park dijo que pidió eso y pensé que, si tenía la misma muñeca entonces, ya sabes, no sería tan diferente de los demás.

-Déjame adivinar, Romina Park es la popular del colegio.

-Solo del salón y no deja de decir que soy un bicho raro y apodarme Merlina.

-No entiendo.

-Ya sabes, Merlina Addams, la niña gótica de piel pálida y cabello negro.

Entonces Eren trato de reprimir la risa, pero fracaso en su intento.

-No es gracioso Eren.

-Oye, yo no me sentiría ofendido por que me llamaran así, Merlina es la onda -Dicho esto pudo notar por primera ves la confusión en el rostro de la pequeña-. Mira Merlina no le teme a nada, es astuta, tiene una familia grandiosa y todas las niñas quieren ser ella en Halloween. Merlina es super popular, todas las generaciones la conocen y para serte honesto existen peores apodos.

-¿Cómo cuáles?

-Mi casa tu casa, crédito Infonavit, mi hogarcito, mi cabaña... -enlisto Eren-. Puedo continuar con la lista y son solo los apodos que le pusieron a tu tía mi choza, digo Mikasa.

-¿Tu tenías algún apodo?

-Princeso -confeso-. Y odiaba que me llamaran así. Pero a lo que voy es que todos hemos tenido apodos como caballo, simio, enano, cuatro ojos, cabeza de coco, geografía… -en ese momento un auto se estaciono frente a ellos y de este bajo Marie en compañía de Damian y Alexandre-. Lo que quiero decirte es que un apodo puede ser bueno o malo, depende de como lo quieras ver y que tanta importancia le des y por cierto, no le digas a tu tía Mikasa, pero yo tenía un crush secreto por Merlina Addams -dijo bajando un poco su voz y después le guiño el ojo a Tomoe haciéndola sonreír.

-Hola Eren, ya estoy aquí, así que quedas relevado de ser niñera -dijo Marie en cuanto estuvo cerca-. Por cierto ¿Dónde está Mirai?

-Ella está por allá jugando con los chicos de la calle -contesto señalando a la aludida-. Y Tomoe y yo estábamos pensando en la teoría del infinito y su complejidad… creo que llevaba algo de construcción.

-En la complejidad de la construcción de procesos iterativos infinitos y sus objetos trascendentes.

-Eso -dijo Eren regresando a estar confundido.

-La teoría APOE -dijo Marie segura de ello.

-¿Cómo sabes? -cuestiono Eren.

-Soy madre de un pequeño genio y aunque termine con dolor de cabeza, es mi deber escucharlo hablar de esas cosas todo el tiempo -contesto-. Te reto a pronunciar Pachycephalosaurus.

-¿Es un dinosaurio?

-Búscalo en Wikipedia y por cierto como niñero obtienes cero. Estamos a una temperatura demasiado baja y dejaste salir a Tomoe sin chamarra, ya sin mencionar que no seguiste la regla número uno de una buena niñera.

-¿Y cuál es?

-Mantén a todos los niños juntos.

-Mirai tiene un CI más elevado que el mío al igual que Tomoe -alego Eren molesto por el hecho de estar siendo regañado.

-Pero no por ser unos geniecillos dejan de ser niños.

-Pues tu prefieres estar discutiendo conmigo que vigilándolos.

-Estoy haciendo todo al mismo tiempo -contesto-. ¡Damian Jaeger será mejor que no te atrevas a lanzar esa bola de nieve a Tomoe! -regaño en ese momento sin siquiera girarse.

Eren entonces dejo de ver a Marie para ver a su sobrino quien tenía en su mano una bola de nieve lista para lanzársela a Tomoe.

-¿Cómo lo supiste sin verlo?

-Soy madre y convivo con dos hombres en casa. No existe nada que Erwin o Alex hagan o quieran hacer sin que yo me entere antes y eso aplica también para otros niños.

-Ser niñero es complicado.

-Deberías ir aprendiendo, por lo que vi y escuché Emma será muy rebelde.

-Ya ni me digas. Ahora me voy, quede de ver a Mikasa en el parque.

-Eren -lo llamo Tomoe tomándolo del brazo-. Yo también quiero ir al parque.

-Lo siento guerrera, pero esta cita es solo de dos -contesto, aunque de inmediato dudo de su negativa al ver aquellos ojos grises suplicantes.

-Eres débil Eren -se burló Marie.


Y fue así como Eren y el resto de los niños terminaron en el parque donde las familias paseaban alegremente disfrutando de la Navidad que estaba a unas horas de llegar. Algunos paseaban en trineo, otros escuchaban villancicos, otros jugaban en la nieve y otros simplemente paseaban.

Eren estaba con Mikasa y mientras tanto los niños patinaban en el lago que en ese momento se encontraba congelado.

Algunos encargados colocaron conos de advertencia a mitad del lago para indicar que esa era una zona de riesgo debido al hielo frágil y concluida su tarea se retiraron.

La idea de patinar había sido de Damian para efectuar su plan malvado, pues sabía que Tomoe no era buena en esa área y tras retarla y llamarla gallina Tomoe había accedido. Así que ahí estaban en el lago con los patines e intentando tanto ella como Mirai mantener el equilibrio.

-Dame tu mano y te ayudare -propuso Alex extendiendo su mano a Tomoe.

-No necesito tu ayuda Alex -contesto molesta.

-Cómo quieras -dijo encogiéndose de hombros-. ¿Qué dices tu Mirai?

Mirai no lo pensó y acepto de inmediato la ayuda de su amigo tomando su mano y entonces se apartaron.

-¿Estas segura de que no necesitas ayuda enana? -pregunto burlonamente Damian.

-No permitiré que te burles de mi simio idiota -contesto Tomoe frunciendo el ceño y se enfoco más en mantener el equilibrio logrando avanzar poco a poco.

-Nunca pensé ver el día en que la gran Tomoe Ackerman fuera mala para algo -continuo burlándose mientras daba vueltas a su alrededor.

-No fastidies -dijo enojada e intento empujarlo, pero fallo.

-Supongo que papá tiene razón y las personas bajitas son más temperamentales -dijo esperando poner más furiosa a Tomoe, pero ella simplemente la ignoro por lo que Damian molesto la empujo sin pensar.

Tomoe no cayó como él esperaba, en su lugar ella se mantuvo de pie, pero los patines la deslizaron por el hielo con dirección a una multitud chocando con varias personas llevándose a una niña con ella. Ambas cayeron y sus cuerpos se deslizaron hacia en centro del lago donde se encontraba el área frágil del hielo la cual de inmediato se rompió cayendo ambas niñas al agua congelada.

-¡Tomoe, tío Eren! -grito Damian de inmediato al ver lo que su broma había ocasionado.

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Eren estaba hablando con Mikasa, le había entregado su regalo aprovechando que estaban solos y Mikasa había malinterpretado el obsequio.

Aquel pequeño regalo venia envuelto en papel rojo y al quitarlo se había encontrado con un pequeño estuche negro. Un anillo, fue el primer pensamiento que tuvo ella y entusiasmada sin antes de ver su contenido grito.

-¡Acepto! -dijo Mikasa abrazándolo de inmediato-. Eren, por supuesto que acepto.

-¿Aceptas? -pregunto Eren confundido-. ¿Qué aceptas?

-Casarme contigo, ser tu esposa, la madre de tus hijos, porque sabemos que serán dos. Emma y… bueno no importa como se llame, estoy segura de que será tan hermoso como Emma, aunque para verla tendremos que esperar algunos años y…

-Mikasa, ese no es…

Eren estaba por decirle que el estuche no tenía un anillo de compromiso, que en realidad si era un anillo, pero no del tipo que se da para comprometerse, solo que antes de que hablara escucho los gritos.


Cuando Tomoe había caído al hielo lo primero que vio fue a la pobre chica que se había caído con ella y de inmediato por alguna extraña razón supo de quien se trataba, fue como si el tiempo se detuviera justo antes de que sintiera mucho frio y perdiera la conciencia.

Ella entonces comenzó a escuchar voces, gritos y luego solo silencio hasta que despertó y noto que estaba acostada en una cama de hospital.

-Tomoe -dijo de inmediato Levi al mismo tiempo que abrazaba a su hija.

-Papá -hablo confundida-. Caí al lago y soñé que estaba en un desierto.

-Así es, caíste, Damian dijo que…

-Fue un accidente -se apresuro a decir-. Él quería ayudarme, enseñarme a patinar, pero yo no acepte y perdí el equilibrio.

-Damian dijo que fue su culpa, que él te empujo.

-Papá ¿Por qué defendería a Damian? Solo se quiere hacer sentir importante.

-No importa en realidad lo que paso, el único culpable fue el idiota de Eren y…

-No, por favor, no odies a Eren, no fue su culpa, fue solo mía.

-En fin, por ahora solo descansa -dijo Levi finalmente soltando a su hija y soltando un suspiro-. Vaya Navidad.

-¿Ya es 25? -pregunto Tomoe buscando de inmediato un reloj.

-Son las doce con tres minutos -contesto Levi tras mirar el reloj de su muñeca.

-Feliz cumpleaños papá -felicito Tomoe estirándose para poder abrazarlo y Levi correspondió abrazándola más fuertemente.

-Tu, Mirai, Han y Hange son lo más preciado para mí y no podría vivir si algo les pasara -confeso en voz baja.

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Minutos antes de la media noche Hange quien había estado al lado de su hija decidió salir un momento.

-Ya vengo Levi, no me tardo -dijo Hange antes de salir.

Camino por los pasillos del hospital y salió por la entrada principal. La noche se sentía fría, pero ella tenía una misión que cumplir. Se sentó en una banca y de su bolsa saco un pequeño cupcacke al cual le coloco una vela que encendió con un poco de dificultad y mientras protegía con su mano la flama para que no se extinguiera debido al viento frio que soplaba ella alzo la vista.

-Shikishima, sé que estas aquí, así que ven a menos que quieras que me congele viva -dijo mirando en todas direcciones.

-Quizás si quiera que te congeles -dijo Shikishima apareciendo detrás de Hange-. Después de todo, lo que te pase a ti no tiene por qué interesarme a mí.

-Eso es mentira, de ser así no habrías salvado a Tomoe y te estaré eternamente agradecida por eso.

-Estaba ahí por otra persona y no tenía opción -dijo tomando asiento al lado de Hange.

-Si la tenías, pudiste dejar que alguien más la rescatara.

-Para cuando lo hicieran hubiera sido tarde -alego.

-Podrías haberla dejado morir.

-Si quieres agradecerme no es necesario y esto no cambia nada, seguimos siendo enemigos. Más ahora.

-En realidad si quería agradecerte, pero también darte esto, es tu regalo de cumpleaños como cada año.

Hange tenía una tradición que seguía año con año y que incluso Levi conocía y era que cada año ella dejaba un pequeño pastelito para Shikishima cada 25 de diciembre debido a su cumpleaños.

-Asumes que todas las versiones de Levi cumplen el mismo día del año -dijo tomando el pastelito.

-¿Y no es así?

-Pues para tu información si cumplo el 25 de diciembre, pero podría existir alguno que cumpliera en otro día o quizas en otro mes.

-Pide un deseo -dijo alegre tras escuchar unas campanadas a lo lejos.

-Quiero saber por qué lo haces -dijo antes de soplar la vela.

-Si dices tu deseo no se cumplirá -alego Hange.

-Se cumplirá porque finalmente sabré tu manía por darme un pastelito cada año.

-Bueno pues ¿Has escuchado sobre la tregua de Navidad de 1914? -pregunto y al ver que Shikishima negaba continuo-. Estaba el mundo sumergido en plena Guerra Mundial y de un lado de las trincheras estaba el bando británico y del otro los alemanes y ambos ejércitos estaban hartos de estar ahí, tenían frio, hambre y extrañaban a su familia, pero no por ello permitirían que el espíritu Navideño decayera, así que comenzaron a cantar villancicos, después se animaron a salir de sus trincheras, se reunieron en medio de aquel campo de guerra e incluso jugaron un partido amistoso de futbol.

-Así que pretendes que la guerra termine con un simple pastel en Navidad.

-La guerra no termino aquel día -aclaro Hange-. Solo se dejó por un momento. Después de aquel día los soldados regresaron a la guerra y continuaron matándose los unos a los otros. Es una historia triste y al mismo tiempo cálida -dijo mirándolo a los ojos-. La guerra es un lugar donde personas que no se conocen ni se odian mueren por culpa de personas que si se odian.

-¿Cómo es que puedes ser tan diferente a mi Hange y al mismo tiempo tan parecida? -dijo Shikishima-. Un diablo y un ángel al mismo tiempo.

-Todas las Hanges en el fondo nos parecemos del mismo modo que todos los Levis -contesto ella y entonces Shikishima se puso de pie dispuesto a irse.

-Gracias por la historia y el pastel -dijo dándole la espalda y caminando unos pasos, pero después se detuvo-. Hange, en algo tienes razón -confeso girándose para verla-. Mi contraparte de este mundo se parece más a mí de lo que crees. No dudaría en hacer un mal trato solo para salvar a sus seres amados.

Aquellas palabras dejaron confundida y preocupada a Hange y medito sobre ellas mientras caminaba al cuarto de Tomoe solo para encontrarla sola.

-¿Dónde está Levi? -pregunto Hange sorprendida.

-Dijo que iría a buscarte -contesto Tomoe-. Mamá, ¿Cómo está la otra chica?

-¿Qué otra chica? -pregunto.

-La chica rubia de abrigo blanco que cayó conmigo al lago.


Levi miraba a Han a través de una ventana. No podía creer que había estado a punto de perderlo y que incluso en más de una ocasión había podido también perder a Hange y ahora con lo sucedido con Tomoe…

-Tan pequeños y frágiles -dijo la voz de una chica que se paro a su lado mientras miraba lo mismo que Levi-. El ser humano es tan aburrido.

-Alguna vez fuiste humana -dijo Levi sin mirar a Ymir.

-Ser una diosa es algo mejor.

-Teníamos un trato, te apartarías de mi familia si te ayudaba.

-No estaba en ese parque por tu hija si es lo que piensas -confeso Ymir-. Pero ese trato esta por caducar y aun no veo la cabeza de Shikishima y tampoco la de Zeke.

-Shikishima de algún modo supo que iba a matarlo.

-Quizás sospecho ya que fuiste tan sentimentalista de llevarlo a ver a su familia por última vez.

-Ya te dije que no fallare -contesto molesto Levi y al girar su cabeza para ver a Ymir ella ya no estaba.

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Este capitulo de Navidad fue un poco más oscuro, pero hey no todo puede ser alegría. Por otra parte la tregua de Navidad en verdad existió durante la Primera Guerra Mundial y me parece una historia magnifica al mismo tiempo que triste ya que imagínense a esos soldados matándose entre ellos después de haber cantado, comido y jugado :(

En cuanto a la teoría APOE es un poco más compleja, pero en pocas palabras describe el pensamiento lógico matemático de los niños y su desarrollo.

Espero les gustara y nos leemos pronto.