¡Mis amores! ¡Les debo una gigantesca disculpa! En verdad, les juro que todo esto es un gran malentendido.
Si actualicé el día Primero del mes, o al menos eso fue lo que creí. Lo admito mea culpa, resulta que estaba tan distraído que no me fije que solo subí los "Doc Manager" y olvide actualizar los nuevos capítulos a los fics XD
Ok si, pueden golpearme con toda confianza me lo merezco. Yo todo emocionado de "Muy bien, a ver cuántos reviews me han dejado mis amores" y tremenda embarrada jajaja
En fin, vallamos rápidamente al cap para no perder más tiempos:
Anteriormente nos quedamos con una pequeña reconciliación entre Jake y Percy, además de una pequeña nueva fuga por parte de nuestro mestizo favorito. ¿Alguien puede adivinar lo que tengo planeado para este capítulo? Lo dudo, y por eso mismo sé que lo van a disfrutar. Tendremos emoción, humor, algo de romance y mucha emotividad…
¡AH! Antes de que empiecen a leer, les daré un buen concejo: No lean el capitulo XD
Capítulo 37:
"Fotografía de Recuerdo"
-¡Deja de hacer eso!-
-¡Oblígame!-
-¡Madura! Y pásame las bisagras nuevas ya que estas ahí…-
Con una sonrisa socarrona Percy le extendió el brazo con la bolsa llena de las piezas. Jacob la tomo y dejo dentro de la alhacena que había estado arreglando y a la que solo faltaba poner de nuevo las puertas, justo estaba colocando el primer tornillo cuando volvió a sentir como apretaban su trasero:
-¡Jackson!-
-Solo soy humano…
Luego de fugarse de Nueva Roma la señorita O´Leary había aparecido en el borde de una carretera en los ancestros sabrán donde. Mientras caminaban a un lado del asfalto Percy le hablo acerca del lugar al que se dirigían y lo que harían; sin embargo, el ojiverde se quedó sorprendido al ver la naturalidad con la que Jacob dejo que May se acercara a él y lo saludara, y más aún cuando dijo:
-Oh debes ser uno de los amigos de mi Luke-En ese momento, mientras la mujer lo invitaba a pasar y tomar algo, el quileute pudo ver una lagrima solitaria escapaba de los ojos sorprendido de Percy al tiempo que sonreía sinceramente antes de seguirlos adentro.
En ese momento Jacob pudo tener una noción más precisa de porque Percy era considerado un "Héroe". Y tal vez el mestizo ya no quisiera ser distinguido de esa manera, pero ese sería su pequeño secreto.
Por otro lado, cuando Percy le dijo que iban a hacer las reparaciones de una casa pensó que sería una parada rápida. Arreglar algunas tablas sueltas o una llave que goteara a lo mucho; pero la casa de May Castellan necesitaba más que solo algunas reparaciones. En las dos semanas desde que habían llegado habían pintado el exterior de la casa, así como la cerca, él había reemplazado la mayoría de las tablas del pórtico mientras Percy reemplazaba las tejas; entre los dos habían arreglado un problema de filtración en las tuberías, vale agregar que solo él acabo empapado y hoy era el turno de la cocina.
-Estúpido Jackson…-Y estaba bien con ello, aun sus murmullos pudieran dar una impresión contraria.
A Jacob le gustaba trabajar, mantenerse activo. Y estaba muy acostumbrado a hacer reparaciones domésticas, incluso sabía algo de electricidad y pudo permitirse un momento de orgullo cuando fue capaz de reparar el viejo horno eléctrico que Percy había estado a punto de tirar. Y debía reconocer que hacer las reparaciones en conjunto con Percy tenía cierto encanto masculino difícil de ignorar, como cuando había visto al chico quitarse la camisa luego de podar el césped o cuando ambos estaban enfocados en reparar esa maldita tubería. Y obviamente no faltaron los besos y juegos entre ellos, asegurándose que May no estuviera cerca por supuesto. El problema era que Percy no podía ver a Jacob subido en unas escaleras, un banco, o donde fuera y no acercarse para pellizcarle el trasero:
-"Es muy redondo"-
¡¿DÓNDE DEMONIOS ESO ERA UNA EXPLICACION JUSTIFICABLE?!
En primer lugar, estaban en casa ajena. La casa de una dulce mujer trastornada, hacer cualquier cosa que fuera más allá de los besos no se sentía correcto. Pero, obviamente no era como si le molestara completamente. Su relación iba muy bien, el problema era que cada vez que las cosas empezaban a "calentarse" entre ellos, había algo que lo obligaba frenar en seco y poner la reversa. Así es. Le temía al sexo. No es que Percy no lo calentara, era solo que-
-Viejo, está bien, todos los vírgenes se sienten así. Mira, no te presiono ¿o sí? Cuando te sientas listo podremos hacerlo-
Luego de eso Jacob no había tenido el valor para volver a mostrar su cara por ese McDonald's.
Como fuera, dejando de lado la increíble falta de tacto de Percy para saber cuándo y DÓNDE decir las cosas, su estadía en la casa de May Castellan no se limitaba solo a hacer las reparaciones. Percy siempre se aseguraba de llevar a May a pasear al menos dos veces por semana, usualmente iban al parque o a cenar a algún restaurante; y cuando acordaban descansar un día tenían sus propios planes:
-¡Toma!-Ese día habían ido al centro comercial, y estaban teniendo una muy apasionada partida en hockey de aire. Jacob podía apreciar como el mestizo se esforzaba en hacer de sus citas momentos naturales para ambos. Si iban al cine veían una película de acción o una comedia, la única vez que se animaron a ver una película romántica los dos dejaron de verla a los veinte minutos; más concentrados en disfrutar los labios del otro. Si paseaban por algún lugar hablaban casi de cualquier cosa, y si Percy tenía tendencias a querer abochornarlo en público. Pero eso lo encontraba divertido y emocionante.
Excepto el episodio de McDonald's. Eso había ido completa y absolutamente en serio.
-¿Qué estas mirando?-Luego de acabarse las fichas habían emprendido el regreso, solo que no muy lejos del Arcade Percy se detuvo frente a una vitrina; cuando llego regreso los cinco pasos que había adelanto pudo verlo-Ah, se te vería bien…-Comento, en parte para hacerle un cumplido y porque realmente creía que el mestizo podría lucir esa chaqueta. Era como las que solían usar los miembros de equipos de futbol universitario.
-¿Ah…?-Solo que a juzgar por la reacción de Percy, no había estado pensando precisamente en comprar-S-si, supongo, pero no es mi color-
-Claro…-No le creyó ni por un segundo-¿Vas a decirme que es lo que te ha tenido tan pensativo últimamente? ¿O tengo que amenazarte?
-Jeh, ¿y con qué crees que podrías amenazarme?-Le desafío Percy con sorna.
-Dejare hacerte piojito por las noches-Vale, eso había sonado muy gay. Pero a juzgar por la expresión de Percy al menos había logrado su cometido.
-Monstruo-
Luego de eso ambos se rieron un poco y continuaron caminando de regreso a la casa. En el camino el hijo de Poseidón se dedicó a explicar que era lo que había estado rondando por su cabeza:
-He estado pensando en sacar una carrera…-Dijo, haciendo que las cejas de Jacob se elevaran genuinamente sorprendidas-¿Qué? ¿Crees que no puedo?
-Yo no he dicho eso…-Respondió-Solo que es muy repentino.
-Sí, bueno igual solo es una idea-Era obvio que el tema le afectaba más de lo que quería dejar ver; y era una suerte que Jacob ya no les temiera tanto a las conversaciones difíciles:
-Oye…-Hablo mientras rodeaba a Percy por la cintura con un brazo y lo pegaba a su cuerpo mientras caminaban-Sé que es algo doloroso, pero estoy seguro que Annabeth no te perdonaría si dejas pasar demasiado tiempo y luego te arrepientes.
-Jeh, no, ella me golpearía la cabeza con un diccionario…-Aun se le hacía difícil creer la facilidad que tenía para hablar con Jacob sobre la difunta hija de Atenea. Se sentía extraño, pero bien. Jacob le había contado que le había pedido a Piper que le hablara sobre Annabeth. En ese momento Percy se había quedado dormido llorando contra su pecho-Además, me siento culpable de decirle a May que voy a la escuela de medicina. Creo que le estoy dando demasiado crédito a Luke.
Ambos se rieron y caminaron en silencio unos metros más antes de volver a hablar:
-¿Y qué te gustaría estudiar?-Inquirió Jacob, de repente muy curioso.
-Afff, no tengo idea ¡Y no te atrevas a sugerir bilogía marina!-Espeto el mestizo.
-Yo iba a sugerir un trabajo en Mundo Marino…-Ok esa había sido buena, merecía un corto beso como premio.
-No, nada que…-De repente Percy se cortó a media frase-Algo menos ostentoso, ¿qué tal electrónica?
-Quemaste toda la caja de fusibles y solo tenías que cambiar una bombilla-Le recordó Jacob, ignorando el rápido cambio de tema y descartando lo que claramente era una mala idea-Olvídalo.
-Supongo que si-Percy se llevó una mano al mentón y con la otra presiono la mano que Jacob sostenía sobre su cintura. Para ese momento ya habían llegado a casa-Ya que, luego iremos a pedir folletos.
-¡Oh Luke, ya volvieron!-Apenas entraron fueron recibidos por el olor de la comida-La cena estará lista pronto.
-Gracias mamá-A su respuesta Percy recibió una profunda mirada de parte del Quileute, quien solo sonrió antes de plantarle un largo beso en sus labios-¿Y eso por qué fue? No me estoy quejando.
-Solo…-La intensidad en los ojos cafés de Jacob provocaron que sintiera un pequeño vacío en el estómago-Eres increíble-Nunca nadie lo había mirado así.
-O-
Pasaron otras dos semanas para que finalmente pudieran dar por finalizadas todas las reparaciones en la casa de May Castellan; aún era una casa simple de dos plantas, pero con la pintura nueva, el césped recién cortado y el pórtico reparado, transmitía una sensación de tranquilidad y satisfacción que les hacía sentir orgullosos:
-¡Esta listo!-Y para conmemorar la ocasión habían decidido sacar una fotografía con la vieja cámara que habían encontrado en el armario. Luego de programar el temporizador Percy corrió hasta el frente de la casa para poder salir:
-¡Digan queso!-Insto May Castellan de pie junto a Percy, quien estaba en medio abrazando a ambos por la cintura. Los tres dieron su mejor sonrisa al lente hasta que escucharon el obturador-Fue muy lindo de tu parte, Luke.
-Gracias, mamá. Mañana iré a la ciudad, seguro que en alguna parte aun revelan rollos.
Aprovechando que hacia tan buen día decidieron almorzar afuera. Emparedados de mantequilla de maní y jalea con jugo de frutas:
-Sabes, con todo el trabajo y lo demás no lo había notado…-Comento Percy luego de que la madre de Luke fuera a la cocina por mas jugo-Pero ya no quema la comida, aun hace un montón, pero la verdad es que somos un par de tragones así que creo no es su culpa.
-Es verdad, dijiste que incluso te comidas las galletas quemadas, pero dese que llegamos no le ha pasado ni una vez-Rememoro Jacob, admirando además la sonrisa emocionada en el rostro del mestizo-Iré a ayudarla.
Por un momento Percy se quedó solo en el pórtico, acabándose el medio emparedado que Jacob había dejado y mirando hacia el radiante cielo azul. Nunca pensó en aquella remota posibilidad, pero la señora Castellan parecía empezar a dar señales de mejoría. Quien sabe, tal vez en un par de años, con un poco de suerte podría recuperar la lucidez.
-¡PERCY!-
Pero claro, casi por un instante lo había olvidado: el destino era una perra.
En un instante había recorrido el camino al interior de la casa, hasta la cocina donde encontró a Jacob sujetando a la descontrolada mujer que no paraba de agitarse y temblar mientras miraba a todos lados con sus ojos empañados en un escalofriante resplandor verde muy opaco:
-¡May! Mamá, vamos, tranquila...-Se acercó y con cuidado la rodeo con sus brazos. En parte para calmarla y para que no se hiciera ningún daño:
-¡Luke! ¡Luke!-Su tono era histérico, y su cuerpo parecía convulsionar con violencia.
-Estoy aquí, mamá. Tranquila. Tranquila, todo estará bien…-Haciendo uso de su tono más tranquilizador fue frotando círculos en la espalda de la mujer hasta que poco a poco los temblores fueron mermando; detrás de él, Jacob observaba la escena con miedo y dolor-Esta bien, estoy aquí.
-Luke… Luke… Mi niño… No mi niño, por favor…-Pero de repente la voz de May se vio cortada y empezó a hablar como si fueran tres personas diferentes-El sacrificio de todo héroe… La pérdida… El ser elegido, el alma predestinada del lobo…
Una hora después ya habían llevado a May Castellan a su habitación. Percy se quedó con ella en todo el rato, sujetando su mano y brindando palabras tranquilizadoras hasta que finalmente se quedó dormida.
-¿Te encuentras bien?-Ahora era el turno de Jacob para brindar consuelo al mestizo. Estaban ambos tumbados en el sofá de la sala, con Percy sobre su pecho y él dibujando círculos en su espalda. El ojiverde solo respondió con un asentimiento de la cabeza-Percy…
-Solo…-Su voz sonó levemente ahogada, por lo que Jacob le tomo del mentón y le hizo mirarle a la cara-Hacia tanto que no tenía un ataque. Antes eran casi diarios, pero, di inmortalis, había pasado un mes.
-¿Siempre son tan malos?-Percy volvió a asentir-Ancestros, no creí que… Por eso tú amigo-
-Ella ama a Luke-Atajo Percy-Pero, Luke era solo un niño. Y ella, tuvo que ver el destino de su hijo una y otra vez… Pero esa última parte. No. No fue nada. Está bien-Agrego con prisa-Mañana la llevaremos al parque, pasear a la Señorita O´Leary siempre la anima y por la tarde estará haciendo galletas.
-Eres una persona estupenda, Percy-Comento Jacob mirándole nuevamente con esa intensa mirada color café antes de darle un casto beso en la frente y acomodarlo un poco mejor sobre su pecho-Duerme un poco…
-Te quiero, Jake-Dijo el mestizo antes de dar un gran bostezo, delatando lo cansado que estaba.
-También te quiero, Percy-Respondió el quileute al ya dormido hijo de Poseidón.
Sin embargo, él no podría conciliar el sueño pronto. Percy no era el único que había estado pensando en la última línea que habían recitado esas voces con el cuerpo de May Castellan. Y le preocupaban por la misma razón que le preocupaban al semidiós; su respuesta de antes era sincera. Él quería a Percy, genuina y profundamente como nunca había sentido por nadie.
Pero para esas alturas ya tenía muy claro que él no era su impronta.
-O-
No estaba seguro de cuánto tiempo había pasado, pero cuando Percy abrió un ojo aún era muy noche:
-¿Qué pasa…?-Pregunto medio adormilado.
-Hay alguien arriba-Solo hizo falta el susurro de Jacob para despejar toda somnolencia de su cabeza. En un momento estaba de pie empuñando su bolígrafo y atento a cualquier sonido que viniera del piso superior. Y aunque él no escuchaba nada confiaba plenamente en el oído del lobo-No sé cómo entro, ni siquiera percibí su olor…
-Descuida-Le calmo Percy posando la mano en su hombro-Creo…-Trago grueso-Creo que se de quien se trata.
Muy a su pesar Jacob insistió en ir con él, pero se aseguró de mantenerse al frente mientras subían las escaleras y cruzaban el pasillo. La puerta de la habitación de May estaba cerrada, pero por debajo podía verse la luz encendía y escucharse los murmullos de voces:
-¿Tú crees…?-Por un momento Jacob iba a sugerir que la mujer podría estar sufriendo otro ataque-¡Oye!-Pero Percy se adelantó y toco la puerta dos veces con sus nudillos:
-Adelante muchachos-La voz de May sonaba extrañamente tranquila. Todo lo contrario del semblante de Percy cuando abrió la puerta y vio al hombre sentado junto a la cama; era un sujeto apuesto, tal vez de treinta y tantos. Con el cabello castaño bien peinado y una sonrisa simpática. Junto a él May descansaba sobre el colchón y en la mesita de noche reposaba un ramo de lirios que no estaba allí antes.
-¿Qué-
-Hermes-Antes de que Jacob preguntara que hacia un cartero allí a las dos de la mañana, Percy se adelantó y saludo al hombre con un tono que si bien no era el más amigable tampoco podría considerarse irrespetuoso.
-Hola, Percy-Respondió el saludo Hermes con un tono igualmente serio, pero ligeramente afable-Ha pasado tiempo. Gracias, por cuidar de May.
-Lo hice por…-Su aclaración se vio interrumpida por sí mismo, no quería alterar a la mujer que lucía tan tranquila observándolos hablar. Pero el mensaje era claro-¿Podemos hablar afuera?
Hermes asintió con la cabeza, antes de inclinarse para tomar la mano de May y plantarle un beso en la misma:
-Volveré en un segundo-Toda respuesta que recibió de May Castellan fue un asentimiento.
De regreso en la sala, en el piso de abajo, Jacob noto que Percy aún se mantenía frente a él. Podía hacerse una idea de porqué. El hombre frente a ellos destilaba un aura que nunca había sentido. Todos sus instintos le gritaban, pero no por defenderse o huir, sino por no hacer enfadar a ese sujeto.
-No tienes que preocuparte por tu amigo-Dijo Hermes con una mota de humor-No voy a hacerle nada, sabes que no soy el tipo de dios que se toma las cosas a pecho…-Un leve jadeo escapo de sus labios cuando escucho a Hermes decirlo que ya sabía, pero le costaba asimilar. Que era un dios.
Percy no se movió.
-Solo pasé para dejarle un regalo a May-Acoto Hermes, seguramente refiriéndose al ramo de antes-Siempre le han gustado los lirios… Percy-Soltó de repente con un aire más serio-Di algo.
-¿Por qué ahora?-Una simple pregunta, y Jacob sabía que ya había hecho enojar al hombre cuyos instintos tenia dominados.
-Cuando tu no estabas, yo venía con ella-Espeto Hermes-No creas que eres el único que se preocupa por May.
-…-Nuevamente Percy solo se quedó allí, en silencio y con una dura mirada en su rostro.
-Ah, Percy-
-Descuida…-Atajo Hermes al intento del quileute por suavizar el ojiverde- No sería Percy Jackson si no hiciera rabiar a los dioses-Extrañamente no sonaba enojado. Aun se mostraba tenso, pero parecía que por una causa externa-Tú padre está preocupado por ti.
-Buuf…-Percy resoplo, como si la sola idea le enojara.
-También tu madre-Acoto Hermes.
-Le escribiré mañana-
-Creí que tenías pensado ir a visitarla-
-Iba-Atajo el azabache-Pero solo cuando May se mejore. Se lo debo a Luke.
-…-Y entonces ocurrió algo que Jacob jamás creyó que un dios sería capaz: Hermes sonrió con pesar-Vamos, seguramente está preocupada.
Cuando volvieron a subir encontraron que May se había sentado en el colchón, con su espalda apoyada en la cabecera de la cama y con sus almohadas como apoyo, lucia mucho más saludable que esa misma tarde.
-Quiere hablar contigo-Dijo Hermes antes de dejarlo solo cerrando la puerta. Si bien la idea de dejar a Jacob solo con un dios no le agradaba, confiaba en que estaría bien.
-Ven…-May señalo la banca que Hermes había ocupado antes. Percy tomo asiento y le dedico una sonrisa:
-Te ves mejor, mamá-Dijo aliviado. Su rostro había recuperado el color y sus ojos lucían más enfocados.
-Eres tan buen chico…-May Castellan le dedico una dulce sonrisa al tiempo que acunaba su mejilla con una mano-Percy.
-¡…!-
-Ay, no te alarmes-May sonrió divertida ante la expresión congelada del mestizo-Por alguna razón mi vista se encuentra mucho mejor-Explico, y Percy podía confirmarlo. Sus ojos ya no eran opacos. Eran de un color castaño tan brillante como la miel a la luz del sol.
-May, yo…
-Shh shshsh no tienes que disculparte, tesoro…-Le interrumpió dándole unas suaves palmadas en la mejilla-Todo está empezando a volver a mí. Gracias-Y con esa última palabra Percy finalmente se quebró:
-Lo siento ¡Lo siento!-Las lágrimas escapaban de él mientras al tiempo que los jadeos y el hipo. El gran Percy Jackson lloraba al igual que un niño pequeño-Debí salvar a Luke… Yo… Podría… No debí irme tanto tiempo… Yo… Lo siento, de verdad, lo siento…-Era obvio que aquellas lagrimas tenían mucho tiempo contenidas, al igual que los remordimientos y la culpa.
May Castellan espero pacientemente a que Percy se calmara, acabo llorando sobre el regazo de la mujer al igual que un infante y May le brindaba consuelo acariciando su cabeza. No tenía idea de cuánto tiempo paso, pero cuando finalmente pudo calmarse y volver a erguirse en la silla aun tenia las lágrimas cayendo por sus mejillas.
-¿Te sientes mejor?-Pregunto cándidamente la mujer mientras limpiaba las lágrimas con su mano.
-Lo lamento…-No era justo. ¿Por qué ahora? ¿Por qué él? Luke era quien merecería ver a su madre así. Lucida, y cariñosa ¿Por qué el destino insistía en hacerlos sufrir tanto?-No debí… No debí engañarla.
-Ay cielo, no por favor-Insto May-Lo hiciste por mi pequeño Luke, y por mí. No lamentes tus buenas acciones.
-Pero…
-Me diste lo que por mucho tiempo me negaron-La voz de May era tan suave y cálida-Un hijo maravilloso y apuesto, con buenos amigos. Pero cielo, no puedo hacerte lo mismo que a Luke y atarte, tienes que vivir tu vida-
-No me importa, me gusta venir-Respondió Percy con una sonrisa-Podemos pasar la navidad.
-Estoy segura que sería mejor que la pasaras con tu madre.
-La puedo llevar con nosotros-De repente Percy tuvo un pequeño escalofrió. Sujeto la mano de May con ambas suyas-Estoy seguro que a mamá no le molestara. Jake y yo podemos talar un pino. Puede estar con nosotros todo lo que quiera…-Nuevamente las lágrimas surcabas su rostro-Por favor ¡por favor!-Esta vez no se dirigía a ella, sino a la figura alta que esperaba de pie tras él-No ahora… No ahora que se ha recuperado ¡ella merece vivir!
-Oh cielo…-May estiro sus brazos y rodeo a Percy en un cálido abrazo-Te equivocas, es por eso que ahora estoy bien…
-Pero- Pero…
-Está bien-May se separó y mostro que no estaba asustada. Sino todo lo contrario, se veía feliz y emocionada-Le daré tus saludos a Luke, estoy segura que se alegrara de saber de ti.
-No por favor, May… Por favor, solo un poco más… ¡Se merece un poco más!
Ignorando las suplicas de un desconsolado mestizo, May le dirigió una mirada al dios que había esperado todo ese tiempo y le indico que ya estaba lista. El dios de la muerte asintió levemente antes de extender su mano y, con una ternura sobrenatural, le cerró los ojos dejándola ir en paz y sin dolor. Y gracias a Percy, sin remordimiento alguno.
-Ira a los Elíseos-Susurro Thánatos.
-Más les vale...-Percy estaba más concentrado en recostar el cuerpo de May Castellan sobre la cama que en apreciar la tenue sonrisa en el dios antes desaparecer. Con sumo cuidado Percy acomodo las almohadas y mientras le estaba arropando la puerta de la habitación se abrió dando paso únicamente a Jacob.
El quileute paso su mirada sobre el cuerpo de May Castellan a la mirada desconsolada de Percy. No dudo un instante en alcanzarlo y rodearlo con sus brazos:
-Shhh, está bien, está bien…-Podía sentir las lágrimas de Percy empapar su hombro y también la fuerza con la que el mestizo se aferraba a él como un salvavidas-Hiciste lo correcto, estuviste con ella.
-¿Lo hice?-Pregunto el mestizo. Jacob se separó brevemente para mirarlo a los ojos y dedicarle una mirada con absoluta convicción:
-Lo hiciste, mira…-Agrego girándose hacia la cama-Está en paz.
-Tienes razón…-Coincidió Percy, inconscientemente devolviendo la misma sonrisa que mostraba la mujer a la que había llegado a amar como si fuera su hijo también-Adiós, May.
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Los actos funerarios de May Castellan se realizaron al día siguiente.
Jacob se sorprendió cuando apareció un abogado en la funeraria, diciendo que todos los gatos habían sido cubiertos y entregándoles una tarjeta antes de retirarse:
-Hermes-Fue explicación que Percy le dio mientras esperaban a que la carroza partiera-¿Te dijo algo anoche?
-No, solo parecía preocupado-Respondió Jacob-De repente me dijo "Ve con él" y desapareció. Supongo que fue en ese momento…-Percy asintió y apretó un poco más su agarre en la mano del quileute. La ceremonia en el cementerio fue rápida. No asistió nadie más que ellos dos y el sacerdote, aunque Jacob podría haber jurado que vio la figura de un cartero de pie no muy lejos de allí.
-¿Alguno quiere decir algunas palabras?-Pregunto el sacerdote, pero ambos jóvenes negaron con la cabeza. El hombre solo asintió en señal de respeto antes de retirarse. Para cuando la tumba estuvo llena solo quedo una lápida de mármol blanco con la inscripción "May Carina Castellan – Abnegada Madre. Estarás siempre en nuestros corazones" y un caduceo tallado debajo. Ni siquiera fue una sorpresa cuando la tierra recién puesta se cubrió de césped fresco. Jacob y Harry dejaron cada uno un ramo sobre la misma y esperaron unos minutos antes de emprender el regreso.
-Sabes…-Dijo Percy mientras caminaban fuera del cementerio-Ella habría dicho que te luce el negro-Acoto con una mota de humor en alusión al frac que Jacob vestía. Curiosamente, su comentario no sonaba fuera de lugar:
-Ella sabía de nosotros-Comento Jacob, de paso provocando una mirada de sorpresa-Si, ¿recuerdas cuando nos estábamos besando luego de reparar la podadora? Bueno, la vi salir con una bandeja de jugo, ella nos vio y luego se volvió a meter. Luego de eso me guiñaba el ojo cada vez que nos dejaba solos-Agrego con un pequeño rubor.
-¿En serio? Entonces Luke saco eso de ella-Comento Percy-Siempre estaba guiñando el ojo. Era lindo.
-Oye…-Sin embargo, Jacob estaba aliviado. Podía sentir como Percy aún estaba afligido por la muerte de May, y sabía que tardaría un poco para que estuviera al cien por ciento de nuevo. Pero también sabía que estaría bien, además se aseguraría de estar con él en todo momento.
Pasaron una semana más quedándose en la casa de May. Con algo de pesar donaron la ropa de May, pero sabían eso habría querido ella, aunque ninguno tuvo el corazón para regalar nada más. Y aunque ninguno estaba seguro de que sería del lugar, confiaban que Hermes y su abogado se harían cargo.
Dos días después...
-¿Estás seguro?-Inquirió Jacob cuando Percy dijo que ya estaba listo para partir-No me molesta quedarnos un par de días más. Nadie ha venido a corrernos tampoco.
-No, está bien-Respondió Percy con confianza-Ella tenía razón. Ya es hora que regrese a Nueva York y vea a mi madre.
Continuara…
Ay dioses, no tienen idea de lo mucho que me dolió no solo escribir este capítulo. Cada vez que lo releo para revisarlo se aguan los ojos; creo que todos estarán de acuerdo conmigo en que, si bien amamos los momentos de Jake y Percy, el personaje de May en el canon se merece este pequeño tributo. Una mujer dulce que sufrió de una cruel injusticia. Por eso quiero decir, May estarás siempre en nuestro corazón.
No quiero romper demasiado la formalidad, pero esto seguro de que luego de que se juagaron las lágrimas todos chillaron de emoción con esa última declaración de Percy.
Si señores, ¡el próximo capítulo Jake conocerá a su suegra! Prometo hacer algo mas alegre pero igualmente emotivo. Me muero por saber que opinan ustedes mis amores…
No olviden dejar sus reviews, son parte importante de la dieta de un autor.
