¡HOLA MIS AMORES! Finalmente es primero de mes y aquí están todos.

Para tan memorable ocasión me encantaría pedirles que hicieran sonar un tema muy especial… ¡EL TEMA DE APERTURA DEL IMPERIO GALACTICO! TAN TAN TAN TANTATAN TANTATAN (Si ya se, suena más dramático si lo reproducen desde youtube que con mis tristes efectos de sonido con onomatopeyas)

En fin, regresando a lo importante, estoy seguro de que luego de ese dramático final en el capítulo anterior todos están ansiosos por saber qué es lo que ocurre después. Así que por esta ocasión no hare el usual resumen, estoy seguro de que todos recuerdan que es lo que ocurrió, así que pueden empezar a leer mientras yo espero bien tranquilito en mi bunker hasta que descubran la sorpresita que les tengo n/n

Y ya de entrada no olviden que los amo mis amores 3 3 3

Capítulo 37:

"Siete Años Después"

-¡Estoy en casa!-

La brisa veraniega se coló en el interior de la casa junto al anuncio del joven muchacho que venía entrando en ese momento antes que la puerta se cerrara a su espalda. Dejo caer su mochila en el sofá cuando paso por la sala en su camino hacia la cocina en busca de algo refrescante. Adoraba el concepto de las vacaciones, pero realmente no soportaba el calor. Justamente tenía la cabeza dentro del refrigerador disfrutando del aire frio de la nevera cuando escucho a la otra persona con la que vivía:

-¡Teddy, te he dicho que no dejes tus cosas en la escalera!-Estaba intentando recordar si había dejado sus zapatos o su equipo deportivo en los escalones esa mañana cuando percibió a la otra persona entrar en la cocina-Llegaste temprano…

-Sí, la práctica del equipo se canceló-Respondió el menor encogiéndose de hombros-Algo sobre una reunión o algo así con los directivos de la uni´, y como la temporada ya acabo nos están dando un descanso.

-Aun no preparo el almuerzo-Escucho a modo de disculpa para entonces girarse y dedicarle una sonrisa despreocupada a la persona que había cuidado de él durante los últimos siete años: Jacob Black.

-Pique algo de camino aquí…-Respondió con soltura guiñándole un ojo-No te preocupes.

-Jmp-Por su parte el quileute no pudo evitar bufar por la nariz-Te he dicho-

-Si si, la chatarra es mala…-Cito el muchacho a la retahíla de siempre antes de dar un trago a su jugo.

Una pequeña sonrisa se trepo por los labios de Jacob mientras le dedicaba una mirada paciente a un Teddy de ya veintitrés años. Durante los últimos siete años había observado en primera fila como el chico inglés y revoltoso que había conocido en Forks se convertía en un joven adulto. Ahora Teddy y él tenían la misma estatura, lo cual era decir bastante ya que él mismo había crecido considerablemente. Además, como miembro titular del equipo de lacrosse de la universidad había desarrollado una musculatura bastante respetable, aunque seguía siendo de complexión delgada. Sus facciones se habían endurecido levemente, dejando atrás cualquier impresión infantil para dar paso a una forma mucho más madura, rematada con una barba bien afeitada y muy masculina.

Con el tiempo se había acostumbrado a que las personas lo tomaran por su hermano menor. Especialmente porque Teddy insistía en lucir el mismo tono de piel nativo americano de Jake, así como usar su mismo corte de cabello. Y ocasionalmente tomaba alguna prenda prestada. Sin embargo, sus ojos se mantenían siempre el mismo color verde esmeralda.

Así los había mantenido desde ese día.

-…-Apenas pudo disimular el suspiro en su pecho bufando por la nariz-Ve a ducharte, comeremos pasta-Mando mientras despeinaba el cabello negro del mago en un gesto muy fraternal.

-¡Si, señor!-Respondió Teddy disfrutando del gesto igual que un cachorrillo-¿Puede ser con salchichas?

-¿A poco se comen de otro modo?-Bromeo Jacob dándole una cariñosa bofetada-Anda, ve a ducharte.

-Eres el mejor…-El repentino abrazo no era tan sorpresivo, Teddy era siempre muy efusivo. Jacob se quedó en la cocina y él se apresuró a cruzar el pasillo hacia su habitación. Desvestirse fue rápido, pero cuando solo quedo en su ropa interior cayo en cuenta de un pequeño detalle. Una pequeña maldición se coló por su garganta mientras emprendía el regreso a la cocina, donde Jacob ya estaba montando el agua caliente para la pasta-¡Papá! No tengo ropa limpia, ¿te importa si-

-Lave una carga esta mañana-Le atajo el mayor mientras sacaba las salchichas del congelador-Aun está en la secadora-Atajo dedicándole una sonrisa de suficiencia al tiempo que un pequeño calor punzante se instalaba en su pecho. Igual a cada vez que Teddy se refería a él con el apelativo paterno.

-Eres el mejor-Respondió Teddy antes de regresar por el pasillo e ir directo al baño. Saco una toalla del cesto y se metió directo en la ducha dejando que el agua fría le golpeara de lleno, desplazando cualquier rastro de sudor de su cuerpo y brindándole un agradable escalofrió hasta que se habituó a la temperatura.

La ducha no le tomo demasiado tiempo, un poco de champú y algo de jabón rosa y estaba listo. Aunque no fue sino hasta que se detuvo un segundo frente al espejo del baño que sus pensamientos se desconectaron de sus acciones y se enfocó única en él. Cuando era niño adoraba jugar con sus habilidades de metamórfago, a nunca repetir el mismo estilo dos días seguidos.

"-Algún día te vas a cansar… Espero que sea pronto, ese rosa es demasiado-"

Una media sonrisa de nostalgia se cruzó al recordar las palabras que él le había dicho hace tiempo. Tenía razón. Se cansó de ser un niño y se decidió por ser el hombre que ahora le devolvía la mirada a través del reflejo: ojos verdes como esmeraldas, el cabello negro revuelto, tez morena rojiza y una quijada cuadrada.

Y a diferencia de cualquier otro aspecto que pudiera imaginar, de alguna forma no tenía que concentrarse para mantener ese. Le salía de forma natural. Y tampoco era difícil saber por qué. Después de todo, acomodaba las cualidades que más le gustaban de sus padres.

Posiblemente en este punto muchos estarán preguntándose sobre los eventos ocurridos hace siete años que les habían conducido a él y a Jacob a aquellas circunstancias.

Flash Back, siete años atrás:

-¡IMBECILES!-Rabastan Lestrange había alcanzado el nivel de ira en el que solo lanzaba una maldición tras otra contra el imbécil que había cometido el error de asesinar a su pieza más valiosa-¡IDIOTAS!-Escupió con rabia aun por encima del viento que rugía dentro de la casa-¡Maten a los otros y traigan el cuerpo de Potter! ¡Aún puede sernos útil! ¡RÁPIDO!-No tenía idea de nada. En ese momento solo hablaba a través de su demencia y fanatismo, desesperado por cumplir su oscura ambición.

Al mismo tiempo, indiferentes al diluvio que se había desatado sobre ellos, Teddy observaba pasmado como Jacob acunaba el cuerpo cada vez más frio de Harry mientras conllevaban lo que solo podía ser la despedida más apropiada para una historia que no pudo ser. El mago y el quileute compartían el que era su primer y último beso:

-Te… quiero, Jake…-Con un último suspiro las palabras finales de Harry Potter escaparon de sus labios y golpearon sobre los tibios labios de Jacob, cuyas lagrimas ya se mesclaban con las gotas de lluvia en el pálido rostro del chico en sus brazos.

-¿Harry…?-No podía ser. No podía creerlo. Seguramente había visto mal. La maldición no pudo haber golpeado a su padre; él siempre había estado allí para Teddy. Cuidándolo. Apoyándolo. Harry estaba en todos sus buenos recuerdos, y también era su recuerdo más antiguo. Harry no envejecía. Harry estaría con él cuando se graduara, lo ayudaría a decidir qué hacer luego, se treparía del techo cuando le dijera que quería tomarse un año sabático; y él estaría allí cuando formalizara su relación con Jacob, lo apoyaría como siempre lo apoyo a él, llevaría los anillos y seria su padrino-¿Papá…?-Y fue entonces, cuando palpo el pecho inerte del mago que algo dentro suyo se quebró.

Había perdido a sus padres biológicos. Y ahora, había perdido a Harry también.

-¡Por un demonio! ¡Tráiganlo! ¡TRAIGAN EL CUERPO DE POTTER!-

-¡…!-Por encima del rugido de la tormenta pudo escucharse el rugido demente de Rabastan, arrastrándolo dolorosamente a la cruel realidad. Seguían atrapados en la guarida de los magos tenebrosos, rodeados, con un Seth malherido y con… un cuerpo-Jake…-Estaba sorprendido de poder articular sus palabras por sobre su dolor-Tenemos que-

-Quédate aquí-En otro momento habría reparado en lo peculiar que era poder escuchar la voz de Jacob aun por encima del estruendo del viento y la lluvia. Pero ahora Teddy solo pudo reaccionar a tiempo para aferrarse al brazo de Jacob luego que este recostara el cuerpo de Harry en el suelo:

-¡NO!-Estaba seguro de que se había desgarrado la garganta-¡Por favor.. por favor, Jake!-Acababa de perder a su padre. Se había sacrificado por ellos. No podía perderlo a él también-¡…!-Fue entonces que lo noto. Cuando miro a los ojos de Jacob tuvo que tragar grueso: sus ojos, el color. Brillaban de tal forma que-

Quedándose aún pasmado y de rodillas en el suelo, vio como Jacob Black se levantó y se giraba para enfrentar solo a los magos tenebroso:

-¡Sectumsempra!-Su cuerpo reacciono por puro instinto: extendió su mano y se interpuso en la trayectoria de la maldición que iba dirigida a Teddy-¿Qué demonios…?-Pero la mano se mantuvo en su lugar, sosteniendo la maldición que parecía vibrar y sacudirse entre los dedos mientras era contenida.

Teddy no podía creer lo que veía. Numerosos cortes se abrían en la piel del quileute: en el dorso de su mano y hasta su muñeca y el codo. Pero tan pronto como se formaban volvían a cerrarse sin dejar escapar ni una gota de líquido escarlata. Y unos segundos después la mano de Jacob se cerró en un puño y aplasto la maldición disipándola en múltiples chispas.

Teddy no podía llegar a imaginar que era lo que estaba ocurriendo y solo boqueaba ante aquellos eventos.

-¡Confringo! ¡Difindo! ¡Incendio! ¡Reducto!-

De la nada cuatro rayos de luz se lanzaron contra el quileute desde diferentes direcciones.

Teddy no estaba seguro de donde habían surgido. Pero cuando escucho la cadena de embrujos y los destellos de luz iluminaron como relámpagos de colores dentro de la tormenta se había arrojado y cubierto a Seth y el cuerpo de su padre; no estaba seguro de que ocurría. Aún estaba muy shockeado. Aterrado. Devastado. Su mente no lograba enfocar una línea de pensamientos coherentes, pero al menos su cuerpo reaccionaba en protegerlos a ellos. De alguna forma sabía que Jake se haría cargo de todo.

Aunque una pequeña parte de él lograba alcanzar a preguntarse, ¿qué había ocurrido con Jacob Black?

Fin del Flash Back

Esa tarde, luego de almorzar Jake y Teddy decidieron quedarse en casa. Con el aire acondicionado al máximo, por supuesto. Si Teddy no soportaba los treintaisiete grados del verano en Boston, para el quileute era un verdadero infierno. De todas formas, tenían su consola nueva de videojuegos y NETFLIX para pasar el rato. Y justamente habían elegido ya una comedia para ver cuando la puerta de entrada del departamento se abrió y entro el único residente faltante de su pequeña familia:

-¡Estoy en casa!-Se anunció con voz jovial.

-¡Estamos en la sala!-Anuncio un muy animado Teddy. Escucharon los pasos apresurados y luego como un cuerpo caía pesadamente en el sofá justo en medio de ellos-Llegas tarde-Espeto el metamorfo con falso enojo.

-Lo siento, tuve que hacer horas extras… ¿Me perdonas, osito?-Inquirió con sus mejores ojos de cordero degollado. Por su parte Jacob no pudo evitar bufar divertido por la nariz, como si Teddy necesitara una excusa para besar a su novio. Estaba muy acostumbrado a las muestras de afecto de esos dos. Le alegraba ver a ambos tan felices juntos, aunque al principio había sido algo duro para ambos.

La recuperación había sido lenta. Para todos, pero especialmente para ellos.

Teddy había tenido severos episodios de depresión, subidas y recaídas que apenas podían tratar con el psiquiatra. Al principio no hablaba con nadie que no fueran Seth o Luna, quien amablemente les había permitido quedarse en su casa por casi un año. Y claro, Jacob; aunque su estado era bastante más delicado en otro sentido.

Flash Back:

Para Seth, los eventos en aquella casa embrujada no eran más que una densa y oscura bruma en su mente.

Recordaba claramente todos los eventos previos: como acompaño a Teddy hasta su casa en ruinas y cuando se infiltraron por el sótano. Pero apenas lograba recordar con claridad haberse encontrado con Jacob. Y luego de eso solo una gran laguna mental hasta que despertó con un horrible dolor en su abdomen.

-Buenos días, señor Clearwater…-Había transcurrido una semana desde que despertó en ese extraño hospital. Todo el lugar gritaba "antiguo" en negritas, pero al parecer eran los únicos que podían tratar su herida. El Hospital San Mungo para Enfermedades y Heridas Mágicas-¿Cómo se encuentra?

-Mejor-Respondió con total honestidad. Los primeros días la herida en su abdomen le había hecho sentir el infierno, hasta el punto de tener que ser sedado mágicamente para poder aplicarle tratamiento. Al parecer era producto de la mescla entre una maldición de deflagración y un embrujo punzante.

-Puedo verlo…-La medibruja que le atendía era una mujer amable, siempre iba para revisar sus vendajes y hacerle beber las horribles posiciones médicas. Paso un par de minutos sondeando la herida con su barita para dar finalmente un veredicto-¡Excelente! Felicidades señor Clearwater, la magia oscura ha sido completamente limpiada de su herida.

-¿Significa…?

-Sí, un hechizo cicatrizante y podré darle el alta esta tarde-Respondió la bruja con ánimo.

-o-

En cualesquiera otras circunstancias Seth habría estado más que dispuesto a presumir de la cicatriz en su abdomen, alegando que le hacía ver más rudo y listo para hablar del acto heroico que se la había ganado. Incluso hablaría del increíble concepto que era viajar a través del fuego entre dos chimeneas o de todas las cosas locas que vio y escucho durante su estadía en San Mungo.

Pero ahora solo podía pensar en fajarse su camisa y apresurarse en seguir a Hermione Granger por los pasillos de la casa en la que había aparecido tras cruzar el hogar. Era gracias a la bruja que seguía vivo; después de todo fue Hermione quien lo traslado al hospital mágico y se encargó de cubrir todos sus gastos, así como de ayudar a Sue y a Leah para que fueran a visitarlo. En poco tiempo todos habían aprendido a apreciar a la morena, y más aún tras leer esa edición de El Profeta que Leah había conseguido. Aun le costaba creer que Harry fuera algo así como una celebridad en el mundo mágico, "Su salvador" lo llamaban. Y la biografía y las declaraciones que había leído después.

¡Dios! Aun le costaba creer que una persona tan increíble hubiera aparecido de repente en un lugar como Forks. Y sabía que aún había muchas cosas que ignoraba, puesto que Hermione se aseguró de que nadie supiera de su conexión con Harry Potter y le pidió a él, y a todos, que no dijeran nada al respecto.

-¿Seguro que puedes moverte tan pronto?-Inquirió Hermione mirándole preocupada cuando llegaron al pie de las escaleras de caracol de la casa.

-Estoy bien-Respondió rápidamente-Me preocupan más ellos…

-Afff…-La bruja apretó su mano alrededor del pasamanos al tiempo que suspiraba con pesadez mientras se cubría el rostro con ambas manos. Era la imagen de la absoluta devastación, podía oler como la impotencia se filtraba por todo su alrededor y no pensó que nunca pudiera sentir tanta pena por alguien. En un gesto inesperado, Seth cerro el espacio entre ellos y le brindo el abrazo que tan desesperadamente parecía necesitar-Lo siento…-Dijo la morena mientras se dejaba confortar-Acabas de salir del hospital y yo aquí comportándome como-

-Ey ey, tranquila…-No estaba seguro de donde surgía aquel tono tan tranquilizador, pero parecía surtir efecto-Todos están pasando por mucho. Está bien si necesitas un minuto o dos-

-No puedo hacer eso-Espeto la bruja con la vos quebrada-¡Merlín! Es que… Teddy esta devastado, apenas me mira; lo de Ron, su familia. Bill me está ayudando mucho, pero- Rabastan Lestrange sigue suelto, y Draco ¡dios tengo que hacer algo por el! Y los reporteros no dejan de acosarnos y esa… Aff, solo, es demasiado que hacer-Al parecer necesitaba solo dejar salir un poco sus emociones. Se escuchaba mucho más recompuesta.

-Si podemos hacer algo…-Ofreció Seth, sintiendo como la respiración de la bruja se calmaba y brindándole un poco de espacio:

-Gracias-Sintiéndose un poco más centrada, Hermione le dedico una sonrisa sincera-Pero yo me encargare de todo en este lado. Ustedes preocúpense por sanar-Agrego con confianza-Odio decirlo, pero… Son todo lo que Teddy tiene ahora.

En primera instancia Seth habría querido rebatirla. Pero en el fondo sabía que era cierto.

Debido a que los buitres del El Profeta no descansarían hasta tener una declaración del ahijado y único pariente cercano a Harry Potter, Hermione había arreglado una especie de casa de seguridad en complicidad con otra persona. De confianza por supuesto. La bruja había dejado a Seth al pie de las escaleras, alegando que no quería perturbarlo e indicándole en que habitación estaban. Seth subió rápidamente los escalones en espiral y llego a la puerta designada; no pudo evitar que su nariz notara algo peculiar en los aromas que emanaban de allí.

Justo iba a llamar a la puerta cuando esta se abrió de repente:

-Oh, felicidades por tu alta-Saliendo venia una mujer joven, con el largo cabello rubio hasta su cintura y cargando una bandeja de comida vacía. Tenía un aire levemente ido, pero igualmente podían apreciarse atisbos de tristeza en sus ojos azules-Teddy se alegrará de verte.

-¿Seth?-La bruja de cabello rubio le dio paso antes de salir luego que el chico llamara desde adentro. El quileute se acercó y, a pesar de haber escuchado todas las advertencias antes, no pudo evitar contener el aliento ante lo que vio allí-

Fin del Flash Back

En todo momento Seth se quedó con ellos. A pesar de las protestas de Sam y de Leah el joven quileute se mantuvo siempre cerca de Teddy; estuvo con él en cada recaída o episodio que sufrió. Estuvo presente durante la negación, la negociación, la ira y la aceptación. Obviamente también leyó todo el material que pudo respecto a cómo lidiar con el duelo para ser de ayuda real.

¿Fue fácil? Claro que no. Al principio Teddy no era nada más que un cascaron vacío que apenas si interactuaba con su entorno. Luego, con el paso de las semanas vinieron los picos de humor. En más de una ocasión le grito a Seth, le arrojo los platos o lo golpeo directamente con todas sus fuerzas. Las cosas que le dijo. La culpa que le acredito. La furia en sus ojos. Todo eso Seth lo resistió sin quejarse ni una vez, y siempre le devolvió una pequeña sonrisa junto con las palabras "Me quedo, Teddy".

No fue sino hasta seis meses después, mientras Luna y Hermione atendían a Jacob que el joven metamórfago se acercó a Seth y le ofreció una disculpa. Seth no dudo en responderle con un abrazo, soltando lágrimas de alivio al ver que Teddy, SU Teddy, había vuelto:

-¿Cómo puedes ser tan bueno conmigo? Y-yo fui un idiota-

-No fuiste un idiota, Teddy. Fuiste humano.

-Aun así-

-Aun así, nada. Lo siento, pero estas atrapado conmigo ahora. Y para siempre.

-¡…! ¿Seth…?

-Perdóname por no haberme dado cuenta antes.

Así es, Teddy era la impronta de Seth. Siempre lo había sido, desde el primer momento. Y claro, entonces fue el turno del quileute para ofrecer mil disculpas. Aunque al principio nadie comprendía porque había ocurrido así con él cuando todos los demás imprimieron no más ver a sus respectivas parejas.

La explicación más plausible para todo fue una mala sincronía entre el cuerpo y la mente de Seth. Todos estaban de acuerdo en que Seth era demasiado joven cuando entro en fase por primera vez, causado por el dolor de perder a su padre. Era prácticamente un niño, inexperto e inmaduro. Y ese fue el punto clave. El Lobo, su cuerpo, estaba siempre preparado para emparejarse; pero su mente, Seth, era demasiado inmaduro y de alguna forma lo suficiente como para haber entorpecido el proceso de la impresión. Aunque su mente no lo entendiera su cuerpo reaccionaba siempre con la presencia de Teddy. La presencia de su otra mitad. Fue por eso que el distanciamiento dolió tanto, y también fue por eso que su lobo le había "atacado". La causa del dolor cuando más tarde intentaba alejarse cuando Teddy le necesitaba.

Aunque al principio no fue tan fácil aceptarlo. Teddy se disculpó mil veces, pero no se sentía mentalmente estable como para querer establecer una relación romántica. Por mucho que la hubiera deseado antes. Justo en ese momento el necesitaba sanar. Seth solo respondió con un casto beso en su frente antes de prometerle estar siempre a su lado, aunque fuera solo para esperar.

-¿Cómo se llama la película?-De eso hacían ya unos cinco años. Ahora "Seddy", como Teddy insistía en referirse a ellos, era una relación que iba mucho más allá de lo platónico. Para horror de Jacob, a veces, especialmente cuando tenía que recordarle a Teddy poner esos embrujos de insonoridad en su habitación.

-"¿No es romántico?" La elegimos porque sale la gorda Patricia…-Pero adoraba ver a esos dos juntos, tan enamorados el uno del otro. Ambos habían crecido y madurado mucho estando juntos.

-Los dejare disfrutar la película-Anuncio Jacob mientras se ponía de pie. Disparando de inmediato las protestas de los muchachos:

-Oh vamos, papá. No seas aguafiestas-

-Sí, suegro. Prometemos mantener las muestras de afecto al mínimo-Bromeo Seth.

-Jmp-Jacob bufo ante la descarada mentira y negó con la cabeza-No, no. Los conozco y de todas formas pensaba dormirme temprano para mañana-Confeso con una mirada velada de tristeza.

-Ah, claro…-Por su parte Seth estiro su mano sobre la de Teddy y la apretó con fuerza-Iremos a dormir apenas acabe la película-Jacob asintió con la cabeza, beso a cada uno en la coronilla antes de dirigirse a su habitación.

Una vez solo se aseguró de colocar el seguro a la puerta y se arrojó de espaldas sobre el colchón para quedarse mirando al techo en la oscuridad consciente de lo mucho que tardaría en conciliar el sueño. Había tenido problemas para dormir los últimos siete años, pero por esas fechas era notablemente peor. Especialmente porque las pesadillas aumentaban considerablemente por esos días.

Cuando se acercaba el aniversario de la muerte de Harry.

Flash Back:

Durante generaciones los Quileutes se habían asegurado de transmitir claramente a los miembros de la manada lo que implicaba la impronta. Si bien al principio todos los jóvenes lobos lo tomaban como la simple exageración normal de los ancianos, en cuanto encontraban a su pareja se daban cuenta que en realidad las leyendas no hacían justicia al vínculo. Y siempre, en algún momento, se preguntaban con temor cuanto tiempo podrían disfrutar de ello. Pero habían pasado setenta años desde que hubo miembros de la tribu que despertaran el gen del lobo, no quedaba un solo miembro que pudiera hablarles sobre ello; además, en el fondo, ninguno estaba seguro de querer saberlo.

De la nueva generación de lobos, Jacob Black tuvo que pasar por una experiencia peor. El lazo de impresión se estableció, se tensó hasta el extremo y se rompió. Todo de una sola vez durante apenas una fracción de segundo. Mientras sostenía el cuerpo de Harry en sus brazos pudo sentir como la vida escapaba de su cuerpo y al mismo tiempo fue como si le hubieran arrancado un gran pedazo de él. Reemplazándolo por una estaca ardiente que le atravesaba desde el pecho hasta sobresalir por su espalda.

-¡Por un demonio! ¡Tráiganlo! ¡TRAIGAN EL CUERPO DE POTTER!-

-Jake… Tenemos que-

Apenas era consciente de haber escuchado la voz suplicante de Teddy y adivinando su intención:

-Quédate aquí-Murmuro para entonces sentir al chico aferrarse a su brazo luego que recostara el cuerpo de Harry en el suelo:

-¡NO! ¡Por favor.. por favor, Jake!-Comprendía lo que intentaban decirle. Lo entendía, lo razonaba, sabía que era lo más sensato. Pero "él" simplemente no podía irse y huir. No sin hacerles pagar.

No estaba seguro de si lo había vocalizado o solo transmitido la idea con su mirada cuando vio a Teddy directamente a los ojos. Él solo se levantó y se giró para enfrentar solo a los que ahora eran sus presas:

-¡Sectumsempra!-Su cuerpo reacciono por puro instinto: extendió su mano y se interpuso en la trayectoria de la maldición que iba dirigida a Teddy-¿Qué demonios…?-Pero la mano se mantuvo en su lugar, sosteniendo la maldición que parecía vibrar y sacudirse entre los dedos mientras era contenida.

Incluso Jacob observo sorprendido su puño a medio cerrar. Podía sentirlo. Era la primera vez que apreciaba la magia, pero podía decir sin duda alguna que era magia oscura. La misma que ya antes le había golpeado de echo. Su ceño se frunció antes de cerrar su puño y "aplastar" la maldición. Tenía múltiples cortes en su mano y la muñeca, pero no paso mucho antes que se cerraran sin más. Mucho más rápido que la regeneración de cualquier miembro de la manada.

-¡Confringo! ¡Difindo! ¡Incendio! ¡Reducto!-

De la nada cuatro rayos de luz se lanzaron contra el quileute desde diferentes direcciones.

Para su alivio, de alguna forma, pudo percibir que Teddy logro cubrirse y a los otros. Y no era solo eso. Podía sentir todo a su alrededor de una forma indescriptible. Era una sensación diez veces más intensa y clara que enviaban todos sus sentidos a su cerebro. No era solo lo que veía, escuchaba y olía. Podía sentir los cambios de temperatura en el aire, la dirección de las corrientes de aire, cada gota de lluvia golpeando en la superficie del agua estancada que ya les llegaba hasta los tobillos y más importante… Podía sentir a sus presas.

Por su parte, ninguno de los magos tenía idea de que había ocurrido, pero tenían un horrible presentimiento respecto a ese sujeto. El impacto levanto de todos los hechizos de antes una enorme cortina de humo cuando golpearon su objetivo y todos bajaron sus baritas, un poco más tranquilos. Además, que finalmente esa maldita tormenta había cesado dejando todo medio inundado. Uno de los magos que había llegado luego como refuerzo, y el que estaba más cerca se animó a dar un paso en dirección al cuerpo:

-¡…!-Fue un ruido extraño. Desde su lugar Rabastan Lestrange pudo percibir unas pocas olas en el agua antes de disipar todo el humo y la niebla con un gesto de su barita. Lo que vio le envió un escalofrió por toda su piel:

De pie, a solo par de metros tras el ahijado de Potter, estaba el cuerpo aun de pie de Macnair Jr. Era una visión escalofriante digna de cualquier escena de terror: su brazo y parte del torso izquierdo parecían hacer sido arrancados de golpe, dejando varias costillas rotas que sobresalían de entre la carne expuesta mientras el hombre boqueaba una y otra vez. Incluso podía verse el movimiento acelerado de su pecho mutilado antes de que cayera de rodillas, y habría terminado de caer al frente justo sobre el cuerpo del uno de los intrusos:

-¿¡Qué demonios- De no ser por que algo se extendió fuera de las sombras a su espalda y le sujeto de la cabeza con fuerza. Lestrange pudo ver como su colega agitaba los ojos frenéticamente de un lado a otro intentando ver la "mano" que le sujetaba antes de ser jalado de golpe hacia atrás. Dejando solo su cuello mutilado y su cuerpo caer inerte a un lado.

-O-

Mientras buscaban por los alrededores de la reserva Sam y todos los miembros de la manada tuvieron una horrible sensación mientras estaban en fase. Por un instante todos sintieron como el lazo mental de Jacob se reestablecía con el resto de la manada, y para horror de todos era la misma sensación de descontrol que sintieron con Seth durante el evento de Port Ángeles. Con la única diferencia que, de alguna forma, podían ver y sentir todo con sus sentidos como si fueran ellos realmente.

Quil vio como un hombre era atravesado por el abdomen y sintió como si fuera su mano la que se empapaba en la sangre caliente; Leah sintió en sus fauces el sabor oxidado de la sangre cuando un sujeto fue decapitado; Paul vio a los ojos aterrados de una mujer decrepita antes que sintiera sus garras desgarrar su cuello. Y las visiones de terror no se detuvieron allí. Embry fue el primero en salir de fase, sin valor para ver lo que ocurriría con el pobre diablo al que habían arrancado una pierna. Leah, Jared y Paul no tardaron en seguirlo. Estaban todos pálidos y agitados; la sola visión de la masacre era apenas tolerable, pero sentirlo de aquella forma era más que demasiado. Sam fue el único que se mantuvo en fase, aunque podía apreciarse como el pelaje en su lomo estaba erizado y como su cuerpo temblaba ante lo que veía.

-Jacob…-No tenía idea de que estaba ocurriendo, pero tenía que llegar allí cuanto antes.

-O-

-¡MATENLO! ¡MATEN ESA COSA!-

No podía verlo con claridad. Apenas podía seguirle la pista con la mirada mientras se movía a través de la habitación acechándolos. Acechándolo. Pudo ver como una enorme figura saltaba sobre Scabior, cuyos gritos se mesclaron con el escalofriante sonido chapoteante de su carne al ser desgarrada. Luego se giró y se enfocó en Amos quien estaba a su derecha.

Rabastan no era estúpido. Sabía que lo estaban dejando a él para el final.

-¡Crucio! ¡IMPERIO!-

-¡Merl- ¡Ugh!-

-¡BOMBARDAM MAXIMA! ¿Le di- ¡Agggh!-

Podía escucharlo. Oía los sonidos de las explosiones de magia, decenas de embrujos y maleficios:

-¡Es inútil! ¡Rebotan! ¡Tenemos que- ¡ARRRGHH-

De alguna forma había logrado escapar hacia el salón principal. Sabía que era una estupidez. Pero el miedo se había colado hasta lo más profundo de sus huesos. Se encontraba de pie a solo unos pasos del cuerpo en obsidiana de su señor apuntando con su barita a las ominosas puertas cerradas que ahora eran golpeadas una y otra vez por varios de sus cómplices suplicando socorro.

-¡…!-Trago grueso cuando los gritos y los golpes se detuvieron abruptamente.

Un par de segundos después la puerta de la derecha se abrió lentamente, a pesar de haber estado cerrada y bloqueada por varios encantamientos. Se sentía estúpido por dejar que sus rodillas temblaran cuando observo la sombra que se colaba adentro hacia el palco; él era un noble descendiente de la familia Lestrange. Su magia había estado siempre muy por encima de la de todos los magos a su alrededor.

-"Esa "cosa" no era nada más que un animal grande"-Pensó complaciente y arrogante mientras aferraba su barita. Para ese momento la criatura había bajado ya las escaleras y se acercaba lentamente a él-Maldito monstruo-Siseo con asco al percibir que su acechador se estaba tomando su tiempo. Como si disfrutara al oler su temor.

En el instante que una de sus patas delanteras se adelantó sobre la primera línea de letras y rumas gravadas estas comenzaron a brillar y a chispear. Rabastan Lestrange sonrió triunfal. Cualquiera que no poseyera la marca maldita y que intentara cruzar la barrera seria automáticamente convertido en "alimento" para la estatua tras él. La criatura bufo un poco al notar que su pata había quedado adherida al piso.

-¡Estúpido! ¡Asqueroso… asque… -Pero lo que ocurrió a continuación provoco que su valor y su vejiga fallaran.

La criatura continuaba forcejeando con su pata atrapada, hasta que finalmente se liberó. Los ojos del mortífago se abrieron por completo hasta casi salirse de sus orbitas al ver que la bestia frente a él se había arrancado su propio miembro; y fue peor cuando vio su hueso volver a crecer, sus músculos y ligamentos extenderse desde su herida abierta, la piel y el pelaje para finalizar con un par de brillantes y grandes garras.

El mismo proceso se repitió una y otra vez Dejando un escalofriante rastro de miembros mutilados tras de sí. Como el testimonio de su determinación para acabar con la vida que ahora se encogía cobardemente al pie de una estatua balbuceando incoherencias y ofreciendo una inútil resistencia. Una sonrisa malvada se dibujó en él:

-No… no… He trabajo… He matado. He mentido. He hecho todo para lograr levantar a los que somos puros…-Entre cada pausa el ultimo mortífago arrojaba una maldición diferente. Y todas inútiles. La magia simplemente rebotaba o explotaba en cuanto hacia contacto con "eso"-No… ¡NO LLEGUE TAN LEJOS PARA SER DETENIDO POR UN MALDITO MONSTRUO!-Bramo iracundo mientras levantaba su barita-¡AVADA KEDA-

Fue solo una dentada, su barita y la mitad de su brazo habían desaparecido.

-¿Qué… qué ¡DEMONIOS…?!-La sonrisa ensangrentada y salvaje llena de colmillos era simplemente la prueba de que solo había estado jugando con él-Jeh… Jeje… ¡Jajajaj! ¡AJAJAJAJAJAJA!-Una risa estridente e histérica fue todo lo que emergió de su cuerpo cuando su mente finalmente sucumbió a la demencia al ver como el llamado monstruo se erguía en sus patas traseras.

La fuerza de su risa no hacía más que incrementar mientras su cuerpo temblaba cargado de adrenalina y temor. No había forma de definir al monstruo frente a él: parecía una figura humanoide, pero sus dimensiones eran desproporcionadas, solo era claro como algo parecía sobresalir de su cuerpo. Su pecho se agitaba casi tanto como el del mago, y por un instante tuvo la estúpida impresión de que se reía con él. No. La criatura inclino su cabeza hacia atrás y de repente su pecho elevado se quebró en dos dejando expuesta una boca mucho más grande y aterradora con varias filas de dientes que sonreía y babeaba ante lo que vendría a continuación…

Desde afuera de la sala y extendiéndose por todo el lugar podía escucharse como ocasionalmente una risa demente se colaba entre lo desgarradores bramidos de dolor mientras el ultimo mortífago desaparecía de la faz de la tierra en una lenta mescla de colmillos y garras afiladas con un último pensamiento:

-"Ah, es una estaca. Ahora entiendo… Jeh, espero que duela, bastardo"-

Fin del Flash Back

El aniversario era siempre un día muy tranquilo. Jacob se levantaba temprano y preparaba el desayuno para los tres. Sabía que Teddy se despertaría llorando de alguna pesadilla, pero también sabía que Seth se quedaría con él y lo consolaría hasta que pudieran bajar a comer. Todos intentaban mostrar su mejor cara, pero tampoco trataban de disimular sus emociones.

Además, debido a la distancia tenían que viajar a través de la red Flu para ir a la tumba de Harry.

-Hola, papá…-Teddy era siempre el primero en saludar a la loza de mármol pulido que rezaba "Harry James Potter. Amado padre y fiel amigo" y frente a la cual siempre había numerosos ramos de flores. Anteriormente habían tenido encuentros muy desagradables con la prensa esperándoles, pero Jacob se encargó de dejar muy claro lo que le pasaría a cualquiera la próxima vez que se acercaran a menos de un kilómetro mientras ellos estaban allí-Han pasado siete años, te extraño mucho.

A su lado, Seth le abrazaba por la cintura cálidamente mientras dejaba su propio ramo de lirios:

-Todos lo hacemos-Acoto el muchacho-La última temporada estuvo increíble, debiste ver a tu hijo. Anoto el gol ganador contra los campeones del año anterior ¡estuvo increíble!

-¡A Seth lo ascendieron! Ahora es el asistente en jefe del cuerpo de seguridad-

Así era casi siempre. Teddy y Seth contaban las noticias del ultimo años como si intentaran hacer quedar bien al otro; igual a como lo habrían hecho durante la cena un viernes por la noche de haber vivido mejores circunstancias. Jacob siempre les daba su espacio primero, vigilando disimuladamente a sus alrededores al tiempo que visitaba otros dos sepulcros.

Después de todo la tumba de Harry se encontraba en el Valle de Godric, no muy lejos de las tumbas de sus padres. Desde que Hermione se lo dijo Jacob se aseguraba siempre de llevarles un ramo a cada uno mientras Teddy y Seth hacían su visita:

-… papá también te hecha mucho de menos-Acoto el metamórfago mirando a lo lejos la figura trajeada de Jacob agachada frente a la tumba de Lili Potter-Lo hubieras visto la primera vez que lo llame así. Pensé que le iba a dar un ataque, me sentí un poco mal porque también lloro, pero sabes que se lo ganó a pulso ¿no?

Sin embargo, fue bastante complicado al principio. Después de todo cuando regreso a la normalidad Jacob había perdido un año de su vida, por no mencionar los seis meses de recuperación. E incluso entonces ya había tomado la decisión de hacerse cargo de Teddy. Puede que ya no fuera un niño, pero tampoco pensaba dejar abandonado al chico. Aunque al principio parecía más como si Teddy fuera quien cuidaba de él.

Claramente el quileute no tenía idea de que hacer y, honestamente, era un desastre: apenas podía cocinar algo más que solo emparedados, varios de los electrodomésticos eran un misterio para él, la primera vez que intentó lavar tiño todo de rosa, por no mencionar que muchos productos de limpieza le provocaban fuertes estornudos. Y a eso se le sumaban el hecho de que trabajaba de día en un taller como mecánico y asistía a la escuela nocturna para sacar su diploma. En varias ocasiones Teddy intento convencerlo de tomarse las cosas con más calma; después de todo él tenía dinero más que suficiente para sobrevivir en Gringotts. No era necesario que Jake se matara todos los días en trabajar, mejor podría invertir ese tiempo estudiar o en recuperarse, pero el quileute simplemente insistió en que no podría ver a Harry a la cara si hacia algo como eso.

Por supuesto nadie los dejos solos. Hermione estaba ocupada lidiando con muchas cosas, pero escribía cada semana darles noticias; Sue se quedaba con ellos cada fin de semana y se encargaba de enseñarle a Jacob sobre los quehaceres domésticos. Las visitas de Luna eran bastante impredecibles, pero siempre que andaba cerca era como si los espíritus de todos se revitalizaran; era de esas presencias peculiares que animaba siempre sin agitar demasiado.

Para el segundo aniversario Jacob llevo su diploma de preparatoria y una botella de vino con la que brindaron.

-Me habría encantado escuchar tus historias-Acoto Seth cuando Teddy oculto el rostro en su pecho para llorar-Hermione y Luna me han contado unas muy locas… Oye-Llamo mirando hacia su novio mientras peinaba su cabello hacia atrás con cariño-¿Quieres que…?

-Si-Respondió Teddy secándose sus lágrimas mientras se ponía de pie-Vamos, es turno de Jake.

Sin embargo, en esa ocasión Jacob no estaba tan concentrado en ellos. Sino más bien en confrontar al hombre de pie a la sombra de un viejo sauce, vestido con una túnica gris y cargando un ramo de claveles en su mano izquierda:

-Malfoy…

Flash Back:

Para la noche todo era un caos en el complejo que se estaba urbanizando y que los magos habían elegido como guarida. Las alarmas de magia oscura se habían disparado y una docena de aurores de la MACUSA estaban examinando el área alrededor; muchos estaban aún examinando y sacando los cuerpos de entre los escombros de la casa. Había grandes residuos de magia espacial, así como de distintas maldiciones y maleficios, así como la extraña firma mágica que manaba de la criatura que esperaba a un lado envuelta alrededor de un adolescente de dieciséis.

-Ya respondí a todas sus preguntas y les dije todo lo que sé-Un poco apartada de todo, Hermione se encargaba de reportar lo ocurrido a los agentes del Ministerio. O al menos a dar una versión mucho más plausible, cuidando de no dejar que ninguna sospecha recayera sobre alguno de ellos. Después de todo ni ella sabía la totalidad de los eventos.

-Aún necesitamos explicar "eso"-Atajo uno de los aurores apuntando detrás de la bruja con la libreta en la que había estado tomando nota-Y necesitaremos la declaración de-

-¡Grrrr!-A pesar de estar tan apartados el auror pudo escuchar claramente el gruñido amenazante en cuanto se atrevió a señalar a Teddy. Así como el escalofrió que recorrió todo su cuerpo. La bruja frente a él estaba a punto de soltar una innecesaria advertencia sobre la criatura que resguardaba a Teddy cuando se fijó en que alguien era sacado de entre los restos de la casa.

-Oh Merlín…-

Al mismo tiempo el joven metamórfago estaba sentado en el suelo apartado de todo el bullicio, con su espalda apoyada contra el costado del quileute al tiempo que pasaba distraídamente su mano por el morro de Jacob:

-Jake…-Susurro. Al principio su aspecto era muy poco definido y obviamente atroz. Rasgo que fue aumentando durante su cacería, pero en cuanto su instinto le dijo que los demás se encontraban a salvo toda su ira le abandono rápidamente y su aspecto comenzó a degradarse. Como si retrocediera con sus emociones.

Pero incluso ahora era muy diferente de cualquier otro miembro de la tribu. Su tamaño era descomunal de casi el doble que Sam, tal vez incluso el triple. Su morfología ahora era mucho más cercana al concepto tradicional de hombre lobo, pudiendo andar erguido sobre sus patas traseras o sobre las cuatro como un animal. Su complexión y presencia gritaban "poder" sin importar desde donde se mirará, músculos poderosos cubiertos por un denso pelaje oscuro y una presencia intimidante. Hasta ese punto podía considerarse una forma "evolucionada" y más poderosa de los Quileutes. Si tan solo fuera eso nada más.

Por alguna razón tenía toda clase de cicatrices y marcas por todo su cuerpo en las que ya no crecía pelaje alguno, incluso algunas parecían desplazarse por su cuerpo; excepto por sus "manos" las cuales eran solo piel expuesta y grandes garras al igual que su pata trasera izquierda. Daban la escalofriante sensación de haber sido mutiladas y vuelto a crecer. Pero lo peor de todo era "eso" en su pecho.

-¿Te duele mucho?-Inquirió rozando con la punta de sus dedos la enorme estaca de acero que atravesaba el pecho del licántropo y cuya punta sobresalía exageradamente por su espalda. Al principio había intentado sacarla, creyéndola producto de algún embrujo.

-…-El lastimero quejido del animal demostró que era parte él. Pero aun así le causaba dolor constante.

-Lo siento-Se disculpó quedamente mientras sus ojos volvían a llenarse de lágrimas mientras observaba la mirada lastimera del animal herido al cual le faltaba el pelaje en la porción izquierda de su rostro. Los ojos de Jacob habían cambiado: su ojo derecho brillaba en su cálido color café original, pero el izquierdo era de un brillante y familiar tono esmeralda.

-O-

"HARRY POTTER: ¿TRAGICO FINAL O CONSECUENCIA DE SUS ACTOS?"

Una noticia que pocos podrán creer. Algo que muchos incluso considerábamos imposible.

Luego de sobrevivir a la primera guerra contra ustedes-saben-quien siendo solo un bebé y más tarde, catorce años después alzándose victorioso tras la Batalla de Hogwarts derrotando al mago tenebroso más malvado de toda la historia. Habiendo sobrevivido dos veces la infame maldición asesina. Quien podría imaginar que Harry Potter, nuestro salvador, pudiera caer víctima de los remanentes de dicha guerra. A manos del infame asesino y supuesto ex mortífago: Draco Malfoy.

Muchos de los detalles de dichos eventos se han mantenido como confidenciales por parte del Magicongreso Único de la Sociedad Americana. Sin embargo, nuestras fuentes nos han informado que dichos eventos tuvieron lugar cerca de un poblado Muggle conocido como Forks, Washington. Al cual Potter se había trasladado junto con su ahijado Theodore Lupin varios meses atrás, en busca de un lugar tranquilo para recuperarse de las secuelas que aún le aquejaban tras casi dieciséis años de su victoria.

No obstante, es obvio que dichas secuelas eran mucho más graves de lo que cualquiera pudo imaginar.

Como muchos recordaran, los meses posteriores a la gran guerra con ustedes-saben-quien se llevó a cabo una intensa purga dentro del Ministerio de Magia Británico, así como la persecución del resto de Mortifagos libres, encabezada por el actual ministro Kingsley Shacklebolt y el resto de miembros sobrevivientes de la reconocida Orden del Fénix. Y para la dicha de muchos las celdas de Azkaban acabaron repletas por todo aquel que portara la despreciable marca tenebrosa.

Sin embargo, hay un evento que muchos recordaran y que en su mundo todos estuvimos de acuerdo en que era una pésima decisión. Hablamos del juicio que se realizó contra la siniestra familia Malfoy. A pesar de poseer pruebas más que suficientes para encarcelar a esta reconocida familia de mortífagos, su sentencia fue considerablemente reducida debido a la intervención y testimonio del mismo Harry Potter. Quien alego que sin ayuda de Narcisa Malfoy nunca habría tenido oportunidad de engañar al líder de los mortífagos y que gracias a Draco Malfoy su mejor amiga, Hermione Granger, había logrado sobrevivir a un encuentro con la temida lugarteniente Bellatrix Lestrange.

Fue gracias a la ingenuidad de Potter que los infames magos tuvieron la oportunidad de engañarnos a todos al montar una fachada de reivindicación y falsa honestidad. Tras ser capturado en la noche de ayer el actual Patriarca de la familia confeso haber estado filtrando información del ministerio a una facción remanente de magos tenebrosos y traidores desde su posición privilegiada en el departamento de Aurores. Posición que obtuvo gracias al apoyo de Potter, vale agregar.

Malfoy estuvo preparando la venganza para su señor oscuro en complicidad con diferentes familias de magos. Entre ellos el conocido Ronald Weasley, a quien manipulo mediante la Maldición Imperius y a varios otros magos y brujas inocentes que cayeron victimas de-

-¡Arrgh!-No paso mucho tiempo para que todo el periódico fuera convertido en una bola y arrojado directo a la chimenea, deseando que los editores y esa arpía de Skeeter ardieran de la misma forma-¡Agpia despgreciable!

-Y no viste la reacción de Ginny luego de leerlo-

-¡Bill! Oh pog Meglin, ¿Cómo te fue? ¿Alguna buena noticia? Pog favog, necesito escuchagla.

La mirada de pesar en los ojos de su marido solo provocó que Fleur ahogara un jadeo entre sus manos. Había transcurrido una semana desde el funeral de Harry y nunca sintió que pudieran estar tan cerca de sentir nuevamente la impotencia que habían sentido durante la guerra.

Rabastan Lestrange había desaparecido, de alguna forma había logrado fugarse y ahora todos los antiguos miembros de la Orden se encontraban dándole caza. Draco, por alguna razón, se había atribuido toda la responsabilidad de los eventos que llevaron a la tragedia; no paso mucho tiempo para que todos sospecharan que estaba bajo la maldición Imperio, y ahora Hermione Granger se encontraba moviendo cielo y tierra para apelar su caso y sacarlo de Azkaban. Y el golpe para su familia había sido especialmente violento.

La única razón por la que Ron se había salvado de acabar durmiendo rodeado por un centenar de dementores fue porque su exesposa alego que él también había estado siendo manipulado mágicamente. Un simple acto de piedad antes de darle una fuerte bofetada y amenazarlo que de volver a mostrarse ante ella desmentiría todo. Y la reacción del resto de la familia Weasley no fue nada mejor. Molly estaba devastada, había llorado desconsolada durante el sepelio de Harry mientras suplicaba su perdón mientras su marido la abrazaba y lloraba también; George le dio literalmente una patada en el trasero al sacarlo del departamento que le había alquilado y Ginny le lanzo todo su catálogo de maldiciones cuando osó aparecerse por su casa pidiendo asilo. Y las posturas de Charly y Percy no fueron ni remotamente mejores. Lo último que Bill supo de su hermano menor fue que había abandonado el país con rumbo desconocido luego de vaciar su bóveda.

-¿Cómo esta Teddy?-Inquirió Fleur mientras estaban sentados en el comedor tomando un poco de té.

-Aún se niega a hablar con nadie…-Explico el primogénito Weasley mientras peinaba su cabello hacia atrás-Aunque Luna dice que no esta tan mal, a veces charlan cuando le lleva la comida. Dice que solo necesita tiempo para poder ver a alguien más a la cara. Y si cualquiera intenta forzarlo él se altera.

-Oh…-Fleur solo lo había visto una vez, durante el funeral de Harry y aun le daba escalofríos-¿Te atag-

-No, solo me gruño un poco-Explico el pelirrojo con una mueca-Pero, descubrimos algo importante.

Desde aquella noche Jacob no había regresado a la normalidad. Las dos veces que Sam había ido a verlo describió su conexión con Jacob como algo netamente sensorial. Si se concentraba podía ver y oír lo mismo que Jacob, pero no escuchaba pensamiento alguno de su parte. Cuando le preguntaron si algo así había ocurrido antes respondió "Solo una vez. Paso mucho tiempo en fase, pero… Ni de cerca algo como esto". Fuera lo que fuera que hubiera pasado con Jacob tenía que ver con la magia.

Las primeras semanas Jacob se mostró sumamente receloso con cualquiera se acercará a menos de diez metros de Teddy. Durante el funeral de Harry, al cual asistieron todos sus excompañeros de escuela, tanto viejos amigos como importantes figuras como el Ministro, no dudo en lanzarse al frente y amenazar a todos los reporteros que intentaban conseguir una declaración o una fotografía. Lo cual disparo una ola de prensa especulativa y rumores que poco podían importarle en ese momento a cualquiera de los dos. Luego de eso, puesto que Teddy no quería regresar tan pronto, habían estado quedándose en la casa Lovegood. Lo cual, para todos los demás, fue un alivio ya que podrían mantener un ojo sobre él más fácilmente.

Poco a poco el quileute fue apaciguando su actitud sobreprotectora. Reconocía a personas como Seth o Luna, ya que estaban siempre cerca; y con el tiempo fue abriéndose un poco más con Bill, George y Hermione, quienes pasaban con frecuencia por la casa para ver cómo estaban. A fines prácticos Jacob era el "perro guardián" del chico; su comportamiento era como el de cualquier animal salvaje apenas domesticado: dormía en el suelo, se alimentaba de lo que fuera, con el tiempo se mostró juguetón, aunque fuera con solo una persona, hacia sus necesidades afuera y apenas exhibía muestras de razonamiento. Sin embargo, aún había algo desgarradoramente humano en sus ojos ahora bicolores que siempre brillaban de tristeza.

Y nadie pudo explicarlo hasta seis meses después cuando permitió que alguien con barita se acercara lo suficiente como para examinarlo.

-Oh por dios-Fue la expresión de Bill mientras se dejaba caer sobre su trasero.

-¿Qué? ¡¿Qué ocurre?!-Inquirió Teddy, preocupado de ver al pelirrojo pálido y boqueando:

-La firma…-Murmuro-S-su firma mágica…-Explico señalando a la estaca en su pecho-Es la de Harry-

La sola mención de ese nombre era casi un tabú. Una quejido y posterior aullido escapo de sus fauces.

Nadie estaba seguro de como había ocurrido. Pero al parecer toda la magia que alguna vez perteneció a Harry Potter ahora la poseía Jacob Black. Con un poco de debate los magos concluyeron que esa era la causa de la "metamorfosis" que había sufrido el quileute; aunque aquello no explicaba porque aún no regresaba a la normalidad. Por suerte esa parte pudo explicarla Sam:

-Jacob imprimió y perdió a su impronta al mismo tiempo. Murió en sus brazos-Narro sin poder contener el temblor que provocaba la sola idea en su cuerpo-Si yo perdiera a Emily de esa forma… T-tampoco querría regresar.

Bueno, eso solo dejaba una pregunta más: ¿Seria permanente?

-O-

Por fortuna, tres meses después, ocurrió un milagro:

-¿Jake…?-En un increíble despliegue de valor Teddy se había colado junto al lobo a través de la chimenea de la casa Lovegood hasta la casa Clearwater, que era la única en la reserva con chimenea. A través de la cual viajaban de ser necesario. Ahora ambos se encontraban de pie mirando hacia su vieja casa, restaurada. Podía sentir como sus rodillas temblaban y del mismo modo temblaba el animal a su lado-Tienes que volver.

-…-Un gemido lastimero escapo del animal cuando Teddy froto su morro.

-Lo sé. Duele demasiado-Admitió el metamórfago apretando su pecho con la otra mano-Pero no puedo hacerlo solo. Te necesito Jake. Necesito al Jacob que tanto quiero y al que amo a mi padre.

El animal a su lado retrocedió un paso. Teddy se plantó frente a él y tomo su cabeza con ambas manos mientras le miraba directamente:

-No por favor… No puedo… No quiero regresar a un mundo sin él-Eran las suplicas en los ojos bicolores y llorosos del animal frente él-Yo te protegeré… Estaré contigo… Pero no me hagas volver. ¡Te lo suplico! ¡TEN PIEDAD!-La última parte vino acompañada de un gruñido y un ladrido amenazante.

Teddy no se movió de su lugar:

-Yo también me quedare contigo-Respondió Teddy con suavidad al tiempo que sus ojos cambiaban de color y los ojos del animal se agrandaban con sorpresa-Pero tienes que vivir. No lo hagas por mí, hazlo por él.

Ninguno de los dos supo en que momento habían caído de rodillas. Tampoco cuando comenzado a caer semejante diluvio sobre ellos. Y mucho menos del momento en que cuatro enormes lobos los alcanzaron y se quedaron pasmados viéndoles:

-¡Teddy!-Seth fue el único que reacciono. Salió de fase, sin importarle su desnudes ni el clima. Solo corrió hacia ellos y cayo de rodillas sin poder creer lo que veía-Ancestros. N-no puede… No puede ser-

-H-h-ho… la… S-Seth-Las lágrimas del joven quileute se unieron a las de sus amigos y a la lluvia al ver a su viejo amigo allí. Completamente desnudo, pero también completamente humano. Su voz era ronca pero poco les importo. Fue el mejor sonido que pudieron escuchar en meses.

-¡Jacob!-Seth no dudo en sumarse al abrazo que Teddy y Jake compartían antes, y no paso mucho para que sus otros hermanos se unieran a ellos también. Hubo muchas lágrimas y risas de alegría antes de finalmente levantarse y regresar con todos para dar la buena noticia:

-Harry…-Por un instante, antes de emprender el regreso junto a Sam, Paul, Leah y los otros, Jacob podría jurar que había visto a su amado de pie en el porche de la casa: con las manos en los bolsillos y dedicándole una gran sonrisa de alivio. Las lágrimas no tardaron en brotar nuevamente mientras cabalgaba en el lomo de Seth junto a Teddy.

Decir que su padre y el resto de la manada estaba felices de verlo de regreso sería un eufemismo. Se sintió algo mal de que quisieran hacer una celebración, pero Teddy dijo que era lo más apropiado con una sonrisa nostálgica. A la celebración también asistieron Luna y Hermione, quienes se habían vuelto muy cercanas con la familia Clearwater con todas las visitas y la interacción que habían tenido. Con las horas Bill y Fleur se aparecieron junto a Victoire, seguidos por George con un mensaje de su hermana disculpándose por tener que trabajar.

Esa noche celebraron el regreso de Jacob a la normalidad y el regreso de la sonrisa de Teddy. Aunque fuera pequeña.

-O-

Por supuesto, la recuperación de Jacob fue larga. El quileute decía que todo su cuerpo se sentía extraño; había tenido que practicar mucho no solo para recuperar el habla normal, también la coordinación y motricidad humana como lo eran manejar cosas como cubiertos, puertas, escritura, ropa y demás actividades cotidianas. Aun podía entrar en fase, con su nueva forma, pero evitaba hacerlo en la medida de lo posible alegando que no quería correr ningún riesgo. Aunque realidad lo hacía porque sabía el efecto que tenía en los otros. Además, tras varias pruebas descubrieron que a pesar de poseer la magia de Harry era incapaz de usar magia:

-S-solo cuando… est-estoy en f-a-fase…-Dijo. No era como si pudiera lanzar hechizos. Se sentía más como si la magia lo protegiera y lo hiciera más fuerte.

Por otro lado, pasaron un par de meses para que lograra ponerse al día con las noticias de todo el tiempo que estuvo "fuera". Todos habían acordado que era mejor mantener su estado emocional lo más tranquilo posible; y si bien sabía que era la opción más lógica. No por eso se sorprendió y enojo menos cuando se enteró del paradero de Draco:

-Tenemos que encontrar a Rabastan-Explico Hermione cuando Jacob pregunto porque continuaba en prisión-Con él podremos probar que Malfoy estaba bajo la maldición Imperio cuando confeso. Y entonces-

-E-es imposible-Interrumpió Jacob apretando los puños sobre la mesa y estrujando sus dientes-E-ese ma-maldito no escapo. Y-yo lo…

Aunque la idea quedara flotando en el aire, aun así, estaba muy clara.

Ese fue un duro golpe a la moral de la bruja. Había estado moviendo cielo y tierra para apelar el caso de Draco, pero siempre bajo la premisa de atrapar a Lestrange. Ahora debía comenzar de nuevo desde cero.

Fin del Flash Back

Por supuesto Hermione logro su cometido. Aunque no fue sino hasta tres años después del encarcelamiento de Malfoy que logro hacer que su apelación fuera escuchada. Y tampoco fue como si el rubio tuviera un gran comité bienvenida esperándole fuera de Azkaban.

Después de todo su reputación nuevamente se encontraba por los suelos, había perdido su trabajo como auror junto con toda credibilidad, por no mencionar su estado mental tras pasar tres años rodeado por dementores. Teddy y Jacob habían intentado visitarlo en varias ocasiones, pero el rubio siempre se negó categóricamente a verlos. Durante los siguientes cuatro años todo lo que supieron del patriarca Malfoy fueron simples rumores o alguna noticia vaga a través de las pocas personas con las que tenía contacto.

Hasta ese momento, cuando Jacob le descubrió intentando ocultarse tras el tronco de un árbol:

-Yo, l-lo ciento. Pensé que vendrían más tarde-Al verle y escucharle era difícil creer que solo hubieran pasado siete años. Su presentación personal continuaba siendo impecable, con el cabello cuidadosamente acomodado y con su ropa fina; pero lo cierto es que poco quedaba en él del hombre orgulloso e imponente que Jacob había conocido. Su complexión era mucho más delgada, su piel lucia pálida y su rostro, el cual ya no se alzaba orgulloso y desafiante, tenía cierto tono verdoso poco saludable-M-me iré-

-¡Malfoy!-Pero en cuanto intento dar media vuelta, el quileute le tenía sujetado del brazo por encima del codo-Espera, por favor. No tienes que irte-Era consciente que su expresión al inicio fue algo brusca, pero solo fue a causa de la sorpresa. Por lo que intento usar su tono más conciliador.

-No tengo derecho a estar aquí-Rebatió el rubio agachando el rostro y evitando su mirada.

-¡Nadie te culpa!-Espeto el quileute con brusquedad. No se necesitaba pensar demasiado para descubrir porque el rubio los había evitado todos esos años.

Se suponía que él había estado allí para rescatarlos a todos, no para ser capturado y manipulado por su tío demente. No para dejar morir al único amigo verdadero que había llegado a tener, y que era obvio que no merecía. Casi había deseado quedarse en Azkaban por el resto de su vida. Pero lo habían sacado. De alguna forma las personas más cercanas a todo creían que él no era responsable de nada. Que la muerte de Harry no era su culpa.

-Yo si-Rebatió el rubio soltando su agarre con brusquedad. Debería haber contactado con Kingsley apenas supo lo que ocurría. Podría haber llamado a algunos compañeros. Cobrado algunos favores-Si no hubiera sido tan arrogante, él-

-Él odiaría ver que me evitas-El poco color que le quedaba escapo del semblante del mago adulto cuando escucho la voz de Teddy detrás suyo. Se había distraído demasiado. No tenía el valor para encararlo-Por favor, tío Draco-

Juzgando que demasiadas personas podrían ser algo contraproducente, Jacob se apartó silenciosamente e hizo su camino sobre la hierba fresca de regreso hasta la tumba de Harry.

-Ey…-El sepulcro estaba coronado por un pedestal de piedra caliza frente al cual habían colocado la lápida con su nombre y sobre el que siempre había una pequeña vasija de latón sobre tres varas cruzadas en la cual ardía un pequeño hogar color azul. El símbolo de la esperanza según le habían explicado; una forma de representar como Harry brindo esperanza a todos en el mundo mágico durante la guerra. Había escuchado que algunas personas quisieron colocar un enorme monumento en su honor, como un mausoleo o un panteón junto con una estatua del propio Harry-¿Teddy te conto la buena noticia?-Y una gran placa de oro con algún tipo de título ominoso "El Salvador", "El Elegido" o algo por el estilo-Le ofrecieron un contrato, y eso que aún le queda un año para graduarse.

Pero eso nunca habría pegado con Harry. El no habría querido monumentos ni títulos, él solo habría querido estar cerca de las personas que amaba. El pedestal y la flama fueron lo máximo que el habría aceptado en memoria:

-… aunque la oferta es para un equipo en Inglaterra-Continuo con algo de pesar-Se lo ha estado pensando mucho, pero sabe que Seth y yo lo apoyaremos sea cual sea su decisión.

Después de todo, tras la recuperación de Jacob, se habían mantenido fuera del mundo mágico durante los últimos seis años; manteniendo el contacto con solo unas pocas personas, y eso ocasionalmente. Teddy y Seth se graduaron de preparatoria, aunque solo el primero quiso continuar con la universidad. Seth había comenzado a trabajar para ayudar a Jacob quien también trabajaba y además debía sacar su título. En su momento Jacob le pregunto a su "pseudo hijastro" por qué no elegía una carrera en el mundo mágico a lo que Teddy respondió sencillamente que nada le llamaba especialmente la atención. Ahora estaba cursando su cuarto año en medicina veterinaria, además con una beca deportiva como jugador de lacrosse. Y sí, todos coincidían en que era una mescla extraña. Por parte de Seth, "realmente no soy tan listo", fue su única respuesta; aunque si había cursado una carrera técnica en la universidad comunitaria, solo por darle gusto a Teddy claro está.

-Sabes…-Murmuro mientras miraba de reojo el intercambio de palabras más allá entre Teddy y Draco-Pensé que cuando lo viera podría molestarme. Pero, supongo que no te gustaría vernos pelear ¿no?-Inquirió con una sonrisa descarada en dirección a la lápida.

Sabía que de haber tenido un destino mejor Draco los habría fastidiado hasta el cansancio, y más allá. Podía imaginar la cara sonrojada de Harry oculta en su pecho luego de que Draco los descubrirá besándose acaloradamente en la cocina; podía escuchar las carcajadas del rubio cuando Jacob dijera algo inapropiado respecto al hermoso cuerpo de su amante y a Harry golpeándolo en la cabeza; podía verse mediando entre Harry y Teddy cuando discutieran, especialmente respecto a Seth, para nadie era un secreto que el chico distaba mucho de ser su quileute favorito; se imaginaba a Malfoy llevándolo a una joyería escatológicamente costosa cuando le pidiera consejo sobre qué clase de anillo debía comprar; sabía que obligaría a Harry a tener una ceremonia pomposa, aun cuando la lista de invitados no superara las veinte personas; podía verlos a él y a Teddy junto a Harry como sus padrinos.

Siempre una figura constante dentro de la peculiar familia que pudieron haber sido él y Harry, junto a Teddy y a Seth. El tío Draco, todos sus "primos" que eran manada, su padre, Sue, estaba seguro de que incluso Bella y los Cullen habrían salido en una que otra fotografía. Junto a Harry habría sido una vida más que extraordinaria.

-Ojalá hubiéramos tenido más tiempo…-Susurro mientras guardaba todas esas visiones especiales en la caja de su pecho junto a los pedazos de su corazón, al tiempo que presionaba suavemente los dedos contra sus labios. Aun podía sentir en ellos el primer y único beso que habían compartido-Algún día nos reuniremos, y hasta entonces no parare de decírtelo aquí: te amo, Harry.

-Fin…-

-.-

-..-

-… fin…-

-Fina…. Fin…

-…-

-¡Finalmente!-

Fue entonces, durante la noche del séptimo aniversario de la muerte de Harry James Potter que una extraña voz que nunca había escuchado antes se coló a través de los oídos de un agitado Jacob mientras padecía una de sus tantas pesadillas.

-… ve…. Te… rando…-Era la voz de un chico dentro de su sueño. Con la cara redonda y grandes dientes-… apido!... tunidad… ¡Jake!

-¡Levanta… hijo d…. dre…-No. Eran dos voces, esta sonaba mayor que la primera, pero ligeramente más madura. Por alguna razón parecía la voz de un bromista de cabello brillante-… rry te… cesita… ¡Rapido!-

Y a esas voces se sumaban muchas más. Todas en una cacofonía apremiante que rápidamente comenzó a transformar su pesadilla: de repente estaba de pie rodeado por decenas de personas que no paraban de repetir palabras como "rápido" "de prisa" "te está esperando" "debes ser tu" y otra sarta que se perdían entre el ruido y la multitud. Y a pesar de toda la prisa y el apremio presente nadie parecía enojado o molesto, a diferencia de todas sus pesadillas hasta ahora:

Había un hombre de cabello negro con una sonrisa canina. También otro hombre de aspecto débil pero sonriente abrazado a una mujer más joven con el cabello azul que no paraba de hacerle un gesto con las manos de que se apresurara, ambos se le hicieron extrañamente familiares. De repente el pelirrojo sin una oreja que no paraba de empujarlo a través de todas esas personas hacia quien sabe dónde mientras que el chico regordete les habría paso. Jacob vio a más personas: dos chicos que parecían hermanos, uno incluso le tomo una fotografía. Una extraña criatura pequeña con grandes ojos parecía animarlo con sus pulgares. Un hombre de cabello grasiento simplemente le miro con dureza como si le reprochara no estar moviéndose más rápido. Un apuesto muchacho que le recordaba levemente a Edward también parecía instarlo a darse prisa mientras reía. Un hombre grande con un bastón nudoso y un ojo de vidrio también le hizo un gesto de prisa y algo que por alguna razón sonaba a "alerta".

Cuando finalmente pareció salir de aquel extraño y ruidoso grupo le esperaban un anciano con una larga barba plateada tomado de la mano de una pequeña. El anciano le dedico una sonrisa paciente mientras la pequeña a su lado se abalanzaba para abrazar Jacob, aunque solo le llegaba hasta la cintura:

-Dile que les deseo mucha felicidad-Dijo con alegría mirando hacia arriba a la cara de un confundido quileute:

-Vamos Ariana…-Acoto el anciano haciéndola que se separara-Sabes que no hay mucho tiempo.

-Lo ciento…-Se disculpó al tiempo que se hacía a un lado. No sin antes guiñarle el ojo a Jacob.

-Joven…-Acoto el anciano tomándolo por el hombro-Como mi hermana, les deseo toda la felicidad del mundo. Y, por favor, dile que lamento muchas cosas.

Jacob no estaba seguro de que estaba pasando. Ni que decir. De repente el anciano de barba y su hermana se hicieron a un lado. Dejando que un borrón pelirrojo se arrojara sobre él y lo estrujara en un fuerte abrazo. Cuando se separaron pudo ver a una hermosa mujer que le sonreía radiante:

-Eres tan suertudo, y muy apuesto-Le dijo mientras le sostenía de las mejillas con ternura y le miraba a través de sus brillantes ojos verdes-Dale un beso de mi parte ¿sí? Claro, después del tuyo-Agrego con un guiño del ojo antes de soltarle.

-Anda, Lili no le des ideas…-Acoto el hombre a su lado. Con el cabello negro revuelto e indomable, y esa sonrisa mientras palmeaba el hombro de Jacob y lo apretaba con animosidad-No tengo que decirte lo que pasara si tú-

-¡James!-Atajo la mujer al tiempo que una hermosa lechuza blanca se posaba en el hombro de Jacob-No le hagas caso. Esta tan feliz como todos, lo hubieras visto llorar hace un segundo-

-¡Lili!-

-Ah… Y-yo…-Finalmente el quileute parecía recuperar su voz. Su mirada estaba fija en las personas frente a él; no podía evitar pensar en lo familiares que le resultaban al tiempo que la lechuza en su hombro le picaba suavemente la oreja-¿Cómo…? Esto… ¿Quienes-

-Cielo, cielo tranquilo…-La mujer pelirroja se abrazó a la cintura del hombre a su lado al tiempo que este la abrazaba por los hombros-Lo entenderás en un segundo.

-Ustedes…-De repente la luz de la consciencia comenzó a brillar dentro del lobo al tiempo que la lechuza volaba hasta el hombro del tal James. Sus ojos comenzaron a picar cuando cruzo nuevamente la mirada con Lili. Sus ojos… Conocía esos ojos-Oh por-

En cuanto lo comprendió de repente todas las personas frente a él comenzaron a desvanecerse levemente:

-¡No! ¡Esperen! ¡¿Dónde está él?! ¡Por favor, solo… solo déjenme… déjenme decirle-

Pero sus palabras fueron interrumpidas por una última tanda de gritos y ánimos:

-¡Dile a Teddy que estamos orgullosos!-

-¡Y que no tema romperle los dientes al portero! ¡Tiene que ser más agresivo si quieren llegar a los naciones!-

-¡No dejen de estar alerta! ¡Nunca se sabe!-

-¡La propuesta deber ser épica!-

-¡Una boda en otoño seria preciosa!-

-¡Intenten el jinete, les gustara!-

-¡FRED!-

-¡Y el perrito, no le teman a lo clásico!-

-¡SIRIUS NO LO ANIMES!-

-¡Cuida mucho a mi hijo! ¡Los estaré vigilando! -

-¡Dile a Harry que lo amo! ¡Los amo a ambos! -

-Esperen… ¡ESPEREN!-

Jacob intento alcanzarlos antes que se desvanecieran. Solo Necesitaba un segundo, solo decir esas dos palabras que no había logrado decir en su momento. Pero cuando les alcanzo sus manos chocaron contra una pared sólida.

-No, no puede ser…-Intento avanzar, decidido a no aceptar un "no" por respuesta. Y ese muro sonaba hueco. Continúo golpeándolo una y otra vez hasta que finalmente escucho como algo crujía. Y en ese mismo instante sus ojos se abrieron y regresaron a la realidad-¿Qué…? ¿Qué he-

Ese no era un muro invisible ni una dimensión mágica donde podías ver a los muertos.

-¡¿Qué he hecho?!-

Ese era solo un agujero en mitad de la hierba fresca iluminada por la luz de la luna. Y eso frente a él era la tapa de un ataúd; y puede que nunca lo hubiera visto, pero sabía perfectamente a quien pertenecía.

Como si necesitara una razón más para odiarse a sí mismo.

Solo necesitaba mirar las ampollas aun cicatrizando en sus manos cubiertas de tierra para confirmar su temor.

Pensaba que lo tenía controlado, no había tenido ninguna clase de incidente desde su recuperación. Pero parece que estaba equivocado. En algún punto durante la noche el animal dentro de él había tomado el control. De alguna forma viajó la distancia de medio continente y un océano desde Boston hasta Gales para llegar al Valle de Godric, y siendo el vil perro que era procedió a excavar y profanar la tumba de la persona que amaba:

-Ancestros…-Murmuro Jacob apretando sus manos y dejando que las lágrimas cayeran sobre la tapa de madera-Harry, perdóname Harry. No quise… Soy un-

Aquella era sin duda la gota necesaria para rebasarlo. Ya no podría soportarlo más. Estaba a solo un centímetro de enloquecer de dolor e ir en busca de un acantilado lo bastante alto para lanzarse o de la playa más cercana y ahogarse entre las olas cuando-

Badump…. badump…

¿Había enloquecido ya? ¿O…?

Por los siguientes segundos logro detener sus lágrimas y su respiración. El silencio y la quietud aplastaba todos sus sentidos mientras presionaba la palma de su mano contra la madera-

… Badump….

¡Ahí estaba! Otra vez… Y ¡Ahí! ¡De nuevo! ¿Acaso eso… eso era-

Olvidando que aún era humano clavo sus dedos a los lados de la madera, sin importarle las astillas o el ardor en sus músculos y de un fuerte tirón arranco la tapa voló fuera de la tumba. Con todas sus ilusiones y esperanzas vibrando por todo su cuerpo a flor de piel mientras se asomaba para ver dentro.

El interior vacío de un ataúd.

Nuevas lágrimas se estrellaron contra el cristal cuando alguien hablo tras él, desde afuera de la tumba:

-¿Jake…?

FIN

Transmitiendo directamente desde mi bunker secreto en lo profundo de algún lugar que nunca van a poder encontrar:

Ya pueden dejar de intentar bajar más con el mouse o la Tablet, la primera fue un farol, pero ya se acabó. Es oficialmente el -FIN- (Sé que luego de esto muchos van a pedir mi cabeza como regalo de navidad a Santa XD)

Vale, confieso que estaba poderosamente tentado a dejarlo solo hasta el primer supuesto final (es decir que ese era el plan original). Pero un pequeño golpe de inspiración me animo a sacar ese hermoso pequeño viaje de la consciencia de Jake para conocer a todos los seres queridos que habían estado cuidando de Harry desde el otro lado; a poco no fue lindo ver a Sirius, a Lupin, a Tonks, a Moody, a Cedric, incluso Ariana y Dumbledore estaban allí y muchos más, aunque solo les di diálogos a los más cercanos. Por supuesto que no podía dejar fuera a los padres de Harry ¡incluso Hedwig estaba allí! ¿A poco no fue hermoso?

Casi puedo verlos a todos leyendo esto, emocionados ante el preámbulo de un hermoso reencuentro y luego ¡PUM! Una tumba profanada-

Lo sé, soy un ser vil y malvado ¡MUAJAJAJAJAJAJAJA!

Pero vale, incluso yo quiero ver a esos dos juntos. Creo que, aunque todos sabían que al final ni yo soy tan cruel, eso solo hizo que este capítulo pudiera ser aún más interesante. Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo al escribirlo.

Ah, y solo para que dejen de afilar sus cuchillos, antes de que empiecen a encender las antorchas y dejen de pedirle a Santa una guillotina para usar conmigo, aunque este oficialmente es el capítulo final…

¡AUN NOS QUEDA EL EPILOGO!

Obviamente no puedo dejarlo solo hasta ahí (que, nuevamente, ese era el plan original. Pero creo que si lo hago realmente van a terminar haciéndome vudú)

Para el Epilogo tendremos todo el fluffy que sus oscuros corazones puedan desear y los muy importantes cierres, así como uno que otro párrafo bien cochinon, así que no se preocupen. Cualquier duda que tengan al respecto pueden dejarla en el review y me asegurare de que sea explicada en el epilogo con lujo de detalles…

¡OH! Y ya que es navidad estaré aceptando peticiones como "Ey quiero ver una cena de navidad con todos juntos" "quiero ver a los Cullen" "que paso con Draco" "¡QUIERO HARD!" y cosas por el estilo (sé que muchos van a estar de acuerdo con esa última), en la medida les daré gusto a todos así que siéntanse en confianza.

¡Eso sí! Asegúrense de colocarlas rápido ya que el epilogo lo estaré publicando la noche del 24 de diciembre, ya saben será mi regalo de navidad para todos ustedes mis adorables pimpollos-no-homicidas que han tolerado todas mis locuras hasta ahora y que me han apoyado en este pequeño proyecto.

No siendo más ¡me despido! (desde la seguridad de mi bunker) ¡Nos leemos en navidad!