Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.

La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.

ADVERTENCIA, CONTENIDO FUERTE, CRUDO Y EXPLÍCITO CON CONTENIDO SEXUAL, (+18) SI ERES ALGUIEN SENSIBLE TE RECOMIENDO QUE PASES DE LEER ESTE CAPÍTULO, Y TE VAYAS HASTA LA PARTE DE ABAJO DONDE HARÉ UN PEQUEÑO RESUMEN.

SE RECOMIENDA DISCRECIÓN.


Ni siquiera había terminado su tercer semestre cuando una noche de fin de semana, mientras regresaba a casa, tomó un camino diferente al acostumbrado y se encontró con Jin. Su encuentro no había sido particularmente romántico, Toga estaba atravesando una calle oscura y él estaba lamentándose en un rincón apartado. El hombre de unos 31 años estaba llorando mientras se golpeaba contra la pared, gritando que se estaba dividiendo e intentando taparse el rostro con sus manos de una manera tan extraña que se rasguñaba a sí mismo.

A pesar de que lo normal sería alejarse, Toga se acercó al hombre mientras le tendía un suéter que cargaba y se lo puso en la cara. Muchos pensarían que el hombre estaba drogado y estaba teniendo alucinaciones, pero ella al analizarlo rápidamente, se reflejó en él: así era como ella se veía cuando lloraba y empezaba a hablarle a la nada.

— No te vas a dividir, tranquilo. — Le dijo de forma seria — Aquí estoy yo.

El hombre empezó a regular su respiración en cuanto tuvo la prenda en su rostro, y después de unos cuantos minutos, movió el suéter para mirar por primera vez a su salvadora.

— ¿Eres un ángel?* — Preguntó mientras sentía la suave tela en su rostro y olía una dulce fragancia proveniente de ella.

— Bueno fuera — Contestó ella mientras se recargaba en la pared y se sentaba, posicionándose al lado de él. — Soy sólo una chica que pasaba por aquí de casualidad.

Los ojos del hombre brillaron.

— ¿Una chica tan linda como tú se ha fijado en alguien como yo?

— Me recordaste a alguien — Respondió mientras miraba al cielo nocturno — Mejor dicho me recordaste a mí un tiempo atrás, es… complicado.

— Aun así te fijaste en mí.

Ella volteó para mirarlo, hace mucho que no sentía ese positivismo proviniendo de alguna persona desconocida. El hombre estaba con la ropa arrugada y el suéter cubriéndole toda la cabeza salvo un ojo que la miraba fijamente. Se veía muy gracioso, aunque cuando cruzaron miradas, no supo porque se sonrojó.

— Me llamó Toga — Se presentó mientras rompía el contacto visual.

— Jin — Respondió él mientras le ofrecía la mano. — Un placer. — Ella le respondió el gesto dudosa, su voz no sonaba igual a cuando estuvo llorando momentos atrás.

— No sé si decir lo mismo — Contestó — Si ya no necesitas mi suéter, creo que me lo regresas y sería todo.

— ¡NO! — Gritó él al mismo tiempo que se ponía de pie, ella se estremeció por el susto, y él al ver lo que había ocasionado, se agarró la cabeza mientras pedía perdón de forma tan rápida que ni siquiera se le entendía.

— Perdón, discúlpame — Dijo mientras volvía a usar su voz seria, Toga empezó a sospechar que tal vez si estaba drogado. — No te puedo regresar esto, si me lo quitas me dividiré, y no quiero hacerlo, necesito estar cubierto hasta que salga el sol.

— Bueno, entonces te lo regalo — Respondió mientras lo imitaba y volvía a disponerse a ir a casa.

— ¡No! — Volvió a gritar, aunque de una forma más controlada — Dijo, no puedo dejar a una bella chica sin su abrigo, necesito devolvértelo.

— Pero dices que lo necesitas ¿No Jin? — Contraatacó — No pasa nada, tengo más abrigos.

— Por favor — Dijo él mientras le sujetaba el brazo — No me sentiré cómodo así, permíteme acompañarte a tu casa para regresarte tu suéter cuando ya no lo necesite.

Toga dudó, nunca había permitido que alguien la acompañase a su casa por el temor de dar una mala impresión del sitio en el que vivía, pero tratándose de él, tal vez un susto era lo que necesitaba para alejarlo de ella.

— De acuerdo, caminemos. — Aceptó mientras se sacudía el polvo del suelo y procedió a caminar hacía su departamento.

Nadie dijo nada en todo el camino, ella no tenía deseos de hablar, y él al parecer tenía tantos que no sabía cómo empezar la conversación. El trayecto fue tranquilo, sólo tuvieron unas cuantas miradas hacia Jin por la prenda en su rostro, pero no era nada a lo que los dos no estuviesen acostumbrados.

— Aquí es — Anunció ella cuando estuvieron en la parte de atrás del casino, donde unas escaleras que parecían de servicio se distinguían muy a penas.

— ¿Trabajas con la Yakuza? ¿Con los Preceptos? — Preguntó él sorprendido, y ella lo estaba mucho más, no había conocido a nadie fuera del ambiente que se atreviese a mencionar a sus vecinos pirados de forma tan casual como aquella. Además, el dueño del edificio era AFO, aunque quien controlaba los manejos del negocio era Chisaki, el hijo de un gran Mafioso, y sólo pocos sabían cómo se involucraban entre ellos, y ese involucramiento incluía que varios Capos viviesen en sus condominios.

— ¿Los conoces? — Preguntó como respuesta. Él miró toda la altura del edificio.

— Algo así, he ayudado en la manufactura de sus trajes, ya sabes, poniéndoles plomo y cosas anti-balas… ¿Y tú? ¿Por qué los conoces?

— Aquí rento un departamento.

— Creí que todas las habitaciones eran para personas específicas que estaban en el negocio.

— Tengo mis contactos — Mintió mientras sentía una punzada en el corazón, seguramente Jin conocía, aunque fuese de nombre, a Stain.

— Pues salúdame a Kurogiri cuando lo veas… si es que sigue aquí, claro.

— Si, lo haré. — Dijo de forma rápida mientras se apresuraba a subir a su departamento, no lo admitiría tan rápido, pero Jin era un hombre interesante.

A la mañana siguiente ella se levantó temprano, tenía una situación pendiente que debía resolver sí o sí, y era hablar con Kurogiri sobre su extraño encuentro de la noche anterior.

Cuando entró a la oficina del administrador aún no sabía muy bien cómo le preguntaría por el extraño individuo que había conocido. Aunque no fue necesario, sobre el escritorio que siempre usaba para hacer sus tareas vio su suéter perfectamente doblado con una nota encima de él.

— Apenas salió el sol, él vino a regresarlo — Dijo Kurogiri que estaba al otro lado de la sala sirviéndose un café.

— ¿Es peligroso? — Preguntó ella mientras ignoraba el abrigo y leía la nota que le dejó.

"Últimamente ya no me he dividido tanto, pero cuando lo hago los ataques son cada vez peores, nunca nadie en la vida me había ayudado a enfrentar una crisis así. Pude que no seas un ángel, pero eres mi eres un ser elevado, no sé cómo agradecértelo, por favor permíteme seguir manteniendo comunicación contigo, fue muy agradable caminar contigo como compañía. Att: Twice".

— No es muy constante, aunque es muy servicial, antes venía más seguido, pero continuamente se metía en problemas y terminaba arrestado por la policía. Así que dejamos de contactarlo, al parecer quiere regresar de nuevo al juego.

Toga analizó lo escuchado mientras veía su suéter y la carta.

— De acuerdo, seré amiga de él, próximamente necesitaré con quien practicar las extracciones de sangre.

Kurogiri asintió mientras regresaba a lo suyo, agradeciendo que sus brazos se habían salvado de la práctica de la rubia.

Los días continuaron y Twice, como era conocido Jin, siempre se esforzaba en mostrarle su interés a Toga, más de una semana le llevaba algún presente, le enviaba cartas y no se quejaba cuando ella le extraía sangre, porque incluso se ofrecía para que ella la bebiese si la necesitaba, agregando también que siempre estaba dispuesto a acompañarla para que no fuese a la escuela sola y empezó a elaborarle los uniformes que necesitaba y las prendas que le gustaban de internet, donde cada regalo iba con una pequeña nota incluida.

— ¿Por qué haces todo esto? — Le preguntó Toga una vez al recapitular todas sus atenciones. Puede que en su vida tuviese mucha experiencia en el bajo mundo, pero cuando se trataba de ser una chica consentida no sabía cómo actuar. A pesar de ser correspondida por Stain, la mayoría de las veces, por no decir todas, ella era quien buscaba de su cariño y atención, y se sentía extraña al ver como tenía a alguien que siempre estaba ahí para ella, profesándole un amor incondicional.

— Porque estoy enamorado de ti — Le respondió Jin de forma simple — Me has hecho aplicarme en mi vida personal, y me has dado una utilidad, estar a tu lado es un gran propósito para mí a quien todo el mundo rechaza.

Ella sintió algo cálido en el pecho, empatía por conocer muy bien ese sentimiento.

— No todo el mundo te rechaza — Dijo, recordando las palabras de Stain — Simplemente necesitamos encontrar las personas correctas.

Jin se atrevió a abrazarla mientras le decía que esas eran las palabras más bellas que habían escuchado sus oídos. Toga por su parte veía tanto de ella en él, que aceptó su abrazo, era así como Stain se sentía cada vez que ella tenía una crisis, y al parecer ahora era su turno de regresar los favores que obtuvo.

Nunca entendió si fue por su trato, sus regalos, su devoción, o la combinación de las tres, pero Toga cada vez más se sentía más cómoda con Jin a su lado. Ella se consideraba una chica solitaria, incluso cuando vivía con Stain pasaba gran parte del tiempo sola porque él viajaba mucho y era por eso que iba a molestar a Kurogiri. No obstante ahora que tenía a Jin a su lado, estaba disfrutando de las pequeñas cosas diarias que se podían hacer de forma acompañada y estaba viendo a Jin como su otra mitad.

Un día, mientras ella hacía un proyecto en el escritorio de Kurogiri, vio cómo llegó el administrador preocupado con Chisaki y su sequito detrás, había pocas veces en las que se reunían así, y cada una de ellas significaba peligro.

La Yakuza estaba tan acostumbrada a ella que no le pidieron que se retirara del lugar, simplemente la ignoraron como era de costumbre.

— Tenemos que limpiar todo e irnos, estamos a nada de que nos vengan a hacer un cateo y estaremos fritos — Dijo Chisaki mientras toma asiento en uno de los tantos sillones que había. — Dile a tu jefe que mantendremos nuestras distancias en lo que todo esto se calma.

— Estrás exagerando las cosas, piensa en las cosas que vas a perder si te separas de nosotros. — Lo intentó calmar Kurogiri, aunque se veía que también estaba nervioso.

— Tu piensa en lo que AFO perderá si es que Endeavor nos arresta a todos.

Ese nombre hizo que la chica prestara más atención a la conversación, Endeavor, odiaba a ese hombre y todo lo que representaba, por su culpa había muerto Stain, sus sueños y aunque no lo quisiese admitir, la poca cordura que guardaba cuando estaba a solas.

— Aun no están confirmados los rumores que nos llegaron, puede que sea una falsa alarma.

— O puede que no, yo no voy a correr ningún riesgo y mis hombres tampoco, si no estamos totalmente conscientes de lo que incluye aquel reporte, no expondré a mis hombres como peones de ajedrez.

— Chisaki… — Empezó a decir Kurogiri, pero su voz era débil, lo que significaba que le estaba dando la razón en cierta parte.

— Disculpen ¿De qué documentos hablan? — Preguntó ella, no le gustaba mucho meterse en sus asuntos, pero cualquier cosa que involucrase a Endeavor le incumbía de alguna manera.

— Un soplón soltó varia información sobre nuestros movimientos aquí en el casino, así que es probable que tengamos una visita sorpresa. No sabemos exactamente qué fue lo que dijo, así que tampoco sabemos cómo reaccionar.

— Mátenlo — Respondió ella sencillamente.

— Si eso solucionaría nuestros problemas ya lo habríamos hecho — Contestó Chisaki de mala gana, ella rodeó los ojos, ¿Por qué los hombres eran tan simples?

— No es por eso — Contestó mientras se ponía de pie — Hay un convenio entre la Estación de Policías y la escuela en la que estoy, cada que ocurre un asesinato un estudiante de mi carrea puede ir para ver el cuerpo, hacerle los exámenes correspondientes, y revisar su expediente de acuerdo a lo que hemos visto en las clases. Si lo matan, podré acercarme a la policía y copiar los documentos de su declaración para saber qué fue lo que él dijo.

— ¿Por qué nunca me habías dicho de eso? — Preguntó Kurogiri asombrado. Ella levantó los hombros indiferente.

— Nunca he ido, con sólo saber que estaré cruzando los mismos pasillos que Endeavor hace que se me revuelva el estómago. Pero si con eso podré salvar mi departamento, entonces lo haré.

Ambos hombres se miraron entre sí, era una excelente idea.

El plan fue muy fácil de realizar, era de esperarse que la policía tuviese más interés en el caso al ver que el delator había sido asesinado, y ese fue su mayor error, porque mientras todos los policías experimentados estaban encerrados en su sala de juntas, nadie se percató que una estudiante que hacía pasantías se colaba en la oficina de pruebas para sacarle copia a todos los documentos que le servirían.

Y eso sería un recuerdo más que Toga pudiese ignorar el resto de su vida, pero había algo que la marcó: el chico asignado a estar al lado de ella le había llamado la atención. Su nombre era Midoriya Izuku, y le recordaba mucho a Saito en su forma de vestir y de ser; era torpe, usaba la ropa grande y el cabello lo tenía revuelto justo como él. Sin embargo, a pesar de la atracción, se limitó a cruzar unas cuantas palabras con él, no quería involucrarse mucho con gente que tenía relación con Endeavor.

Se enfocó en su meta y cuando le llevó los expedientes a Kurogiri confirmaron sus peores sospechas: el delator había declarado todo. Y con esa información y su reciente asesinato, era obvio que era cuestión de horas para que los encontrasen y llevasen a prisión.

— Es tal como pensaba, nosotros nos vamos. — Anunció Chisaki.

— A AFO no le gustará tu decisión. — Amenazó Kurogiri.

— No importa, desde prisión no podrá hacernos nada — Dijo un Yakuza, Chisaki ya había abandonado la habitación ignorando sus advertencias.

Entonces en la sala se quedaron solamente Toga, Spinner y Kurogiri, nerviosos. El administrador se disculpó mientras hacía unas llamadas, aunque era casi obvio que el casino ya no abriría sus puertas.

— ¿Tienes un lugar dónde quedarte? — Preguntó Spinner a Toga, él y Kurogiri habitaban en un condominio aparte, así que la única que restaba de encontrar hogar era ella.

— Puedo quedarme en casa de Jin por el momento, pero no quiero dejar las pertenencias de Stain.

— Nosotros también tenemos cosas y documentos importantes aquí, de alguna forma u otra los sacaremos, pero necesitas salir y no volver a regresar, tal vez ya nos estén vigilando.

Toga sintió un nudo en la garganta, no quería alejarse de ese departamento al que había llamado hogar.

Kurogiri regresó después de esa incomoda conversación y a pesar de verse más relajado, se notaba tenso.

— Vamos a tenernos que reunir con el jefe en otro lado, el casino deja de pertenecernos el día de hoy.

Con todo lo que sus bolsos pudieron cargar, el trio salió del casino por un ducto subterráneo que se notaba a leguas que no había sido usado en bastante tiempo. Toga se sintió tranquila al saber que podría recuperar las cosas que había dejado atrás si lo volvía a utilizar, pero no podía confiar en tener el tiempo suficiente para hacerlo.

Una vez en la calle, caminaron un par de cuadras hasta llegar a una esquina donde un auto les esperaba, era una zona concurrida, así que era fácil pasar desapercibido.

— Tenemos poco tiempo — Dijo AFO una vez llegaron a su casa elegante y refinada donde él los esperaba en la sala de estar. — Debemos de retirar todas nuestras pertenencias, el casino a pesar de ser mío, está más relacionado con la Yakuza, así que los buscarán a ellos primero, debemos de aprovechar ese distractor.

— ¿Cómo haremos con nuestros clientes? — Preguntó Kurogiri, el negocio principal del casino era lavar dinero, grandes cantidades.

— Formaremos una nueva empresa, una constructora estaría bien.

— Una constructora no nos dará las facturas que requerimos — Dijo en voz baja Spinner, pero todos lo escucharon.

— Para eso estamos nosotros — Dijo una tercera persona que llegó a la sala, era joven, menos de treinta años pero mayor que Toga, tenía el cabello largo y desordenado, además de una voz muy rasposa, a lado de él estaba un hombre calvo y bajo que usaba lentes y una bata médica.

— Les quiero presentar a mi hijo Shigaraki Tomura — Anunció AFO — Y un nuevo inversionista, el doctor Kyudai Garaki.

— Llámenme Daruma Ujiko — Dijo el médico, que tenía un aura tenebrosa alrededor suyo. — Nuestro verdadero nombre siempre debe de permanecer en el anonimato.

— Parte del negocio va a ser controlado por ellos ahora. Kurogiri, tu aprendiz Spinner será el encargado de administrar sus valores, quiero ver de qué material está hecho él, tú te vas a encargar de la constructora.

Spinner se acomodó en su asiento nervioso, se podría decir que había sido promovido, pero cuando se trataba de AFO no se sabía si eso era algo bueno o no.

— ¿Qué negocio van a crear? — Preguntó Kurogiri intentando sonar firme, pero Toga distinguió que no era así, había algo más detrás de esas nuevas empresas, tal vez todo ese tiempo AFO se aseguró de mantener el anonimato de su hijo en caso de que lo necesitase usar en un futuro… que ya había llegado.

— Una clínica médica — Anunció Shigaraki — Daruma Ujiko y yo somos médicos, y tenemos una persona más en el ramo que está interesada en nuestro negocio, su odio hacia Endeavor es inmensurable.

"No tanto como el mío" Pensó Toga malhumorada.

— La construcción de su edificio estará a cargo de nuestra constructora, serán nuestros segundos clientes.

Toga intentó recordar sus clases de contabilidad, si lo que estaban haciendo era tal como recordaba, la triangulación de empresas diversas haría que el lavado de dinero fuese más fácil debido a sus diferentes giros.

— ¿Y los primeros? — Preguntó Spinner.

— Una funeraria con servicio de cremación. Desde la partida de Stain hemos tenido problemas para desaparecer los cuerpos, ellos nos ayudarán con eso, además de que lo manejará el mismo hombre que estará involucrado en la clínica, le podríamos llamar Dabi, un médico con tendencias pirómanas, pero suele estar controlado.

— Quiero estar en la clínica — Decretó Toga, que ese rato había permanecido callada — Próximamente seré químico farmacobiólogo, puedo ayudarles.

— Oh, lo harás — Dijo AFO con una sonrisa — Tu ayuda para robar los documentos de la fiscalía fue excelente, no sólo estarás trabajando con nosotros, sino que te involucrarás más en el ámbito legal para hacer lo mismo cuando tengamos problemas. Sin contar que, necesitamos el armamento que Stain dejó a tu cargo.

La rubia por un momento se sintió como una pieza de rompecabezas que era manejada al antojo de aquel hombre, lo estaba detestando casi al mismo nivel que lo hacía con Endeavor.

No hubo más información relevante en esa plática salvo que el nuevo comprador del edificio era una persona extranjera que fingiría que no sabía nada sobre sus negocios ilícitos, aunque tenía una gran firma de negocios atrás con las que querría hacer convenio más adelante. Así que si bien Toga iba a dejar el departamento, tenía la seguridad que después de tiempo lo podría volver a recuperar.

Vivió con Jin a partir de esa noche, el hombre no podía estar más entusiasmado por estar al lado de ella la mayor parte del tiempo, le preparó la cena, le dio un masaje y toda esa noche no durmió haciéndole ropa para que ella vistiese al día siguiente. Cuando Toga despertó, encontró un ramo de flores y muchas notas románticas dispersas por el resto de la casa que le decían que iba a ser la chica más feliz de todas estando a su lado. Se sonrojó, tal vez acostumbrarse a él no iba a ser tan difícil después de todo.

Y de nueva cuenta se equivocó.

Duraron un tiempo considerable viviendo juntos, Toga estaba a punto de graduarse y ya había comenzado a trabajar en la clínica de Shigaraki, todo parecía ir bien relativamente, ignorando el hecho de que los ataques de "división" de Jin eran cada vez más frecuentes aunque ella estuviese a su lado.

En el día Jin se controlaba, iba al trabajo y hacía las compras para la casa, sin embargo, al caer la noche, otro Jin aparecía, uno mucho más depresivo y dependiente hacía Toga. A ella no le molestó al inicio, se esforzaba en comprenderlo tal como él hacía con ella, pero el día de ella de por sí ya era cansado y ocupado al combinar su trabajo en la clínica y en la escuela, por lo que comenzó a estresarse a causa de los desvelos, lo que no sólo ocasionaba que no se concentrase en el día, sino que la voz de Stain que hace mucho no escuchaba, volvió a aparecer en momentos inoportunos.

El dolor de cabeza de Toga se hizo constante cuando los ataques de Jin duraron 8 días seguidos, porque incluso cuando él se calmaba, ella ya no podía hacerlo, todo lo que él decía su mente lo volvía a repetir una, otra y otra vez. Sus gritos eran repetitivos y la voz de Stain se escuchaba a veces muy cerca o muy lejos, y en su cansancio empezaba a creer que aquella voz era real.

La novena noche continua cuando Jin se dividió, Toga ya estaba harta de todo aquello, el hombre estaba gritando mientras se arañaba la cara, ella todos esos días lo había cuidado para que no se lastimase la piel o no tocase zonas que pudiesen ser difícilmente cubiertas con ropa, pero esa vez mientras lo veía tirado en la cocina, no le dijo nada, y se limitó a sentarse a lado de él mientras comenzaba a llorar.

Jin al verla en ese estado comenzó a lamentarse en voz alta.

— ¡Es mi culpa! ¡ES MI CULPA! — Gritaba al vacío de la casa — ¡Siempre hago eso! ¡Nuca puedo ser constante!

Ella negaba con la cabeza aún con lágrimas en los ojos.

— S-Sólo estoy cansada, e-eso es todo. — Respondió con la voz entrecortada, ni ella misma se creía esas mentiras.

— Estás cansada de mi ¿Verdad? ¡ES POR ESO QUE TE QUIERES IR DE MI LADO!

Toga siguió negando mientras lloraba con más fuerza y se sostenía la cabeza, Jin siempre preguntaba eso cuando ella quería irse a dormir a otro lado para descansar, y aunque ella le respondiese que no era cierto, él no le creía, y tenía que pasar toda la noche a su lado escuchando sus lamentos.

— ¡Solo quiero un poco de silencio, me siento mal! — demandó, tal vez si cambiaba de estrategia pudiese dormir algo esa noche, y en verdad que lo necesitaba, porque la voz de Stain ya estaba haciendo presencia en su mente.

— ¡Te sientes mal porque yo me siento mal! ¡ES MI CULPA! ¡YO TE PROVOCO ESO! ¡PERDÓN!

Los gritos de Jin no paraban y eso sólo hacía que el dolor de la cabeza aumentase. Ella consideraba que en el tiempo que había vivido había aprendido a controlarse a sí misma sin esconder su verdadera naturaleza, pero estaba entrado en un estado de desesperación. Jin seguía llorando, y al ver que ella no le había contestado tiró todos los cubiertos que tenían en el estante, ese ruido la alteró más, quería silencio, había mucho ruido, y Stain no paraba de repetirle que lo había traicionado al estar con otro hombre.

— ¡Tú me traicionaste primero al no cumplir tu promesa! — Le gritó a la voz fantasmal que hacía que su piel se erizara, necesitaba silencio, ya no distinguía cual voz era real y cual no.

— ¡Es mi culpa! ¡Te prometí que ibas a ser feliz a mi lado y ahora estás llorando!

¿Eso lo había dicho Jin o Stain? Toga seguía escuchando más y más ruidos en su cabeza. Lloró desesperaba, el dolor la estaba aturdiendo y no importaba quien de los dos había pronunciado esas palabras, ambos de igual forma no habían cumplido a sus promesas.

— ¡ES TU CULPA! ¿Por qué me mientes? — Gritó desahogando un poco de su pena, tanto pasada como presente. — ¡Eres un mentiroso! ¡Odio las mentiras!

— ¡ENTONCES ME ODIAS!

— ¡TE ODIO! ¡TE ODIO! ¡SOLO QUIERO SER FELIZ PERO NO PUEDO! ¡YA NO QUIERO VOLVER A ESCUCHAR TU VOZ!

Toga ya no reconocía ni sus propios gritos, sus sentimientos tomaron el control de su cuerpo y su habla, lo que quería era silencio, y ahora ella misma no cooperaba para hacerlo.

Quería que todo terminara, ya no importaba como, pero debía de detener eso.

— ¡MATAME PUES! ¡MATAME Y YA NUNCA VOLVERÁS A ESCUCHAR MI VOZ! ¡Prefiero desaparecer que dividirme!

Toga levantó la mirada para ver a Jin que había sujetado una navaja y la estaba sosteniendo sobre su cuello, era extraño, porque justo detrás de él, estaba Stain sosteniendo la navaja también. ¿Entonces ellos si se conocían? ¿Ambos se habían puesto de acuerdo para hacerle todo ese ruido a ella? ¿Ese era su castigo por abandonar el apartamento del casino?

— ¡Cállate! ¡Tú no me puedes juzgas! ¡HICE TODO LO QUE PUDE PARA SOBREVIVIR! ¿ERA LO QUE QUIERAS NO? ¿O TAMBIÉN ME MENTISTE CON ESO? ¡FARSANTE!

— ¡MATAME!

— ¡CALLATE!

Toga estaba frustrada, no sabía con quién estaba hablando, pero necesitaba que se detuviera en ese instante.

Jin volvió a gritar y a llorar con desesperación, ella aun con la mirada borrosa a causa del llanto se puso de pie para ir a golpearlo, ya no sabía qué hacer para silenciar tanto ruido que hacía, seguramente los vecinos estaba tan hartos como ella de sus lamentos.

Le empezó a dar golpes en el pecho, Jin necesitaba reaccionar de alguna manera, y tal vez con un poco de fuerza bruta podría hacerlo. No supo ni con que energía lo hizo, pero logró tumbarlo hacia del suelo de nueva cuenta y le siguió golpeando, él estaba llorando y gritando, pero ella ya ni siquiera distinguía las palabras que le decía, estaba cegada, necesitaba sólo un poco de silencio.

Jin tuvo varios reflejos hacía ella intentando defenderse, pero ella estaba determinada a detenerlo. Cuando él empezó a callarse y las voces y ruidos empezaron a desaparecer, ella se fue directo a su garganta, debía de tener un poco de su sangre para poder ser ella misma y relajarse.

Según su percepción del tiempo no había pasado mucho tiempo pegada a su piel. Empezó a inhalar y exhalar con más ritmo ahora que él estaba inmóvil, por fin se había tranquilizado y ese silencio era gloria para los oídos de ella.

Dejó de morderlo pero decidió quedarse así, arriba de él con su cabeza acomodada en su cuello, necesitaba descansar, y ahora que tenía la oportunidad no perdería valiosos segundos en ir hasta la cama, dormiría así, su cuerpo se lo suplicaba.

A la mañana siguiente deseo nunca haber despertado, cuando abrió los ojos, sintió como había algo pegado a su piel, y por primera vez se horrorizó al ver sangre, porque era la de Jin ya seca sobre su cuerpo.

Se levantó a toda prisa al ver el cuerpo inmóvil de Jin tirado en el suelo y desangrado, eso no podía ser cierto. Intentó recordar las horas pasadas pero todo era muy caótico, aunque al ver el cuerpo apuñalado de él y reconociendo dolor en sus muñecas, entendió lo que hizo… al parecer cuando lo golpeó lo había hecho con un arma en sus manos. ¿La navaja que llevaba él?

La casa estaba en silencio, se tapó la boca con las manos mientras se dejaba caer de rodillas, así no era como lo quería conseguir, Jin no podía irse, él era su otra mitad, el complemento de sus aventuras, el hombre que la hizo consentida y mimada, no podría soportar otra separación así, no de nuevo.

Llamó a Kurogiri intentando explicar lo ocurrido, el hombre se alteró a escuchar aquello, y dijo que no se moviera de ahí, que él se iba a encargar de todo, Toga sabía que ese "encargar" sería desaparecer el cuerpo de Twice para que no les diese problemas. Lo bueno que Jin no tenía familia, y en el trabajo era alguien más del montón, no había alguien que pudiese reclamar su cuerpo…

Salvo ella, que se había acostumbrado tanto a su sangre que con el material que tenía ahí, empezó a extraerle la que pudo, no tenía ganas de beberla, pero podría ser un recuerdo, tal vez en único que le quedaría de su cuerpo.

Pasado el mediodía llegó Dabi, él era un hombre tatuado de los brazos que tenía la sangre fría, y si se impresionó por la escena o no, no lo demostró, simplemente llevó las cosas de la funeraria que controlaba y se quedó acompañándola hasta la noche, donde ningún vecino pudiese ver que estaban sacando un cuerpo sin vida de la casa.

— Fue su culpa — Dijo sombría cuándo Dabi ya había puesto el cuerpo de Jin en el maletero, en todo el rato que habían estado juntos no hablaron para nada, ni siquiera comieron, él se había entretenido con su teléfono todo el rato, y ella intentaba aclarar su mente que aún no asimilaba lo que hacía sucedido. — Le pedí que se callara y no lo hizo, me dijo que siempre me iba a apoyar pero no pudo hacerme ese sencillo favor. Además, él conocía a Stain y nunca me lo dijo, ambos planearon aquello.

Dabi la miró de forma diligente.

— Creo que fue Spinner quien perdió la cabeza al decir que se puede tener una conversación coherente contigo.

— ¿Qué? — Preguntó desconcertada, ¿Spinner qué tenía que ver ahí?

— Nada, duérmete, creo, no sé, pero has estado viendo a la nada por horas sin parpadear ¿No te arden los ojos? Ya olvídate de él, será cenizas al amanecer. Polvo eres y al polvo volverás**.

Toga sabía que aún estaba distraída, porque no entendió el propósito de su comentario, pero era cierto, debía de volver a dormir, a lo mejor todo era una pesadilla.

Pasaron los días y descubrió que lo que había vivido no había sido un sueño, la casa estaba en silencio, los gritos de Jin habían desaparecido junto con las voces de Stain, no había nada, y extrañamente no sentía nada, salvo un poco de soledad. Siguió con su rutina entonces, preguntándose porque, si no le había llorado más a Jin, siempre estaba en su mente.

Kurogiri le consiguió un nuevo departamento cerca del condominio en el que él, Spinner y Magne, (la ginecóloga de la clínica) vivían, al inicio el hombre dijo que era más seguro para todos porque así podían ayudarse en caso de una emergencia, pero ella estaba segura que vigilaban su puerta todas las noches.

— Dabi dijo que estabas muy aturdida cuando sucedió aquello — Le dijo Spinner un día mientras le ayudaba a acomodar los productos de las compras que habían hecho — Pero al parecer lo has superado bien.

— No sé si lo he superado, no siento nada, pero sé que debería de sentir algo, pasamos muchas cosas juntos.

— ¿Estarás bloqueada?

— ¿Bloqueada?

— Sí, ya sabes, bloqueada, hay algo que te impide expresarte.

Ella lo miró ¿Podría ser? Se consideraba a sí mismo extrovertida, pero últimamente se había vuelto mucho más seria.

— ¿Tú crees?

— Sí, es como, digamos, un escritor, que tiene un bloqueo creativo y no puede continuar con su historia, está bloqueado. Contigo es lo mismo, pero en lugar de no expresar palabras, no puedes expresar sentimientos, y es lo que te tiene con este estado de ánimo tan raro.

— ¿Cómo lo quito?

Spinner no dudó cuando dijo.

— Cambiando de ambiente, al realizar un viaje, emborrachándote o haciendo algo que hace bastante tiempo no hacías pero que te gustaba hacer… cualquiera de esas cosas.

— O todas. — Dijo ella con una sonrisa. — Creo que tomaré unas vacaciones de la clínica ¿Está bien?

— Sólo avísale a Shigaraki a dónde vas — Le recomendó.

Ella sonrió y lo abrazó.

— Descuida, no será muy lejos de aquí.

Y en realidad no lo fue, al pensar en las recomendaciones de Spinner, un solo lugar albergó su mente, un lugar que de cierta forma fue antes de Stain y de Twice.

— Hola Giran — Saludó al Dealer cuando llegó al bar, apenas acababa de abrir y el hombre estaba sentado en una mesa en la parte alta del pub, pareció atragantarse con su cigarrillo cuando la vio.

— ¿Toga? Por todos los cielos, cuanto has crecido, ¿En qué te puedo ayudar? Pasa, siéntate a mi lado. Supe lo de Stain, una verdadera lástima, nadie ha podido ser tan bueno y discreto como él.

— Sí, una lástima. — Respondió ella con voz fría mientras le obedecía — Sólo quería distraerme, me recomendaron que hiciese un viaje a algún lugar que me recordara buenos momentos, y aquí fue el primer lugar que pensé.

— ¿Quieres volver a trabajar?

Ella negó.

— Sólo quiero quedarme esta noche, emborracharme y no saber de mí hasta en la mañana.

Él sonrió.

— Eso lo puedes hacer, adelante, ya sabes dónde están los cuartos si necesitas dormir, igual si los quieres utilizar para algo más sólo dame la comisión por su uso, o también puedes buscarme si nadie llama tu atención.

— No será necesario. — Respondió.

— Tristemente. Estás hermosa, no te faltaran chicos rodeándote el día de hoy. — Toga rodeó los ojos cuando Giran se paró de su asiento para ponerse a su lado mientras le tocaba el trasero — Si te pones la ropa que antes usabas te daré barra libre toda la noche.

— Hecho — Dijo ella. — Por la nostalgia de los buenos tiempos.

Giran le dio una nalgada.

— Por la nostalgia de los viejos tiempos.

Toga entonces se encaminó a los pasillos del cuarto de servicio, había muchas caras desconocidas, pero los simios que tenía Giran por guardaespaldas se encargaron de decirle a todos los nuevos trabajadores que ella podía hacer el uso libre de las instalaciones, utilería y los servicios que ofrecían.

Se enfocó en divertirse, esa noche bailó, bebió y sacó todos sus sentimientos mediante pasos de baile. No se sentía triste, pero claramente estaba más relajada. Dentro de ese bar se sintió una Diosa, sentía todas las miradas sobre ella y no le molestó, había miradas divertidas, amables y otras un poco más vulgares, pero ella se concentró en dejarlas así, en simples miradas, y siguió con lo suyo.

Sin embargo, mientras bailaba, se dio cuenta que en la barra, había un chico que no había levantado la mirada hacia ella, ni siquiera con el escándalo que estaba haciendo, era demasiado raro, ella estaba feliz, pero esa negatividad que el individuo expresaba en su postura la atraía como un magnetismo invisible.

Detuvo sus andares y dijo que iba por una bebida al grupo de amigos que ahí había formado. Se acercó a la barra ágilmente entre la aglomeración de las personas, y cuando se sentó a lado de ese joven, descubrió que era el chico del departamento de policía, Midoriya Izuku.

— ¿Midoriya? — Preguntó a una distancia prudente, no quería que su aliento alcohólico le delatase su estado. — ¿Enserio eres tú?

El chico volteó, y en efecto era él, con unas ojeras marcadas y el cabello mucho más despeinado que de costumbre.

— ¿Te conozco, perdón?

— Soy Toga, fui a la comisaría un par de veces a causa de la escuela y nos tocó trabajar juntos en las autopsias.

— Ah sí — Respondió él y ella se dio cuenta que estaba mucho más borracho que ella.

— ¿Qué te trae por acá? — Preguntó ella, estaban en una ciudad diferente y él era la última persona con la que se imaginó encontrarse.

— Puedo preguntarte lo mismo sabes.

Ella levantó los hombros en señal de indiferencia.

— Vine porque una amiga se va a casar, es su despedida de soltera — Mintió, pero tal como esperaba, él no le rebatió su coartada. — ¿Entonces…?

— Quise desaparecerme un rato, estoy triste…

Esa palabra le llegó, era por eso que le había atraído, él tenía el humor que ella deseaba tener.

— ¿Por qué?

— Terminé con mi novia… nos íbamos a casar, pero ella decidió cancelar todo.

— Que horrible mujer — Dijo mientras se sentaba a su lado y le decía al barman que le sirviera otras dos bebidas.

— ¡No digas eso! — Gritó él con lágrimas en los ojos — Ella es la mujer más dulce, carismática y bondadosa que he conocido. Tiene sus errores, pero sé que si estaba a lado suyo los podía corregir. Carajo, como la extraño, ella era mía.

Toga no sabía porque, pero el escucharlo lamentarse de esa forma le estaba conmoviendo, era así como quería expresar sus sentimientos por Jin, pero como no podía, verlo a él de esa manera le ayudaba para canalizar sus propias energías.

— Cuéntame más de ella — Le pidió.

Midoriya entonces soltó todo sobre Uraraka Ochako. Toga no supo cuánto tiempo pasaron platicando, pero tal como él se sentía con Ochako así lo hacía ella con Jin, sólo que había una diferencia, y era que Deku, como sus amigos le decían, tenía la oportunidad de volver a formalizar con Uraraka, cosa que ella no podía hacer. Así que a partir de ese momento, decidió que le ayudaría a reconquistarla, Twice se había ganado su corazón de mil y un maneras, por lo que ella tenía un gran armamento para volver a enamorar su corazón tal como hicieron con el suyo.

— Enserio la extraño, la quiero tener de nuevo bajo mis manos — Se lamentaba Deku. Toga sabía que la reconquista de Uraraka tomaría tiempo, pero para él, que estaba caliente a causa del alcohol, ese tiempo de espera sería un sufrimiento eterno.

— Creo que te puedo ayudar con eso. — Respondió mientras le tomaba la mano. Ella no era Uraraka, pero podría ayudarlo a sentirse un poquito menos infeliz. — Vamos atrás.

— Pero tú eres rubia. — Rebatió él, aunque la estaba siguiendo a los cuartos que ella sospechaba estaban libres.

— Eso se puede arreglar — Dijo con alegría, mientras al pasar por un pasillo, tomó una peluca castaña y corta tal como él dijo que tenía el cabello Uraraka. — ¿Ves?

Deku al verla con la cabelleras castaña se fue directo a sus labios y pechos, su desesperación era bastante, y a ella le gustó eso, él sí que estaba profundamente enamorado de Uraraka, ojala a la chica no le molestase compartir a su hombre un tiempo, en lo que intentaba volver a ganarse su confianza.

Tuvo que hacer un gran esfuerzo para evitar desnudarse ahí mismo en el pasillo. Toga sentía la energía de Deku como si de un adolescente se tratase, y eso la excitó de sobre manera, ella quería ser amada así de esa manera, tan pasionalmente, seguramente no habría traiciones de por medio con una relación así, él era un chico que en verdad valía la pena.

Y de nueva cuenta, se equivocó.


* Referencia a Star Wars episodio I.

** Génesis 3:19. Tenemos un Dabi religioso, de hecho si por mí fuese usaría bastantes citas bíblicas, las adoro, pero con tanta referencia a series, películas y juegos, sentí que no concordaba mucho una personalidad así dentro de la trama ignorando a Fumikage, pero ahora teniendo un poco más de libertad creativa por mostrar un ambiente distinto, creo que quedó muy bien.

¡Y oficialmente terminamos el arco de Toga! Listo, todo está preparado para el gran final, ajsdfkasdkfas, Dios, estoy muy emocionada. Espero que ustedes también lo estén. Le quiero meter velocidad turbo a la escritura, pero no sé sí pueda hacerlo tan rápido como desee, si quieren más detalles, subí un video de un minuto en mi pagina de facebook CISTXC dónde estoy escribiendo este capítulo y van a ver en que condiciones estoy, aun así, no dejaré que la enfermedad me gane. Hay que mantener el positivismo lo máximo que podamos.

En fin, creo que con estas últimas palabras podemos ver como fue la relación entre Jin y Toga, el cómo la sangre de él estuvo en la escena del crimen de Tsuyu y como ser relacionó ella con Deku. Además de que conocimos un poco más de la liga, que es la clínica que mencionamos los capítulos pasados y que dejó un hilo suelto que cerraré pronto. Les juro que enserio no estaba segura de si involucrarlo o no debido a que no era "canon" en la seria oficial, pero ahora que si lo es... lo aprovecharemos al máximo.

Y por cierto les recuerdo, que subí un fic un poco más erótico llamado Wrap Me in Plastic, también kacchako y me gustaría que le fuesen a dar una vuelta, tenía la idea de que fuese un one-shot, pero pueden salir unos cuantos capítulos más de ella, así que sólo si les gusta retomaré su escritura. ¡Espero su retroalimentación!

Agradecimientos especiales a:

BlackAngel168: Espero no hayas esperando mucho por el capítulo, con este se cierra el final de su arco que intentará explicar el porque de sus acciones pasadas, no intento justificar a Toga por lo que le hizo Tsuyu, sin embargo quiero mostrar que es un personaje que si bien es mentalmente inestable, aun tiene valores o ideales que intenta seguir de alguna forma que funcione para ella, espero haya quedado claro mi punto entre esas palabras. ¡Te envío un abrazo!

Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!

Nos leemos~~