Este Fic es una adaptación de la novela "El beso del Arcángel" de Nalini Singh (y continuación de la novela "El Ángel caído")
el cual les comparto sin fines de lucro, sino para dar vida a mis personajes favoritos de Bleach pertenecientes al "Trol mayor" Tite Kubo.
Espero lo disfruten.
Dentro de esta adaptación se han realizado algunos cambios para que se ajusten a los personajes de Bleach.
Cursivas, comunicación / vinculo mental
Ahora sí se acabo esta historia, gracias a todos aquellos que se interesaron en ella. Nos estamos leyendo.
Epílogo
Ichigo no se sorprendió al ver la imagen de Unohana en la superficie cristalina
de un estanque lleno de agua de lluvia que había a las afueras del Refugio. Se
arrodilló junto a ese estanque mientras Rukia se sentaba envuelta en una manta,
con la cara dirigida hacia los ray os del sol que acababa de salir. Sin embargo,
sintió que la cazadora miraba en su dirección en el instante en que apareció
Unohana, a pesar de que el mensaje debía de ser invisible para ella.
—Estoy viva, Ichigo. —La voz de Unohana era a la vez un millón de gritos y un
interminable silencio—. ¿No te preocupa?
—Has evolucionado —replicó él, que vio cómo la mano y el rostro de la
arcángel se desvanecían en una especie de neblina antes de aparecer de nuevo
—. Ya no necesitas un cuerpo de carne. Tus preocupaciones no son las nuestras.
Una risotada, susurros y algo más, algo que hablaba de caricias al amparo de
la oscuridad mientras manaba la sangre, cálida y densa.
—He matado al último de mis renacidos. —Su silueta se solidificó, adquirió
una apariencia casi normal—. En ocasiones, también yo necesito carne.
—¿Por qué me cuentas esto? —preguntó Ichigo—. Me estás revelando tus
debilidades.
—Me caes bien, Ichigo. —Una sonrisa que congeló el agua del estanque y
cubrió de escarcha el rostro de la arcángel—. Y tu cazadora; sí, todavía me
intriga.
Ichigo enfrentó esos ojos que eran algo más que inmortales y se preguntó si
era cierto.
—¿Necesitabas morir para evolucionar?
—Hazme esa pregunta la próxima vez que nos veamos. Quizá te responda.
—Caminas entre la vida y la muerte —dijo él—. ¿Qué es lo que ves?
—Misterios, respuestas, ayeres y mañanas. —Una sonrisa enigmática—.
Hablaremos de nuevo. De verdad que me caes bien, Ichigo.
Esas palabras resonaron en el aire mientras su imagen se desvanecía. Ichigo
se incorporó, tomó la mano de Rukia y la ay udó a levantarse. Su cazadora lo
miraba con expresión preocupada.
—¿Unohana?
—Ya no es una amenaza. —La estrechó entre sus brazos—. Creo que, porahora, Unohana
no tiene ni el más mínimo interés en las preocupaciones de este mundo. —Su rostro
había mostrado una espeluznante alegría infantil en su nueva vida, en su nuevo plano
de existencia.
—Con eso me vale. —Un suspiro largo. Rukia sacó los brazos de la manta
para abrazarlo—. Quiero irme a casa, arcángel.
Ichigo acarició la curva cálida de su cadera y se preguntó si la ciudad de
Nueva York estaría preparada para acoger a una cazadora Convertida en ángel.
—Partiremos mañana, al alba.
