¡YA VOLVIMOS CON MAJOKKO FIVE!

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No recuerdo como pasó pero tengo entendido que luego de la prueba del laberinto hubo una invasión o algo así… Recuerdo que mientras peleábamos con Nappa, Joe y yo fuimos apuñaladas a manos a Shizuma y de sus esbirras, luego Candy se fusionó con su gemela y venció a un tiburón, luego apareció el desquiciado de Mizuki y por momentos vi a un monstruo gigante invadiendo el pueblo.

No recuerdo sinceramente que pasó luego de aquello pero oigo palabras de que supuestamente me transformé en quien sabe quién y destruí a ese yokai. Yo junto con las demás salvamos la aldea aunque claro hubieron asesinatos que según he oído entre sueños que figuraban Dan sensei- No era lo que yo pensaba o quería pero estoy libre de ese desgraciado-, Shizuma, ese enfermo de su padre, Roki, varios soldados del ejército y varios aldeanos.

Aunque hablando de sueños, soñé que estaba en una especie de sala de cirugía y estaba Joe ahí diciéndome algunas cosas y yo le respondía muchas veces con el término de Oneesama, no sé por qué le dije eso pero sé que al final terminamos teniendo sexo como siempre u otro donde era una mujer de la selva y me puse a pelear contra ese bicho lameculos de Sesshomaru, el enano con cara de pajarraco solo que el tipo ahora tenía un jodido cuerpo de gimnasio y terminé descuartizándolo con mis propias manos.

-Namahono… Namahono… ¿Hola?

Abro mis ojos cuando oigo una conocida voz que me llama constantemente, lentamente noto una figura humanoide de color gris hasta dar con la silueta de nada ni menos que Bender sensei, perdón, quise decir, Ginpachi sensei.

-¿Ginpachi-sensei?

-Al fin que despiertas pequeña- El robot coloca su mano sobre mi cabeza- Nos hiciste preocuparnos mucho, Raimon-san me lo contó todo

-¿Entonces? ¿Candy…?

-Tu amiga sigue viva ahora que se fusionó con su hermana y hasta ya está saliendo con Nezumi- El docente robot me mira fijamente sobre todo en mi cuerpo- ¿Podrías mostrarme tus heridas?

-Ah… Esto… Claro…- Acato su orden y en menos de nada el androide quedó como si hubiera visto algo fuera de lo común- ¿Qué pasa sensei? ¿Acaso pasa algo con mis heridas?

-No para nada aunque ya tienes unos bonitos recuerdos en el pecho- Noto que tengo una X sobre mi abdomen aparte de sobresaliente cicatriz entre mi hombro derecho y mi cuello, posiblemente tuve una hemorragia ahí y posiblemente fue la razón por la que yo me quedé inconsciente durante todo este tiempo

-Sensei, ¿Qué pasó?

-Has estado todo un mes en coma- Me responde el robot- Y durante este tiempo después de que derrotaste a ese yokai pasaron muchas cosas… Mierda- El gesto del sensei comenzó a pasar de una cálida sonrisa a un pequeño enfado- ¿Sabes lo que pasó mientras estabas en coma?

-No…- Respondo sinceramente, de hecho, me cuesta creer que haya pasado un mes desde entonces pero hubiera jurado que todo aquello fue ayer

-Mientras tú y las demás pelearon hasta el final en el laberinto, unas bestias mecánicas o robots gigantes invadieron el pueblo y arrasaron con varias viviendas y también…-Comienza a apretar sus puños- El rey Hanzo

-¿Qué pasó con su majestad?

-Su majestad real, el Rey Hanzo fue asesinado a manos de golpistas federales

-¿Qué?- Un momento… ¿Acaso sensei hace referencia a un golpe de estado?

-Supongo que ambos pensamos lo mismo, el rey Hanzo fue asesinado hace menos de un mes a manos de los federales. El viejo Rey iba a Gyunyu a entrevistarse con la princesa Akari pero él como toda su comitiva de seguridad fueron asesinados y pusieron en el poder a una joven llamada Yohane Mathilda do Roxas, ¿Acaso la conoces?

Entiendo que había un conflicto entre ambos partidos políticos pero nunca pensé en un caso donde había una posibilidad de golpe de estado ni mucho menos que hubiese un magnicidio, el viejo rey tendría en estos momentos 70 años, quizás tuvo dolencias o quebrantos en su salud y claro obviamente personas a su edad morirían por causas naturales pero, ¿Siendo derrocado y asesinado por la oposición?

El maestro robot me mostró una fotografía de una joven de cabello rosa como el mío pero algo fuerte, ojos azules oscuros y quizás bajita de estatura, posiblemente esa joven tenga nuestra misma edad (12 y 13 años)… Hay posibilidades de que sea una mahou kajin o en su defecto sea una suijin o de algún otro elemento.

-Sinceramente no la conozco, pero viendo su apariencia deduzco que sea una mahou kenshin

-¿Mahou Kenshin?

-Una elemental que sabe pelear y usar la espada, tal como lo era el viejo Rey

Por un lado quizás la hegemonía monárquica de su majestad el Rey Hanzo llegó a su fin pero siento que de alguna manera u otra va a surgir una nueva era que llevará el mismo camino de censura y restricción pero llevados a niveles altos superando lo pensado o, ¿Quizás esa joven Yohane llevará a cabo un nuevo camino para el reino de Fudonia?

-Hola, Riki-chi

-¿Joe?

-Jajaja….

Ahí está ella, esa pequeña chica de ojitos azules que estaba cruzada de brazos y sonrisa cautivadora mientras yo me quedo sin habla, desde el vamos, desde varios días o noches no recuerdo bien tuve sueños raros donde ella y yo tuvimos ciertas cosas raras

-Oye, Riki-chi. No sé cómo te habrás hecho esa herida pero el doctor dijo que no juegues a atravesarte el cuerpo. ¿Está bien?

-Oye, sabes muy bien que esa herida me la hizo mi padre

-No… En realidad esa herida te la hicieron Shizuma y su pandilla, posiblemente tú me salvaste la vida y bueno…Yo…-Se sonroja y me mira de reojo casi apuntando al suelo- Yo vine a agradecértelo… Gracias por salvarme y te debo una, Riki-chi

De manera lenta deja un ramo de flores en una maceta y va hacia al lado izquierdo de la cama y me besa en la mejilla y me abraza mientras yo me quedo como una completa tonta, de hecho me quedo como cualquier tonto protagonista de esas series de harem. El profesor robot se rió un poco y decidió dejarnos ir como si pensara que ambas tendríamos algo más que solo una conversación a solas.

-Bueno, las dejaré a solas. Me iré a ver cómo está Reo y los demás, adiós- En ese instante Ginpachi sensei se fue dejando abierta la puerta y dejando paso a la persona que más me odia en el mundo

-Buenos días…- Irrumpe Matsuri la cual entra de mala manera mientras se acerca a mi persona, tan rápido como entró, Joe en menos de nada la encara como si algo ocurrió entre ellas, quizás Matsuri le gana por una nariz a Joe pero a pesar de ello no es lo suficiente para intimidar a la pequeña suijin

-¿Por qué esa cara Mizuki? ¿Acaso te hice algo mal?

-No, para nada- Le responde- Kagemin me contó de lo ocurrido y algo de ello no me gustó

-¿Qué cosa?

-Querías dejar a morir a Riki-chi, ¿Cierto?

La pequeña pálida frunce un poco el ceño, no era de esperarse que Matsuri debido a su gran resentimiento hacia los Cinco Elementos me dejaría morir, no es en ella dar la mano a quien no lo necesita pero posiblemente Candy por ser su amiga de la infancia y hasta yo diría que el amor de su vida la persuadió para que lograra curarme aunque de eso no tengo ni un recuerdo.

-No te enojes, no es para tanto. De hecho en realidad tú curaste a Namahono de sus heridas y yo ayudé con la anestesia.

-¿Qué?

-Espera, ¿Dices que curé a Riki-chi?- La pequeña de coletas queda asombrada- Que extraño, yo no tengo la habilidad de curar

-¿Qué? ¿No tienes esa habilidad?-Ahora la dokushin queda desconcertada

-…- Entonces no fue Matsuri quién me salvó la vida sino que fue Joe, aunque me sorprende el hecho de que no tuviera esas habilidades o quizás ella despertó esa habilidad al último momento y también contribuye también a esos sueños húmedos que tuve teniendo sexo con ella

-¡Pelea de lolis!- Irrumpe Candy mientras estaba sonriendo toda socarrona acercándose a Matsuri abrazándola por la cintura y en menos de nada la alza como si fuera un bebé, la dokushin se sonroja posiblemente a que la raijin la estaba avergonzando

-Rin-chan, te reto a un duelo de lolis

-¡Bájame cabeza de bombillo!- Le grita a su novia con cara chistosa de enojo estilo anime a lo que nosotras algo incomodas nos reímos viendo una faceta en su relación, Matsuri siendo una tsundere y Candy siendo una idiota medio pervertida

-No te soltaré, ratoncita- Dice la raijin con una sonrisa pícara y tono juguetón- Debes mostrar con orgullo de ser una uke, es un recurso muy valioso para demostrar que eres mejor loli que Shizu-chan

-¡Maldita pervertida! ¡Suéltame en ese instante!

¿Con qué quiso decir con ser la Uke? No soy una fujoshi ni fanática de un género en específico pero he oído que son términos que se aplican en los roles fuera y dentro de la intimidad en una relación… ¿Eso significa que ese par ya hizo de la suyas? Pensé que eso del dicho "Ya al rato de ser pareja y ya andan cogiendo como conejos" era uno popular como bastante exagerado acerca de las prontas relaciones pero yo nunca creí que mi mejor amiga y parcialmente mi peor enemiga terminaran haciendo sus cosas ocultas y más cuando entre ambas tenemos 13 años.

¿Pueden creerlo? Dos chicas de 13 años y teniendo sexo… Espera, no creo que una cyborg pueda tener sexo con una humana, ¿O sí?... Da igual, el mundo se volvió extraño pero al menos aprendes y te acostumbras como ganas cosas, ahora tengo amigas y mínimo personas que comienzan a apreciarme como Ginpachi sensei y varias chicas como Yanagi y Kumagawa.

Y hablando de amistades… ¿Dónde carajos está Remi?

La friendzone duele mucho pero, ¿No creen que al menos debería divertirse un poco?

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En una concurrida calle, exactamente en la plaza de mercado de Pueblo Kuuga el cual comenzaba a reactivarse, había una joven de cabellera azul celeste vestida en una yukata fucsia caminando alegremente por las tiendas mientras llevaba unas bolsas grandes donde posiblemente había comprado muchos productos de aquellos puestos humildes aparte de que el día de hoy era bastante caluroso.

La joven de cabello azul se topó con un hombre de capa y sombrero vestido en un chaleco tipo capa color negro oscuro y de bigote mostacho como si fuera un hombre de épocas de antaño. La joven de cabello azul agachó la cabeza disculpándose con el hombro el cual aunque no estaba molesto no le tomó importancia y siguió su camino mientras que la joven de yukata prosiguió con el suyo.

Mientras tanto el hombre de traje negro se detuvo cuando solo había dado dos pasos hacia la casa contraria, se detuvo por unos breves segundos hasta ir al centro del lugar mirando hacia todos lados como si esperase algo o sintiendo una presencia. El hombre de bigote decidió irse a un callejón anexo a la plaza el cual era de aquellos lugares no tan concurridos.

El hombre de traje estaba transitando a paso corriente por un oscuro callejón pero algo visible por la luz del sol, miró a los lados y a atrás. De pronto aceleró su paso como si sintiera que algo lo perseguía o quizás lo asechaban. De pronto se detiene y se coloca contra la pared mientras que afuera un conjunto de hombres vestidos de negro y franjas rojas pasaban por ahí.

Eran tres personas que estaban vestidos de uniforme negro, como de los policías de antaño solo que su sombrero era de un quepis con líneas rojas, chaleco de botones y pantalón negros ambos con franjas rojas y un cinturón rojo alrededor de su cintura en el cual estaba encintada en el costado izquierdo una katana envainada.

Eran la nueva policía especial del nuevo gobierno, la Mazorca Roshigumi…

Una vez venimos con la explicación de los cambios hechos a raíz del nuevo gobierno impuesto a raíz del asesinato del Hanzo como del ascenso a Roxas al poder. Los orígenes se remontan en ciudad Shogún, que antes era Ciudad Shishio, la capital del Reino de Edo, antes Fudonia.

Un grupo de comerciantes y otros miembros de las clases medias formaron un club político llamado la Ningen Shufuku Kyokai (Sociedad Popular Restauradora en japonés); sus tareas habituales consistían en realizar reuniones para discutir sobre política, informar de todas las actividades opositoras a la Ilustre Restauradora de las Leyes como se le llamaba a la joven y actual gobernante y realizar manifestaciones en contra de personajes políticos de la oposición, generalmente frente a sus casas terminando en disturbios, asesinatos de esos mismos dirigentes como de sus familias, robo, despojo y desalojo de sus bienes que ahora pasaban a manos del Estado.

Y de esa organización por no decir el Partido Único y oficial del nuevo gobierno surgió los Roshigumi. Los Roshigumi al principio era una fuerza de choque, formada por dos cuerpos de policías volantes con muy amplias atribuciones y ahora ya era en cuestión de nada, la policía nacional de Edo. Su comandante supremo como líder era Shirako Kurokino, un mahou hyojin, elemental de hielo como también una de las manos derechas de Roxas.

Su función principal como policías era atacar a los opositores cualquier posible oposición en la ciudad pasaba a ser controlada al tiempo que podían actuar sin límites contra toda disidencia. El partido federal no sólo no volvía a tolerar disidencias externas, sino que consideraba como traición cualquier gesto de independencia frente a Roxas y obviamente se condenaba a muerte ese tipo de cosas.

Ahora con la escena actual aquel hombre de atuendos de antaño se escondía de los Roshigumi, ya no basta explicar las razones de su actitud ante ellos. Volviendo a la escena en ese callejón, el hombre soltó un respiro de alivio y prosiguió su camino pero de nuevo se detuvo en seco cuando ante sus ojos estaba una figura de cabellera larga hasta debajo de los hombros castaña tirando a un tono verdoso y grisáceo, ojos grandes de color morado oscuro.

La joven usaba una chaqueta chaleco negro que le cubría hasta las pantorrillas, una larga bufanda roja, una gorra kepis roja con una estrella blanca y sobretodo una katana envainada en su costado izquierdo.

-¿Es usted Francisco Lynch?

El hombre reaccionó temeroso pero aún así no dudó en sacar su katana de la vaina

-¿Eres Izo Okada? ¿Ahora eres una asesina política de Roxas?

-¿Acaso no estás viendo que soy una oficial, asquerosa sabandija?- La hitokiri sonrió maliciosamente mientras detrás del unitario estaban los tres hombres que lo siguieron dando a entender que lo encontraron y ahora estaba completamente rodeado- Muy bien asqueroso unitario, saca tu espada y pelea como los hombres

Izo caminó lentamente frente a Lynch el cual temiendo lo peor miró a sus tres perpetradores

-¿Por qué me hacen esto? Soy un federal como todos ustedes, soy comerciante

-Sabes que cualquiera que no porte divisa debe ser asesinado como toda su familia, si no se porta la divisa es igual a traición a la patria- La castaña alzó la katana- Viva la Ilustre Restauradora de las Leyes, mueran los salvajes y traidores unitarios… ¡TENCHU!

La hitokiri alzó su katana lista para matar al hombre, ambos aceros chocaron por segundos hasta que el supuesto unitario se fue hacia atrás con tal de dar con un espacio grande para proseguir la lucha. Se detuvieron y en menos de un segundo volvieron a atacarse sus filos llegando a un forcejeo donde ambos puñales formaban una X dando el clasico ajuste de fuerzas.

La joven empujó al hombre contra la pared de ese oscuro callejón pero el más mayor logró enviarla al suelo, la hitokiri montando en cólera arremetió destruyendo una baranda de madera y nuevamente dio con Lynch que huyó nuevamente hacia otro paraje del callejón, hubo otra ronda de sablazos hasta que nuevamente ambos quedaron enredados contra una ventana trasera.

Una mujer que estaba cocinando gritó histéricamente al ver que dos filos de espada rompían el vidrio mientras afuera Lynch quería liberarse pero Izo no dudó en coger la cabeza del hombre y mandarlo a estrellar contra el mismo vidrio, la malvada hitokiri cogió del cuello al unitario ya que planeaba apuñalarlo sin piedad.

En ese justo instante Lynch se liberó para retomar la pelea, alzó su katana para dar otra ronda pero Izo logró ver la desventaja a lo que le encestó un golpe de derecha izquierda sobre el vientre del unitario el cual estaba contra la pared con una cortada diagonal derecha arriba, el pobre hombre estaba prácticamente herido de muerte.

Lynch estaba sosteniéndose su mortal herida mientras Izo decidió tomar una de las lámparas de papel ubicadas sobre una de las ventanas, la acercó al cuello del pobre hombre mientras el cuchillo largo comenzaba a clavar tanto la lámpara como el cuello del hombre que comenzaba a asfixiarse debido a la acción de la hitokiri que sonreía orgullosa de su acto.

Los demás tres gendarmes de la Roshigumi miraban aterrados como con repulsión aquella escena tétrica, de hecho no era la primera vez que presentían ante sus ojos la clase de ejecución enferma que empleaba Izo desde el principio, de hecho la joven castaña amaba matar de maneras nunca pensadas a sus oponentes.

La hitokiri sacó el largo filo del cuello y la lámpara mientras que ya Lynch sucumbiría al suelo por su degollamiento pero la joven no se conformó con degollarlo, lo tomó de los cabellos y lo decapitó lentamente como si cortara un pedazo de carne. Ya dejada la cabeza y el cadáver en el suelo junto a un panfleto, la hitokiri decidió irse hacia sus compañeros quienes teniendo miedo se apartaron para darle paso a la joven que tenía entre sus manos la billetera del hombre encontrando sus documentos y tarjetas débito como de crédito logrando otro botín.

Mientras tanto en la plazoleta estaba aquel hombre de cabellera blanca parecido a Bakura que estaba reunido con otros tres hombres, ambos sujetos estaban probando unos refrescantes jugos para combatir el inclemente calor mientras Izo y su comitiva venían con el botín logrado.

-Te tardaste la vida eterna, Okada- Dijo el hombre de cabellera larga

-Lo siento, Kurokino-san…- Se rió bajito mientras se rascaba el cuello- Ese unitario no fue fácil pero logré hacer mi trabajo en el callejón de allá

-Muy bien hecho Izo, solo espero que hayas aniquilado solamente a ese sujeto. La última vez que pescamos a esa gente mataste a la mujer y al bebé

-Pero técnicamente los familiares son unitarios, son la misma mierda, ¿No?

-Quizás pero ellos no tienen que ver con unitarios

-Sí, sí, como sea

-¿Entonces hemos aniquilado a los unitarios de este pueblo?- Irrumpió uno de los soldados que estaba bebiendo

-Me temo que no, soldado Mochizuki- Le respondió el comandante Kurokino- Cuando se mata a uno de ellos llegan miles, de hecho esos unitarios son como ratas, no importan si matamos a unos cuantos, de ellos surgirán unos miles

-¿Y qué pasó con esa chica Namahono?-Tomó la palabra otro uniformado, esta vez de los que acompañaban a Izo- ¿Es cierto que esa chica derrotó a ese monstruo?

-Sí, soldado Sato- Le respondió su superior- Era de esperarse que esa muchachita sea más fuerte que el imbécil de su padre, de hecho ahora es la elemental más fuerte de este pueblo, claro, sin olvidar a esa chica raijin que vive en las calles

El comandante como sus hombres estaban viendo como una multitud se estaba agrupando en el señalado callejón en el cual se ubicaba el cadáver del unitario asesinado.

-Bueno, misión cumplida muchachos. Hay que volver a la capital cuanto antes, tenemos que dar nuestra parte a la Restauradora

-Hai…- Exclamaron al unísono y decidieron irse en una nave helicóptero, uno de los uniformados se ofreció como piloto mientras Kurokino fue como copiloto y en menos de nada emprendieron vuelo hacia ciudad Shogún donde debían dar su informe ante la actual mandataria Roxas la cual aplicaba los premios y los castigos para aquellos que estaban a su favor o en su contra

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Finalmente salí del hospital, en estos momentos estoy con Candy en Villa Inazuma, su nueva casa mientras Shigeru y Yuki vienen a visitarnos. Como dije antes, Candy logró tener una casa propia, japonesa tradicional de dos pisos construida para ella misma, de hecho ella la quiere convertir en una casa posada o motel japonés. En estos momentos mi hermanito como su amiga invidente y varios niños de su curso nos están visitando ya que nosotras somos las personas que salvamos la aldea y las chicas mágicas más fuertes de Pueblo Kuuga.

Mi hermano les contó de manera muy exagerada de como yo derroté a ese yokai pero como les aclaró a todos ellos que de eso no recuerdo nada ni siquiera acerca de la pelea con el yokai pues solo tengo recuerdos de las apuñaladas que nos hicieron Shizuma y sus amigas, la resurrección de Sayaka y que el desquiciado padre de Shizuma me golpeó en el estómago y ahora unas imágenes raras de un reptil grande de cuatro patas haciéndome el amor como si fuese una chica de un hentai.

-¡Fue increíble! Tenían que haberla visto…- Mi pequeño hermano alzó los brazos- Según lo que me dijo Candy-neechan, mi oneechan alzó esta mano- Señala alzando solo el brazo derecho- Y creo una bola gigante para derrotar a ese monstruo ¡Y pum esa enorme cosa fue hecha pedazos por la Bijuudama!

-Oh vamos chicos- Les respondo mientras muevo solo mi brazo izquierdo pues mi derecho está vendado como mi frente- Sólo sé que me duele todo

-Muy bien chicos, Rin-chan debe descansar y ya deben ir a sus casas- Les dice Candy mientras ésta les sonríe y los hace ponerse de pie, noto que algunos niños hacen pucheros tristes todo por no poder saber cómo la gran heroína derrotó al yokai y se volvió tan fuerte pero mi hermanito y su amiga invidente deciden quedarse en la pequeña sala

-Candy-oneechan, ¿Podemos quedarnos a ver televisión?- Pregunta mi pequeño hermanito mientras la buena de mi amiga raijin le sonríe en grande

-Claro que pueden ver televisión, de hecho mi casa es mi casa y todo aquel que me cae bien es bienvenido menos el idiota de tu papá

-Ya somos más de dos, todos odiamos al tonto de mi papá-Responde Shigeru aunque le comprendo, se supone que papá debía estar aquel día contra esa cosa pero parece que le importó estar en quién sabe dónde que salvar a unos aldeanos… Nah, que estoy diciendo, alguien tan radical como un xenófobo hasta la medula no daría ni dos pedazos de mierda por alguien que no es kajin… No, ahora por alguien que no es federal

El pequeño pelopincho y su amiga ciega fueron de la mano y se sentaron en el tatami viendo su programa de televisión favorito (En este caso un shonen de un ninja que tiene un demonio adentro), se nota que se entretienen mucho y eso es bueno.

Ahora Candy y yo nos dirigimos al patio típico japonés donde estaba una pequeña piscina dentro de un pozo circular, de aquellos que se usan en los onsen o baños termales y un pequeño tendedero donde estaban colgadas sus ropas y una lavadora pequeña… Ah y un árbolito bonsái.

-¿Cerveza?- La raijin saca una six pack de una pequeña nevera a lo que acepto con total gusto aunque acepto con la mano izquierda pues mi brazo derecho quedó tullido al igual que con papá

-Salud- Una lata para cada una y decidimos dar un pequeño brindis

-Rin-chan, no sabía que eras tan fuerte, quizás más que yo

-No digas esas cosas- Me río levemente- Tú ahora eres más fuerte que yo, le pateaste el trasero a Shizuma. ¿Acaso estás molesta?

-…

-Candy

La raijin apretó sus puños y aprieta sus dientes pero al alzar la mirada noto aquella emoción, aquel sentimiento que fluye y hace emocionante nuestra amistad… No sería nada mal un pequeño cambio.

Sus ojos azules brillan con determinación mientras hace una de esas sonrisas arrogantes pero retadoras mientras no deja de apretar sus puños.

-Sabes Rin-chan, tú eres la persona con la que yo más deseo enfrentarme

-Candy…- Me quedo sin habla ante esa declaración y claro el silencio estático se hace presente… Y ahora es mi turno- Muy bien, ¿Quieres ser mi rival?

-No sería mala idea, Rin-chan

Ambas chocamos nuestros puños en señal de nuestro rumbo en nuestra amistad…

-Seis latas, ¿Verdad?- Dice la raijin mientras da un sorbo a su lata y se queda con otras dos lo mismo que yo- La que toma más y no se queda rara gana

-No suelo tomar mucho pero si tú lo dices…- Un desliz en la vida no hace daño y con tu mejor amiga y ahora rival es mucho mejor que nunca

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¡YA REGRESAMOS CON MAJOKKO FIVE!