Discusiones


Llegaba a su casa después de un divertido día con una de sus mejores amigas, había disfrutado pasársela de compras con la peli escarlata, le alegraba mucho haber podido ser cómplice de tan ansiada propuesta, con algo de cansancio entró a la cocina para poder cenar, su esposo después de unos segundos ahí, ni alzó la mirada de su comida hacia ella, Mira solo se sentó en frente del rubio empezando a comer, como había sido costumbre en los últimos días.

– Provecho – Emitió Laxus yendo escaleras arriba, hacia su habitación específicamente

La albina no dijo nada, solo se quedó viendo como él no había terminado su comida, no lo culpaba de tratarla así, ella ocultaba cómo se sentía realmente y él estaba enojado por eso, él lo demostraba, pero ella no quería, ni podía.

Cuando terminó de cenar se dispuso a ir hacia la habitación, la que compartía con su antes cariñoso esposo, en un antes estable matrimonio, la casa antes repleta de risas y amor, ahora solo desprendía frialdad y un ruido silencio que rebotaba en las paredes de tan amplio lugar, vio a su esposo recostado, dándole la espalda a ella, la cama parecía más amplia de lo que recordaba, después de salir del baño con su pijama y algo de desmaquillante, se recostó en su lado.

– ¿Sabes Mirajane? – El rubio le dirigía la palabra por primera vez después de tanto tiempo – Si seguimos así, lo mejor será divorciarnos – Le dolió en profundidad haber escuchado eso último sin que siquiera se haya dignado a verla a los ojos

– Si eso es lo que deseas, por mí está bien – La voz tan tranquila de ella perforaba lo oídos de Laxus, estaba harto de ver que fingía con él, los primeros días la entendió, pero la negación acerca de lo que verdaderamente sentía con respecto a que Lisana se haya ido, no era algo que deba a ocultarle, no a su esposo

– Lamento que todos aquellos que hayan apostado porque nuestro matrimonio fuera un fracaso tengan absoluta razón – Apretó su mandíbula sin querer verla realmente, sabía que solo recibiría una mirada vacía, una mirada que solo tenía cuando razonaba sobre negocios, una mirada que jamás hubiera esperado se la dirija a él – Descansa – Tomó aire con pesadez, no porque lo siguiente que diría sea falso, solo que dolía – Te amo – Cerró los ojos con fuerza intentando dormir, sabiendo que la respuesta de ella por más que sean las mismas palabras ya no tenían la significancia de antes

– Yo igual – Suspiró apagando la luz dándole la espalda a él y disponiéndose a dormir también

Ella ya no era la mujer de quien se enamoró, porque aquella Mira mostraba sus verdaderos sentimientos con él, pero la albina ahora no quería admitir lo que había sentido viendo a su hermana irse con sus padres, tenía demasiado dentro, y se sentía capaz de envolver a Laxus en aquellos sentimientos, no podía, así que si lo mejor era separarse, con todo el dolor de su alma lo haría, él podría conseguir cualquier mujer que no sea complicada en la misma magnitud que ella.

Hacía varios días que su esposa se encontraba fingiendo una imagen falsa, esperaba que sea así con cualquiera, pero no con él, claramente podría soportar todo por ella, pero no creía que continuar viviendo con un robot fuera una buena idea, al final solo se harían daño el uno al otro, si ella fingía que todo estaba perfecto, él no estaría dispuesto a seguirle la corriente, Mira tenía una terquedad tan grande que sabía que no sería fácil romperla, no era justo para ninguno continuar en esa situación, por lo que decidió tomar medidas más contundentes.

Hubieron demasiadas aclaraciones la noche anterior y después de la pequeña discusión y las disculpas respectivas decidieron disfrutar su último día en las montañas, aunque no sería la última lección de Levy, simplemente ahora serían impartidas por su novio.

– ¿Ves que es mejor que yo te enseñe? – Dijo después de deslizarse junto a su novia que estaba completamente abrazada a él

– No sabía que eras tan bueno – Emitió con algo de nervios abrazándose más a su fuerte torso, Gajeel le dio unas leves palmadas en la cabeza

– No hay nada que yo no pueda hacer Gee hee – Soltó su peculiar risa sonriendo de lado

– Después de que Juvia le enseñara – Gray alzó un poco la voz acercándose a ellos

– Eso es cierto Gajeel-kun – Asintió con una risa la peli celeste abrazándose más a su respectivo novio, aunque ella sabía como deslizarse por la montaña en snow board después de ver tantas veces a la peli azul abrazada al peli negro de cabello corto no quería despegarse de Gray al menos hasta volver a casa, sentía un alivio de poder estar junto a él tomándose un respiro de la organización de su cumpleaños, que cada vez se acercaba más

– ¡Tsk! – Soltó el hombre de piercings con fastidio – Volvamos arriba Levy – Le sonrió tomándola de la mano – Claro que si nunca aprendes me complacerá seguir deslizándonos así en nuestras vacaciones – Susurró provocativamente en su oído

La peli azul enrojeció – Gajeel – Alcanzó a decir y con una sonrisa volvió con él a la cima

Las manos alrededor de su torso más el rostro inocente y levemente sonrojado de Juvia lo llenaba de felicidad, nunca se había sentido tan bien haciendo este deporte y más aún porque la peli celeste siempre lo ayudaba con el factor de la ropa.

Estaba siendo un buen viaje, por más que haya empezado algo enredado y con esos dos como los malos espías que eran.

No podía negar que estaba algo molesta, sabía que la empresa necesitaba al completo de toda su atención y más tomando en cuenta su embarazo, de hecho a su prometido que no la dejaba casi hacer nada, era el hombre más preocupado del mundo, rio levemente recordando que ya era una semana desde que tenía ese anillo en el dedo, vio al lado y acarició el cabello de Wendy, supuestamente Jellal llegaría a tiempo para ver unas películas o jugar un rato con la pequeña, pero ya era tan tarde que eso no sucedería, la última llamada había sido acerca de que una de sus juntas se había retrasado y que debía de permanecer lejos unas horas más, la peli azul por más que supo que su papá llegaría tarde igualmente quiso esperarlo, hasta que se quedó dormida en la cama, Erza sabía que no era culpa de él, todo lo contrario, pero si tenía cierto fastidio de no haber estado cerca esos pocos días de su viaje, aunque tenía en mente que si no fuera porque Fairy Tail lo necesitaba, él no se habría ido de su lado aunque el negocio fuera de millones y millones de jewels.

La puerta se abrió interrumpiendo sus pensamientos y viendo a Jellal con un traje muy elegante de oficina, sonrió al instante, el peli azul estaba agotado mentalmente, había estado lejos de su familia solo dos días, pero sentía como si hubiera pasado mucho tiempo desde que llevó a Wendy a dormir o abrazó a Erza, sin pensárselo mucho se acercó a la cama, sonrió cuando vio a la pequeña dormida, acarició su cabello con cariño.

– Se quedó esperándote – Sonrió la peli escarlata que sentía pura felicidad de volverlo a ver

– Llevaré a Wen a su habitación ¿Sí? – Le sonrió devuelta, tomó a la pequeña en brazos con cuidado de no despertarla – Despídete

Erza sonrió acariciando la mejilla de la pequeña – Descansa, Wen. Te adoro – Le dejó un beso y vio como el peli azul se la llevaba a dormir

Lo había extrañado en demasía, y le alegraba profundamente notar en sus ojos lo feliz que también estaba de volverlas a ver, con el embarazo habían puesto algunas reglas, la primera era anteponer a Wendy lo más que se podía, no querían que se sienta diferente, y por los pocos días que llevaban lo estaban logrando, la segunda era específicamente de Jellal, cuidar a Erza en su totalidad, eso incluía, bueno de hecho la excluía de viajes y negocios largos en la empresa, aunque aun no habían dado el anuncio oficial de que estaba embarazada si notaban al peli azul más sobreprotector de lo normal.

– En serio que te eché de menos – Habló Jellal cerrando la puerta de la habitación y acercándose a ella

– Ya no te vuelvas a ir así, por favor – Casi que rogó con la mirada viendo como él se recostaba a su lado

– Lo intentaré – Emitió con verdad posicionando una mano en el vientre de su prometida – A ti también eché de menos – Sonrió acercando su boca

– ¿Qué haces? – Rio levemente sintiendo las cosquillas en su abdomen

– Saludo a mi hijo o hija – Sonrió dejando muchos besos en el vientre de ella, por encima de la delgada bata que llevaba puesta

Erza solo rio acariciando su cabello, estaba en serio emocionado por la noticia y eso la alegraba, sintió como sus labios subían por su pecho hasta su cuello mientras su mano aun seguía acariciando su abdomen.

– Te amo – Escuchó de los labios de él

– También te amo – Sonrió ella rodeando su cuello y empezando a besarlo cuando pudo – Pero en serio debes dejar de viajar, por favor – Decía entre besos

– No quisiera nada más que eso – Afirmó acariciando su mejilla – Pero ya sabes todo lo que está pasando y debemos esforzarnos para llegar a la cifra – Suspiró abrazando a la peli escarlata hacia él

– Tienes razón – Se quejó un poco dejándose llevar mejor por esos grandes brazos que la rodeaban – Oye… y… – Jugó con los botones de la camisa de él – ¿Estás en serio muy cansado? – Preguntó con la voz algo nerviosa

– No ¿Por? – Sonrió de lado sabiendo a dónde iba la conversación

– Solo que… – Sintió sus mejillas enrojecer – ¿Sabías que las hormonas te hacen sentir muy...? – Entrecerró los ojos buscando la palabra

– ¿Caliente? – Emitió él con diversión, vio el sonrojo crecer en el rostro de la peli escarlata y rio volviendo su boca al cuello de ella – A mí me haces sentir así todo el tiempo… – Empezó a dejar besos húmedos mientras con su lengua repasaba de arriba hacia abajo

– ¡Jellal! – Exclamó avergonzada pero siendo calmada rápidamente por el tacto de él

– Nada mejor que ayudarte con eso – Mordisqueó levemente por la piel de su cuello, mientras llevaba la mano al nudo de la bata que estaba mal hecho en los muslos de ella, sentía los jadeos de su prometida, subió los labios a su boca para besarla profundamente, metió la mano para estar en contacto con su piel, sonrió al darse cuenta que no llevaba nada debajo de la bata – Así que tenías esto planeado – Jaló levemente su labio inferior

– Algo como eso – Soltó divertida desabotonando la camisa de él – ¿Entonces lo tomo como un sí? – Rodeó sus brazos en el cuello de él y le sonrió de lado

– ¿Tú que crees? – La tomó de la cintura empezando a besarla haciendo que ambos caigan en la cama

Las risas de ella se escucharon por toda la habitación encantando al peli azul que la tenía entre sus brazos, amaba a esa mujer de eso estaba completamente seguro, la haría feliz pase lo que pase.

Esa mañana la reunión se veía más animada de lo normal, los pronósticos financieros eran más prósperos, todos estaban felices de que al fin se acercaban a la meta, claro que la idea de que estén siendo prácticamente amenazados los ponía en riesgo a todos y no querían admitir que estaban asustados, la gráfica impresa en un cartón que estaba puesta atrás con una barra a punto de llenarse era el recordatorio constante de que por más que sus vidas estén tranquilas podría detonar la amenaza en cualquier segundo, Mirajane y Makarov se habían ausentado los últimos días, llegaban justo para esa junta, todos ansiosos y algo preocupados los esperaban, muchos tenían esperanza en lo que dirían, otros simplemente estaban preparados para las malas noticias.

Ella tamborileaba los dedos con preocupación en la mesa, alzó la vista cuando percibió a alguien entrar a la sala de juntas, lo llamó hacia dónde estaba ella, el rubio con notable fastidio se acercó a la peli escarlata, él se veía con ojeras, cansado, no quería hablar con ella ni con nadie, pero ese día era diferente – ¿Me quieres decir que sucede? – Preguntó finalmente cuando lo vio cerca a ella

– ¿Una junta? – Soltó en un suspiró sentándose al lado de su mejor amiga

– Sí, pero… ¿Dónde están Mira y el director? – Continuaba cuestionando curiosa

– En el ascensor seguramente – Vio de reojo al pasillo

– ¿Te obligó a venir, no? – Emitió algo triste, sabía que Laxus y su esposa tenían problemas, Mira fingía demencia o evitaba el tema con su clásica y cortés sonrisa, él por otro lado tenía tanto pasando por su mente que cuando mencionaba el tema, el rubio simplemente negaba o se retiraba del lugar

– Ajá – Asintió – El viejo dijo que necesitaba mi presencia como representante del departamento legal de Fairy Tail, y que seguramente el haber tenido a mi mujer lejos seguro nos haría pensar mejor las cosas – Tomó aire – Yo solo creo que quiere torturarme

– No digas eso – Negó – Es tu abuelo – Lo vio seriamente

– Justo por eso lo digo – Intentó sonreír burlescamente como lo solía hacer, la puerta se abrió nuevamente dejando ver a su abuelo y su esposa, volvió su rostro a uno serio, se apartó hacia atrás con los brazos cruzados, quería retirarse lo más rápido que pueda de ese lugar

Todos volvieron rápido a su asiento, la atmósfera se tensionó rápidamente, claro que Mirajane entró con la mejor de sus sonrisas hablando y riendo con todos, acto que a Laxus en vez de exasperarlo como últimamente, esta vez solo soltó una simple, pequeña y burlona risa, claro que sí brotó como una natural.

– ¡Que belleza! – Sonrió la albina posicionando la mano en el vientre de la peli escarlata – ¡Está súper grande! – Emitió sorprendida

Erza le sonrió levemente, aunque con los ojos le transmitía otra emoción diferente – Gracias, pues sí – Se encogió de hombros – Ya no se puede ocultar, al parecer – Rio levemente viendo su abdomen de ahora tres meses

– Me pone en serio muy feliz, Erza – Le sonrió con sinceridad

– Gracias, Mira – Le devolvió la sonrisa, la cual ahora era completa en todo el rostro

– Voy con el Master, debemos de dar noticias – Volvió a su estado normal de falsa alegría

– Mhmm… – Asintió con resignación apoyando el rostro en una de sus manos, dirigiendo la mirada a Makarov

Todos estaban nerviosos en la sala, la ausencia de ellos no era exactamente buena, o al menos eso era lo que presentían, todos veían al anciano expectantes de lo que podría pasar, habían invitado a absolutamente todos los hijos de los socios, al parecer era una información que todos debían poseer.

Makarov se sentó en la silla alta presidiendo la mesa, tomó unos folios que Mira le alcanzó y con parsimonia se puso a revisarlos buscando la manera exacta en la que podría decir lo que tenía en mente.

– Viejo – El tono de voz del rubio no se hizo esperar – En serio que quisiéramos irnos lo más rápido para que podamos trabajar – Intentó evitar lo más posible en su campo de visión a su esposa, sintió la mirada de su abuelo, quien solo lo ignoró

– Estoy por empezar – Lo vio con seriedad, cerró los ojos y tomó aire – Buenos días con todos – Dirigió la mirada a cada persona en la mesa – A diferencia de las demás reuniones, hoy vengo a traerles buenas noticias – Algunos suspiros de alivio y emisiones pequeñas de alegría se escucharon alrededor – Estos días, Mira y yo estuvimos en Crocus, tuvimos una audiencia con la reina, me llamó de improviso y no entendía por qué, hasta que nos informó que nos daría todo su apoyo con la situación de Ivan, la situación se llevará de la forma más discreta posible, cualquiera que revele la información de alguno de los miembros de Fairy Tail será penado por la corona de Fiore, así que nada de tabloides, revistas de chismes ni periódicos amarillistas, no deben preocuparse por eso; lastimosamente cuando se dio orden para su captura él escapó, las amenazas no serán cumplidas, pero igual quisiera que por favor se sigan cuidando, ahora físicamente, no quiero que los lastimen, resguarden su integridad y… – Ladeó levemente la cabeza intentando recordar algo, pero nada vino a su cabeza – No, nada… es todo

– Estas son en serio buenas noticias – Sonrió Jellal tomando la mano de su prometida

Todos sintieron que la presión que cargaban era liberada de sus hombros, al fin eran libres, no tan libres, pero era un gran avance.

– ¡Entonces ya no necesitamos esto! – Exclamó Natsu destruyendo la gráfica

– ¡No hagas eso, cerebro de carbón! – Gritó Gray golpeándolo en la cabeza con la mano

– ¡¿Qué te pasa idiota?! – Reclamó el peli rosa empezando a pelearse con el peli negro

– ¡Oigan ustedes dos! – Erza les llamó la atención – ¡Yo los voy a...!

– Tu nada – Escuchó la voz del peli azul que la tomaba de la cintura

– Pero yo… – Intentó hablar

El director rio gozoso por primera vez en mucho tiempo, estaba realmente feliz de verlos a todos pelear y reír comportándose como lo solían hacer, con alegría con ganas de seguir adelante, ahora llegarían mejores cosas, la familia se agrandaría, lo único que sí le preocupaba eran Laxus y Mira que intentaban no verse a la cara.

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Recuerda dejar tu bello review!

Hola! Al fin un nuevo capítulo, me encanta poder publicar el antepenúltimo cap de este fic, creo que lo podría terminar antes de que se acabe el año, ojalá y sí

Espero que les esté gustando y les agrade el final también…

Bye...

Agradecimientos:

Pilikali

Arual17