Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
— Necesitamos hablar.
— No era necesario que vinieras si "sólo" querías hablar.
Toga caminó lentamente por la sala de estar, nunca pensó que pisaría de nuevo la casa de Jin, pero cuando Deku le pidió ayuda para esconderse por unos días, supo que ese lugar era la mejor opción para él y la privacidad que buscaba.
— Quiero que me mires a los ojos cuando me hables... ¿Es cierto?
Deku, que estaba en un sillón acostado se enderezó.
— Es cierto ¿Qué? — Preguntó malhumorado — No tengo el poder de leer la mente, habla claro que no te entiendo.
Toga tragó saliva antes de pronunciar las siguientes palabras.
— Lo que dicen los medios, lo que le hiciste a Uraraka. ¿Es por eso que estás oculto aquí?
Deku se paró instantáneamente mientras con una mano sujetó la ropa de Toga por la parte del pecho y la alzó ligeramente.
— Odio que balbucees, sigo sin entenderte. — Dijo con voz rasposa, ella tragó, puede que sus parejas fuesen violentas de cierta manera, pero nunca lo habían sido contra ella antes.
— Que la violaste. — Le dijo mirándolo a los ojos, y él lentamente soltó el agarre que tenía, para propinarle una cachetada que la tiró al suelo.
Era cierto.
— ¡¿Cómo te atreves?! — Gritó ella desde el piso mientras se tocaba la mejilla, le había dolido, pero le había dolido más aquella aceptación silenciosa, ¡Él había dicho que la amaba! ¿Cómo era posible que le hiciese algo tan cruel a una persona tan linda como Ochako?
— ¡¿Cómo te atreves tú a cuestionarme?! — Le gritó él, y ella por puro instinto se tocó el tobillo. Pero la navaja que siempre cargaba consigo no estaba, él le había dicho que dejara de usarla porque ya no la iba a utilizar si permanecía lado suyo. — ¡Los que dicen los medios son puras mentiras!
— ¡Las lágrimas de Uraraka no son mentiras! — Rebatió ella enojada, al parecer la única que había sido sincera en su trato había sido la castaña.
— ¡Ella sobre exageró la situación al igual que estás haciendo tú! ¡Son un par de locas dramáticas!
Eso le dolió a Toga.
— Arrepiéntete de usar esa palabra. — Le dijo mientras se ponía de pie, Deku dejó salir una sonrisa burlona.
— ¿Cuál? ¿Loca? ¿Te molesta? — Respondió de forma cantarina, ella sólo se limitó a observarlo — No entiendo porque te ofende si esa es tu característica más peculiar. Loca. Loca. Loca. Así eres tú.
No se controló, Toga se lanzó directo hacia él para golpearlo.
— ¡Eres un imbécil, bastardo! ¡La lastimaste de la peor forma posible! ¿Cómo te atreves a llamarte hombre? ¡Le diré a la policía donde te encuentras para que vengan a arrestarte ya mismo!
Eso molestó a Deku, que de un movimiento duro y rápido la inmovilizó.
— No metas a la policía en esto.
Toga vio una oportunidad para molestarlo.
— ¿Por qué? ¿Tienes miedo de enfrentar a la justicia? — Puede que él conociese su pasado, pero ella también conocía el suyo — ¿El niño de mami nunca ha podido enfrentar sus propios problemas solo? ¿Tienes que hablar primero con ella para que te resuelva tus problemas?
Deku la apretó con más fuerza, pero ella se las arregló para pisarlo y así soltarse. Intentó correr, pero él la sujetó de la cintura y la aventó con fuerza contra el sillón.
— ¿A dónde crees que vas? — Le preguntó, y ella pudo ver directamente a sus ojos, estaban desquiciados y casi se salían de sus órbitas. — La policía nunca te creerá lo que digas.
— ¿Quieres averiguarlo? — Lo retó mientras intentaba sonreír, pero eso sólo ocasionó que él la volviese a abofetear.
— Eres una sucia prostituta que ha asesinado a sangre fría dos veces, ¿Crees que seré yo el peor castigado? Si me hundo yo te hundes conmigo. Y me encargaré de dejar muy en claro que lo de las flores, las notas, la casa destruida y el asesinato de Tsuyu fue a causa tuya. ¿Estás enojada porque le hice eso a Uraraka? ¿Crees que ella irá corriendo a tus brazos cuando sepa lo que le hiciste a su mejor amiga?
Toga, en mucho tiempo no había sentido miedo como en ese momento, donde el aliento fétido de él e rozaba su cuello.
Intentó alejarlo, pero Deku usó el peso de su cuerpo para inmovilizarla estando arriba de ella, y con una mano empezó a apretar su cuello con fuerza.
— ¿Me preguntas si la viole? — Las piernas de ella se separaron con fuerza bruta — ¿Quieres que repita contigo lo que le hice para que lo averigües?
Sus ojos ardían a causa de sus lágrimas, su enojó no podía ser más grande, nunca la habían humillado de esa forma. Intentó moverse, pero de nueva cuenta el peso de él le ganaba a su complexión delgada.
— ¿Enserio es lo que quieres?
Su mente estaba borrosa, faltaba poco para que quedase inconsciente, no podía morir, no así. Stain había hecho mucho por ella para que terminase su vida de una forma tan lamentable.
Y cuando por su mente pasó el nombre Stain, su voz apareció en su cabeza.
Empezó a negar con desesperación.
— Así me gusta — Dijo Deku mientras la soltaba y ella tomaba aire con desesperación, la garganta le dolía, y estaba segura que iba a tener hematomas al día siguiente — ¿Entiendes quien tiene el control?
Ella lo miró con odio, estaba a nada de escupirle a la cara, pero debía de esperar, "La paciencia es una virtud que pocos tenemos", le repetía Stain al oído.
— Sólo te recuerdo, que si intentas hablar, serás tú la que te pudras en prisión. Aléjate de mí y no te involucres en mi vida, si me entero que te has estado metiendo en asuntos que no te corresponden, me encargaré que la violación de Uraraka sea la menor de tus preocupaciones.
Deku entonces se alejó del sillón para propinarle un puñetazo en el abdomen que la sofocó.
— No eres el chico tímido que conocí — Dijo ella entrecortadamente después de un rato cuando pudo pronunciar palabra, carajo, esos golpes le iban a cobrar factura al día siguiente.
— Todos tenemos secretos. — Respondió él confiado mientras se dirigía a la puerta de salida.
— ¿A dónde vas? — Preguntó de nueva cuenta mientras se intentaba enderezar en el sillón.
— Tú eres un problema ya resuelto, necesito eliminar el otro pendiente. Uraraka no comprende mi tristeza a causa de la soledad, así que me encargaré de que ella la entienda con el ejemplo, con Tsuyu no entendió, pero al parecer Yaoyorozu salió bien librada de su accidente… eso no será por mucho tiempo.
Toga pudo respirar tranquila, no le caía bien Yaoyorozu, pero "el enemigo de mi enemigo es mi amigo" y si la chica de alguna forma había sobrevivido al accidente del auto, le deseaba una vida feliz, plena y con dinero, sólo para joderlo a él.
— ¿Cómo lo sabes? — Preguntó mientras él atravesaba la puerta. No le contestó, pero con una sonrisa en el rostro le enseñó un pequeño radio que llevaba, claro, ser el perro fiel del comandante tenía sus ventajas.
Pero tal como Deku tenía secretos, ella tenía los suyos. Ella le contó sobre Jin y su trabajo en el bar, más nunca tocó temas sobre con quien estaba relacionada. ¿Él creía que tenía problemas? Los acaba de conseguir al atreverse a golpearla de esa forma.
Con mucho esfuerzo se puso de pie y buscó su celular que se había caído en medio de la pelea. Lo encontró estrellado en un rincón apartado, fue un martirio el agacharse a recogerlo, pero el dolor comenzó a desaparecer cuando su mente empezó a reproducir la idea de que esa sería la última vez que un hombre tendría un poder así sobre ella.
Marcó el número que estaba buscando: uno, dos, tres timbres y entonces ella descubrió que quien sonríe al último, sonríe mejor.
Uraraka fue una víctima de la situación, y si bien ella, Toga, había actuado por impulso, aun podía rectificar algunos errores… y ocultar otros cuantos. Narró lo ocurrido a la otra línea y entonces se dejó caer en el piso exhausta, estaba cansada, adolorida y mareada, pero ahora no sólo escuchaba a Stain, sino que lo veía a su lado.
— ¿Hice bien? — Preguntó mientras intentaba levantar la mano para acariciarle el rostro, más su brazo no respondió a su orden.
— Lo hiciste excelente. — La consoló — Estoy orgulloso.
Yaoyorozu estaba leyendo un libro mientras se acomodaba en el sillón. Era algo incómodo con el cabestrillo y el collarín, pero necesitaba despejarse, y como tenía prohibida la ingesta de alcohol, un libro siempre podría ayudarle.
Se sentía rara al estar de nueva cuenta sola en su casa, pero prefería estar ahí antes que volver a la clínica. A pesar de soportarlo, no le gustaban los hospitales, más cuando ya llevaba una semana internada en uno, sus heridas se estaban recuperando, así que bien podría continuar con el proceso en la clínica o en la casa, y prefería la primera.
Jirou la había invitado a su departamento, pero prefería estar en soledad, no quería tener miradas de pena sobre ella, además, según los medios seguía sin haber noticias de ella, así que aún tenía un poco de privacidad antes de que empezase a dar entrevistas y cosas por el estilo.
Suspiró mientras hacía el libro hacia un lado, no podía concentrarse en leer, pero tampoco podía dormir, estaba en esa fase dónde sencillamente se limitó a hacer nada.
Estuvo a punto de quedarse dormida hasta que su celular vibró, era un mensaje, cosa que le extrañó, había silenciado todos los mensajes de contactos registrados para poder ignorarlos. Por ella hubiese apagado su celular, pero Todoroki le pidió que siempre lo tuviese encendido y con la localización activada por su propia seguridad.
Tardó un poco en acomodarse para tomar el celular, ¿Quién sería? Todoroki y Jirou le llamaban, y su padre estaba silenciado. Así que debía de ser un contacto que no se había comunicado en esos días y por eso se había saltado su filtro.
Cuando abrió el mensaje, sintió un sudor frío corriéndole en la espalda:
Número desconocido:
"Necesitamos hablar".
Ella se le quedó mirando al mensaje. Puede que en su registro de llamadas así se guardase el contacto, pero tenía una conversación detrás con él, era el número privado de Midoriya.
¿Contestarle o no contestarle? Se debatió internamente por unos segundos, pero él estaba desaparecido, y si le contestaba, tal vez de alguna forma podrían rastrear de qué lugar estaba enviando los mensajes.
Mensaje saliente:
"Tú y yo no tenemos nada de qué hablar".
Número desconocido:
"Tenemos un asunto pendiente ¿Recuerdas?".
Yaoyorozu tragó saliva mientras se regañaba mentalmente, había sido una tonta, cuando Bakugou empezó a comportarse sospechoso con Uraraka fue directo a decirle a Midoriya sus movimientos, nunca pensó que le estaría advirtiendo al enemigo sobre su investigación.
Mensaje saliente:
"Recuerdo algo que te mencioné de Bakugou, pero olvida eso, ya no es necesario".
Número desconocido:
"No, si es necesario, hablemos. ¿Estás en tu departamento?"
Yaoyorozu bajó el celular rápidamente, ¿Cómo él podría saber dónde se encontraba? No, seguramente no sabía, simplemente estaba jugando con ella.
Número desconocido:
"Sí, ahí estás. Espérame".
Mensaje saliente:
"Sigo en una clínica escondida, nunca podrás encontrarme".
Número desconocido:
"Ya sé que te dieron de alta, no hace falta mentirme".
Yaoyorozu dejó caer su celular ¿Qué estaba haciendo? ¡Estaba tratando con un sociópata! Empezó a temblar del miedo ¿Se atrevería a ir hasta su casa? Todoroki le dijo que pondría vigilancia cerca, pero Midoriya era un as escapando de la vista pública, él sabía dónde se encontraban las cámaras de seguridad que tenían convenio con la policía, y era por eso que era tan sencillo para él escapar de la tecnología.
Recogió su celular para advertirle a Todoroki, si se apresuraba puede que lograra alcanzarlo antes de que llegase a su casa, por All Might, estaba sola y herida, nunca podría enfrentar a Midoriya así, ni siquiera Tsuyu lo había podido hacer con su cuerpo sano.
Tsuyu ¿Así era como ambos se habían contactado?
Cuando estuvo a punto de llamarle a Todoroki, el timbre de su departamento empezó a sonar.
Se quedó callada mirando hacia la puerta, era una broma ¿Cierto? Una mala coincidencia. Su celular vibró y le indicó en el peligro en el que estaba.
Número desconocido:
"Abre la puerta, sé que estás ahí".
Se obligó a ponerse la mano sana encima de la boca para no hablar, pero en eso Midoriya le marcó y el celular empezó a hacer su ruido típico de llamada, confirmando que estaba ahí.
— ¡Abre la puerta! — Le gritó desde el otro lado, y ella entendió que incluso si le llamaba a Todoroki, iba a ser muy tarde para ella. — ¡Yaoyorozu!
¿Enserio así sería su muerte? Midoriya empezó a patear la puerta y con las técnicas de policía que tenía, era obvio que la terminaría rompiendo para entrar. Si usaba su traje de policía era obvio que nadie se metería a intervenir por ella.
— ¡Vete! — Le gritó con lágrimas en los ojos, seguramente así había vivido Tsuyu sus últimos momentos, llenos de angustia e incertidumbre por ver que la persona en la que había confiado, era el más peligroso de los enemigos.
— ¡No hasta que resolvamos nuestros problemas! ¡Déjame entrar!
— ¡No!
Las patadas y los golpes empezaron a escucharse con más fuerza, Yaoyorozu fácilmente se lo imagino totalmente desquiciado mientras golpeaba, al escuchar la violencia con la que pegaba, era obvio que él se estaba lastimando a sí mismo. Pero tenía una meta, y era deshacerse de ella: no pudo hacer en su accidente y ahora se encargaría de terminar su labor con sus propias manos.
Con la mayor rapidez que tuvo, fue hacia la cocina y tomó un cuchillo, puede que ahí muriese, pero no se la dejaría tan fácil, si le ocasionaba una herida, aunque no fuese mortal, pero que sangrara lo suficiente, podría hacer que la sangre de él crease un camino que lo llevaría a su guarida.
Los impactos continuaron contra la madera debilitada, ella sabía que faltaba poco para que entrase, entonces se escondió detrás de un sillón, le dolió el movimiento, seguramente su clavícula se había vuelto a desacomodar por el giro tan brusco que hizo.
Mientras escuchaba como la puerta cedía con cada porrazo, empezó a rezar, no era religiosa, pero quería sentir algo de paz antes de ir corriendo hacia su muerte.
Los golpes continuaron: uno, dos, tres.
Y después hubo silencio.
¡Hello there! Regresamos a la historia y esto está cada vez más cardiaco, Deku oficialmente se volvió loco y ahora todas nuestras chicas están en peligro. Estamos en la recta final, así que espero pueda seguir actualizando más rápido de lo común :D
Agradecimientos especiales a:
BlackAngel168: Ahora nos toca ver a Toga en el presente, espero que con su pasado es mucho más fácil entender sus personalidad y el porque de sus acciones, ahora se revela que ella fue quien destrozó la casa de Uraraka, una duda que había dejado en los capítulos pasados. Con respecto a lo de Twice, pues tienes razón en cierta parte, si bien ella lo quería, no era de la misma forma que él, aunque si era amor, de una forma mucho más inocente que tuvo con Stain, que fue el hombre que más le impacto, aún así, sus sentimientos aun siguen confundidos, y la única forma en que logró canalizarlos, fue estando con Deku, así que si bien tuvo dependencia con él, también lo tuvo con Deku, ya que sus tristeza hacia Uraraka fue la que hizo que ella empatizara con él.
SweetnessKai: ¡Que bueno que se entendieron ciertaas cosas! No me gustaría dejar mucho huecos en la trama, pero a veces incluso a mi se me olida que tanto he escrito, jajaja, en fin, estamos en el arco final y ahora es cuestión de cerrar todo. ¡Nos leemos!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
