Derechos de autor: EL MANGA, EL ANIME Y LOS PERSONAJES DE ESTA SON DE RUMIKO TAKAHASHI (y algunos inventados XD) LA HISTORIA ES DE MI AUTORÍA
ALGUNOS CAPÍTULOS CONTIENEN LEMON, LEER A CONCIENCIA
- blablabla -= diálogo en voz alta
"blabla" = pensamiento del personaje
-x-x-x-x = cambio de escena
-o- -o- = separación entre lo que pasa en un lugar con respecto a otro en el mismo momento
AVISO: capítulo largo
Capítulo 40
Luego de haberse asegurado que cada arma que ellos manipularían estuviese cubierta, rociaron un poco dentro de los estuches donde éstas estarían guardadas. Ya finalizado, ambos jóvenes se miraron, asintieron y comenzaron a esparcir aquel líquido rojo por sobre el chico. Ella le esparcía en su espalda, él por el frente. Una dulce pero aterrada voz los interrumpió
- Eso… eso es… - musitó Isayoi llevándose la mano a la boca
- Sí – respondió Ukyo – es mi sangre. Con esto podre invocar un hechizo que purificará cualquier demonio que lo toque, y no me desgastará tanto poder espiritual ni energía – informó mientras continuaba con su tarea – James – llamó al mayor de los agentes – solo en caso de ser necesario te dejaré este poco. Debes bañar a la señora Taisho en caso de – no había suficiente para su mentor y la dama, por lo que la prioridad era la seguridad de ella. El hombre asintió y recibió el paquete.
La escena fue interrumpida por Koga, quien había estado pendiente de las imágenes satelitales que proyectaba en una tablet
- Ya casi están acá, será mejor que nos pongamos en marcha – habló mirando a la castaña
- Inuyasha, Sesshomaru – habló la joven dirigiéndose a los hermanos – por favor, cámbiense de ropa y traigan sus espadas. Señor Taisho, usted haga lo mismo. Nos juntamos acá en 5 minutos – al decir esto, se retiró de la sala para dirigirse a su habitación, mientras que el resto seguía las instrucciones dadas.
Necesitaba calmar su acelerado corazón, lo que había pasado con el menor de los peliplateados hace casi una hora atrás la tenía demasiado distraída, lo cual la perjudicaría en la batalla. Repasó mentalmente su plan varias veces, mientras los hermanos detenían al ejército de demonios, ella junto con Ryoga y Koga detendrían a Naraku y los guerreros. Los guiarían a la trampa que habían dejado en el bosque: un pequeño terreno llano rodeado de árboles en donde habían colocado en la vegetación amuletos para sellar los poderes del medio demonio. Allí ella lo podría purificar sin arriesgar la vida de sus compañeros ni de quienes debía proteger. El problema es que el lugar estaba bastante adentrado en el bosque, a casi dos hectáreas para ser precisa. Dudó un poco cuando pensó en la distancia, pero no era el momento. "Ya no hay tiempo para cambio de planes" se reprochó a sí misma. Miró su reloj, levantó la vista, cerró los ojos mientras inspiraba profundamente, al exhalar dio el primer paso hacia la puerta.
Se reunieron nuevamente en la sala de conferencia. Esta vez Sesshomaru vestía un pantalón de buzo blanco junto con una polera del mismo color. Un cinto amarillo estaba amarrado en su cintura, de la cual colgaba su espada, la famosa "Colmillo explosivo". Inuyasha, por otro lado, vestía un pantalón de buzo negro con una polera roja, un cinto del mismo tono cruzaba por su cintura para colgar su espada "Colmillo de acero". Inu-no, en cambio, vestía de pantalón gris y una polera celeste. Su cinto era del mismo tono que el pantalón, de este colgaba la espada del mayor del clan "Sounga". Ukyo reconocía todas, las había estudiado cuando descubrió la verdadera naturaleza de esa familia, por lo que también comprendía el alcance de cada una. Estaba absorta en sus pensamientos cuando Inuyasha la llamó a un costado de la habitación, se iba a dirigir hacia él cuando Koga la detuvo tomándola del brazo.
- Suelta a mi hembra lobo sarnoso – gruño mientras decía aquella frase con tono amenazante
- No es nada tuyo, no tiene ni tu marca ni tu olor – le respondió con sorna el demonio lobo
- ¡Basta! – los detuvo la chica – No es momento para batallas de ego, lo que se viene es serio. Estoy apostando por todos ustedes para que esta sea nuestra última lucha contra Naraku y así por fin darle un término a toda esta historia – recriminó a ambos chicos, los cuales bajaron la vista en señal de vergüenza – Llegó el momento, James recuerda cerrar ambas puertas de la armería con llave, luego clavas las Sai en el piso y el campo se activará inmediatamente – el hombre asintió, y con un gesto "invitó" al matrimonio a que los siguiera. Isayoi quería abrazar a ambos herederos, pero fue detenida por su marido.
- Son fuertes – le susurró en el oído, dándole a entender que ninguno de los tres aceptaría sentimentalismos previo a una batalla. Ella asintió, para luego seguir al agente designado. Miró una última vez a aquellos jóvenes peliplateados, colocó sus manos sobre su pecho y rogó al universo entero que por favor los protegiera de lo que se venía.
- Vamos – dijo escuetamente Ukyo, ella fue seguida por Ryoga, Koga y los hermanos. Antes de cruzar el umbral que daba hacia el patio, se giró – Deben colocarse sus anillos y tu pulsera para salir, trataré de mantener este campo de energía lo que más pueda – ellos le hicieron caso, por lo que cuando ya estaban al aire libre, retiraron nuevamente las joyas para retomar sus esencias reales.
Antes de que los dos agentes y el idiota ese comenzaran a caminar en dirección al bosque, Inuyasha sintió un temor que en todos los siglos que tenía encima, jamás había vivido. El temor de perder a su hembra lo invadió como a un niño que teme tener un monstruo bajo su cama. No pudo evitarlo, corrió hacia ella en un abrir y cerrar de ojos, la chica se sorprendió al ser abrazada por la espalda.
- Te amo, recuerda que tenemos una conversación pendiente – susurró en el oído de la sacerdotisa. Tanto Koga como su medio hermano hicieron una mueca de molestia, pero esto fue indiferente para la pareja. Ella solo asintió, moría por abrazarlo y no separarse de él, pero en esos momentos necesitaba pensar con la cabeza fría, por lo que tocó la mano del chico en señal de que la soltara. Él comprendió la situación, por lo que respondió al gesto como ella en silencio solicitaba. Volvió junto a Sesshomaru y, al mismo tiempo, ambos desenvainaron sus espadas.
Los tres designados estaban comenzando a caminar por el bosque cuando una luz púrpura oscura los rodeó. Inuyasha se percató, y cuando se disponía a correr en su ayuda, fue detenido por su medio hermano
- Allí vienen – le informó fríamente. Él solo asintió, dejando de lado lo que su cuerpo y corazón le solicitaban, pues debía cumplir con la tarea que le habían encomendado.
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Pocos metros habían avanzado en el bosque cuando aquella luz púrpura los rodeó. De repente, frente a ellos estaban los tres guerreros sobrevivientes de su último encuentro.
- Hola preciosa, ¿me extrañaste? – preguntó con unos ojos libidinosos hacia la agente
- No creas hermano, te apuesto a que no me saca de su mente, ¿o no? – esta vez el sarcástico era Suikotsu
- ¿Dónde está el maldito de Naraku? – preguntó furiosa la castaña, mientras sus compañeros se habían colocado unos pasos delante de ella en forma de protección.
- Ya sabes cómo es – musitó tranquilamente el dueño de la alabarda – Quiere que nos entretengamos primero – se lamió los labios mientras con su mirada recorría el cuerpo de la chica. Koga se percató de aquello, lo que provocó una ira en su interior
- Primero te la verás conmigo, ¡maldito! – gritó mientras trataba de darle un zarpazo con su Goraishi, pero el chico de ojos azul oscuro lo esquivó velozmente. En respuesta al ataque, fue Suikotsu el que habló
- Vamos lobito, yo jugaré contigo – lo encaró burlón al instante que intentaba herirlo con sus garras de metal
- Ya veremos, imbécil – respondió Koga para luego comenzar a enfrascarse en una batalla en los adentros del bosque
Ukyo miró a Ryoga, el plan estaba siguiendo su curso. Suponía que Naraku no llegaría al inicio de la batalla, por lo que habían decidido separar a los guerreros para así debilitar sus fuerzas. Volvieron su vista hacia los dos enemigos que tenían frente a ellos
- ¿Hermano, me dejas a este chiquillo?, está que arde – solicitó Jakotsu con tono lujurioso
- Por supuesto, yo aún tengo una cita pendiente con esta preciosura -
Al escuchar esto, la castaña recordó la sensación de las manos de aquel sujeto sobre su cuerpo tiempo atrás… las ganas de vomitar la invadieron, pero se contuvo. Pudo ver la espada de Jakotsu estirándose rápidamente por el aire para atacar a su compañero, pero éste la pudo esquivar a tiempo.
- Me las pagarás – escuchó decir a Ryoga. Pronto pudo verlo perderse por el bosque siendo seguido por el guerrero
- Así es como te quería tener – musitó con tono seductor y un leve ronroneo el ojiazul – te haré gritar de placer –
- En tus sueños – respondió desafiante la chica
- Oh preciosa, eso ya ha sido demasiadas veces… es momento de hacerlos realidad – el asco que sintió la castaña ante tal declaración solo hizo que su furia aumentara.
Tratando de pillar al joven de ojos azul profundo desprevenido, sacó su espada bañada en sangre. Al instante un aura violácea cubría toda su arma, intentó atacarlo con una seguidilla de movimientos ascendentes y descendentes, pero éste la repelía con su alabarda sin mayor esfuerzo. Ella dio un salto hacia atrás, tratando de aumentar la distancia entre ellos.
Inhaló profundo, tratando de restaurar el orden en su respiración; al exhalar volvió a acercarse al chico con distintos movimientos, esta vez eran en diagonal, pero solo golpeaba el arma. Se alejó nuevamente, debía atraerlo hacia el centro del bosque, de lo contrario, no podría llevar a cabo su plan. En una medida desesperada, "no me queda otra" pensó para luego darle la espalda y correr por entre los árboles.
- Con que quieres jugar al gato y al ratón – musitó con una sonrisa ladina para luego ir corriendo tras ella. Acortó la distancia casi en un abrir de ojos.
El maldito era rápido, por lo que ella buscaba la manera de poder separarse lo suficiente y así usar su arco. Como si el universo escuchara sus pensamientos, a unos metros divisó un árbol con una raíz levantada, lo que le permitía saltar a ella para luego arrimarse a una rama. No lo pensó dos veces, cuando ya estaba ubicada en la altura, sacó su arco de la espalda y tomó de sus flechas que colgaba de un estuche de su cadera izquierda. Disparó dos al instante, pero ese maldito chico logró esquivarla y, a su vez, cortar la rama con su alabarda. Ukyo logró estabilizar su cuerpo antes de caer, pero un mal movimiento al tocar el suelo provocó una torcedura en su pie derecho. "Ahora no" pensó mientras el dolor comenzaba a subir por su extremidad. Trató de correr, pero apenas tocó el piso el malestar se hizo intenso. Sin intención de rendirse, comenzó a desplazarse cojeando.
- Preciosa… ¿para qué insistes? – se reía de ella – Vamos, es hora de jugar –
Ella comprendió que no sacaba nada forzando su cuerpo, podría tratar de sanar en parte su lesión, pero eso implicaba dejarse a merced de su enemigo en cuanto terminara, sin contar en debilitar un poco su poder. Lo vio acercarse dispuesto a atacarla, así que se agachó, enterró su espada en el piso para generar un pequeño campo de energía alrededor de ella, luego colocó sus manos alrededor de su tobillo y comenzó con su curación.
- ¿Sabes lo que pasará cuándo termines? – preguntó lamiéndose los labios Bankotsu, pero fue ignorado por la sacerdotisa. Si tenía suerte, al desenterrar la espada podría clavarla en el cuerpo del chico y eliminarlo de una vez por todas.
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Mientras tanto, Inuyasha utilizaba la técnica "Lanzas de diamante" con su "Colmillo de acero" para destruir la mayor cantidad de demonios que intentaban acercarse a la mansión donde se encontraban sus padres. A pesar de sentirse un poco fuera de forma pues hace mucho tiempo que no combatía, se percató que estaba sonriendo mientras movía su espada. En verdad estaba disfrutando de aquella batalla, se sentía poderoso e incluso, rejuvenecido (no es que estuviera viejo, en la edad de los hanyou claro).
Su medio hermano, para variar estaba sin ninguna expresión en su rostro. Con solo un movimiento de su arma lograba eliminar varios demonios, pues con un leve contacto con ésta en su piel, el efecto era mortal.
A pesar de ser cientos los enemigos que intentaban atacarlos, ambos se movían con una agilidad y rapidez que solo podía explicarse por su verdadera naturaleza, pues ningún humano sería capaz de tener reacciones en un periodo de tiempo tan ínfimo. Aunque no se hablaban, cada tanto se miraban de reojo para asegurarse que el otro estaba bien, luego seguían blandiendo sus espadas sin inmutarse. Hasta casi daba la impresión que estaban aburridos de tal "rutinaria" lucha.
Ambos chicos estaban concentrados eliminando a ese ejército que no eran rivales para ellos, cuando cada uno pudo percibir el grito de una voz femenina a lo lejos que paralizó el corazón del menor de los hermanos. Casi fue lastimado por un demonio, sino es gracias a su hermano que se percató de su despiste y rápidamente evitó que esto ocurriera. Inuyasha miró en dirección hacia el bosque, "Kagome" pensó. Al mirar a su hermano, no alcanzó a decir nada cuando escuchó
- Anda, yo me hago cargo de acá – el chico agradeció, para luego ponerse a correr lo más rápido que daban sus piernas
Continuará…
Hola! Mil gracias si aún sigues leyendo esta loca historia que fue mi primer fic. La verdad es que no puedo creer que ya no nos quede nada para terminarla, solo 2 cap más y se acaba…. Aún no lo creo jajajaja.
Pucha, espero que este final de con sus expectativas, no saben lo nerviosa que me tiene el poder cumplir con eso.
Los invito a dejar sus reviews, sobre todo en estos últimos 3 caps que nos quedan juntos, para mi es muy importante saber su opinión. Además, les comento que también actualicé mi otra historia "The Bartender", por si quieren pasar a leerla.
No me queda más que agradecerles por acompañarme hasta ahora, espero que las ansias no se los coman como a mí, jamás creí que el tiempo pasara volando.
Saludos y que tengan una buena semana!
