Nota del autor:
Hola y bienvenidos nuevamente mis queridos lectores. Espero que este capítulo sea de su agrado.
Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
Advertencia: Este capítulo puede contener violencia o escenas sexuales explicitas, por lo que se recomienda discreción por parte del lector.
Lean y comenten
Moonbeam
Capítulo 60 – Eternal Night
El frio clima del norte del reino cubría la Colonia azotando las cabañas con fuerza. Los fríos vientos se sentían como dagas de hielo que traspasaban el pelaje de los ponis golpeando la piel de los habitantes sin miramientos. Aun así, ninguno de ellos se atrevía a retirarse al interior de sus cabañas. Corceles, yeguas, potros y potrancas permanecían de pie, completamente a merced de los gélidos vientos sin apartar la mirada del cielo nocturno.
Después de haber escuchado aquel grito de dolor que su amada princesa de la noche había dejado escapar momentos antes, ninguno de ellos podía dejar de preocuparse por el bienestar de la deidad de la noche. Ningún poni podía creer lo que había ocurrido, la misma pregunta presente en la mente de todos los presentes, la misma interrogante que nadie se atrevía a hacer en voz alta. ¿Qué o quién podría haber causado tal dolor a la princesa Luna?
Todos ellos apreciaban a la Princesa de la noche con todo su corazón. Para la gran mayoría, Luna era su salvadora, la princesa representaba la tenue luz que había logrado iluminar sus oscuras vidas para guiarlos a un futuro mejor, a una vida feliz, a un mundo lleno de esperanza. Para otros Luna era la prueba viviente de que incluso las noches más oscuras y tenebrosas también podían ofrecer una belleza inigualable. Mientras unos cuantos, consideraban a la princesa de la noche como su más cercana amiga, un preciado tesoro que se había cruzado en sus vidas por azares del destino, pero todos ellos coincidían en una cosa… Todos ellos harían lo que estuviera al alcance de sus pezuñas con tal de salvar a la princesa del dolor que la agobiaba por dentro. Y por ello los habitantes esperarían su regreso sin importar el precio.
-La melodía de esta cancion es "Daughter of the Moon" interpretada por "Nightcore"-
-…-
-Luz Lunar, somos estrellas que a tu lado están-
-Que esta noche quieren preguntar, si tu dolor pueden cargar-
-…-
-Nuestra Luz, Belleza y Serenidad sin fin-
-En nuestro mundo te adentraste así-
-Nuestra razón para vivir-
-…-
-Cuidar de ti, es lo que haremos-
-Siempre, hasta el final-
-Como el mar, estamos listos-
-Para, dejarnos guiar-
-…-
-Deseamos ser, felices a tu lado esta vez-
-Y si el camino espinoso es-
-Con gusto yo lo aceptaré-
-…-
-Sabes bien, que un juramento hicimos también-
-Pues si el destino contigo es muy cruel-
-Tu condena compartiré-
-…-
-Luz Lunar, con tus estrellas-
-Siempre, podrás contar-
-Y que el mar, refleje siempre-
-La luz, de tu bondad-
-…-
-Donde estés, recuerda siempre que en mí podrás contar-
-Pues si un adiós, no ha sido dicho, sé bien que volverás-
-…-
Cantaron los ponis mirando la enorme Luna que le pertenecía a su amada princesa de la noche.
Tras escuchar la historia de Sweetcare, Merak se dejó caer sobre sus cuartos traseros sobre la superficie de madera.
Los guardias nocturnos no podían evitar sentir un terrible conflicto en su interior. Por lo menos, ahora comprendían el comportamiento de su hermana Épsilon y la razón por la que había aceptado cargar toda la culpa de lo ocurrido esa noche.
-Ella… Lo hizo para salvar a la princesa Luna- añadió la enfermera mientras limpiaba suavemente el sudor de la frente de la capitana que había caído inconsciente poco después de que la princesa de la Luna abandonara la Colonia Lunar. Su estado había comenzado a deteriorarse nuevamente a pesar de los hechizos que la princesa había ejecutado en ella, el ritmo al que se degradaba el cuerpo de la capitana era alarmante. -No puedo pedirles que la perdonen por lo que hizo, solo deseo que comprendan sus razones.- añadió la enfermera.
-Épsilon…- dijo Merak, la noticia de la inevitable muerte de su hermana lo había afectado más que cualquier otra cosa.
-No puedo perdonarla- dijo Siegfried dándose la media vuelta para evitar la mirada de la enfermera. -Incluso si su intención era la de proteger el reino y a la princesa Luna… Ella le arrebató la vida a muchos inocentes… Sus cascos están tan manchados de sangre como lo están los cascos de la Princesa Luna.- dijo el corcel bajando la mirada. Su rostro ensombrecido por su crin.
-Entiendo cómo te sientes Siegfried… Y sinceramente yo tampoco estoy seguro de poder perdonarla por todo lo que ha hecho, aún si lo hizo pensando que era lo correcto.- añadió Alcor.
Merak levantó la mirada para observar a su hermano mayor. Sus ojos humedecidos intentaban hacer contacto con la mirada de su hermano.
-Como pueden ser tan insensibles, Épsilon es nuestra hermana… Ella está muriendo frente a nuestros ojos, y estas podrían ser las últimas palabras que le dirían-
-Dudo que esté consiente en estos momentos- respondió Siegfried.
-Épsilon ha cometido muchos errores, pero ella nunca dejó de pensar en nosotros en ningún momento-dijo el menor de los hermanos.
-Merak…-
-¿Acaso no lo entienden?- respondió Merak, sus lágrimas caían libremente por sus mejillas, sentía sus ojos irritados y su nariz moqueaba. -Épsilon lo dijo, en ese momento no lo comprendí, pero… ahora me doy cuenta de lo que trataba de hacer. Ella quería que la odiáramos, deseaba que repudiáramos su existencia. Ella deseaba que nosotros la capturásemos.- Alcor miró a su hermano.
-Y es precisamente por eso que no podemos perdonarla… Épsilon es una tonta…- Siegfried permaneció con la mirada baja, dos líneas oscurecían el pelaje de sus mejillas mientras las lágrimas recorrían su rostro. Sabía perfectamente la razón por la que Épsilon había hecho lo posible por que sus hermanos se volvieran en su contra.
-Épsilon sabía que si la acusaban de traición ustedes serían arrastrados junto con ella- dijo finalmente Sweetcare, mientras observaba a la convaleciente yegua que respiraba agitadamente recostada sobre la cama. -Ustedes debían atraparla y traerla hasta aquí para que la princesa Luna la llevase hoy a Canterlot para ser enjuiciada y… condenada.- añadió la yegua.
-Ella quería que el pueblo confiara en nosotros y la mejor forma era atrapando a nuestra propia hermana, entregando a nuestra propia hermana para ser ejecutada por Luna en persona- añadió Merak. -Ella jamás dejo de creer en nosotros, jamás dejó de pensar en nosotros y ciertamente no deseaba que compartiéramos su destino.- añadió entre sollozos el más joven de los corceles. -Y eso para mí es suficiente para otorgarle mi perdón.-
-Yo… Nunca podré perdonarla, no puedo… Y mucho menos ahora que conozco sus razones…- dijo Siegfried antes de caminar hasta la puerta de la habitación a la que se había trasladado después de que la princesa de la noche destruyera la pared de la habitación anterior.
-Siegfried- lo llamó Merak antes de que la pata frontal de Alcor lo detuviera.
-No lo malentiendas Merak, el ama a nuestra hermana tanto como nosotros… pero no puede perdonar a Épsilon por hacer esto por ella misma, estoy seguro de que el habría deseado ayudarle a cargar con ese peso. Siegfried sabe que a nuestro lado, Épsilon no habría asesinado a todos esos infantes, pero sabe perfectamente que de haberla acompañado nosotros podríamos haber sido acusados y condenados de la misma forma que ella.-
-Entonces…-
-Lo que Siegfried no puede soportar es que Épsilon nos protegiera a costa de su propia vida, aún si ella era consiente de que no le quedaba mucho tiempo a nuestro lado. Eso lo hace sentir inútil e impotente- dijo Alcor. -Y francamente yo me siento de la misma forma. Si bien no podemos perdonar a Épsilon por haber hecho las cosas a su modo, te puedo asegurar que al igual que yo, Siegfried comprende a la perfección las razones de Épsilon y es por eso por lo que tampoco puede perdonarse a sí mismo-
-¿Perdonarse?- lo cuestionó Merak.
-Por no ser más fuertes, por no ser capaces de lograr que Épsilon confiara en nosotros lo suficiente como para pedirnos apoyo.- respondió Alcor envolviendo a su hermano con el ala.
-Yo creo que ella sabe muy bien que no necesitan de su protección- comentó Sweetcare.
Los dos hermanos miraron a la enfermera incrédulos al notar la forma en la que la enfermera miraba a su hermana. Aquella mirada estaba llena de cariño, preocupación, tristeza y remordimiento.
-¿A qué te refieres Sweet?- preguntó Merak por instinto.
-A que, ella confía en ustedes lo suficiente como para dejarlos a cargo de aquello que atesora más que cualquier otra cosa en el mundo.- respondió Sweetcare mientras acariciaba la crin de Épsilon.
Alcor y Merak miraron a la yegua sorprendidos. Inmediatamente comprendieron a lo que se refería la enfermera y al juzgar por la forma en la que Sweetcare miraba a Épsilon, era claro que no se trataba de ninguna broma.
-Espera un momento… Quieres decir que…-
-No, eso es imposible, Épsilon sabe perfectamente que Luna y Chrysalis estaban enamoradas ella no… Oh por Celestia, por eso lo hizo.- dijo Alcor.
-¿Saben? Hace mucho tiempo mi padre me dijo que un poni jamás debe elegir la muerte para salvar la vida de aquel a quien más ama. El creía firmemente que lo mejor siempre era elegir vivir para permanecer a su lado…- comentó la enfermera. -Eso me hizo pensar, ¿Qué pasa cuando sabes que tu vida no durará y que el poni al que amas ya le pertenece a alguien más?- Alcor y Merak Permanecieron en silencio.
Siegfried se encontraba mirando al exterior, los ponis de la Colonia cantaban a la enorme Luna que se encontraba visible en el horizonte mientras su luz se reflejaba sobre la superficie del mar. El guardia nocturno se limpio las lágrimas de su rostro usando su pata frontal. Solo quedaba una cosa por hacer y estaría dispuesto a hacerla ahora más que nunca, se lo debía a Épsilon.
-¿Siegfried?- la dulce y suave voz de una potra situada a sus espaldas llamó su atención.
-¿Snowdrop?- dijo sorprendido el corcel.
-Quería preguntarte si sabes donde se encuentra Luna.- comentó la yegua preocupada.
-Ella… Ella, no se encuentra aquí por el momento, pero estoy seguro que volverá pronto.-
-Siegfried, tú también eres amigo de Luna, ¿cierto?- dijo la pequeña. -Algo muy malo le ocurrió a mi amiga Luna y no sé lo que podría hacer para ayudarla. Solo quiero estar a su lado y decirle que todo estará bien, pero…- el corcel sonrió amablemente ante la apenada potra, era impresionante lo mucho que Luna había influido en la vida de todos los ponis que se encontraban en la Colonia Lunar
-Luna está sufriendo mucho, esta noche perdió a un poni muy especial para ella, pero créeme, mientras la princesa tenga amigos como nosotros a su lado te puedo asegurar que no permitiremos que nadie más la vuelva a lastimar de esa forma.- respondió el corcel. -Es por eso que lo mejor que podemos hacer es esperar por ella y demostrarle que siempre estaremos de su lado- respondió el corcel revolviendo la crin de la pequeña con su casco, lo que causo que la potra dejara escapar una melodiosa risita.
Primrose le sonrió al soldado, quien al notar a la madre de la pequeña sonrió de vuelta. -Yo puedo proteger a Luna de que alguien pueda lastimar su cuerpo, pero tendré que pedir tu ayuda para que protejas su corazón, ¿Estás de acuerdo?- preguntó el corcel. La potra asintió enérgicamente antes de lanzarse a los cascos del corcel.
Siegfried aceptó la muestra de afecto de la pequeña. -Te lo agradezco Snowdroop-
-No fue nada, es solo que el tono de tu voz me hizo pensar que necesitabas ese abrazo- comentó la potra mirándolo con sus pálidos ojos.
La sonrisa pícara del corcel se transformó en una sonrisa melancólica. -Eres realmente buena en esto, ¿cierto?- comentó el corcel, al darse cuenta de que la pequeña había notado la tristeza que trataba de ocultar.
-Luna dice que tengo un excelente oído- comentó la potra moviendo sus orejas para enfatizar su punto.
-Y sin duda tiene razón-.
Después de un corto tiempo la pequeña volvió a los cascos de su madre y juntas se retiraron del lugar.
-Sabes, empiezo a preguntarme si debería sentir celos de ella- la voz de otra yegua lo tomó por sorpresa, el susurro de su voz en su oído le hizo dar un respingo obligándolo a caer de espaldas sobre la nieve que cubría la gran mayoría de la bahía.
-Lime- dijo el Corcel al notar a la Pegaso que se encontraba sobre él justo ahora.
-Me alegra que regresaras en una sola pieza- comentó juguetona la Pegaso de color lima. Sin embargo, su semblante cambio al notar la seriedad del corcel.
-¿Por qué no me cuentas lo que pasó? Y mientras tanto podrías invitarme un té caliente.- comentó la yegua mientras ayudaba al corcel a ponerse en pie.
-No es una mala idea.-
-Ahora que si lo deseas, escuché que tienen un sauna mixto en la cabaña de allá.- sugirió pícaramente la yegua apuntando a una de las cabañas que se encontraban a sus espaldas.
-No sabes lo mucho que me servirá liberar algo de estrés, y ya que eres tan insistente lo mejor será acompañarte.- añadió el corcel haciendo una reverencia para besar el casco de la yegua. -Además es de mala educación rechazar a una dama.-
-Que galante, en verdad pensaba que eras mucho más bruto.-
-Solo en la cama mi lady, pero eso ya lo sabias- añadió el corcel con una gran sonrisa.
-No lo sé, con este frio es posible que no logres satisfacerme.-
-Para eso es el sauna querida.- añadió el Corcel tomando a la yegua entre sus cascos para cargarla como si se tratase de una novia.
-Entonces adelante, que estoy ansiosa de escuchar tus historias.- añadió relamiendo la mejilla del corcel.
-En verdad dudo que me pongas atención, pero aun así será un placer.-
-Placer el que te voy a dar… Además las yeguas somos multitareas.-
-Eso no significa que hagas las cosas bien.-
-¿Acaso es eso un reto?-
-No gracias, quiero mantener mi integridad física, pero gracias por la oferta.-
-Buen chico.- respondió la yegua mientras Siegfried la cargaba volando hasta la cabaña en la que se podía observar un enorme letrero con las palabras "Baños Termales y Sauna".
-¿Qué harás con ese libro?- preguntó Kendall mirando a Zephora quien continuaba leyendo el contenido del libro. Al tiempo que hacia algunas anotaciones en sus páginas
-Muy peligroso es, si, si, sí. Shayla pensar que ese libro mejor es incinerar, si, si, si.- dijo Shayla.
-Shayla tiene razón, de este libro disponer quizá sería mejor opción. Puesto que cerca de otros ponis podría provocar tentación- coincidió Zephora.
-En ese caso me aseguraré de destruirlo lo antes posible- dijo Kendall aproximándose a su amada.
-Kendall… por favor contigo lleva a Shayla. Ella te podría ser de utilidad-
-No puedo dejarte sola en tu condición actual, es mejor que ella se quede contigo en mi ausencia- comentó el guerrero.
La cebra negó con la cabeza. -Ella será de más utilidad si a tu lado puede actuar. En esta habitación su talento solo acabará por desperdiciar- comentó la cebra con una sonrisa.
-De acuerdo, volveremos tan pronto como podamos destruir el libro- la cebra asintió.
Tan pronto como ambos se retiraron de la habitación Zephora pudo sentir como si la temperatura de la habitación comenzara a descender considerablemente. La Cebra cerró los ojos tocando su pata marchita y pútrida.
-Debo admitir que me alegro de que decidieras no involucrar a ninguno de ellos- dijo la cebra abriendo los ojos.
Frente a ella se encontraba una criatura formada por llamas negras y púrpuras, sus ojos blancos destellaban un brillo espectral mientras sus enormes, blancos y afilados dientes brillaban amenazantes.
-Simplemente he venido a recolectar el pago por osarte a usar ese hechizo- dijo la criatura flotando a su alrededor, su voz se escuchaba distorsionada, como si se trataran de cientos de voces hablando al mismo tiempo.
-La oscuridad no prevalecerá mientras la luz esté dispuesta a luchar- dijo la cebra mirando desafiante a la criatura que permanecía frente a ella.
-Donde existe luz también existirá la oscuridad, pero… tú mejor que nadie debería saber que en los dominios de la oscuridad la luz no siempre existirá-
-Las princesas no caerán, son mucho más fuertes de lo que puedes imaginar-
-Yo no estaría tan segura de eso… Después de todo… Ustedes ya han hecho el trabajo por mí- dijo la sombra con una sonrisa. -Esta noche la princesa ha derramado la sangre de los nobles de Equestria, pensando que con ello podría proteger a Celestia y a los ponis de este reino. Me gustaría saber, ¿qué pensará cuando se entere que ninguno de ustedes fue capaz de salvar a Chrysalis de su destino?- dijo la criatura creando un aro de fuego en cuyo centro se podía observar el cuerpo de una criatura alargada de color negro cuya crin y cola lucían un color verde como el jade.
La cebra notó la sangre que escurría del pecho de la princesa Chrysalis que se encontraba recostada en el suelo rodeada de cientos de changelings.
-Sabes que es lo más curioso… Que esta noche la princesa lo ha perdido todo. Sin el corazón que Luna le entregó, Chrysalis también se convertirá en aquello que juró destruir… Es gracioso lo frágil que es el corazón de una criatura- dijo aquella sombra mirando el aro de fuego con interés antes de que el aro desapareciera por completo.
-¿Qué es lo que planeas lograr, al estas criaturas lastimar?- preguntó la cebra.
-Nosotros existimos para castigar a aquellos que se han olvidado del terror que la oscuridad puede causar. Somos aquello que aguarda en lo más profundo de las tinieblas. Tú lo viste en el libró que robaste de la mansión de los Wine, ¿no es así?- dijo la criatura. -Gracias a ese libro ahora conoces el verdadero significado que tuvo la llegada de los Windigos a estas tierras cuando Hurricane, Puddyn y Platinum se apropiaron de ellas… Ellos son como nuestros perros de caza, nos guían a los reinos que deben ser purificados de raíz, y para ello primero es necesario destruirlo todo por completo…-
-Si destruir el reino es lo que deseas, no entiendo porque tomarte tantas molestias- comentó la cebra.
-En realidad es algo muy simple. Después de que los pilares encerraran a Anny en el limbo, descubrimos un método para liberar a Grimmy de su prisión… Verás, los elementos de la armonía fueron creados para ser usados con el objetivo de restaurar el balance y la armonía del reino, es decir se usan para algo benéfico, pero…- dijo la criatura levantando uno de sus cascos frontales. -Si los elementos llegaran a usarse con fines egoístas, para lastimar, hacer sufrir a otros o incluso si son usados por un corazón lleno de confusión, los elementos se cubrirán de oscuridad y eso, mi amiga monocromática, debilitará la magia que mantiene a nuestra hermana en su prisión actual.-
La criatura comenzó a acicalar la crin de la cebra usando algunas púas que crecían de sus pezuñas.
-Pero para asegurarnos de que todo funcionara de acuerdo al plan necesitábamos hacer a un lado los obstáculos. Lo primero era causar que el lord del caos se pusiera en contra de las princesas, no fue algo muy difícil en realidad. Un rumor por aquí, un susurro por allá y pronto el mensaje llegó a los oídos de Celestia. Temerosa de lo que otros ponis podrían pensar de ella si decidía corresponder los sentimientos de Discord, la princesita tomó la decisión de rechazar su cariño y déjame decirte que un corazón herido es muy fácil de manipular, todo lo que tuvimos que hacer fue darle un pequeño empujón en la dirección equivocada y pronto el amo del caos liberó su rabia contra los habitantes del reino. Sin embargo, el corazón de las hermanas estaba enfocado en tratar de detener a su amigo sin lastimarlo y eso provocó que los elementos funcionaran de forma correcta-
La criatura flotó frente a Zephora creando dos aros de fuego negro y purpura a sus lados en los cuales se podía observar la representación de su relato usando lo que parecían ser marionetas creadas con sombras.
-Así que optamos por tomar un acercamiento un poco más directo y optamos por seducir a lord Tirek para convencerlo de que la mejor forma de demostrarle a su padre su valía era conquistando las tierras de Equestria, sin embargo, no contábamos con que su hermano se pondría en nuestra contra. Pero debo admitir que de los errores se aprende mucho más que de una victoria… así que decidimos usar su misma estrategia en su contra, después de todo no existía mejor forma de corromper a los elementos que por medio de las portadoras.-
Dijo la criatura creando múltiples marionetas de sombras en la habitación. Zephora observó atenta a la criatura frente a ella.
-Vicy se apoderó del cuerpo de Cocoon para controlar las acciones de Chrysalis y enviarla a su encuentro con Luna, la idea era que la princesita changeling drenara el amor de la gobernante de la noche, pero las cosas salieron mucho mejor de lo planeado cuando nos enteramos de que Chrysalis se había enamorado de Luna y Luna de ella. Lastimar a Chrysalis causo un descontrol en la princesa misma- explicó la criatura mientras caminaba alrededor de uno de los conjuntos de figuras.
-Elly junto con Maddy se encargaron de brindarle apoyo a Red Wine para que pudiera fortalecer sus negocios ilícitos y su influencia en el mercado de esclavos, y con ello producir una ruptura en la armonía del reino y a su vez corrompieron el corazón de sombra para que se revelara contra la reina Amore y se apoderara del Imperio de Cristal.-
-Pero Nighty era nuestra pieza clave, pues al entrar en el cuerpo de la princesa su única misión sería la de corromper el corazón de Luna hasta que ella finalmente aceptara formar un contrato-
La cebra la miró con el ceño fruncido.
-Como podrás darte cuenta. Sin los pilares para protegerlos y sin el apoyo que Discord podría haberles brindado, corromper el reino no fue realmente tan difícil… Ahora todo lo que hay que hacer es esperar. Esperar a que la princesa del Sol se decida a usar los elementos contra su propia hermana y al hacerlo estoy segura de que el remordimiento y el dolor de la princesa finalmente liberará a Grimmy y con ella será posible que el resto de mis hermanas regresen de su confinamiento.-
-¿Has considerado que tu plan podría fallar, si alguien más se decidiera a la princesa Luna aniquilar?-
La sombra se volteó para mirar a la cebra mientras colocaba pensativa una de sus patas frontales bajo su mentón.
-Ciertamente es una posibilidad, pero seamos sinceros Zephora… ¿Realmente crees que Celestia se atrevería a asesinar a su hermana menor?-
-Celestia no podría sus cascos con la sangre de su hermana manchar, pero eso no significa que alguien más no lo pueda intentar- mencionó la cebra concentrando su magia en su pata sana para enviar una nota de emergencia que la cebra había escrito mientras la sombra se encontraba inmersa en su monólogo.
-Muy listo de tu parte querida, me has hecho monologar todo este tiempo para poder entender la situación y poder tomar una medida preventiva, pero ya es muy tarde el solsticio de verano ha llegado y con él la noche eterna se alzará. Pero para ti no puedo prometerte ni un amanecer más- dijo la criatura antes de comenzar a recitar.
-La melodía que se escucha es "Hurt Incantation" de "Tangled"-
-…-
-Tu alma pútrida-
-Vine a devorar-
-Te liberare a ti-
-De este cuerpo vil-
-…-
-Causaré dolor-
-No me moderaré-
-Yo te mostraré-
-Lo que un día sentí-
-…-
-Dentro de mi-
-…-
Cantó la criatura mientras se aproximaba a la cebra forzando su cuerpo a entrar por la boca de la cebra mientras la alquimista se retorcía de dolor. Zephora sintió las llamas de la criatura consumirla por dentro a cada paso, quemando su piel desde el interior. Sentía cada parte de su cuerpo ser consumido por el fuego hasta los huesos, lentamente percibió como si la oscuridad la envolvieran por completo sumergiéndola en un espacio cubierto por llamas negras con destellos púrpuras. Sintió su piel llenarse de ámpulas mientras las llamas combustionaban su interior sin miramientos. Múltiples tentáculos negros comenzaban a emanar de sus entrañas despedazando su cuerpo mientras los numerosos trozos de carne y entrañas comenzaban a decorar los muros de la habitación.
-La oscuridad no prevalecerá- dijo la cebra su sangre emanando de su boca, sus ojos explotaron mientras los tentáculos emergían de sus cuencas.
-Tal vez no, pero te aseguro que siempre volverá- comentó la criatura mofándose, su enorme sonrisa presente en sus labios.
La criatura entró por completo en el interior de la cebra tomando posesión del maltrecho cuerpo que a duras penas podía permanecer unido. La criatura sonrió.
-Tu alma me pertenece a hora a mi Zephora, al igual que miles más, espero que disfrutes de tu tormento mientras mi poder consume tu espíritu en mi interior.- se mofó la criatura acomodando la piel de la cebra como si se tratase de un disfraz.
Los tentáculos y llamas comenzaron a solidificarse rellenando los espacios y agujeros del cuerpo retomando la forma de la cebra. La criatura miró al cielo a través de la ventana de la enfermería. El Sol había comenzado el ascenso para dar paso a un nuevo día, más sin embargo aún se podía observar en el horizonte a la hermosa luna plateada que continuaba inmóvil en su posición
-Parece que ya es tiempo- se alegró la criatura imitando la voz de Zephora a la perfección. Podía escuchar el alma de la cebra unirse a miles más en su interior mientras gritaban y se retorcían constantemente a medida que las llamas que alimentaban su magia las consumían sin parar. -No te preocupes, te dejaré presenciar el poder de la oscuridad, mi querida Zephora.-
Los habitantes de la Colonia pudieron ver el asenso del Sol mientras en el horizonte opuesto la Luna comenzaba a brillar con mayor intensidad.
Rápidamente los ponis comenzaron a dirigir sus miradas a la figura que se aproximaba a ellos desde el cielo. El color índigo de su pelaje y el aura zarco que rodeaba su cuerno eran inconfundibles.
Entusiasmados por ver que la princesa de la noche había regresado y preocupados por lo que había causado que la deidad los abandonara tan repentinamente, los habitantes comenzaron a reunirse para darle la bienvenida a la gobernante de la noche. El bullicio llamó la atención de Alcor, Merak y Sweetcare, quienes emergieron de la habitación en la que se encontraba la capitana.
La puerta de madera del Baño de Aguas Termales se abrió para dar paso a un, completamente empapado Siegfried seguido de cerca por una Pegaso de color verde, la yegua llevaba una toalla envuelta en el cuerpo y otra en su crin.
Al igual que el resto de los habitantes Snowdrop mantenía sus orejas completamente erguidas, expectante por escuchar la voz de su amiga.
La figura aterrizó frente a la multitud de soldados con un golpe seco de sus cascos sobre la nieve. La princesa lentamente levantó su mirada para observar a sus amados ponis, sus ojos estaban irritados por el constante llanto, su crin y cola habían recuperado parte de su magia regresándoles aquel suave movimiento, muy similar al vaivén de las olas del mar. Cuando habló la princesa inmediatamente usó la voz real de Canterlot, para asegurarse de que todos los presentes la pudiesen escuchar.
-Mis queridos ponis, acudo a ustedes de la misma forma en la que ustedes acudieron a mí- dijo la princesa, aún usando aquella voz, los presentes pudieron notar el dolor que las palabras de la princesa cargaban consigo. -Lamento mucho el informarles que hemos fracasado, Canterlot ha sido corrompido hasta los cimientos y nuestros esfuerzos han sido inútiles.- continuó la princesa endureciendo su mirada. -Nuestra hermana es incapaz de controlar la situación y no nos ha dejado otra opción. Para evitar que más ponis pierdan a sus seres amados, deberemos tomar el control total del reino, solo así podremos asegurar vuestra supervivencia y felicidad. Solo así podremos construir un mundo libre de la opresión y el dolor.- la princesa miró una vez más a sus amados ponis antes de respirar profundamente.
"Nightmare tenía razón" se repitió nuevamente.
-Y es por ello, que pido de su apoyo una vez más, pues los opresores del reino no caerán sin pelear, pero solo llevaré a aquellos que estén dispuestos a pelear a mi lado, todo aquel soldado que desee arriesgar su vida a mi lado deberá venir por su propia voluntad.- comentó.
Los ponis se miraron los unos a los otros. Luna pudo ver la duda en sus miradas, pero no podía culparlos, lo que les estaba pidiendo era lo mismo que pedirles morir.
-Puedo asegurarles que no tomaré represalias contra aquellos que se nieguen a acompañarnos y os aseguro que volveremos triunfantes una vez más. La colonia prevalecerá y la Republica Lunar nacerá de los escombros y cenizas de este reino decadente.- pues os juré que los liberaría de las cadenas que los apresaban y planeo mantener mi palabra hasta el ultimo aliento de mi ser.- añadió la princesa cerrando los ojos. -Ahora les pido, a aquellos que no deseen pelear… Regresen a sus hogares, pues a partir de hoy la noche caerá sobre el reino y bajo su cobijo yo los protegeré.-
Luna guardó silencio, sacrificaría la vida de aquellos que decidieran seguirla hasta el final y ella se sacrificaría por su reino. Protegería a sus hijos de la noche, salvaría a sus amados ponis y acabaría con todo aquel que se atreviera a retarla. Lentamente la princesa abrió sus hermosos ojos de zafiro descubriendo que ni un solo soldado o habitante se había apartado, los ponis permanecían ahí a su lado… todos ellos dispuestos a seguirla hasta el final.
-Hemos jurado protegerte, y eso es lo que haremos- dijo Siegfried caminando hasta el frente del grupo antes de arrodillarse a los cascos de Luna.
-Pelearemos por lo que usted y Épsilon han luchado- añadió Merak aterrizando a un lado de su hermano para arrodillarse ante su princesa vistiendo su flamante armadura.
-Salvaremos las almas inocentes de los habitantes de Equestria y los guiaremos al reino de la noche. Para que puedan ser protegidos por el corazón de la princesa que nos salvó en el pasado.- añadió Alcor uniéndose a sus hermanos.
El resto de los soldados inmediatamente se arrodillaron imitando a la guardia nocturna. -Castigaremos a todo aquel que se atreva a dañar a nuestra princesa- anunciaron a coro los soldados.
-¡Por Luna!- Vitoreó el resto de los habitantes, antes de hacer una reverencia ante su princesa.
-De pie, mis amados caballeros. Esta noche les ordeno proteger a nuestra Republica y a sus habitantes… Que esta noche sea recordada hasta el fin de los tiempos…- anunció la Princesa antes de dirigirse a sus guardias nocturnos. -Siegfried, Merak, Alcor… a partir de ahora ustedes al igual que Épsilon se convertirán en mis Caballeros de primer rango, preparen y organicen a los soldados. Que los civiles permanezcan en la bahía Lunar al cuidado de los más pequeños, todo aquel que pueda pelear deberá estar listo para partir al antiguo castillo cuanto antes.- anunció la princesa, de inmediato la Luna comenzó a ascender nuevamente envolviendo el reino en la oscuridad.
-Que la noche eterna comience- dijo la voz de Nightmare emergiendo de los labios de la alicornio. El color índigo del pelaje de la princesa fue rápidamente reemplazado por un negro profundo como la noche, su cuerpo lentamente comenzó a crecer de tamaño mientras sus alas tomaban una forma similar a la de sus caballeros de la noche. Su cola y su crin tomaron un tono azul brillante como si se tratara del manto nocturno. Una enorme sonrisa se formó en sus labios mientras sus ojos adquirían un tono azul claro como el hielo y sus pupilas adoptaban una forma alargada.
-La siguiente melodía está basada en "Hell to your door steps" de "El conde de Montecristo"-
-…-
-El mundo es muy cruel-
-¿Porque no habría de serlo la muerte también?-
-Cuando algo irremplazable tomaron de mi-
-Su sentencia de muerte firmaron-
-…-
-La mesa giró-
-Y muy pronto ellos también sufrirán-
-Les produciremos dolor sin igual-
-Y sus almas torturaremos-
-…-
-De frente vendrán-
-Y sin remordimiento nos abatirán-
-El precio pagarán-
-Y no se podrán salvar-
-…-
-Llevaré el infierno a sus puertas-
-Los haré pagar-
-Pues la noche gobierno yo–
-Noche del Juicio esta es–
-…-
-Vidas sin sentido-
-Y naciones podridas-
-Pronto extinguiré-
-Y con su sangre bañaré, cada rincón de mi ser-
-…-
-Aquel que mintió-
-Sus secretos pronto desenterrar-
-Como estrellas ellos se esfumarán-
-No podrán hallar el cuerpo-
-…-
-Y qué si está mal-
-¿A quien le importa lo que pueda pasar?-
-Ahora mismo me debo preparar-
-Y mi venganza caerá-
-…-
-Los hare pensar-
-Que en el paraíso ellos están-
-Y el premio jamás-
-Ellos podrán reclamar-
-…-
-Llevaré el infierno a sus puertas-
-Los haré pagar-
-Las flamas los consumirán–
-Y me suplicarán-
-…-
-Su esperanza he de quebrarles-
-Sin misericordia-
-Y mi risa escucharán-
-Hasta enloquecer-
-…-
-Arrodíllense ante mi-
-Y por sus vidas ruéguenme-
-Su orgullo aplastaré-
-Quiero mirarlos con el rostro en el lodo-
-Suplicando y rogando perdón-
-…-
-Llevaré el infierno a sus puertas-
-Los haré pagar-
-Y mi risa escucharan–
-Y en desesperación caerán-
-…-
-Atacaré sin miramientos-
-Y ellos sangrarán-
-El terror sentirán-
-Sin salida, sin piedad-
-Mi justicia-
-¡Impartiré!-
-…-
Jajajajajaja
La risa sádica de la princesa causo que el corazón de Snowdrop se terminara de romper, la princesa Luna que se encontraba frente a ellos no era la misma Luna que conocía. La oscuridad invadía a su amada amiga y no podía hacer nada para salvarla.
Notas del Autor:
OMG tenia mucho que no colocaba más de una canción en un mismo capítulo. Realmente espero que hallan disfrutado de esta entrega.
Y sin más por el momento me despido… hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.
En memoria de Victor Fidel Amado abuelo y mentor.
Marzo/1938 - Octubre/2018
En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida
Mayo/1947 – Febrero/2020
