CAPÍTULO CUARENTA Y OCHO Busto Inflable
El traslador dejó al grupo de estudiantes en el Gran Comedor.
—Parece que aún no han comenzado a servir la última comida aún —Hermione dijo.
—Vayan a reunir al grupo — Harry sugirió—. Iré a preparar la Sala de Menesteres.
Todos estuvieron de acuerdo y se fueron por caminos separados. Harry caminó hacia la Sala de Menesteres y se enfocó en hacer una plataforma larga y una línea de gradas.
—Bobby —Harry llamó.
—¿Sí, Harry Potter, señor? — Dobby apareció
—¿Sería posible servir algo de comida más tarde aquí? —Harry preguntó—. Esperaba poder estudiar un poco con mis amigos y pensé que quizás nos perdamos la cena.
—Bobby se encargará de esto Harry Potter, señor —el pequeño elfo accedió.
—Gracias, Dobby —Harry dijo afectuosamente.
—Gracias Harry Potter, señor —Dobby respondió. Harry comenzó a reírse y el pequeño elfo desapareció.
Harry abrió la caja para inspeccionar las varitas de duelo de prueba. Venían en un surtido de colores extremadamente brillantes tales como rosa fuerte, naranja ardiente, y muchos más.
—En verdad se superaron con estas varitas — Harry murmuró para sí mismo— ¿Qué es esto? —acomodado encima de las variabas estaba un libro negro pequeño. Harry abrió la tapa superior y descubrió una nota escrita en la primera página.
Querido Mr. Black.
Henchgirl y yo hemos estado hablando con la Doctor y hemos creado varias maldiciones para terminar vidas de manera que parezcan causas naturales. Estas maneras incluyen pero no están limitadas a: ataques al corazón, paros cardiacos, y varios métodos más lentos. Confío en que puedas encontrar un uso para estás en tu cruzada contra el mal y la injusticia. También hemos incluido en este libros varios encantamientos de nuestros amigos en Acme para avivar las cosas y hay un hechizos que hemos estado investigando en la última página, para realizar la tarea que nos pidió que hiciera un hechizo y pensé que debería incluirlo porque…. Bueno, por qué no. Este libro está encantado solo para que pueda ser leído por ti y por nosotros.
Firman
El Profesor.
Y Henchgirl
Con amor, Henchgirl.
Mientras esperaba a que todos llegaran, Harry abrió su libro nuevo y comenzó a leer.
De uno y dos, los estudiantes de Harry comenzaron a llegar. La mayoría eligió sentarse en las gradas, unos cuantos eligieron rodear a Harry. Cuando pareció que todos habían llegado, Harry cerró su libro y se levantó.
—¿Qué vamos a hacer el día de hoy, Harry? —uno de los estudiante más jóvenes dijo.
—Tengo unos juguetes nuevos con los cuales jugar y algunos hechizos para enseñar —Harry respondió.
—¡Sí! —los estudiantes corearon.
—Neville —Harry dijo con una sonrisa de lado— ¿Puedo confiar en ti?
—Sí, Harry —Neville respondió con rapidez.
—Genial —Harry continuó—. Toma esta varita y golpéame con un reducto en el pecho.
—¿Qué? —Neville preguntó.
—Puedo confiar en ti —Harry continuó sonriendo— ¿Por qué no confías en mí?
—Confío en ti, Harry —Neville dijo nervioso—. Reducto.
Ginny gritó mientras Harry caía al suelo.
—¿Qué hiciste Neville?
—Me dijo que lo hiciera —Neville contestó, casi en lágrimas—. Por qué me dijo que hiciera eso.
—Retírense —Hermione ordenó. Varios pasos rápidos la dejaron al lado de Harry—. No hay sangre.
—Pensé que lo iba a bloquear —Neville balbuceó—. Pensé que nos iba a mostrar un nuevo hechizo.
—Haré eso después —lo voz de Harry causó que todos brincaran—. ¿Supongo que todos disfrutaron la demostración?
—Cómo te atreves a preocuparnos así —Hermione gruñó.
—Les dije que confiaran en mí —Harry respondió con una sonrisa—. Estas varitas nuevas que tengo son para practicar duelos. Como vieron, no causan ningún daño pero replicarán los efectos. Si Neville me hubiera golpeado en el brazo entonces no yo no habría sido capaz de utilizarlo y habría dolido bastante.
—¿Pueden causar dolor? —Hermione preguntó.
—No mucho —Harry dijo rápidamente—, y puedo recordarles que el dolor es un buen maestro.
—Supongo —Hermione concedió—. Puede que este sea un buen momento para enseñar ese encantamiento del que me dijiste.
—Buena idea —Harry aceptó—. ¿Alguien alguna vez ha escuchado del Conejo Bugs? —varios nacidos muggle y sangre mestiza dijeron que sí habían escuchado en infame conejo— Acme —Harry agitó su varita. Los estudiantes miraron con emoción como un yunque caía contra el suelo—. Genial, ¿eh?
Harry pasó los siguientes minutos dando un discurso corto en cómo usar el encantamiento Acme… y otro discurso largo explicando que aunque sea genial, el encantamiento acme también era peligroso y no debería ser usado en contra de otras personas excepto en las circunstancias más terribles.
—¿Qué hay sobre los coyotes? —uno de los estudiantes más pequeños preguntó— ¿Está bien usar el encantamiento acme en coyotes?
—Supongo… —Harry accedió lentamente— Pero no creo que haya coyotes en Europa.
—Aww —el estudiante en encorvó decepcionado.
—Muy bien —Harry elevó el tono de su voz—. Vamos a asar los siguientes minutos practicando el encantamiento y entonces será hora de que todos vayan por algo de comer.
Todos pasaron un rato practicando y después de varios minutos, los estudiantes más pequeños comenzaron a salir de la sala, dejando atrás solo a Harry y su círculo interno.
—De acuerdo —Harry dijo tan pronto como el último de los estudiantes normales dejo la sala—. Vamos a conseguir algo de comer. ¿Dobby?
—Sí, Harry Potter, señor —Dobby apareció
—¿Podrías traernos algo de comer?
—Sí, Harry Potter, señor —Dobby aceptó—. Dobby tomará sus órdenes ahora.
Todos le dieron sus peticiones a extraño elfo doméstico y Dobby desapareció de la sala para conseguir la comida.
—Muy bien —Harry dijo con una sonrisa—. Tengo algunos hechizos nuevos que enseñarles. El primero es un tipo de encantamiento escudo, algo así.
—¿Qué quieres decir con algo así? — Hermione preguntó.
—Conjura varios objetos pequeños y causa que orbiten alrededor de tu cuerpo —Harry respondió—. Están trabajando en una versión que atraiga maldiciones lanzadas en tu contra pero por el momento la suerte es la única cosa que hace que funcione.
—¿Entonces de que sirve? —Ron preguntó.
—Como dije —Harry continuó—, están trabajando en una versión mejor. Si saben cómo lanzar esta versión entonces será más fácil lanzar la versión mejorada cuando salga.
—Tiene sentido —Neville concedió.
—El siguiente hechizo —Harry miró a su círculo interno— era uno que casi decido no enseñarles y hay varios como este que no les enseñaré.
—¿Por qué no vas a enseñarnos los otros? —Hermione preguntó— Si nos vas a enseñar uno como esos entonces tendría sentido que nos enseñaras los demás de ese tipo.
—Todo depende de por qué los estoy mostrando —Harry dijo con una sonrisa—. Este hechizo es de los más rápidos, es lo suficientemente rápido que funcionará en la batalla… algunos de los otros necesitan más tiempo.
—¿Cuál es el hechizo, Harry? —Ron preguntó nerviosamente.
—Se llama la maldición del triple ataque cardiaco —Harry respondió—. Como el nombre sugiere, inflige un ataque al corazón masivo y fatal en el objetivo que lo mata en segundos.
—¿Por qué nos estás enseñando esto, Harry? —Hermione pregunto horrorizada— ¿Y porque conoces otros hechizos como este?
—Los estoy enseñando este porque no es un imperdonable —Harry explicó—, y quiero que ustedes tengan una opción más rápida que un reducto. También no necesita mucha energía para ser lanzado, menos que el reducto.
—Aún no me has dicho por qué conoces hechizos de este tipo —Hermione demandó—. Dime.
—Podría decir que e mejor que no lo sepan —Harry respondió—, o podría decir algo sobre conocer a tu enemigo, la verdad es que pueden ser útiles y no puedo permitirme no saber cualquier hechizo que pueda ser útil.
—Puedo aceptar eso —Hermione dijo débilmente—. Pero no tiene porque gustarme.
—¿Alguien más tiene otra cosa que agregar? —Harry preguntó a la sala— Entonces, antes de que continúe déjenme decir esto, solo unas cuantas personas fuera de esta sala conocen este hechizo. Diría voluntariamente que soy la única persona en Britania que puede lanzar este hechizo, no lo abusen y no se lo enseñen a nadie más. Creo que sería mejor mantener el conocimiento de esta manera de matar tan fácil e imposible de rastrear solo entre nosotros, ¿no creen?
Todo el grupo murmuró su aceptación.
—¿Estás seguro de que necesitamos aprender esto? —Neville preguntó frunciendo el ceño.
—¿Estás seguro que no lo necesitamos? —Harry replicó— Solo porque conocen el hechizo no significa que lo vayan a usar. Algo que puede que todos ustedes hayan ignorado es que todos en el mundo mágico poseen un arma letal la mayoría del tiempo. En general, esas personas no se comportan como locos violentos.
—¿Qué quieres decir con que poseen un arma letal? —Ron volvió a preguntar.
—Nuestras varitas —Hermione respondió por Harry—. Lo que está diciendo es que todos somos peligrosos sin aprender algo más.
—Algo que la mayoría de la gente prefiere ignorar es el hecho de que el mundo mágico es una sociedad armada —Harry aceptó—. Ayer, cientos de personas del mundo mágico pasaron su día sin matar a alguien. Yo diría que la mayoría de esas personas conocían hechizos que pueden causar daño o la muerte y ninguno lo uso.
—¿Qué hay de los de mortífagos? —Luna preguntó— Lo siento Harry, pero necesitaba ser dicho y no creí que alguien más preguntaría.
—Está bien, Luna —Harry dijo cálidamente—. Si les quitas sus varitas entonces usarán cuchillos, quítales los cuchillos y usarán palitos, quítales eso y usarán rocas, quítaselas y usarán sus dientes, rómpeles los dientes y usaran sus brazos y piernas…
—Entendemos el punto —Hermione le interrumpió—. Los hechizos no matan gente, la gente mata gente.
—Hechizos y piedras y todo eso son solo herramientas —Harry estuvo de acuerdo—. Solo porque tenemos herramientas no significa que están obligados a usarlas. Alguna gente solo tienen algo mal en el cerebro, por cualquier razón matan por diversión y poder. La única manera de proteger a la sociedad de esa gente es matarlas, no importa si les quitas sus varitas, aun así encontraran una manera de causar problemas.
—¿Qué hay de la prisión? —Ginny preguntó.
—¿Qué sobre la prisión? —Harry replicó— Tenemos a varios mortífagos sueltos por ahí que se supone estarían encerrados en Azkaban para siempre. Salieron, prisión no es una garantía. La gente puede escapar o ser ayudada a escapar, algunas personas simplemente son demasiado peligrosas para permitir que vivan. A parte, personalmente pienso que las prisiones del mundo mágico son una desgracia. Es más amable matarlos que condenarlos a una vida con dementores. No sé ustedes pero no me gusta la idea de sentenciar a alguien a una vida de tortura.
—¿Tortura? —Hermione preguntó nerviosa.
—¿De qué otra manera llamas a lo que los dementores le hacen a la gente? —Harry contestó encogiéndose de hombros.
—Dobby les ha traído su comida —el pequeño elfo doméstico habló. En sus brazos había una bandeja enorme.
—Solo ponla ahí, Dobby —Harry ordenó—. ¿Te gustaría acompañarnos?
—¿Harry Potter invita a Dobby a comer con él? —el pequeño elfo lucía asombrado— Lo siento, Harry Potter, señor, pero Dobby tiene trabajo que hacer.
—Quizás en otro momento entonces —Harry sugirió—. Gracias, Dobby, nos encargaremos desde aquí.
El grupo pasó las dos horas siguientes practicando la nueva maldición de Harry y discutiendo escenarios posibles donde la maldición pudiera ser usada.
Ron jaló a Hermione hacia un lado cuando la reunión terminó.
—¿Supongo que no están contenta con la nueva maldición?
—No me agrada que Harry sea el que la está enseñando —Hermione replicó—. No me gusta verlo volverse más frío, esperaba… esperaba que pudiera salir de esta guerra sin…
—Las cosas estarán mejor cuando tengamos paz de nuevo —Ron alentó a su amiga—, solo tenemos que sobrevivir la guerra y las cosas regresaran a la normalidad.
—Supongo —Hermione dijo frunciendo el ceño—. Todo ha sido tan repentino.
—Solo dale tiempo —Ron repitió—. La guerra tiene una manera de cambiar a la gente así que estoy seguro que con la paz es lo mismo. Harry regresará a la manera que era antes de la guerra todo esto será solo otro recuerdo poco placentero.
—Espero que estés en lo correcto, Ron —Hermione dijo en voz alta. Pero estoy segura que no, terminó en su mente. Nada volvería a ser lo mismo.
La noche terminó y el día pasó muy rápido. La mayoría de los estudiantes llegaron temprano para su clase de defensa, por primera vez en años tenían un maestro competente. Uno que no era un busca gloria o un mortífago, uno que parecía interesado en enseñarles como defenderse a sí mismos.
—Hoy —el Profesor Hamilton comenzó—, vamos a tener algunos duelos. ¿Puedo tener algunos voluntarios? —casi todas las manos del salón se levantaron— ¿Puedo preguntar por qué no levantó su mano, señor Potter?
—Pensé que era mejor ver que tenía para ofrecer la competencia antes de ofrecerme —Harry respondió.
—¡Excelente! —Hamilton dijo con una sonrisa— cinco puntos y acérquese al frente.
—¿Por qué? —Harry preguntó con sospecha en su rostro.
—Porque quería revisar la competencia —Hamilton respondió—, así que voy a usarlo como mi demostración. Necesito un par de voluntarios más… señor Malfoy y Weasley creo.
—Seré suave contigo, Potter —Draco se burló mientras caminaba hacia el frente del salón.
—Hola, compañero —Ron dijo con una sonrisa.
—¿Por qué no comienza usted señor Malfoy? —el profesor sugirió— y dejamos que el Señor Weasley se enfrente al ganador.
Draco lucía como si hubiera ganado la lotería, una oportunidad de tener un duelo defender al cara rajada y a la comadreja y no se metería en problemas por eso, ¿podría su día ponerse mejor?
—Bien —Draco accedió.
—¿Reglas? —Harry preguntó bostezando.
—Solo no usen imperdonables —Hamilton respondió—. Y traten de no lastimarse mucho. A la cuenta de tres pueden comenzar. Uno… Dos… Tres.
—Serp… —la maldición de Malfoy fue interrumpida abruptamente cuando Harry avanzó varios pasos y lo pateó en la entrepierna.
—Haciendo mi parte para reducir la endogamia —Harry murmuró por lo bajo.
Todos los muchachos en la clase hicieron una mueca ante el sonido de piel endurecida impactando con la generación futuro de la familia Malfoy y luego un muchacho se enfermo terriblemente cuando vieron los pies del pobre Slytherin levantarse del suelo. Harry terminó el duelo con un aturdidor… la mayoría de los estudiantes luego estarían de acuerdo que era lo más amable que pudo haber hecho considerando las circunstancias.
—Uh… ¿no le haría eso a tu amigo, verdad? —Ron pregunto con nerviosismo.
—No lo sé —Harry comenzó—, hay bastantes Weasley en el mundo.
—¿Y el mundo podría tener más, verdad amigo? —Ron dijo rápidamente.
—Seguro —Harry concedió—. Me gustan los Weasleys.
—¿Si los caballeros terminaron su riña pre-juego? —Hamilton preguntó divertido— Entonces pueden comenzar en uno… dos… tres.
—¡Ey, mira! —Harry dijo señalando por encima del hombre de Ron— Parkison desnuda.
—¿Qué? —Ron preguntó mientras se giraba para mirar.
Sin necesidad de decir, el primero y último hechizo de Harry terminó el duelo.
—Lo siento, compañero —Harry le dijo a su amigo pretificado.
—Gracias por la demostración, señor Potter, por favor tome otros cuarenta puntos —Hamilton dijo—. Todos en parejas y pónganse en una línea.
Los duelos del resto de la clase sucedieron de una manera… mucho más tradicional y Hamilton parecía a punto de llorar.
—Parece que el señor Potter fue el único en esta clase que leyó el material de estudio —el Profesor dijo triste— o quizás el único que lo entendió.
—¿Qué quiere decir, Profesor? —Hermione preguntó.
—Porque no esperamos a que el último duele llegue a su final —Hamilton sugirió—. Señorita Brown, señor Finnigan —Lavander y Seamus tomaron sus lugares y se prepararon para el duelo—, cuando estén listos.
—¿Listo para perder? —Seamus dijo con una sonrisa— Voy a… —Lavander murmuró un hechizo incomprensible y los ojos de Seamus se abrieron en sorpresa cuando notó un par de … mejoras en su pecho— ¿qué me hiciste? —Seamus intentó vengarse pero con sus nuevos… accesorios estorbándole y el cambio en su centro de gravedad, no tuvo oportunidad.
—Excelente trabajo, señorita Brown —la voz de Hamilton resonó—. Cincuenta puntos por leer y entender el tema.
—Buen trabajo, Lav —Parvati vitoreó.
—¿Qué fue lo que ella hizo? —Ron preguntó atontado.
—Ella ganó el duelo con un encantamiento cosmético —Hamilton respondió—. Uno que se conoce comúnmente como el encantamiento "Expansión de pechos" si no me equivocó.
—Se me ocurrió cuando el Señor Black venció a esos vampiros con el hechizo de bronceado —una Lavander muy roja explicó—. Y quería que Seamus dejara de hablarme a mi pecho, mis ojos están más arriba.
—Sí —Parvati estuvo de acuerdo—. Veamos que tanto le gusta tener un par de esos por una cuantas horas.
—De cualquier manera, bien hecho —Hamilton dijo con una sonrisa—. Quiero tres pies de pergamino explicando otros hechizos comunes que puedes ser usados en duelos, y otros dos en tácticas no convencionales. Señor Potter y señorita Brown están exentos de esto y me gustaría motivarlos a que usaran su tiempo para hacer lo que sea que desean hacer como recompensar. Muy bien hecho, ustedes dos.
N/T: La traducción ya está termianda, subiré los capítulos que quedan conforme los vaya terminando de editar en estos días
