¡HOLA MIS AMORES! Finalmente es primero de mes y aquí están todos.

Para tan memorable ocasión me encantaría pedirles que hicieran sonar un tema muy especial… ¡EL TEMA DE APERTURA DEL IMPERIO GALACTICO! TAN TAN TAN TANTATAN TANTATAN (Si ya se, suena más dramático si lo reproducen desde youtube que con mis tristes efectos de sonido con onomatopeyas)

Pero entremos rápidamente en materia: en el capítulo anterior pudimos tener un hermoso y muy merecido tributo a May Castellan, me dolió mucho, pero me parece que a todos les gusto en general. Y al final pudimos tener un pequeño aviso de lo que ocurría en este capítulo: Percy y Jacob se van a Nueva York. Pero lo que todos esperan es el ansiado reencuentro con Sally, me pregunto cómo resultara todo…

Y ya de entrada no olviden que los amo mis amores 3 3 3

Capítulo 38:

"Esta Ciudad está Loca"

Al comienzo Jacob pensó que viajarían hasta Nueva York en el lomo de la Señorita O´Leary.

-Discúlpame por querer disfrutar de un viaje por carretera-Se excusó el ojiverde mirando por la ventana, con su mentón apoyado en la mano y en una actitud de falsa indignación-¿Dónde está tu espíritu americano?

-Dices eso pero en realidad quieres posponer la llegada…-Se mofo Jacob desde el asiento del conductor-¿Cierto?

-¡Vete a la…!-Por mucha razón que pudiera tener el quileute, normalmente Percy habría completado su juramento con una muy creativa palabrota. Si tan solo la visión de un Jacob en jeans, con una simple franelilla de algodón conduciendo con una mano en el volante, su otro brazo apoyado casualmente en la ventana y esa estúpida sonrisa no resultara tan pero tan caliente-¡Grrr!-

Había pasado los dos últimos días de viaje gruñendo y tolerando ese molesto apretón en sus pantalones.

-"Estúpido lobo sexy"-Y la estúpida sonrisa inocente en la cara de Jacob no ayudaba.

Omitiendo lo mucho que sus hormonas habían estado molestándolo, su idea del viaje estaba resultando tan buena como había esperado. Normalmente se alternaban para conducir, Percy durante la mañana y Jacob por las tardes. Comían en alguna estación de servicio o parada de viajeros que encontraran, aunque con lo tragones que eran de todos modos llevaban una hielera en el asiento trasero repleta de emparedados, frituras, carne seca, refrescos y algunas cervezas; y en una ocasión cenaron un venado que Jacob cazo cuando estaban acampando a un lado de la carretera.

Pero la parte favorita, de ambos sin duda, era como pasaban las noches. En lugar de que uno de ellos se trasnochara conduciendo mientras el otro dormía, después de todo Jacob no le tenía mucha fe a Percy como conductor y para Jacob era difícil conducir cuando un dormido Percy intentaba juntársele, cuando se ponía el sol simplemente paraban el auto a un lado de la carretera desierta, tomaban su cena de emparedado de pavo o jamón, y finalmente se acomodaban para dormir en el asiento trasero.

De alguna forma nunca tenían problemas para estar cómodos. Ya fuera que Percy se durmiera sobre el pecho de Jacob con sus brazos como apoyo, o usando a Jacob como cobija nunca tenía problemas para dormir. El problema venia en algún momento de la madrugada:

-"Otra vez…"-Esa noche justamente estaban durmiendo en la famosa posición de "cucharita". Vale, era su favorita. Dormir con Jacob abrazándole por la espalda, sintiendo como ocasionalmente frotaba la nariz en su cabello, disfrutando de esa temperatura corporal que espantaba cualquier clase de frio y ese aroma a canela tan masculino era una de las mejores partes de su relación. El problema era cuando sentía cierta parte del quileute que presionaba contra su espalda baja.

-…-Y lo más frustrante era que Jacob continuaba roncándole en la oreja profundamente dormido.

La primera vez que ocurrió Percy se emocionó, obviamente. Antes, mientras hacían fila en McDonald's, le había dicho al quileute que no iba a presionarlo hasta que se sintiera con suficiente confianza como para querer ir más allá de los besos y un ocasional apretón en el trasero. Y si, lo dijo muy en serio, aunque en el fondo no podía dejar de suplicar porque eso fuera pronto ya que el quileute lo aceleraba más que un Red Bull con supresión de cocaína. Pero rápidamente descubrió que Jacob era uno de esos "dormilones calientes"; de varios días para entonces en algún momento del sueño el chico presionaba su agarre contra el cuerpo de Percy eliminando cualquier resquicio de espacio libre entre ellos y comenzaba a frotarse ¡y a jadear! ¡e incluso a gruñir! Y él solo podía quedarse allí, preguntándose cuanto de su karma había pagado durante los últimos cuatro días de viaje y con sus pantalones apretándole. Porque es que ni siquiera podía aliviarse a sí mismo porque tenía las manos atrapadas.

El universo tenia formas muy creativas de joderle la vida.

-¡Hmm!… Buenos días-No hay que agregar que mientras Jacob se despertaba fresco y contento mientras frotaba su nariz o su mejilla contra la coronilla de Percy, el ojiverde apenas podía responder con un "Buen día" antes de girarse y devorar los labios de Jacob en un apasionado beso.

-¡A desayunar!-El cual siempre se aseguraba de terminar en la mejor parte y apartándose golpe, dejando a Jacob con la boca entreabierta y una mirada de frustración. Nadie dijo que no podía tener su propia venganza personal.

Pero dejando de lado la pequeña frustración hormonal que ambos cargaban, esa mañana mientras Percy acababa con el ultimo emparedado mixto, Jacob se acababa la última lata de "7Up" y revisaba el mapa en el que habían marcado su ruta llegando a una única conclusión:

-Llegaremos hoy. Seguramente al anochecer, dependerá del tráfico…-Dijo ignorando al atorado mestizo sentado junto a él-¿Emocionado?-Agrego con una sonrisa socarrona.

-Tanto como tú cuando le expliques a Billy porque no le hemos llamado-Rebatió Percy con una mirada malvada.

-Sí, pero con Billy solo tengo que correr colina arriba y estaré bien-Llámenlo loco, pero Percy tenía la impresión de que algo de su sarcasmo había comenzado a curtir a su querido lobo. Aunque por alguna razón esa noción le resultaba bastante agradable.

Ya que era su ultimo día en carretera ambos dedicaron la mañana en desaparecer hasta las migajas de sus provisiones. Por la mañana mientras conducía el mestizo comenzaron a dejar atrás las extensiones de campo abierto y las grandes casas o tiendas familiares y comenzaron a ser reemplazadas por zonas cada vez más urbanizadas, las casas de familia empezaron a ser reemplazadas por edificios de apartamentos cada vez más grandes, estacionamientos o tiendas de estilo más lucrativo. Para el medio día pararon a almorzar en una estación de gasolina:

-Disfrútenlo…-Por otro lado, si algo habían aprendido durante su pequeño viaje en carretera fue a controlar sus celos. O al menos a ser un poco más pacientes.

Después de todo NO hubo parada, estación, restaurante, cantina, local o carrito de comida rápida en la que no hubiera por lo menos una persona que le coqueteara a alguno de los dos. Generalmente eran las meseras quienes se les insinuaban muy descaradamente, o "zorramente" en terminología Jackson, y se comían con los ojos a alguno de los dos. Habían perdido la cuenta de todas las servilletas, vasos o facturas con números escritos; y la más memorable fue la ocasión en que un mesero estuvo insinuándosele a Percy durante todo el rato.

Quince minutos después, luego que había salido para fumar un cigarrillo regresó corriendo, pálido y murmurando incoherencias sobre un animal gigante que le había atacado; curiosamente en ese mismo momento un sonriente Jacob regreso del baño. Percy nunca le menciono que tenía la camisa al revés.

-Entonces…-Habían comido ya la mitad de su segunda hamburguesa de pollo cuando Jacob llamo la atención del semidiós-¿Algo más que deba saber antes de conocer a tu madre?-Ya antes habían hablado del tema, casi siempre mientras Jacob conducía y ya conocía casi todos los aspectos importantes de Sally Jackson.

Sabía que trabajaba medio tiempo en una tienda de dulces, lo cual explicaba la necesidad patológica de Percy de parar en cualquier dulcería que vieran en el camino; que hacía poco había logrado sacar su título en literatura, y además estaba escribiendo, aunque Percy no tenía idea de que podría tratar; que estaba casada con un hombre llamado Paul Blofis cuyo apellido Jake no podía pronunciar sin reírse por culpa de Percy, lo cual además indico que la relación de su novio y su padrastro era bastante buena.

Solo quedaba un pequeño punto pendiente que atormentaba al pobre lobo:

-Viejo ya te lo dije mil veces: te va a adorar-Percy encontraba muy tierna la expresión nerviosa de Jacob ante la expectativa de conocer a quien para fines prácticos era su suegra. Y por eso no tenía corazón para atormentarlo más-Eres un buen chico y has estado conmigo todo este tiempo…-Agrego con una media sonrisa mientras le miraba de gratitud-Eso es todo lo que le va a importar.

-Pero-

-¡Además!-Atajo Percy robando una papa frita del plato del quileute-Va a estar tan furiosa conmigo que cuando termine de gritarme no le quedara una pisca de enojo para siquiera fruncirte el ceño.

-¿Y tú padrastro?-Inquirió el moreno, empeñado en preocuparse.

-Paul es un buen tipo-Respondió Percy, empeñado en comerse las papas de su novio-Además, tener un hijastro gay es lo más normal que podría pasarle desde que se unió a la familia.

-…-Por un instante el quileute pareció querer decir algo más, pero solo disimulo dándole una mordida a su hamburguesa. Percy pudo notar una clase de temor diferente en su mirada y comenzó a intuir de qué podría tratarse.

Por la tarde hicieron muy buen tiempo en carretera, en parte porque Percy entendía el concepto de "Límite de Velocidad" como un reto y no como una norma. Jacob comenzaba a creer que esa rebeldía era una causa de alguna patología. Eran casi las tres de la tarde cuando cruzaron el puente de Brooklyn:

-¡Vamos! ¡Avanza idiota!-Aunque sería más apropiado decir "cuando quedaron atrapados en el tráfico a mitad del puente de Brooklyn" y cuando Percy comenzó a gritar al volante. Jacob confirmo con sus propios ojos la fama de locos que tenían los neoyorquinos. El tráfico era apenas el abreboca, pues tardaron el doble de tiempo del que debieron en ir a dejar el auto en la sucursal de concesionaria donde lo rentaron.

Y el tráfico peatonal era incluso peor.

Jacob había crecido en una reserva, cerca un pueblo y la ciudad más grande que había visitado era Seattle. Sabía que los citadinos no eran siempre tan cálidos como lo sería la gente de un pueblo, pero Nueva York estaba en otro nivel. La única razón por la que no se vio arrastrado por el mar de gente fue por su tamaño, y porque caminaba detrás de Percy quien parecía bastante cómodo rodeado por cientos de personas agresivas en un constante estado de histeria. También encontró ampliado su concepto de la palabra "diversidad". Ver latinos o asiáticos ya era bastante extraño en Forks, pero allí había gente con peinados extraños, otros vestían trajes estrafalarios, personas vestidas religiosamente, drags, niñeras, adolescentes rebeldes, roqueros aterradores, turistas con gorros de Mickey Mouse, y un par de mujeres con muy poca ropa que se lo devoraron con la mirada y le hicieron un llamado justo antes de que Percy les dirigiera una mirada airada antes de tomar a Jacob y plantarle un muy apasionado beso.

Jacob por un instante se tensó, pensando que dentro de poco tendrían que afrontar una reacción poco agradable de los demás neoyorkinos. Pero cuando se separaron y miro a su alrededor nadie les prestaba ninguna atención:

-Tranquilo, es Nueva York-Había dicho Percy sonriendo con socarronería-A nadie le importa nada.

Y el subterráneo era aún más extraño.

-Lo siento…-Murmuro Percy a su lado cuando iban en el metro, ambos de pie y sintiendo lo que debían sentir las sardinas enlatadas; todo el rato desde que subieron Jacob había estado frotando su nariz como si tuviera alergia. El metro solía oler mal para una persona común, no quería maginar lo que era para un licántropo-La próxima tomaremos un taxi.

-Estoy bien-Respondió Jacob pasando su brazo por la cintura de Percy-Esta ciudad esta tan loca que podría ir en forma de lobo y nadie correría.

-Eso tenlo por seguro-

Cuando llegaron a su destino el semidiós se quedó de pie un segundo en la acera. La última vez que había estado allí fue hace más de año y medio; era de noche y hacia frio, recordaba solo llevar su vieja mochila y también recordada el lugar exacto en el que Nico había estado esperándolo. La última vez que estuvo allí fue durante su peor época. Se fue sintiéndose miserable, solo y perdido.

-Ey-Pero ahora el sentimiento era muy diferente. Tomo la mano de Jacob que había estado de pie a su lado, en silencio y viéndole con pesar, para entonces plantar un casto beso en la cien del mestizo-¿Estas listo?

El elevador estaba descompuesto. Percy soltó una enorme carcajada al mencionar que ese cartel llevaba allí desde incluso antes de mudarse allí. Al menos parecía que habían pintado las escaleras, así cambiado las viejas lámparas por fluorescentes e instalado un nuevo ducto para la basura en el tercer piso. Cuando llegaron a la puerta con el numero indicado los sentidos de Jacob pudieron captar un cierto bullicio adentro, así como un agradable aroma a comida cacera:

-¿Están?-Inquirió Percy, luciendo aún más inseguro ahora. Su novio solo le dio un cálido apretón en la mano antes de suspirar y levantar el puño y golpear la madera un par de veces:

-¡Paul, deben ser los del cable!-Un pequeño sobresalto asalto los hombros del ojiverde cuando escucho la voz de su madre al otro lado, seguramente desde la cocina.

-Ya era hora, "entre las nueve y las cuatro" mi trasero, nos han tenido encerrados los últimos tres días y…-Jacob pudo captar con su oído mejorado los gruñidos del padrastro de Percy, así como sus pasos cada vez más cerca. Cuando ya era solo la puerta la que les separaba pudo sentir como Percy apretaba su mano en anticipación cuando escucho la cerradura moverse-Buenas tar… des-Cualquier indicio de fastidio o falsa cortesía desaparecieron de Paul Blofis, junto con el resto del color en su cara cuando en lugar de un técnico encontró a su hijastro desaparecido parado al otro lado de la puerta-…-

-Hola, Paul-Ya que Paul parecía incapaz de hacer algo más que boquear sin emitir sonido alguno, Percy se animó a saludarlo de la forma más casual que pudo. Aunque sonaba más como niño pequeño, avergonzado por haber roto una ventana.

-¿Paul?-Escucharon nuevamente desde adentro-¿Qué pasa? ¿Es el técnico?-

-Eh, no…-Quien respondió fue Percy, entrando luego que Paul les abriera espacio y caminando un par de pasos hasta asomarse hacia la cocina desde la sala-Soy yo, mamá…

-O-

Al mismo tiempo, a varios estados de distancia en Washington:

-¿Soy yo o todo ha estado muy aburrido desde que Jake y los chicos se fueron?-

Había pasado casi un mes desde que los mestizos habían tenido a que regresar a su mítico campamento de semidioses, y como se habían llevado a dos miembros de la manada con ellos Sam había estado dándoles casi que el doble de patrullas a todos. Con todo y eso los Quileutes no podían evitar notar una atmosfera de paz y quietud sobre ellos. Por muy fastidioso que pudiera ser Seth a veces Quil no podía evitar extrañar al chico, con sus chistes malos y esa vibrante energía en él. Con la ausencia de Jacob, Jared y Paul no tenían a nadie con quien entrenar o pelear. Y casi todos estaban de acuerdo en que extrañaban ver a Percy fastidiándole la vida al hijo menor de los Black.

-Yo solo espero estar en primera fila cuando regresen-Acoto Paul, tumbado sobre el sofá de Emily, provocando diferentes expresiones de dolor y solidaridad.

Después de todo solo la primera semana Billy recibió un par de llamadas de parte de su hijo. La última noticia que tuvieron fue una llamada de parte de Seth para su familia informando que se trasladaría a Long Island junto a su impronta, también para decirles que se encontraban bien, que el Campamento Júpiter era un lugar increíble, que Jake y Percy había se habían fugado, que les llevaría un montón de recuerdos y que les enviaba muchos saludos a todos.

Por supuesto luego de eso todos se sortearon con piedra papel y tijeras para darle a Billy la noticia.

El anciano le tenía jurada una buena sarta de gritos al cabeza dura de su hijo.

-¡Shh!-De repente Jared, quien estaba más cerca de una de las ventanas reacciono ante el ruido de fuertes pasos desde afuera; no tuvieron que esperar demasiado para escuchar el aullido que los convocaba a todos.

-¿Qué está ocurriendo aquí?-Luego de la batalla contra los neófitos la relación entre la manada y el aquelarre de vampiros era bastante menos tensa, aunque aún había un evidente desagrado mutuo entre especies. Fue por eso que Paul reacciono de esa forma cuando llegaron al límite de la frontera, reuniéndose con el alfa y el resto mientras observaban a los Cullen en el extremo opuesto.

-Su líder llamo a Billy…-Explico Sam-Dijo que necesitábamos hablar-Agrego antes de dirigirle una mirada feroz a Carlisle:

-Sam, no los habría llamado si no fuera urgente-Hablo el vampiro rubio, esta vez sonaba mucho más preocupado que antes. Incluso asustado.

-¿Qué? ¿Otra ex demente quiere venganza?-

-No es una broma, Jared-Intervino Edward ante los pensamientos de uno de los lobos. De inmediato todos empezaron a gruñirse amenazadoramente:

-¡Basta!-Por increíble que parezca fue la voz de Esme la que aplaco a todos-Esta vez no se trata de un ejército de neófitos. Jane escapo, y ahora los Vulturis quieren venganza-

-"¿Los idiotas de las capuchas?-Inquirió Embry.

-"Silencio"-Mando el alfa, para entonces dirigirse a Edward-"Gracias por la información, pero si no se trata de otro ejército no nos involucraremos más sus peleas".

-Es que esta vez no es nuestra pelea-Atajo Edward dando un paso adelante. Acción a la que Paul y Quil reaccionaron lanzando fuertes ladridos.

-"¿De qué estás hablando?"-

-Jane le mostro todo a Aro-Esta vez fue Alice quien respondió, adivinando intuitivamente los pensamientos de Sam a través de su mirada perpleja-Lo he visto. No solo quiere venganza, quiere a la manada… Lo quiere a él. A Percy-

-¡…!-En ese momento un escalofrió muy familiar erizo el pelaje de los lobos al recordar ese momento. Cuando Percy Jackson abrió y agito la tierra sepultando a esa vampiresa homicida. Cuando apenas fueron capaces de contener el impulso de tumbar y quedarse temblando hasta que todo pasara.

Era imposible que un sujeto así pudiera temer a un montón de vampiros con complejo de realeza. Y en cierta forma ellos mismos se sentían más tranquilos teniéndolo cerca y de su parte. Pero en ese momento Percy Jackson no estaba en la reserva.

Y tanto si lo encontraban como si no, si los Vulturín llegaban allí primero iba a ocurrir una masacre.

-O-

-Soy yo, mamá…-Luego de escuchar la voz de su hijo la mujer se abalanzo sobre él, atrapándolo entre sus brazos y apretándolo como si temiera que pudiera disolverse y desaparecer de un instante al otro.

-Oh gracias… gracias…-Muchas había soñado con ese momento, teniendo que afrontar la dura realidad. Pero esta vez era real. Ese era su hijo-Creciste de nuevo-Dijo una sonrisa mientras sujetaba al muchacho de los hombros dándole una mirada evaluativa. Entonces estiro una mano y tomo uno de los rizos negros-Llevas el pelo más largo que antes, te luce y…-Pero la diferencia más notable entre el antes y él ahora era su piel. Ya no quedaba casi rastro de ese bronceado que antes había lucido y que le hacía ver como un surfista; su piel ahora era blanca, igual a cuando era solo un niño. El solo recuerdo le dibujo una sonrisa tierna mientras le acunaba la mejilla con una mano-Oh, Percy.

Al mismo tiempo, un poco apartado, Jacob observaba todo apoyado en el marco de la sala, con los brazos cruzados y una pequeña sonrisa de alegría en su rostro. Era una escena realmente tierna.

¡PAF!

-¡¿Tienes idea de lo preocupada que estaba, jovencito?!-

Y la ternura se ha ido.

La mano que un segundo antes había acunado tan dulcemente la mejilla de Percy, ahora le tenía firmemente sujeto por la oreja y tiraba de él en dirección a la sala mientras la también antes dulce mirada de la mujer ahora hizo que un licántropo adulto tuviera que agazaparse y hacerse a un lado:

-Diecinueve meses, jovencito ¡Diecinueve!-Iba reprochando mientras caminaba-¿Y crees que solo una nota es suficiente? ¡¿Y usas Nico para que te cubra?! ¡Tienes mucho que explicar!-Luego de decir aquello ojos de un furiosa Sally se fijaron en el otro muchacho que había entrado junto a su hijo-Ay cielo, disculpa….-Ahora nuevamente sonaba como una mujer dulce y con una mirada levemente avergonzada mientras se acomodaba un mechón de cabello detrás de la oreja con su mano libre-Hay limonada, y pastel de carne en el refrigerador. Sírvete lo que quieras-

-Mjm-El quileute apenas pudo asentir con la cabeza, inseguro de que decir.

-Yo quiero pastel de carne-

-¡Tú estás castigado!-Y la Sally aterradora estaba de regreso. Nunca antes Jacob pensó que alguien podría tener semejantes cambios de humor que incluso dejaban en vergüenza a cualquier quileute-¡Ni pastel de carne! ¡Ni ningún tipo de pastel! ¡Ni panquesitos, ni tortitas, ni flan, ni tarta, ni gelatina, ni wuafles…

Y la lista seguía y seguía.

-Ey…-De repente Paul se acercó y le dio una pequeña palmada a Jacob en el hombro, haciéndole un gesto con la mano para que le siguiera a la cocina, desde donde aún podían escuchar la reprimenda y los muchos regaños que tenían a un pobre mestizo como blanco-Estarán así un rato, nos tenía muy preocupados-Dijo casualmente el profesor mientras serbia dos vasos con limonada, extendiéndole uno a su invitado-Paul Blofis. Disculpa por no presentarme antes, me sorprendieron.

-S-soy Jacob Black, y no se preocupe-Resto rápidamente el muchacho-Percy me hablo de usted, de ambos…-Con su oído mejorado podía escuchar lo que ocurría en la sala y no podía evitar sentirse un poco culpable de dejar solo al mestizo-Perdón, usted no-

-Ah, no. También estaba muy preocupado-Se adelantó Paul-Pero, aquí entre nosotros, sabía que Percy estaría bien…-Agrego en un tono cómplice-Me asusta más lo que Sally pueda hacerle a él.

No habían charlado por más de dos minutos, y ya le agradaba el padrastro de su novio. Además, por muy enojada que pudiera aparentar que estaba, podía percibir en el aroma de su madre que está en realidad se encontraba sumamente feliz y aliviada. Una sonrisa se dibujó en sus labios, la cual disimulo dando un trago a su limonada.

Percy tenía una buena familia.

Una hora después, los cuatro estaban sentados a la mesa cenando:

-Perdóname por no presentarme antes-Decía Sally mientras le serbia generosamente una porción en puré de papa-Estaba tan sorprendida de ver a este desvergonzado-Agrego, colocando la misma cantidad de puré en el plato de su hijo, pero dedicándole una mirada incisiva.

-También te extrañe-Respondió Percy, cuya oreja izquierda parecía casi brillar.

-Jmp-Sally solo bufo, aun enojada.

-Ah, es un placer conocerla, Sally… ¡Digo, señora Jackson!-Se corrigió rápidamente el moreno-Percy me ha hablado mucho de usted, disculpe. Es como si ya la conociera-Agrego, esta vez con sus orejas calentándose. Solo rezaba por no haber soñado tan evidente.

-Eres muy educado, pero dime Sally con confianza-Al menos la madre de Percy era tan amable como había escuchado. Solo tenía que cuidar de no hacerla enfadar. Ya que era viernes comieron pastel de carne recalentado, aunque a Percy le toco arroz con un huevo frito.

-Y dinos Jake, ¿cómo conociste a Percy?-Sabia que esa la conversación era inminente, pero el tono de Paul era afable. Pregunta por mera curiosidad e interés.

-Estaba vagando en el bosque de la reserva donde vivo. Estaba perdido así que lo acompañe hasta la parada de autobús-Narro, omitiendo deliberadamente el detalle de que el ojiverde le había robado la billetera-Luego, nos encontramos por casualidad saliendo del supermercado-

-¿Por casualidad?-Inquirió Percy con sorna-Quil dijo que habías estado buscándome-Obviamente está tergiversando levemente los hechos.

-Come tu arroz-Espeto Jacob con sorna, para entonces dar un gran bocado a su pastel de carne.

Por el resto de la cena Percy se dedicó a ignorarlo, claramente ofendido, pero disimulando también su buen humor mientras escuchaba a su novio hablando con su madre y su padrastro; a diferencia de Jacob, él nunca estuvo preocupado. Había descubierto que el quileute tenía una opinión poco favorable de sí mismo; sensación que fue acentuada durante su estadía en Nueva Roma. Había comenzado a cuestionarse muchas cosas, especialmente su lugar en el mundo, lo que ello significaba y más importante aún su importancia. Y obviamente Percy no tenía idea de cómo ayudarlo.

Entendía que el mundo de Jacob era su tribu. Que su lugar en ella era como un guerrero, un protector y un líder. Pero tal vez la única razón por la que siempre se había sentido cómodo con eso era porque nunca conoció nada más. Y no podía evitar que ese pensamiento le enojara un poco.

-Eh, no, apenas estoy terminando preparatoria-Mientras tanto Sally le había preguntado a Jake en que año iba-Luego, bueno siempre he sido buen mecánico-Agrego con humor-Puedo trabajar de eso. Nunca me he imaginado mucho en la universidad, la verdad no soy muy bueno con los estudios-

-Eso no es cierto-Luego de pasar tanto rato callado su repentina intervención, así como su tono hicieron que los otros tres le miraran sorprendido. Si, Jacob podría poseer la rara cualidad de transformarse en un lobo, pero él era mucho más que solo eso-He visto tus notas, eres muy bueno con los números podrías estudiar cualquier ingeniería.

-Sabes que no puedo-Acoto Jacob, sin notar como su voz sonaba ligeramente apenada.

-¿Por qué no?-Lo cual termino de accionar ese interruptor en el cerebro de Percy que siempre hacia que cualquier figura de autoridad le agarrara antipatía-Deberías poder hacer lo que quisieras, ¡cualquiera de ustedes debería! Eres un tipo grandioso, eres amable, te preocupas por los demás, no tienes miedo a luchar. Eres más que solo un idiota con problemas de carácter, eres… eres genial-Se atajó rápidamente antes decir algo demasiado vergonzoso.

Por su parte Jacob le dedico una mirada cálida y una sonrisa gradecida. Eso era lo más dulce que Percy alguna vez le había dicho, y muy a su estilo. Y ni siquiera se dio cuenta de en qué momento había posado su mano en el regazo del otro, solo sentía una gran necesidad de besarlo y-

-Percy tiene razón-Pero la voz de Sally les recordó que no estaban solos. Ambos jóvenes se pararon de repente muy rectos en sus sillas, con sus manos al frente y el rostro agachado mientras sentían como sus cabezas se sentían como si estuvieran a punto de comenzar a echar humor-Debes ser capaz de hacer lo que te haga feliz.

El quileute asintió levemente nada más, no confiaba mucho en su voz.

El resto de la cena estuvo mucho más tranquilo; mientras Paul les contaba las muchas diferentes formas que tenía un supervisor de ser un cretino, Jacob tomo el resto de su pastel de carne y lo paso al plato de Percy, dedicándole además una mirada apenada como si dijera "solo come y cállate". El ojiverde dio una rápida mirada al frente, pero su mamá solo le guiño el ojo antes de regresar su atención al relato de su marido.

El mestizo pudo respirar más tranquilo. Apenas consciente del peso que acababa de abandonar sus hombros.

-Hola…-Un rato luego de terminar la cena Percy paso por la habitación de los adultos, donde Sally estaba cepillando su cabello sentada en la cama mientras Paul parecía estar escogiendo su ropa del día siguiente.

-¿Pasa algo, Percy?-Inquirió Sally deteniendo su labor-Ay no me digas, Paul se acabó el agua caliente. Siempre lo hace-Aunque su reproche perdía algo de fuerza con ese amor en su mirada, a lo que el hombre solo dedico una mirada coqueta.

-Eh, no está bien, Jake se está bañando y no necesita agua caliente-Explico rápidamente mientras daba un paso adentro-¿Podemos hablar un momento?-Tanto su voz como su mirada anunciaron la seriedad del asunto. Los adultos intercambiaron una mirada antes que Paul tomara lugar junto a su esposa y le hiciera una señal al ojiverde:

-No, prefiero estar de pie-Respondió Percy, necesitaba darse prisa-Oigan, eh yo… Lo siento. Hace un año, me sentía realmente mal pero no debí irme como lo hice-Realmente necesitaba sacar toda la culpa de su pecho-Lamento haberlos preocupado, y prometo que no volverá a pasar.

-Ay cielo…-La primera en hablar fue Sally-Puedo entender que necesitaras alejarte, y créeme ya no estoy molesta. Solo me alegra tenerte de regreso, y verte tan mejorado-Agrego.

-Sabes que siempre contaras con nuestro apoyo, Percy-Acoto Paul, tomando la mano de Sally-Solo recuerda mantener esa promesa, y mejor cuéntanos sobre tu viaje-

-Ajaja-Una pequeña risa culpable se coló por su garganta. Realmente tenia suerte de tener a su madre y a Paul-Pues, estuve moviéndome de un lugar a otro con la Señorita O´Leary. Nunca me quedaba más que un par de días… Conocí todos los lugares clichés para turistas-Agrego humor.

-¿Y cuándo te encontraste a Jacob?-Inquirió Sally-Él también es-

-No, él no es un mestizo-Respondió, aliviado de que su madre sacara el tema ella sola-Aunque si es bastante especial. Lo conocí hace varios meses, y bueno… pasaron muchas cosas-No estaba seguro de contar todos los detalles-Me he estado quedando en la reserva desde entonces. En su casa-Agrego con algo de dudas.

-Percy…-Insto Sally cuando su hijo guardo silencio mientras un rubor se extendía por toda su cara.

-Él…-Comenzaba a arrepentirse de su decisión de dar la noticia él solo. Pero había querido ahorrarle a Jacob el momento bochornoso; aunque sin duda tener al quileute cerca le habría brindado un poco más de seguridad-¡Él y yo pasábamos mucho tiempo juntos, y nos la pasábamos peleando, pero de repente comenzamos a llevarnos mejor, y como que empezamos a dormir juntos, solo dormir, lo cual además me ayuda con las pesadillas pero ahora no podemos dormir separados y hubo esta pelea donde casi lo matan y me di cuenta de que en realidad me gusta mucho y ahora somos pareja desde hace casi un mes!-Y sin duda le habría ayudado a tener un poco más de control sobre su verborrea.

Leo estaría muy orgulloso.

Casi sentía ganas de girarse y golpear su cabeza contra la superficie solida más cercana.

-Ay cielo…-Pero, para su alivio, lo siguiente que paso fue que se vio envuelto por los brazos de Sally-No sabes cómo me alegra escucharte tan feliz-Sin duda solo una podría comprender todo ese amasijo de palabras, así como los sentimientos y las intenciones que intentaban transmitir. Paul aún estaba descifrando la mitad.

-¿No estas…?-Sally negó con la cabeza ante un sorprendido mestizo-¿De verdad? Perdón, sé que esperabas que Annabeth y yo- No es que intente reemplazarla, o seguir con mi vida. Bueno un poco, es solo-

-Shh, shhhh-Por fortuna Sally sabía perfectamente como calmar la mente hiperactiva de su hijo-Cielo sé que amabas a Annabeth con todo tu corazón, y ese amor será siempre suyo. Y puedo ver que también quieres mucho a Jacob-

-Lo amo-Atajo el ojiverde, casi con brusquedad-L-lo ciento, es solo-

-Está bien…-Atajo Sally-Eres mi hijo y te amo, y solo quiero que seas feliz. Y puedo ver que ese muchacho no solo hace eso. Estoy segura de que su amor es muy peculiar-Agrego con humor-Y no, no me refiero a que ambos sean hombres.

Desde el pasillo pudo escucharse la carcajada que venía de la recamara de los adultos.

-¿Jmm?-Jacob apenas venia saliendo del baño, ya vestido para dormir y secándose el cabello, se acercó con cuidado y llamo un par de veces antes de recibir permiso-Oh, perdón…-Se disculpó al pensar que interrumpía una escena familia-Solo, vine a decir buenas noches. Yo, eh, ¿puedo dormir en el sofá?-Iba a pasar una muy mala noche.

-¿De que estas hablando?-Pero Percy no pensaba permitirlo-Mi habitación es la puerta de en frente, iré luego de ducharme-

-Eh, Percy-Insto intentando ser la voz de la razón, y más importante aún: del decoro.

-Black, no pienso pasar otra noche mirando al techo sin dormir-Parecía que había olvidado con quién estaba hablando-Si te da vergüenza que nos vean, puedes estar tranquilo ya les dije todo y lo tomaron muy bien-Agrego con una sonrisa propia de un niño que esperaba recibir una estrellita dorada.

-¿Qué tú que?-Un puñetazo es lo que iba a recibir-¡Quedamos en que lo haríamos los dos!

-Ay cielo, no te preocupes-Dijo Sally con una sonrisa amable-No nos molesta que quieran compartir la habitación, solo para dormir ¿eh?-Agrego para poner momentáneamente esa mirada aterradora de la tarde y entonces unirse a su hijo que era todo sonrisas. Jacob solo pudo pensar en una cosa: los neoyorquinos estaban locos.

Continuara…

Transmitiendo directamente desde mi bunker secreto en lo profundo de algún lugar que nunca van a poder encontrar:

Por si se están preguntando porque escribo desde un bunker, es porque algunas actualizaciones de mis otros fics podrían alterar (y mucho) a algunos de los lectores y podrían querer matarme XD (y por "podrían" me refiero a que definitivamente van a querer mi pellejo para colgarlo en la pared)

Pero ustedes no tienen nada de qué preocuparse (por ahora, eventualmente llegarán al punto en que también querrán repartirse mis restos como trofeo) a este fic aún le algo de historia por cubrir.

Bueno creo que todos estamos de acuerdo en que el castigo de Sally de prohibirle a su hijo toda su comida favorita duele más que cualquier golpe. Aunque al menos no se escandalizo tanto al saber que su hijo ahora estaba con un hombre… ¡Pero es que cómo enojarse con semejante pedazo de hombre! Por otro lado, estoy seguro de que todos saben que la siguiente pelea será contra los Vulturis, y que además no será nada fácil- ¿Qué tendrá en mente en desgraciado del autor? ¡Eh ese soy yo! ¡MUAJAJAJAJAJAJAAJA!

¡OH! Y ya que es navidad estaré cumpliendo peticiones, algunos deseos y demás cosas por el estilo. En la medida les daré gusto a todos así que siéntanse en confianza n_n

¡Eso sí! Asegúrense de colocarlas rápido ya que esta vez estaré publicando las actualizaciones la noche del 24 de diciembre, ya saben será algo así como mi regalo de navidad para todos ustedes mis adorables pimpollos-no-homicidas (por el momento…) que han tolerado todas mis locuras hasta ahora y que me han apoyado en este pequeño proyecto.

No siendo más ¡me despido! (desde la seguridad de mi bunker) ¡Nos leemos en navidad!