Un poco tarde, pero déjenme decir: ¡FELIZ NAVIDAD MIS AMORES!

Y por supuesto: ¡FELIZ AÑO MIS PIMPOLLOS!

Sé que dije que actualizaría en navidad, pero la verdad es que este mes, no sé de donde, me empezó a llegar muchísimo trabajo y realmente necesitaba el dinero jejeje y luego el asunto de las fiestas me quito mucho tiempo para escribir.

Así que de verdad PERDON por entregarles su regalo de navidad tan atrasado, pero aprovecho para que también sea su regalo de día de los inocentes, de año nuevo y de santos reyes jejeje Es un momento muy especial pero no quiero distraerlos demasiado, así que los estaré esperando al final en las notas de autor.

¡Espero que lo disfruten!

"Epilogo"

La muerte estaba resultando ser toda una experiencia, más allá de lo que había esperado.

Cuando Harry despertó, nuevamente tirado en el piso de la versión espiritual de King Cross, lo primero que hizo fue sentarse sobre el piso de mármol y cubrir sus ojos con una mano al tiempo que presionaba sus cienes:

-Jake, lo lamento-No se arrepentía de haberse interpuesto en el camino de la maldición. Le había dejado toda su magia al quileute para que lo protegiera, aunque no tenía idea de cómo lo había hecho. Lo que realmente lamentaba era haber tenido que abandonarlo tan pronto.

Se odiaba a si mismo por haber dudado tanto tiempo de los sentimientos del quileute. Y de los suyos.

¿Cuántos buenos momentos no pudieron haber pasado juntos de no ser por su terquedad?

Pero lo hecho, hecho estaba. Al final había hecho lo correcto y salvado a la persona que amaba, aunque hubiera caído en cuenta de ello tan tarde. Intento ponerse de pie, pero sus piernas no respondían como esperaba y termino cayendo otra vez sobre su trasero, usando una mano para evitar caer por completo:

-¿Eh…?-Eso había sido vergonzoso. Incluso se permitió una pequeña risa. Aunque no paso mucho tiempo para que los espasmos en su pecho comenzaran a aumentar en fuerza y algunas gotas comenzaran a caer sobre su pecho o el suelo-…-Las lágrimas aumentaron y también el dolor.

Odiaba llorar. No merecía llorar y quejarse como un niño. Sabía que Teddy estaría bien, sabía que Jacob no lo abandonaría y también Draco estaría allí para ambos. Deseaba poder evitarles el dolor de su muerte, pero sabía que era imposible. No tenía idea de cuánto tiempo estuvo allí, llorando y maldiciendo en contra del destino. Seguramente no importaba, después de todo ahora estaba muerto.

Esta vez, con algo más de seguridad, logro ponerse de pie. Al igual que la última vez tan pronto como se sintió avergonzado de su desnudez ya tenía puesta la ropa, así como sus lentes. Miro a su alrededor y comenzó a inspeccionar la estación. La primera vez se había preguntado qué clase de "espacio" era ese, pero ahora creía tener una vaga idea:

-¿Sabes? Tu limbo es muy aburrido…-No fue ninguna sorpresa que hubiera alguien esperándole. La sorpresa fue que no tardo nada en reconocer al dueño de esa voz:

-¡Sirius!-No tardo nada en girarse y alcanzar a su padrino. Quien tampoco demoro en devolverle un fuerte abrazo, de paso levantándolo un buen trecho del piso:

-Cielos, de verdad te niegas a crecer ¿no?-Bromeo el mago devolviendo a su ahijado al piso. A Harry no le importo nada la burla, no sería Sirius si no hiciera alguna broma; en lugar de eso lo miro fijamente. Aun se sentía como el Sirius que había conocido, pero lucia como uno completamente diferente. No solo más sano, sino incluso más joven; sin duda era un hombre apuesto. Como si nunca hubiera pisado Azkaban.

-¿Cuánto-

-Desde que llegaste-Atajo a la pregunta de Harry-Solo quise darte algo de espacio.

-…-Por un instante sintió como sus ojos volvían a aguarse, pero lo paso rápidamente ocultando el rostro en el pecho de su padrino. Odiaba comportarse como un niño, pero a la vez le hacía sentir muy bien. Por su parte el animago permitió que el chico se tomara un momento mientras acariciaba su cabello indomable.

Varios minutos después ambos estaban sentados en una de las bancas de la estación:

-¿Así qué, estamos en el limbo?-Inquirió mirando a los lados.

-Tu limbo, para ser precisos-Explico Sirius, soltando además una gran carcajada ante la expresión confundida de su ahijado-Si, lo sé. Se supone que sea un espacio vacío donde solo existe tu consciencia, pero si te fijas es justo lo que es.

-Pues sí, pero dijiste que es "mi" limbo ¿no?-

-Ah sí, creo que hay uno para cada uno…-Explico vagamente el adulto-El mío era la casa de mis padres, pero considerablemente más limpia e iluminada. Creo que todos pasamos por algo parecido, si decidimos volver creo que nos convertimos en fantasmas, pero si seguimos adelante, pues ya sabes.

-…-Harry se había quedado pensativo, absorto en sus pensamientos hasta que su padrino le palmeo la espalda:

-Ni se te ocurra regresar-Espeto inusualmente serio-Como fantasma estarías atado al lugar donde moriste, además estarías atando a tus seres queridos a un espejismo.

-Lo sé, ¡lo sé…!-Era consciente de ello, pero no por eso lo deseaba menos.

-Ey, tranquilo…-Lo conforto Sirius abrazándolo por los hombros-Podrás cuidar de ellos, y si tienes suerte tal vez puedas visitarlos en sueños. Quien sabe, este asunto del Señor de la Muerte es nuevo para todos.

-¿A qué te refieres?-

-Estoy aquí ¿o no?-Inquirió Sirius con una sonrisa-Y antes hablaste con Dumbledore, ¿no crees que es un poco extraño? ¿aquí, en el limbo? ¿el lugar vacío?

-Es como cuando estaba vivo…-La sola noción le provoco un extraño sentimiento de alienación-Podía verlos a todos, de verdad y no como fantasmas.

-Sí, supongo que es como una extensión de esa habilidad-Definitivamente su padrino se tomaba las cosas con mucha naturalidad-¿Qué?-Inquirió al ver la mirada suspicaz de Harry.

-Nada…-No tenía ningún sentido señalarlo. Era de las cosas que hacía de Sirius, bueno Sirius-Ey, ¿por qué dejaste de visitarme cuando me mude a Forks?-De repente comenzó a recordar todas las veces que quiso pedirle consejo a una figura adulta y no solo a Fred o Neville.

-Ah, sí, sobre eso…-De repente el animago lucia muy apenado, y hasta temeroso mientras se rascaba la nuca-La verdad, Harry, no sabía si podría mirarte a la cara.

-¿Qué? ¿Por qué?-Inquirió genuinamente preocupado.

-Es que… No podía-Debía ser demasiado serio. Sirius incluso acabo inclinado sobre sus rodillas cubriéndose el rostro con ambas manos-Yo no…-Sonaba como si estuviera a punto de llorar-No podía… no podía… ¡No podía creer que mi ahijado se hubiera convertido en un asaltacunas!

-¡¿Qué?!-

-¡Seduciendo a jovencitos americanos! Sé que estuve poco tiempo en tu vida, pero… pero debí intentar ser un mejor ejemplo, o al menos preguntarte… D-darte "la charla" que obviamente nunca tuviste…-Para ese punto era obvio que las lágrimas del mago no eran precisamente de "dolor".

-¡…!-Y Harry se odiaba a si mismo por caer. Debería haberlo sabido, su padrino era patológicamente incapaz de tomarse algo en serio. Tuvo que soportar las burlas de Sirius por casi media hora hasta que finalmente pudo recibir una respuesta satisfactoria a su pregunta anterior.

-La vida se trata de equivocarte y aprender, Harry-Dijo Sirius, frotando sus mejillas adoloridas de tanto reír-Si todos hubiéramos estado allí para decirte que hacer te habrías vuelto dependiente. Y créeme que hubo MUCHAS ocasiones en las que quise decirte algunas cosas. En serio, ¿qué tan difícil es notar que alguien te gusta?

-Sirius-

-¿Qué no viste como te miraba? Por Merlín Harry, en cinco minutos lo habrías tenido dándote la pata… O lo que tu quisieras-Agrego con un guiño-Nunca me fueron los hombres, pero ufff…. Con todos esos músculos no me habría molestado probar-

-Ok, suficiente…-No iba a pasar el resto de su estancia en el limbo escuchando los desvaríos de su padrino.

Si su memoria no le fallaba, y deseaba mucho poder olvidar los últimos treinta minutos, para poder llegar al otro lado debía tomar un tren; aunque no hubiera ni uno a la vista. Pero tan pronto como la idea paso por su cabeza pudo escuchar el pitido característico de las estaciones y en poco tiempo una locomotora color dorado estaba deteniéndose frente al andén:

-Ey no es justo…-Comento Sirius parándose a su lado-Yo tuve que subir como mil escalones.

-¿No vienes?-Inquirió el ojiverde, quien ya había subido a uno de los vagones y girándose para ver a su padrino aun de pie en el andén.

-No, solo podemos visitarte de a uno o dos…-Respondió el mago con una sonrisa-Igual, es el otro mundo, no voy a estar muy lejos…

-Vale-

-Harry, si hueles a barbacoa NO sigas por ese camino-

-Nos vemos, Sirius-Al menos esa última broma le había sacado una sonrisa. En cuanto el compartimiento se cerró la locomotora comenzó a avanzar y alejarse del andén. Harry se preguntaba qué clase de paisaje vería allí afuera, aunque la sorpresa fue mucho mayor cuando abrió un compartimiento:

-¡Harry!-Apenas tuvo tiempo para sujetarse del marco antes de ser empujado por todo el peso de una entusiasta:

-¡Tonks!-Reconocería esa efusividad y color cabello en donde fuera. O colores para ser exactos. No tuvo ningún problema en devolver el abrazo con todas sus fuerzas, aunque sin duda la auror seguía siendo más fuerte.

-Hola Harry, es un gusto verte-Ver a Remus, sentado junto a la venta con su afable sonrisa le recordó al ojiverde que era el mismo escenario en que se habían conocido. Aunque esta vez el licántropo estaba despierto.

El reencuentro con ambos fue algo amargo para Harry, ambos no paraban de alabarlo y agradecerle por cuidar de Teddy todos esos años. Llego al punto en el que quiso disculparse por haber, desde su punto de vista, suplantado el lugar de Remus ante su hijo:

-Oh Harry, por favor…-Respondió Lupin con una sonrisa-No podría estar más orgulloso de Teddy, ni pedir mejor ejemplo para él.

-Sí, y sin duda le conseguiste una perfecta… Espera-Intervino Tonks, llevándose los dedos a la barbilla en un gesto pensativo. Parecía estar analizando algo profundamente, hasta que finalmente hizo un rotundo gesto de negación con la cabeza-¡No, no, no, definitivamente no! Jake no puede ser la "mamá".

-Merlín, no de nuevo…-Gimió el ojiverde mientras Remus intentaba disimular su risa con la mano.

-Sí, lo siento Harry, pero ese eres tú-Espeto la metamórfago como si fuera lo más obvio del mundo para entonces señalar a Harry de arriba abajo-Eres bajito, delgado y delicado, das miedo cuando te enojas y cocinas de rechupete. Tú solo, vale, puedes ser el papá. Pero si metemos a Jacob a la ecuación, eres la perfecta ama de casa.

-¡Pff!-Para ese punto incluso el taimado Remus no podía contener la risa.

-No soy delicado-En un orden de prioridades, esa era la parte más urgente a corregir de toda la declaración atendió-Soy muy rudo-

-Por su puesto…-Coincidió la bruja, aunque ahogando la risa-Harry, eres el tipo más rudo que conozco y lo sé por todo lo que has pasado-Logro decirlo y mantenerse seria por dos segundos, merecía un premio-Pero admítelo, lo primero en lo que piensa la gente cuando te ve es en darte la mano para cruzar la calle-

Aun con las molestas bromas de Tonks, el viaje resulto ser bastante animado. Especialmente cuando descubrió que era lo que tanto miraba Lupin a través de la ventana:

-Waoh…-El panorama no era nada a lo que había esperado. No eran blancas colinas ni grandes planicies de campos con un sol en atardecer que calmaran su espíritu-Jacob-

Era como una ventana al otro lado.

Podía ver la casa hecha escombros, incluso escuchar el bullicio de los aurores y todo lo demás a su alrededor. Pero nada de eso le importaba, ni siquiera podía empezar a preguntarse como había llegado Hermione allí. Sus ojos estaban fijos en Jacob, o al menos en la criatura que se había convertido. Dios, ¿acaso… eso había sido su culpa? ¿Darle su magia lo había convertido en-

No sabía en qué momento había comenzado a llorar. Ni mucho menos cuando Lupin y Tonks se desvanecieron. Solo se quedó solo, llorando por varios minutos hasta que escucho nuevamente a la puerta abrirse y los pasos de alguien entrar. No levanto la vista cuando sintió el peso contra el asiento a su lado, ni tampoco dudo en lanzarse a abrazarle en cuanto sintió las palmadas en su espalda:

-Ya está, ya está mi niño…-La suave voz de Lili sin duda era más reconfortante de lo que había esperado. Y el calor de sus brazos y su cercanía realmente entibiaban su dolor-Ambos están bien. Están juntos, y a salvo.

-Lo convertí en un monstruo-Se lamentó sin valor para levantar la mirada.

-El dolor puede convertir a cualquiera en cualquier cosa-La voz de James también se unió-Hiciste lo que pudiste para protegerlos-

-Pero-

-Pero nada-Atajo Lili, tomándolo por los hombros y haciéndole mirarla a los ojos-No tienes idea de lo mucho que sufrimos viendo cómo te trataban mi hermana y su marido, pero nunca me arrepentiré de haberte salvado aquella noche. Y créeme, tú tampoco lo harás.

-¿D-de verdad?-La sonrisa en el rostro de su madre mientras asentía era deslumbrante. Era imposible querer llevarle la contraria a una sonrisa como esa.

Harry intentó devolverle una sonrisa con su mejor esfuerzo, pero no tardo en volver a esconderse en los brazos de su madre. Por su parte James no despego la mirada de la visión que prosiguió a través del cristal. Observo con atención cada acontecimiento: el arresto del chico Malfoy, la llegada del resto de los Quileutes, el arribo de algunos miembros de la orden para ayudar con la reubicación de Teddy y Jacob. Seguramente Harry querría saber todo ello, pero no tenía corazón para separarlo de su esposa. Merecía un descanso.

Por su parte el joven Potter no supo cuánto tiempo paso, ni en qué momento se quedó dormido. Ni siquiera sabía que pudiera hacerse ahí en el limbo, o si lo necesitaba. Pero ciertamente se sentía más tranquilo, aunque tal vez fuera mérito de Lili más que de un sueño rejuvenecedor. Solo sabía que fue el silbido de la locomotora anunciando su llegada a la estación lo que le trajo de regreso al… limbo.

-Te acostumbraras-Comento James despeinándolo y adivinando sus pensamientos-Ahora vamos, hay un montón de gente esperando saludarte…

Sin duda un comité de bienvenida no era lo que estaba esperando para su llegada al otro mundo. Y si pensaba en todas las personas que seguramente estaban esperándolo, bueno, era una sensación muy agridulce.

-¿Qué paso?-Solo que cuando las puertas se abrieron, estaba de regreso en la versión marmolada y pulida de King Cross, con Sirius esperándole de pie aun en el andén y una expresión perpleja. Igual a las que tenían Harry y James en ese momento:

-Eso quisiera saber-Ambos merodeadores se giraron y quedaron viendo fijamente al muchacho.

Al parecer, las sorpresas de ser el Señor de la Muerte no iban a acabar. Al menos no pronto.

Por suerte tenía mucho tiempo para descubrirlo.

-O-

Paso los siguientes años velando por la seguridad de sus seres queridos en la tierra. Al principio estaba muy angustiado por el estado de Teddy y especialmente el de Jacob; descubrió rápidamente que si se concentraba lo suficiente podía "proyectarse" en la tierra, del mismo modo en que lo hacían Neville y los demás. Solo que no había nadie que le viera o escuchara. Aun así, se sentía bien poder estar cerca, podían llamarlo loco, pero estaba seguro de que cuando susurraba palabras de aliento a un dormido Teddy este podía escucharle. Y también había momentos en los que parecía que Jacob se le quedaba mirando fijamente, pero luego era como si solo mirara a la nada.

Se había sentido tan orgulloso y tranquilo cuando, mientras visitaba su antigua casa en Forks, vio llegar a Teddy y a Jacob. Fue una escena realmente conmovedora. La forma en que Teddy ayudo a Jacob a regresar, el recuentro con su manada. Ver aquello le brindo tal tranquilidad que no se movió de su lugar en el pórtico:

-Harry…-Casi podía jurar que escucho la voz de Jacob llamarle mientras miraba en su dirección.

Luego de eso su estancia en el limbo se tornó mucho más fugaz.

Al principio acompaño a Jacob en cada paso de su recuperación, como un fantasma invisible que brindaba su inaudible apoyo. Pero conforme tanto él como Teddy comenzaban a rehacer sus vidas, Harry comenzó a sentirse un poco innecesario. Aunque no era como su hubiera hecho algo, pero el sentimiento era el mismo. Fue por eso que comenzó a dejarles un poco más "de espacio". Y empezó a pasar más tiempo con sus seres queridos en ese lado. Aprovechando además que ahora podían visitarle tantos como quisieran.

James, Sirius y Remus le dieron un tour por todo Hogwarts enumerando todas sus bromas y el respectivo castigo, vale agregar que el numero era bastante dispar. Era increíble el talento que tenían para salirse con la suya, había dicho Lili cuando lo guio al lugar donde su padre la había invitado a salir por primera vez; detalles vergonzosos incluidos, para horror de James. Se sorprendió cuando descubrió que podía pasar horas hablando con Cedric, aunque al principio el Hufflepuf se sentía avergonzado por el comportamiento de su padre, pero Harry en ningún momento pensó que podría reprocharle nada. La primera vez que conoció a Ariana Dumbledore se sorprendió mucho, hasta ahora no había podido contactar a ningún alma que no hubiera conocido en vida, pero eso no evito que pudieran llevarse bien.

Por supuesto que aun visitaba a sus seres amados en la tierra. Él, Remus y Tonks iban sin falta a todos los eventos de la universidad de Teddy, especialmente a sus partidos donde la madre del chico exhibía un impecable vocabulario de camionero mientras lo animaba. Estaba orgulloso de su muchacho, y estaba contento de que el cabeza hueca de Seth finalmente le estuviera dando el trato que se merecía. Aunque hizo falta toda la fuerza espiritual de James, Sirius y Cedric para evitar que se lanzara contra el chico cuando llegaron a casa y comenzaron su propia "fiesta de celebración". No era como si hubiera podido hacer algo realmente para detenerlos, pero habría sido extraño verle intentarlo:

-Reconozco, que admiro su técnica ¿viste lo fácil que le quito el cinturón?-

-¡Sirius habla menos y tira mas!-

-¡TEDDY!-Por alguna razón nadie parecía comprender el predicamento de Harry, especialmente James que no paraba de burlarse. Al menos hasta que Tonks muy amablemente señalo que él nunca tuvo que preocuparse por eso ya que el acercamiento más apasionado de Harry fue con su mano derecha. Ahora eran dos los Potter avergonzados.

-Jake…-Aunque hubiera decidido darles más espacio en sus vidas, había algo que Harry no podía dejar de hacer y eso era hacerle compañía al quileute por las noches. Jacob lloraba hasta quedarse dormido casi todas las noches, y Harry se dedicaba a velar que al menos pudiera dormir tranquilamente hasta la mañana. Acunaba su cabeza en su regazo y acariciaba su cabello mientras le hablaba. Era todo un monologo de lo muy orgulloso que estaba por todo el esfuerzo que ponía a diario, de su trabajo, de sus acciones, le brindaba ánimos cuando lo veía cansado y felicitaba hasta el cansancio cuando lograba cualquier cosa; ya fuera conseguir un aumento en su sueldo o conseguir un buen departamento para ellos. Pero principalmente-Te quiero tanto-Decía todo lo que no pudo decir antes-Lamento no haberme dado cuenta de esto antes, tenía tanto miedo-Le decía todo lo que realmente sentía, tanto sus arrepentimientos como sus sentimientos-Eres un chico asombroso, estoy feliz de haberte conocido y tal vez no puedas escucharme ahora, pero yo siempre te escucho: …-Deseaba algún día poder hacerse escuchar.

-O-

Estaba tan habituado a la nueva mecánica de su existencia que tan pronto como el sol se puso la tarde de su séptimo aniversario de muerte supo que algo había cambiado.

De repente estaba de regreso en su limbo personal, en King Cross. No lograba comprender que estaba ocurriendo, no había nadie con él y su inexistente pulso estaba muy acelerado. Repentinamente las luces comenzaron a apagarse, una por una en cada anden como si alguien estuviera apagando los interruptores dejándolo todo en penumbras y siendo apenas capaz de percibir el suelo bajo sus pies. Estaba a punto de caer presa del pánico cuando escucho el silbido de la locomotora acercarse. La intensa luz del faro al frente de la maquina iluminaba los rieles y las luces dentro de los vagones dibujaban cuadros de luz sobre el mármol del andén.

-Ey, Harry…-Cuando la locomotora se detuvo por completo aun le costaba enfocar un poco la vista, pero estaba seguro de que esa voz no pertenecía a nadie que conociera. Era profunda y a la vez chirriante-¿Cuánto tiempo más planeas quedarte aquí?

-¿Perdón?-El sujeto estaba de pie junto a la entrada de los vagones. Vestía como el típico cargo que perforaba los boletos, traje negro con botones dorados y sombrero de copa bajo:

-No, lo digo en serio…-Explico el hombre dando un salto al andén. El sonido de sus zapatos resonó por todo el lugar-Ustedes inventaron el concepto del tiempo. Yo, no logro entenderlo del todo. Así que, ¿cuánto tiempo llevas aquí?

-¿Ah? Siete años-Respondió, aun intentaba enfocar el rostro del hombre, pero era difícil estando tan oscuro y con la luz dentro del vagón en contra-¿Quién-

-¿Y no te aburres?-Inquirió el sujeto, inclinándose incómodamente hacia él. Era bastante más alto, y muy delgado, pero extrañamente inquietante-Digo, es lindo disfrutar del silencio especialmente luego de tantas "No por favor, debe haber un error, soy muy joven, tengo asuntos pendientes"-Chirrió con lo que debía ser una voz infantil-Pero para los humanos siete años debes ser bastante ¿no?

-Perdón, ¿de qué me-El nerviosismo comenzaba a convertirse en fastidio. No tenía idea de quien era ese sujeto, pero era incluso más molesto que los gemelos:

-¡Oh mira nada más!-Se vio interrumpido nuevamente cuando el cargo tomo el reloj de su bolsillo-Estamos retrasados…-Era extraño escuchar eso de alguien que al parecer no comprendía el concepto de "tiempo"-Es diferente, yo me manejo más por "momentos" y este, mi querido Peverell es tu momento-

-¿Qué fue lo que dijo?-Para ese momento ya había entrado al vagón y sintió una extraño presión en su bolsillo-¿Cómo me llamo?

-¡Agggh!-Espeto el sujeto mientras cerraba la puerta-Escucha, niño, solo vine porque Ignatus me dijo que aún estabas aquí, en serio ¿qué te crees que eres?

-¡¿Podría ser claro solo por un instante?!-Finalmente el ojiverde estallo, girando redondo a mitad del pasillo por donde habían estado empujándole:

-Por mucho que me encantaría explicarle el abecedario a un infante…-Respondió con sarcasmo el cargo mientras blanqueaba los ojos-Tengo muchas cosas que hacer, así que: ushcale ushcale…-Mientras hablaba le iba empujando por el corredor del tren, pasando una puerta tras otra, ignorando las protestas del muchacho hasta que finalmente se detuvieron frente a una con una placa que tenía su nombre en bronce-¡Y aquí estamos!

Antes de que Harry pudiera decir algo, el valet abrió la puerta y revelo que no había nada más que nada. Un bloque solido de absoluta oscuridad y silencio. Daban escalofríos solo verle, ni se diga estar tan cerca:

-Y ahí vas…-Sin ningún miramiento el extraño sujeto le empujo y arrojo directo a la oscuridad-¡Al menos esta vez intenta diferenciar un estado de la existencia del otro!-Espeto asomándose por la puerta antes de cerrarla de golpe y suspirar con hastió.

-Siempre he pensado que eres demasiado neurótico para ser un ente omnisciente y absoluto-

-Solo con tu familia-Espeto la Muerte mientras golpeaba la puerta recién cerrada con su frente-Tienen un talento especial para crisparme los nervios… Tú, especialmente-Agrego girando levemente su cabeza sobre la madera para observar de reojo al hombre que estaba a su lado; con la espalda apoyada contra la madera, con los brazos cruzados y dedicándole esa estúpida sonrisa de suficiencia que tanto le encendía:

-Eso te encanta-Y el bastardo era muy consciente de ello-Ahora, ¿tienes prisa o puedes tomarte unos minutos antes de tu siguiente trabajo?

-Señor Peverell, es usted un hombre frio e indiferente-No paso mucho para que la Muerte aprisionara su cuerpo entre el suyo y la pared mientras hablaba muy cerca de su rostro:

-¿Oh, lo dices por mi descendiente?-Inquirió Ignatus posando sus manos en la cintura del hombre frente a él y apretando levemente mientras sonreía con suficiencia-Él estará bien-

-¿Estás seguro de que no te preocupa ni un poquito?-Inquirió juguetonamente el otro-Su cuerpo sigue en la tumba, solo unos minutos y estará de regreso con asfixia ¡y esta vez no pienso ayudarlo!-Amenazo.

-¿Oh? Tú pareces mucho más preocupado…-Dijo con arrogancia-Pero no te preocupes, ya me encargué de eso-

-Ignatus-Inquirió la muerte separando su rostro y mirándole con seriedad-Te he dicho que no te metas en mi trabajo.

-Y no lo hice…-Respondió con una sonrisa de falsa inocencia-Bueno, está bien tal vez un poquito. Pero fue solo un pequeño regalito para mi futuro con-con-con-con-con-nuero. Seguro puedo compensarte de algún modo.

La Muerte solo pudo rodar los ojos mientras cedía a esos encantos, de nuevo. Definitivamente nunca comprendería el concepto del tiempo, pero estaba seguro de que necesitaría mucho para llegar a entender como era que había podía acabar enamorado de semejante ser humano tan exasperante. Al menos había logrado tornar su eterna existencia mucho más interesante.

Y la prueba de ello se encontraba cayendo a través del vacío entre los mundos.

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Lo siguiente que Harry recordaba era una horrible sensación de caída antes de estrellarse contra algo sólido.

De repente, tras siete años, podía sentir mucho frio, su espalda estaba matándole y tenía un hambre atroz.

-"¿Acaso…?"-No podía ser posible. Intento erguirse, pero termino golpeándose en la frente. Intento moverse a los lados, pero era como estar atrapado dentro de una caja. De repente escucho como algo golpeaba violentamente desde afuera. Eso lo asusto, no tenía idea de en donde estaba o que estaba ocurriendo, y su única hipótesis era una locura.

¿Pero cuando su vida había tenido algo de sentido? No perdía nada con intentarlo. Así que se concentró lo mejor que pudo y pensó en el único lugar en el que deseaba estar en ese momento:

-¡…!-Cuando abrió los ojos no pudo evitar sentirse mareado y caer de rodillas. Bueno, estaba fuera de practica y solo tropezar no era lo peor que podría pasarle al aparecerse. Aunque el problema era que no había llegado a donde esperaba; el césped bajo sus manos era la prueba principal. Bueno, al menos estaba afuera. Intento ubicarse, pero estaba demasiado oscuro, solo pudo divisar varias tumbas no muy lejos al menos con eso confirmo su sospecha inicial.

Estaba en un-

-No puede ser…-Estaba a punto de hacer su segundo intento con la aparición cuando escucho algo, no muy lejos de donde estaba-¿Qué…? ¡¿Qué he hecho?!-

¡Conocía esa voz! Pero, no era posible… ¿O sí?

Se levantó y miro en la dirección de dónde provenía. Había un pedestal, seguramente de mármol, sobre el cual brillaba una tenue y bonita flama azul:

-Ancestros…-Frente al mismo había un enorme agujero de tierra fresca. Parecía como si lo hubiera excavado un animal. Dio un paso al frente, sus rodillas temblaban-Harry, perdóname Harry-De allí era de dónde provenía la voz. Su voz-No quise… Soy un-

-¿Jake?-Sentía su garganta como papel de lija. Como si necesitara agregar algo más al crisol de sensaciones que estaban de regreso-¿Jacob… eres tú?-Pero eso no iba a detenerlo. Sus piernas apenas atinaban a mantenerlo en pie, pedirles que le hicieran avanzar habría sido demasiado. Y tal vez eso fue lo mejor. Gracias a la luz de la llama y la luna pudo ver como la cabeza de Jacob se elevaba fuera del agujero, en cierta forma fue gracioso y no pudo evitar reír un poco.

-¿Harry?-Sonaba agitado, y preocupantemente frágil. El ojiverde le dedico su mejor sonrisa antes de responder:

-Soy yo, Jake. De verdad-

No es difícil adivinar qué fue lo que ocurrió después.

Harry acabo levantado en los fuertes brazos de Jacob, con el quileute aprisionándolo contra su pecho y repitiendo una y otra vez las mismas palabras. Aún estaba algo adolorido, pero el calor que le rodeaba era mucho más fuerte. Era tan familiar y tan reconfortante que nada más le importaba. Con algo de esfuerzo se abrió paso entre los brazos de Jacob hasta que finamente pudo quedar a su altura, le tomo de la barbilla y con suave tirón junto sus labios con suavidad y ternura silencio al quileute. Tras unos breves segundos finalmente pudo hacerse escuchar:

-También te amo-

-O-

Esa mañana Teddy tenía un mal presentimiento.

-Vamos, estas preocupándote demasiado…-Seth intentaba calmar a su novio, el cual no paraba de caminar de un lado al otro en la cocina-No es la primera vez que sale temprano.

-Sí, pero…-Teddy sabía que Seth tenía razón. Muchas veces Jacob madrugaba para irse a trabajar más temprano o para trotar. Pero, ¿qué no estuviera justamente el día después de ir a visitar la tumba de su padre? Era demasiada coincidencia.

-Ey…-Por su parte Seth se acercó y lo rodeo por la cintura con sus brazos, acercándolo a su cuerpo quedando ambos cara a cara-Sabes que no me gusta verte así, salgamos a buscarlo-Dijo para entonces picar tiernamente los labios de su novio con un beso-Pero comeremos algo mientras lo hacemos, ¿vale?

-Ok, ok, pero algo rapid-Estaba a punto de acceder a la sugerencia de su novio cuando escucho el seguro de la puerta de entrada-¡Llego!-Estaba tan aliviado como furioso. Tomo a Seth de la mano y tiro de él hasta el recibidor, donde Jacob apenas estaba entrando-¡Jacob Ephrain Black, ¿se puede saber en dónde demonios has estado?!

-Teddy-De repente Teddy ya no tenía ganas de seguir con su numerito de broma de padre preocupado. La forma en que Jacob dijo su nombre, además de su mirada apremiante fueron el primer indicio de que ocurría algo. Además, solo traía su pantalón de pijama y estaba todo sucio y cubierto de tierra-Oye, tengo que decirte algo…-Además se había quedado de pie frente a la puerta a medio abrir.

-¿Qué ocurre?-Ahora si estaba preocupado-¿Acaso… saliste en fase?

-Ah, sí, no sé cómo explicarte los detalles ahora…-Por su parte Jacob estaba muy asustado. Estaba feliz, pero no tenía idea de cómo iba Teddy a tomar la noticia. Ninguno estaba seguro; así que le dedico una rápida mirada a Seth. El menor lo comprendió y rodeo a Teddy con sus brazos por la espalda brindándole apoyo.

-¿Papá?-Inquirió cada vez más nervioso; aún se encontraba muy sensible por el aniversario. Al menos la sonrisa en el rostro de Jacob le ayudo a relajarse un poco.

-Solo tómalo con calma…-Insto el Black con su mejor tono conciliador mientras se había a un lado y dejaba que la puerta se abriera por completo, revelando a la persona que se había mantenido oculta tras el quileute-Es muy real.

-Hola, Teddy-

Vale, ambos esperaban el desmayo. Pero Jacob tuvo que darle un poco de apoyo a Seth con su mano en la espalda para evitar que cayera de espaldas:

-H-har-har-har…-El más joven de los Quileutes había perdido todo rastro de color en su cara y no paraba de tartamudear con su mirada clavada en el chico que ahora cerraba la puerta tras de sí y se acercaba con pasos cauteloso a ellos:

-Está bien, Seth, respira…-Le instaba hacia un gesto con las manos-Es real. Estoy aquí, pero necesito que te calmes y no dejes caer a Teddy-De por si estaba haciendo un gran esfuerzo por no lanzarse sobre él y comenzar a ahorcarlo.

Pero, siguiendo el correcto orden de prioridades, llevaron a Teddy a la sala y lo recostaron en el sofá. Jacob llevo a Seth a la cocina e intento explicarle lo que había ocurrido lo mejor que pudo, aunque la verdad tampoco era mucho lo que podía decirle. Mientras el recién resucitado intentaba despertar al metamórfago con algunas palmadas en la cara mientras le llamaba.

-Mm… ¡Hmm…!-Ambos Quileutes reaccionaron cuando escucharon a Teddy comenzar a despertar por lo que se apresuraron a regresar a la sala. Aunque se detuvieron en seco al ver la escena frente a ellos, e intercambiaron una mirada de alivio junto con una pequeña sonrisa que de alguna forma se sentía igual que un soplo de aire fresco-Papá, papá…

-Shh, estoy aquí, no te preocupes-Teddy paso la siguiente hora aferrándose al cuerpo de Harry, llorando y riendo a intervalos diferentes mientras disfrutaba de las caricias en su cabello que tanto había extrañado. Por su parte el ojiverde se permitió también soltar varias lágrimas de alegría. Existía un abismo de diferencia entre ver y poder sentir cuanto había crecido su muchacho.

Pero por dentro seguía siendo su querido Teddy.

Pasaron un par de horas para que todos pudieran calmarse y asimilar la fuerte impresión que les había goleado. Aunque, sorprendentemente, los más jóvenes lo estaban aceptando con mucha facilidad. Así que luego de un merecido baño y un cambio de ropa fresca, después de todo había llegado con la túnica con la que le habían sepultado, y una buena comida ahora todos se habían sentado para hablar claramente;

-¿No tienes calor?-Harry estaba sentado en el sofá grande, flanqueado muy de cerca por Teddy y Jacob, quien de paso le tenía abrazado por la cintura y Seth les observaba sentado desde uno de los sofás individuales:

-Estoy bien-Nunca podría molestarle la cercanía de ambos, y personalmente se había estado sintiendo algo frio. Teddy apoyo la cabeza en su hombro y Jacob afianzo su agarre-Supongo que debería comenzar a explicarles todo…

-No hace falta-La respuesta tan inmediata de Jacob le sorprendió bastante. Había supuesto que el quileute no había planteado ninguna pregunta hasta entonces porque no quería presionarlo o hacerle sentir incómodo. Pero estaba equivocado. Y antes de agregar algo se vio tirado firmemente contra el pecho del lobo, sobre su regazo y con sus brazos apresándole-Ahora estas aquí, y no volverás a alejarte de mí. Es todo lo que importa.

Eso… eso era… ¡Eso era muy irresponsable! También bastante tierno ¡PERO IRRESPONSABLE!

Harry quiso buscar apoyo en Teddy. Pero su ahijado ya estaba sentado en el regazo de Seth, dedicándole una mirada que señalaba estar completamente de acuerdo con Jacob.

¡¿CÓMO PODIAN ESTARSELO TOMANDO TAN A LA LIGERA?! ¡Había regresado de la muerte, por amor a Merlín! ¡Cualquier persona querría…! no, ¡NECESITARIA una explicación!

¡¿Por qué las personas a su alrededor siempre debían ser tan extrañas?! ¡Los amaba! ¡Pero eso no les quitaba lo insensatos!

-Estás pensando demasiado…-Murmuro Jacob, tomándolo por la barbilla y levantándole suavemente para dedicarle una tenue sonrisa-Estamos felices de tener con nosotros, no vamos a arriesgarnos haciendo preguntas ni cuestionando nada.

-Aun así…-Intervino Seth, rodeando la cintura de Teddy con ambos brazos y apoyando el mentón en su hombro-A puesto que es una historia interesante, no hará daño contarla.

Por respuesta tuvo una enorme carcajada de Teddy y una pequeña risa de Jacob. Aunque luego de unos segundos pudo sentir como Harry se tensaba y por un instante se asustó:

-¿Harry?-El mago de ojos verdes, aun a salvo entre sus brazos, tenía la mirada ida y el ceño ligeramente fruncido. No parecía molesto, parecía más como si estuviera enfocándose en algo más:

-Yo…-De repente toda su indignación fue drenada cuando intento recordar-Yo… no me acuerdo

Repentinamente los últimos siete años ahora eran una enorme laguna oscura en su memoria.

Estaba seguro de que no debía ser así; era consciente de que había estado en algún lugar. Pero no podía recordar donde. Sabía que no había estado solo. Cada vez que intentaba enfocar un pensamiento era como si se desvaneciera a propósito. Paso varios minutos intentando recordar, pero lo único que pudo conservar fue el marco de una puerta. Un pequeño recuadro rectangular que filtraba algo de luz en mitad de una inmensa nada:

-Ts-ts-ts, hay secretos que deben permanecer así. Lo entenderes en un par de siglos…-De pie bajo el marco, la figura de un valet agitando el dedo en forma negativa antes de llevarlo sobre los labios en una señal de silencio-Considéralo el precio por hacerme venir hasta aquí.

-Afff…-Tenia una vaga sensación de lo que significaban esas palabras. Luego de suspirar miro hacia arriba, encontrándose con los ojos preocupados de Jacob-Perdona. Parece que no es importante.

-¿No recuerdas nada?-Inquirió Teddy desde su lugar, igualmente preocupado.

-En absoluto-Respondió mientras ponía su mejor sonrisa-Pero, tengo la sensación de que estuve en algún lugar.

En respuesta recibió un apretón de Jacob pegándolo aún más él. De alguna forma Harry respondió apoyando su cabeza hacia atrás, en el espacio entre el cuello y el hombro de Jacob, para dedicarle una tenue sonrisa.

-¿Quieres descansar?-Inquirió el lobo, a lo que su impronta solo negó con la cabeza:

-No, estoy bien-Dijo, para entonces acunar la mejilla contraria de Jacob con su mano y darle un tierno y corto beso en los labios-¿Qué tal si mejor me ponen al día?-Inquirió, esta vez mirando hacia su ahijado y su pareja.

Como si Teddy y Seth necesitaran una excusa para hablar.

Harry paso el resto del día escuchando fascinando todas las buenas y nuevas noticias. La beca para la universidad de Teddy, el ascenso de Seth, el trabajo de Jacob; todas las anécdotas divertidas, como la vez que sacaron a Seth de un partido porque era demasiado "animado" apoyando a su novio:

-¿Desde cuándo sacan a un fan por ser "demasiado entusiasta"?-Rebatió Seth, aún muy indignado.

-¡Hasta a mí me dio vergüenza! ¡Gritaste cosas muy…!-No estaba seguro de querer decirlas frente a Harry.

También algunas anécdotas vergonzosas, como la vez que Jacob inundo la casa en espuma porque no sabía cómo manejar la lavadora nueva:

-¡Tenia un montón de botones!-Se defendió el quileute, de paso intentando ocultarse tras Harry-¿Desde cuándo una lavadora necesita pantalla?

También pusieron a Harry al día con las noticias de todos sus conocidos. Comenzando por la familia cercana de todos:

-¡Leah se casara el próximo invierno!-Salto Seth emocionado-Imprimió en el chico nuevo de la comisaria el año pasado, se llama Jordan. No creerás lo inocentona y tímida que se vuelve cuando esta con él.

-Quil y Paul también encontraron a su pareja-Narro Jacob con una sonrisa-Y Sam y Emily esperan a su segundo hijo, creen que es una niña también, la mayor se llama Sally y tiene cuatro años.

-¿Qué hay de tu padre?-Inquirió Harry, ligeramente preocupado. Jacob le respondió con una pequeña risa:

-Comienzo a creer que nos enterrara a todos-Bromeo-Llama cada semana para ver cómo estamos…

Comprendía el motivo de la preocupación tras la mirada de Harry. Después de todo siete años atrás él no estaba en la lista de personas favorita de Billy; y es cierto que, al principio luego de que Jacob regresara a la normalidad, Billy estuvo en contra de que se hiciera cargo de Teddy y dejara la reserva. Pero con el tiempo el anciano aprendió que debía dejar que su hijo dictara el rumbo de su vida:

-Si le preguntas él jura que todo fue una epifanía-Bromeo el Black-Pero en realidad fue cosa de Sue.

-Te lo juro, Harry-Confirió Seth-Cuando sepan que estas de regreso harán una fiesta que durará toda una semana. Charly se volverá loco con todas las llamas de quejas.

-Tendremos que hablar seriamente con todos antes-Acoto Harry-No puedo solo llegar y decir "Ey, volví de la tumba".

-¡Pero eso sería lo emocionante!-

Otra noticia sorprendente fue saber quién había ayudado a Teddy a entrar a la universidad:

-Resulta que Carlisle es conocido del rector, estudiaron juntos durante una de sus tantas especialidades ¡y le envió una carta recomendándome!-Narro el metamorfo-Yo me quede como "What te Fuck", no tenía idea… De no ser por su ayuda ni siquiera había entrado a las pruebas-

-Eso no es verdad-Acoto Seth, besando las manos de su novio-Los reclutadores casi se mataban por ti durante los torneos de prepa. Y Jas´ te ayudo mucho a estudiar para los exámenes. ¡Sacaste un 87%!

-Y entrenabas un montón con Emmet-Acoto Jacob, de paso ganándose una mirada sorprendida de Harry-N-no me mires así…-Espeto desviando la mirada apenado-Es culpa de tú hijo que me volviera tan tolerante. Lo educaste muy bien-

-Gracias, gracias-Teddy hizo una reverencia antes de que Seth comenzara a hacerle cosquillas.

-Me alagas-Eso sin duda merecía una recompensa. Además, fue divertido escuchar a Teddy hacer "Iugh" desde su lugar mientras lo veía:

-Iugh, no hagan eso en frente de mi por favor…-Espeto en un numerito de infantilismo.

-Tú y Seth son mucho más empalagosos-Espeto Jacob con humor al tiempo que afianzaba su agarre alrededor de Harry. Se sentía tan bien. Tanto la cercanía como el avergonzar a Teddy.

-Ese no es el punto-Rebatió Teddy-Es asqueroso ver a tus padres besarse…

Esta vez tanto Harry como Jacob se quedaron pasmados. Aunque por dos razones diferentes.

Jacob temía que Harry pudiera enojarse. Que pensara que de alguna forma había intentado usurpar su lugar ante los ojos de Teddy. Y Harry solo estaba sorprendido. Nunca imagino que Teddy pudiera llegar a ver a alguien de la misma forma que lo veía a él. Lo alagaba, le emocionaba y a su vez le hacía sentir muy orgulloso de ver lo mucho que todos habían crecido en su ausencia. Tanto física como emocionalmente.

Por otro lado…

-Yo soy el "papá"-Soltó de repente. No tenía idea de donde había surgido ese pensamiento. Pero sentía una fuerte necesidad por aclarar ese punto-¡Yo. Soy. El. Papá!-Agrego lenta y firmemente mirando a Jacob a los ojos-Tú eres la "mamá"-

Los tres hombres se miraron perplejos entre sí por un segundo. Luego todo el departamento se inundó por las carcajadas de los cambiantes. Especialmente por la seriedad en que Harry mantenía su postura; y más aún cuando Teddy afirmo que el nivel de testosterona por defecto delimitaba a Jacob con la distinción paterna. Fue un intenso debate entre magos hasta que finalmente el mayor de los Quileutes intervino, antes que llamaran a los abogados, y accedió voluntariamente a ser la "mamá" de Teddy.

-No puedo creer que pasáramos casi doce horas hablando-Eran casi las once de la noche cuando finalmente Seth cayó en cuenta de que nadie había comido nada aún. Y mayor fue la sorpresa cuando vieron la hora. Bendito sea quien haya inventado las pizzerías y el servicio de entregas.

Para ese momento todos habían acordado irse ya a la cama y descansar. Teddy le dio un fuerte abrazo a su padre, de paso haciéndole prometer seguir allí en la mañana antes de irse con Seth a su habitación. Por su parte Harry había ido directo a la habitación de Jacob; por alguna razón se conocía toda la distribución del departamento.

-¿Oye, estas seguro de…-Inquirió el ojiverde viendo como Jacob sacaba otro par de almohadas y las acomodaba en la cabecera de su cama-… esto? No me molesta dormir en el sofá.

-…-Por su parte el quileute le dedico una sonrisa ladina antes de dejar lo que estaba haciendo e ir directo con su impronta para besarle suavemente mientras le rodeaba con sus brazos y juntarlo a su cuerpo-Harry, hablaba muy en serio cuando dije que no permitiré que nada vuelva a separarme de ti. Jamás.

-Y-yo tampoco quiero separarme de ti-Puede que aún le avergonzara un poco decir ese tipo de cosas. Pero realmente era así como se sentía-¿Ya… ya te dije que te amo?-Pero era mejor que empezara a acostumbrarse-¡…!-Fue una sorpresa que tras escucharle Jake lo levantara en sus brazos al estilo nupcial y se lanzara de espaldas contra la cama. Rebotando un par de veces en el colchón antes de acomodar un poco mejor a Harry sobre su pecho:

-No lo suficiente-Respondió el quileute con una sonrisa tierna mientras miraba el rostro de Harry y peinando su cabello hacia atrás.

-Te amo, Jacob-

-Te amo, Harry-

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Antes de que alguno quisiera detenerse a sacar cuentas, sin notarlo habían transcurrido ya dos años.

-¡Harry, ¿has visto mi corbata verde?-

-Jacob, siempre usas la verde…-Respondió el aludido desde la habitación un poco hastiado-¿Qué no Seth y Leah te regalaron todo un juego el último día de las madres?-Le recordó con un dejo de sorna.

-Sí, pero sabes que la verde es mi favorita-Dijo Jacob acercándosele por la espalda y apoyando su mentón en el hombro de su pareja-Combina con tus ojos.

-…-Harry sabía que lo decía para que le diera su corbata, astutamente oculta bajo el colchón de la cama. Pero también era muy consciente que no podía negarse a los halagos de su lobo-¿Qué te he dicho sobre manipularme?-Inquirió con falso enojo, dándose la vuelta y rodeando el cuello de su quileute con los brazos.

-Nada-Respondió Jacob desafiante mientras le giraba y sujetaba firmemente por la cintura-Usualmente…-Con un solo tirón logro levantar a Harry, el cual por reflejo lo rodeo con sus piernas-… terminamos así.

-Empiezo a ver…-Su frase fue interrumpida a la mitad cuando sintió a Jacob besar y lamer su cuello a la altura del pulso, provocándole un par de escalofríos y espasmos de regodeo-Un… ¡un patrón!-Es ultima parte fue a causa de una mordida-¡Jacob!-

-¿Quieres que me detenga?-Desafío el quileute, frotando los muslos de Harry y todo su trasero con sus manos mientras molía levemente sus ingles, provocando esa expresión de placer y enojo que tanto le encendía. Solo hizo falta un pequeño gemido de Harry, fácilmente traducido como un "vamos a la cama ¡rápido!", para que una sonrisa canina se dibujara en la cara de Jacob.

Después de todo aún tenían una hora antes de salir.

Era difícil creer que no se trataba de la primera vez que compartían la pasión de sus cuerpos en la cama.

La ferocidad con la que Jacob arrancaba cada prenda del traje azul marino que cubría el cuerpo de su amante. La suavidad con la rozaba su tersa piel de porcelana con las yemas de sus dedos. El amor y la ternura en sus ojos mientras observaba la figura desnuda de Harry. Todos y cada uno eran el gesto propio de quien hace el amor por primera vez con su alma gemela. Aunque definitivamente no era la primera vez que compartían el lecho de la pasión, y mucho menos la última.

El quileute conocía perfectamente cada punto sensible de Harry y se tomaba su tiempo para repasarlos uno por uno con sus labios mientras Harry disfrutaba y se arqueaba de placer al sentir la tibia lengua de Jacob recorrer su piel. La forma en que entrelazaban sus manos mientras se besaban:

-Eres hermoso-Para nadie fue una sorpresa que Harry aún se mantuviera joven, o al menos eso podía parecer a simple vista. Jacob podía ver y sentir como su impronta aún era víctima del paso del tiempo, solo que a un ritmo extremadamente lento. Harry aun conservaba esas facciones jóvenes, suaves y ciertamente tiernas que tenía la primera vez que se conocieron.

Y tenerle, desnudo y sonrojado, solo a su merced en la intimidad era una visión de la cual nunca se cansaría.

-Tú también…. eres maravilloso…-Por su parte Harry no podía evitar preguntarse si es que alguna vez dejaría de agitarse tanto con su amante. Jacob había sido siempre un perfecto ejemplar de masculinidad y testosterona. Con todos sus músculos, esa sonrisa de infarto y la forma de su enorme virilidad que se marcaba en esos bóxer rojos que le había regalado. Bueno, no era extraño que le faltara el aliento.

Con un solo movimiento fue capaz de intercambiar sus posiciones; acomodándose sobre Jacob y compartiendo un apasionado beso. La saliva se mesclaba con su sudor mientras sus manos recorrían cada centímetro de su piel expuesta; en poco tiempo, con una sonrisa lasciva, Harry se quedó a gatas sobre su amante para entonces girarse:

-Mmm-Podía Jacob era un experto al usar la lengua para atender su erección, y él tampoco se quedaba atrás. Solo le gustaba tomarse su tiempo para lamer el miembro de Jacob por sobre la tela para entonces, con mucha lentitud sacarlo y dejarlo erguirse en toda su gloria. Sin duda la primera vez que lo vio se asustó, pero ahora no podía evitar babear y apretar su pelvis contra la cara de Jacob mientras lo tomaba en sus manos y comenzaba a bombearlo lentamente antes de introducirlo lentamente en su boca.

No era que le gustara torturar a Jacob. Pero sabía que entre más lento lo hiciera más disfrutaría cuando el quileute gimiera y le tomara, regresando a su posición original con su cuerpo aprisionado entre las sabanas y el enorme, caliente y sudoroso cuerpo de su lobo:

-¿Quieres que lo haga ya?-Inquirió suavemente, golpeando con su aliento la oreja del mago:

-S-si, por favor…-Amaba sentir la mano de Jacob presionándolo contra las almohadas por la nunca al tiempo que levantaba sus piernas para hacerle quedar sobre las rodillas. Amaba sentir la punta del miembro del quileute presionando y finalmente entrar toda de golpe en él haciéndole ver las estrellas.

Normalmente, pensar en toda la práctica que tenían para lograr hacer eso con tanta facilidad le avergonzaría. Pero en esos momentos solo podía gemir de placer al sentir a Jacob entrar en él y los muchos más que seguían mientras era embestido una y otra vez cada vez con más ferocidad.

Y los bufidos de Jacob lo encendían aún más. Tal vez fuera su sangre de lobo alfa, o tal vez solo el típico instinto masculino, pero la verdad era que amaba sentir que era quien dictaba el ritmo. Quien dominaba la situación y ser el causante de todos los sonidos sensuales que escapaban de la boca entreabierta en la expresión de puro éxtasis en el rostro de Harry aumentaba aún más el placer y la fuerza de sus embestidas. Amaba sentir el calor de Harry, y sabía que Harry amaba cuando tomaba su miembro y comenzaba a masturbarlo con fuerza mientras presionaba una y otra vez en su interior.

Pudo sentir como el miembro de Harry se endurecía aún más en su mano, y sabía lo que eso significaba.

No pasaron más de unas cuantas embestidas más antes de sentir como su impronta se corría en su mano y menos aún hasta finalmente alcanzar su propio orgasmo e inundar el cuerpo de Harry con su cálida semilla. Harry podía sentir cada golpe, tres, cuatro, ¡hasta cinco! Y no era su mejor marca.

-Oh cielos…-Le tomaba varios minutos lograr articular algo entendible.

-Amo tu cara cuando me dejas llenarte-Por su parte Jacob se dejó caer a su lado en la cama, llevándolo sobre su pecho y besando suavemente su frente. Harry le dedico una tierna sonrisa de fatiga antes de estirarse y picar sus labios. Su propia forma personal de decir "te amo". La de Jacob era besar su cuello y provocarle unas pocas cosquillas.

Cada ocasión era especial y única para ambos. Aunque significara tomar una ducha rápida antes de volver a arreglarse para asistir a un evento importante. El lado positivo era que podían tomar la ducha juntos.

.

-¡Ya era hora!-Cuarenta y cinco minutos después ambos eran recibidos en la entrada de un auditorio principal por una muy airada loba embarazada. Aunque con tres meses a Leah apenas comenzaba a notársele-Ni siquiera voy a preguntar qué los retrasó-

Otra cosa que no iba a cambiar nunca eran la sonrisa de satisfacción en la cara de Jacob ni la mueca de vergüenza en la de Harry cada vez que alguien mencionaba sus actividades de pareja, usualmente responsables de sus frecuentes retrasos. Fuera como fuera, ese era el día de su hijo y era momento de darle la atención que merecía.

Al fin y al cabo, que estudiante no soñaba con el día de finalmente recibir su título.

Al entrar pudieron ver como Teddy les hacía señas emocionado desde su lugar en la tercera fila de graduados. Aunque era difícil saber si iban para alguien en específico, después de todo había invitado a un montón de gente: fuera de sus padres adoptivos y su prometido, también asistieron su cuñada, su esposo Jordan y su querida futura suegra, Sue. Sam y Emily no pudieron asistir ya que lamentablemente la fecha coincidía con el recital de su pequeña Sally, pero tuvieron una video llamada con las niñas y el resto de la manada para felicitarlo. Por supuesto que Carlisle y Esme estaban allí también, aunque sus lugares estaban en la fila del decano de la facultad, mientras que Alice, Jasper, Emmet y Rosalie estaban sentados en la fila detrás de los familiares, la primera armada con una cámara. Edward y Bella también estaban invitados, pero al parecer sus fechas también coincidieron con su primer viaje a Europa y no pudieron regresar a tiempo.

-Ya era hora, par de tortolos-Por el lado paterno, no podía faltar su querido tío Draco.

-Cierra la boca, Malfoy-Era increíble ver lo bien que ahora se llevaban Jacob y Draco. No era como si antes se llevaran mal, pero ahora era como ver a dos viles comadres. Palabras de Harry que en más de una ocasión se había vuelto tema central en sus conspiraciones junto con su ahijado.

-No vayan a empezar… Mejor: Draco, cambia lugares conmigo-Para alivio de Harry, Hermione se encargó de sentarse entre Jacob y Draco para evitar que comenzaran a hablar durante la ceremonia.

-Es raro verte tan bien amaestrado, Draco-Murmuro Harry en burla, pero solo recibió un muy infantil gesto por parte del rubio: le saco la lengua. Después de todo para nadie era un secreto que no había nada que no hiciera por la morena. O, mejor dicho: por su esposa.

-Shh, ya van a empezag-Sentados hasta el extremo opuesto Fleur silenciaba a Bill, George y Luna, los cuales habían estado conversando acerca de todas las novedades muggles que habían visto dentro del campus en su camino al auditorio.

Cuando el rector de la facultad de Veterinaria subió al estrado y comenzó a dar la bienvenida, Harry no pudo evitar desconectarse un segundo de la realidad y mirar a su alrededor: a su derecha Luna le dedico una sonrisa risueña, a su izquierda a Leah instaba a su hermano a sentarse derecho, a su espalda Emmet le dedico con un par de pulgares en alto mientras Alice tomaba fotografías y a lo lejos pudo ver a Esme susurrar algo en la oreja a su esposo.

Merlín, ¿en verdad habían pasado solo dos años?

Sentía como si toda su vida hubiera sido así…

-Jmp, "Ojalá…"-No pudo evitar bufar y pensar con algo de amargura. Inconscientemente llevo su mano al regazo de su prometido y entrelazo las manos mientras se permitía un pequeño viaje por sus recuerdos.

Flash Back:

Al parecer regresar de la muerte no era un acontecimiento suficiente para alterar demasiado la rutina en departamento Black/Potter/Lupin/Clearwater, y si Teddy había mandado a hacer una placa de bronce con los apellidos para colocarla en la puerta justo arriba del número. Los días posteriores a su resurrección, concepto que aún se le hacía extraño, siempre era el primero en levantarse y por pura costumbre preparar el desayuno:

-Buenos diaaaas-

-Buenos- ¡Teddy!-Salto al girarse y encontrar a su ahijado de pie, rascándose el estómago perezosamente-¿Por qué estás en calzoncillos?-Inquirió señalando los boxers con estampados de patitas que vestía Teddy.

-Hace calor, y es más cómodo. Mmm, ¿tortitas?-

-Ve a ponerte… ¡Seth! ¡Por amor a Merlín, vístanse!-Y ver llegar a Seth vistiendo exactamente el mismo modelo no ayudaba a su cordura. No quería imaginar que dormían de esa forma.

-¿Por qué tanto alboroto?-Escucharon a Jacob acercarse por el pasillo-Uh, tortitas-

-Jacob, quieres decirles que vallan a ponerse algo… ¿Tú también?-No tenía ningún problema con despertar con un sensual quileute semidesnudo a su lado, pero quisiera mantener esa visión solo para él.

-Hace calor, Harry-

Al parecer en su ausencia Teddy había asimilado varias costumbres Quileutes. Y ojalá andar medio desnudo por la casa fuera suficiente. Al menos logro convencerles de llamar pidiendo una toalla luego de bañarse en lugar de solo salir desnudos del baño; no que le molestara ver a Jacob como vino al mundo, y con Teddy no había mucha novedad fuera de su nuevo físico. Pero con Seth era solo muy incómodo. Al menos el lobo más joven estaba de acuerdo en eso.

Paso cerca de una semana para que finalmente comenzaran a tomarse el asunto de su regreso con la seriedad y gravedad que ameritaba.

-Tome una decisión-Esa noche habían salido a cenar solo Jacob y él; el plan original era salir todos juntos pero los menores alegaron que se merecían una cita a solas. Aunque solo habían comido hamburguesas en una plaza del centro, tenían una bonita vista de la ciudad nocturna desde una de las bancas:

-No tienes que apresurarte-La respuesta de Jacob fue tan rápida como sorpresiva. No pudo evitar girarse y mirarlo con sorpresa, ganándose una sonrisa divertida del quileute-No creas que no note que esta es la primera vez que sales desde que llegaste. Supuse que estarías algo nervioso, por eso nadie te ha presionado.

-Vale, pensé que solo eran despreocupados-

-Un poco de eso también…-Dijo Jacob antes de darle un beso rápido en los labios-Te apoyare en cualquier cosa que decidas, ¿lo sabes verdad?

-Lo sé…-Para sorpresa del lobo, Harry extendió la mano y le sujeto de la nuca tirándolo en un beso más profundo y cariñoso-Tengo la sensación que todo será mucho más divertido a partir de ahora-Agrego con su mejor sonrisa.

Por su parte Jacob no podía estar más de acuerdo. Especialmente considerando que la sonrisa de Harry era demasiado sensual para su salud. Pero ya tendría tiempo para explorar ese lado de su pareja, por ahora estaba seguro de que Harry necesitaría mucho apoyo.

Aunque al principio ninguno estuvo seguro de que su plan fuera a funcionar, la realidad es que todo resulto sospechosamente sencillo. Pero dudar de todo era ya casi un reflejo en Harry; fuera como fuera su decisión era muy sencilla.

Harry Potter permanecería muerto.

Había quedado demostrado que los problemas le perseguirían en tanto siguiera siendo una figura tan famosa. Además de que si alguien se enteraba que había regresado a la vida no haría más que atraer aún más molestias. En ese orden de ideas mantener la fachada de su muerte era la opción más lógica. Además, seria agradable finalmente dejar de ser el centro de atención en el mundo mágico:

-Espera…-Había dicho Jacob-Pero si todos piensan que sigues muerto, entonces-

-Así es, no podré volver a asomarme por el mundo mágico-Explico con sencillez. Un absoluto contraste con la expresión de horror en el rostro de Jacob-¿Qué?

-Harry, n-no puedes hacer eso…-Sencillamente no lograba comprenderlo-Es tu mundo, tu hogar-¿Cómo podía estar desligándose de todo tan fácilmente?

-¿Mi hogar…?-Ciertamente, el mundo mágico fue el primer lugar donde sintió que realmente pertenecía. Y ese sentimiento seguía allí; solo que astillado y un poco sucio. Manchado por muchos de sus recuerdos más dolorosos y las peores experiencias de su vida. Ciertamente, cuando se mudó a Forks hacia siete años fue porque quería escapar de todo aquello-Sabes…-Pero ahora, tomando la mano de Jacob y sintiendo su calor, no sentía que estuviera huyendo. Simplemente estaba aceptando su lugar-Mi hogar eres tú. ¿Recuerdas que dijiste que tu corazón ahora estaba aquí?-Inquirió llevando la mano del quileute a su pecho-Bueno, me pasa exactamente lo mismo-Agrego, ahora presionando contra el pecho del lobo.

La sonrisa en el rostro de Jacob era inmutable. Incluso una pequeña lagrima se deslizo por su mejilla:

-¿Alguien tiene insulina? Creo que me volveré diabético con tanta miel-

Al menos hasta que Teddy se asomó por el marco de la habitación. Jacob lo persiguió por todo el departamento y media ciudad solo para hacerle pagar arruinar un momento tan emotivo.

-¿Crees que tarden demasiado?-Inquirió Harry a Seth mientras veía el reloj en la pared.

-Ni idea, ¿quieres ver una película?-

-De hecho quisiera ponerme al día con una serie, ¿tienen Games of Thrones en NETFLIX?-

Mientras Seth buscaba entre temporadas Harry no pudo evitar pensar una ultimas en las consecuencias de su elección. Y no se arrepentía.

De cualquier forma, no era como si nunca pudiera volver a pisar el mundo mágico. Si necesitaba hacer algo o viajar solo necesitarían un hechizo de glamour o algo de poción multijugos y el cabello de cualquier muggle despistado. De todas formas, en los últimos dos años apenas si había tenido necesidad de visitar el mundo mágico. Después de todo nunca había tenido problemas en hacer las cosas a la manera muggle.

Y eso llevaba al siguiente punto: su magia.

Al "morir" le había dejado toda su magia a Jacob. Así que no estaba seguro de si seguía siendo un mago.

-Muy bien, eso fue fácil…-Dijo al invocar un vaso desde la cocina hasta su mano.

-Supongo que todo regreso a la normalidad-Dijo Jacob, pero entonces reparo en la mirada insatisfecha de Harry-¿Qué pasa?

-Se siente extraño…-Dijo el ojiverde-Intente hacerlo aparecer, pero en lugar de eso hizo todo el camino hasta aquí.

-¿Falta de practica?-

-No, no es eso. Pero tampoco estoy seguro…-Respondió abriendo y cerrando su mano varias veces, para entonces mirar a los ojos bicolores de Jacob. El quileute le había explicado que se habían tornado así luego de recibir su magia-"Tal vez…"

Como si le leyera el pensamiento, Jacob se levantó de la cama y comenzó a desvestirse:

-¡No tienes que hacerlo!-Se apresuró a decir el mago. Había escuchado de Teddy la descripción del nuevo aspecto de Jacob al entrar en fase, y no estaba seguro de querer hacer que su novio pasara por dolor innecesario:

-Oye está bien…-Jacob se acercó lentamente para tomar sus manos y juntarlas antes besar cada una en el dorso-Siento que esta vez será diferente.

Y ciertamente lo fue.

-¿Qué demonios…?-Siendo parte de la manada Seth pudo sentir desde la otra habitación como Jacob cambiaba. Tanto él como Teddy se apresuraron a la habitación principal encontrándose con una vista inesperada.

Por simple descarte era obvio que la criatura en la habitación no podía ser nadie más que Jacob. Solo que ya no quedaba rastro del monstruo lastimero y agobiado de antes; su pelaje aún era oscuro y denso, pero ahora lucia mucho más suave y parejo. Su figura no era solo grande, era imponente. A cuatro patas era mucho más grande que Sam, y era obvio que aún conservaba la facultad de caminar o correr erguido. Su figura era poderosa, sus colmillos enormes y sus garras aterradoras. Pero lo más importante era que no había rastro de esa maldita estaca en su pecho.

Era la figura tradicional de un hombre lobo. Solo que esta vez, por la forma en que tenía a Harry preso mientras lo babeaba con su lengua una y otra vez, era su verdadera forma.

Con el tiempo, y con un poco de ayuda pudieron descubrir que ambos compartían el mismo núcleo. Es decir que Jacob aún conservaba la magia que Harry la había entregado, pero además parte de la magia de Harry ahora tendía a fluir hacia el quileute. En consecuencia, ya no era tan poderoso como antes, pero estaba bien con ello. Sentir que compartía un lazo único con su lobo le hacía sentir mucho más feliz.

¿Qué cómo pudieron llegar a esa conclusión? Bueno los responsables fueron los mismos quienes se encontraban sentados a su derecha en el acto de grado de Teddy.

Después de todo, fueron ellos quienes les brindaron su apoyo durante sus años más duros. Sería muy desagradecido de su parte no darles una buena noticia después de tanto tiempo.

-¿Esto es realmente necesario?-

-Si-Respondió escuetamente el quileute mayor. La verdad era que Jacob no estaba muy de acuerdo esa parte, después de todo un secreto era más fácil de mantener mientras menos personas lo conocieran. Pero ya que Harry así lo quería, al menos se aseguraría de no correr ningún riesgo.

-Solo te falto tapiar las ventanas-Y no porque no lo hubiera intentado. Fue más cosa de Harry obligándolo a bajar el martillo y las tablas.

Fuera como fuera lo mejor era hacer todo de una vez. Las primeras en ser llamadas fueron Hermione y Luna, por supuesto; seguidas por Bill y Fleur. El último en llegar fue Draco:

-¡Dijiste que era una emergencia!-Bajo engaño, vale agregar. Pero la mentira de Teddy, por una vez, estaba justificada; después de todo no había otra manera de hacer que el rubio mago fuera voluntariamente-¿Qué puede ser tan importante?-

-Yo, Draco-

Tal vez aparecer repentinamente a través del marco de entrada no fue el mejor de sus planes. El grito de Fleur y el desmayo de Draco fue prueba de ello. Hizo falta mucho té para calmar los nervios de todos, y algo de azúcar para que Hermione recuperara el color de la cara. Luna fue la única que saludo a Harry como si este solo hubiera regresado de unas largas vacaciones.

Hizo falta una larga conversación para explicar cómo había regresado de la muerte. De nuevo. Aunque técnicamente en realidad fue una explicación muy sencilla; con todas las lagunas y la falta de información. Fueron las teorías y las suposiciones posteriores las que realmente llevaron bastante tiempo. Pero dejando de lado la sorpresa inicial y las muchas dudas flotando en el aire, todos estaban realmente felices de ver a Harry de nuevo con ellos.

Jacob incluso sintió una punzada de celos con todas las muestras de afecto que estaban teniendo con su impronta. Especialmente Draco, quien se negó a separarse del lado de Harry por el resto del día. Así que con Draco a un lado y con Hermione al otro, no pudo evitar sentirse un poco desplazado. Pero la verdad, viendo la enorme sonrisa en la cara de Harry era difícil estar enojado.

Después de eso fue sacarle un juramento a cada uno de los presentes de no decir nada al respecto.

Ah, y si alguien está preguntándose cómo se enteró George, fue más o menos un par de semanas después de eso: literalmente entro a la casa abriendo la puerta de par en par.

-¡Teddy! Tengo tus-

-¿George?-

-Ey, tú te pareces a…. Oh por amor a- ¡TEDDY! ¡TEDDY!-

El dueño fundador de Sortilegios Weasley simplemente había ido para visitar y entregar un surtido nuevo ara bromas, y en lugar de eso se encontró a Harry tendido en el sofá viendo televisión con una taza de café en las manos. Tomo algo de esfuerzo calmarlo, pero al final estuvo de acuerdo en guardar el secreto. Luego de eso fue aguantar un numerito de indignación por no haber sido considerado en primer lugar.

Fin del Flash Back

-Oye…-Un pequeño apretón en su mano le saco de sus pensamientos-El siguiente es Teddy-Jacob le miraba cariñosamente, y Harry no pudo evitar devolverle el gesto de la misma forma.

-Egresado con el segundo mejor promedio de su clase, especialidad en canidos y mamíferos grandes…-Jacob tuvo que soportar las ganas de mostrarles el dedo medio a los vampiros detrás de él que le hacían "Uhhh". Especialmente Emmet-Theodore "Teddy" Potter… Ah, próximamente de Clearwater-Agrego, leyendo el agregado junto al nombre en la lista. Provocando bastantes risas entre los egresados y algunas en el público.

Teddy prácticamente salto de su asiento y camino hasta el frente de la tarima al mejor estilo de Peppe Le Puh, estrecho la mano de su decano y recibió su título. Harry y Jacob fueron los primeros en levantarse para aplaudir, seguidos por el resto de sus amigos y tampoco fue sorpresa que Jacob y Emmet comenzaran a competir por ver cuál de los dos silababa más fuerte.

Casi una hora después los birretes habían sido arrojados y todos los graduados se habían repartido en grupos con sus respectivas familias a las afueras del auditorio:

-Felicidades Teddy, escuche que el coach quiso convencerte de asistir a unas pruebas profesionales en Washington-Luego de cumplir el protocolo social, Carlisle había abandonado a los académicos y se había acercado para felicitar al chico.

-Valla, los rumores vuelan en este lugar-Bromeo el recién graduado con humor estrechando mano del vampiro-Oye Carlisle…-Dijo, repentinamente serio-Sé que lo he dicho mucho, pero, gracias por ayudarme tanto-

-Ah, ni lo menciones-En un arranque de efusividad el vampiro rubio tiro de la mano del chico y le dio un reconfortante y apretado abrazo de felicitaciones, el cual fue inmediatamente seguido por Esme:

-Estamos muy orgullosos-Le dijo con su clásica sonrisa maternal.

-Si hombrecito, avisa cuando vayas a ponerle sus vacunas a todos estos pulgosos…-Acoto Emmet acercándose y dándole una palmada en la espalda a Seth-Podrías necesitar algo de musculo.

-¡Oye!-Se quejo Seth apenas indignado.

-Oigan, ¿puedo abrazar a mi chico?-Inquirió Jacob, y sin pedir permiso ya tenía a Teddy entre sus brazos-Sera mejor que ni menciones la palabra "vacuna" o Paul correrá hasta Canadá antes que saques las jeringas.

Una enorme carcajada se extendió por todo el grupo mientras la ronda de felicitaciones continuaba.

Harry charlo un poco con Jasper, ambos eran extrañamente compatibles y disfrutaban mucho sus conversaciones. Especialmente desde que Hermione y él le diseñaron un pequeño brazalete que bloqueaba su don, permitiéndole disfrutar de nuevo los eventos sociales como ese. Mientras Rosalie estaba charlando con Leah y Jordan, otra amistad inesperada pero la verdad era que la vampiresa rubia y la loba se llevaban muy bien. La rubia estaba más que encantada hablando con Leah de su embarazo.

-¡Seth, rápido no quiero perder una sola sonrisa!-Por su parte Alice estaba tomándose su papel de fotógrafa muy en serio. En ese momento estaba sacando un cuadro de pareja, con Seth abrazando a Teddy por la espalda llevando él el birrete de graduación del mago-Muy bien, Harry ven aquí quiero que tu extiendas su título esta vez y Jake te quiero abrazando a ambos-

-Muy bien, ya soportamos el soporífero acto formal…

-Geogge, no empieces-

-… es hora de ¡la fiesta salvaje!-

-¡Me gusta esa voz!-Coincidió Teddy, que posaba junto a Sue y Leah para una nueva foto.

-O-

La fiesta fue, por supuesto, un desmadre.

Pero con George Weasley a cargo de las bebidas, ¿qué más podía esperarse?

-Wouh, cuidado vaquero, este traje es rentado-Tampoco paso mucho tiempo para que Teddy raptara a su prometido y terminaran apareciendo en una elegante habitación de hotel, previamente reservada y preparada por nuevo veterinario:

-Un reparo y santo remedio-Como si quisiera dejar en claro su punto Teddy tomo la camisa de Seth y con un fuerte tirón la transformo en dos trozos de tela colgando de las mangas. Cosa que era como el botón de arranque de Seth:

-Dios…-De alguna forma logro hacer que ambos cayeran en la cama, él con su querido mago encima devorando su cuello mientras él amasaba el trasero de Teddy con ambas manos-Por favor dime que tenemos suficientes condones-

-¿Cuándo lo son?-Inquirió Teddy con burla mientras se sentaba a ahorcada sobre la pelvis de su novio.

-Buen ¡agggh! punto-La verdad era que ambos tenían una vida sexual muy activa-Dios, Harry me va a matar cuando se dé cuenta que te saque de la fiesta-

-Técnicamente fui yo quien te saco de allí-

-Claro, tecnicismos. Eso siempre logra calmarlo-

-Oh vamos, si te hace sentir mejor hice un trato con Jake para que lo mantenga distraído-

-Dime que no les rentaste la suite al lado de esta-Esa había sido una coincidencia que nunca quería volver a repetir.

-Merlín, ¡NO!-Y Teddy estaba completamente de acuerdo-Hablaba del departamento…

-Oye, hablando de eso…-Inquirió el quileute apoyándose en ambos brazos para quedar a la altura del mago-Deberíamos hablar con ellos pronto, no quiero pasar nuestra boda con Harry mirándome como si esta vez en serio me fuera a castrar-

-Ey descuida…-Mientras hablaba el mago comenzó a mordisquear el cuello de su amante y a acariciar su costado con ambas manos-¿Qué tal si mejor nos concentramos en disfrutar mi noche de graduación?-Agrego sacando un sombrero de la nada:

-Sabes, lo de vaquero era solo un decir…-Murmur Seth al tiempo que desasía en jirones la camisa de grado de su prometido-Pero…-Agrego mientras se dejaba caer en el colchón, con los brazos tras la cabeza, disfrutando de la vista de su amado jugador de lacrosse favorito sentado sobre él, sin camisa, con los pantalones desabrochados, frotando su trasero contra su muy endurecido miembro mientras le miraba lascivamente y se acomodaba el sombrero vaquero que llevaba puesto-Me gusta la vista.

-Me alegra escuchar eso-Mientras hablaba Teddy molía una y otra vez ambas pelvis, provocando en Seth varios gestos de placer y dolor-Porque justamente hoy tengo ganas de montar a mi lobo favorito.

Seth tuvo que aferrarse a las sabanas con ambas manos mientras veía a Teddy deslizarse de él y comenzar a desabrocharle el pantalón. En poco tiempo el quileute estuvo completamente desnudo y Teddy jugaba con su parte favorita de la anatomía de su novio.

-Merlín, ¿cómo es que eres tan grande?-Entendía todo el asunto de la sangre especial, pero Seth en serio que había sacado la lotería en el sorteo de tamaños.

-¿Suerte?-Inquirió un muy acalorado quileute disfrutando de las lamidas de su novio.

-Suerte la mía…-Cuando considero que ya estaba lo suficientemente lubricado Teddy coloco el condón en su lugar y rápidamente se acomodó de regreso en el regazo de Seth-¿Quieres hacer los ¡AHHH!-

Sin duda Seth le había sujetado de las caderas y con un solo movimiento clavo toda su hombría en el interior de su novio provocando un fuerte gemido de placer:

-¿Demasiado?-Inquirió desafiante volviendo a colocar sus manos tras la cabeza.

-Y-ya quisieras…-Simplemente le había tomado por sorpresa. Apoyo ambas manos en los hombros de Seth y comenzó ese delicioso movimiento de cabalgata que tanto enloquecía a ambos. Si así estaban en su graduación no quería imaginar lo que sería su luna de miel.

-O-

Mientras tanto, de regreso en su departamento del centro:

-Brrr, tuve un escalofrió-

-¿Quieres que habrá de nuevo el agua caliente?-

Jacob giro la llave y dejo que el vapor caliente volviera a envolverlos mientras él envolvía a Harry en sus brazos y lo juntaba aún más. Adoraba la comodidad que ambos compartían mientras tomaban un simple baño, el amor de estar solos, juntos en la bañera disfrutando de la intimidad.

Ciertamente la fiesta estaba bastante buena. Para cuando Teddy y Seth desaparecieron, los padres del graduado bailaron con casi todos los invitados, Jacob era particularmente popular entre las compañeras de Teddy, y Harry con su acento termino siendo acaparado por casi media hora por un grupo de hermanas mayores y un par de madres solteras, por suerte fue rescatado por una hermosa vampiresa rubia. Todo era divertido, pero Harry cometió el error de comentarle George que le gustaría tener una excusa para irse a casa. Cinco minutos después George y Emmet les tiraron encima todo el contenido de la ponchera:

-¿Crees que ya nos quitamos todo el ponche de encima?-Pregunto Jacob peinando el cabello de Harry hacia atrás y dejando su cabeza contra su hombro.

-Hace rato…-Respondió Harry acomodándose un poco mejor. Le gustaba tener el firme pecho de Jacob como apoyo-Solo me gusta estar aquí.

-Lo imagine, ¿te importa si te lavo el cabello?-

-Solo quieres jugar a hacerme peinados con la espuma-

-No escuche un "no"-

Ciertamente no estaba tan loco como para negarse a las caricias de su lobo. Jacob siempre encontraba nuevas formas de mimarlo, hasta el punto de que comenzaba a volverse un poco consentido ¡Ya incluso le hacía pucheros cuando quería piojito antes de dormir!

Un rato después ambos estaban tumbados en la cama, desnudos y disfrutando de un tierno momento de paz:

-Oye, Jake…-Comento el mago mientras se colocaba de costado, el quileute le imito y quedaron cara a cara-Hay algo sobre la boda, que aún no te he dicho.

-¿Qué?-Inquirió Jacob extendiendo una mano para jugar con un mechón de cabello de Harry-¿Tienes problemas con tus votos?

-No, sorprendentemente fue lo primero que termine-Respondió Harry con orgullo.

-Rayos, yo no he pasado de dos líneas…-Acoto Jacob con culpa, provocando además una risa en su prometido-Oh vamos, no te rías, a este paso tendré que improvisar frente al juez.

-¿Por qué no le pides ayuda a Sam?-Sugirió el ojiverde.

-Todos saben que sus votos los escribió Emily, Sam tiene la sensibilidad poética de una piedra de afilar-

-¿Qué tal Leah?-

-Me molestara el resto de la vida. Y eso aplica con el resto de la manada-

-Si tan solo conociéramos a algunas parejas que llevaran mucho tiempo juntas. Con experiencia en bodas, y renovación de votos, y que vinieran de una época más tradicional y romántica-Harry casi tenía un letrero de neón que brillaba en "Sarcasmo" en su frente.

-Mmmm-Obviamente Jacob captaba la indirecta. Ya no tenía ningún problema racial con los Cullen, de echo le agradaban mucho, y sabía que Harry tenía razón eran una excelente opción para su predicamento. Lo único que le detenía era su orgullo de hombre.

-¿Quieres que hable con Jasper?-Por fortuna su futuro esposo era la persona más lista que conocía-¿O Esme? Ambos estarían felices ayudar, y no le mencionarían nada a nadie.

-Afff, dame una semana-Accedió finalmente el lobo-Si en ese tiempo no he logrado avanzar, yo mismo iré con uno de ellos, ¿está bien?

-¿Alguna vez te he dicho lo lindo que eres cuando intentas salvar tu orgullo de macho alfa?

-Oh cállate…-Por suerte tenía el remedio perfecto para acallar las burlas de su novio. Compartieron un largo beso y varios más cortos antes volver a mirarse a los ojos-¿Y bien? ¿Qué era eso de lo que me querías hablar?

-Ah, si…-Era increíble la facilidad con la que los labios de Jacob desconectaban su mente-Hace unos días llamo el ministro, no era nada serio solo una formalidad. Así que fui solo.

-Ok…

-Pero, aproveché y cambie algo en los documentos-Explico con algo de culpa.

-No me molesta firmar un prenupcial-Por su parte Jacob quiso aliviar un poco a su pareja. No había nada que Harry hiciera que pudiera enojarle-Y creo que ya establecimos que me veo bien incluso en vestido.

-Es en serio, Jacob. Y eso me recuerda que esa foto será nuestra tarjeta de navidad. Mira, sé que acordamos que lo compartiríamos todo.

-Sí, empezando por nuestras vidas-Acoto el lobo, extendiendo sus brazos y juntando sus cuerpos.

-Nuestra nueva vida-Corrigió Harry con una sonrisa mirando hacia arriba a los ojos del quileute-Pero, quiero empezar esa vida… Siendo un Black.

-Y serás-

-Solo. Un. Black-Repitió lentamente, dejando pasmado a su prometido-Ya firmé los documentos. Después de la boda seré Harry James Black.

-Harry, pero…

-Así no tendremos que estar mortificándonos por cubrirme, y será un pequeño tributo a mi padrino Sirius-Explico Harry, subiendo una de sus piernas sobre las de Jacob-Pero especialmente quiero demostrarle al mundo que solo te pertenezco a ti, Jacob.

-Futuro señor Black… ¿eso es una invitación indecente?-Dijo el lobo mientras deslizaba su mano por el costado de Harry y hasta su pierna. Para finalmente terminar juntando ambos miembros en su mano-Jmm, ya veo que si-

-Ey, aquí que practicar para la luna de miel ¿no?-

Como si su novio necesitara una excusa para comenzar a devorarlo.

A la mañana siguiente:

-Ey, parece que alguien al fin se unió al club de la comodidad-Teddy se encontraba sentado en la cocina bebiendo una taza de té cuando Harry apareció por el pasillo, vistiendo únicamente unos boxes rojos de Jacob.

-Buenos días…-Hace tiempo había aceptado que estar en ropa interior en casa no era tan malo. Solo que no quería darles el gusto a los otros de escucharlo. Estúpidos compañeros indecentes-¿A qué hora llegaste?

-Hace como una hora-Explico su hijo-Seth fue directo a la cama, necesita dormir.

-Jake también está durmiendo-Acoto Harry sentándose frente a Teddy con su propia taza en las manos.

-Jmm, parece que alguien disfruto de una larga noche de furrerias-

-Teddy, no empieces-

-Oh, vamos. Soy el único de toda mi generación que puede presumir que su padre es igual de furro que él-Aunque no lo crean esa era una frase recurrente entre ellos; todo tras un largo debate luego de que Harry descubriera la carpeta que decía "Furry" en la computadora y Teddy lo acusara de no tener derecho a juzgarlo ya que él también tenía un hombre lobo por pareja.

-Está bien, está bien…-No quería recordar en ese momento todas las cosas que había echo con Jacob durante la noche, al menos no cuando traía tan poca ropa.

Pasaron un agradable rato en silencio, al menos hasta que Teddy se levantó y en silencio tomo la mano de su padre y lo guio hasta la sala donde ambos se tumbaron en el sofá:

-Waoh…-Comento Harry al ver como Teddy se acomodó sobre su pecho y le abrazaba-Hace tiempo que no hacíamos esto.

-Sí, el hecho de que valla a casarme y mudarme con Seth no significa que deje de quererte-Explico el metamorfo intentando sonar casual, pero la verdad era que se sentía muy nervioso-Te voy a extrañar mucho. Tal vez no tengamos que irnos tan pronto, seguro que a Seth-

-Ey, no digas eso-Interrumpió Harry, peinando su cabello hacia atrás y en su tono más tranquilizador-Solo son los nervios. Vas a empezar una nueva vida con el hombre que amas, está bien estar un poco asustado.

-Tú no pareces asustado, en absoluto-Acuso Teddy.

-Porque Jacob va a estar a mi lado en todo momento, la vida da mucho menos miedo cuando tienes a alguien que te acompañe-

-Especialmente si es un lobo súper cargado mágicamente-Bromeo Teddy.

-Y tú tienes a tu propio lobo que se desvive por verte sonreír-Acoto Harry con humor-Míralo así, Seth nunca se negara a tener un tobogán dentro de la casa, ni un cuarto que solo sea piscina de pelotas o un enorme e innecesario yacusi externo-

-Si lo pones así, suena mucho más tentador-Y allí estaba de nuevo, esa sensación jovial y animada que siempre había caracterizado a Teddy-Además no tendremos que preocuparnos por hacer ruido, siempre he querido hacerlo en la cocina con-

-¡Ok, demasiada información!-Que aún le costaba aceptar la idea de que su niño precioso supiera lo que era el sexo, y lo que es peor: que lo practicara con tanto esmero.

-Mojigato, como si no disfrutaras también de la carne quileute-

-Teddy te juro que si tienes una erección te voy a poner un cinturón de castidad hasta que cumplas las bodas de plata-El buen cinturón, siempre ponía el alto a su ahijado.

-Está bien, está bien, mejor hablemos de otra cosa…-Accedió el más joven dándose vuelta para quedar con su espalda contra el pecho de Harry-¿Ya decidieron a dónde quieren ir para luna de miel?

-Por cliché pueda parecer…-Respondió Harry, pasando sus manos distraídamente por el cabello de Teddy-Decidimos ir a Hawái, resulta que ninguno de los dos ha visitado nunca una playa decente. ¿Qué hay de ustedes?

-Iremos a Disneylandia-Harry espero un par de minutos a que Teddy admitiera que solo estaba bromeando.

-¿Es en serio?-

-Ey, es más original que Hawái-Se defendió el metamorfo-Y luego iremos al parque de Universal y finalmente el de Blizzard, será todo un recorrido.

-Si los hace felices…-Dijo mientras rodeaba a Teddy con sus brazos y apoyaba la barbilla en la cabeza del menor-Sabes, nunca te di las gracias.

-¿Por acceder a tener una boda doble o por enseñarte las maravillas del Furry?-

-Por obligarme a dejar Londres-Y todo el humor bromista del metamorfo se esfumo cuando escucho las palabras de su padre. No pudo contenerse de sujetar los brazos de Harry con sus manos:

-Pero, fue por eso que… que tú…-Su agarre se hizo cada vez más fuerte y las lágrimas amenazaban con huir:

-Fue un camino difícil, es verdad-Coincidió el ojiverde apretando un poco más su abrazo-Pero míranos ahora: en solo dos meses nos cazaremos e iniciaremos una nueva etapa. Una muy feliz, estoy seguro.

-Eso sonó tan cursi-Bromato Teddy girándose para abrazar a su padre con todas sus fuerzas-Te amo, papá.

-Y yo a ti, mi osito Teddy-

La vida sin duda le había pasado demasiadas pruebas, todas duras y difíciles, la mayoría bastante crueles, a decir verdad. Durante mucho tiempo se vio obligado a cargar con el peso de un pecado. El pecado al que muchos llamaban destrucción. Pero poniéndolo en perspectiva, en poco tiempo podrían mirar atrás y ver todos los malos recuerdos desparecer en la lejanía. Después de todo ahora tenía una muy muy larga vida por delante para compartirla con Teddy, con todos los seres queridos que había logrado conservar, y especialmente con el hombre que amaba y que le acompañaría hasta que juntos acordaran llegar al final.

Y eso no sería hasta dentro de mucho muuuuuuuuucho tiempo.

-Oye…-Inquirió repentinamente Teddy levantándose levemente-¿Cuándo podremos decirles que los magos podemos concebir hijos propios? Me muero por tener un hermanito o hermanita. Ah, seamos realistas, tendré un montón de hermanitos y tú un montón de nietos.

-Guardemos el secreto hasta la noche de bodas-Respondió Harry con una sonrisa pícara-Sera un excelente estimulante, ¿no crees?

-Uh, eso es malvado y caliente-Coincidió Teddy-¿Quién eres y que hiciste con mi Harry?

FIN

Ay dioses, en verdad me cuesta creer que realmente llegamos al final de esta historia.

De verdad, ha sido uno de mis proyectos mas largos y definitivamente uno del TOP 3 de los que han tenido mejor receptividad. ¡Y eso es gracias a ustedes mis amores!

¡GRACIAS! ¡GRACIAS POR SEGUIRME DESDE EL PREFASIO! ¡GRACIAS POR APOYARME MES A MES CON SUS REVIEWS! ¡TODOS Y CADA UNO FUERON MAS EFECTIVOS QUE UN LITRO DE CAFEINA POR INTRAVENOSA! Jejejeje

Y por supuesto me encantaría leer que les pareció este Epilogo, en la medida quise complacer a todos así que como lo habrán notado salo bastante más largo que incluso un capitulo normal.

Vale sé que todos quedaron con ganas de algo más, así que estoy seguro de que les alegrara saber que no es lo último que sabrán de esta historia. ¡NI SE EMOCIONEN! No habrá secuela, tengo muchos proyectos nuevos para este año así que no me dará tiempo. Pero si, en algún momento pronto, empezare a sacar pequeño One-shots para responder algunas preguntas: alguno sobre la boda, otro bien sabrosón sobre la luna de miel, alguna historia con final alternativo que consideré mientras escribía, alguno sobre sus hijos, no lo sé… Pero estoy seguro de que veré a muchos de ustedes pimpollos hermosos por ahí en los reviews ajajaja

EN Fin… nuevamente mis amores gracias por seguirme hasta el final de esta historia, créanme que no será lo último que sepan de mi como autor y me encantaría verlos en mis proyectos futuros.

CON AMOR, ME DESPIDO MIS PIMPOLLOS HERMOSOS.

¡T.C. Penwolf!