El Nuevo Lord Protector:

Capítulo 62: Sesshomaru, no sabes nada aún.


Sesshomaru estaba reuniendo toda su paciencia posible para no ir a arrancarle la cabeza a sí mismo. Rin no era su dueña. Rin estaba a su lado, igual que él siempre estaría a su lado para ella. También hablaba como si supiera qué había pasado hacía 4 días. Eso no le gustaba tampoco nada de nada. Pero lo que menos es que más que hablar como si supiera qué había pasado, parecía saber más que él qué demonios le había pasado. Habló de enloquecer al probar carne humana. Y él recordaba casi haber sentido enloquecer al probar la carne de ella. Ni siquiera sabía exactamente qué le había traído de vuelta a la realidad para no acabar con ella. Procuró respirar y tranquilizarse antes de contestar.

—Este Sesshomaru no tiene un amo.

—Ajá, y ¿cómo explicas que un humano haya llegado hasta aquí para hacer y deshacer a su gusto? ¿Y el que le cumplas todos sus caprichos? Apenas algo le pasó permaneciste a su lado como un perro faldero todo este tiempo desatendiendo tus deberes para con el clan.

—¿No te parece que hasta extralimito mis obligaciones con un clan al que no le debo nada permitiendo dejaros venir a esconder aquí? Estoy siendo muy paciente contigo y todos tus hombres alojándose en mis tierras. Tierras que fueron abandonadas cuando chichihue murió y me tuve que encargar por mi cuenta porque al clan no le importó en lo absoluto. No pienso exigir nada a nadie porque me da exactamente igual lo que hagan, pero no voy a soportar que vengan a insultarme en mi territorio.

—Sigues sin contestarme a mi pregunta, Sesshomaru. ¿Cuál es exactamente tu relación con esa humana? ¿Es tu ama? ¿Es tu presa?

—ES MI ESPOSA. Punto.

—Espera, me estás diciendo que has decidido emparejarte para toda la vida con un humano, ¿a pesar de lo egoístas, avariciosos y con tendencia a la violencia y destrucción sin sentido? ¿A pesar de que ella ni siquiera llegará a los ochenta años? ¿Qué va a decir tu madre de que hayas decidido traer un híbrido al mundo como hizo tu padre tras tenerte a ti, sólo por maldita curiosidad?

Rin estaba detrás de uno de los armarios escuchando. Pidió saber dónde podía enterarse de la conversación sin que los interlocutores lo supieran, ya que había algo que no le cuadraba del todo y estaba completamente segura de que Sesshomaru lo había notado también. Lo confirmó en ese momento en el que él le dijo que la esperaría allí, evitando que Akira lo escuchara. Por supuesto que en cuanto se encontrara con demonios iguales a él le recriminarían haberse casado con ella. Si eso era así con solamente un general del clan, no quería ni pensar en cómo sería con su madre. Y hasta había escuchado que por ahí también tenía a su abuelo en el continente, quien era el cabeza de clan, allí sólo mandaba Sesshomaru por haber tomado otras tierras. Tampoco le hacía mucha gracia saber que en cuanto le gritó a Sesshomaru que estaba embarazada en medio de aquella cena se había convertido en un plato gourmet para tantos demonios. ¿Cómo no sentirse una especie de mascota, experimento, pieza de carne? Pero no podía venirse abajo. No ahora tras todo lo que había pasado.

Nada de lo que posee Sesshomaru-sama es débil —se repetía como mantra. Se levantó silenciosamente de donde estaba, y se dirigió decidida a las cocinas. Había algo que ella sí sabía acerca de los perros demonio. Sabía la relación que puede tener rescatarlos. Darles de comer. No era consciente cuando lo hizo con la más pura de las intenciones cuando era una niña y ganó agradecimiento eterno.

También había alimentado a otro, obligándole, forzándolo a recibir una ofrenda suya, había probablemente ganado su furia para siempre —si se lo encontraba— y esperaba no volver a encontrado. Organizó dos bandejas de comida, una con dulces y especial cariño para su esposo, y una especialmente formada con selectos bocados de diferentes alimentos para el otro daiyokai. Acarició su vientre pensando de nuevo en que tenia que ser fuerte por su hijo aún no nacido, era el fruto de una relación hermosa y terriblemente difícil y ahora tenía que salir en defensa de ella.

Volvió hasta donde estaban ambos reunidos, y notó la falta de vida alrededor del espacio, comprobando así que quizás la energía demoníaca de ambos estaba bastante alterada, asustando a todos. Pero no retrocedió. Con ayuda de dos pequeños cocineros amigos de ella llego hasta la puerta, donde la dejaron con las bandejas y la abandonaron. Un pensamiento muy parecido al que tendría Sesshomaru acerca de lo depreciablemente débiles y cobardes que eran cruzo por su mente. Pero tenía que tranquilizarse. Estar a la estancia con un estado de ánimo neutral. Más teniendo en cuenta lo que estaba a punto de hacer. Se arrodilló para abrir delicadamente la puerta, no se molestó en llamar. ¿Por qué debería hacerlo? No es que le fueran a responder educadamente si se molestaba en hacerlo, y tenía que interrumpir lo menos posible.

—Sesshomaru, al menos moléstate en responder a algo de todo lo que te estoy diciendo. No pienso irme de aquí hasta que obtenga alguna respuesta. Quién o qué es esa mujer con la que has decidido emparejarte. Una simple humana no habría doblegado al gran heredero... —se interrumpió unos momentos al verla entrar —¡Hasta entra aquí sin avisar como si nada! —Sus ojos comenzaron a denotar muestras de su furia, pero Sesshomaru seguía inmóvil.

—Disculpe que entrara sin avisar, pero antes de reunirse con usted me ha dicho que me esperaría. Y por lo que veo hablan de mí, por lo que sería muy maleducado continuar la conversación sin mí. —con diligencia primero le llevó la bandeja de dulces y sake a Sesshomaru, y luego la de bocados a Akira. —¿Acaso como señora tengo que avisarle a un invitado acerca de lo que se me ha pedido o si entraré en algún sitio? —una ligera sonrisa de mofa se mostró en las facciones del demonio que estaba casado con ella. —Aquí como se me ha pedido, estoy. Por cierto —continuó mientras se terminaba de acomodar a la derecha de Sesshomaru. —Esa bandeja es para usted, no se prive de comer, por favor.

Ahora mismo, si hubiera sido un tiempo hace atrás hubiera tenido más miedo, pero aho9ra sabía mejor lo que podía provocar dar de comer a un perro demonio. Lo comprobó al tranquilizar a aquel perro que vino a amenazarla cuando no se encontraba Sesshomaru cerca. Y aunque le provocara escalofríos recordarlo, había sobrevivido a que uno (su esposo) hubiera intentado devorarla. Ya sobrevivía a su veneno, mandaba sobre un ejército si esa fuera su voluntad en incluso llevar a un hijo suyo en el vientre le daba más fuerzas. Tenía que ser una madre fuerte y ejemplar de ahora en adelante

—¿Acaso vas a rechazar lo que se te ofrece, Akira? —le preguntó con sorna y un deje de burla Seshomaru. Por supuesto que lo tenía que rechazar. Levantó la copa de sake para que le sirvieran —Dame de beber, Rin

Ella con extremado cuidado, casi como un ritual y como solía hacer, le sirvió el sake con sangre de gallina. Al menos ya se había habituado al olor. Pero lo que no se esperaba ninguno es que el otro daiyokai en la sala cortara con sus garras la copa antes de que Sesshomaru consiguiera llevársela a sus labios. Esto enfureció de sobremanera a Sesshomaru, pero más enfadado, y casi desesperado, estaba el otro por evitar que nadie comiera —o bebiera— lo que Rin ofrecía o servía.

—¿TE HAS VUELTO LOCO SESSHOMARU?

—No sé, tú dímelo Akira. ¿Me he vuelto loco por aceptar la comida de mi humana?

—Sólo no lo hagas, sabes las leyendas.

—Me conozco esos cuentos para niños. Dime de una vez qué descubrió mi padre, sé que tú lo sabías, es la única condición por la que dejé que me siguieras con tus hombres hasta aquí.

—¿Y vas a negarlos? Ella huele a ti, lleva ahora a un hijo tuyo en su vientre. Tú antes eras conocido por tu aberración a los humanos, no me creo ese gran cambio.

—Nada ha cambiado, los humanos en general son seres egoístas, violentos y no valen la pena ni como oponentes ni como amenaza.

—Tienes a una sentada al lado.

—Ella es Rin, de humana sólo tiene haber nacido como tal, entiende más de demonios que de humanos. No es egoísta, está compartiendo lo que ha preparado de cocina contigo, un vulgar invitado, y nunca ha comandado el ejército para un ataque.

Sesshomaru comenzaba a tener cara de aburrido. No pensaba soltar prenda hasta conseguir algo de información, y exponer cosas acerca de su relación con Rin no le parecía una buena moneda de cambio.

—Está usted preocupado por Sesshomaru, ¿verdad?

Ambos la miraron como si fuera un alien

—¡No me miréis así! Sé que como demonios no tienen sentimientos de ese estilo, pero… siendo Akira hermano de armas de Toga que en paz descanse, es básicamente su tío, y estoy segura de que todo este interrogatorio es porque se preocupa por usted. Señor Akira, no tiene que por qué tocar nada de la bandeja que he traído, sólo se la ofrecí porque estaba enfadada acerca de que cuestione mi humanidad, mi esperanza de vida y a mi bebé. —Respiró hondo antes de seguir, miró a Sesshomaru unos segundos, luego de nuevo a su interlocutor. —Nunca le y he dado nada a Sesshomaru, ni le he obligado a nada, ni nunca pretendo hacerlo. Sólo lo atendí en el bosque de pequeña porque quería ayudarlo… Luego morí y él me revivió con Tenseiga. Renací para servirlo, nunca sería al contrario. Por favor no dude de él…

—¿Entonces es cierto? ¿Esa espada que consiguió reforjar tu padre funciona? ¿Tienes una espada sagrada en tus manos, Sesshomaru?

—Es una espada bastante inútil realmente. No es perfecta. Tuve que perfeccionar el trabajo que mi padre dejó a medias para que fuera de nuevo reabsorbido por Tessaiga. Y sólo puede revivir a los muertos una vez.

Ahora quien reía era Akira. Así que se había casado con la chiquilla que lo veneraba como un dios… Pero la sonrisa se le borró de la cara al ver cómo se comía con gusto parte de los dulces que ella le había traído, y la miraba, esperando algo. No… no podía ser… Esperaba averiguar que se había forjado una relación cazador y presa, que en cualquier momento se la comería, y hasta había dado por hecho que era eso lo que había pasado cuando estuvo encerrado en sus habitaciones durante días, pero lo que parecía haberse formado más bien era una relación de humano realizando ofrenda y dios cumpliendo sus deseos.

Sólo deseo estar con y servir a Sesshomaru-sama para siempre. Quiero seguirlo por siempre. Mi vida pertenece a Sesshomaru-sama, y puede disponer de ella como más quiera. Podía hasta casi sentir los deseos de ella presenciando aquella escena de entregad de ella sirviéndolo con devoción, y el atento a sus pedidos.

—Bueno, visto lo visto, creo que ya puedo estar más tranquilo. Estos días que estabas desaparecido hasta había pensado que de verdad estabas sufriendo el hambre que describía Toga y te la habías devorado perdiendo la razón. Pero veo que esto es habitual y no te ha pasado nada, quizás sólo pase a veces… Me contento con que estés cuerdo y puedas reclamar tu puesto como heredero, tu abuelo está empezando a volverse viejo e insoportable.

Rin y Sesshomaru se miraron, y luego miraron a Akira, la primera con una risa nerviosa, el otro con el ceño fruncido. Su padre había sufrido la misma hambre, pero no había llegado a devorarla porque dio la vida protegiéndola.

¿cómo decirle que casi había sucumbido al hambre y al deseo de comerla?

¡¿QUEEEEEEE?!

Se escuchó el grito de Akira desde casi todas las zonas del palacio principal. Nadie excepto los que habitaban aquella sala sabían por qué gritaba. Dentro, Rin, mostraba parte de su hombro izquierdo, con una cicatriz bastante grande de aspecto reciente.

—¿En qué están pensando con seguir esto adelante? Maldita sea Sesshomaru, deja que la humana se marche, esto no puede ser bueno para ninguno de los dos.

—¿Estás osando dar órdenes a este Sesshomaru? Llevo años pidiéndote explicaciones acerca de las investigaciones de mi padre. Aunque en las tierras del continente lo nieguen por miedo a ojii-sama, sé que estás enterado de más. Ningún humano, demonio o dios le dirá a este Sesshomaru qué hacer y los nuestros son los únicos que conozco que tienen ese problema con los humanos y no pienso tolerarlo.

Akira suspiró apesadumbrado antes de contestar: —Las relaciones con los humanos son complicadas, a los demonios menores pueden influenciarlos, o a cualquier espíritu convertirlo en un dios mediante ofrendas, ero los nuestros, nosotros… a la única conclusión que hemos llegado… Es que estamos malditos Sesshomaru. Estamos condenados a servir a los humanos de los que aceptemos ofrendas, pero jamás alcanzaremos la divinidad, porque enloqueceremos y devoraremos a todo aquél que sienta compasión por nosotros.


REVIEWS REVIEWS REVIEWS REVIEWS

¡Hola mi gente bonita! Soy uin desastre actualizando, pero soy un desastre a secas con mi vida, espero arreglarme pronto. Pero conseguí sacar otro capítulo, así que me siento orgullosa de ello :D

¿Qué os ha parecido? ¿He respondido a algo o he dejado más dudas COMO EN TODOS LOS P**** CAPÍTULOS DE HANYOU NO YASHAHIME? Nada no creo ser tan horrible espero, pero es que los personajes como siempre, pueh saben poco. En fin, a lo importante: La madre de Sesshomaru no aparece aún, pero Akira hadejado caer que puede que no le caiga bien que Rin esté por allí, pero ya veremos por qué. Efectivamente Darle de comer a Sesshomaru en el bosque tuvo consecuencias, pero puede que Tenseiga lo esté ayudando a no perder el raciocinio todo este tiempo, pero quien sabe. ¿ESTÄN MALDITOS? ¿quién se atreve a maldecir a nuestro amo bonito? ¿Van a rodar cabezas? ¿el otro perro demonio al que Rin le dio de comer intentará buscarla para devorarla?

Respuestas:

Luce3110: Sip, Rin, ama, pero también siempre ha sentido devoción por Sesshomaru. Y eso es mierda importante aquí. Rin es un ser de luz, o sea la adoro, por supuesto que tiene que ser super dulce también con Sesshomaru para tranquilizarlo. Es la única que puede jajaja Gracias por seguirme leyendo :3

rmeza: ojalá ser capaz de publicar más seguido, vuelvo a decir que lo seinto T^T btw, Akira tiene mucho que decir al respecto, le va a dar un ataque al pobre a este paso jajajaj

Arual17: (respuesta review cap 60) en el fondo Sesshomarues un tierno pero es que todo me parece super tierno entre estos dos, tienen que ser felices y comer perdices, se lo merecen 3

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Bueno, ya sabéis, muchísimas gracias por hacerme saber que os gusta mi historia y comentándome mientras la continúo sois unos lectores geniales, os adoro :3 Un abrazo gigante, cuidaros mucho, y hasta la próxima!