Capitulo 41


Tenten gimió al sentir el dulce sabor de sus besos mientras estaba sentada a horcajadas sobre su muslo. Cuando su rodilla hizo contacto con el duro bulto de su entrepierna Neji dejó salir un gruñido casi animal. El deseo era tan intenso que le resultaba sumamente doloroso. No lograba pensar con claridad con ella sobre su regazo entregándose a su abrazo y a sus besos tan abiertamente como lo había hecho cada vez que tenían la oportunidad de encontrarse a escondidas.

Tenten se apartó de sus labios, hundió la cara en su cuello dejando húmedos besos y mordidas en su garganta hasta llegar cerca del lóbulo de su oreja y lamer justo en la zona bajo ésta, Neji sintió un millón de escalofríos recorrer su cuerpo - Te deseo tanto - La escuchó decir entre jadeos.

- No podemos...

- Lo sé - Dijo ella mientras una de sus manos se escabullía entre sus pantalones hasta llegar a su hombría.

Sentir sus manos acariciándolo era su perdición, en el momento en que sentía su suave roce toda su razón quedaba en el olvido y solo era consiente del placer que ella le proporcionaba. No quiso quedarse atrás, por lo que él también llevo sus manos hacia su sexo levantando ligeramente la falda de su vestido. Casi sonrió con maldad, siempre era una labor fácil pues ella usaba solo vestidos.

Tenten se levantó un poco para dejarle más espacio en su labor de acariciarla con sus dedos dejando que su humedad los empapara sin dejar de hacer lo mismo ella en su pene. Deseaba con todas sus fuerzas sentirlo dentro de ella pero se aferraba a la poca cordura que le quedaba, no podían permitírselo, de modo que se conformaban con disfrutar sus caricias y besos íntimos.

Desde que empezaron a verse a escondidas quedó claro en que no cruzarían esa línea. Intentaron refrenar su deseo pero se dieron cuenta que era imposible, después de la primera vez no hubo vuelta atrás. Quizás Nouhime lo sabía, no era posible que esos encuentros tuvieran lugar en su casa y ella no se diera cuenta; aunque ambos eran muy discretos. Sea como fuere no importaba, lo único que importaba ahora era el deseo que los estaba quemando.

Neji dejó caer su cabeza hacia atrás para dejar que Tenten se entretuviera lamiendo su cuello y barbilla, lo enloquecía por completo, casi estaba a punto de estallar cuando la escuchó hablar.

- No puedo aguantar más. Por favor, Neji.

Él sabía de lo que hablaba, se levantó tan rápido que casi estuvo a punto de tumbarla y la acomodó sobre una de las mesas de la habitación tumbando el florero en el proceso pero eso poco le importó, el deseo de ambos era más fuerte, los estaba matando.

Ella siempre se ruborizaba cada vez que Neji la desnudaba y paseaba su lujuriosa mirada por su cuerpo desnudo. Lo vio ponerse de rodillas y abrir sus piernas antes de enterrarse entre ellas sin dejar de mirarla a los ojos mientras la acariciaba con su lengua intensificando el fuego que la consumía. El placer nublaba sus sentidos, casi pensó que se desmayaría cuando el clímax la alcanzó. Él siguió lamiendo hasta que sus temblores cesaron. Esperó hasta recuperar el control de su cuerpo, cuando notó la expresión de Neji casi soltó una carcajada pues era evidente que su erección lo estaba molestando.

- ¿Necesitas ayuda con eso? - Preguntó juguetona.

- Muy graciosa - Dijo Neji con sus ojos ardiendo en deseo.

Tomó la mano de la castaña y la guio hasta su erección, enterró su rostro en el suave cuello femenino dejando que su olor inundara sus sentidos mientras embestía contra su mano al mismo tiempo que ella mantenía la presión sobre su miembro que él necesitaba, se movía como una bestia enfurecida y cuando llegó al orgasmo lo hizo gimiendo su nombre. Todas esas acciones siempre la llevaban a preguntarse como se sentirían sus embestidas dentro de ella.

Anhelaba con todas sus fuerzas llegar a compartir ese momento. Se aferró a su espalda mientras el cuerpo masculino regresaba lentamente a la normalidad. No quería entregarse a otro hombre que no fuese él. Ojalá hubiera una manera de salvarse de la subasta pero eso era prácticamente imposible. Su castidad le sería arrebatada por el hombre que pagara el precio más alto.

Cuando Neji la miró se percató que casi estaba al borde de las lágrimas.

- Te quiero Neji.

Tuvo que morderse la lengua para evitar decirle lo mismo. Esas palabras les hacían demasiado daño a ambos. Algunas veces ella se quebrantaba y tenía momentos de debilidad entonces a él le correspondía ser fuerte por los dos, a pesar de que su corazón también se rompía.

- ¿Qué vamos a hacer? - Pregunta retórica, pues ambos sabían que no podían hacer nada.

- No lo sé - Era la única respuesta que él podía darle.

Tenten se bajó de la mesa para recoger su vestido y ponérselo, afortunadamente era una pieza sencilla de usar pues ese día le había correspondido acompañar a los socios visitantes en el área de las piscinas. Se puso la parte inferior de su traje de baño mientras miraba al rededor buscando donde había quedado la parte superior.

No podía decir que era una tortura trabajar en la Casa, los participantes de la subasta tenían personalidades variadas pero en general la respetaban. Nadie se había sobrepasado demasiado con ella. Manejaba la apretada agenda que Nouhime le había impuesto a cabalidad y algunas veces hasta se divertía. Se lamentaba el no poder ayudar demasiado en la investigación sin embargo en algunos momentos había logrado sacar información a los socios que la frecuentaban, aunque la mayoría de las veces era información inútil o ya la sabían.

Estaba intentando acomodar el nudo de su prenda superior cuando sintió las manos de Neji sustituir las suyas y ayudarla a concluir lo que hacía. Su corazón siempre daba un vuelco cuando Neji se le acercaba, lo que sentía por él solo se había intensificado. Tenía tres días sin verlo hasta que apareció en la piscina como un mesero, ella estaba con una pareja de huéspedes que se quedaron complemente embobados con Neji, y no podía culparlos, su torso desnudo era una maravilla para apreciar, aunque debía admitir que era mejor lamerlo.

Su piel lucía bronceada por el sol, lo que proporcionaba un brillo casi antinatural y que sus mejillas siempre lucieran levemente sonrojadas, todo eso combinado con su expresión indiferente y aura enigmática lo hacían aún más atrayente. No culpaba a la pareja, el hombre estaba como quería. Ella misma sintió sus entrañas removerse mientras él se acercaba a su mesa para dejarles las bebidas, caminando a paso firme sin dejar de mirarla. Su excitación solo creció más. Para su fortuna la pareja le pidió quedarse para untar en sus cuerpos el protector solar o alguna loción bronceadora. Tuvo que hacer acopio de todo su autocontrol para no suspirar mientras él distribuía la loción sobre su cuerpo. No lo pudo resistir, esa misma madrugada se coló en su cuarto para calmar aquella pasión que la abrasaba. Por lo general, era él quien se escabullía a su habitación, sin embargo ese día no lo pudo resistir, todo su ser lo extrañaba.

Ahora había llegado el momento de separarse nuevamente y ella sentía que su corazón se rompía. Cuando terminó de acomodar su vestido hizo un amago de alejarse pero Neji se lo impidió, sosteniéndola de su brazo la acercó a su cuerpo y la abrazó con fuerza.

- Solo déjame sentirte cerca un poco más - Susurró Neji a su oído.

Aquellas tiernas palabras consiguieron que se le llenarán los ojos de lágrimas, su gesto aumentó el amor que sentía por él. Amaba sentirlo cerca, su cuerpo firme, su olor masculino envolviendo sus sentidos, habría podido quedarse una eternidad en sus brazos. Neji la abrazaba como si fuera lo más valioso que hubiera tocado en la vida.

Él se separó primero y acarició con dulzura su rostro, mejillas, labios, como si quisiera grabar en su memoria los rasgos de la castaña una vez más. Era la mujer más hermosa que había conocido, jamás había pensado en sentir algo tan poderoso por otra persona.

La amaba.

Se miraron durante unos segundos y antes de separarse le dio un beso cargado con todo el amor que no se permitía expresar con palabras. Ella lo entendía, siempre había sabido leer su corazón.

...

Se dejó caer agotada en el asiento esponjoso provocando que él se sobresaltara casi derramando su bebida. La miró con reproche pues unas gotas de vino habían caído sobre su camisa blanca.

- No es necesario que seas tan brusca - Reclamó Sasuke con el ceño fruncido.

- Oh, no te quejes; además, te gusta que sea brusca - Bromeó ella con sus ojos cerrados - ¿O acaso te has suavizado con todas esas mujeres revoloteando a tu alrededor? Como siempre eres muy popular.

- Eso no viene al caso - Respondió él restándole importancia a su comentario mientras tomaba una servilleta para limpiar el líquido que había derramado. Tenten rió divertida.

- No te veo gruñón cuando estás en compañía de Nya. Todo un casanova el Uchiha.

A Tenten le gustaba molestarlo, era muy gracioso ver como lograba avergonzarlo. Ella no tenía mucha experiencia con los hombres y a pesar de que Sasuke era popular, siempre lograba hacer que se sonrojara cuando le hacía algún comentario jocoso. Casi lo lamentaba por su amiga Sakura, quien estaba perdidamente enamorada del pelinegro, aún así él no le correspondía y ella tendría que aceptarlo tarde o temprano.

Convenientemente, Sasuke cumplía el papel de huésped en la Casa y Tenten al ser la debutante tenía el deber de servir a cada uno de ellos. En estos momentos se encontraban en una de las pequeñas salas privadas en las que se les concedía unos minutos de intimidad.

Como había explicado Nouhime antes de empezar sus verdaderos deberes, todos los huéspedes o visitantes podían solicitar reuniones privadas con ella, la finalidad era conocerse más a fondo y aumentar su interés de modo que le dieran su voto para participar en la subasta del fin de año. Claro está, debían pagar por ese privilegio, sin embargo el Uchiha era un huésped "falso", por lo que cada vez que Tenten se encontraba al borde de un colapso le hacía una seña disimuladamente y entonces él hacía uso de su posición para llevarla a la sala privada donde podía aprovechar unos minutos para descansar, aunque no ocurría con frecuencia ya que no era común que un huésped se interesara demasiado en una sola mujer. Aún así era ventajoso, de hecho ambos aprovechaban para descansar.

- La presentación de esta noche estuvo bastante interesante - Comentó el joven de manera casual provocando que la joven abriera sus ojos ligeramente sorprendida.

- ¿En serio? - Él asistió - ¡Oh, gracias! ¡Diablos, si que era complicada! Creo que me fracturé el cráneo, bueno, si pudiera me lo habría fracturado ¿Se notó que me golpeé con el cristal del fondo? - El Uchiha negó - Que alivio, bueno, como mínimo me habría desgarrado un músculo. No se como esas chicas pueden hacer eso sin lastimarse. Son realmente increíbles.

Y realmente lo eran. Todas las noches las bailarinas se turnaban para realizar presentaciones. La mayoría de ellas muy complicadas; tanto así que Tenten agradecía su entrenamiento ninja, de no ser por eso no hubiese podido llegar al nivel de las demás; eso le había dado una gran ventaja pues todos los visitantes se quedaban impresionados con sus presentaciones. Realizaba elaboradas coreografías combinadas con saltos, malabares y complicadas piruetas gimnásticas al ritmo de la música.

La persona encargada de organizar sus exhibiciones artísticas se destacaba con las coreografías, aunque ciertamente Tenten se había adaptado muy bien a lo que le pedían, sus habilidades en el uso de armas le había facilitado enormemente aquella labor. Todo eso combinado con el vestuario adecuado y la correcta escenografía, sin dejar de lado la música creaban una espectacular presentación que dejaba a todos boquiabiertos. Ella solo cumplía su parte en medio de aquella gran presentación que Nouhime y su equipo elaboraban para que ella se destacara.

Esa noche en particular el show consistía en bailar y realizar contorsiones al rededor de un bol gigante de cristal lleno de agua, bellamente adornado. Tenten se movía al ritmo de una melodía melancólica que creaba una atmósfera completamente hipnótica; entraba y salía de la ovalada piscina con gracia, sin dejar de lucir sensual pues su traje era un mono entero con pedrería elegante en tonos dorados muy sutiles agrupados en el área de sus senos y entrepierna que simulaban cubrirla, cosa que no era necesario pues el traje cubría toda su figura; sin embargo al ser del mismo tono de su piel creaba el efecto visual de una desnudez casi total. Aún así, entrar y salir del agua la había dejado agotada, razón por la cual casi había suplicado a Sasuke que la solicitara en el cuarto privado. No soportaría la compañía de algún visitante por una hora fingiendo una sonrisa, sirviéndole e irradiando una felicidad que no sentía, todo lo que quería era acostarse a dormir.

Sentía todo su cuerpo magullado, no había tenido mucho tiempo en aprender aquella rutina ya que su entrenadora Atenea había insistido en el último momento. Afortunadamente el agotamiento le duraría poco tiempo pero le gustaba la sensación de estar cansada. La hacía sentir como una persona normal.

Alucinaba mientras la somnolencia se adueñaba de su cuerpo. Aquel fin de semana se realizaría la votación para determinar cuales debutantes se presentaran en el Castillo en apenas dos semanas, la misión estaba a punto de terminar. Aquellos tres meses habían pasando volando. A pesar de ser una misión larga no había sido nada aburrida de cumplir. De hecho, sus obligaciones como debutante no eran tan desagradables. Consistían en acompañar a algún socio, huésped o visitante en las actividades que la Casa ofrecía según su preferencia. Algunas veces se trataba de compartir un desayuno, almuerzo o cena, otras veces se encargaba de untar aceite o protector solar en el cuerpo de su señor o señora en el área de las piscinas. Sus tareas variaban según las preferencias de cada visitante.

Su visitante favorito era Kazuya, un elegante hombre de mediana edad cuyas canas y arrugas resaltaban su belleza refinada. La primera vez que apareció en la Casa de Nouhime la solicitó como campeona en una de las competencias de tiro con arco. Tenten realmente disfrutó de ese día, habían pasado tantos meses de ausencia en los que no había sentido entre sus dedos la dicha que manejar un arma. Como era de esperarse, ella ganó la competencia pues su puntería seguía siendo precisa. Kazuya quedó completamente cautivado por ella y cada vez que frecuentaba la Casa se la llevaba al campo de tiro al blanco para aprender de su técnica al manejar el arco, pues él era un gran aficionado a aquel instrumento. Ciertamente nunca desaprovechaba la proximidad que provocaba la cercanía, era evidente que la deseaba; sin embargo Tenten se encontraba tan exultante en esos momentos que le era fácil ignorar la lujuria en su mirada o la doble intención en sus caricias.

Por otro lado, la primera vez que Zhu Rong visitó la Casa de Nouhime no pudo evitar sentirse completamente intimidada por ella. Su belleza es asfixiante; era una mujer mestiza, alta, musculosa, con una piel morena muy bronceada que hacía resaltar sus ojos azules y cabellera dorada con rizos sedosos. Era una de las instructoras de la isla conocida con el seudónimo de "La Pantera" por su ferocidad y aspecto salvaje. Además de eso es autóctona de la isla y futura matriarca del Pueblo Nativo. Nada más y nada menos.

Se sabía con claridad que muchas de las tradiciones que se practicaban eran originarias del Pueblo. Las mujeres nativas solían frecuentar las Casas con el fin de encontrar los mejores especímenes masculinos para reproducirse; después de todo, lo más relevante en su tradición era saber quién era la madre de la criatura concebida. De hecho, se rumoreaba que su padre era el famoso instructor Sun Jian, uno de los fundadores de la Isla, sin embargo eso no había influenciado en sus triunfos como instructora, la mujer había creado su propia reputación sin tener que hacer alarde de sus progenitores.

El Pueblo mantenía una relación cordial con los extranjeros establecidos y visitantes de la isla, por lo que frecuentaban sus territorios siempre que habían eventos o cuando deseaban examinar los esclavos para llevárselos a su localidad en calidad de sirvientes. Algunas veces los mismos señores y señoras de las Casas les pedían su asistencia como invitados de honor. Ese había sido el caso.

Nouhime le había pedido a Zhu Rong venir a su casa para que examinara y evaluara a Tenten. Fue enorme su sorpresa al darse cuenta que casi tenían la misma edad, no solo eso, la joven morena era una guerrera extremadamente talentosa y poseía una feminidad sumamente sensual. La Pantera le había enseñado muchas cosas; lo que más disfrutaba era el armamento nativo que le había mostrado, lamentablemente tenía que fingir torpeza cuando los tomaba. Todo eso la hacía tolerante ya que, al igual que Kazuya, la mujer insistía en tener íntimos acercamientos con ella.

Probablemente Zhu Rong tenía cierto tipo de magia en su interior o poseía el don innato de la empatía. Solo con una mirada que cruzaron Tenten y Neji delante de su presencia pudo descifrar su íntima relación.

...

/ Un día Neji había entrado al salón en el que se encontraban ambas mujeres luchando cuerpo a cuerpo. Zhu Rong era una fiera como guerrera, constantemente golpeaba a Tenten contra el suelo del tatami sin piedad, la castaña no se quejaba, se contenía al devolverle los golpes pretendiendo ser frágil como un princesa. Sabía que no la engañaba, aún así Zhu Rong continuaba tratándola de la misma manera pues los asuntos personales de la castaña no le interesaban y Tenten se lo agradecía en silencio.

Cuando terminó la sesión de entrenamientos Neji se acercó en su papel de cuidador para extenderles toallas con las cuales pudieran secar su sudor y una botella de agua, solo fue un segundo en el que sus miradas se cruzaron con una intensidad centelleante. Un instante de aquel contacto fue suficiente para ponerla en evidencia. Zhu Rong aceptó lo que le ofrecía el castaño y este se retiró de la sala.

- Es muy atractivo ese chico - Exclamó con su voz cantarina y agitada por el ejercicio.

- Todos en esta isla lo son, mi señora - Respondió respetuosa y protocolar como le había enseñado Nouhime en sus clases privadas.

- Tienes mucha razón mi querida - Afirmó mientras se desnudaba para entrar en las termas que compartirían con el resto de los presentes que usaban el gimnasio - Pero éste te gusta más - Dijo mientras entraba en la alberca.

Tenten imitó sus movimientos y la siguió hasta la enorme bañera de vapor ocupada por una gran cantidad de bailarines y huéspedes que terminaban su hora de ejercicios diaria. Con el corazón desbocado se sentó junto a la joven para dejar que las calidez del agua se llevara la tensión de sus músculos. Cuando la rubia notó su estado de turbación dejó salir una sonora carcajada.

- ¡Deberías ver tu cara! No te preocupes para nada, su secreto está a salvo conmigo, además, es un asunto que no me corresponde. Es como tu insistencia en ocultar que eres una buena peleadora. Es evidente pero no me interesa demasiado - Tenten se contrajo en una mueca de preocupación - Aunque no entiendo tu insistencia en eso. Ser una guerrera no tiene nada de malo.

- Es que... Oh lo siento, mi señora - Se disculpó de inmediato. Estuvo a punto de romper una de las reglas más importantes de la Casa: jamás debe hablar sin permiso. Básico.

- ¡Oh! ¡Por favor, cuéntame!. De verdad no lo entiendo - La instó a continuar la rubia.

- No se supone que una princesa sepa pelear - Admitió, eso no era del todo mentira, solo omitía el hecho de que ella era una princesa - Desde pequeña estuve en entrenamientos de combate porque era lo que deseaba a pesar de que no eran adecuados para una señorita, ¡Pero nadie debe saberlo!.

- ¡Que regla más estúpida! Una princesa debe saber defenderse por si misma. Tienes todo mi respeto por eso querida, y también mi silencio - Le sonrió la mujer comprensiva - He oído sobre algunas reglas absurdas que rigen a los monarcas de tierra firme, simplemente absurdas; pero déjame recordarte que no estamos en el continente - Agregó sugerente.

- Ese chico podrá ser tuyo si lo deseas. Después de todo es normal que te sientas atraída por él, es un bombón - Comentó jovial mientras se sumergía en el agua hasta el cuello y masajeaba los músculos de sus hombros - Cuando termine tu contrato podrás tenerlo entre tus piernas todas las veces que quieras. Te sugiero que lo aproveches antes de regresar. No te arrepentirás de nada.

Cuando Tenten se ruborizó ante su acertado comentario ella rió con más libertad - ¡Eres tan dulce!. Puedo apreciar sus encantos aunque ambas tenemos gustos muy diferentes. Ahh, deberías conocer a mi futuro prometido - Dijo con expresión soñadora - Meng Huo, nativo. Está en su primer año como visitante en este lado de la isla. Es un guerrero formidable, increíblemente corpulento, tan masculino y adoro su tupida barba. Solo lo he visto de lejos pero desde la primera vez que lo vi supe que si no es mío voy a enloquecer.

- ¿Aún no lo conoce? - Preguntó Tenten curiosa.

- Nunca he hablado con él, sirve como esclavo en la Casa de Nina. La primera vez que lo noté fue en la subasta del Pueblo hace un año. Vivaz, orgulloso, indomable, fuerte, es todo lo que necesito. Además de que está buenísimo - Admitió - Tu chico es esbelto, luce inocente y delicado a pesar de tener unas manos firmes. Es tan tentador. Deberías dejarlo a mi cuidado por un tiempo. Créeme, en el Pueblo aprenderá muy bien como complacer a una mujer.

Tenten estuvo tentada en aclararle que Neji sabía muy bien como complacerla. Sin embargo se limitó a compartir una sonrisa con ella y escuchar sus anécdotas. Zhu Rong tenía más experiencia con hombres de la que ella había tenido en todas sus vidas. /

...

Sasuke la observaba descansar. Llevaba veinte minutos dormida, sin embargo su estado de agotamiento provocaba que su siesta fuera intranquila. Se había movido tanto buscando la posición más cómoda que había llegado el pinto en el que estaba con la cabeza recostada en su regazo provocando en él un poco de incomodidad. Su estadía en la isla le había ayudado a sentirse más cómodo con la cercanía de otras personas, era algo inevitable; incluso había llegado a disfrutar de la compañía y caricias de algunas bailarinas. Sin embargo, el contacto entre él y la chica que dormía usando su cuerpo de almohada había sido casi nulo, algunas veces conveniente según fuese el caso, como esta noche.

A pesar de su promesa, ella lo rescató una vez de un visitante que se estaba comportando inapropiadamente con él, insistía en que lo acompañara a su habitación, casi se le había abalanzado en medio del jardín. Afortunadamente Tenten estaba en su turno de mesera. Rápidamente se despojó de su bandeja y se aproximó íntimamente a su cuerpo haciéndole saber al hombre que "estaba con él". Cuando Nouhime se enteró de aquel incidente castigó severamente al huésped por tres días, no toleraba que bajo su techo se forzara a nadie a hacer algo en contra de su voluntad.

Bien, eso había sido aquella vez. Desde entonces mantenían un tipo de cercanía íntima que le daba a entender que ella se sentía cómoda con su cercanía y que confiaba en él, tanto como para dormir plácidamente en su regazo. Era extraño, nunca se había sentido cercano a una mujer. Sus relaciones siempre habían sido unilaterales. La última mujer a la que sintió cercano fue su madre, hace un millón de años. La cercanía de la castaña lo confundía, algunas veces no lograba determinar exactamente que era lo que sentía por ella.

Porque si, debía admitir que tenía sentimientos por ella. No del tipo romántico pues sabía perfectamente que ella y el Hyuga tenían una relación sentimental; eso nunca le había molestado, lo supo desde la primera vez que los vio juntos el día que regresó a la Aldea y cuando comenzó a compartir con ellos lo confirmó. No, no podía ser algo romántico ¿O sí? Tal vez era algo fraternal o tal vez no, se sentía muy confundido al respecto.

A medida que pasaron los meses y aprendió a conocerla creció dentro de él la necesidad de ayudarla desinteresadamente. Desde que había compartido su anécdota con Itachi pudo notar la similitud entre ellos, ella le recordaba a su hermano y, a su vez, su propia historia con su gemela era tan trágica como lo había sido su relación con su propio hermano. Tal vez no sabía con exactitud que sentía por ella pero estaba seguro de algo, la ayudaría. Ella confiaba en él, y él había aprendido a confiar en ella.

Había otro aspecto extraño en ella que le atraía inevitablemente, aunque no lo admitía; la castaña nunca había mostrado gran interés en él. Puede que fuese un cliché o tal vez es real que las personas a veces desean ardientemente aquello que no pueden tener ¿Era bonita? Si ¿Interesante? Si ¿Poderosa? Si.

Todas las características que pudiera ver en ella que le parecían atractivas también las poseían las mujeres que había conocido en el pasado y que decían estar enamoradas de él, como Karin o Sakura, incluso la parte trágica de sus vidas era algo que tenían en común. Lo único que hacía a Tenten particular era que no se desvivía por él, no sentía ninguna presión que lo fastidiara cuando estaba con ella.

Por el contrario, se sentía relajado e incluso libre de ser un simple joven. Él mismo había perdido su camino cuando la conoció y sin darse cuenta, ella lo había ayudado a encontrar una nueva manera de vivir, lo había motivado a buscar un nuevo camino. Nunca había practicado la empatía hasta que la conoció.

Siendo así ¿Qué sentía por ella?

La observó dormir en su regazo, al parecer había encontrado finalmente una posición cómoda. Un repentino impulso se apoderó de él y acercó su rostro hacia el de ella para besarla pero se detuvo a escasos centímetros de sus labios.

Efectivamente, no sabía lo que sentía por ella y aunque fuese algo romántico era un caso perdido intentar algo más allá de una amistad. Así que desistió de su impulso y busco su propia comodidad para descansar un rato. El romance era algo que no le interesaba, mucho menos con una persona que no le correspondería.

...

Tenten soñaba con dragones volando en el cielo. Ella y su hermana cabalgaban sobre ellos mientras admiraban el paisaje de la Aldea que tanto amaba.

Estiraba sus brazos dormida buscando mayor comodidad cuando escuchó un quejido "Auch", seguido de una sacudida que la hizo despertar por completo. Accidentalmente había golpeado el rostro de Sasuke con el dorso de su mano mientras se estiraba, aparentemente él también había estado dormido. Los colores se agolparon en sus mejillas cuando se dio cuenta que estaba recostada en los muslos del Uchiha, casi abrazándolo. Era una posición muy comprometedora.

- ¡Oh, lo siento Sasuke! Me quedé completamente dormida - Expresó avergonzada mientras se levantaba. El pelinegro se acariciaba la mejilla mientras intentaba ahogar un bostezo que le recordó a cierto perezoso de la Hoja.

- Diablos, también me quedé dormido - Admitió el hombre.

- ¿Cuánto tiempo ha pasado? - Preguntó Tenten arreglando su vestido arrugado preocupada de que alguien entrara a buscarla y la encontrara más dormida que despierta. Nouhime jamás se lo perdonaría.

- Cuarenta minutos - Respondió él luego de reflexionar unos segundos provocando en ella un suspiro de alivio.

- ¡Menos mal! ¿Te imaginas que alguien hubiese entrado y nos encontrara así? - Dijo con un estremecimiento en su cuerpo.

Sería normal, natural, completamente aceptable que los encontraran en medio de escena calurosa y apasionada, pero ¿Dormidos? ¿En una sala íntima de una Casa dedicada a la exploración de los placeres carnales? ¡Ni hablar! Eso sería como un sacrilegio.

- No te preocupes, puedo detectar la presencia de cualquiera que se acerque - Explicó Sasuke mientras estiraba sus extremidades. Dormir cómodamente en un lecho de plumas estaba ablandando su cuerpo acostumbrado a la intemperie.

-Sasuke ¿Puedo pedirte un favor? - Dijo Tenten llamando la atención del pelinegro - Pronto terminará todo, de una manera u otra. Cada vez estamos más cerca de Kyoshi. Lo que quiero decir es que no se como va a terminar esto pero si no sobrevivo quiero que...

- No será necesario - Interrumpió Sasuke - Lo que sea que necesites de mí podrás hacerlo tú misma luego, sobreviviras.

Tenten lo observó con una mezcla de sopresa y agradecimiento ¿Quién diría que Sasuke Uchiha era optimista? Bueno, más bien confiado. Ella le dedicó una sonrisa.

- Aún así, si algo llegara a pasarme quiero que sepas que, sea cual sea el resultado final, yo lo acepto - Explicó mirándolo con intensidad.

- ¿Por qué me dices esto a mi? - Preguntó Sasuke un poco molesto.

- Porque si muero ni Neji, ni Lee me lo perdonarán. Si el costo para acabar con Kyoshi es entregar mi propia vida y la de mi hermana que así sea, ambas lo hemos aceptado - Dijo con firmeza y nostalgia en su mirada - Neji no entenderá esa decisión. Lo sé porque yo misma estuve mucho tiempo enojada con él cuando se sacrificó en la Guerra. Luego comprendí que había asumido las consecuencias de su acción y yo también lo haré. Alguien debe saberlo. Lo que empezó hace tantos años voy a terminarlo, a cualquier costo.

Sasuke vio la determinación en sus ojos castaños y asistió entendiendo cada una de sus palabras. Él podía respetar su decisión, aunque algo dentro de su estómago se contrajo al pensar en la posibilidad de que no sobreviviera a esta aventura.

...

Estaban reunidos en la habitación privada de Nouhime, de toda la casa era el sitio más seguro para estas "reuniones secretas", como les llamaba jocosamente la señora de la Casa.

- Escuchen bien - Explicaba Yuuki, quien era la líder del escuadrón - En una semana estaremos instalados en el Castillo pero no es seguro determinar el momento en el que veremos a Masamune o a su esposa, tal vez nos reciban o tal vez los veamos hasta el último momento, es decir, el día de la subasta. Sea como sea el evento de fin de año es sumamente importante, hay muchas personas y extranjeros que están llegando de todas partes en los cruceros privados, entre ellos vienen nuestros refuerzos. Si reconocen a alguien es indispensable que mantengamos la cautela y nos comportemos como lo haría la delegación de Nouhime. Cada quien debe apegarse a su rol correspondiente.

- Las Casas, edificios y complejos se van a limitar al servicio de hotelería, pues todas las actividades y atracciones estarán en los terrenos del Castillo, es un festival que durará una semana en el que serán exhibidos no solo los debutantes sino también los mejores esclavos y esclavas que han sido postulados por sus instructores para visitar el Pueblo. Zhu Rong junto con la delegación de los nativos los escogerán.

- Es una etapa completamente diferente mis queridos - Intervino Nouhime quien siempre estaba presente en sus reuniones estratégicas - Nunca, en todo el tiempo que llevan en la isla van a tener tanto contacto con postulantes como lo harán en el Castillo. Ese lugar es la representación pura de lo que hacemos aquí, ni siquiera en la ciudad verán tantos esclavos reunidos como en el Castillo. Así que, espero que sepan comportarse - Concluyó con seriedad.

- Se que puede llegar a ser abrumador - Continúo Yuuki - Yo misma pasé por eso el año pasado cuando llegue aquí, pero se acostumbrarán.

- Bien, el último informe que envió el capitán Yoshihiro ordena que se debe capturar a Masamune. Él es nuestro objetivo, no sabemos si opondrá resistencia. Sea como sea el capitán llegará en dos días y piensa reunirse con las autoridades de la isla para contar con su apoyo, trae las pruebas necesarias para iniciar el procedimiento y además contamos con el apoyo de Nouhime - Dijo mirando a la aludida quien asistió e hizo un gesto indicando que quería agregar algo.

- Debo comentarles algo - Admitió Nouhime levantándose de su asiento mientras se acercaba a la mesa llena de frutas tropicales - Hace un mes Mitsunari descubrió la doble vida de Kyoshi. Ocurrió durante la revisión de los documentos de hace diez años para desclasificarlos, ya que él a penas lleva tres años en el puesto y las auditorías se realizan cada cinco años. Fue una fortuna que Masamune no pudiera asistir a la reunión, en su lugar asistió el mayordomo del Castillo. Yo estaba presente, pues esa revisión se hace en presencia de los encargados de las Casas, los jefes de la administración principal y una delegación del Pueblo:

-- Eramos en total nueve personas, ya se imaginarán el alboroto que aquello ocasionó, aparentemente Jin, el mayordomo, estaba tan sorprendido como ellos. Animada por los acontecimientos, les expliqué lo que había pasado con mi hija - Antes de que los ninjas pudieran protestar se apresuró a calmarlos - No se preocupen, no les dije muchos detalles; sin embargo Mitsunari propuso iniciar una investigación interna y se piso el contacto con los ninjas de tierra firme. La delegación del Pueblo aceptó la sugerencia y cuando su capitán venga, podrán ponerse de acuerdo en los detalles que hagan falta. Como ustedes dicen, él trae las pruebas definitivas para terminar con Kyoshi.

- Lady Nou, lo mejor sería que no se involucren - Expuso Tenten preocupada - No tienen idea de lo peligrosa que es Kyoshi. Debe advertirles que no la enfrenten ni la traten de manera diferente, si advierte algo diferente podría escapar.

- Querida, estás dejando que tu preocupación nuble tu juicio - Replicó Nouhime - Esto ocurrió hace un mes ¿Acaso has notado algún cambio? Todo sigue su curso tal como debe ser y ustedes deben continuar como lo han hecho. La subasta está arreglada, el joven Sasuke será el comprador de mi hija y haremos todo lo posible para que Kyoshi te compre a ti - Nouhime suspiró y se sentó cerca de Tenten - En todo esto si hay algo que es un secreto. Personalmente no estoy pagando, ni me he tomado tantas molestias solo para una "captura" , quiero a Kyoshi muerta.

Su intensa mirada gris destellaba llena de odio y venganza se alternaba entre los guerreros presentes, sus labios vibraban temblorosos.

- No me interesa lo que hagan con Masamune, cuando Kyoshi haya caído él confesará sobre todas sus fechorías pero a Kyoshi la matarás la primera noche que estés sola con ella - Ordenó - Es más, no me interesa quien será el ejecutor, lo haría yo misma si mi hija no estuviera en peligro.

Tenten reflexionó sobre su respuesta, en esos momentos no albergaba orgullo en su corazón sino una inmensa satisfacción debido a que esa era su intensión desde el principio. Aún si eso le costaba su placa de ninja, Kyoshi iba a morir y ella sería la ejecutora.

- Yo lo haré - Advirtió que ella se tranquilizaba.

- Bien - Articuló Nouhime hinchada de orgullo mientras acariciaba su mejilla - Te he enseñado lo que necesitas saber. De hecho, los tres me han sorprendido, han aprendido en tres meses lo que a mí querida Yuuki le tomó seis meses - La joven se sonrojó - No los interrumpo más - Dijo complacida regresando a su lugar.

Yuuki se removió un poco incómoda en su lugar antes de continuar -Amm, creo que ya está todo dicho. Terminemos el turno de esta noche y los sirvientes iran preparando lo que debemos llevar al Castillo.

...

El carruaje se movía a un paso lento pero continuo, Tenten iba sentada junto a Nouhime en el puesto de honor. Yuuki iba con los cuidadores que caminaban, los invitados y huéspedes iban en otros carros. Sasuke iba con ellos y Neji con los guardias que iban a caballo rodeando la caravana.

- Al final de la arboleda entraremos en los terrenos del Castillo - Anunció Nouhime. Tenten no sabía como asimilar aquello, ni qué reacción mostrar al respecto.

El aire fresco golpeaba suavemente su rostro y mecía su cabello mientras ella pensaba sin cesar en el Castillo donde encontraría a su enemiga. El final se acercaba, tal vez el final de ambas. De vez en cuando escuchaba alguna murmuración procedente del grupo de sirvientes y cuidadores que los acompañaban a pie, comentaban con gran emoción sobre las maravillas que verían, el honor que aquello significaba y lo afortunados que eran al haber sido elegidos como acompañantes. Ella no se sentía afortunada.

Finalmente se adentraron en el oscuro paso entre los árboles que les conducirán a través de las colinas que les faltaban atravesar. Su corazón se aceleró cuando la luz del sol apareció a raudales y descubrió un hermoso valle que se extendía completamente verde. Repentinamente el destello de un recuerdo la golpeó con violencia e involuntariamente empezó a temblar con terror. Se sentía atada a aquella antigua sensación de fatalidad que había terminado con su vida y la de su hermana.

Nouhime intuyó su extraña confusión y le dijo en voz baja - Tranquila querida, la subasta terminará pronto - Sin embargo sus palabras ocultaban el mensaje secreto que le gritaban sus ojos grises. Pronto acabaría con Kyoshi y el sufrimiento de todas las personas a quienes ella había perjudicado serían libres.

Más delante pudo observar el ostentoso Castillo que se alzaba sobre una pendiente, era una mezcla de torres oscuras. Nouhime había tenido razón, era mucho más impresionante que la mansión que había habitado por tres meses, era un castillo de verdad que encerraba a todos los que entraban a pesar de que todas las puertas se veían abiertas.

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Notas:

Okey, debo decir que me gusta mucho el Sasuke del shinden, shingen o como sea que se diga, más o menos me guie de esa personalidad para construir el Sasuke que este fic. Lo quería con una personalidad solitaria, confundido, errante, como buscando redimirse, por supuesto lindo y sexy. Sea como sea las misiones que ha hecho desde que regresó a la aldea han sido para encontrarse a si mismo.

Ojo, no me agrada mucho el Sasusaku nunca me lo terminé de tragar, aunque no me molesta en lo absoluto. Claro que este fic es nejiten, aún así no pude evitar meter un poquitito de sasuten jajajaja.

De todos modos ella es la única que podría descongelar el corazón de genios como Neji o Sasuke. Así que obviamente el emo tenía que sentir algo de atracción por ella ¿Quien podría resistirse?