CAPITULO CUARENTA Y NUEVE La trampa está lista.

La sala común de la casa más odiada de Hogwarts estaba más callada de lo usual. Desde la humillación pública en manos de su archi enemigo en el duelo de Defensa, el líder de Slytherin había estado enfurruñado en su cama. Muchos estudiantes tomaron la oportunidad dada por la ausencia de Draco para relajarse, era maravilloso tener una oportunidad de bajar la guardia por un rato. Sin Draco había una oportunidad significativamente más pequeña de que le informaran a las familia si alguien fuera a cometer un desliz, seguro casi todos estaban de acuerdo en que el mundo sería mejor si fuera un mundo de pura sangre… o al menos un mundo donde los pura sangre pudieran conservar sus privilegios pero era tan tedioso tener que decirlo todo el tiempo. ¿Algunas cosas no podían dejarse como estaban? ¿Por qué la pequeña comadreja tenía que enviar una lechuza en el minuto que uno permitía que su concentración cayera en la tarea en lugar de la discusión constante de la supremacía pura sangre?

Draco nunca se daría cuenta de cuan afortunado había sido de haber pasado su primer año sin sufrir un… accidente. Al final, los estudiantes mayores habían decidido no citar los hechos de que el padre de Draco era un oficial importante del ministerio y que su jefe de Casa parecía tener un interés poco sano en el muchacho. Ahora con la muerte del padre del muchacho… bueno, digamos que las cosas estaban comenzando a cambiar.


—Maldito mestizo — Draco murmuró para sí mismo—. Solo tengo que esperar, el señor oscuro les mostrará, él… —Draco pausó y una idea comenzó a formarse— ¿Por qué tengo que esperar? —reflexionó— ¿Por qué no poner una trampa al sucio cara rajada de Gryffindor? —Draco sacó un pedazo de pergamino y comenzó a escribir lo que sabía de las debilidades de su enemigo— El Lord oscuro emboscó a Potter utilizando al traidor de mi primo sanguíneo, ¿quizás yo pueda hacer lo mismo?

Los ojos de Draco se agrandaron con sorpresa al darse cuenta que todo lo que tenía que hacer eran pequeñas modificaciones al plan original y… refrescar la carnada.

Sintiendo energía nueva, Draco saltó de su cama y corrió a la sala común.

Cierto tipo de silencio resignado cayó en la sala común cuando Draco anunció su presencia. De regreso a la vieja rutina… por ahora.

—Acérquense todos —Draco gritó—. Tengo un plan que eliminará a Potter y dejará el camino libre para nuestro Señor.

—¿Qué es? —uno de los de séptimo año pregunto neutral.

—No te interesa —Draco respondió brusco—. La única manera de que este plan pudiera fallar es si tenemos un traidor y no voy a permitir que Potter escape de la muerte de nuevo dejando que ustedes conozcan todos los detalles.

—¿Entonces que nos vas a decir? —un estudiante preguntó con suavidad, la explicación de Draco tenía una cantidad sorprendente de sentido, si uno ignoraba la fuente.

—Ustedes solo sabrán lo suficiente para completar su parte —Draco replicó con una mueca de desprecio—. ¿Alguien más tiene otra pregunta?

—Yo tengo una —otro de séptimo año habló—. ¿Quién va cargar con la culpa si esto falla?

—Idiotas —Draco dijo arrogante—. Mi plan es perfecto, la única manera de que esto fallara es si uno de ustedes lo arruinara. ¿Alguna pregunta INTELIGENTE? —el silencio siguió a la pregunta del muchacho— Bien. Quiero que tú compres un lechuza… algo negro, o quizás que tenga que ver con los colores de Slytherin.

—Me pondré a eso —el alumno asintió lentamente.

—También necesito un salón aislado preparado — Draco continuó— y protegido para que un duelo pueda suceder sin causar alerta.

—Supongo que yo haré eso —ofreció uno de los se séptimo que preguntó. No era una tarea difícil, tampoco era ilegal. Si… no. Cuando, el muchacho corrigió, el plan de Draco fallara, bueno… dependiendo de qué tan mal fallara, sería bueno poder entregar evidencia para librarse de cualquier cargo de complicidad. Padre siempre decía que la corte prefería usar aquellos sin tanta sangre en sus manos. Por supuesto, usualmente también se podía confiar en el dinero para desaparecer algo de esa sangre.

—Bien —Draco dijo con una sonrisa torcida. Sabía que todos seguirían su liderazgo, después de todo ¿no había sido su padre uno de los más grandes lugartenientes del señor oscuro antes de que él se enfrentara a… bueno, la muerte?—. También necesitaré a alguien que mande una carta con la lechuza a una hora programada.

—Yo haré eso —otro estudiante cansado se ofreció.

— Y quiero a todos los demás alerta —Draco terminó—. Encuentren una sala cerca del salón de duelos para esconderse hasta que yo entré al lugar del duelo.

—¿Por qué necesitas eso? —uno de los estudiantes preguntó, la chica a penas logrando esconder la sonrisa.

—Quiero testigos —Draco replicó— y puede que los necesite para que eviten que sea molestado.

—Bien —la chica accedió.

—Ahora, sobre los roles que les asigné —Draco ordenó.

—Entonces —uno de los estudiantes le susurró a otro— ¿crees que ese idiota va a intentar pelear con Potter de nuevo?

—Probablemente —el toro estudiante concedió—. El idiota ha estado quejándose sobre como Potter no peleó justamente y cómo Potter atacó antes de que estuviera listo. Yo creo que el tonto va a utilizar un cebo para atraer a Potter, veremos a Potter pisotearlo, luego Draco gritará por ayuda de los "testigos" y se quejará si pretendemos no escucharlo.

—Suena como lo correcto, pequeño bastardo idiota. Con su padre fuera muerto, todo lo que tienen para protegerlo es Snape.

—Podemos sortear eso —el estudiante accedió—. No tengo ganas de enfrentarme a Potter, ha cambiado.

—Pelea sucio.

—Y debería mirarlo a los ojos en una oportunidad —el estudiante continuó—. He visto esa mirada en algunos de los amigos de mi padre… ya sabes cuales.

—Sí… supongo que no escucharemos a Draco, la habitación tiene muchas protecciones.

—Así es, le diré a los demás.


—¿Hay alguna razón por la que convocaras a esta reunión, Amelia? -uno de los jefes de departamento preguntó. Desde la renuncia de Fudge y su subsecuente… suicidio, los jefes de los departamentos han estado dirigiendo el gobierno.

—Tengo a un hombre muerto en una de mis celdas —Madame Bones replicó— y ha accedido a decirme todo lo que sabe sobre Voldemort con la condición de que no sea sentenciado a muerte.

—¿Entonces por qué nos concierne? —el hombre pregunto lentamente— Parece que es asunto de tu departamento.

—Antes de responder eso, déjenme preguntarles algo —Amelia respondió con una sonrisa—, ¿alguno de ustedes ha notado que los accidentes en el Ministerio han sido altas en las últimas semanas?

—Perdí a cinco de los míos —el hombre confirmó—. Todo gracias a las políticas del idiota de Fudge de ignorar el problema esperando que desaparezca.

—siete de mi departamento —otro dijo—. Cuadro de ellos en un accidente que involucraba quince onzas de pudin.

—¿Pudín?

—Varios de ellos eran mortífagos —Amelia replicó para regresar la reunión al tema— de acuerdo con la información dada de mis Fuentes. Al menos algunos de ellos estaban trabajando para el Señor Black, y no tengo idea de cuál es la lista real de muertes.

—¿Nuestros departamentos aún están comprometidos? —Arthur habló por primera vez en la reunión.

—No lo sé —Amelia admitió frunciendo el ceño—. Pero creo que sería buena idea investigar el asunto.

—¿En verdad cree que el Señor Black les permitirá permanecer vivos? —Arthur se preguntó— No ha dejado muchos sobrevivientes en el pasado.

—No lo sé —Amelia respondió—, pero ya le he pedido a Moody que lo revise.

—El Señor Black ayuda a aquellos que se ayudan a sí mismos…

—Entonces ¿cuál es el problema? —Arthur preguntó— Parece que tienen todo bajo control.

—El problema son los juicios de la última guerra -Amelia explicó—. Tenemos al menos un hombre inocente que fue a prisión por crímenes que no cometió, tenemos otro que sabemos ahora escapó de prisión con la ayuda de un oficial del ministerio, y es de conocimiento general que varios mortífagos pagaron para escapar del beso.

—¿Qué es lo que está intentando decir? —uno de los subordinados de Arthur preguntó.

—Digo que ya va siendo hora que miremos la manera en que conducimos los juicios en nuestro mundo —Amelia replicó— ya va siendo hora de que actualicemos nuestras leyes y procedimientos para que estas burlas a la justicia no puedan suceder de nuevo.

—De acuerdo —Arthur dijo rápidamente—. También me gustaría que se revisaran los juicios de la pasada guerra.

—Quiero todo juicio revisado —Amelia replicó—. Comenzaremos con los que aún tienen gente en la prisión y trabajaremos desde ahí.

—¿Entonces para qué nos necesitas? —uno de los jefes de departamento dijo frunciendo el ceño.

—Que estén de acuerdo —Bones respondió—. Seamos honestos, el Señor Black quitó a nuestro jefe. Varios de nosotros solo estamos trabajando como jefes de departamento porque no hay ministro que confirme nuestras asignaciones y el resto fueron removidos de la cadena de mano por el idiota de Fudge estaba demasiado asustado de que alguno de nosotros quisiera su puesto. El Señor Black asesinó o desapareció a todo en la cadena normal de mando y las leyes del Ministerio son tan confusas que nos tomará meses entender quien se supone que esté a cargo. Tanto como nos guste o no, este grupo tiene el control efectivo del Ministerio hasta tengamos un nuevo Ministro.

—¿Qué es lo que quiere decir, Amelia? —Arhtur preguntó, su boca d repente seca.

—Estoy diciendo que necesito su aceptación antes de hacer algo —Amelia dijo—. Me niego a actuar sin una votación de la mayoría, hacerlo de otra manera causaría algunas cosas muy desafortunadas.

—Aceptó —Arthur dijo—. No creo que ninguno de nosotros quiera ser el nuevo Fudge.

—Muéstrenme sus manos —Amelia habló alto—. Todos a favor de mi plan… supongo que la moción pasa. En nuestro siguiente tema de trabajo, necesitamos un nuevo Ministro. ¿Alguien tiene una idea de cómo encontrar quién se supone que está a cargo? He estado buscando en el desastre que Fudge nos dejo y no puedo encontrar ni pies ni cabeza.

—Podríamos intentar preguntarle a mi hijo —Arthur sugirió—. Él trabajó como el asistente de Fudge.

—Y también es un agente del Señor Black —Amelia dijo con una sonrisa amplia.


—Muy bien —Harry habló—, creo que es hora de comenzar.

Los estudiantes de Harry se giraron haciaéel con miradas de anticipación.

—¿Qué vamos a hacer hoy, Harry?

—Práctica de duelo —Harry respondió—. Recuerden las reglas.

—Solo es trampa si el otro lo hace —los estudiantes respondieron con una sonrisa.

—Correcto —Harry dijo—. La única ventaja injusta es la que no tienes. Esto no es un juego, es guerra. La otra regla a recordar es que hacérselo al otro antes de que lo hagan a ti.

Los estudiantes señalaron el haber entendido y se dividieron en grupos. Harry observó como los estudiantes practicaban las habilidades que les había estado enseñando y una sonrisa se formó en su rostro, este no era un grupo que llevaría voluntariamente a la batalla pero era un grupo que sorprendería cualquier ataque mortífago, con suerte, lo suficiente para que la ayuda llegara.

—Harry —Hannah dijo— ¿Podría hablar contigo un momento?

—Seguro —Harry accedió—, ven.

Hannah se lamió los labios nerviosamente y se acercó a Harry.

—No sé cómo decir esto.

—Solo dilo —Harry le sugirió—, y continuamos de ahí.

—Lo siento —Hannah hablo lentamente—. Sé que te estoy decepcionando pero… pero no creo que pueda matar a alguien. Lo siento tanto Harry, yo… yo… dejaré el grupo si quieres.

—¿Por qué harías eso? —Harry preguntó con una mirada confundida.

—Porque no puedo pelear —Hannah lloró—. Soy inútil para ti y decepcionaré a todos.

—Ese no es un problema, Hannah —Harry tranquilizó a su amiga—. ¿Sabes por qué me tomó el tiempo de entrenar este grupo?

—Para que tengas más personas de tu lado cuando te enfrentes a Vold.. Voldemort —Hannah respondió con nerviosismo.

—No —dijo Harry—. Es para que todos ustedes tengan una mejor oportunidad de defenderse si lo peor sucede. No tengo ninguna intención de llevar a ninguno de ustedes a la batalla y para ser honesto, no tendría ni idea de cómo dirigirlos.

—¿Entonces qué hay de la demostración? —Hannah se tranquilizó.

—Fue la manera más rápida en la que pude pensar de cómo mostrarles a todos cuan serio es el asunto —Harry explicó—. No quiero que alguien juegue con estas cosas que les estoy enseñando, es magia peligrosa y no debería de ser utilizada para jugar.

—Gracias, Harry —Hannah dijo con alivio—. ¿Pero qué debería hacer yo? No quiero lastimar a nadie y no quiero dejar el grupo.

—Se creativa —Harry le sugirió—. Lav ganó un duelo con un encantamiento para ampliar el busco, no necesitas lastimar a la gente para ganar un duelo.

—Puedo hacer eso —Hannah aceptó—. ¿Qué quieres que haga cuando les estén enseñando los hechizos avanzados?

—No te hará daño aprenderlos —Harry le dijo encogiéndose de hombros—, pero si no quieres entonces te sugiero que encuentres algo más que estudiar, me temo que no seré de mucha ayuda si quieres aprender algo como pociones o de curación pero lo intentaré.

—¿Curación? —Hannah preguntó con una sonrisa.

—Podría ser útil tener a alguien que pueda hacer algo de curaciones —Harry accedió—. Pensándolo bien, probablemente será lo mejor si todos aprendemos un poco de magia curativa.

—Y sería bastante bueno saber cómo curar antes de tener niños —Hannah dijo entusiasta.

—Tú y Ron van más enserio de lo que pensaba, ¿eh? —Harry preguntó con una sonrisita.

—Yo, este —Hannah soltó—. No es lo que piensas.

—¿Oh?

—Siempre he querido una familia grande —Hannah explicó—. Es una de las ocas que me atrajo a Ron, ya sabes que tan grandes tienden a ser las familias Weasley.

—Lo sé —Harry concedió—. Y creo que son el uno para el otro.

—No somos algo tan serio pero es algo en lo que pensar ¿o no? —Hannah preguntó nerviosa— ¿No crees que sea rara por pensar en esas cosas, verdad?

—Creo que aún eres joven —Harry dijo lentamente— y también creo que están en la edad cuando es normal pensar en lo que tu futuro pueda traer.

—Gracias, Harry —Hannah dijo con rapidez. Sonrojándose, la muchacha se acercó y besó a Harry en la mejilla—. Eres un buen amigo.

—Me alegra poder ayudar —Harry respondió. Revisando su reloj, se dio cuenta que el tiempo que había asignado para la clase normal se estaba terminando. El muchacho respiró profundamente y subió el volumen de su voz para ser escuchado por encima de la multitud—. Muy bien, parece ser que el tiempo se nos ha acabado. Alguien tiene alguna pregunta?

—¿Está ben si venimos aquí a practicar más tarde? —uno de los de primer año preguntó— Me estoy divirtiendo tanto en el duelo que no quiero parar.

—No veo por qué no —Harry respondió—. Solo asegúrense de traer un par de amigos, uno con el cuál practicar y otro para que este cerca en caso de accidentes. Otra cosa que pudiera hacer es pedirle a su Jefe de Casa concejos, conozco al menos un par de ellos que son duelistas expertos. Si no hay nada más… muy bien, quédense con sus varitas de práctica e intenten hacer algo de estudio individual antes de la siguiente clase. Me gustaría que todos investigaran un hechizo de curación para nuestra siguiente junta. Adiós y buena suerte.

El grupo avanzado observó en silencia mientras los otros estudiantes abandonaban la sala y Ron habló después de que el lugar se vaciara.

—¿Qué vamos a aprender hoy, Harry?

—Necesito unos muñecos de práctica en la esquina —Harry dijo con una sonrisa—. Observen muy de cerca —Harry agitó su varita y murmuró un encantamiento por lo bajo causando que una bola de energía negra saliera disparada de la punta de su varita hacia los objetivos.

—¿Qué demonios fue eso? —ron preguntó en sorpresa.

—Magia de batalla rusa —Hermione murmuró.

—Eso es correcto, Hermione —Harry dijo orgulloso—. La magia de batalla rusa fue diseñada para ser usada por reclutas medio entrenados. Es la manera más fácil de causar mucho daño a muchas personas. Se vio muy usada en la batalla de invierno por las tropas de ambos bandos y uno poco menos usada en las guerras posteriores debido a las purgas.

—Harry —Hermione dijo lentamente— ¿Dónde aprendiste…?

—¿Ese es el único hechizo? —Ron demandó ruidosamente— ¿Qué hay de hechizos defensivos?

—La defensa no es tan buena —Harry respondió—. El movimiento de varita para este hechizo es un pequeño golpe rápido hacia el objetivo y la encantación es…


En la sala de maestros, los Profesores estaban teniendo la primera junta del año.

—Han pasado varias semanas desde que inicio el ciclo —Dumbledore dijo con una sonrisa— ¿Cómo les está yendo a nuestros nuevos estudiantes?

—Tenemos un buen grupo este año —McGonagall habló.

—Buen —Dumbledore dijo entusiasmado— ¿qué hay de los otros estudiantes?

—No he tenido problemas —Minerva dijo con una sonrisa— ¿Severus?

—Ha sido un año… tranquilo —Snape admitió frunciendo el ceño.

—¿Cómo han estado sus clases, Profesor Hamilton? —Dumbledore se giró hacia el maestro más nuevo.

—Sorprendente —Hamilton respondió rápido—. El muchacho Potter es sobresaliente, es como si el material fuese escrito por él.

—Harry siempre ha sido bueno en defensa —McGonagall agregó con aire de suficiencia—. ¿Qué hay de la señorita Granger?

—Pasa la mayor parte del tiempo mirando al joven Potter —Hamilton respondió.

—Hormonas —Snape se burló.

—No lo creo —Hamilton dijo antes de que McGonagall tuviera oportunidad de responder—. Parece más como que está preocupada por algo.

—El señor Potter… Harry —McGonagall corrigió—, ha estado actuando un poco extraño desde que regreso de las vacaciones de verano —la habitación se quedó en un silencio incomodo hasta que McGonagall lo rompió con su siguiente pregunta—. ¿En quién más has puesto el ojo?

—Lavander Brown —Hamilton dijo con una sonrisa—. Hasta el momento, ella es la única que tiene una oportunidad de vencer a Potter como la primera de la clase.

—¿Lavander Brown? —Minerva preguntó sorprendida.

—Ella ganó un duelo con un encantamiento cosmético —Hamilton explicó—. Y cuando asigné ensayos sobre defensa creativa sus amigas tuvieron las mejores ideas, una de ellas mencionó utilizar un encantamiento de limpieza para cegar a sus oponentes y otra especulo en los posibles usos de los encantamientos de cocina.

—¿Qué tiene que ver eso con la señorita Brown? —Dumbledore preguntó con una sonrisa expectante.

—Les pregunté a las chicas de dónde sacaron las ideas —Hamilton respondió igual con una sonrisa—, todas me dijeron que no pudieron haber pensado en alguno sin la ayuda de su buena amiga Lavander.

—¿En serio? —McGonagall preguntó en sorpresa— Quizás juzgué mal a esa muchacha.

—Solo necesita la motivación correcta —Hamilton explicó—. Conoce mucho de encantamientos cosméticos y deberían haber visto la manera en que su rostro se iluminó cuando escuchó como el Señor Black uso un encantamiento para broncear para matar a un grupo de vampiros.

—Ella se dio cuenta que todo lo que desperdició en aprender cómo ser bonita podía ser usado para algo útil —Snape tradujo—. Es bueno ver a uno de tus estudiantes utilizando su cerebro, Minerva.

—Pero gracias, Severus —McGonagall dijo orgullosa.

—Si tan solo utilizara ese recién revelado cerebro en pociones —Snape terminó con un suspiró—, Podría haber sido muy buena si tan solo el sombrero la hubiera puesto en la casa correcta.

—Continuando —Dumbledore interrumpió rápidamente para evitar la discusión que se estaba formando.


Hermione se despertó temprano esa mañana y se apresuró a bajar a la sala común para atrapar a Harry antes de que se fuera a desayunar. Su amigo había salido de la reunión de defensa antes de que tuviera oportunidad de acorralarlo y preguntarle en dónde había aprendido sobre hechizos rusos.

—Oye, Hermione —Ron habló mientras bajaba las escaleras—, ¿qué están haciendo levantada tan temprano?

—¿Qué estás haciendo TÚ levantado tan temprano? —Hermione contraatacó.

—Voy a encontrarme con Hannah —Ron respondió con una sonrisa—. ¿Qué están haciendo aquí abajo?

—Esperando a Harry —Hermione admitió.

—Oh, bueno, él no va a venir —Ron dijo.

—¿Qué quieres decir? —Hermione preguntó seria.

—Ya bajó a desayunar —Ron explicó—. Se ha estado despertando temprano, antes que todos los demás este año, yo creo que ha estado buscando nuevos hechizos en la biblioteca.

—Maldición —Hermione gruño.

—¿Hermione? —los ojos de Ron se abrieron en sorpresa.

—¿Qué? —Hermione explotó e inmediatamente se arrepintió—. Lamento eso, Ron.

—Está bien —Ron dijo consternado—. ¿Por qué no me dices que te tiene tan preocupada esta mañana?

—Quería preguntarle a Harry donde aprendió esos hechizos rusos que nos enseñó —ella admitió.

—¿Querías saber si los aprendió del mismo libro que tú? —Ron preguntó.

—No —Hermione dijo—. No los aprendí de un libro.

—¿No los aprendiste de un libro? —Ron preguntó incrédulo— Entonces ¿de dónde?

—El Señor Black me rescató y a Tonks de un grupo de mortífagos este verano —Hermione dijo lentamente—, el Señor Black hizo el que Profesor nos rescatara.

—¿Qué pasó después? —Ron demandó— ¿te lastimaron? ¿Por qué no me dijiste?

—No terminé lastimada y no quería preocuparte —Hermione explicó.

—¿Entonces qué paso después? —Ron preguntó, el latido de su corazón regresando a la normalidad.

—Miramos desde la distancia como el Señor Black mataba a los mortífagos —Hermione respondió—. Usó algún tipo de objeto explosivo primero y luego los golpeó con un montón de hechizos rusos.

—Oh —Ron dijo entendiendo—. Puedo que los haya aprendido en la boda de Percy.

—Quizás —Hermione aceptó—, pero quiero escuchar que tiene que decir.

—Solo no lo provoques mucho —Ron ordenó.

—No lo haré —Hermione prometió.

—Genial —Ron dijo contento—. Vamos a encontrarnos con Hannah y a desayunar.

—¿Es en todo lo que piensas? —Hermione le provocó— Te vas a poner gordo si sigues comiendo así.

—Solo estás celosa de mi figura afeminada —Ron le respondió mientras salían por el retrato de la Señora Gorda, hacia la sala común del Hufflepuff.

—¿Qué pensará Hannah cuando escuche eso? —Hermione preguntó con horror actuado— Debe ser difícil para una muchacha el tener que competir con su novio de esa manera.

—Ella es una muchacha fuerte —Ron dijo encogiéndose de hombros—. Lo superará.

—Yo… —Hermione se interrumpió cuando uno de los nuevos de primero se acercó.

—Disculpen —el de primero año les interrumpió—, ¿podrían ayudarme?

—¿Qué necesitas? —Hermione le preguntó con una sonrisa amigable.

—Perdí mi sapo —el de primero dijo con lentitud— y me preguntaba ¿si podrían ayudarme a encontrarlo?

—Por supuesto que sí —Hermione accedió.

—Gracias —el de primero dijo feliz—. No quiero ir con los Prefectos de Slytherin porque tengo miedo de que se burlen de mí de nuevo.

—Bueno, yo no me burlaré de ti -Hermione le aseguró al joven estudiante. Sus ojos se dirigieron hacia el escudo verde y plateado en su túnica.

—Tengo que ir a encontrarme con Hannah —ron habló—. Te veo después, Hermione.

—Hasta después, Ron —Hermione se despidió-

—Por aquí —el de primero dijo calladamente—. Está en las mazmorras.

—Eso es de esperarse —Hermione le aseguró al pequeño—. A los sapos les gustan los lugares oscuros y húmedos, y no está muy lejos de tu sala común.

Hermione siguió al de primero por varias escalinatas y por un laberinto de corredores.

—Lo vi por última vez en esta habitación —el de primero explicó mientras pasiva por una entrada entre las sombras.

—Entonces será mejor que miremos aquí —Hermione accedió. Su sonrisa desapareció cuando se dio cuenta que la habitación no estaba vacía.

—Hola, sangre sucia —Draco dijo con desprecio—. Interesante encontrarte aquí.

—Dijiste que me lo darías —la voz del de primero tembló mientras hablaba.

—Ten —Draco aventó al sapo a través de la habitación—. Ahora vete y espera con los otros… no será bueno para ti si intentas ir a otro lado.

—Lo siento —el de primero susurró mientras se apresuraba pasando por un lado de Hermione.

—Está bien —Hermione le susurró de vuelta.

—Es tiempo de demostrar una vez por todas que los de tu tipo no tienen un lugar en mi mundo —Draco se burló. Te reto a un duelo.

—¿Quieres tener un duelo conmigo? —Hermione le preguntó divertida.

—Quiero demostrar que un pura sangre puede vencer a un sangre sucia cualquier día —Draco corrigió—. Eres la mejor sangre sucia en la escuela así que eres la mejor para utilizar en mi demostración.

—¿Qué te hace pensar que participaré de esta farsa? —Hermione dijo con una sonrisa.

—Porque Potter piensa que el señor oscuro te tiene —Draco dijo alegremente—. Si no regresas al gran comedor pronto entonces será muy tarde para detenerlo.

—¿Qué? —la voz de Hermione se volvió seria.

—No tengo intención de dejarte salir de esta habitación — Draco continuó—. ¿Segura que no quieres un duelo?

—Bien —Hermione escupió—. Vamos a hacerlo.

Draco se tomó un segundo para ajustar su agarre y comenzó a agitar su varita en un movimiento complejo. Una sonrisa burlona adornaba sus labios en anticipación mientas pensaba lo que estaba por sucederle a la pequeña despreciable sangre sucia.

Hermione frunció más el ceño al reconocer el hechizo que Draco estaba por lanzar. Ella levantó su varita y se preparó para lanzar un encantamiento rápido para interrumpir la preparación de Draco y, con suerte, terminar el duelo antes de que tuviera oportunidad de comenzar.


N/T: Bien, solo nos resta un capítulo :D Muchas gracias por las personas que aún siguen comentando a pesar del tiempo ¡Feliz inicio de año!