CAPITULO 41
Torke llevaba consigo un escudo de bronce y un mazo hecho del mismo metal, el oso se detiene hasta llegar a un edificio de dos pisos, estatuas de Sapiens guerreros decoraba el lugar y la entrada consistía en una puerta doble con una vidriera arriba suyo. El herrero había llegado a la sede del gremio de aventureros de Arquion.
El joven úrsido se acercó a un mostrado atendido por un roedor y una hermosa gata, en donde hizo el registro para convertirse en aventurero, todo el procedimiento se completo en pocos minutos y pago los Divitys necesario para la tarifa, se había convertido oficialmente en un aventurero.
No había tiempo que perder, tan pronto termino el registro, se fue a ver el tablón de encargos, donde diversos trabajos estaban inscriptos en piedras hermosas blancas que con escritos en un color negro. Eligio el encargo después de un breve vistazo y se lo comunicó a la recepcionista felina, quien procede a quitar la piedra blanca con dicho encargo grabado.
—(Es oficial, he tomado mi primer encargo, ahora debo completarlo) -Se dijo el úrsido en sus pensamientos con determinación
[—]
Su trabajo lo llevo a unas llanuras ubicadas a unos cuantos kilómetros de Arquion, en donde unas criaturas montaron una madriguera en el suelo cerca de un grueso árbol, tan pronto el oso se acercó, se revela un agujero camuflado ingeniosamente con pasto falso.
Del agujero salen criaturas humanoides de una altura de 90 centímetros, una piel verde, larga nariz, no tenían cabello y sus orejas eran puntiagudas, no llevaban nada de ropa lo que dejaba su miembro al descubierto. Empuñaban en sus manos con cierto grado de inteligencia, armas como espadas cortas y lanzas, aunque estas lucían en un estado casi oxidado, se encontraban a escena un total de 12 de estas criaturas.
—Goblin…
El trabajo que Torke acepto consistía en eliminar una presunta guarida de goblin en cierta ubicación, estas criaturas eran conocidas por asaltar a viajeros y comerciantes, robar comida y toda clase víveres, para luego volver a su guarida con todo el botín. Tales criaturas son consideradas una amenaza de bajo nivel, siendo uno de los trabajos más comunes para aventureros novatos.
Los goblin tenían menos fuerza que un Sapien adolescente promedio, pero no por ello significaba que serian pan comido, la autentica amenaza de estas criaturas estaba en sus números, dichos seres son de abundar en un área en cantidad. Los novatos suelen confiarse en poder acabar con varios de ellos, pero la superioridad numérica de estas criaturas, es la que ha jugado un papel determinante que le arrebato la vida a muchos novatos.
La paga por cazar a goblin es curiosamente, la más alta entre los primeros trabajos de bajo nivel, la razón es simple, aunque era una labor accesible a cualquier aventurero, muchos novatos han caído en tales encargos. Es por eso, que el valor de la caza de goblin aumento con el tiempo, algunos novatos siguen subestimando a estas criaturas, pero otros, con cautela, prefieren no arriesgarse a pesar de ser una buena paga para lidiar con criaturas débiles.
—(¡Aquí voy!) -Exclamo el oso con su espíritu de lucha en alto.
Arremetiendo con su mazo, consigue golpear a uno de los goblin en la cabeza mandándolo a volar algunos metros, consiguiendo eliminar al primero de ellos.
—(Va uno, faltan 11).
Las criaturas pronto empezaron a rodear a Torke, lo cual fue un descuido suyo, cuando se lidia con tales criaturas estando en solitario, nunca deben dejar que le rodeen, el oso fue consciente y sintió la presión de tenerlos a su alrededor. Uno de ellos cargo a sus espaldas con la lanza que portaba.
Torke lo sintió, y con rápidos reflejos se dio vuelta, se protegió con su escudo de bronce quien recibió de lleno todo el impacto, la punta de la lanza del goblin se hace pedazos, aquella arma punzante estaba en un estado deplorable, frente al escudo en perfectas condiciones del oso, nada pudo hacerle a su defensa. Torke contrataca y acierta dándole a la criatura en el pecho, eliminándolo.
—(Solo 10 más…)
Dos Goblin le atacaban desde flancos diferentes, uno a su izquierda y otro a su derecha, uno con una espada y el otro con una lanza, Torke se protege del lancero con su escudo e intercepta al de la espada con su maza. Tanto la lanza y escudo en malas condiciones son destruidos por el impacto, y el oso contrataca con rapidez a ambas criaturas, eliminándoles.
—(¡Solo 8 y habré terminado!).
Dos vuelven a atacarle desde distintos puntos, uno de frente y el otro de espaldas, ambos eran lanceros, las criaturas cargan con un grito de batalla y con todas sus fuerzas y rapidez. Torke hace algo astuto y cuando estaban a escasos centímetros de alcanzarle, se hace a un lado con celeridad y observa como ellos se impactan entre sí, atravesando con sus propias armas.
—(Increíble, pero funciono…)
La inteligencia de los goblin era limitada, cuando se lanzan al ataque, cargan con todo sin mediarlo mucho, la moral del oso se levanta aun más luego de haber conseguido eliminar a la mitad de ellos. El oso entonces toma la ofensiva, y corre para atacar al más cercano con su maza.
Carga aquel golpe con todas sus fuerzas, apuntando al cráneo de la criatura, pero su confianza pronto es consumida por inquietud, cuando aquel goblin salta hacia atrás con los reflejos suficientes para esquivarlo. Cuando miro aquella vil sonrisa del humanoide verde, el oso sintió una sensación de ansiedad carcomer su moral.
Antes de que pudiera darse cuenta, tres goblin le toman por sorpresa y saltan hacia su maza, arrebolándole su arma, con solo el escudo, se defiende de un espadazo a sus espaldas, para luego embestir con esta a su atacan monstruoso para hacerle retroceder. El miedo empezó a invadir al oso, tenia que recuperar la maza si quería conseguir vencer.
Volteo para encontrar que uno de ellos la tenía, aquel piel verde enano reía con un tono burlón, haciendo que Torke se enojara y se prepara para cargar contra él, utilizando únicamente su escudo, pero tan pronto sintió algo puntiagudo tocarle su cuello, el úrsido se agobia y cesa toda hostilidad. Dos goblin lanceros se habían ubicado a su retaguardia, sus lanzas estaban sobre su cuello, indicándole en forma de amenaza, que si intentaba algún movimiento sospechoso contra ellos, su cuello seria atravesado y eso conduciría al fin del oso.
Mientras los lanceros le mantenían quiero, los demás goblin le quitan al úrsido su escudo, Torke estaba totalmente desarmado, con las armas de los pequeños monstruos apuntando contra él, como su prisionero. Uno de los goblin le obliga a agacharse, para luego hacer que se pusiera en cuatro patas, cuando vio el propósito de aquello, el oso tembló.
Los penes flácidos de aquellas criaturas palpitan y pronto se ponen duro, todos al unísono estaban erecto, con su lengua fuera y boca babeante, pensamientos impuros hacen eco en sus salvajes mentes. Los goblin tenían una mala fama características, todas sus víctimas, aquellos que eran asaltados por estas viles criaturas y no asesinadas en el acto, se convierten en sus juguetes sexuales.
Estos pequeños monstruosos eran conocidos por ser depravados sexuales, capturaban a cuantos podían, para llevárselo a su guarida y saciar sus más bajos instintos perversos de sexo. Todos sus prisioneros eran violados todos los días, penetrado en cada orificio e impregnado de su semen quienes algunos aseguran que tenia un olor muy fuerte.
Cuando Torke sintió como sus pantalones eran bajados y ropa interior retirada dejando su culo al descubierto, intento resistirse, pero la punta de una espada y una lanza sobre su cuello, hizo que cesara todo intento. Un dedo fue metido en su ano, quien escarbaba su interior, luego una lengua empezó a saborearle para humedecer de baba.
—(Miserables… están lubricándome para prepárame).
El oso maldecía en lo más recóndito de su mente, subestimo la situación y ahora se encontraba a merced de las criaturas que debía subyugar, tenia miedo y con horror temblaba de pensar el futuro que le aguardaba. Uno en donde todos los días seria violado sin fin, hasta que finalmente, los goblin se cancel de él y decidan deshacerse, matándole y comiendo su carne.
—(No… ¡no quiero que eso suceda!).
Pronto oye un sonido provenir del agujero que era la madriguera, para sorpresa del úrsido, había un decimo tercer goblin, pero este lucia diferente del resto, en lugar de tener una piel verde, esta tenía una piel de color gris.
—(¡No es posible!... ¿¡uno de esos se encuentra aquí!?).
Con la aparición de un goblin gris, todo el panorama se volvió en incertidumbre, aquellas criaturas eran una variante del goblin de piel verde, los "pieles grises" como son llamados, destacaban por tener una peligrosa habilidad. Estos seres son capaces de crear un fluido verde en sus cuerpos que actúan con propiedades venenosas.
Los pieles grises pueden producir una ponzoña capaz de entorpecer los sentidos de un Sapien, o incluso paralizar extremidades, son una amenaza considerable, y aunque su numero es reducido, si se encuentran entre un grupo de goblin, entonces son considerables un peligro al nivel de un aventureros de categoría II.
—(¡El encargo no dijo nada de que hubiera un piel gris!, ¡todos debían ser goblin ordinarios!) -Pensó el úrsido con angustia.
Una de las posibilidades que puede surgir de tomar un trabajo de subyugar goblin, es que sin previo aviso o de manera inesperada, el grupo de goblin al cual deben lidiar, albergue un piel gris entre los suyos. Era otras de las peligrosas anécdotas de ser un novato y elegir este tipo de trabajo.
Torke observo como el piel gris con su pene igual de erecto como sus compañeros, comienza a chorrear un liquido viscoso de la punta de su miembro, la cual junto en un pequeño frasco de arcilla que traía a la mano, esto no hizo sino aumentar las preocupaciones del oso. El veneno de los pieles grises varia, así como existen ponzoñas para debilitar o paralizar, también estos seres son conocidos por producir un afrodisiaco utilizados para imbuir a sus victimas en un poderoso estado de deseo sexual, para someterlos más fácilmente a sus depravados propósitos.
—No… por favor no… piedad…
Los goblin se reían con malicia ante las suplicas del oso, mientras el goblin gris se acercaba hacia él, con el frasco de arcilla lleno de su afrodisiaco, apuntaba a introducírselo en el ano del joven herrero. Torke impulsado por el miedo intento resistirse, solo para sentir como una lanza perforo levemente su hombro derecho y el dolor hizo que se detuviera en el acto.
Los goblin lo tenían a su merced, todo intento de resistencia harían que usaran sus armas contra él, ¿Torke se convertiría en una herramienta para el libido de estas criaturas?.
Continuara…
