El baño de arriba de casa de los Woodward estaba ocupado por Maddie que llevaba un par de minutos lavándose los dientes y preparándose para ir a clase. Aden que daba saltos en el pasillo tratando de atarse las ligas de una de sus deportivas había perdido la otra en algún lugar y en su lugar en el otro pie solo llevaba un calcetín.
Ilian cruzaba de su habitación a la suya desnudo de cintura para arriba con una camiseta sucia en la mano.
—¿Alguien ha visto mi camiseta gris esa que tiene las letras amarillas en forma de graffiti?
Maddie escupió la mezcla de agua, saliva y pasta de dientes sobre el lavabo y elevó la voz metiendo su cepillo de nuevo bajo el agua para lavarlo.
—¡Yo no!
—¿Aden? —gritó Ilian desde la habitación mientras algunas prendas volaban hacia atrás desde una silla llena de ropa situada en una esquina del cuarto junto a la ventana.
Aden que miro hacia abajo viendo la camiseta que buscaba Ilian puesta en su cuerpo puso una cara y se cerro la cazadora.
—¡Ni idea!
Ilian puso cara de fastidio al escucharles desde la habitación, y finalmente opto por una camiseta azul y verde que estaba enrollada entre la ropa de la silla y la cual se llevo a la nariz de inmediato para olerla comprobando que estuviese limpia.
Sacudiéndola un poco Ilian se la empezó a poner viendo salir a Maddie del baño con una camiseta ajustada roja de manga larga que le resaltaba mucho el pecho y un par de pantalones negros llenos de bolsillos el cual resaltaba la curva de su cintura, y el cual reconoció de inmediato porque él mismo se lo había quitado más de una vez a Octavia.
—Eeeh, perdona —le dijo Ilian a su hermana pequeña frunciendo ligeramente el ceño un poco a cuadros viendo a Maddie de lo más contenta yendo a ponerse un par de pendientes—. ¿Vas a clase o acaso quieres que te acerque al club con Lexa?
Maddie que no veía nada malo en aquella ropa, se miró e hizo un gesto ya que iba de lo más tapada.
—¿Qué tiene de malo como voy vestida? —le preguntó ella sin entender a que se refería quedandosele viendo un tanto confusa—. Es ropa de la que me dio, Octavia.
Si, eso bien lo sabía Ilian que no podía evitar mirar a su hermana vestida así y que le recordase la clase de cosas que había hecho Octavia vestida así con él.
—Lo sé —le dijo Ilian dirigiéndose a la cómoda de Aden junto a su cama a por un par de calcetines—. Cámbiate, antes de que a los chicos de tu clase les de un infarto y otro a mi de paso.
—De eso nada —protestó Maddie al oírle terminando de ponerse uno de los pendientes viendo entrar a Aden para buscar bajo la cama la otra deportiva.
—Joder, ¿pero donde coño habré metido la otra deportiva?
—Eh, Aden —le llamo Maddie haciendo un gesto viendo a su hermano arrodillarse en el suelo para mirar bajo la cama, él adolescente la miro y ella se señalo con las manos—. ¿Crees que voy mal para ir a clase?
Aden que la miro fugazmente metió la mano bajo la cama tanteando hasta dar con uno de los finos cordones y tratar de tirar de él para alcanzar la zapatilla deportiva.
—Nah —comentó él como si nada encogiéndose de un hombro tirando un poco del cordón—. A mi me parece que te queda bien.
Ilian que no esperaba aquella respuesta miro a su hermano pequeño, y luego a su hermana de inmediato.
—¡Gracias! —le sonrió Maddie a Aden y luego a Ilian orgullosa y triunfante—. ¿Lo ves? —le dijo ella a la vez que pasaba por su lado para coger sus libros y su mochila del suelo—. Esta ropa no tiene nada de malo, a nadie va a darle un infarto por verme vestida así, superalo.
Maddie salió por la puerta como si nada e Ilian permaneció allí de pie con cara de circunstancias, Aden que al fin pudo sacar la deportiva de debajo del fondo de la cama se sentó en el suelo disponiéndose a colocársela en el pie echándole un fugaz vistazo a su hermano.
—A las chicas les gusta esa clase de ropa —le resto importancia Aden aflojando las ligas para meter el pie medio sonriéndose al ver la cara de Ilian—. Y no veo que te quejes mucho cuando es Octavia quien la usa.
—Octavia ni es mi hermana pequeña —se excuso Ilian rápidamente defendiéndose de su tono—. Ni tiene quince años.
Aden que soltó una risa casi para si al oírle se sonrió cómplicemente comenzando a calzarse la deportiva.
—Joder, ya te digo —no pudo evitar murmurar Aden sin perder la sonrisita empezando a atarse los cordones—. Si los tuviese sin duda me pegaría a su culo, y no pararía hasta conseguir que saliese conmigo.
Ilian que le lanzó una mirada a su hermano sintiendo una punzada de celos en el pecho fue a responderle una bordearía, pero se dio cuenta de que solo era Aden y que solo hablaba como lo haría cualquier crío de su edad ante una chica como aquella.
Armándose de toda la paciencia del mundo, Ilian se llevo dos dedos al tabique de la nariz y mentalmente quiso contar treinta pero no llego ni a dos.
—Vete a clase, Aden —le dijo lentamente viendo al chico levantarse e ir a por su mochila junto a la puerta cogiendo un libro del escritorio ajeno a lo que estaba pasando a Ilian hacerle por su mente solo de imaginarle de esa forma cerca de su Octavia.
—Si, si ya me voy —dijo Aden colgándose la mochila saliendo por la puerta.
Ilian que se mordía la lengua en ese momento, elevó un poco la voz en dirección al pasillo.
—¡Y no pierdas de vista a Maddie!
La risa que llego a sus oídos desde el final del pasillo hizo que Ilian frunciese el ceño irritándose algo más y chasqueo la lengua cerrando la cómoda de golpe.
Aden era un niño y Octavia no se iba a fijar nunca en él, ¿qué le preocupaba? ¿o peor aún por qué le molestaban tanto aquellas palabras que había dicho su hermano pequeño si ni siquiera eran la realidad?
—Joder... —murmuró Ilian pasándose las manos por la cara respirando hondo para intentar tranquilizarse un poco.
No estaba preparado para ver a Maddie luciendo como lucía Octavia, y desde luego no lo estaba para imaginar a su hermano teniendo algo con Octavia por muy pequeño que fuese.
—Es... es la falta de sueño Ilian, solo céntrate... —se susurro ignorando la pura y reveladora realidad—. Para nada estas celoso de Aden, no seas ridículo.
Aden que se asomo por la puerta olvidando coger su estuche, escuchó aquello ultimo y sonrió para si reconociendo como único chico que era después de Ilian en la familia que su hermano mayor estaba coladito por la mejor amiga de su hermana.
—Ah Ilian —Ilian que se sobresaltó no esperando la voz se volvió hacia la puerta repentinamente—. Que dice Octavia que a ver cuando le devuelves las bragas suyas que tienes escondidas bajo el cajón de tus calcetines.
Ilian que cambió la cara al escucharle cogió de encima de la cómoda una vieja figura en forma de oso de Maddie y se la lanzó con ganas.
Aden se agacho y la figura de plástico duro impacto por encima de su cabeza contra la puerta haciendo ruido al caer al suelo y Aden alargó la mano sin entrar del todo en la habitación hasta alcanzar el estuche marchándose a toda prisa entre risas.
Le encantaba hacer rabiar a su hermano, era tan fácil algunas veces...
Y a pesar de que Aden era solo un niño, bueno más bien ya todo un adolescente no era para nada idiota por mucho que a Ilian le gustase creer eso respecto al tema de Octavia y lo utilizaba algunas veces para fastidiarle.
¿Pero para qué estaban los hermanos pequeños si no?...
Continuara...
