CAPÍTULO CINCUENTA El Final
Ron estaba a mitad de camino de la salaba común de Hufflepuff cuando se encontró con su mejor amigo.
—Ey, Harry —Ron saludo a su amigo.
—Buenos días, Ron —Harry respondió—. ¿Vas a ver a Hannah?
—Sí —Ron aceptó—. He estado acompañándola a desayunar todos los días.
—Bien por… ¿es esa una lechuza verde viniendo hacia nosotros? —Harry preguntó sorprendido.
—Debe ser algo de Fred y George —Ron dijo riéndose—. Siempre están probando encantamientos extraños.
La lechuza se poso en una armadura y extendió su pata.
—Veamos qué quieren —Harry dijo con una sonrisa.
—Ten cuidado al abrirla, amigo —Ron le aconsejó.
El rostro de Harry se tensó mientras leía la carta.
—Bastardos.
—¿Qué pasa, Harry? —Ron preguntó nervioso.
—Es una nota de Voldemort —Harry respondió ausente—. Dice que ha secuestrado a Hermione.
—¿Qué? —Ron palideció.
—¿Cuándo fue la última vez que la viste? —Harry preguntó con calma.
—Como hace diez minutos —Ron respondió—. Se fue a ayudar a un Slytherin de primero a encontrar su sapo.
—Podrían haberle puesto un traslador —Harry sopesó.
—¿Qué vas a hacer Harry? —Ron preguntó.
—Traerla de regreso —Harry respondió desactivando el glamur de su brazalete y reactivando el campo SEP.
Los ojos de Ron se abrieron grandes mientras el cabello de Harry comenzaba a ponerse gris y obtuvo una breve imagen de un hombre más maduro antes de que las facciones de Harry se volvieran un borrón irreconocible.
—¿Quién… quién eres tú? —el pelirrojo preguntó nervioso,
—¿Yo? Solo un tipo —el extraño se puso una larga capa oscura— que necesita vacaciones.
—¿Dónde… dónde está Harry? —Ron preguntó, temeroso de la respuesta.
—Desapareció en algún momento este verano —el hombre extraño respondió—. Quizás algún día vaya a encontrarlo de nuevo, pero no ahora, ahora voy a acabar con unas cuantas personas.
—Espera —Ron llamó mientras el extraño comenzaba a dejar la habitación—. Llévame contigo, son mis amigos y quiero ayudar.
El hombre raro se detuvo y miró hacia atrás.
—No, no lo harás, si vienes conmigo entonces morirás. Ya sea tu cuerpo o tu alma, y no voy a ser responsable por eso, yo… he terminado demasiadas vidas como para querer agregarle otra a la lista.
—Al menos dime tu nombre —Ron le dijo.
El hombre se giró y atravesó el portal cuidado por el retrato.
—Señor Black.
—Shatterbone —Hermione dijo rápidamente. Una bola morada se disparó de la unta de l avarita de Hermione y destruyo la mano con la que Draco sujetaba su varita—. Accio varita —Hermione ignoró la varita de Draco mientras volaba por encima de cabeza y se acercó a su oponente.
—¿Cómo pudiste ganar? —Draco lloriqueó—. Soy un sangre pura, no debería ser posible que tú ganaras.
—Practico duelo con Harry todos los días —Hermione respondió con calma, la punta de su varita fija en el rostro de Draco—, y he pasado horas investigando nuevos hechizos. ¿Qué has hecho?
—Mi sangre debería haber hecho continuar el día -Draco dijo mientras protegía su mano arruinada—. No debería haber tenido oportunidad.
—Teoría interesante —Hermione dijo, su rostro tensándose mientras recordaba la razón del duelo—, ¿dónde está Harry?
—Muerto —Harry dijo burlón— o pronto lo estará de cualquier manera, solo espera… cuando el Lord Oscuro asuma su lugar por derecho como el regente del mundo, tendrás la oportunidad de unírtele en la muerte.
—Ignace —la punta de la varita de Hermione brilló roja—. ¿Sabes que hace este encantamiento? —Hermione continuó, ignorando la falta de respuesta de Draco— Fue desarrollado en 1642 para encender las pipas y cayó en desuso años después cuando las pipas de autoencendido estuvieron disponibles. Lo encontré en un libro oscuro sobre… bueno, supongo que no importa. ¿Dónde está Harry?
—Cállate, sangre sucia —Draco la miró malamente—. Voy a disfrutar mostrándote tu lugar después de que el Señor Oscuro mate a Potter.
—¿En serio? —Hermione puso la punta de su varita sobre el brazo de Draco causando que soltara un grito de dolor— Una cosa interesante sobre el encantamiento Ignace es que no causa daño a la varita que lo lanza. Esta es una mejora a algunos de los viejos hechizos de este tipo que algunas veces causaban daño a la punta debido al calor intenso producido… ¿Estás listo para decirme dónde está Harry?
—Vete al infierno, sangre sucia —Draco gritó, para luego volver a hacer cuando Hermione marcó su otro brazos.
—A la próxima que no obtenga una respuesta —el rostro de Hermione está libre de emociones—, voy a ponerla en tu ojo derecho.
—No puedes hacer esto —Draco se estremeció—. Irás a Azkaban.
—Si fueras a leer el código de duelos, creo que entrarías que puedo hacerte lo que quiera excepto por las tres imperdonables, y tengo mucha imaginación como para depender de un simple Crucio —Hermione movió la punta de su varita al ojo de Draco—. Última oportunidad para darme una respuesta.
—ESPERA —Draco comenzó a sollozar—. Mansión Malfoy. Le dije que estarías en la Mansión Malfoy.
—Eso no fue tan difícil, verdad Draco. Ahora déjame explicarte algo, hurón —los ojos de Hermione brillaron peligrosamente—, si Harry muere, tú mueres. Tú y tu familia entera dejara de existir, ¿me entendiste?
—Sí —Draco jadeó—, te entiendo.
—Bien —Hermione gruñó. Luego paralizó a Malfoy y salió de la sala, tenía que salvar a Harry de si mismo… de nuevo.
Mientras llegaba a los límites de los terrenos del castillo, Harry se detuvo a pensar. Metiendo su mano en su bolsillo, sacó el mapa de su padre y pasó un momento examinándolo.
—Uh —Harry se dijo—, sabía que Hermione era muy inteligente para caer en los trucos del hurón —mientras respiraba profundamente y miraba hacia el casillo, Harry tomó su decisión—. Supongo que ya es muy tarde para regresar —Harry murmuró—, he ido muy lejos y hecho demasiadas cosas, es hora de que esto termine.
Hermione salió rápido de la sala y directo a un grupo de mortífagos aprendices.
—¿Vas a algún lado, sangre sucia? —uno de ellos preguntó con una sonrisa.
—En verdad no quieren hacer esto —Hermione les dijo llanamente.
—Oh, pero sí queremos —otro no estuvo de acuerdo.
—¿Hay algún problema aquí? —una voz chillante preguntó de entre las sombras.
—¿Quién? —Hermione miró de reojo— ¿Dobby?
—Dobby está aquí —el elfo doméstico confirmó—. Todo está bajo control.
—Dobby —Hermione comenzó—, tienes que…
—Detrás de Dobby, señorita Hermi —Dobby ordenó—. Dobby tiene que sacar la basura ahora.
—¿Sacar la basura? —Hermione preguntó incrédula.
—Sí —el elfo se rió—. El Señor Black dice que es importante hacer comentarios ingeniosos antes de la batalla, a menos de que no lo haga una sorpresa.
—Ya veo —Hermione recordó la seriedad de la situación en la que estaban—, ve a buscar ayuda mientras yo…
—Es el trabajo de Dobby lidiar con ellos —el elfo doméstico respondió con firmeza.
—Pero no puedes… —Hermione observó atónita al elfo sacar una placa.
—Dobby trabaja ahora para el Señor Black —el elfo sonrió y activó la transformación—, y al Señor Black no le gustan los mortífagos.
Lo que le siguió podría ser descrito como una batalla de alguien cuya única experiencia había sido empujar a los compañeros más pequeños. Por lo tanto, fue afortunado que el lado contrario consistiera en su mayoría de miembros del bando de Draco. Varios de ellos quedaron atónitos al aprender que una docena de aspirantes a mortífagos mal entrenados no eran un reto para un elfo doméstico enojado.
—Eso se encarga de esto —Dobby asintió satisfecho mientras miraba la pila de enemigos derrotados—. Estén felices de que Dobby estuvo aquí y no el Señor Black, Dobby fue gentil, el Señor Black no lo hubiera sido.
—¿Gentil? —Hermione preguntó con una sonrisa.
—Dobby los dejó vivir —el elfo doméstico le miró con los ojos bien abiertos—. El Señor Black no hubiera sido tan generoso.
—¿Creí que los elfos domésticos no podían lastimar a los humanos?
—Excepto en defensa de sus amos —el pequeño elfo doméstico respondió rápidamente—. Dobby trabaja para el Señor Black, Dobby ahora está al servicio del mundo.
—Ya veo —Hermione intentó comprender ese pequeño pedazos de rara lógica—. Casi se me olvida, tenemos que detener a Harry, va hacia una trampa.
—Dobby ayudará —el elfo doméstico declaró—. Dobby conseguirá un ejército.
—Espera, yo… —Hermione habló mientras el elfo desaparecía—. Rayos.
Hermione corrió por varias escaleras antes de encontrarse con alguien finalmente en el gran comedor.
—RON —Hermione se deslizó frente a él hasta detenerse—. Harry va hacia una trampa, tenemos que ir a ayudarlo.
—No era Harry —Ron respondió con voz muerta—. Él dijo que Harry estaba desaparecido.
—¿De qué estás hablando? —Hermione demandó— ¿Quién dijo eso?
—El Señor Black —Ron se giró para revelar sus ojos llenos de lágrimas—. Dijo que no sabía dónde estaba Harry, y luego se fue.
—¿Qué? —Hermione palideció—. Tenemos que ir con el Director.
—Quería ir con él —Ron continuó vacío—. Quería ir a pelear, para… encontrar a Harry. O… o vengarlo, pero él dijo no.
—Ron —Hermione parpadeó para detener sus propias lágrimas—. He llamado al ED, vamos ir a buscar a Harry… ¿vienes con nosotros?
—Iré hasta el infierno si es necesario —Ron respiró profundamente—. Si ni siquiera el Señor Black puede encontrar a Harry entonces significa que los mortífagos lo tienes, vamos a traerlo de vuelta.
Un vitoreo fuerte resonó entre los miembros del Grupo de Estudio de Defensa que había llegado justo a tiempo para escuchar la declaración de Ron.
—Necesito cuatro voluntarios, cuatro en los que pueda confiar —Ron miró el pasillo—. No tú, Neville. Tengo algo diferente en mente para ti.
—¿Puedes confiar en tu hermana? —Ginny dio un paso al frente sonriendo.
—¿Y qué hay de mí, Ronald? —Luna le sonrió soñadoramente.
—Yo lo haré —Hannah dijo—. ¿Si no puedes confiar en un Hufflepuff, entonces en quien?
—Y supongo que yo seré el cuarto —Dean se acercó—. No puedo dejar que las chicas se lleven toda la diversión.
—Necesito que todos hagan esto —Ron les miró detenidamente—. No van a discutir sobre esto, es la cosa más importante que cualquiera aquí va a hacer y no voy a soportar ninguna impertinencia.
Los cuatro estudiantes asintieron y se prepararon para lo peor.
—Ginny, Luna, Hannah —Ron miró a las tres muchachas—. Vayan con los jefes de casa, díganles sobre lo que está sucediendo y a dónde vamos. Dean, tú vas con Dumbledore. No tendremos oportunidad sin él y la Orden.
Debido la seriedad de la situación, ninguno de los cuatro puso objeción. Aunque Ginny frunció el ceño ante la astucia de su hermano.
—¿A dónde vamos? —Neville preguntó, aliviado de que Ron le hubiera dicho que regresara a las filas.
—¿Hermione? —Ron se giró a su amiga con una mirada preocupada— Pensaste en eso ¿verdad?
—Mansión Malfoy —Hermione respiró profundamente—. Draco no podía esperar a decirme a donde ir.
—¿Qué hiciste? —Ron sonrió—. No puedo imaginar a Malfoy haciendo algo para ayudarnos.
—Lo único que tuve que hacer fue preguntarle de la manera correcta —Hermione dijo—, y después de un poco de sutileza, me dijo todo lo que quería saber.
—¿Aún está vivo? —la voz de Ron se volvió seria.
—Por ahora —Hermione asintió.
—Andando —Ron guió el camino—. Vamos a ver si podemos tomar la red flu desde las Tres Escobas.
—Puede que tengamos algo de ayuda del Señor Black y su gente —Hermione elevo la voz para ser escucha por todos—. Así que no lancen contra nadie que no traiga un mascara a menso que ellos les lancen primero.
—¿El Señor Black? —los estudiantes comenzaron a relajarse cuando su oportunidad de sobrevivir de un giro dramático— ¿Qué está haciendo allá?
—Supongo que va a matar a Voldemort —la voz de Ron tenía un tono de satisfacción—. Hizo contacto conmigo antes de partir.
—No tenemos tiempo para más —Hermione dijo—. Vámonos.
Los estudiantes marcharon de Hogwarts a través de los terrenos del castillo.
—¿Qué esta sucediendo? —un transeúnte le gritó al grupo de estudiantes mientras marcha por el único pueblo mágica del Reino Unido.
—Vamos a luchar contra Voldemort junto al Señor Black —uno de los estudiantes respondió.
—¿Qué? —dijo el transeúnte con incredulidad.
—Únase o quítese del camino —Ron ordenó—. Vamos a hacer del país un lugar seguro para la gente decente, puede unírsenos o dejarnos pasar.
—No puedo dejar que niños vayan a morir solos —el hombre dijo fatalista—. Vamos.
El grupo recogió unos cuantos miembros más antes de atravesar las puerta de las Tres Escobas y caminar hacia la chimenea.
Ron tomó un puñado de polvos flu y lo aventó a las flamas.
—Mansión Malfoy.
Harry arribó a la residencia Malfoy y camino a través de las pocas defensas como si no existieran. Caminando junto a los cuerpos de algunos mortífagos que se había interpuesto en su camino, Harry se dirigió hacia el área donde sentía una presencia oscura.
—Potter —el Señor Oscuro se levantó cuando Harry entró—. Tan amable de haber venido.
—Hola, Tom —los ojos de Harry brillaron con furia terrible.
—¿Estás aquí por la sangre sucia? —Voldemort sonrió—. Imagino que ella aún estar en Hogwarts preguntándose dónde estás… a menos que Draco hada decidido mostrar un poco de iniciativa.
—Lo sé —Harry sonrió—. El pequeño idiota no es competencia para Hermione y para tu información, el nombre no es Potter. Es Black.
—¿Qué? —los ojos del Señor Oscuro se agrandaron del miedo— Av…
—Gassius Florine —habló para conjurar una nube de gas Florina alrededor del cuerpo del Señor oscuro—. Adiós, Tom —Voldemort soltó un grito desgarrados mientras su cuerpo era consumido. Harry observó impasible mientras el cuerpo del Señor Oscuro caía al suelo—. Y eso se encarga de eso —Harry dijo con satisfacción.
—Av…Av… —la mano de Voldermort tembló mientras intentaba lanzar la maldición que más usaba.
—¿Aún no estás muerto? —Harry preguntó en sorpresa— Bueno… podemos encargarnos del problema —el pie de Harry aplastó los restos de la mano que sostenía la varita de Voldermort y con rápido hechizo la llamó hacia su mano.
—Mal… dito seas —el señor oscuro gorjeó.
—¿Supongo que todos esos rituales para extender tu vida y hacer tu cuerpo más durable no fueron una buena idea después de todo? —Harry preguntó sonriendo— Apuesto a que el dolor debe ser horrible.
—Ahora —Voldemor ordenó.
Harry sintió un pinchazo agujo en su pantorrilla cuando la mascota del Señor Oscuro enterraba sus colmillos en su pierna.
—¿Crees que eso me va a detener? —Harry preguntó riéndose— Creo que es hora de terminar esta conversación nuestra —Harry sacó su espada y la transformó a su forma de hoz con un pensamiento—. Adiós, Tom.
Voldemort ni siquiera tuvo oportunidad de gritar cuando la larga hoz descendió para remover su cabeza. Harry sintió un sobresalto agudo de energía cuando su cuchilla destruyó al Señor Oscuro.
—¿Por qué no te mueres? —Nagini siseó.
—No puedo —Harry respondió mientras se giraba para destruir el último pedazo del señor oscuro—. Adiós.
Un par de hechizos rápidos removieron los cuerpos y Harry salió del castillo mismo para encontrarse en frente de un gran grupo de personas.
—Hola, Señor Black —Dobby dijo—. ¿Está moldywarts muerto?
—Sí —Harry dijo en respuesta.
Un vitoreó fuerte interrumpió la noche y los hombres comenzaron a felicitarse unos a otros con golpes en la espalda. Lejos de todo estaba Harry, solo observando la casa vieja.
—Harry Potter —miró su varita de fénix en su mano—. Harry Potter nunca habría hecho las cosas que yo he hecho, Harry Potter está muerto —Harry frunció el ceño dejando caer la varita—. El Señor Black ha tomado su lugar. Maldición… necesito otras vacaciones.
—¿Estás bien, amigo mío? —el Profesor se le acercó con precaución.
—Físicamente, pero estoy enfermo y cansado de ser el juguete del Destino. ¿Por qué no puedo tener una vida normal? ¿Por qué debo ser la escupidera del universo? No me quejo pero estoy mas que listo para tener un poco de tranquilidad —Harry ahuyentó el sentimiento y se volteó hacia su amigo—. Tu encantamiento funcionó tan bien como pensé que lo haría.
—¿Tienes alguna orden para los hombres? —el Profesor no le gustó ver a su amigo de un humor tan melancólico.
—Maten a cualquier mortífago, liberen cualquier prisionero, tomen todo lo de valor y váyanse antes de que alguien más llegue —Harry dijo, sus ojos se fueron a la varita de Voldemort aún sujeta en su mano izquierda—. Basta —Harry dijo—. No necesito otra varita —soltó la varita junto a su hermana y giró de nuevo hacia su amigo.
—Nos iremos en menos de un minuto —el Profesor le dijo.
Las órdenes de Harry habían provocado una actividad frenética mientras los hombres cumplían su voluntad. Después de treinta segundos, el Profesor se acercó con un hombre vestido como mortífago.
—¿Sí? —Harry preguntó.
—Este es Phil —el Profesor presentó al hombre vestido como mortífago—. Él, junto con casi otro mortífago que dejaste vivir son agentes encubiertos para alguna de las varias agencias de inteligencia y Policía.
—¿Y?
—Y si quita las protecciones —Phil habló—, nos gustaría terminar el lugar con una pequeña "fuga de gas" si no le importa.
—Seguro —Harry accedió—, porqué no.
—Gracias —Phil dijo con una sonrisa—. Un placer conocerle y un placer más grande el que se me permitiera hablar con usted.
—Me aseguraré de que todo esté preparado —el Profesor dijo con una sonrisa.
—Listos para irnos, señor —uno de los hombres llamó la atención de Harry—. Cuando esté listo.
—Entonces, vámonos —Harry sonrió—. Gracias a todos por venir.
—El placer es todo nuestro, señor —otro hombre habló—. Gracias por invitarnos.
Harry activo los encantamientos de invisibilidad en su túnica y se desvaneció a la vista.
—Estaré cerca.
—No puedo verlo —el hombre se quedó mirando fijamente el lugar donde había estado previamente el Sr. Black, con sorpresa.
—El Señor Black es bueno en invisibilidad —el Profesor replicó mientras se preparaba para transportarse.
—No lo entiendes —el hombre completó sus propias preparaciones—. Usualmente puedo ver lo invisible, no puedo ver al Señor Black y no creo que usara alguna forma de transportación mágica.
—Es el Señor Black —el Profesor explicó activando su traslador.
—Él puede hacer lo que sea —el otro hombre asintió y activo el suyo.
Harry se alejó caminando de la casa hasta una distancia segura y espero a que la vieja casa desapareciera.
—Maldición —Ron repitió—. La Mansión Malfoy, sé que esta es la maldita dirección.
—¿Qué pasa? —Hermione preguntó frunciendo el ceño.
—El maldito flu no conecta —Ron respondió tenso.
—Intenta Budgy Smudgy —un tercer año de rojo sugirió—. Esa es la casa de mi abuela, no está lejos de donde Malfoy vive.
—Budgy Smudgy —Ron dijo—. Funcionó, vamos.
Dumbledore llegó justo a tiempo para ver la casa Malfoy desaparecer en una horrible bola de fuego.
—No —Dumbledore susurró atónito—. ¡NO! —gritó— ¡Harry? —el hombre gritó— Harry, grita si puedes oírme —no escuchando respuesta, Dumbledore comenzó a revisar los cuerpo con una sensación creciente de pavor—. Por favor, que estés vivo. Te salvaré Harry, solo aguante un poco más.
—¿Profesor? —Dumbledore se congeló con el sonido de una voz detrás de él.
—¿Sí? —preguntó mientras se giraba para ver a un grupo mezclado entre estudiantes y pueblerinos.
—¿Dónde está Harry? —el joven estudiante preguntó el entrecejo fruncido.
—No lo sé —Dumbledore le dijo con simpatía—, pero vamos a encontrarlo. Todos comiencen a escarbar, cada segundo cuenta.
El grupo se puso a trabajar moviendo escombros y pronto se les unió la Orden, luego un grupo de aurores guiados por Madame Bones, y finalmente un grupo de civiles. Una cosa los unía, la creencia de que tenían que encontrar a Harry Potter antes de que fuera demasiado tarde.
—Hermione —la voz de Ron se quebró cuando llamó a su amiga—. Creo que deberías venir aquí.
—¿Qué es? —le preguntó molesta.
—Solo ven —Ron repitió.
—Muy bien —Hermione accedió. Los ojos de Ron se negaban a dejar el suelo mientras esperaba a que su amiga llegara—. Ahora ¿qué pasa? —Hermione preguntó.
—Es eso lo que creo que es —Ron apunto a algo en el suelo.
—Su varita —Hermione confirmó con un murmullo.
—Profesor Dumbledore —Ron gritó. El muchacho sintió un nudo en la garganta y estaba muy cerca de las lágrimas—, venga.
—¿Lo encontraron? —Dumbledore preguntó mientras corría hacia el grupo.
—No —Ron respondió—. Encontramos su varita.
Dumbledore bajo la mirada para ver dos varitas, ambas curiosamente intactas tras la destrucción alrededor.
—Él ganó —Dumbledore dijo tenso—, no importa lo que el futuro traiga, lo viviremos seguros con el conocimiento de que Harry Potter ganó su duelo e hizo del mundo un lugar seguro para nosotros.
Les tomó otra hora buscar entre los escombros y se volvió bastante claro que el cuerpo de Harry Potter no sería encontrado junto a los de sus enemigos.
Durante todo eso, Harry Potter observaba. Su corazón dolía y estaba atormentado por la culpa mientras veía el número de gente y los esfuerzos utilizados para primero salvar su vida y finalmente para encontrar su cuerpo. Mientras miraba, Harry se dio cuenta que no podía solo desaparecer como había sido su intención inicial.
Escribiendo un par de notas rápidas, Harry caminó hacia el grupo y las tiró enfrente de sus amigos. Incapaz de pensar en algo más que hacer, Harry decidió irse antes de que su resolución desapareciera.
—Profesor —Ron gritó—, encontré un sobre —la gente se reunió a su alrededor para escuchar las palabras mientras Ron leía.
Al Mundo Mágico:
No esperen que resuelva cada uno de sus problemas, Tom Riddle era su responsabilidad y fallaron en cumplir mis expectativas. Él me fastidió, espero que ustedes no.
El Sr. Black.
Chicos:
Lo siento pero es solo que no puedo regresar a Hogwarts. Solía haber un dicho, "¿cómo harás que regresen a la granja después de haber visto París?" No puedo regresar a Hogwarts, lo siento. Jo estoy diciendo que ya no quiera se su amigo… no podría renunciar a eso. Solo necesito más tiempo para aclarar mis ideas. Quizás regrese en algunos años, los amo, amigos, pero no me cae bien casi todos los miembros de la comunidad mágica del Reino Unido. Nos veremos de nuevo e intentaré mantenerme en contacto. Hasta que nos volvamos a encontrar.
Harry.
Más tarde es noche, Dumbledore estaba sentado en su silla dando tragos de un vaso con malta de cincuenta años y contemplando la manera en que los eventos se habían resulto solos.
—Realmente le hice mal a ese muchacho —Dumbledore dijo tristemente—, y nueva voy a tener la oportunidad de arreglar las cosas —cualquier otro pensamiento termino ante el disturbio de la llamada flu.
—¿Albus Dumbledore? —la cabeza en la chimenea no tenía expresión—, el Señor Black quiere decirle algo.
—¿Qué cosa es? —no había alegría en la expresión del director— Es sobre Harry.
—Uno podría decir eso —el rosto concedió—. Él quiere que le diga esto: "Las profecías son para los débiles de mente. En el futuro, no espere que un niño haga el trabajo sucio".
N/T: Y aquí finalmente terminamos. No, no creo traducir ninguno de los trabajos siguientes. En realidad no he encontrado nada, ni en este fandom u otros que me provoquen traducir (que no hayan sido traducidos ya).
Muchas gracias por leer y comentar.
