OS 65. La frase prohibida

Shot basado en lo que pasó antes y después del capítulo "Los ángeles de Patán"

POV NARRADOR

Si el dragón que sobrevolaba la Orilla pudiera narrar lo que veía, tranquilidad quizá sería su concepto, Patapez y Heather platicando sentados en la pista de aterrizaje con los pies colgando, Brutacio limpiando a Gallina del lodo, mientras Brutilda guardaba a los jabalíes, Patán dormido en su cabaña y el jefe de los jinetes trabajando en su invento secreto, conocido como "El ojo del dragón dos"

La puerta de la forja se abrió de golpe llamando la atención del castaño y revelando a una muy enojada ojiazul

-Buenas tardes M'Lady- la saludó bromista pero ella ni siquiera lo miró, contrario a eso, buscaba y rebuscaba en toda la forja -¿necesitas algo?- le preguntó curioso

-Paciencia Hipo, paciencia es lo que necesito- le respondió mientras revisaba cada rincón del lugar –nada- se quejó después de un rato, llevando sus manos a la cintura y frunciendo el ceño

-Necesito más información Hofferson- le dijo Hipo poniéndose de pie y recargándose en su mesa de dibujo

-Mi hacha...-

-¿La perdiste de nuevo?... amor van tres veces en este mes- le recordó el castaño

-Estoy muy consciente de eso...- le respondió de malas la ojiazul –pero Hipo no la pierdo, la dejé en la casa club, porque hoy te iba a pedir que la afilaras y hoy que llegué boom, ya no estaba... ya la busqué por todos lados-

-Tu cabaña, mi cabaña, los establos la arena...

-El domo, el almacén, y ahora la forja... - lo interrumpió -me quedé sin opciones-

-Ya aparecerá...- le dijo en calma mientras rodeaba con su brazo a la chica en un abrazo y la acercaba a el –además, es solo un hacha-

-No solo es un hacha, es mi hacha- le recriminó con un puchero la ojiazul

-Siempre puedo hacer otra- le decía en calma Hipo –podemos hacerle muchas mejoras ¿has considerado una que se encienda en llamas?-

-Tu espada, es formidable, pero me gusta mi hacha y su simplicidad-

-Bueno al menos algo es simple en tu vida- la molestó golpeando la punta de su nariz pero antes de que pudiera reclamar se apoderó de ella con un beso, ella se aferró a la espalda baja del chico y se permitió continuar con aquel tacto –Por que el resto... de Astrid Hofferson... es un... verdadero desafío- le decía entre cortos y suaves besos

-Gracias a los dioses eres de la clase que ama los desafíos- le dijo al fin cuando aquel beso terminó

-¿Ves?, eres la indicada- le dijo risueño el castaño –ya, pero poniéndonos serios un rato, hace un rato regresó Patapez del patrullaje, tenemos algunas tormentas aproximándose-

-Bueno pero la maleza está limpia desde ayer y no hemos tenido más accidentes con los para rayos- le dijo tranquila la ojiazul

-Me refiero a que tú y yo, podríamos encerrarnos en mi cabaña y pasar una romántica velada juntos- le decía el calma mientras acomodaba el despeinado fleco de la ojiazul mientras esta negaba

-Se tus intenciones, pero estaré bien, las últimas tormentas las he pasado relativamente bien, enserio... voy lento pero lo estoy superando- le dijo tranquila Astrid –aunque es una propuesta muy tentadora-

-Considérala como una invitación abierta- Astrid dejó escapar una risa divertida, soltando su espalda un segundo para ir directamente a su cuello para un segundo round de besos

-Thorton y Thorton a la orden- dijo Brutilda entrando de golpe junto a su hermano mientras Hipo veía con curiosidad a la ojiazul

-Te dije que me había quedado sin opciones- admitió la chica

-Usted señorita, ha solicitado la ayuda de los mejores detectives del archipiélago- aseguró Brutacio, Astrid solo puso los ojos en blanco

Hipo dejó escapar un suspiro pesado y se tallo la frente -esto va a salir muy mal-

-¿Pero qué demonios?- se quejó Astrid cuando la noche llegó y entró a su cabaña

-No entres en pánico, fue parte de la búsqueda- le dijo en calma Brutilda mientras Astrid veía con sorpresa como su cabaña había sido totalmente destruida

-La mala noticia, no estaba aquí...- le dijo Brutacio

-Peeeeeero la buena, es que ya encontramos tu hacha- Astrid cerraba los puños tratando de contener su enojó y recordándose que ella les había pedido que lo hicieran en primer lugar

-Díganme- dijo conteniendo un grito de odio

-Bueno, no es que queramos ser chismosos... ni queramos por nada del mundo que alguien vaya a terminar muerto-

-Peeeero- interrumpió su hermana –Patán la tiene, lo vimos limpiando las garras de Colmillo con ella-

-HIJO DE MEDIO TROLL- gritó Astrid mientras con pasos firmes iba dispuesta a lastimar a Patán en su cabaña.

-¿Vamos?- preguntó emocionada Brutilda

-Hasta la pregunta ofende hermana- le respondió el chico mientras salían atrás de Astrid

-PATÁN ¿Cuántas veces tenemos que pasar por esto?-

-Ya basta, eres una mandona, eres mala, todo tiene que ser a tu manera- escuchaban los gemelos detrás de la puerta de la cabaña de Patán los gritos que ambos tenían

-Ya es bastante malo que la uses sin preguntar, pero la usaste para limpiar entre la sucias garras de tu dragón ¿sabes cuanta mugre asquerosa hay ahí?- le reclamó Astrid cruzada de brazos tratando de no asesinarlo

-¿Qué si se? Ahí hay muchas porquerías- le respondió despreocupado Patán antes de recibir un golpe que lo dejaría en el suelo y continuar siendo atacado por la furiosa rubia

-Parece que lo tienen en una prensa de cabeza Hofferson- dedujo Brutacio tras los gritos de agonía de Patán

-¿En cuánto tiempo crees que se desmaye?- preguntó curiosa Tilda

-Menos de treinta segundos...- apostó el hermano, el silbido del furia nocturna se hizo presente cuando Hipo se dirigía a su cabaña y le llamó la atención ver a los gemelos sospechosamente vigilando la puerta de Patán -Hipo ¿Cómo has estado?- el castaño desmontó de Chimuelo y la voz de Astrid le llamó la atención, tanto como los gritos de Patán

-¿Fue Patán el que tomó su hacha de nuevo? ¿Verdad?- dijo con los ojos en blanco

-Ajam- contestaron orgullosos los gemelos

-¿Creen que van a tardar?- preguntó Heather quien había llegado por la misma razón -Quiero despedirme de Astrid antes de ir a casa a la Isla Berse...-

-AAAAAAAAA- el grito histérico de Astrid la interrumpió -¿en verdad acabas de decirme eso?- le preguntó la ojiazul roja del coraje al asustado pelinegro

-Sii, por favor no me golpees- le dijo en tono de súplica mientras veía con temor a la chica, Astrid contó hasta tres y cerró los puños

-Agg- se quejó saliendo de ahí, abrió de golpe la puerta de la cabaña y pasó de largo a todos los espectadores, subió a Tormenta y se fue

-Amm... creo que mejor iré a hablar con Astrid- dijo Heather saliendo con Cizalladura a la cabaña de Astrid

-¿Qué fue lo que le dijiste?...- preguntó Brutilda mientras el resto entraba corriendo y veían a un muy asustado Patán el cual susurraba al oído de Tilda sus palabras -ajajaja ¿Cómo no?, claro que no dijiste eso- le dijo burlándose mientras arrepentido Patán asentía y tilda procedía a susurrarle a Hipo, el cual solo abrió los ojos preocupado por la salud de Patán

-Ok esto puede ser un problema- dijo Hipo tallándose la frente cuando el sonido de metales saliendo de la cabaña de Astrid llamó la atención de todos

-Ok, entonces, nope... - se escuchaba desde su puerta abierta mientras salían volando armas y objetos de ella

-¿Qué está haciendo?- preguntó Patán quien solo cerraba los ojos con preocupación

-Está buscando algo como una maza- dijo Hipo angustiado -está bien, esto es lo que tienes que hacer, tienes que subirte a tu dragón y volar de aquí inmediatamente- le ordenó

-Sii claro, no le tengo miedo- dijo completamente aterrado mientras Tilda le susurraba la frase dicha por Patán a su hermano

-¡¿Qué dijiste?! ¿Estas demente?- le preguntó haciendo muecas de exageradas

-Debes irte, ahora, literalmente es la única oportunidad que tienes- le pidió Hipo, a Patán no le quedó más que tomar a su dragón y salir volando.

Hipo vio salir a su medio primo, para después fijarse en la cabaña de Astrid y tomar aire –bueno amigo, vamos a que nos mate- le pidió Hipo a su dragón mientras salía volando a la cabaña

-Astrid, ya tranquila- le pedía Heather mientras la chica rebuscaba en su de por sí ya revuelta cabaña

-Ah no, esta vez no se la paso a ese imbécil-

-Ejem- se aclaró la garganta cuando entro Hipo –Heather, la tormenta ya viene, no creo que debas irte por hoy-

-Concuerdo, creo que... iré entonces a avisarle a Patapez y a preparar algo de cenar- dijo Heather saliendo lo más rápido posible de ahí –suerte- le murmuró al no muy tranquilo Hipo

-Vaya... para ser obsesiva con el orden... esto deja mucho que desear Hofferson- se burló del desastre de su cabaña haciendo que Astrid lo mirara con la promesa de ser el siguiente en su lista –Solo bromeo- dijo levantando sus manos en son de paz

-Esta vez se pasó del límite Hipo, y va a salir muy lastimado- le advirtió la chica tomando la maza que tanto estaba buscado, pero el castaño se la arrebato

-Suficiente, por más que disfrute verte lastimando a Patán, esto puede salirse de lo divertido muy rápidamente-

-Hipo me dijo que...-

-Se lo que te dijo- la interrumpió –y créeme que cuando se calmen las cosas voy a hablar muy seriamente con el...-

-No necesito que me defiendas- le reprochó la chica arrebatándole el arma

-Lo sé, pero igual voy a hacerlo...- le dijo llevándola a sentarse a una silla mientras él se arrodillaba frente a ella -escúchame pequeña, ya hemos pasado por esto muchas veces, Patán es un idiota y es inmaduro, pero tú no, así que toma esto con la madurez que se requiere y que siempre has tenido en las peores situaciones, tu más que nadie aquí conoce el valor del trabajo en equipo, y con todos sus defectos él es parte de los jinetes-

-Es un cabeza de carnero- le respondió Astrid con el ceño fruncido, recargándose en la silla y cruzando sus brazos, Hipo agachó su cabeza dibujando una sonrisa divertida

-Lo sé- le dijo revolviendo su cabello y levantándose –pero para nuestra desgracia es nuestro cabeza de carnero, ahora venga, vamos a levantar este desastre para cenar temprano-

No les tomó más que un par de horas levantar todo el desastre que los gemelos hicieron y que Astrid terminó por generar, cuando salieron de ahí, la tormenta ya había comenzado, pero nada que Astrid no pudiera resistir.

Conforme la cena pasaba en calma, la tormenta crecía y la preocupación de Hipo también, habían pasado muchas horas desde que Patán salió huyendo, y Patán definitivamente no era de la clase de chico que se desaparecía por tanto tiempo.

-¿Ok vamos a quedarnos aquí sentados fingiendo que no pasa nada?- preguntó después de un rato al notar la indiferencia de todos

-Nada está mal- le dijo tranquila Astrid tomando una cucharada de su sopa

-Ya debió haber regresado ¿ok?- le replicó Hipo -nunca se aleja por mucho tiempo, conoces a Patán es demasiado gallina-

-Ejem Hipo- lo interrumpió Brutacio -es Gallina-

-Ah sí, lo siento Gallina- se disculpó el castaño con la mascota de Tacio la cual cacareo en forma de respuesta y se acomodó de nuevo a dormir

-Muchísimas gracias de mi parte y de Gallina-

-Hay una posibilidad de que lo haya atrapado la tormenta parece algo brutal afuera- opinó Patapez mientras un par de rayos se colaban por las puertas abiertas de la Casa Club

-Por supuesto que lo atrapó la tormenta... Es Patán- dijo con tono obvio Brutilda -la única pregunta es ¿vamos a...-

-Sabes la respuesta a esa pregunta y es sí... vámonos- ordenó el líder poniéndose de pie

-Agg- se quejaron absolutamente todos con los ojos en blanco

-¿Seguro que no es una pregunta?, siento que es una pregunta- insistió Brutilda

-As... ¿Por qué no te quedas?...- la detuvo cuando resignada montaba en Tormenta

-Puedo tolerar un par de rayos y truenos... a quien no tolero es a Patán- le dijo de mal humor, Hipo respiró profundo y la vio subir

-Igual mantente cerca- ella asintió con un gesto enojado y se dispusieron a buscarlo.

Salvar a Patán después de todo trajo buenas consecuencias, conocieron el origen de Cizalladura, a una nueva tribu, las Doncellas Aladas y nuevas aliadas, Astrid finalmente fue la responsable de salvar a Patán y al final recibió las disculpas que merecía por parte de él, pero aún quedaba un líder que necesitaba tener una conversación con el infractor

-No lo voy a negar, adoro a esas mujeres- dijo Patán bajando de Colmillo victorioso cuando regresaban a la Orilla

-Ven aquí- le ordenó Hipo jalándolo del cuerno de su casco hacia su cabaña en donde se encerró con el –te lo voy a decir una sola vez, y espero que a tu pequeña mente se le quede grabado- le advirtió –es la última vez que le dices eso a Astrid... Patán ¿en qué diablos estabas pensando?-

-Está muy claro Hipo... que no estaba pensando... nunca lo hago- le dijo orgulloso –espera ¿Qué?- el castaño puso los ojos en blanco

-Patán, no te pido que trates de llevarte bien con ella, pero hay límites... y es la última vez que te permito que los rebases sin consecuencias-

-¿Y qué me vas a hacer niño bonito?- lo retó Patán -¿me vas a pegar?... uy el miedo se apodera de mi- Hipo levantó una ceja y se acercó a el

-No, peor... - le dijo tranquilo –voy a dejar que Astrid se encargue de ti- le advirtió haciendo que Patán abriera los ojos asustado. Hipo dibujo una sonrisa ante la mirada de temor de Patán y se dispuso a salir de ahí.

-Estúpido Hipo- murmuró de malas Patán

-Oh Astrid-

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO- gritó Patán saliendo corriendo montado en Colmillo, dejando a Hipo atacado de la risa.