Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Tokyo Ghoul pertenece a Sui Ishida.

-/-/-/-/-/-

Este es un Fic con una Fem-Harry (llamada Artemisa, en esta versión), podríamos decir que es como otra versión del Fic "La Chica del Rayo".

Aquí Artemisa será un Ghoul (Estilo Tokyo Ghoul).

Aquí los padres de Artemisa, están vivos, y tiene dos hermanos menores.

Harem: Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass, Susan Bones, Tōka Kirishima, Lily Potter y Stephanie (su hermana menor OC).

-/-/-/-/-/-

Artemisa: The History of The Queen Ghoul

Capítulo 42.

No podía dormir. Solo esperaba que, cuando tuviera que levantarse a desayunar y demás, pudiera estar realmente alerta.

Se bajó de la cama, abrió su cofre que estaba al pie de su cama y extrajo sus libros, tintero, pluma y pergaminos, para hacer la tarea sobre las Propiedades del Ópalo.

A la mañana siguiente (después de más de tres tazas de café), sufrieron un Déjà Vu y comenzaban a aburrirse

―Necesitan recordar, que los TIMOS, pueden llegar a influir en sus vidas seriamente. (...) ―Dijo la profesora McGonagall.

― (...) Vayan planteándose, aquello a lo cual desean dedicarse una vez, que sus vidas como estudiantes, lleguen a su final y tengan que comenzar a laborar ―dijo la profesora Potter.

La clase de Cuidado de Criaturas Mágicas, giró en torno a una criatura pequeña, con forma de ramita llamada Bowtruckle. Cuando se necesitará hojas de un árbol que era defendido por un Bowtruckle, siempre se debía de tener a la mano unas cochinillas (Artemisa, había creído que eran granos de arroz integral), o podían tener huevos de hada.

―Los Bowtruckle son guardianes de aquellos arboles más propensos a ser buenos conductores de magia, es decir: arboles de los cuales se pueden crear varitas mágicas ―dijo Hermione. Esos fueron 10 puntos para Ravenclaw.

Esa misma tarde, a la hora del almuerzo, en medio de todos los maestros, dándoles exactamente la misma advertencia ¡INCLUSO EL PROFESOR BINNS!, una noticia despertó a todos, de su estado zombificado, a causa de escuchar lo mismo, una y otra vez.

TENTATIVA DE ROBO EN EL MINISTERIO

Sturgis Podmore, se ha presentado ante el Wizengamot, acusado de intento de ingresar a uno de los departamentos más seguros del Ministerio de Magia. Podmore, se ha negado a declarar en su defensa, fue hallado culpable en las acusaciones, y ha sido enviado a Azkaban.

Una carta corta y clara, llegó para los hermanos Potter: Podmore era un compañero de la Orden del Fénix, seguramente los Weasley ya lo saben. Había una posdata, sobre que Fudge creía que el regreso de Voldemort era mentira y que creía que Dumbledore estaba formando un ejército personal, para derrocarlo como Ministro de Magia, y que por eso mismo no estaban recibiendo clases de magia práctica.

En realidad, Ron Weasley dio una teoría muy probable: Podmore pudo haber sido llevado (quizás bajo Imperius) hasta las puertas del departamento, y luego ha sido hallado: "con las manos en la masa", y encarcelado, por no querer culpar a Dumbledore, o exponer a la Orden del Fénix, en aquello que estuviera haciendo.

Así mismo Ron recibió una carta de su hermano Percy: «Aléjate de Artemisa Potter, no importa si es una Prefecta; no hagas amistad con ella, es peligrosa, lee constantemente El Profeta, una grandiosa noticia esperanzadora para Hogwarts, aparecerá pronto»

Y esa noticia, llegó casi una semana después, en El Profeta.

El Ministerio comienza reforma educativa en Hogwarts. Y nombra a Dolores Umbridge como I Suma Inquisidora Educacional.

El Ministro de Magia, Cornelius Fudge ha comenzado una reforma educativa para Hogwarts, para conseguir que el colegio vuelva a su época dorada, (las direcciones de Phineas Nigellus Black, Dexter Fortescue y Armando Dippet), no es la primera vez en las últimas semanas que el ministro, Cornelius Fudge, utiliza nuevas leyes para introducir mejoras en el colegio de magos. Recientemente, el 30 de agosto, se aprobó el Decreto de Enseñanza n.° 22 para asegurar que, en caso de que el actual director no pudiera nombrar a un candidato para un puesto docente, el Ministerio tuviera derecho a elegir a la persona apropiada.

«Así fue como Dolores Umbridge ocupó su actual puesto como profesora en Hogwarts —explicó Weasley anoche—. Dumbledore no encontró a nadie para impartir la asignatura de Defensa Contra las Artes Oscuras... y por eso el ministro nombró a Dolores Umbridge, lo que ha constituido, por supuesto, un éxito inmediato...»

Maldita sea, Fudge ―pensó Artemisa enfadada arrugando el periódico y frunciendo el ceño. Sintió casi tres ondas Legeremánticas llegar a ella, levantó rápidamente sus escudos Oclumánticos y devolvió con la poderosa onda, que logró liberar. Volvió su mirada hacía la mesa de profesores, viendo a Dumbledore, Snape y Umbridge, apenas y reponiéndose. ―Le has dado a tu títere, el poder para despedir a otros profesores. Espero que, cuando Tom vuelva, puedes ver cuán equivocado estás. ―Cuando finalizó el desayuno, Artemisa corrió, a buscar el Decreto ese del que hablaba el Profeta. Frunció el ceño ante lo que leyó y se retiró de allí. ―Fudge... causarás que Voldemort tome el control del país. Al menos claro: Que yo pueda dar con Ryddle mucho antes de eso. ―Exhaló el aire que tenía en los pulmones. ―Necesito unas vacaciones, definitivamente.

No encontraron a Umbridge en la clase del profesor Binns, tampoco en la clase del profesor Snape, así que ambas clases resultaron ser agradables para Artemisa, Hermione y Padma.

Durante la clase de Encantamientos, con Lily, ella resultó ser bastante severa (o al menos eso vieron los alumnos, quizás estaba actuando ante Umbridge), de quien solo respondió tres preguntas, y le dejó muy explícito, que había dejado de confiar en Dumbledore, en 1991. ―Eso le dará algo con lo que entretenerse. ―pensó la pelirroja, mientras continuaba con su clase, con calma y normalidad.

-/-/-/-

Lo ocurrido en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, sería para enmarcarlo en un cuadro, claramente.

―Señorita Potter ―llamó Umbridge.

― ¿En qué puedo ayudarla, profesora Umbridge? ―preguntó Artemisa.

― ¿Me permitiría usted, ver sus "notas" de la clase? ―pidió la mujer, alargando la mano y sonriendo cruelmente. Creyendo haber atrapado a la pelinegra haciendo algo ilegal. Cuando Artemisa entregó las hojas con calma, a la mujer, la sonrisa disminuyó, leyó las páginas. ― ¿Ah acabado usted, los capítulos uno y dos, señorita Potter?

―Así es, profesora ―dijo Artemisa, mientras miraba su bolso y sacaba las notas de la introducción y del capítulo 1.

Si Umbridge había estado esperando encontrar algún tipo de ilegalidad, entonces estaba muy mal. Todo era sobre las clases, nada estaba salido de contexto, ni encontró nada incriminatorio, o que indicara que Artemisa tuviera algún tipo de comunicación con algún miembro de La Orden del Fénix, a la cual pertenecían sus padres. Eran únicamente sus notas de la clase. ―Bien, continúe con el capítulo 3.

―A la orden ―dijo Artemisa, mientras se recogía el cabello en una cola de caballo, y volvía su atención al libro.

―Usted también continúe leyendo, señorita Granger ―pidió la mujer.

―Lo he hecho, profesora. Acabo de finalizar, el capítulo 39 ―dijo Hermione.

Umbridge se quedó en silencio un momento. ―En ese caso, podría decirnos sobre la opinión del señor Slinkhard sobre los Contraembrujos, del capítulo 15.

―Slinkhard dice que los Contraembrujos, son únicamente, la forma en la cual las personas llaman a sus Embrujos, cuando desean ser vistos positivamente ―dijo Hermione, Umbridge tuvo que agregarle puntos a Ravenclaw. ―Sin embargo, yo no estoy de acuerdo.

― ¿A no? ―preguntó.

―No. Sencillamente, a Slinkhard le desagradan los embrujos, cuando está muy en claro, que son útiles para la defensa personal...

―Me temo, que es la opinión del señor Slinkhard la que nos interesa, y no la suya, señorita Granger. ―Dijo Umbridge sonriéndole.

―Pero...

―10 puntos menos para Ravenclaw. Por interrupciones que no vienen al caso ―dijo Umbridge, previniendo así las quejas de los Ravenclaw, quienes apretaron los dientes.

Dos horas después, estaban en clase de Transformaciones, ya habían hecho desaparecer a los Caracoles (o al menos sus caparazones), ahora tendrían que intentarlo con ratones. Tenían que lograr que desaparecieran por completo.

Aunque claro, con la falsa tos de la profesora Umbridge, la clase no era tan fácil de realizar, sin embargo, McGonagall no se doblegó, y rápidamente, la silenció, por el resto de la clase; mientras veía a los alumnos tratando de hacer desvanecer a los ratones, ella solo tomó notas sobre la clase.

A la hora de Pociones, fue otra maravillosa hora, al ver como Snape contestaba a Umbridge, a sus elaboradas preguntas, con monosílabos, como si creyera que su pobre cerebro, no daría de sí, con una respuesta más elaborada.

Aquello fue un deleite para todos, quienes se propusieron a crear, las mejores pociones. Umbridge no era una experta en la materia, y Snape tenía excelentes escudos Oclumánticos, impidiendo así que ella descubriera que los alumnos estaban realizando la poción Fortificante.

En la clase de Criaturas Mágicas, cuando Umbridge habló sobre los heridos, todos saltaron a decir, que Draco había recibido instrucciones de su padre, (Lucius Malfoy) para meter en problemas a Hagrid, con un Hipogrifo quien estuvo por arañarlo, pero que aquello fue evitado por Artemisa.

Eso hizo que el rostro de Draco se volviera rojo por la pena pública y la ira que sentía.