El Nuevo Lord Protector:
Capítulo 66: Rin, tienes visita II
—A dónde quieres llegar con esa clase de cosas, Akira.
—¿Cómo que a dónde quiero llegar? ¡Quiero saber dónde está mi hija!
—Sigo sin saber que tiene que ver este Sesshomaru con eso.
Akira se estaba sulfurando. Primero venía Irasue a robarle a su hija, luego se enteraba de que Sesshomaru la había rechazado sin siquiera conocerla, y ahora le habían roto el corazón al decirle que él ya estaba casado. Pero tenía que mantener un poco la compostura si quería conseguir alguna respuesta.
—Hoy tu madre lo ha admitido por fin y se ha dignado a comunicarle a mi Fumiko-chan que no vais a casaros, ella…
—No metas a mi madre en esto.
—No la estoy metiendo en esto maldita sea, estoy diciendo que rompió en llanto delante de ambos y salió corriendo a decir que se enfrentaría a su majestad por lo que le había hecho. ¡Por eso te estoy preguntando donde esta!
Sesshomaru abrió los ojos sorprendido, y luego pasó a mirarlo fúrico.
—Seréis imbéciles, tu hija no ha venido a por mí, ha ido directa a cargar contra Rin —le escupió con furia y desdén. —Vuelvo a las islas, y reza al dios de tu preferencia para que no le haya hecho nada a Rin.
Y dicho eso dejó a Akira en una de aquellas montañas que perforadas las nubes y partió hacia Kyushu, hacia su palacio… hacia su Rin.
Rin la abrazó cuando notó que había empezado a llorar. Aunque realmente no tenía ni idea de qué estaba haciendo. A ver, era obvio, que gracias a que su querido esposo no se había molestado en anunciar su unión, su madre por su lado le había buscado una prometida, acabando con una niña ilusionada que ahora tenía rotas sus esperanzas. Seguro que por lo que había pasado había sido realmente duro, y probablemente antes cuando le había gritado había sido entre descargarse y un berrinche. Quizás se había pasado abofeteándola antes, pero tenía que parar toda esa cantidad de odio y frustración que estaba descargando sobre ella, cuando no tenía la culpa de nada. La niña seguía llorando en sus brazos y era pequeña peluda y suave. Se preguntaba por momentos si a Sesshomaru no preferiría tener a su lado un ser que fuera más fuerte que ella, pero de la delicadeza y hermosura que sólo una criatura sobrenatural podría ofrecerle.
Se separó unos momentos para verle la cara, ver si se había tranquilizado un poco, era mejor sacarla de allí. Por respeto no podía dejarla rodeada por tantos después de haber tenido exabrupto delante de todos.
—Fumiko-chan…
Con llamarla se interrumpieron ya del todo los sollozos, y la adolescente se acicaló aceleradamente, hasta no dejar rastro de que había estado llorando previamente.
—Lo siento, hidenka-sama, no debería haberme comportado así, ni haber tocado a la mujer de Sesshonaru-sama, yo…
—¡Ven!
Rin la agarró del brazo, comenzando a caminar hacia alguno de los jardines, decidida, tras hacerle una ligera señal a todos para que no las siguieran.
—No entiendo, ¿a dónde vamos?
—A dar un paseo —le contestó sin mirarla mucho. —Quiero poder confiar en ti, y ahora la verdad me apetece mucho un paseo, la compañía de alguien capaz de ayudarme rápidamente en caso de que me pase algo no me vendría mal, espero que no te resulte una molestia, Fumiko-chan.
—No tengo ningún problema, mi señora, pero no entiendo cómo es que no está enfadada conmigo, según nuestras leyes podría haberme incluso enviado a ejecutar. Vine hasta aquí a enfrentarme con la mujer de Sesshonaru-sama, e incluso a Sesshomaru-sama en persona, y luego a morir.
—¡Aquí está perfecto! Recojamos algunas flores para trenzarlas, ¿te apetece?
—¡¿Acaso no me ha escuchado nada de lo que le acabo de decir?! —le gritó indignada.
—No quiero escuchar nada acerca de una niña viniendo a morir. Tienes mucho tiempo que vivir por delante y no quiero ni imaginar que mi hijo cuando tenga tu edad cometa una estupidez parecida o diga tal sarta de sandeces. —se sentó en medio del prado muy dignamente, como si esperara a algo —¿No íbamos a por algunas flores? Recoge algunas, anda.
Fumiko reprimió las ganas de gritarle le nuevo, era agradable estar con ella pero a la vez sabía exactamente cómo meter el dedo en la llaga y ensañarse si era necesario. Reprimió las lágrimas que iban a intentar salir de sus ojos, al pensar en la nueva regañina, igual a la que probablemente le hubiera echado su madre. Pero ella ya no estaba en este mundo, y su padre, siendo un general, no se había podido ocupar mucho de ella. De mala gana empezó a recoger flores, casi hasta machacándolas con sus uñas. Volvió con ellas hasta Rin, y se sentó a su lado.
—¿Cómo se encuentra Akira-sama? Recuerdo que se encontraba muy feliz de que no tuvieras que casarte con Sesshomaru cuando lo conocí —dijo Rin como quien no quiere la cosa.
—Padre me sobreprotege como si fuera aún una niña, hasta intentó enfrentarse a Irasue cuando ella fue a comunicarle su decisión.
—¿No eres una niña? Pues lo pareces.
—¡Ya puedo concebir cachorros! ¡Ya mi olor ha cambiado! Ya no soy una niña, ya no puedo salir afuera a jugar, y tengo que hacer cosas aburridas, como hacer arreglos florales, estudiar política y aprender a usar mis poderes… Yo solo quiero volar, cazar aves del paraíso y ver todo desde arriba, no lidiar con estupideces…
—Pues los humanos no sabemos guiarnos casi por el olfato, usamos más la vista, y yo por como veo a Fumiko-chan, creo que eres una niña. ¿Alguna vez te han hecho una corona de flores?
—Las flores son estúpidas, se rompen y se malinterpretan igual de fácil.
—Oh, ¿en serio? — le preguntó, reconociendo que las flores que había ido a buscar tenían significados bastante tristes, camelias amarillas (anhelo) y margaritas (en Japón representan la muerte, se plantan en las tumbas lol). —¿Sigues queriendo mi muerte? —dijo mientras trenzada con habilidad una corona.
—Pude volar bastante, las margaritas aquí significan esto, pero en el otro lado del mundo significan alegría y pureza. Por eso digo que las flores son tontas.
Rin le calzó sin previo aviso la corona en la cabeza, sorprendiendo a la inuyokai. ¿En qué demonios estaba pensando?
—¡Pues estas flores creo que le quedan preciosas a Fumiko-chan! —le dijo con una tierna sonrisa —Ojalá poder vivir como para traer al mundo una niña tan bonita como tú.
—Qué dice, según Irasue-sama, Sesshomaru-sama no dejaría morir a su humana.
–Ya ya, pueden decir lo que sea, —quitándole importancia con un ademán de la mano —Pero estoy embarazada. Para ser humana eso ya es de por sí riesgoso. Y para colmo mi cuerpo tiene que luchar contra el veneno y un niño que quizás sea muy poderoso, gracias a su padre. Es un embarazo querido, pero muy riesgoso, yo… puede que no sobreviva al parto, o que incluso no llegue a este…
—Tonterías, el niño está perfecto, tú estás perfecta, hasta tiene pinta de ser perfectamente normal a pesar de que sea hum…
—¡¿En serio?! —le preguntó con brillos en los ojos tomándola de las manos —¿Puedes de verdad ver a mi niño?
—Es lo único que tengo de especial, que tengo un poder raro, por eso Irasue-sama me eligió.
—Oh por kami-sama… estaba tan preocupada ¡muchísimas gracias!—dijo abrazándola de repente. —por cierto, todos los inuyokais son tan suaves, tu estola es geniaaaaal…..
Y dicho esto se quedó dormida abrazando su estola. Ay que ver que confianzuda… Pero me gusta que me abrace, seguro será una buena madre. Espera, ¿Se ha dormido? ¿Tanto la cansa el niño este? Fumiko la acomodó con delicadeza quedándose Rin dormida acurrucada a su lado, sin soltar su estola. Al final iba a tenerse que quedar de verdad a cuidarla. Suspiró. Había venido y se había llevado una reprimenda, y seguro le esperaba otra peor cuando volviera a su hogar.
Pero no podía pensar ahora en ello. Las consecuencias de lo que había echo venían a toda velocidad. Sus ojos en un vistazo pudieron ver, aunque a una gran distancia aún, a Sesshomaru, cruzando el mar, llegando ya a Kyushu. Se abrazó a si misma, ya daba igual, no vino en ningún momento con esperanzas de vivir mucho. Pero había vivido lo suficiente como para hacer una nueva amiga hoy.
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Hola mi gentecilla bonita! Espero que todos estéis bien y os estéis cuidando mucho. Estoy intentando ser productiva en mi vida, e intentando volver a lo del capítulo por semana, aunque sé que hace meses que se me da fatal intentarlo XD así que nada, nuevo capítulo, aunque sea cortito!
Aquí tenemos un poco más de este super hiper mega adorable oc que he hecho para esta historia, Fumiko realmente no va a tener relevancia aún, pero tengo que presentarla en algún momento y hace mucho ya la planifiqué para que apareciera aquí. En fin, este es un pequeño drama precediendo a otro más grande: IRASUE. Y nah, espero que os haya gustado el cap, si teneís dudas quejas y sugerencias, abrazos virtuales que enviar o lo que sea os leo aquí abajo ^^
****chuche para quien encuentre ese pequeño plagio a Juan Ramón Jiménez, es de un libro que me encontré cuando conseguí permiso para vagar en la biblioteca de mi colegio en vez de solo pedir libros y que me los den jajajaj****
respuestas:
arual17: siii Rin se deja querer por todos, pero no, ahora no va a estar tan presente, más adelante sí, aunque tengo un pequeño vacio temporal hasta que nazca el niño, que quizás rellene 9.9
Luce3110: (gracias a tí por leerme) siii la pobre venía con unas intenciones y va la domadora de peros a arruinarle todo jajajaja
Bueno bebes, esto es todo, muchas gracias a todos los que me leéis, especialmente quienes os tomáis el ratito de dejarme vuestros reviews, me hacen mucha ilu. Espero que os haya gustado, y hasta la próxima! :3
