Duval escuchó con atención las palabras de su empleado y no lo interrumpió ni una sola vez, incluso ni se inmutó cuando Willy cayó de la silla y quedó tendido en el piso sufriendo una especie de ataque epiléptico, mientras Dante narraba como la IA habia demostrado interés en las herramientas y el control que Alpha Corporation tenían sobre la simulación de Calypso.
—Estamos muertos… definitivamente muertos. —balbuceaba el programador con los ojos fijos en el techo.
El Director ignoró sus gemidos y en cambio mantuvo los ojos fijos en Dante hasta que el joven culminó con su narración, tras lo cual mantuvo un peligroso silencio.
—¿Señor? —dijo Dante al cabo de varios minutos.
El enorme Zentradi levantó la mirada y volvió sus ojos hacia el joven. —¿Que pasa? —preguntó con una voz extraña.
—¿No deberíamos revisar si Willy está bien? —preguntó el Estratega señalando hacia donde el programador había caído inerte al piso.
El Director gruñó y se levantó pesadamente, tras lo cual caminó hasta el cuerpo inmovil de su empleado y tras sujetarlo con su poderosa mano por el cuello de la remera lo levantó con facilidad a casi un metro del suelo. —Hey. —dijo sacudiendolo ante la mirada confundida de Dante. —¿Estas vivo?
—No. —respondió Willy abriendo los ojos. —Se acabó.
—No se ha acabado una mierda. —respondió de mala manera el Zentradi. —Ya oíste; Joyner no ha revelado nada a Aurora, estamos a salvo.
El programador sacudió la cabeza. —Ella lo sabe. —afirmó. —De seguro…
Mientras tanto Dante se había levantado de su asiento y en silencio caminó hasta ponerse tras Willy por si Duval lo arrojaba al piso y el tenia que atraparlo en el aire. —Tengo… Tengo muchas preguntas. —dijo en cambio mirando a sus jefes.
El Director lo ignoró y en cambio bajó al pobre programador hasta que los pies del desgraciado tocaron el piso. —No digas estupideces… esa IA no puede saberlo, no llegues a conclusiones paranoicas.
—Pero… ¿Por qué el interés en el Compilador? —preguntó Willy restregandose la cabeza calva con ambas manos. —Si no lo sabe… entonces tiene que sospechar algo… y entonces… ¡Podría estar mirándonos en este momento! —exclamó arrojandose debajo de la mesa.
Duval suspiró y se agachó para arrastrar al tembloroso empleado de debajo del mueble. —¿Te quieres calmar de una vez? Es imposible que ella tenga acceso a este edificio y lo sabes muy bien. —dijo soltando la pierna una vez que Willy quedase acurrucado en posición fetal a un lado de la mesa.—Se que tienes preguntas. —dijo volviéndose hacia el joven estratega quien miraba la escena con una mezcla de consternación y sorpresa. —Pero explicarte esto seria involucrarte aún mas en nuestros problemas…
Dante miró al programador en el suelo y suspiró. —Podría ayudar. —dijo encogiéndose de hombros. —Al menos me gustaría saber lo suficiente para que si esa IA vuelve a ponerse en contacto conmigo, no empeorar las cosas.
El Director hizo un gesto con la cabeza. —Dudo que podrías empeorar más las cosas… pero con respecto a Willy, definitivamente está exagerando.
El joven caminó hasta su silla y se sentó en la misma mientras trataba de ordenar sus pensamientos. —Creo… creo que empiezo a entender lo que sucede. —dijo.
Duval lo miró sorprendido. —¿A qué te refieres?
—Durante mi primera entrevista, cuando Willy me contó a grandes rasgos la historia del UniEngine y Calypso, recuerdo que mencionó algo sobre los militares adueñándose del proyecto… y que una de las ramas de desarrollo fue exclusivamente centrada en Inteligencia Artificial.
Duval no dijo nada pero su expresión se volvió más sombría. A sus pies, Willy dejó de temblar y giró la cabeza en dirección al joven estratega.
—Aurora… esa IA. —dijo Dante mirando a Duval. —Está relacionada al UniEngine. ¿Verdad?—preguntó.
—Si. —reconoció el Director. —No tiene sentido que te oculte esa información. —dijo mientras tomaba nuevamente a su empleado de las ropas y lo ponía de pié de un solo tirón. —Aurora ha sido programada dentro de los laboratorios de Inteligencia Artificial de la Milicia y no hay ninguna compañía civil involucrada en su desarrollo, pero es innegable que su programación está basada en una de las ramas del UniEngine que los Militares desarrollaron.
—¿Están seguros de eso? —preguntó Dante.
—Más que seguros. —dijo un Willy tembloroso volviendo a sentarse con dificultad en la silla.
Dante lo miró sin entender.
—Las rutinas de IA derivadas de la versión 1.0 del Uniengine forman parte de una rama que se desarrolló en forma completamente separada del resto de la simulación. —explicó Duval. —O al menos eso es lo que pensaron los militares.
—No me gusta como sonó eso. —dijo Dante. —O sea que…
—El UniEngine continuó actualizandose… con código que los militares desarrollaron en forma separada y estrictamente secreta.
—Mierda. —exclamó Dante. —¿Los Espectros…?
—Al menos uno de ellos debió estar a cargo del proyecto del núcleo IA y de alguna forma filtró código hacia el UniEngine que siguió siendo desarrollado orientado a la simulación tal y como Waltz lo había concebido. —explicó. —Quien o como lo hizo, es un misterio para nosotros.
Dante meditó aquello. —Jefe. —dijo al cabo de unos momentos.
—Dime.
—Antes de seguir hablando… me gustaría saber una cosa.
—Pregunta.
—¿Fuí realmente contratado para trabajar en un MMORPG? —preguntó mirando fijamente a Duval.
—Fué idea de Willy contratarte. —respondió el Director. —Tu pequeña hazaña en la Academia se supo rápidamente entre quienes estaban al tanto del desarrollo del UniEngine y tuvimos mucha suerte de poder contactarnos contigo; Alpha Corporation no es la única compañía de Software que trabaja con código del UniEngine.
Aquello sorprendió a Dante. —¿Cómo es eso? —preguntó. —Pensaba que ustedes eran los únicos que trabajaban con el software de simulación que usan los militares.
Duval suspiró pero antes que pudiese decir una palabra fué interrumpido por la voz temblorosa del programador. —Jefe… si le cuenta algo más... definitivamente Joyner va a atar los cabos sueltos. —afirmó.
—Si no huyó corriendo tras ver tus espasmos y lloriqueos, dudo que vaya a hacerlo ahora. —afirmó el Zentradi mientras se volvía hacia el joven. —Otras compañías de software han tratado de desarrollar software que interprete código de UniEngine, pero ninguna ha logrado lo que nosotros; controlar por completo el 100% de las rutinas de la Simulación. A los militares no les queda más remedio que trabajar con Alpha Corporation. —dijo.
Dante miró a Willy. —Eres… ¿Eres uno de los Espectros? —preguntó.
El programador sacudió la cabeza. —Ojalá. —dijo simplemente.—Aunque actualmente somos los únicos fuera del grupo de los Espectros que tenemos software funcional para modificar al UniEngine. —explicó de mala gana.
—Supongo que te refieres a ese...API del que una vez me hablaste. —dijo Dante.
—Exacto. —respondió Duval. —Nuestra compañía tiene la única API que puede comunicarse con las diferentes librerías y procesadores lógicos del UniEngine y proporcionar acceso a todas las rutinas y subrutinas que forman la simulación… gracias a eso pudimos insertar la interfaz de juego y crear la base para que la gente juegue en Calypso.
Dante asintió con la cabeza. —Comprendo, osea que nuestra compañía tiene el monopolio en ese sentido. ¿Por qué es tan importante ese Compilador? —preguntó.
—El Compilador original es necesario para crear la API. —explicó Willy. —Utilizar otro software o intentar emular el lenguaje original no funciona en el UniEngine.
Tal y como sospechaba Willy, Dante no tuvo problemas en comprender la importancia de aquello. —Eso explica en parte la curiosidad de Aurora. —dijo. —¿Creen que la IA considera a Alpha Corporation una posible amenaza?
Duval no respondió y tampoco su empleado., pero por la forma en que se miraron entre sí hizo que Dante sintiera escalofríos. —Me mintió. —dijo mirando a Willy.
—¿Eh? —preguntó confundido el programador.
—Dijo que yo era bueno para conseguir enemigos… pero comparados a una IA que pronto pasará a manejar una flota entera en forma autónoma, mis problemas no son nada.
—Aurora no es nuestra enemiga y Alph Corporation no representa ninguna amenaza para ella o el proyecto de la Flota 41. —aseguró Duval. —No se deje contagiar por las ideas conspiranoicas de Willy.
Pero Dante no estaba para nada convencido. El joven miró la pantalla donde el dibujo del monstruo con el miembro erecto aún se mantenía flotando en el aire. Duval hizo un gesto con la mano y la imagen se desintegró en una lluvia de pixeles multicolores.
—Hay algo más. —dijo Dante pensativo mirando la pulida mesa de madera. —Aurora tiene completa autoridad sobre nosotros y lo sabe. —observó el joven volviendo la cabeza hacia su Jefe. —No se trata de mantener control sobre las herramientas del UniEngine, ya que la Milicia sabe perfectamente quienes poseen la capacidad de usarlas… si la IA cree que existe una amenaza, esta no proviene de lo que Alpha Corporation pueda hacer de forma abierta.
Otra vez los jefes de Dante guardaron silencio, pero aquella vez había miedo en los ojos del programador y el joven estratega supo que estaba cerca.
—No se trata de un programa. —dijo Dante. —Se trata de otra cosa; algo más… peligroso.
—Joyner… —dijo Duval con voz tensa.—Deténgase, no se involucre más en esto —advirtió el enorme Zentradi.
Pero Dante se puso de pié y enfrentó al Director mirándolo directamente al rostro. —Es una vulnerabilidad. —dijo absolutamente seguro. —Una falla en UniEngine.
—Oh mierda. —gimoteo Willy desplomándose sobre el respaldo de la silla. —Mierda…
Los puños de Duval se cerraron con una fuerza tan increíble que Dante sintió el crujir de los enormes nudillos como un ruido atronador.
—¿Lo sabe Aurora? —preguntó el joven armándose de valor.
—Lo sospecha. —afirmó Duval. —Pero solo hay dos personas que conocen el secreto… y contigo ahora somos tres.
Dante tragó saliva. —Que… ¿Qué tan malo es? —preguntó.
—Díselo. —ordenó resignado el Director. —Ya no tiene caso ocultarle nada a Joyner.
Willy volvió a acomodarse pesadamente sobre la silla y suspiró profundamente. —La verdad es que Alpha Corporation… nunca tuvo el Compilador del UniEngine. —dijo.
—¿Eh? —exclamó Dante confundido.
—Nuestra API… los programas que hicimos para transformar la Simulación en un Videojuego… todo eso es inyectado en tiempo real en el UniEngine por medio de una vulnerabilidad… un "BackDoor" como se conoce en la jerga.
Dante comprendió de inmediato lo que implicaba aquello. —Mierda. —dijo sin poder lo que escuchaban sus oídos.
—Los militares no pueden saber que usamos un "Hack" para crear Calypso. —dijo Duval. —Es por eso que nuestra situación es tan precaria y ahora que Aurora ha empezado a husmear tan cerca… comprendes. ¿Verdad?
—El Capitán Simmons lo sabrá de inmediato. —terminó de decir Dante.
—Si la milicia toma conocimiento de esto, es "Game Over" para nosotros. —confirmó el Zentradi. —Pero no es solo con Calypso el problema.
Dante comprendió de inmediato. —Si Aurora y UniEngine comparten código, la vulnerabilidad también podría afectar a la IA. —observó. —¿Están seguros de eso?
—Imposible saberlo sin tener acceso al núcleo computacional de la Battle 41. —dijo Willy. —Pero es indistinto que la existencia de la vulnerabilidad en Aurora se pruebe o no… la sola existencia de la amenaza hará que Simmons nos arroje al calabozo más oscuro de su nave nodriza de inmediato.
El joven estratega asintió. —Si alguien llega a tomar el control de Aurora, también tendrá el control total de la flota, lo que podría ser una catástrofe.
Los tres hombres permanecieron pensativos y sin decir una palabra mientras la tarde transcurría lentamente fuera de las ventanas cerradas. Finalmente fué Duval quien rompió el silencio a la vez que se sentaba ruidosamente en su enorme sillón ejecutivo. —Creo que estamos a salvo por ahora. —dijo mirando a Dante. —Sean cual sean las sospechas de Aurora, no puede hacer nada mas que obtener información a través de nuestros empleados y ahora que Dante conoce el secreto, estará preparado para esquivar cualquier intento de la IA de obtener información.
Dante se volvió hacia el Director. —¿Que impide que Aurora ingrese a los sistemas de Calypso y descubra la vulnerabilidad por ella misma? —preguntó.
—Calypso es un sistema autónomo. —respondió Willy. —El núcleo computacional en donde corre fué diseñado para operar en forma separada de la Red centralizada de la Flota 41.
—¿O sea que Aurora no puede entrar a Calypso?
—Técnicamente puede hacerlo. —explicó Duval. —Recuerda que ella debe estar en comunicación constante con Simmons durante el viaje.
—Pero usted dijo… —comenzó a decir un confundido Dante.
—Un Dummy (1). —aclaró Willy.
—¿Dummy?
—Aurora utiliza una interfaz que emula a un usuario de Calypso conectado por medio de una vaina —explicó el Zentradi. —Ese Usuario virtual permite que Aurora utilice la interfaz de Calypso para enviar mensajes, audio y video al personal militar dentro de la simulación, pero a la vez impone una limitación a lo que la IA puede hacer.
—O sea el "Anti-Cheat" —explicó Willy.
El joven sacudió la cabeza. —Me resulta difícil de creer. —dijo. —¿Eso fué idea de ustedes…?
—Eso fué un requerimiento de los Militares. —respondió Duval. —Específicamente de Simmons.
—Hmmm.
—Como sea, espero que comprendas lo grave de la situación en la que nos encontramos. —dijo Duval ante lo cual Dante asintió. —Si perdemos el control de Calypso y el juego se vuelve inviable para los jugadores o el proyecto, la Milicia revocará nuestros privilegios de administración y cuando ellos intenten volver a poner en marcha la simulación…
—Todo se descubrirá. —culminó Dante. —Entiendo perfectamente.
—Es de vital importancia que perdamos el control de la situación en Calypso. —dijo Willy. —Y eso implica estar un paso por delante del Imperio o el Enjambre; necesitamos tu ayuda, Dante.
El joven se puso de pie de inmediato. —Haré todo lo que pueda. —dijo.
Duval colocó su enorme mano en el hombro de Dante. —Tienes que regresar a la Macross y dirigir las operaciones de nuestros hombres en el campo… pondremos todos los satélites a tu disposición y podrás coordinar con la Teniente O'Higgins para cuando necesites algo más que un par de ojos en el terreno. ¿Entendido?
—Si Señor. —respondió el joven.
—Se nos está acabando el tiempo. —agregó Duval señalando hacia la oficina donde estaban las vainas. —Así que tendremos que apresurarnos; vé a tu departamento, empaca tus cosas y prepárate para mudarte aquí, mañana por la mañana enviaré a buscarte… mientras tanto, debes conectarte a Calypso y reunirte con la Teniente; los quiero a ambos fuera del alcance de otros jugadores esta misma noche.
—Entendido. —respondió el joven estratega.
—Entonces, ve ahora. —ordenó el Zentradi. —Es hora que volvamos a tomar la iniciativa.
Dante sintió la tentación de hacer un saludo militar pero se contuvo a tiempo. Aquel Zentradi podría haber sido un buen Comandante de haber estado en la milicia. Saludó con la mano de forma casual y abandonó la habitación ante la atenta mirada de sus empleadores.
Mientras el elevador lo hacía descender rápidamente hasta la calle, el joven usó una de las Apps de su Pad para buscar un taxi y cuando las puertas automáticas del Lobby del silencioso edificio se abrieron frente a el, el pequeño vehículo autónomo ya estaba detenido en la acera. No vió guardas apostados en la entrada de la gigantesca construcción de vidrio y acero, solo un pequeño Drone que revoloteaba frente al edificio y cada tanto subía o bajaba cambiando de dirección como si una atareada abeja se tratara.
La puerta del Taxi se abrió sola en cuanto Dante estuvo lo suficientemente cerca y el joven se acomodó en el asiento trasero mientras la voz robótica le daba las buenas tardes.
—Boulevar Andino 772, Edificio Sakura. —dijo en voz alta.
El software del vehículo mostró el mapa con la ruta a seguir indicando el tiempo estimado de llegada y el coste del mismo.
—Confirmar. —respondió el joven.
La puerta se cerró y el taxi comenzó a circular por la solitaria ciudad mientras su pasajero abría la interfaz de comunicaciones en su Pad.
Diógenes respondió el llamado de inmediato y el rostro de su avatar de Calypso apareció en la pantalla. —Es bueno saber que estás vivo. —dijo visiblemente aliviado.
—Me salvé por un pelo. —respondió Dante. —Pero parece que mi carrera como jugador en Calypso ha llegado a su fin… tendré que volver a la Macross de Inmediato.
—Estoy seguro que la gente de La Orden lo entenderá. —respondió el jugador. —¿Duval te ha permitido volver a entrar al juego?
—Si, de hecho me ha ordenado que lo haga inmediatamente. Saldremos en cuanto Karina esté lista.
Diogenes asintió. —Entonces será mejor que te de esto ahora. —dijo. —Quien sabe cuando volvamos a tener la oportunidad de charlar en forma tranquila.
Un archivo de texto apareció en la pantalla y Dante usó su dedo para seleccionarlo y arrastrarlo a su carpeta de documentos. —¿Y esto? —preguntó.
—Duval me lo pasó antes de la reunión… es un Dossier sobre el Líder del Imperio.
Dante lo miró intrigado. —¿El Jefe de DiMarco?
—El mísmo. Duval cree que es mejor que todos tengamos la misma información y estemos al día con lo que sabemos de nuestros oponentes.
—¿Crees que Duval lo considere un enemigo? —preguntó.
—Definitivamente no va a hacernos las cosas más fáciles durante esta crisis. —respondió el jugador. —Por cierto, también le solicité información sobre El Enjambre, pero se rió y dijo que ya sabía todo lo que tenía que saber sobre esos salvajes.
Dante asintió. —El Enjambre no tiene líderes. —dijo. —Y eso es lo que más llama la atención.
—¿Por lo de la operación de los Slimes? —preguntó Diógenes.
—Si. Parece algo demasiado planificado para ser obra de una organización sin líderes o estructuras de mando.
El jugador hizo una mueca. —No es que carecen de líderes. —dijo. —Forman algo así como "células" de operación para distribuir sus tareas, principalmente para organizar raids y ataques a otros jugadores.
—Será mejor que no uses esa palabra "célula" —observó Dante. —Duval no quiere que usemos nada relacionado al Terrorismo.
—Lo tendré en cuenta. —respondió Diógenes. —Por cierto. —dijo señalando hacia donde Dante había arrojado el archivo con el Dossier. —Ese tipo, el Líder.
—¿Qué pasa con él? —preguntó intrigado Dante.
—Es un personaje muy conocido en el mundo de los MMORPGs ¿Lo sabías?
—No. ¿Como que conocido?
—¿Recuerdas que durante nuestra charla en la Biblioteca te mencioné que Calypso es un juego que mucha gente estaba deseosa de jugar?
—Y que la mayoría de los colonos estaban viajando por media galaxia solo para hacerlo… si, lo recuerdo bien. —respondió Dante.
—El líder del imperio es un viejo jugador de MMORPGs… ha participado en la mayoría de los títulos más conocidos y populares de este género en los últimos 30 años o más.
Dante reflexionó sobre eso. —Osea que estamos hablando de una persona madura, de más de cincuenta años o más y con MUCHA experiencia en el campo ¿Correcto?
—Correcto.
—¿Que tan bueno es? —preguntó Dan te. —Es decir… en como juega.
—En todos los MMORPGs que ha jugado SIEMPRE ha liderado las organizaciones y clanes mas fuertes. —afirmó Diógenes. —Es algo así como una leyenda entre los jugadores.
—Comprendo. ¿Hay algo en su historial que nos sirva de referencia como para predecir sus movimientos en esta crisis? —preguntó el joven estratega.
Diógenes sacudió la cabeza. —Calypso es muy diferente a otros juegos del género. —afirmó. —Pero al menos estoy seguro de una cosa; esta persona ha luchado contra Admins de otros juegos.
Aquello no le gustó nada a Dante. —¿Se ha enfrentado con los Administradores? —preguntó.
—Y ha salido victorioso en la mayoría de las veces. —aseguró el jugador.
—Veces… en plural.
—Un verdadero "Influencer" de los MMORPG. —respondió Diógenes. —Los jugadores confían en él y lo siguen a cada nuevo juego que va, sabiendo que su presencia garantiza una organización fuerte y con dominio asegurado del "Meta" del juego.
—Genial, es un verdadero veterano de Guerra. —dijo Dante suspirando. —¿Qué es lo peor que podría pasar con este… Líder? ¿Que clase de "Lucha" puede llevar a cabo contra los Administradores del juego—preguntó.
El jugador meditó unos segundos. —Es… difícil decirlo. —dijo. —Si Calypso fuera uno de los cientos de MMORPGs que existen en la Red Galaxy, la amenaza de Victor supondría que miles, tal vez decenas de miles de jugadores abandonen el juego tras sus pasos; esto ha pasado muchas veces ya y en casos extremos, pueden condenar a un juego al fracaso.
—Comprendo… espera. ¿Victor? ¿Ese es el nombre de…?
—No se si es un alias o su verdadero nombre, pero es como se lo conoce en la Red. —explicó Diógenes. —En el Dossier podrás leer varios informes sobre su perfil real y un análisis de un experto en personalidad y cosas de esas.
—Lo leeré, no te quepa la menor duda. —aseguró el joven. —Pero con respecto a esta persona… Victor. ¿No es una amenaza que no se aplica en este caso?
—¿A qué te refieres? —preguntó Diógenes.
—Incluso si esta persona quisiera boicotear a Calypso… ¿Que ganaría con ello? Se supone que decenas de miles de personas han venido a esta flota solo para jugar este juego… ¿Y seguirán a este Líder incluso si amenaza con destruir lo que ellos aman? Es algo que no tiene mucho sentido.
—Tal vez lo que Victor busca no es la destrucción per se de Calypso, sinó que los Administradores obedezcan sus demandas a cambio de no hacerlo.
—Poder. —observó Dante. —Dentro y fuera del juego...eso al menos tiene un poco más de sentido. —dijo pensativo. —¿Hay registros de que haya intentado hacer algo similar en otros juegos? —preguntó.
—Definitivamente. —respondió el jugador. —Yo mismo he participado en juegos donde Victor ha ocupado el papel de "representante" de todos los jugadores y sus decisiones implicaron cambios en el balance o estructura misma del juego.
—Algo me dice que a Duval eso no le causa ninguna gracia. —dijo. —¿No existe una especie de Concilio de jugadores en Calypso ya?
—Si, pero sus decisiones son no-vinculantes. —explicó Diógenes. —Alpha Corporation puede aceptar sugerencias o ignorarlas por completo; el Concilio realmente no tiene mucho poder sobre como los Administradores manejan el juego.
El taxi dejó el área Metropolitana de la colonia y entró a un largo túnel, ocultando momentáneamente de la vista de Dante los enormes edificios de oficina completamente vacíos ahora que la mayoría de los colonos estaban en sus casas dentro de una de esas vainas.
—¿Cuál es el peor escenario que podría ocurrir si esta crisis se intensifica? —preguntó Dante mientras las luces naranjas del túnel iluminaban intermitente el interior del vehículo.
Diogenes se rascó la cabeza. —Un Reset total. —dijo.
—¿Reset?
—Reiniciar Calypso; borrar a todos los jugadores y comenzar desde cero… eso seria lo peor que podría pasar si las cosas se salen de control para Duval.
—¿Que tan… malo sería eso? —preguntó Dante.
—Sería fatal para la reputación de Calypso. —explicó el joven. —Un reset total pondría furiosos a los jugadores y demostraría que los Administradores no son capaces de hacer su trabajo… hasta los propios Militares podrían tomar cartas en el asunto.
—Y me imagino lo malo que podría ser eso. —dijo Dante pensando en lo que podría pasarle a sus Jefes y a el mismo si el secreto de la vulnerabilidad del UniEngine era descubierto por la Milicia.
El vehículo salió del túnel y los enormes cielos de metal de la Colonia aparecieron nuevamente por sobre el techo vidriado del Taxi.
—Calypso es muy importante para todos. —explicó Diógenes. —No solo para los jugadores como nosotros, también para la milicia.
—¿Sabes algo de eso? —preguntó Dante. —¿De la relación entre Calypso y la Milicia?
—Solo se que el UniEngine es la única simulación en la que no se ha manifestado el Síndrome FOLD durante saltos de larga duración. —respondió el jugador. —Así que es entendible que toda esta Flota de Inmigración Experimental esté planificada alrededor de Calypso; simplemente no tienen otra opción.
Dante asintió. —Willy me explicó algo similar, pero también dejó traslucir que la historia de Calypso precede por mucho a la creación de esta flota.
—¿Conoces la historia de Waltz y los Espectros? —preguntó Diógenes.
—De la misma boca de Willy. —aseguró el joven estratega. —Es una historia con muchos matices oscuros.
El rostro de Diógenes se oscureció. —La Milicia se apropió del UniEngine luego de la Primera Guerra Espacial. —dijo. —Todos los que soñamos con un Juego basado en ese Engine tan poderoso siempre lamentamos eso. —dijo con voz irritada. —Pero ahora…
—Ahora que existe, la gente voluntariamente se pone a disposición de la Milicia con tal de participar en tan maravilloso juego. —reflexioné Dante. —Y nadie hace preguntas.
—Exacto.
—Esto cada vez me gusta menos. —dijo el joven. —Ahora entiendo el por que esta crisis demanda tantas soluciones "extraordinarias". Las cosas pueden ponerse muy feas de un momento a otro.
—¿Y tú qué opinas? —preguntó intrigado Diógenes. —¿Que deberíamos hacer para capear la tempestad?
—Mantener la iniciativa.—respondió el Estratega. —Es nuestra única ventaja concreta en Calypso; obtener y procesar información más rápido que nuestros rivales.
El Taxi llegó a destino y una melodía desde el asiento delantero indicó el fin del viaje mientras el resumen y costo final aparecían en la pantalla frente a Dante.
—Empacare mis cosas y me conectaré a Calypso en un rato. —dijo el joven. —Mañana tendré que meterme a una de las vainas en la Oficina de Duval.
—Ya verás que te gustará. —afirmó el Archivista. —Nunca mas tendrás que ir al baño ni preocuparte por afeitarte por las mañanas.
—No lo había pensado. —respondió Dante. —Nos vemos.
Tras pagar el viaje el joven descendió del vehículo y entró a su edificio. Para su sorpresa vió que en la entrada un cartel holográfico informaba que la cuenta atrás del toque de queda previo al Salto había comenzado. Otras pantallas iguales a esa podían verse en los alrededores de su edificio.
Caminó por el pasillo y tras tomar una de los elevadores subió hasta su piso. Unos minutos más tarde entraba a su departamento y miraba por última vez aquel ambiente al que apenas había disfrutado por unos pocos días. —Fué bueno esto de tener mi propio Apartamento. —dijo suspirando. —Demasiado bueno para ser verdad. —dijo encendiendo las luces.
Tomó otra lata de jugo del refrigerador y mientras lo bebía comenzó a preparar su bolso. Acomodó sus pocas ropas y efectos personales en poco menos de diez minutos de trabajo y luego de una rápida parada en el baño, se sentó en la cama junto al casco de Realidad Virtual para ingresar por última vez a Calypso de esa forma.
Una vez que la Interfaz estuvo encendida, el casco preguntó a que instancia de la simulación quería entrar. Dante dijo "Calypso" en voz alta y el software actuó sobre su cerebro para inducir el estado de conciencia previo al ingreso al juego.
(1)Muñeco/a
