Uzumaki's Strongest Weapon

Bueno, primero que nada, han sido tiempos difíciles por todo el asunto del covid-19. Nueva reitero mis mejores deseos para todos y que se encuentren bien. Va para largo todavía, pero como dicen, hay que cuidarnos entre todos…

Por el momento, les deseo felices fiestas dentro de lo posible en el contexto actual, espero que se la pasen muy bien junto a sus seres queridos y si ya no subo algo más hasta el otro año, les deseo una Feliz Navidad y próspero Año Nuevo 2021, en el que ojalá la situación mejore para todos.

Ahora, a los reviews:

Apocalypse98: Gracias bro.

Elchabon: Genial la forma como conservas la calma (sonriendo nerviosamente). Y sí, Kurenai, Himawari y Sarada junto a dueño van a ser todo un Equipo, trabajando literalmente como si fueran uno solo. Pues el viejo mono está tan desesperado y deseoso de que todo salga bien que pues el paquete le está quedando enorme y le cuesta ser objetivo, sabiendo que está en problemas, sin saber que nada en un estanque de tiburones, con Koharu lista para sacarle todo el jugo para su amo. Tsunade y Shizune van a reaparecer pronto, mientras que las hermanitas y Ty Lee también tendrán su papel como hermosas muñecas esperando por el único que tiene derecho a jugar con ellas. Pues bien, lo de Matsuri es para mostrar lo perverso que planeo, será ésta versión de Gaara.

Nathaniel II: Pues bien, sobre Fate de hecho tengo pensando incluir directamente a una chica y espero que pronto muestre cuál va a ser.

Mateo98: De hecho cualquier Kunoichi habilidosa es presa potencial del Clan Uzumaki. Sobre Pakura particularmente, su elemento no lo voy a manejar como Quemar, si no como otra variante que tiene en sí los mismos efectos, pero un potencial mayor.

Loquin: Gracias bro.

x29: Pues bien, sobre las líneas en cuanto a la división del sexo entre suave y pues, lo de siempre, es algo así como ir adaptando a las chicas entre vírgenes y jóvenes a ello, como en el ejemplo de Sarada y Himawari. Sobre los ancianos, en el canon se mostraron como líderes que buscaban mantener sus privilegios bajo el argumento 'lo mejor para la aldea', pero era claro que la idea se encimaba con sus propios intereses, claro que acá va a hacer consecuencias para Danzou y Homura, que Koharu es aparte por el hecho de ser parte del séquito de Naruto. Lo de Suna, es algo que quise hacer así como muestra de que el Mundo Ninja en cuanto a su dinámica es traicionero, el amigo de hoy es el enemigo de mañana y así, además de que el Mundo Ninja como tal es culpable de las desgracias y no es necesario el súper plan ultra complicado de Madara, por ejemplo.

Indra0tsutsuki: Sobre ambas… No va tan desencaminada tu idea, pero es algo un poco más complejo que eso.

nadaoriginal: Pues ya que lo dices así… De hecho, se resume así XD. El viejo sin saberlo, se ha expuesto terriblemente a las garras de Naruto, que tiene una forma más directa de por fin comenzar a hostigarlo y presionarlo, aún cuando eso no se haya resuelto Naruto tiene una oportunidad inigualable con ayuda de Koharu. La Sannin y su estudiante están y se están preparando para darle una sorpresa a Naruto, dentro de la cual están esas nuevas esclavas, jejeje. Sobre Matsuri, no me desagradaba pero en el relleno del canon representa el cambio de Gaara y la quise usar así, como un símbolo de que el pelirrojo será un desgraciado en la historia. Y pues Pakura aparece poco, pero me gusta bastante por un par de buenas razones… Su cabello y su Kekkei Genkai ;)

xXm3ch3Xx: Pues las mujeres Haruno han visto su mundo cimbrado, pronto mostraré su sentir y pues Naruto hará su jugada cuando llegue el momento, que oportunidades no le faltarán. Sobre el Kazekage, ciertamente pienso darle un papel preponderante en la invasión de Konoha y eso sí lo puedo decir, no será como en el canon. Sobre Temari, la confirmo desde ahora y sobre el Naruto vs Gaara,tengo mi idea, que será parecido y diferente a la vez que en el canon.

daniel2610994: Pues Pakura está viva y realmente está chichistosa, decimos acá, je, je, je. Las presas creen que serán cazadoras en Konoha, pero realmente quiero mostrar algo diferente a lo familiar que generalmente se da en los fics con fuerte influencia del canon y bueno, nunca hay suficientes esclavas potenciales de Suna, jo, jo, jo. Sobre Naruto y su Equipo, pues digamos que habrá mucho entrenamiento con sus compañeras y su Sensei.

Kurasano'o: Sobre la reprogramación de Nonou, la idea va un poco distinto a eso, pero sí será importante para la historia. Sobre el link que me mandas, debes omitir los puntos y ponerlos para con letra y entre paréntesis porque Fanfiction(punto)net por defecto elimina los links.

Y bueno, vamos al fic:

Capítulo 43: Larga noche

Durante la noche, Tamamushi contrastaba mucho con respecto a su vida diurna.

Era una aldea ciertamente moderna, que había reemplazado varias de sus construcciones por modernos edificios de varios pisos de altura. Como era una aldea enteramente civil y un punto de abastecimiento para los viajeros que se dirigían hacia la costa del Continente Elemental, era bastante próspera con relación a otros poblados cercanos y su economía sólo crecía conforme las naciones elementales se hacían más y más poderosos…

Había pasado prácticamente ilesa las dos Guerras Ninja que le había tocado vivir desde su fundación, luego de declararse abierta en las ocasiones que la violencia no había estado muy lejos de sus fronteras y eso evitó que los saqueos que sufrió fueran destructivos más allá de los alimentos y dinero, dejando intacta la infraestructura, algo que le había ahorrado incalculables daños que sí sufrieron sus vecinos.

Por ende, había varios magnates del comercio en esa aldea enorme que poco tenían que envidiarle a la opulencia de los Daimyo de las Naciones Elementales y a diferencia de gente como el finado Gatou, habían reunido sus riquezas sin necesidad de recurrir a la ilegalidad.

Muchos de ellos tenían tesoros de valor inimaginable por el mero deseo de dejar ver su opulencia, como sucedía en el edificio Miyamoto cuyo dueño gustaba de coleccionar joyas de incalculable valor…

Y era entonces donde entraba ella.

En el Mundo Ninja había organizaciones terroristas o delictivas que tenían diversos intereses. Un ejemplo era la cada vez más famosa Akatsuki, que se dedicaba básicamente a proporcionar a los mejores mercenarios posibles a las Aldeas Ninja para realizar sus misiones más complicadas y/o cuestionables…

En su caso, la organización a la que perteneció no tenía un alcance de esas dimensiones y se limitó a golpes como el que estaba llevando a cabo para hacerse de dinero y mantener en funcionamiento los negocios ilegales que tenía en las sombras, hasta que su líder fue vencido y el grupo se disolvió.

Descendía lentamente por medio de una cadena anormalmente brillante de tono plateado que en medio de un boquete hecho por ella en la amplia cubierta de cristal que coronaba el opulento edificio, la cual se enredaba por su brazo izquierdo y se extendía con sutileza y suavidad, hasta el punto en que asentó sus pies en el pulcramente pulido piso de mármol y entonces aquella cadena se disipó súbitamente en el aire, como si de algún Genjutsu se tratase…

"Veamos…" Tomó de entre sus ropas una hoja doblada, la cual abrió para revisar las notas que había preparado previamente para su golpe "Se supone que la bóveda del viejo Miyamoto no está lejos de este punto…" Revisaba tranquilamente su improvisado mapa, aprovechando que su incursión había sido perfecta y como había estudiado previamente, se encontraba en un punto ciego para los guardias.

Poco a poco la luz de la luna comenzaba a revelar aquella persona conforme entrada por el cristal, conforme las nubes se iban despejando…

Era una hermosa mujer de unos 25 años y alrededor de 1.63 m de altura, con su largo cabello de intenso color rojo rizado hacia atrás, con una cola de cometa detrás de la cabeza y tenía unos ojos de intensa mirada zafiro que destacaban por los aretes esféricos de color verde que colgaban de sus orejas. Vestía lo que parecía ser un uniforme, consistente en camisa negra corta que dejaba al descubierto su abdomen debajo de una camisa blanca con mangas largas de cuello alto, adornada con una gran R roja, una minifalda blanca arriba de las rodillas, botas negras de cuero hasta las piernas y guantes negros del mismo material de su calzado, con mangas largas sobre su atuendo blanco hasta la mitad de los brazos. Sus sensuales labios estaban adornados con brillante labial carmín.

"Entonces comencemos a buscar…" Se adentró poco a poco en la amplia mansión, con suaves pasos, estando a la expectativa de que apareciera la seguridad tarde o temprano.

Sin embargo, eso no sucedió.

Pudo continuar su tranquilo andar por todo el fastuoso inmueble Miyamoto, propiedad de Takeshi Miyamoto, afamado comerciante y cuyo apellido le producía bastante nostalgia, puesto que ese era precisamente el nombre de su fallecida madre. Desde pequeña se la había visto bastante complicado en la vida, puesto que tenía que pasarla dealdea en aldea debido que sus pares continuamente cambiaban de vivienda y cuando apenas tenía 8 años, su padre fue asesinado por el simple hecho de pertenecer a su estirpe, dejándolas solas a ella y a su madre.

Su infancia ciertamente estuvo llena de carencias, pero fue feliz porque su fragmentada familia consistente en madre pudo conservarse unida varios años. El amor y el cariño siempre estuvieron ahí, para darle la fuerza conforme el tiempo pasaba y su madre se vio obligada por necesidad a integrarse a aquella organización de la que ella formó parte también, el Equipo Rocket…

Ladrones de los Contratos de Invocación, se dedicaban a lucrar con los pactos sagrados entre los animales místicos y quienes eran privilegiados para recibir el derecho a firmarlos.

Lo ideal era robar los contratos más raros y poderosos, para conseguir su exclusividad y conseguir el monopolio de estos, pero acceder a alguno de los más raros del Mundo Ninja y usar a aquellas criaturas, ya fueran poderosas, sabias, con habilidades únicas o fueran privilegiadas que gozaran de dos o los tres atributos, también era valioso para la clandestina organización que trataba de controlar el tejido criminal del Mundo Ninja.

En una de tantas búsquedas de la entrada a la tierra de uno de los tantos seres mitológicos de esos contratos, en medio de una cordillera inhóspita, su madre, Miyamoto, desapareció luego de una avalancha violenta y no se le volvió a ver.

Entonces tomó su lugar en el Equipo Rocket como recluta y con el entrenamiento adecuado y exhaustivo, finalmente despertó el legado sanguíneo de su sangre y pudo acceder a uno de los Kekkei Genkai más raros del mundo, el Kinton Uzumaki. Gracias a su sangre heredada de su padre, se hizo de un lugar importante en la organización, superando a su propia madre y finalmente, una vez que estuvo enterada de lo significaba ser una Uzumaki, entendió la razón por la que había perdido a su padre de niña.

Se hizo de un nombre, siendo reconocida como una de la mejores agentes del grupo, reuniendo bastantes contratos de seres poco conocidos en el Mundo Ninja y ella misma tuvo acceso a uno que sólo un par de privilegiados habían tenido la dicha de firmar y aprovechar.

Entonces se dio el cataclismo que llevó al grupo a la ruina, en el que se metieron con quien no debían y casi la totalidad de ellos fueron aniquilados por una fuerza de la que jamás se enteró, porque pudo escapar a tiempo y borrar su rastro mientras la organización era destruida, conservando el nexo con aquel contrato particular en el mundo.

Finalmente, estando frente a la gruesa puerta de acero de la entrada a la bóveda de la riqueza Miyamoto, fue que aquella joven salió de su ensimismamiento…

"Bien, ya estoy a nada de ponerme esa hermosa joyería, el resto las puedo vender y no trabajar por lo menos otro año…" Sonrió triunfante, mientras realizaba una secuencia de sellos considerablemente larga para luego colocar sus manos sobre el grueso y enorme cerrojo de la misma "¡Kinton: Aigaki (Elemento Metal: Llave Maestra)!"

Pequeños sonidos provenientes del mecanismo de la cerradura comenzaron a escucharse sutilmente. Lentos, pero firmes, tardaron un par de minutos, pero cuando terminaron, de inmediato se abrió aquella reforzada entrada, ofreciendo todos esos tesoros para que los tomara…

Miraba a esa pelirroja entrar a la bóveda y empezar a ponerse toda la lujosa joyería almacenada, desde collares de oro con incrustaciones de diamantes hasta una corona rebosante de las gemas más raras del mundo. No pudo evitar mirarse en uno de los tantos espejos que había en el lugar para regocijarse en su propia visión tan ostentosa, mientras modelaba esos invaluables tesoros.

- ¡Ja, ja, ja! Esto va para mi colección personal…- Aquella joven se daba vueltecitas, regocijada en la visión de esa falsa opulencia.

Entonces fue que, sin quitarse la lujosa corona, un lujoso brazalete de oro puro coronado con rubíes y zafiros, los collares y un cinturón de láminas áureas, comenzó a reunir varios de esos tesoros en una amplia bolsa, la cual llenó a toda su capacidad y entonces fue que se dispuso a marcharse, cerrando la bóveda con lentitud, tratando de hacer el menor ruido posible con el fin de que la vigilancia no notara su presencia hasta que hubiera escapado.

Caminó rápidamente hacia el área por donde había entrado para disponerse a escapar por la misma ruta…

- Veo que ha sido una noche fructífera-

La pelirroja de inmediato enfocó sus ojos azules en una de las esquinas de la amplia mansión Miyamoto, lugar donde las sombras impedían ver a la mujer que había dicho esas palabras.

- ¿Quién eres?- Cuestionó, recelosa, mientras se colocaba en postura defensiva, sosteniendo su botín sobre su hombro izquierdo

- Musashi Uzumaki…- De entre las sombras emergió Mito, luciendo aquel uniforme entallado de color negro que resaltaba su curvilínea figura y que la cubría del cuello hasta los pies con aquellas botas de tacón alto y grueso que paradójicamente, prácticamente no dejaban nada a la imaginación de su escultural cuerpo -Kunoichi del Clan Uzumaki que desde pequeña manifestó nuestra sangre…- Recordó fugazmente las notas de Fuusou…

Musashi Uzumaki (Estrella).

Es una gran amiga, que de inmediato se dio cuenta de que compartíamos el Kinton del Clan. Le gusta mucho el Ramen de cerdo y Karin le tomó bastante aprecio, ya que, al ser tan joven, la sintió como una amiga, como fuente de inspiración y como una hermana mayor a la vez. Me contó que tuvo que unirse al Equipo Rocket, ya que su madre formó parte de esa organización también y no puede evitar sentirse comprometida, ya que le ayudaron mucho cuando Miyamoto-san desapareció. Nota especial: recordar quitarle el apio cuando le sirva Ramen, porque no le gusta. Si algún día vuelvo a ir a Tamamushi, radica en ese lugar. La visitaré y le regalaré un plato de Ramen del que le gusta si es que la veo (carita sonriente)…

- ¿Cómo rayos sabes que soy Uzumaki, boba?- La chica se colocó de inmediato en guardia, sin importarle dejar caer su botín al suelo.

De niña no lo comprendió del todo, pero conforme fue estudiando los libros y documentos que había dejado su padre, pudo aprender bastante sobre su legado Uzumaki: Uzushio fue la cuna ancestral de su familia, su padre fue de los pocos hombres que logró escapar a la destrucción de la aldea y tuvo que mantenerse escondido para evitar ser perseguido, siendo en esa interminable huida que se encontró con Miyamoto y posteriormente, con el surgir del amor entre ellos, ella fue concebida.

Pero por desgracia, al parecer su padre fue descubierto y asesinado sólo por obtener una muestra de su ADN, puesto que era de conocimiento común que los Uzumaki tenían largas vidas en comparación con otro clanes Ninja y eso hacía su sangre sumamente valiosa para experimentos y contrabando. Por eso se vio obligada a tener un perfil bajo en el Equipo Rocket y evitar en todo momento que algo más aparte de su cabello la delatara como una integrante del Clan de la Longevidad. Sin poder liberar todo su potencial como Ninja, le tocó en varias ocasiones sufrir menosprecio, pero igualmente debido a ello tenía algo valioso a su disposición…

- Yo también soy Uzumaki, Musashi…- Replicó Mito, con aquel gesto indiferente, mostrándose con un aura de superioridad, así como lo dejaron ver sus altos mandos en el Equipo Rocket

- ¿Y qué quieres?- Replicó hosca la ojiazul -¡¿No ves que tengo prisa?! Los guardias del lugar no tardan en darse cuenta de que les acabo de robar…-

- Hm… No te preocupes por eso- Los ojos obsidiana se cerraron en ese momento -Ya dejé fuera de combate a todos los guardias…-

En varios lugares del amplio inmueble, se encontraban varios Ninja que yacían inconscientes, algunos solamente tendidos en el suelo o recargados en los muros sin sentido, pero algunos presentaban heridas contundentes y rastros de sangre, pero ninguno aparentaba alguna herida fatal o se notaba severamente herido.

- Bueno, supongo que gracias…- Musashi le dio la espalda a Mito y se dispuso a marcharse luego de levantar su botín, alzando su mano libre como señal de despedida -Fue algo espeluznante, pero cosas más raras me han pasado… ¡Nos vemos!-

Sobre su hombro pasó la punta con forma de rombo que tanto conocía por ser parte de buena parte de sus Jutsu Kinton, la cual se clavó en el muro delante de ella, deteniéndola en seco al llevar detrás una cadena de Chakra que a diferencia de su ejecución del Kongousa (Cadena de Adamantino), lucía pequeñas púas en cada uno de los eslabones.

- ¡¿Qué rayos te pasa, vieja?!-Musashi se mostró visiblemente molesta, encarando a la inexpresiva Kunoichi -¡Pudiste haberme herido!-

- Intensa, como toda una Uzumaki…- Mito se mostró ajena a la molestia de la joven

- ¡Estás loca!- La chica se dio la media vuelta, encarando furiosa a la Uzumaki adulta

- Sólo te pido un momento…- La imperturbable Ninja se mantuvo tranquila -Al final, como Uzumaki, puede decirse que soy de la familia que te queda…-

Musashi de inmediato recordó a la amable Fuusou y a su hija Karin, a quien le tenía gran cariño porque la jovencita de lentes siempre le mostró admiración. Se sintió tentada de dejar su vida criminal y viajar junto a ellas, pero la realidad era que estaba acostumbrada a su estilo de vida y le iba a costar mucho trabajo tener una vida como vendedora ambulante de Ramen, además de que tampoco podría haber llevado una doble vida como delincuente mientras viajaba con ellas, ya que no quería meterlas en problemas.

Por eso simplemente las dejó ir, no sin sentirse dolida de no poder pasar más tiempo con esas pelirrojas que al igual que ella, eran Uzumaki, por ende, su familia…

- ¿Qué rayos quieres de mí, vieja?- Musashi hizo una gran esfuerzo por mostrarse ecuánime

- Estoy viajando por el Continente Elemental con rumbo a nuestra cuna ancestral, las ruinas de Uzushio y en el camino, reunir a todos y a todas las Uzumaki que pueda…- Mito se mostró con una seriedad pasional, contrataste con la inexpresividad que le había mostrado previamente -Mi deseo es reconstruir de nuevo nuestro clan como en nuestros días de gloria… Yo soy Mito Uzumaki-

Apenas escuchó ese nombre, se mostró visiblemente impresionada. Ella era una celebridad entre los Uzumaki o al menos eso decían las notas de su padre. Posiblemente la mayor exponente del clan hasta la fecha, capaz de sellar al más poderoso de los Bijuu, el Kyuubi, en su interior sólo con su Fuinjutsu, posiblemente el mejor del mundo y de la historia…

- ¡¿Tú?! Digo… ¡¿Usted?!- Musashi negaba sutilmente con la cabeza -¡Pero es imposible! ¡Si fuera Mito-sama tendría más de ochenta años! Aunque…- Miró de reojo la cadena cercana a su rostro, que claramente era superior a la que ella era capaz de crear "Es claro que su Kinton es mejor que el mío… Por lo que he estudiado, la pureza de un Uzumaki se define por la dureza y belleza del Kinton que es capaz de materializar…"

- La longevidad Uzumaki es mi secreto…- Replicó guiñándole el ojo a la chica -Además, para reconstruir Uzushio, necesito gente como tú… Tu experiencia en aquella organización puede sernos realmente útil…-

- ¿Sernos?- Repitió confundida Musashi

- Sí… Eventualmente mi objetivo es reunir a todo el clan con nosotros, la Diáspora Uzumaki ya ha durado mucho tiempo y nuestros hermanos y hermanas han sido objeto de discriminación, violencia, persecución…- Mito se mostró solemne -Realmente deseo terminar con todo eso y simplemente darle un nuevo hogar a toda nuestra familia…-

La información de Fuusou en su lista no era del todo valiosa desde el punto de vista Ninja, puesto que no tenía muchos datos sobre las habilidades de las personas anotadas en ella… Pero a cambio, Fuusou enfocó la lista en los aspectos humanos de las personas y si bien los detalles eran pocos, sabía que la chica había tenido una vida difícil y que uno de sus puntos vulnerables era la sensación de pertenencia a la familia…

- ¿Y yo qué ganaría?- La joven se mostró expectante

- Como al parecer tienes un… Estilo de vida definido, he pensado que tu lugar sería en la División de Legado Cultural- Musashi se mostró confundida, mirando con recelo a la famosa experta en Fuinjutsu

- ¿Legado cultural? Si se ha dado cuenta, soy una ladrona… Muy buena, joven y hermosa, pero ladrona al final-

-A lo que me refiero es que hay mucho de nuestro legado diseminado por todo el mundo y mucho de ese legado tiene forma de variados e invaluables tesoros que fueron robados de Uzushio durante y luego de su destrucción…- Mito suavizó su expresión -Si te interesa, en tu papel de… Recuperadora de tesoros, fuera de las reliquias y objetos del clan, no tomaríamos inventario de tus… Actividades…-

Musashi parpadeó confundida. Implícitamente le estaba diciendo que a cambio de recuperar los tesoros y demás del Clan Uzumaki mediante sus actividades delictivas, se iban a hacer de la vista gorda en cuanto a lo que ella pudiera llevarse de los lugares que 'visitara' si aceptaba esa labor.

Y también estaba el detalle de que finalmente no estaría sola…

A pesar de que el Equipo Rocket era una organización criminal, ella perteneció a él con orgullo y cariño, dado que siempre la hicieron sentirse parte de un algo. Tenía un buen compañero y todo iba bien dentro de sus actividades criminales, pero llegó el momento de la caída y la separación para la supervivencia, por eso se había quedado en Tamamushi, porque en un lugar con tanta gente rica, podía continuar dedicada al robo y saqueo de lugares privados como la mansión Miyamoto que, si bien se daban cuenta y reforzaban sus medidas de seguridad, con el trabajo de campo adecuado siempre encontraba la forma de conseguirlo.

Pero siempre extrañó el sentimiento de pertenencia… Y realmente nunca dejó de extrañar a sus padres.

- ¿Y dónde está el lugar donde se encuentra el clan Uzumaki ahora?- Preguntó, expectante

- Estamos en Konoha, de momento nos mantenemos ocultos por ciertos asuntos que te explicaríamos si llegas a unirte…- Replicó Mito, observando fijamente a la bella joven.

Era demasiado tentador.

Realmente añoraba esa sensación de pertenencia. Era lo que la había hecho fuerte de niña al lado de su madre y luego fue lo que la mantuvo en pie cuando su madre desapareció, al unirse a esa organización y prácticamente definir su modo de vida al lado de su compañero, quien eventualmente cayó en combate. Deseaba volver a sentirse parte de algo nuevamente, porque le agradaba su vida de golpes aislados, seguidos de largos periodos de inactividad en los que practicaba sus habilidades y se consentía por igual, aliviando en parte las carencias que tuvo de niña…

Pero quería algo más en su vida, deseaba creer que su vida tenía un propósito más allá de simplemente autosatisfacerse en cuanto a lo material.

Protección, pertenencia, refugio, propósito y, sobre todo, libertad. Todo lo que realmente buscaba desde que actuaba en solitario, al alcance de su mano y con lo más cercano a una familia real…

- Entiendo…- Musashi suspiró suavemente -La verdad, me interesa… Me interesa mucho-

- Bien- Mito asintió suavemente -Ahora estoy viajando con un equipo Genin hacia Uzushio con el fin de explorar nuestra cuna ancestral, si gustas puedes viajar con nosotros y después, de regreso a Konoha… O unirte después cuando estemos de vuelta-

- Entre más pronto, mejor- La pelirroja de Tamamushi sonrió suavemente, con creciente entusiasmo -Y…- Se mostró dudosa un momento, llamando la atención de la famosa Uzumaki -¿De casualidad hay una mujer llamada Fuusou en el nuevo clan? Cabello largo, ojos parecidos a los tuyos y tiene una niña simpática de lentes que ahora debe tener unos 12 o 13 años…-

Por dentro, Mito sonrió.

Era claro que tenía en alta estima a la hermana de su ama, puesto que por lo que estaba escrito en la lista de la melliza menor, Fuusou le ofreció cariño y amistad cuando lo había perdido todo y por eso Musashi le tenía mucho afecto. Realmente todo había sido sencillo por las notas de la tía de su adorado amo y encima de esa información, ella misma le serviría como la carnada final.

- Fuusou y Karin-chan…- Mito asintió suavemente -Desde luego que están con nosotros… Es imposible pasar por alto el delicioso Ramen que preparan ni la curiosidad de esa pequeña- Con esas palabras las dudas que quedaban en la cabeza de la joven se disiparon

- De acuerdo, iré con ustedes, vieja…- Comenzó a caminar de regreso hacia el boquete por el que había ingresado a ese lugar -¡Pero el botín es mío!- Dijo mientras se colocaba a la par de la prestigiosa Uzumaki para caminar

- ¡Claro!- Mito asintió sonriente -De hecho, yo tengo una recompensa mejor…-

- ¿A qué te…?-

Musashi no tuvo la oportunidad de defenderse ya que, con sonrisa perversa, Mito le colocó uno de sus sellos supresores en la frente en tan solo un instante y antes de que la joven pudiera hacer algo, el poderoso Shinsafuin (Sello de Cadena Mental) ya extendía su fórmula por la frente de la atractiva Kunoichi, suprimiendo su libre albedrío casi al instante, dejándola como una preciosa escultura de carne y hueso apenas con el control motriz más elemental de sí misma, cayendo el fruto de su robo estridente al suelo…

Sus ojos carentes de brillo y semiabiertos de pupila dilatada, su sensual boca adornada de labial carmín levemente abierta, eran señales de que su Fuinjutsu especial, diseñado para ser todavía más eficiente con las presas Uzumaki al ser su propia sangre uno de sus ingredientes fundamentales, había funcionado a la perfección. Su preciosa ama pelirroja la había condicionado para que no tuviera reparo alguno en atrapar a cuanta Uzumaki le fuera posible en el viaje a Uzushio y la primera ya estaba en sus manos.

- No te preocupes, Musashi-chan…- Mito levantó con su mano derecha el botín de la chica mientras que con su mano libre la abrazó provocativamente -Solamente hay que reeducarte un poco para que seas una Uzumaki ideal para nuestro nuevo clan…-

Mito se mostró confundida de repente.

No sintió ese par de presencias hasta que vio ese proyectil dirigirse hacia ella. Velozmente extendió su mano al techo de cristal y generó en un segundo su cadena de Chakra para engancharla al exterior y a continuación contraerla para llevarse a Musashi luego de pegarla a su cuerpo. El objeto estuvo a nada de alcanzar a la más joven, al punto de cortar su bota izquierda, antes de clavarse al suelo y revelarse como una rosa roja…

- Rayos, reaccionó más rápido de lo que esperaba…- Orientó su mirada hacia la cubierta de cristal, donde Mito terminaba de salir y alejarse con su presa en brazos

- ¿Qué hacemos, hermana?-

Se trataba de dos jóvenes que rondaban entre los 16 y 17 años, la más alta, de cabello negro alborotado a los hombros, la más baja, de cabellera albina atada en una larga trenza y su rostro enmarcado por dos mechones de cabello. Las dos tenían tez clara y mostraban unos intensos ojos ámbar, que observaban detenidamente el boquete por el que las Uzumaki habían escapado.

Ambas vestían una traje Ninja de color blanco ceñido a sus cuerpos, usando partes de armadura Samurai de color negro en piernas, brazos, abdomen y hombros, verdes para la azabache y amarillos para la alba.

"Así que un nuevo Clan Uzumaki…" La azabache endureció la mirada "Se supone que los Uzumaki fueron exterminados durante la Operación Vertical para evitar que, con sus habilidades Fuinjutsu y Gishiki, rompieran el equilibrio mundial conseguido con el sistema de las Cinco Grandes Aldeas Ninja…"

- ¿Sucede algo malo, Shizuka?- La alba sacó a su hermana de su ensimismamiento

- Aiko…- Replicó seria la azabache -¿Recuerdas la aventura que querías vivir?-

- Sí…- Asintió la menor

- Bueno, creo que esa aventura está justo frente a nosotras…- Endureció la mirada "Si los Uzumaki resurgen, puede que el desequilibrio desemboque en una nueva Guerra, de alcance posiblemente mayor a lo que se ha visto en la historia hasta ahora…"

- No te entiendo, robaron la bóveda de papá… ¿Es acaso algo más grave?-

- Primero revisemos a los integrantes de la Guardia, ya luego te explico todo a detalle…-

Las dos hermanas Miyamoto se asintieron mutuamente para luego tomar direcciones opuestas y cerciorarse de que la guardia de su hogar se encontrara bien…

¿Podía existir la verdadera paz?

En una tierra neutral y próspera como Tamamushi, los Ninja de las Aldeas Ninja, salvo excepciones muy específicas como la aldea Fuhma que todavía se regía por el sistema original de la Era de los Clanes, podían dejar de lado sus rivalidades y odio, ya que en una población que en las guerras se declarara como abierta para evitar daños y/o saqueos, no tenía sentido alguna confrontación directa entre aldeas rivales, aun cuando hubiera años o décadas de rencor.

En áreas así, por el contrario, era infinitamente más valioso una sutil paz caliente con el fin de intercambiar información entre Ninja sin importar la aldea del otro, algo que, en condiciones normales, sería motivo de ejecución inmediata por confraternizar con el acérrimo enemigo. Los altos mandos estaban conscientes de esos encuentros circunstanciales, pero el simple valor de saber sobre la aldea enemiga provocaba que se hicieran de la vista gorda y Ninja que posiblemente en otro lugar no dudarían en combatir a muerte, pudieran compartir el lugar en la barra de un lujoso antro-bar…

Era la situación que vivía Kushina Uzumaki, conviviendo en la barra con un par de Kunoichi, una de Kiri y otra de Iwa. La pelirroja no tenía ni idea de quienes eran las otras, pero era evidente que las dos Ninja la habían reconocido a ella por la fama que la precedía y si bien había una historia por la forma como el fallecido esposo de la otrora Jinchuuriki del Kyubi había destrozado batallones enteros de Ninja de Iwa en la Guerra Ninja, aquella chica no era tan idiota como para empezar una pelea contra la famosa mujer de Konoha, sabiendo que muy posiblemente perdería.

La programación que la Uzumaki se había puesto a sí misma para su anhelado viaje a Uzushio le permitía mostrarse como si jamás hubiera sido influencia por su adorado esposo-hijo-amo cuando retomaba su verdadera apariencia y solamente el ojo experto de alguien sumamente cercano podía notar que algo no estaba bien. Una vez que saliera del antro, se sumergiría en su papel de la pequeña Genin deseosa de explorar y tener vivencias de adultos; lo que de paso servía como garantía de que en esas salidas de exploración propuestas por ese papel de la niña Kushina, no correría riesgo real…

Y en ese contexto estaban las tres Kunoichi de diferentes aldeas, que más parecían tres viejas compañeras de la Academia que se reencontraban tras años de no verse.

- Ya extrañaba el sabor… En Kiri no hay algún lugar para degustar brandy…-

Era una hermosa Kunoichi de cabello turquesa quebrado debajo de los hombros que aparentaba 20 años. Portaba una yukata verde sobre unas mallas negras que dejaban ver sus tonificadas y armoniosas piernas, enfundadas en unas botas Ninja del mismo tono de su yukata. Su rostro fino y elegante la hacía parecer ajena a la violencia y oscuridad del Mundo Ninja, mientras sus ojos azules tan profundos como el mar le daban un aire de misterio cautivador.

Posó la copa en la barra con elegancia, mirando tranquila cómo el barista tomaba aquella botella de alto costo y le servía otra copa a la mitad…

- Cuando no hay en qué o dónde gastarlo, el dinero pierde su valor- Murmuró mientras tomaba la pulcra copa y le daba un ligero sorbo -Sólo comida y ropa Ninja, nada más…-

- ¿Y por qué no abandona su aldea si la situación es tan precaria, Michiru-san?- La pelirroja volteó a ver expectante a la hermosa Kunoichi, sin apartar la mirada de su copa, esbozó una sonrisa sutil

- La familia Kaiou es fundadora de Kiri, soy cuarta generación e inevitablemente le he tomado un cariño inconmensurable a mi aldea natal…- Bebió de su copa nuevamente, con lentitud -Ya vendrán tiempos mejores-

- Es lo mismo que yo le preguntaría a usted, Kushina-sama… Luego de tremenda crisis diplomática con Kumo, me imagino que las cosas no están bien en su aldea-

La otra Ninja era una mujer adulta de posibles 25 años debido a la frescura de su piel, de cabello corto y disparejo, en tono rubio cenizo, desordenado. Sus ojos rubí eran rasgados, pero bastante expresivos y vestía el chaleco Jounin reglamentario de Iwa, bajo el que portaba una camisa roja con mangas cortas, pantalones largos del mismo tono y botas Ninja de sutil tacón.

- Puede decirse eso, Mitsuki-san- Replicó la Uzumaki con discreta sonrisa -Hay cosas que escasean como el arroz que llega desde la costa y que se ha encarecido por el aumento de aranceles por parte de la Nación del Rayo, además de la sensación de inseguridad por lo acontecido con los Hyuga…-

Normalmente el asunto del secuestro de la joven heredera Hanabi Hyuga, sería un secreto del más alto nivel al estar relacionado directamente con uno de los clanes prominentes de la aldea, pero las airadas protestas por parte del Raikage por la desaparición de su hermana y su prometida, terminaron por volverlo público, de ahí la humillación que sufrió Kumo a los ojos de las otras aldeas, por tramar algo así y más ridículo que eso, que encima de fracasar miserablemente ante la ingenuidad de Konoha, lloriquear por sus pérdidas ante los ojos del mundo entero…

- No sé ni qué decir…- Dijo la rubia suavemente, revolviendo un vaso de cristal que solamente contenía un par de hielos a medio derretir -En Iwa todo está tan estable desde el final de la guerra y no hemos tenido esa clase de problemas…-

- No te preocupes… Esa es la esencia del Mundo Ninja, oscuridad perpetua intercalaba por efímeros periodos de luz…- Replicó suavemente la Uzumaki

- Y esos breves periodos de resplandor hace que todo valga la pena…- La joven de Kiri sonrió de forma suave y delicada, mientras se tomaba los codos con las manos -Aunque sean periodos tan breves como un día de sol al año…-

Se ruborizó de forma sutil.

Acaba de tener un encuentro fugaz y delicado con su amada. La vida la había llevado de forma impredecible y tempestuosa a unir su vida con una Kunoichi de Suna, lo que dificultaba enormemente sus encuentros, pero a la vez les daba una intensidad inigualable cuando después del año anterior, tenían incontables anécdotas, palabras de amor y sensaciones para compartir en el día elegido en que se volvían una sola…

- Por esos breves momentos de luz vale la pena sobrevivir entre toda esta oscuridad…- La Uzumaki complementó poética mientras recordaba fugazmente los momentos con su adorado y oscuro dueño más allá del suculento e irresistible sexo

- Bueno, estamos aquí para pasar un buen rato… ¿No?- Mitsuki sonrió decidida mientras agitaba su vaso frente al barista para también pedir otro trago de brandy

- ¡Sí!- Asintió decidida Kushina, mientras Michiru cerraba los ojos y afirmaba con la cabeza casi imperceptiblemente

- Por cierto… ¿En cuánto tiempo será el Examen Chunin que se realizará en Konoha, Kushina-sama?- Preguntó la Kunoichi de Kiri

"¿Cómo sabe eso?" Pensó fugazmente la matriarca Uzumaki -Pues… En menos de tres meses…-

"¿Examen Chunin?" Mitsuki se mostró indiferente por aquella información, con perfectamente actuada expresión de aburrimiento.

Pero la realidad era todo lo contrario. Un Examen Chunin entre múltiples aldeas siempre representaba un riesgo para la anfitriona, puesto que, si la seguridad no era perfecta, era imposible evitar algún grado de infiltración. Iwa tenía una mala experiencia de ello, puesto que en el pasado había organizado uno con el fin de adaptarse mejor al concepto desde que había sido implantado por Tobirama Senju y luego implementado por las demás aldeas, en el que terminaron infiltrados por Kumo y si bien pudieron detectar y posteriormente aniquilar a los espías, la experiencia cerró por completo a Iwa de repetir la experiencia…

Para ella, una Kunoichi sin alcurnia, pero bendecida indirectamente por la polémica Yuka Hasegawa debido a que su madre fue de las contadas Ninja que sobrevivió a los experimentos de la siniestra investigadora y gracias a ello era poseedora del sumamente escaso Kekkei Genkai Bakuton (Elemento Explosión), era una oportunidad inigualable de conseguir prestigio y solamente tenía que volver a su aldea para darle la información al Tsuchikage.

Y si algo más con el mismo nivel de valor salía en la conversación, para la afortunada Mitsuki Bakugou, todo podría ser aún mejor…

- ¿Cuál es el interés, Michiru-san?-Kushina interrumpió los pensamientos de la rubia

- Bueno… Eh, una conocida de Suna participará en el Examen- Replicó comenzando con cierto nerviosismo, pero pronto recuperó la compostura

- Entiendo- La Uzumaki asintió satisfecha.

Era raro.

Kiri era la más aislada de las Cinco Grandes Aldeas. De por sí ya era sorprendente que una Kunoichi de ese lugar estuviera dispuesta a conversar, como para encima confesar algo que a los ojos de su gente era profundo y, sobre todo, peligroso.

Michiru estaba consciente de que hasta cierto punto su aldea tenía una fama muy particular como una aldea brutalizada bajo el control de Yagura. Sin embargo, era claro que la reciente purga que había sufrido su hogar en contra de los traidores al régimen posiblemente no sería conocida por nadie fuera de Kiri, puesto que parecía ser que el ataque había sido perfecto. Barrieron casa por casa, sin fijarse si se trataban de mujeres, ancianos o niños, todos aquellos que eran identificados con los cercanos a la rebelión interna, fueron asesinados despiadadamente…

Posiblemente había sido excesivo, pero realmente fue necesario para garantizar la seguridad de Kiri, porque con esa interminable guerra civil la aldea se desgastaba más y más, además, ya con la aldea pacificada, bien los supervivientes con Kekkei Genkai podrían asimilarse a nuevamente con el resto de la población, con lo que la persecución terminaría.

La Kaiou trató de convencerse de ello, ya que luego de años, a ella le habían permitido salir de la aldea nuevamente, aunque no fuera de misión. Nuevamente se había reunido con su amada y para el siguiente año le contaría seguramente de la victoria de Suna contra Konoha en la invasión que llevaba su tiempo gestándose…

- ¿Pasa algo, Michiru-san?- La rubia interrumpió los pensamientos de la bella Ninja de cabellera turquesa

- Sólo pensaba…- Sonrió suavemente una vez que tomó su vaso recién servido -Realmente extrañaba el efecto relajante del alcohol-

- Entiendo-Mitsuki asintió suavemente, tomando de su trago recién servido también.

Las tres continuaron hablando de trivialidades sobre sus vidas en el Mundo Ninja durante un largo rato, hasta que poco a poco la luz en todo el lugar comenzó a disminuir, mientras en una plataforma alargada de orilla circular en el fondo del espacioso lugar unos reflectores iban ganando luminosidad hasta que las luces más intensas provenía de su base, indicando que el show principal estaba por comenzar…

De inmediato las tres centralizaron su atención en la figura que con pasos elegantes emergía del fondo del escenario y con sonoros pasos sobre la tarima se dirigía al frente.

- ¡Buenas noches, queridos asistentes!- Comenzó el sonido del lugar -Como siempre, es un honor para nosotros presentar a nuestra hermosa estrella… La hermosa, única, e inigualable… ¡Jessica Rabbit!-

Era una mujer alta, posiblemente sobre 1.70 m de altura, terriblemente voluptuosa y hermosa, esbelta, con una figura de reloj de arena, cintura estrecha posiblemente de 58 y caderas 98 esculpidas por metódico ejercicio dada la firmeza con la que movían sus tonificadas piernas, con un busto turgente de los mismos 98, dándose una figura simétrica y perfecta para las más oscuras fantasías de hombres y mujeres por igual.

De tez clara, tenía un largo cabello rojo intenso con un flequillo lateral que cubría su ojo derecho, dándole un aire sensual de misterio. Su seductor ojo visible era de un bello tono esmeralda, cuyos párpados de largas pestañas rizadas estaban acentuados por una brillante sombra de color lavanda. Su nariz respingada y pequeña, lograba que sus carnosos labios pintados de carmín resaltaran marcadamente e incitaran a ser devorados.

Finalmente, su conjunto consistente en un largo vestido rojo strapless de sutiles lentejuelas con un relevador escote en la espalda baja, escote corazón al frente dejando poco a la imaginación de su busto y con aberturas en los muslos. Todo complementado con largos guantes de ópera arriba de los codos y pequeños aretes de ojos coronando su pequeñas y perfectas orejas.

Por distintas razones, cada una de las tres Kunoichi se enfocó en la vista de aquella preciosa mujer que por lo terso de su piel y su expresión sin línea alguna de expresión visible no rebasaba los 25 años…

Michiru Kaiou no pudo ni quiso evitar mirarla fijamente. Ella claramente era una mujer lesbiana y amaba con intensa pasión a su querida Haruka de la aldea de Suna. Pero simplemente estaba en su naturaleza quedar cautivada con esa escultura de carne y hueso, ya que realmente aquella espectacular hembra parecía haber sido hecha desatar deseo y la lujuria. Se sintió culpable brevemente por serle infiel en el pensamiento a su amada, pero se quiso consolar en el hecho de que posiblemente su pareja, la más 'masculina' de la relación, tampoco podría evitar embobarse con la imagen de esa tremenda hembra que para colmo, se movía con una elegancia sensual prácticamente hipnótica…

Mitsuki Bakugou observaba detenidamente a Jessica mientras un sentimiento de envidia la invadía intensamente. Por más joven que pareciera, tenía 35 años, había estado casada y su exesposo la había dejado por una jovencita que no pasaba de los 20 años. Ella se consideraba hermosa y su cuerpo se mantenía en forma, además de por efecto secundario de su Kekkei Genkai Bakuton, su piel producía glicerina naturalmente dándole ese aspecto joven y fresco, permitiéndole pasar como una joven adulta a los ojos de quien no conociera su realidad. Así que alguien con ese trauma no podía evitar sentirse celosa de la obvia atención que aquella, aunque odiara admitirlo, sensual pelirroja, llamara la atención tan poderosamente de hombres y mujeres por igual…

Finalmente, Kushina no podía evitar el clavar su mirada en aquella seductora mujer. Tantos años de condicionamiento la habían vuelto totalmente bisexual. Amaba ser poseída de cualquier forma por amado esposo-hijo-amo, pero también adoraba satisfacer su pasión y deseo con las esclavas a su disposición. Su vena lésbica la obligaba a ver ese monumento de mujer y desearla fervientemente de forma incontrolable. Apenas si podía mantener la cordura y no asesinar a toda la concurrencia salvo a su presa y apoderarse de ella, recorrerla de pies a cabeza con su lengua y finalmente entregársela emputecida a su hombre en bandeja de plata, para disfrutarla junto a Naruto, Konan y Samui.

Posiblemente, por esa combinación de jovialidad, la energía que desprendía en cada movimiento, la firmeza de su cuerpo y sobre todo, ese intensa cabellera escarlata, se trataba de una Uzumaki que no había encontrado Fuusou y por ende no estaba en su lista…

Esbozó una sonrisa alargada y afilada, al ver cómo su nueva presa tomaba un micrófono de metal entre sus finas manos y se disponía a cantar ante la expectación de la concurrencia…

Si estas lleno de tristeza

puedes apoyarte en mí…

Tengo, tengo, tengo, tengo la sensación

Tengo, tengo, tengo, tengo el sueño

tal como es…

Ven a mi camino

solo en esta oscuridad

Acércate a mi

ahora brillaré con algo de luz,

estaré contigo, estaré contigo

me quedaré a tu lado

Así que ven por mi camino…

Me di cuenta de que eres

la única persona preciosa en este mundo…

Tengo, tengo, tengo, tengo la sensación

Tengo, tengo, tengo, tengo el sueño

tal como es…

Ven a mi camino

cierra tus ojos

Acércate a mi

y duerme,

estaré contigo, estaré contigo

me quedaré a tu lado,

Así que ven por mi camino…

Una interpretación que por el movimiento de su cuerpo tomando el micrófono mientras caminaba por el escenario para regalarle a cada integrante del público una vista de su anatomía, posiblemente había provocado más de una erección y más de una vagina por lo menos estaba humedecida con su sensual voz que susurrando daba a imaginar algún escenario apasionado y su contoneo intensificaba la posible fantasía…

Mitsuki bufó molesta al ver cómo la atención estaba totalmente en Jessica, una joven apenas un par de años mayor que aquella escuálida chica que le había robado a su marido, de quien se desquitó volándolo en pedazos junto a su amante apenas tuvo la oportunidad.

Michiru simplemente estaba ruborizada y sonreía cautivada. Siendo débil ante la música y, sobre todo a esa sensual visión de la intérprete, simplemente se limitó a verla y cerrar los ojos para perderse en su voz alternadamente. Algo que la motivaría para su nuevo encuentro con Haruka.

Kushina en cambio, se relamía los labios. Uzumaki o no, una mujer tan hermosa, tan sexy y con esa voz tan hermosa tenía que estar totalmente sometida a los deseos de su amado dueño y ella apoderarse de esa preciosa zorra cuando estuviera disponible…

Era claro que no se iba a marchar a marchar de Tamamushi sin Jessica Rabbit, su nuevo objetivo.

Cada vez estaba más cerca…

Con sutileza y una precisión asombrosa, saltaba alternadamente por las copas de los árboles. No lo hacía de forma continua, puesto que estaba perdiendo bastante sangre. Un burdo torniquete impedía desde hacía varios días que se desmayara, pero no la protegía de los severos casos de fiebre que iba teniendo en su camino y la obligaban a detenerse por sus heridas ya infectadas.

Ya no estaba lejos de su objetivo y si bien había llegado casi a su límite, la ilusión de la salvación le daba las fuerzas suficientes para continuar. Sabía perfectamente que estaba siendo perseguida y seguramente su cazador ya se había movilizado con sus aliados, por lo que su instinto de supervivencia estaba al límite y sus heridas sólo le impedían moverse por los efectos motrices. Ya cuando estuviera a salvo colapsaría y esperaba que con lo que valía toda la información que tenía, su vida sería perdonada y siempre era mejor una vida presa u oculta de la vida común que ser uno de los tantos experimentos de su antiguo líder…

Para Miwa Hamato, la vida había sido dura.

Nunca conoció a sus padres, quienes murieron durante el incidente del Clan Yoshi en la Nación de la Tierra. Dicho clan fue destruido por la rebelión de sus vasallos, dirigida por Oroku Saki.

Eso lo descubrió varios años después ya que, en un comienzo fue criada por ese infame asesino como su hija, recibiendo un entrenamiento sumamente severo desde niña. De hecho, de Oroku Saki recibió el nombre de Karai y fue todo lo que supo sobre su origen durante años: una bebé abandonada que fue adoptada por el líder del Clan Foot luego de que Hamato fuera inculpado por todo el asunto e incluso se le acusara de asesinar a Tang Shen, la que en realidad era su esposa, que cayó junto con él.

El clan Foot era de los pocos clanes que mantuvieron su identidad como clan independiente sin vincularse a ninguna aldea o jurarle fidelidad a ningún Daimyo y al respetar las tradiciones antiguas de no distinguir entre ancianos, mujeres y niños. Antes de su primer periodo, ya había cometido su primer asesinato y con una dureza implacable, su padre adoptivo le enseñó prácticamente todo lo que un Ninja debía saber sobre combate y táctica sin importarle su dolor físico ni el agotamiento emocional…

Cuando ella empezaba la pubertad, a sus 13 años, se presentó la oportunidad de fundar una Aldea Ninja en la Nación del Sonido, un pequeño país ubicado en la periferia de la Nación del Fuego. Entonces, durante una incursión de exploración, fue la primera vez que a las faldas del área rocosa que posteriormente se convertiría en la Aldea de Oto, se encontró con Orochimaru.

Era claro que el Sannin estaba a un nivel distinto, puesto que de inmediato la descubrió entre los árboles espiándolo y trató de escapar, pero fue interceptada de inmediato. Pensó que ese era su final, pero lejos de eso, el Ninja famoso por sus atrocidades, se limitó a interrogarla sin restricción alguna, sabiendo que no sería nada difícil para él atraparla si intentaba escapar…

¿Cómo lo sabía?

Todavía se hacía esa pregunta. Orochimaru sabía la trágica historia de su padre y su clan, se la contó e incluso le dijo le nombre de su madre sin que se hubieran visto previamente, lo que implícitamente validaba su historia… En retrospectiva, era claro que el Sannin la había manipulado con la verdad para sus propios intereses y sin percatarse de ello al momento, le había dado una importante lección sobre el valor de la información en el Mundo Ninja.

Ella dirigió al Sannin y a sus huestes a la guarida del Clan Foot en el área, desde la que planeaban ganar el lugar para fundar su Aldea Ninja. Fue un ataque tan preciso como brutal en el que las futuras fuerzas de la Aldea de Oto barrieron con el Clan Foot aprovechando al máximo el factor sorpresa y al final, Oroku Saki estaba a los pies de Orochimaru, mientras ella lo miraba con profundo rencor, una vez que el asesino de sus padres, intimidado y mutilado por el Sannin, reconoció su crimen…

Fue Orochimaru quien lo remató, lo que al principio ella entendió como que no quería que se ensuciara las manos, pero la realidad era que le había negado la oportunidad de hacer justicia para que su rencor la mantuviera motivada y agradecida con él por el aparente favor que le había hecho.

Craso error.

Deslumbrada por el Sannin al igual que varios de sus compañeros, estuvo presente en la fundación de Oto y se convirtió en parte de sus fuerzas Ninja, entrenando bajo la guía dura y científica del Sannin con el fin de producir fuerzas Ninja poderosas en relativamente poco tiempo. Ocupando un papel secundario mientras otros nombres tomaban el rol principal, observó cómo varios Ninja se iban haciendo poderosos, mientras que ella y otros más eran relegados poco a poco a roles de menor importancia a pesar de que, desde cierta perspectiva, habían sido pilares en la fundación de la aldea.

Entonces fue que el aparentemente piadoso y generoso Orochimaru les ofreció la oportunidad de no rezagarse respecto a sus compañeros…

Y ella misma se ofreció en bandeja para que la serpiente la mordiera, literalmente.

Era un experimento de los tantos que le daban su tenebrosa fama al Sannin y ella misma se ofreció cuando escuchó el propósito de este: darles habilidades únicas a los voluntarios.

En un comienzo se mostró entusiasta, ya que admiraba al Sannin por la forma en que había acabado tan fácilmente con Oroku Saki y deseaba retribuirle de alguna manera por asesinar a ese infeliz, pero una vez que estuvo parada en la plataforma de aquél enorme estanque de cristal atiborrado de ese siniestro líquido brillante, el cual burbujeaba de forma perturbadora, instintivamente quiso retroceder, pero no se le permitió dar marcha atrás.

Terminó siendo empujada por otro voluntario y cayó sin forma de detenerse en esa cosa…

Hasta la última de sus células se estremecía al recordar aquella terriblemente desagradable sensación del cómo su cuerpo se transformaba horriblemente, deformándola y cambiándola para siempre, mientras sufría un dolor inenarrable, como su esqueleto quisiera abrirse paso a través de sus tejidos, los cuales lo obligaban a permanecer en su interior al deformarse junto con sus desesperados movimientos para escapar.

Finalmente, recobró el sentido mientras sus otros compañeros, los escasos supervivientes a esa horripilante experiencia, miraban el resultado de aquella traumática e imborrable transformación con cierta satisfacción de haber sido útiles para Orochimaru…

En ese momento, fue que de verdad se dio cuenta de que sólo era un peón sacrificable para el siniestro Ninja y si no escapaba, sería usada como cerdo de guinea o carne de cañón hasta que otro experimento la matara o muriera en el campo de batalla sin sentido alguno, siendo posiblemente la única que no había terminado por fanatizarse en favor del Sannin por agradecimiento, dado su experiencia previa con Oroku Saki.

Fueron años de paciencia y discreta investigación mientras dolorosamente aprendía cómo recuperar a voluntad su figura humana, lo cual no había dominado del todo…

Mientras se mantenía con rigidez admirable en su mascarada de fiel servidora de Orochimaru, poco a poco buscaba entre las fuerzas de la naciente Aldea de Oto, quienes compartieran su desencanto y decepción de las falsas promesas de su líder… Pero para su desgracia, siempre fue la única que parecía haber abierto los ojos. Era grotescamente absurdo que sin importar de quién se tratara, todos eran huérfanos o Ninja sin hogar que abandonados a la fanatizada obsesión de seguir al Sannin, lo admiraban a pesar de la evidente forma en que los usaba como si fueran material desechable, ya fuera para sus retorcidos experimentos como ella misma había vivido o como soldados totalmente dispensables.

Al darse cuenta de que no tendría apoyo alguno en nadie, tuvo que empezar a planificar su escape en la soledad absoluta…

Poco a poco iba dominando 'eso' conforme tenía tiempo de entrenar en secreto mientras el infame Sannin continuaba con sus actividades y al ser de las que menos descontrol presentaba cuando usaba el poder que involuntariamente obtuvo con aquél experimento, llegó a ser designada como escolta en viajes poco riesgosos, como por ejemplo a algunas reuniones secretas con aquél anciano, Danzou Shimura.

Era obvio para ella que aquél sujeto no tenía más amor por Konoha que por su beneficio personal, porque era claro que a Orochimaru le interesaba a mediano o largo plazo la total destrucción de su aldea natal y por alguna razón que nunca conoció, aquél sombrío Shinobi le ayudaba a mantener ciertos contactos en la aldea, así que bien podría ser juzgado por alta traición de saber sus actividades.

Tiempo después, ya casi con 17 años, escuchó que la oportunidad para Orochimaru había llegado: Konoha preparaba un Examen Chunin abierto, lo que le daba una oportunidad al siniestro Ninja de infiltrar su natal Aldea Ninja y destruirla desde adentro mientras por fuera atacaba también para garantizar el éxito de la operación.

De inmediato se dio cuenta; Orochimaru estaba pensando en grande, al punto de establecer contacto con el aliado de Konoha, Suna. Quedó sorprendida cuando el Kazekage aceptó la propuesta para destruir conjuntamente Konoha, aprovechando la tensa situación internacional, con Iwa como fuerza estable y hegemónica, todavía recelosa de sus enemigos y cauta en sus movimientos, con Kiri siendo un total misterio encerrado en sí mismo que no se iba a molestar en intervenir y Kumo debilitada en el plano internacional…

Seguramente nada salvaría a Konoha de una invasión tan sorpresiva y en esa escala. La Aldea Ninja de la Nación del Fuego prácticamente se estaba entregando a sus enemigos al abrirse tan temerariamente, como si quisiera demostrar que seguía siendo poderosa, a pesar de que sus errores políticos dejaran ver justo lo contrario. No podía entenderlo, aunque realmente no le importaba… ¿En qué le beneficiaba saber algo así?

Entonces se dio cuenta. Era la oportunidad perfecta…

Konoha estaba al borde de la destrucción. Sólo era cuestión de tiempo para que llegara la fecha del Examen Chunin y Orochimaru diera su golpe. Nada salvaría a la aldea de la total destrucción.

Pero…

¿Y si ella revelaba aquella información?

La gratitud de Konoha estaba a su alcance. Sabía de las maquinaciones conjuntas de Oto y Suna, podían revisarle la mente todo lo que quisieran si con eso lograban comprobar la veracidad de la información y tan importante como eso, sabía que el tal Danzou era en realidad un aliado de Orochimaru y con eso bien podría ganarse la gracia del Hokage, así como de la plantilla Ninja al completo, puesto que sería vista como la salvadora de la aldea, tanto de los enemigos externos como internos…

Posiblemente ganaría refugio del Sannin y con un poco de suerte, podrían ayudarla volver a ser normal luego de aquél traumático experimento.

Ningún lugar la protegería mejor de la cólera de Orochimaru que la única aldea que realmente estaba al tanto de los alcances del infame Sannin. Era una jugada arriesgada, pero estaba segura de que, así como varios antes que ella y muchos otro que seguramente seguirían después, sería usada para los oscuros propósitos de Orochimaru y una vez que ya no le fuera de utilidad, simplemente la desecharía.

En ese momento se decidió a escapar. Quedarse sólo significaba morir eventualmente puesto que posiblemente sería ejecutada de ser descubierta y atrapada en sus intenciones de traicionar al Sannin.

Se lo jugó todo aquella noche en que decidió escapar. Todo iba perfecto y parecía que lograría su objetivo sin muchas dificultades. Sin embargo, en el último momento, cuando caminando tranquilamente estaba dejando Oto, se dio la alerta de huida en lo que parecía ser la salida a una simple misión de infiltración a la frontera. De inmediato comenzó la persecución y precipitadamente, sin el equipo adecuado ni provisiones, apenas y pudo huir con rumbo a Konoha.

Todavía le quedaba la duda…

¿Cómo fue que Orochimaru se había enterado de sus intensiones? No tenía la menor idea, pero escapando de aquél cuerpo Ninja cuya única misión era atraparla y llevarla a los pies del Sannin viva o muerta, esa pregunta desapareció al instante de su mente. Para ella fue difícil escapar en medio de la inmensidad poco poblada de la Nación del Sonido mientras era atacada despiadadamente por Ninja que minutos atrás habían sido sus compañeros. Los bosques sólo eran abundantes en la zona aledaña a Oto, por lo que la mayoría de la persecución fue a campo abierto y sólo su privilegiada velocidad le permitió escapar lo suficientemente rápido como para sobrevivir.

Sin embargo, poco duró su tranquilidad, puesto que sin importar dónde se escondiera o ocultara en su travesía hacia Konoha, sus persecutores, algunos antiguos camaradas de armas durante las misiones o desafortunados compañeros del mismo experimento, apenas si la dejaban descansar.

La sangre en esa herida llevaba días sin dejar de fluir completamente…

Se sentía mareada, pero cuando intentaba ocultarse, terminaba siendo encontrada, así que sólo podía seguir avanzando y descansar un poco cuando le sacaba cierta ventaja a sus perseguidores.

Sin embargo llegar a los alrededores de Konoha era sólo la mitad de la tarea y de hecho era la menos complicada de ellas.

Estaba consciente de que por lo menos las huestes al servicio del oscuro Danzou la estarían esperando. Si se distraía por lo menos un instante o cometía el error de confiar descuidadamente en algún Ninja sin asegurarse de que era seguro, podía darse por muerta, así que en teoría fuera del alcance de las fuerzas de Orochimaru, debía seguir cautelosamente como lo iba haciendo hasta ese momento, de árbol en árbol, literalmente…

- Te tenemos…-

La joven de tez pálida, ataviada con un traje Ninja de color negro y parte de armadura en antebrazos, hombros y pantorrillas, de corto cabello bicolor, azabache salvo el área de la nuca, que tenía tono rubio, se mostró descolocada, pero pronto cerró los ojos resignada. Sintiendo el filo del Kunai a prácticamente nada de cortarle la garganta, sabía que un movimiento en falso podría costarle la vida.

- Informa a Danzou-sama que tenemos a la chica Hamato y pregunta cómo debemos proceder…-

- Sí…-

Era dos Ninja tras ella, uno de los cuales utilizó el Shunshin no Jutsu para desaparecer de la escena, muy seguramente para informar de su captura. Al final había sido capturada por el anciano Shinobi, lo que la había dejado sumamente frustrada y apenas podía controlar su rabia con su vida pendiendo de un hilo.

- Pero qué…-

Karai abrió sus ojos a toda su capacidad cuando sintió como el objeto punzocortante se alejaba de su cuello de forma súbita. Entonces alzó la mirada para ver cómo unas sospechosas cadenas habían surgido de la copa del árbol frente a ella, algo más frondoso y alto, inmovilizando su captor. Reaccionó de inmediato, saltando hacia el suelo mientras atinaba a ver cómo el sujeto trataba en vano de liberarse, hasta que escuchó el sonido crudo y desagradable de su cuello romperse por la fuerza de la cadena que lo sujetaba, cayendo a un par de metros de ella segundos después, una vez que aquellas misteriosas ataduras se dispersaban de forma espectral.

A los pies del árbol quedaba ese Ninja paliducho de cabellera corta y negra, tendido sin vida en el suelo, con su máscara blanca cerca de él.

- Rayos…- Murmuró Miwa mientras sentía cómo con lo súbito de su caída, su herida se había abierto un poco más y la sangre comenzaba a escurrir con un poco más de libertad

- Vaya, veo que llevabas tiempo escapando…-

Levantó la mirada al sentir la caída firme del dueño de aquella voz un tanto infantil, pero que a la vez dejaba sentir la firmeza de un Shinobi hecho y derecho, que por lo menos ya debía tener su experiencia en combate. Entonces se encontró con la visión de aquél chico rubio de cabello alborotado enfundado en ese ajustado traje negro que permitía ver tu trabajado cuerpo, resultado seguramente de maratónicas sesiones de entrenamiento…

- Así que tú eres la chica del extinto Clan Hamato…- El Arma Definitiva calvó su mirada en Karai por unos segundos, quien se mantenía expectante, cada vez con más dificultad para mantener consciente -Tuviste suerte… O bueno, al menos parece eso…- Sonrió suavemente -¿Es cierto que tienes importante información para Konoha?-

Con la mirada endurecida, aparentando una firmeza y convicción de combatir cada vez más decreciente, se limitó a mirar fijamente al chico.

- En fin, ya tendremos tiempo para averiguarlo…- Suspiró suavemente al ver que la chica no parecía tener intenciones de responder -¡Koharu-chan…!-

- Sí…-

Eso fue lo último que Karai pudo percibir antes de perder el conocimiento. Tras ella, Koharu Utatane enfundada en su traje Ninja de armadura en partes estratégicas del cuerpo, sonreía suavemente al ver cómo había cumplido con el objetivo de obtener a esa valiosa presa para satisfacción de su dueño. Un golpe con su mano en pose de espada en la base del cuello de la chica la había dejado fuera de combate.

- Bien hecho- El Uzumaki sonrió suavemente mientras la rejuvenecida Kunoichi tomaba del cuello a la inconsciente chica y se la echaba al hombro izquierdo

- ¿Cómo procedemos ahora, Naruto-sama?- Cuestionó la sensual castaña con tono suave e insinuante

- No hay que dejar huellas…- Replicó Naruto

- Como diga, amo…-

Con su mano libre, Koharu tomó un pergamino de entre sus ropas y tras revisarlo brevemente, posó su pulgar en uno de los tantos Kanji escritos en él. Luego de unos segundos, una nube de humo se reveló el cuerpo inerte de una chica con una complexión bastante similar a la de Miwa Hamato, la cual cayó pesadamente al suelo. Sin delicadeza alguna, la Utatane pateó aquél cadáver fresco junto al inerte Shinobi de Ne, quedando sobre él bocabajo. Entonces orientó su rostro hacia los dos cuerpos y tomando aire, liberó un poderoso Jutsu Katon con el que ambos comenzaron a arder intensamente, iluminando de forma tétrica el lugar.

- Vámonos ahora, debemos extraerle todo el jugo posible a ésta suculenta manzana…- El rubio se acercó a su esclava y mientras comenzaba a manosearla descaradamente de su portentoso trasero, acarició con su mano libre la cabellera de su presa -Y de paso… Darte algo por un trabajo bien hecho, zorra-

- A-A la orden, Naruto-sama…- Susurró débilmente la integrante del consejo, ahogando un gemido luego de un pellizco malicioso de su amo en su nalga derecha.

De inmediato los dos desaparecieron entre un remolino de hojas.

Poco menos de cinco minutos tardó en volver el otro Ninja de Ne, encontrándose con la visión de los dos cuerpos quemados mientras se mantenía de pie frente al fuego todavía vivo, observando fijamente como ambos cadáveres se ennegrecían lentamente…

- Debo informarle de esto a Danzou-sama de inmediato…-

Apenas le dio tiempo de desaparecer cuando varios Ninja de la patrulla fronteriza llegaron al percatarse del creciente incendio que se desataba en el lugar luego de que el fuego se traspasara de los cuerpos hacia el árbol y éste comenzaba a arder.

Sin que el oscuro líder de Ne estuviera siquiera consciente del potencial enemigo dentro de los muros de Konoha, había perdido otra vez contra el Arma Definitiva…

Notas

Que ni se note mi afición por Pokémon… XD

La realidad es que Musashi (Jessie) fue de las primeras, a falta de un mejor término,waifus de la ficción que tuve, je, je, je. Sobre el asunto de las organizaciones del mundo Pokémon, pienso adaptar algunas, como previamente hice con la Fundación Aether y ahora con el Equipo Rocket, aunque siendo lo más fidedigno posible con las originales, pero haciendo los cambios que resulten inevitables para darle prioridad al Mundo Ninja, como en este caso que son traficantes de los contratos de invocación y demás. A la Waifu la adapto sola para no involucrar a Kojiro (James) porque me encanta su tropicalización con el doblaje latino y no quise matarlo o algo parecido dentro de la historia.

Sobre las chicas que aparecen en la escena, se tratan de dos personajes originales que tendrán su peso en la historia y que puedo anticipar, le causarán en su momento más de un dolor de cabeza al Arma Definitiva.

Bien, dije lo que dije de Boku no Hero, pero la verdad es que hay tres chicas que me gustan ahí, Inko en su forma Chubby, Mitsuki que diablos, es tan sexy y finalmente Miruko, que sobran las palabras creo, esas son las tres que voy a usar para el fic con sus habilidades adaptadas en el caso de Inko y Rumi, mientras que para Mitsuki voy a usar el concepto de la explosión de su hijo con el Bakuton.

Sobre Tamamushi, podemos definirla como el papel de Suiza en la novela Fatherland: una tierra neutra necesaria para que los enemigos (Las aldeas Ninja en este caso) se espíen entre sí, por lo que les conviene dejarla intacta y por ende, libre y próspera.

Bien, con esto empiezo poco a poco a meter personajes occidentales, en ese caso a la hermosa Jessica Rabbit de "¿Quién engañó a Roger Rabbit?" icónica película de los 90. Es tan sexy que simplemente no me pude resistir y como siempre, la idea es adaptarla al universo de Naruto en medida de lo posible. La canción que interpreta es 'Come', quinto ending de Inuysha. Próximamente mostraré más de cómo la tengo contemplada en la historia, así como la continuación del viaje hacia Uzushio y los pormenores previos al Examen Chunin, incluyendo el entramado de traiciones entre los altos mando de la aldea…

Y bueno, creo que es todo por ahora.