POV NARRADOR
-No estoy muy seguro de esto papá- se negaba Hipo caminando de un lado al otro
-Hijo es por su bien- insistía Estoico –y por el tuyo...- se burló al ver su nerviosismo –confía en ella-
-Papá confió en ella más que en mi... pero... esto ¿y es demasiado para ella?- le dijo sentándose tratando de analizarlo mejor
-Tendrá que acostumbrarse un día... Hijo escúchame, sé que odias esta idea, pero vamos a ser realistas un segundo, un día tomarás mi lugar como jefe y Astrid tomará el lugar que era de tu madre, y va a llegar un momento en el que tu tengas que ir a una reunión y Astrid quede a cargo de Berk...-
-Dirige la Orilla perfectamente...- la defendió el castaño
-No es lo mismo dirigir a cuatro personas, que a un pueblo entero, aunque de esas cuatro personas dos sean los gemelos... además, habrán veces en las que tú tengas que ir a algunas reuniones y Astrid a otras como en este caso, Astrid tiene que aprender y entrenarse como jefa como te he entrenado a ti toda una vida...-
-Pero papá... llevártela a la gran reunión de los 10 clanes (😁😉)... sin ninguna preparación o practica... no quiero que se sienta incomoda o abrumada... al menos déjame acompañarlos-
-Hipo, no te voy a mentir, se va a sentir incomoda y abrumada... pero es Astrid, va a poder enfrentarlo y superarlo, en cambio, si dejo que nos acompañes va a hacer lo que hace siempre que se siente incómoda- Hipo lo miró curioso mientras Estoico se acomodaba en su gran sillón –refugiarse en ti... quizá tu no lo notes... pero Astrid es más dependiente de ti de lo que piensas- Hipo negaba
-Ella siempre se las resuelve sola-
-Quizá en el campo de batalla... pero lo hemos visto cientos de veces, cuando se siente incómoda, abrumada o fuera de su zona de confianza, automáticamente se protege en ti. Hijo quizá para ti no es evidente porque tu instinto es protegerla... pero va a llegar un día en el que ella no te tenga a ti y tenga que resolverse a sí misma sola... necesita aprender a confrontar cosas que requieren más diplomacia y auto control que violencia... tu prometida es una guerrera y nadie pone eso en duda, pero ahora también tiene que aprender a ser una jefa- le explicaba tranquilo.
-Cuídala papá... por favor- le pidió rendido, tenía que admitirlo su papá tenía razón.
POV HIPO
-Ven- le pedí a Astrid mientras ella entrenaba con el equipo A
-Gustav- le ordenó al chico el cual enseguida asintió y comenzó a dirigir el entrenamiento, en un rato en silencio caminamos hasta llegar a la forja y la cerré para poder conversar tranquilos, esto puede salir muy bien o muy mal.
-¿Todo bien?- me preguntó curiosa, yo solo suspiré pesado
-Sabes que en dos soles se celebra la Gran Reunión de los 10 Clanes ¿verdad?- le pregunté recargándome en una de las mesas
-Hipo sé que tienes que ir, tranquilo regresaremos a la Orilla y nos vemos allá cuando regreses- me dijo despreocupada sentándose a mi lado en la misma mesa
-En realidad, yo voy a quedarme en Berk, mi papá me dejó a cargo-
-¿Enserio?... es decir es una reunión importante solo se da cada cinco años... pensé que Estoico le interesaría que fueras...- yo volví a suspirar profundo... Thor
-Bueno, es que al parecer, tiene interés en un nuevo aprendiz- le informé mirándola directamente, su mirada confundida terminó cuando al fin se dio cuenta de lo que le quería decir
-Hipo... no- me dijo enseguida
-Ajam- le informé –bienvenida a este mundo futura jefa de Berk-
-No no no no no no no ... no no y no- dijo bajándose de la mesa y caminando de un lado al otro –Hipo no, yo... no-
-Ya sabías en lo que te metías cuando aceptaste casarte conmigo- me burlé pero ella solo me dio una mirada de reproche –Amor estarás bien... solo irás a observar y aprender- la tranquilizaba
-Hipo no estoy lista- me confesó
-Ven- le pedí que regresara a mí y la sujeté con un abrazo –dime porque...-
-Solo no estoy lista...- yo levanté una ceja mientras acomodaba un par de mechones detrás de su oreja –tú me entiendes... esto es grande Hipo y jamás he estado en algo así, cosas de las que siempre te quejas... y si algo sale mal, al menos ven conmigo- yo negué
-Confió en ti, lo harás bien... mi papá estará ahí, Dagur y Alvin también y tengo entendido que Ossur también y sé que te sientes cómoda con él, aprende de ellos pequeña y demuéstrales quién demonios es Astrid Hofferson ¿bien?- ella asintió de mala manera –te advertí que yo no te convenía- me burle de ella apretando mi abrazo
-Vienes con muchas condiciones Haddock-
-Jah- yo solté un suspiro fingiendo ofensa –es Astrid "necesitan un manual para que me comprendan y no terminar muertos" Hofferson quien me lo dice...- me burle –hablando de eso, tu hacha, se queda conmigo-
POV ASTRID
-Niña te vas a quedar sin aliento- se burló de mi Estoico, todo el largo viaje hacia la isla de Utgard, la fortaleza en donde se reunían cada cinco años los jefes de los clanes que formaban el archipiélago, para renovar sus tratados y alianzas, me la pasé tragando saliva y suspirando, prefiero un millón de veces enfrentarme a Viggo que a esto.
-Jefe... ¿si lo arruino?- le pregunté preocupada
-Hija... si no creyera que eres capaz no te habría traído aquí, tranquila- yo volví a respirar profundo –llegamos- me avisó
Cuando aterrizamos, llamamos la atención obviamente, además de Dagur, éramos los únicos en llegar en dragón, ¿así que esta es la reunión de los 10 clanes?... era abrumante, barcos llegando, gente bajando de ellos, docenas de vikingos caminando, saludando y bebiendo de un lado al otro, todos con tanta confianza y seguridad, estaba claro que aquí la única novata era yo, como quisiera tener mi hacha en este momento.
Mas abrumador se hizo cuando comencé a notar que no había persona que no me mirara y comenzara a conversar con el de a lado.
-¿Por qué todos me miran?- le pregunté incomoda a Estoico
-Eres una jinete de dragón, un nadder está caminando a tu lado, créeme en esas miradas no hay más que admiración- me tranquilizó
-¿Astrid?... ¿enserio?- nunca, nunca en mi vida creí alegrarme de esta manera cuando escuché la voz de Dagur –yo estaba seguro que traerías a Hipo- le dijo a Estoico saludándonos –miren a quien encontré-
-Alvin- saludó Estoico y después yo, ¿Por qué a los vikingos les gustan tanto los abrazos?... –es un gusto que a los marginados ya se les consideren como un clan-
-Todo debido a Berk- y no mentía, fue Estoico quien hace años solicitó el perdón a los marginados y hoy se les consideraban no como una amenaza sino un aliado poderoso.
-Debes estar nerviosa por esto...- me dijo Alvin poniendo su mano sobre mi hombro –tranquila, también es mi primera reunión-
-Pero ya conocías a todos los jefes- le recordé –igual que Dagur-
-Si pero no me querían-
-Ni a mí- completó Dagur con su típica risa maníaca secundada por una risa similar de Alvin
-Te lo digo, no te pueden odiar más que a estos dos locos- me murmuró Estoico haciéndome morder los labios para no reír –ahora iré a saludar al bastardo de Egil ¿Por qué no das una vuelta para que lo conozcas?- yo asentí mientras lo veía retirarse
-Dagur ¿Por qué no trajiste a Heather?- lo admito mi esperanza es que ella estuviera aquí
-Alguien tenía que estar a cargo de la isla Berserker- tiene un punto –anda ven, te presento con los demás- me dijo cediéndome el paso
-¿No estas nervioso?... es decir yo no tengo que hablar, pero tú tienes que llegar a los tratos para tu propia isla- le iba comentando pero él se echó a reír nostálgico
-Yo no conozco los nervios, estoy desquiciado Astrid, pero no soy idiota, no para estas cosas-
-Y yo antes del problema con Estoico bueno, lo acompañé a muchas reuniones, créeme en el mundo vikingo, todos conocen a todos- me dijo Alvin caminando a nuestro lado –eres alguien admirada aquí Astrid, puedes estar tranquila-
-Y créeme, si alguien se metiera contigo... bueno no solo Tormenta está para cuidarte- yo solo le sonreí a Dagur –y hablando de cuidados... ¿mi hermano?-
-Se quedó al frente de Berk- le informé mientras nos abríamos paso entre los vikingos enormes y risueños, como si se encontraran con viejos amigos y antiguos socios
-AAAAAAA- dijo con un grito ahogado Dagur escondiéndose detrás de Alvin, ambos nos dimos una mirada curiosa –ese de ahí... el que viene... no creo que yo le caiga muy bien... quizá porque robe un par de barcos de su isla... no se- un vikingo de la misma complexión de Estoico, solo un poco más castaño y ojos negros se acercaba rápidamente hacia nosotros –Alvin defiéndeme-
-Yo no voy a ser parte de esto- se quejó con los ojos en blanco mientras salía de ahí y Dagur atrás de él corriendo tratando de quedarse pegado a su espalda pero para mí hace falta más que un enorme vikingo con el ceño fruncido para asustarme... y a Tormenta mucho más así que se puso en modo defensivo
-PERO QUE PRECIOSIDAD- lo escuché gritar cuando llegó a nosotros – son mucho más hermosos en persona- me decía acercándose -¿puedo?- me dijo señalando a Tormenta balanceándose de emoción
-Oye imbécil... primero se saluda- escuché una voz que terminó aliviándome
-La emoción hermano, la emoción...- le dijo burlón –Hola preciosa y tengo entendido mortal jovencita...- me dijo estirando la mano con un gesto amigable y risueño
-Hola- correspondí dicho gesto
-Ahora sí... ¿ya puedo?- dijo dando pequeños saltos como un niño esperando un presente, Ossur me hizo una mueca aprobatoria y le pedí a Tormenta que se dejara acariciar –son magníficas criaturas- decía mientras embobado recorría el lomo y la cabeza de Tormenta –ahora entiendo por qué Berk está obsesionado por ellas-
-Creo que Moggadon ya se enamoró- me hizo saltar la voz de una mujer hablando a mis espaldas burlándose –Tu debes ser Astrid- me dijo al voltear –Camicazi...- me dijo saludándome con un abrazo... ¿enserio aquí todos se abrazan?
-Hola- apenas pude decir apabullada por dicho abrazo –eres jefa de los Avigg ¿cierto?- le dije tratando de terminar el abrazo
-Así es... entre otras cosas creadores del mejor licor del archipiélago- yo mordí mis labios tratando de no reír... si lo sabré yo...
-Estos dos... con todo lo raritos que son, son personas con quienes puedes contar...- me informó Ossur –Hablé con Estoico, tienes muchas cosas que aprender hoy-
-Nah... Que no te engañen querida... eso de aprender es un mito- le dijo burlón Moggadon –escucha, nada supera el arte de aprender sobre la marcha, trata con respeto pero imponte a los jefes, defiende a tu pueblo pero recuerda que todos estamos en el mismo equipo y el resto, ya lo aprenderás por ti misma- admito que lo que decía tenía bastante sentido
-Igualmente, hay algunas cosas que serían mejor aprenderlas por alguien más...- lo retó Camicazi –la vida de un jefe no es un asunto sencillo-
-Estoico lo hace bastante bien- admití
-Estoico es un tipo impresionante... escúchame hija, Berk ha sido su vida, si ahora te educa a ti y a Hipo en este arte, es por quiere estar seguro que su pueblo estará bien cuando llegue el momento- me contó Ossur
-Si le preguntas a cualquier jefe aquí, ninguno, incluyéndonos a nosotros, fue a más que una o dos reuniones con nuestros padres- me platicaba Moggadon mientras todos caminábamos al Gran Salón -el resto tuvimos que aprenderlo por las malas-
-Estoico solo te lo está haciendo más fácil- agregó Camicazi, yo asentí.
Honestamente no sabía que los jefes no llevaban a tantas reuniones a sus hijos, sin embargo, años y años Estoico se ha preocupado por entrenar y educar a Hipo para ser un buen líder y no es a falta de confianza, lo entiendo, es porque cuando llegué ese día... quiere que para él sea fácil y aunque esto es extraordinariamente difícil para mí, tengo que admitir que no está tan mal como pensé.
