Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Tokyo Ghoul pertenece a Sui Ishida.

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Este es un Fic con una Fem-Harry (llamada Artemisa, en esta versión), podríamos decir que es como otra versión del Fic "La Chica del Rayo".

Aquí Artemisa será un Ghoul (Estilo Tokyo Ghoul).

Aquí los padres de Artemisa, están vivos, y tiene dos hermanos menores.

Harem: Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass, Susan Bones, Tōka Kirishima, Lily Potter y Stephanie (su hermana menor OC).

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Artemisa: The History of The Queen Ghoul

Capítulo 46: Pasos calmados.

Los labios de Artemisa, se encontraron con los de Hermione. Fue un beso, un tanto violento, pero, sinceramente, a la pelinegra ya no se le ocurría nada más que hacer, para tratar de... calmar a su novia.

Desde que se había enterado de los Elfos Domésticos, en las cocinas de Hogwarts, se le había metido a la cabeza, el liberarlos, y se había puesto a crear gorros.

― "Hermione" ―susurró la pelinegra, agarrándola tan delicadamente por la cintura, como pudo. ― "Entiendo que busques auxiliar a los Elfos Domésticos, que trabajan en el colegio, pero... este no es el método" ―la mirada verde de Artemisa, se encontró con la mirada castaña de su amiga, quien la miró desconcertada. ―Sé por experiencia propia... que... la sociedad, se lucra gracias al trabajo de los menos afortunados. Así es, como la Sociedad, tanto Muggle, como Mágica, mantienen ese... ―buscó la palabra, más indicada. ―Ese estandarte de libertad y libre pensamiento, que vemos en el común. Para los Muggles, suelen ser sus congéneres menos afortunados, y para los Magos, algunas criaturas mágicas: De muchas de ellas, conseguimos los núcleos de las varitas, pero los Elfos Domésticos, son más... complicados. No podemos, simplemente darles ropa, y liberarlos. Los Elfos Domésticos, son como... piensa en ellos, como... simbiontes mágicos. Los Elfos Domésticos requieren de la magia, para poder vivir, pues al contrario que los magos, ellos no pueden simplemente vivir gracias a su núcleo, sino que deben de tomar la magia, del mago al cual se unen, para mantener su existencia.

―Pero eso no significa, que deberíamos de maltratarlos, Artemisa...

Artemisa, le enseñó una sonrisa. ―Estoy de acuerdo contigo. Pero ese no es el problema principal, Mione.

― ¿Y entonces, ¿cuál es? ―preguntó ella.

―Los magos, sin lugar a dudas –especialmente, varias familias de Mortífagos, presentes en este mismo colegio–, son los principales culpables de cómo viven muchos, Elfos Domésticos. ―Hermione abrió la boca, pero Artemisa fue más rápida. ―Esto es una... tradición de los Elfos, pues existen muchos tipos de razas, Hermione. ―Hermione se dijo a sí misma, que debía de investigar esto, a fondo. ―Los Elfos del bosque, son arqueros y guerreros tenaces, créeme: lo último que quiere un mago, es enfrentarse a uno de ellos. Los Elfos Oscuros, también llamados Drows, viven en cavernas, en ciudades subterráneas, su piel es oscura o azul, su cabello es blanco, sus ojos pueden ser rojos o amarillos, son guerreros y violentos por naturaleza, y las leyendas cuentan, que hacen uso de un metal llamado Adamantino o del Diamante mismo. La raza de los Elfos Domésticos, existe para ser...

―Sirvientes. ―Completó Hermione, con la cabeza gacha.

―Sin embargo, querida... no creo que seas la única, que piensa en darles a los Elfos Domésticos, cosas como... algo de dinero, o.… baja por enfermedad ―dijo Artemisa. ―Quizás, podrías cambiar la forma de pensar de algunos magos, o incluso que algunos Elfos Domésticos, apoyen una curiosa lucha por más derechos, pero jamás podrás convencer a la gran mayoría. Esto de... de tener que ser sirvientes, no solo viene desde hace siglos, de los propios magos, es también algo que se les enseña en sus propias madrigueras. ―Hermione no dijo nada, se quedó en silencio, con la cabeza gacha, se veía triste. Sintió un escalofrío correrle por la espalda, cuando Artemisa le agarró la mano, y reconfortantemente, se la apretó suavemente.

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Estando en su cama, un pensamiento mantenía a Dumbledore en vela. Es era producto, de una situación que él desconocía: Artemisa conocía Oclumancia (o que la estuviera estudiando por su cuenta, escapándose varias noches, ya fuera a la Zona Prohibida de la Biblioteca, o en la Sala de Menesteres, pidiendo libros de Oclumancia). Y comenzó a alterarse, de no haber tenido llamadas urgentes de Flitwick, o de Lily, sobre los posibles sueños que la joven podría estar teniendo, con Voldemort. Para el anciano, estaba más que claro, que su antiguo alumno, estaba buscando fervientemente, llegar hasta la Profecía de Trelawney. Era obvio, que a él le conviniera el mantenerse alejado del Departamento de Misterios, pues era mejor si todos lo creían muerto y enterrado.

Pero era un gran inconveniente, pues los Miembros de La Orden del Fénix, constantemente pregonaban el regreso de Voldemort, cosa que solo había logrado, la situación actual de su colegio: Umbridge y los Decretos Educacionales. Dumbledore temía, que tarde o temprano, él fuera expulsado del colegio, por alguna estratagema de Fudge o Umbridge.

Por un lado, podría concentrarse en la Orden del Fénix, en comandarlos, para, cuando finalmente Tom diera la cara, entonces enfrentarlo.

Por el otro, no podía permitir que Fudge colocara a esa arpía, en el lugar de la directora, como claramente querría hacerlo. Tenía que evitarlo, ¡a como diera lugar!; por años, había manejado toda la situación educativa de Hogwarts, en un ambiente de calma y festividad.

Por desgracia, su pensamiento y filosofía de "La Casa, es como un hogar", había permitido que la idea Mortífaga, se filtrara por los muros de Hogwarts, y eso había llevado a Slytherin, a ser lo que actualmente era.

Si permitía a Fudge colocar mayores y más represivos Decretos Educativos, entonces los padres, tarde o temprano, descubrirían el escándalo, sacarían a sus hijos de Hogwarts, y si eso ocurría, entonces el colegio, quizás (solo quizás), podría irse a la banca rota, pues seguramente, los padres Sangre Pura y Mestizos, buscarían formas ya fuera de: Educar a sus hijos en casa; o de enviarlos al extranjero a estudiar en otras escuelas, como Beauxbatons, Durmstrang, Koldovstoretz o incluso Ilvermorny.

El anciano director de Hogwarts, se mordió los labios y sacó su varita, mientras cerraba los ojos, y permitía que su onda legeremántica, fuera en busca de Artemisa Potter. Luego de algunos minutos, abrió sus ojos, incrédulo. Apretó los dientes, furioso. ―Ahora todo tiene sentido ―pensó enfadado. ―La mocosa conoce sobre la Oclumancia, un escudo de nivel 1 ½ ―se detuvo a pensar un momento. ― ¿Cómo? ― ¿cómo podía esta chica, conocer sobre la Oclumancia? ― ¿Acaso es Severus?, ¿él está enseñándole? ―entonces, se dio cuenta de la estupidez de su teoría, y se rio para sus adentros. ―No. Severus jamás enseñaría nada, a un alumno que no fuera de su casa. Además: la mocosa, es la hija de Potter.

Pero también, es la hija de Lily ―dijo su conciencia, haciéndolo temerse lo peor. ¿Sería Severus capaz de traicionarlo, si hubiera sido Lily Potter, quien le pidió enseñarle a Artemisa, sobre la Oclumancia? Eso lo mantuvo en vela.

Pero no solo el pensamiento de la traición, del siempre fiel Severus. También lo era, (nuevamente), el nivel de magia, que comenzaba a alcanzar la primogénita de los Potter. Artemisa Potter debería de morir, con tal de que Voldemort también muriera.

Creía que el hecho de que la chica, fuera una Ghoul, solo demostraba aquel verso de la Profecía que decía "El poder que el Señor Oscuro, no conoce"

Entonces, una serie de violentos recuerdos, lo golpearon repentinamente. Ocasiones en las cuales, vio a Artemisa directamente. En sus recuerdos, creyó...

Se levantó de la cama, y fue hacía su Pensadero, sacó su varita, vertió sus recuerdos, y se sumergió en ellos, observó a la chica de cerca. La vio directamente a los ojos, luego esperó el momento justo... ¡Allí estaba!

¡La cicatriz! ―pensó asustado. ― ¡EL HORROCRUX NO ESTÁ!

Se quedó en vela, el resto de la noche. Mientras que trataba de formar, nuevos planes, desde aquello que acababa de descubrir.

¿Sería acaso Neville, el Chico de la Profecía?

¿O seguía siendo Artemisa?

¿Y si era Thomas?

¿Cómo probar cuál de los tres, era el correcto?

¿O solo debía de permitir, que todo siguiera su curso?

En los días siguientes, una noticia dejó a toda Inglaterra Mágica, helada del terror.

FUGA EN MAZA DE AZKABAN. Era el mensaje presente, en el Profeta, aquella mañana. ―Fudge y la mocosa Potter, llevan seis meses, diciendo que Voldemort no volvió a la vida. Todo lo contrario, a Dumbledore, y todos les creen a ellos, y no a Albus. ―gruñó Molly Weasley ― ¡Cuánta injusticia! Lily y James me escucharán, y obligarán a su mocosa, a decir la verdad.

―Mamá ―dijo Bill. ―No. No debemos de inmiscuirnos en los asuntos de otros.

― ¿Pero acaso no estás viendo, lo que han provocado Dumbledore y la mocosa...? ―la puerta de la casa Weasley (también conocida como La Madriguera), explotó. Y cinco personas vestidas de negros, con máscaras, ingresaron en el hogar.

¡EXPELLIARMUS/DESMAIUS! ―Gritaron Bill, Molly, Fred y George Weasley. Chorros de luz roja, surgieron de tres varitas, a simple vista, nada surgió de otras dos.

¡AVADA KEDAVRA! ―cinco chorros de luz verde, surgieron de cinco varitas.