Capitulo 46
Tenten cayó en un profundo hoyo en donde la oscuridad era un ente con vida que la ahogaba, le impedía ver, pensar, respirar o sentir. Estuvo allí apresada por lo que pareció una eternidad y luego empezó a flotar; suspendida en la oscuridad glacial otra vez, como si estuviera volando por el cielo hacia las estrellas. Y otra vez volaba, soñaba con dragones flotando por el cielo del amanecer, uno era ella, el otro era su hermana. Volaban mientras admiraba el paisaje de la Aldea que tanto amaba, luego caía en picada hasta un hermoso lugar cerca del monte en el que estaban tallados los rostros de los gobernantes de la Aldea; ella acariciaba el rostro del gran dragón mientras el viento movía sus cabellos y veía a su hermana volar libre por fin de la maldición. Entonces giraba su rostro para ver al hombre que caminaba hacia ella. Después de la desesperación había sentido un intenso amor.
¿Durante cuánto tiempo más estaría soñando?
...
Estaban nuevamente en la misma situación. Se había vuelto una costumbre muy desagradable. Neji estaba de mal humor, pensaba en todas las veces en que habían estado en un hospital desde que se volvieron gennins. Su sensei, Lee y él mismo habían estado hospitalizados por heridas de gravedad en varias ocasiones, Tenten solo un par de veces por heridas de poca gravedad. Sin embargo había estado inconsciente en muchas ocasiones después de esa última vez cuando Muneshige apareció por primera vez en sus vidas.
Eso lo molestaba, imaginaba que ella se debía sentir peor, Tenten siempre se había recriminado su propia debilidad, eso no ayudaba a mejorar su mal humor. No era suficiente decir que lo molestaba, estaba tan ciego de ira que habría podido derribar un muro de un puñetazo, se limitaba a dar vueltas por la habitación una y otra vez, ansioso porque ella despertara pronto, le dolía profundamente verla en ese estado.
Se sentó cerca del gran ventanal para poder admirar el jardín, se quedó observando con atención como la oscura maraña de plantas eran poco a poco iluminadas por la luz de un nuevo amanecer mientras recordaba como la castaña siempre se había interesado en cuidarlos cuando ellos habían estado convalecientes y sufría por ellos. La admiraba por ser capaz de resistir esa situación tan estresante, para él la espera lo estaba matando. No sabía como lidiar con la presión de estar sentado sin poder hacer más que solo esperar.
Siempre había sido un hombre con mucha paciencia y templanza pero cuando se trataba de Tenten perdía fácilmente los estribos, sobretodo en este tipo de momentos en los que no podía hacer nada por ella. Nuevamente, los médicos de la isla habían indicado que todo en su cuerpo estaba en perfectas condiciones y no se explicaban el porqué de su estado inconsciente. Habría podido asfixiarlos. Con una mirada de odio volvió a su lugar para sumergirse en sus cavilaciones, era lo único que podía hacer.
Aquella noche, en el momento en que salieron de la habitación con los dos jóvenes desmayados Sasuke avivó el fuego y todo quedó como si hubiese sido una catastrófica tragedia. En el Castillo todos estaban conmovidos por la accidental muerte de la monarca y que la debutante estrella hubiese salido también lastimada. Porque, en cierta manera así había sido.
Cuando Kyoshi atacó a Tenten con sus poderes le dejó una fea herida en su costado izquierdo, nada que no pudiese ser corregido pero todo aquello indicaba que los poderes de Tenten habían vuelto a menguar, es decir, ya no era inmortal. En cierta forma eso lo consolaba, no había podido evitar pensar en que si ella era inmortal tendría que verlo morir y no quería que eso volviera a pasar.
Le había parecido bastante curioso que el tatuaje del dragón había desaparecido de su piel. Comprobó con su Byakugan que ambas criaturas seguían dentro de su cuerpo, pues en su red de chakra aún estaba presente aquella luminosidad que los caracterizaba; no obstante el dragón que correspondía a su gemela había entrado en una especial de hibernación. No lograba localizarlo como lo había hecho antes, sin embargo la presencia de Nuwa en su chakra era claramente visible si usaba su Byakugan. Solo él podría determinar eso, para el resto de las personas era imposible identificar que había algo diferente en ella.
Otra cosa que le había dado tanto esperanza como preocupación era el hecho de que Muneshige también había perdido su inmortalidad y su red de flujo de chakra se estaba recuperando poco a poco; muy lentamente, tal vez en un par de años abría de recuperar sus poderes por completo.
Durante su escape, varios pisos de la torre se habían derrumbado por el incendio y ellos sufrieron algunas heridas leves mientras trataban de evacuar el resto de los pisos ocupados, incluyendo al joven inconsciente; afortunadamente, la torre era por completo exclusiva de la reina, por lo que pocas personas se encontraban allí y las que estaban fueron fácilmente localizadas por su Byakugan.
Por otro lado, los rumores no se hicieron esperar, aunque eso poco le importaba. Ellos habían figurado como heridos y varios de los ninjas infiltrados llegaron poco después que ellos por lo que testificaron sobre la "veracidad" de la historia inventada como si ellos también hubiesen estado allí, sin embargo lo que terminó con los rumores sensacionalistas que se acercaban a la verdad fueron las declaraciones de Masamune, quien confesó estar devastado por la tragedia y corroboró que todo había sido un accidente.
Aún así, las especulaciones sobre lo que había ocurrido siempre estarían circulando, había demasiadas personas que sabían sobre los negocios turbios que se manejaban en el Castillo como para mantener la verdad oculta por mucho tiempo. Nouhime había asegurado que pronto aclararían todo ya que tarde o temprano la verdad saldría a la luz, mientras tanto la preocupación principal era la recuperación de Tenten.
Cuando Tenten estuvo a salvo enviaron un mensaje urgente a la Aldea de la Hoja para comprobar el estado de la gemela. Le preocupaba que ella no se hubiese salvado, aunque era poco probable ya que Muneshige se estaba recuperando. La respuesta tardó quince días en llegar, fue el tiempo más rápido que lograron. No sabían la localización exacta de la isla por lo que el mensaje tuvo que ser enviado al puerto con los ninjas que ahí estaban y luego ellos lo enviaron a la Aldea; la misma situación se repitió con la respuesta.
El mensaje solo podía ser recibido por Neji o Sasuke a pesar de que Yoshihiro era el capitán; no estuvo muy contento por eso, no obstante en un mensaje del Hokage dirigido exclusivamente a él se aclaraban todas sus dudas sobre la actuación desautorizada de los tres ninjas, su misión siempre había sido destruir a Kyoshi, por lo que, a regañadientes, tuvo que aceptar la desobediencia de los novatos. Por otro lado, en el mensaje dirigido a Sasuke y a Neji la quinta explicaba claramente los síntomas que había sufrido la gemela.
Por fortuna nunca se quedaba sola, esa noche Sakura estaba con ella cuando colapsó y su cuerpo empezó a desaparecerse a pesar de sus intentos por mantenerla vida. La carta también explicaba como milagrosamente volvió de la muerte y desde entonces estaba siendo constantemente vigilada. Su salud era estable pero seguía inconsciente.
Neji nunca se alejaba de ella, se había decidido a quedarse hasta que despertara. Su habitación era en extremo hermosa, tanto Nouhime como Mitsunari habían dispuesto para ellos una de las recámaras más lujosas del Castillo, amueblada con todas las comodidades y atenciones que pudieran requerir. Realmente la misión se sentía más como unas vacaciones que un trabajo, no habían parado de atenderlos como si fuesen personalidades importantes.
El día después de recibir la carta del Hokage, Neji se encontraba en la habitación redactando su parte del largo informe que tendrían que entregar a su regreso. Estaba apesadumbrado, veinte días llevaban en esas condiciones. al amanecer de ese día había sentido tal devastación que no pudo evitar acercarse al lecho en el que estaba la castaña para hablar y exigirle que despertara, tuvo que transcurrir una hora hasta que logró calmarse pero se sentía tan deprimido que creyó que iba a derrumbarse pronto, aún así se mantuvo impasible.
Más tarde, Sasuke regresó para comentarle acerca del último reporte sobre el estado de Muneshige cuando Tenten empezó a dar señas de que pronto despertaría. Ambos jóvenes se acercaron con cautela para ver como la castaña abría por completo sus ojos.
...
Tenten recordaba aquel impacto violento que recorrió su cuerpo luego de hacer ingerido aquella copa de vino. El interior de su cuerpo se había sacudido desde cada músculo hasta cada poro. Era como si aquella mezcla hubiese transformado su cuerpo. Primero había convulsionado, sus brazos y piernas se agitaron y luego había llegado la inmovilidad acompañada de un terrible dolor que acogió cada centímetro de su cuerpo, después todo el dolor desapareció.
Abrió sus ojos lentamente, tratando de acostumbrarse a la inclemente luminosidad de aquel paisaje tropical. La belleza de la inmaculada habitación la impactó como siempre ocurría con toda la elegancia en la decoración de la isla, incluida la belleza natural, siempre lograba absorberla.
Sentía sus músculos entumecidos ¿Cuánto tiempo había dormido? Parecía ser que esa sería su nueva maldición, Diablos. Siempre que perdía el conocimiento dormía demasiado tiempo, puede que su consciencia no lo notara pero su cuerpo le reclamaba la falta de movimiento. Bueno, no se podía auto reclamar sobre eso; después de todo, su cuerpo había sido liberado de una maldición y era normal que se sintiera cansada. Aunque tal vez demasiado cansada.
Levantó uno de sus brazos para ver los rasguños que le habían quedado de su enfrentamiento contra Kyoshi y sonrió complacida, la mujer no había tenido ninguna oportunidad de derrotarla; además de eso, las marcas indicaban que volvía a ser una humana común y corriente otra vez.
Que alegría.
Más allá de su mano se empezaron a formar las figuras de sus compañeros, Neji y Sasuke; tuvo que reprimir una risa burlona debido a que sus expresiones eran lo que dicen: un poema. Veía su preocupación y expectativa debido al desconocimiento del estado de su consciencia. Decidió jugarles una broma.
- ¿Quienes son ustedes? - Expresó con la expresión facial indiferente más fingida que pudo colocar.
Casi pudo ver la vena palpitante que se formó en la frente de Neji y como Sasuke contuvo la respiración; si se concentraba un poco más habría podido escuchar los desbocados latidos de sus corazones debido al terror que aquella frase había producido y entonces ya no pudo contenerse más.
Estalló en sonoras carcajadas sincera que le produjeron un terrible pinchazo de dolor que subió hasta su cerebro desde el costado izquierdo en el que había recibido todo el impacto de los poderes de la difunta ex reina, aún así, siguió riendo.
- Deberían ver sus caras - Agregó mientras se sentaba en la cama; sin dejar de reírse, limpiaba de sus ojos las lágrimas que se habían formado. Neji la miraba enfadado pero al mismo tiempo aliviado y Sasuke la veía con reproche.
- ¿Estás bien? - Preguntó Neji.
- Estoy bien - Dijo luego de calmarse, trataba de respirar con calma, seguramente tenía un par de costillas rotas. Nada que un ninja medido no pueda curar - ¿Dormí por mucho tiempo otra vez?
- Veinte días - Respondió Sasuke.
Tenten negó con su cabeza a modo de reproche contra sí misma - ¡No se ni porqué me sorprendo aún! He estado en un hospital más tiempo en los últimos dos años que en toda mi vida.
Neji sonrió para sí mismo, había previsto que ella refaccionaría de esa manera, se alegraba de conocerla muy bien. Sasuke se despidió temporalmente, dijo que avisaría al capitán y aprovecharía la oportunidad de comprobar el estado de Muneshige, cuando estaba a punto de cruzar la puerta las palabras de Tenten lo detuvieron por un momento.
- Gracias a los dos. Sin ustedes seguramente estaría muerta. Nunca voy a terminar de agradecerles todo su apoyo - Expresó con sinceridad. Apretaba cariñosamente una de las manos de Neji y sonreía con ternura hacia Sasuke. El pelinegro asistió antes de salir.
- Sobretodo, no habría podido lograrlo sin ti - Le dijo a Neji cuando se quedaron solos.
Sus ojos se habían cristalizado debido a su estado de conmoción. Estaba increíblemente agradecida y aún más enamorada de él. Por primera vez se permitía sentir aquella emoción a flor de piel. Finalmente no había nada en su vida que la hiciera retraer aquellos sentimientos. Al menos no ahora, no mientras estuvieran en la isla.
Sin poder contenerse tomó el rostro del hombre con sus manos; mientras se acercaba a lentamente notaba como la sinceridad de su expresión la envolvía. La complicidad entre ellos era tan profunda y a la vez más simple que una sonrisa.
Neji notaba la electricidad que emanaba de ella, la energía de sus palabras, la sinceridad de sus sentimientos. Con intensidad sentía el poder de su personalidad, su talante seductor y confidencial.
- Lo digo en serio - Agregó Tenten sin dejar de acariciar su rostro casi con desesperación - Neji, yo...
- He captado el mensaje.
Neji sostuvo sus manos para calmarla. Sentía que su desesperación lo contagiaba rápidamente, sus emociones eran volátiles. Con ternura le acarició las mejillas, guardando en su memoria cada pequeño detalle. Sus ojos castaños eran hermosos, lo único que deseaba era quedarse mirándola por el resto de su vida.
Al instante ella lo agarró por la cabeza, lo acercó para darle un apasionado beso profundo y húmedo. Él se lo devolvió con ferocidad, la sensación de besarla era tan intensa que le provocaba espasmos en todo su cuerpo y el deseo se volvía casi insoportable. Disfrutaron de aquella intensa sensación hasta que unos toques en la puerta indicaron que pronto entraría alguien, entonces se alejaron con la promesa de terminar aquel asunto pendiente.
...
La verdad era que su estadía en la isla como huéspedes no había sido nada desagradable. Ante los ojos de las personas, la administración había terminado con su contrato como debutante debido al accidente en el que había salido herida, por lo que podría zarpar de regreso al continente en el momento que deseara retirarse, aunque muchos albergaban la esperanza de que se quedaría.
Los ninjas se habían quedado en la isla por un mes más para supervisar con la mayor cautela posible en cada uno de los casos de secuestro y tráfico de personas en los que habían estado involucrados los monarcas. Como había indicado Nouhime, la mayoría de aquellas personas decidieron terminar sus contratos antes de regresar a sus hogares con la condición de que pudieran enviar alguna carta para avisar a sus familias que estaban bien. Otros simplemente decidieron quedarse trabajando en la isla permanentemente con las debidas mejoras en sus contratos y unos pocos estuvieron contentos en poder irse de inmediato. Ciertamente se les pagó por sus servicios, además de una recompensa extra como compensación por las condiciones de su vasallaje.
Nouhime había exigido que los ninjas de su casa mantuvieran sus papeles hasta el último momento, eran sus invitados de honor. La verdad era que estaba bastante triste ya que pronto regresarían a sus hogares, ella hubiese dado lo que fuera por poder tenerlos en su casa al menos dos años.
- Lady Nou, no se moleste demasiado - Decía una Tenten completamente recuperada. Estaba nerviosa ya que la misma señora de la Casa se había ofrecido a arreglar su equipaje de regreso. Incluía en el una gran cantidad de joyas y vestidos hermosos, varios de los que había usado durante su estadía, la había llenado de regalos.
Realmente no sabía como llevaría todas esas cosas hasta su aldea, ni mucho menos en que momentos podría usar aquellas ropas, sea como sea, agradecía las atenciones de la mujer. Aunque ya le había explicado que como ninja no necesitaba nada de esas cosas pero la mujer no atendía a sus razones - ¡Tonterías! Eres mi querida debutante y te vas a retirar como tal ¿Qué dirían los demás si dejo que mi preciada aprendiz se vaya de la isla solo con una maleta? ¡Eso jamás! - Y esas habían sido sus palabras finales. Al menos tendría bastantes vestidos para regalar a sus compañeras en sus respectivos cumpleaños.
- Además, también tenemos este asunto - Declaró la bella mujer abriendo uno de los grandes cofres de su equipaje. Tenten quedó completamente impresionada, el gran artefacto estaba repleto de piezas de oro y piedras preciosas.
- ¿Pero qué es todo esto Lady Nou?
- Tu recompensa, por su puesto - Dijo como si fuese obvio - Es lo que te corresponde de la subasta, más el porcentaje por hacer trabajado para mí durante estos últimos meses. Todo aparecerá especificado en el informe que les entregará Mitsunari antes de abordar el bote.
Tenten no lo podía creer. Bueno, supuso que era fácil entender el porqué las personas morían por venir a este lugar. Además de los placeres carnales, la recompensa monetaria era descomunal, sin dejar atrás todo el aprendizaje.
- No puedo aceptarlo... Por favor, déjeme continuar - Agregó rápidamente en cuanto notó que la mujer iba a protestar - Hay varias razones para que no lo acepte pero la más importante es que no he cumplido con el contrato de la isla y tampoco fui reclamada por el comprador de la subasta. Además, soy una ninja y estaba haciendo mi trabajo. No tiene que pagarme nada extra por eso, los asuntos de dinero deben ser tratados directamente con el Hokage.
Explicó de la manera más sencilla que pudo para que la mujer pudiera comprenderla; no podía aceptar tal ofrecimiento, no sentía que era correcto. Lo único que había hecho era engañar a las personas en la isla que tenían alguna esperanza de poder estar con ella una vez terminada la subasta. No, no era correcto.
- Entiendo tus razones, querida mía - Respondió Nouhime comprensiva, casi maternal, era una chica admirable. Sin embargo ella también debía entender sus razones - Tienes razón, en parte, aún así debes comprender que la administración de la isla está en la obligación de cumplir con los contratos que ustedes firmaron e incluso tenemos cláusulas para los casos especiales como es el tuyo. A cada uno de los ninjas que trabajaron en la isla se les pagará por su tiempo y dedicación, ustedes más que nadie merecen su recompensa por el trabajo que han hecho. Lo hicieron muy bien. Mitsunari no aceptará una negativa, ni yo tampoco - Dijo tomándola por el rostro de manera maternal - En especial de ustedes tres. Nunca los olvidaré, salvaron a mi hija y liberaron a la isla de aquellos tiranos. Todo el que está enterado de eso no permitirá por ningún motivo que ustedes se vayan de aquí como simples ninjas mal pagados, eso jamás va a pasar. No solo sirvieron correctamente, sino que arriesgaron su vida e integridad física, tal vez hasta su salud mental, comprendo que la forma de vida en este lugar puede ser abrumador. Dime ¿Cómo van a vivir en el mundo real después de vivir en este paraíso? - Pasó uno de sus brazos por el hombro de Tenten mientras la guiaba hasta uno de los biombos y le daba un sencillo vestido para que se lo pusiera - Yo te recomiendo que dejes de preocuparte por esas pequeñeces, Sun Jian llegará pronto así que no perdamos más tiempo en tonterías administrativas. Ya te lo explicarán todo en la ciudad.
Así habían transcurrido el tiempo de su último mes en la isla. Todos los días asistía a eventos y era constantemente invitada de honor en las Casas. Ese día en particular se alistaban para asistir al banquete de compromiso de Zhu Rong y Meng Huo en el pueblo nativo. La verdad era que el evento la emocionaba un poco, todos hablaban del pueblo con fascinación, aunque igual la intimidaba un poco, como todo en la isla.
...
El viaje hasta el pueblo se hizo durante toda la noche y llegaron al amanecer. De inmediato recibieron a la comitiva de Nouhime como invitados de honor, les guiaron hasta una bella cabaña en donde podrían descansar hasta el mediodía cuando se daría inicio a los juegos tradicionales de los nativos para honrar a los futuros esposos. Era una gran celebración ya que la jefa anterior no había contraído nupcias, esa decisión era totalmente opcional mientras tuviera descendientes entre los cuales escoger quien sería la próxima heredera, ya que habían sido privados de esa tradición todos que todos estaban emocionados. Las fiestas de podían extender hasta por un mes.
Tenten estaba organizando su sencillo peinado cuando Zhu Rong entró a su habitación para saludarla personalmente y agradecerle por su presencia. La mujer formaba parte de la administración de la isla por lo que estaba enterada de su trabajo como encubierta para detener a los monarcas. Tenten pensó que se enfadaría con ella por haberla engañado pero la joven heredera la tranquilizó diciéndole que nunca la había engañado.
- Puede que no supiera las verdaderas circunstancias que te trajeron a la Isla de la Luna - Decía La Pantera - Pero nunca me engañaste, ni a mi, ni a nadie. Tus actuaciones siempre fueron auténticas, aprendiste lo que se requería para ser una debutante y en cierta forma lo fuiste en verdad. Nadie estaba pendiente en si eras una princesa o no, esos títulos no son importantes en esta isla. Lo que realmente hizo que todos te amaran fue tu desenvolvimiento como aprendiz y eso, amiga, fue auténtico.
Tenten agradeció que no le reprochara por el engaño. Esas personas eran realmente diferentes a todo lo que ella conocía. Zhu Rong había insistido en mostrarle todos los lugares de su hogar, desde la colina en la que se encontraban podía apreciar toda la belleza de la ciudad casi salvaje y a la vez tan elegante del Pueblo Nativo. El crisol de la cultura la había eclipsado, el mercado colorido y el patio de juegos designado para honrar a la pareja, el cielo es de todos, la playa sigue y sigue eternamente hasta perderse de su vida. Las luces del atardecer brillan más que las antorchas y el mar es tan cálido como un beso de su amado.
- Sígueme - Dijo Zhu Rong sacándola de su ensimismamiento.
La guio por un sendero oculto entre el follaje hasta llegar a un pequeño lago de aguas cálidas adornado por una hermosa cascada. El lugar era de gran belleza seductora y la vegetación que lo rodeaba lo protegía como si de tratara de un paraíso secreto.
- La luna es como una diosa para nuestro pueblo, esta noche Meng Huo y yo uniremos nuestros cuerpos bajo su techo ante la mirada de todos los presentes - Explicó tranquilamente - Sé que vienes de un sitio lejano en el que no comprenden nuestro modo de vivir pero ¿No te parece este lugar un sitio hermoso para unirte en cuerpo y alma a tu amado?
Tenten sabía a lo que se refería. Nunca había podido engañar a nadie sobre sus sentimientos. No se dio cuenta que la mujer había regresado para continuar con la celebración y la había dejado sola para que tomara la decisión.
No fue una decisión difícil de tomar.
...
Estaban de pie al igual que todos los invitados, en aquel bello acantilado en el que la pareja se comprometería esa noche ante la luna y los testigos en guiar al pueblo como si fuesen uno solo. Era una bella tradición de compromiso. Después de esa noche sería un mes entero de celebración hasta la fiesta de boda que sería la siguiente luna llena.
En ese momento percibía los remotos sonidos de la ciudad mientras anochecía como suele hacerlo en la isla, sin aquel frío gélido, con el canto de las cigarras y el fragmentado cielo volviéndose en tonos de color rojo, rosado y oro, un bello arcoíris con las nubes esponjosas flotando sobre el. En poco rato la oscuridad dominaría todo de nuevo hasta que la luna reclamara su lugar de honor en el cielo. Era casi imposible superar tanta belleza sin que lograra conmover los sentimientos.
Aún cuando el tumulto de personas los apretaba no le fue difícil identificar su aroma y su calor electrizante. Tenten estaba a su lado mirándolo con tal intensidad que parecía emanar de ella un vapor ardiente que lograba irremediablemente contagiarlo. Ella tomó su mano y él se dejó guiar.
Recorrieron un sendero iluminado por la luz de la luna hasta llegar a un hermoso estanque en el cual caía el agua de una pequeña cascada, el agua expedía un sutil vapor y era tan cálida como si bajo lecho acuático hubiese una fuente de calor natural. Probablemente así fuera, pero no se distraería con esos detalles cuando frente a él estaba la mujer que amaba con locura.
Tenten caminó lentamente hasta estar tan cerca que podría abrazarla sin mucha dificultad. Tenía un rostro tan hermoso y le sonreía de una manera arrebatadora que sus sentimientos no pudieron seguir contenidos. Deslizó sus manos hasta su cuello sin dejar de acariciar sus mejillas con los pulgares. Sin dejar de mirarla le dijo aquello que sentía desde hace tanto tiempo.
- Te amo.
Ella le sonrió conmovida y unió q sus labios a los de él en un tierno beso antes de responderle con la misma frase. Sin embargo, no quería un momento tierno, se separó lentamente mientras le decía.
- Entonces, ¿Vas a enseñarme que has aprendido estos últimos meses? - Con una habilidad como ella solo podía cambió su mirada dulce por una seductora.
Lentamente se deshacía del atuendo que Nouhime había escogido para ella. Un bello traje de dos piezas que consistía en top ligero que se ataba en la parte trasera y quedaba por encima de su ombligo en tonos rojo y dorado, los colores escogidos en honor a la pareja, con unas adornos tradicionales en sus brazos y un chal de tela suave para cubrirse cuando el viento se volviera inclemente. La parte baja era una falda amplia con una abertura que dejaba su pierna derecha casi descubierta y unas sandalias ligeras para andar en la playa con facilidad. Su cabello estaba suelto, adornado en un lado con flores rosadas.
Había estado contenta con esa elección, ya que lo que menos le interesaba esa noche era usar algo demasiado difícil de quitar; así que, sin dejar de mirar a Neji se quitó las flores del cabello, dejó caer el chal y desató con facilidad la falda quedándose solo con la diminuta prenda que cubría su sexo, se despojó por completo se su ropa, siendo su largo cabello lo único que la cubría y entró con movimientos lentos en el íntimo estanque.
- ¿Vienes?
Neji no se hizo esperar demasiado. Se desprendió de su vestimenta y entró al estanque con ella. El agua era realmente cálida en comparación con la noche que a cada minuto que transcurría se iba enfriando pero no era necesario, sus propios cuerpos encontraban el calor en las caricias de su amante.
Se besaban con todo el anhelo que habían contenido en todos esos meses que se habían deseado en secreto, reprimiendo sus ganas de estar juntos, ya nada los ataba; ni el tiempo, ni el lugar, ni sus propios pensamientos.
Neji la besaba sin contenerse, soltó un largo suspiro mientras la penetraba con sus dedos y buscaba la mejor posición mientras ella se echaba a templar nerviosa al sentir la presión contra su centro, sin embargo sentirlo dentro de ella era lo que más deseaba en el mundo; Neji la había estimulado lo suficiente y ella estaba más húmeda que nunca. Él se acomodó entre sus muslos y tomó la mano de ella - Guíame.
Tenten lo guio hasta su interior y lo recibió lentamente hasta que estuvo hundido en ella hasta el fondo. Ambos gimieron juntos. Tenten tenía la impresión de que todo le daba vueltas mientras lo sentía en su interior, inmóvil mientras ella se acostumbra a la irrupción. Era tan maravilloso sentirlo por fin dentro de ella, compartiendo con él lo que nunca había compartido con nadie más.
Neji la abrazó con ternura, la ayudaba a mantener el equilibrio antes de empezar a moverse en su interior con lentitud. Ninguna experiencia podía compararse con aquella sensación, era tan estrecha, dulce, tierna y sobretodo lo amaba.
Tenten había sido la única persona que había logrado acercarse hasta conocerlo tanto como se conocía el mismo, se había mostrado ante ella con total transparencia como nadie más lo había visto. Ella le acariciaba el rostro mientras lo besaba con dulzura y él no pudo resistir tanto amor.
- No sabes cuánto te amo - Le dijo sin dejar de moverse en su interior, de besarla y de acariciar con sus manos su cuerpo. Ella le devolvía los besos completamente extasiada por las sensaciones.
No había ni una parte de ella que Neji no conociera, era un libro abierto ante él y ahora estaba tan expuesta como nunca antes lo había estado. Neji aumentó el ritmo de las estocadas ya que el cuerpo de ambos se los pedían, sus respiraciones resonaban al compás del ritmo que él mismo había marcado, Tenten seguía hasta que no pudo soportar más, estalló de placer y Neji la siguió.
Tenten apoyó la cabeza en su pecho mientras él la abrazaba con ternura, en sus brazos se sentía segura y querida. De repente un impulso de inseguridad la dominó.
- ¿Estuve bien? - Preguntó tímida. Odiaba esa sensación de inseguridad pero ella no era de las que le gustaba quedarse con las dudas así que no pudo evitar preguntar.
- Perfecta - Respondió el conmovido por su ternura y solo un poco divertido - ¿Te hice daño?
Ella le sonrió - No me has hecho daño - Y lo besó nuevamente.
La segunda vez que Neji se hundió dentro de ella lo hizo con más intensidad en una poderosa y magistral embestida. Echó la cabeza hacia atrás soltando un gruñido cuando la calidez de su humedad acogió nuevamente a su miembro. Esta vez estaban fuera del estanque, acostados sobre un improvisado lecho de hojas y sus propias ropas. Era tan maravilloso estar dentro de ella, era mucho mejor de lo que había imaginado. Ella estaba debajo de él con sus preciosas mejillas encendidas, al mirarla se quedó subyugado por su belleza, acercó su mano para aferrarse a la de ella.
- ¿Estás bien? - Su pasión era tan intensa que lo único que quería era moverse con violencia dentro de ella una y otra vez, toda la noche; pero por nada del mundo quería hacerle daño - Si te hago daño, dímelo y me detendré.
Tenten le respondió apretando sus caderas con sus piernas y rodeando su espalda con sus brazos mientras lo besaba con total entrega, le dijo juguetona - Si te detienes voy a darte una paliza.
Neji se rio ante su ocurrencia pero no fue capaz de poner en duda aquellas palabras, ella era capaz de cumplirla. Con lentitud Neji se alejaba un poco de sus caderas antes de empalarla con fuerza. Tenten creyó que moriría de placer ante aquellos movimientos, el dolor era tan mínimo que no la distraía de disfrutar la sensación que la dejaba sin aliento. Cerró los ojos y disfrutó de cada contracción de los músculos de su espalda que se flexionaban sobre ella, solo se concentraba en respirar y en sentir aquel éxtasis de saber que Neji era finalmente suyo.
El amor por él la inundaba y embriagaba por completo, sin dejar de acariciar su espalda con las manos, le presionó la cadera para incitarlo a ir más rápido. No habían perdido el contacto visual. Tenten clavaba sus uñas en su espalda mientras Neji no dejaba de pensar en como era posible que sus manos tan pequeñas y delicadas lograran enloquecerlo hasta tal punto con aquel acto.
Tenten disfrutaba de como Neji la miraba con los ojos entrecerrados, con su respiración entrecortada y con una expresión facial que demostraba lo mucho que estaba disfrutando cada certera embestida. Nunca se había imaginado algo tan placentero como sentir a Neji deslizándose entre sus piernas mientras la besaba a conciencia. Cuando nuevamente estalló en un millar de estremecimientos de placer que la hizo gritar al tiempo que arqueaba su cuerpo hacia él.
- ¡Ah, si, Neji! - Oírla gritar su nombre fue glorioso y él también dejó que la explosión de placer recorriera su cuerpo sin dejar de observarla mientras su interior se contraía al rededor de su miembro.
Luego de unos minutos Tenten abrió sus ojos se encontró con la sonrisa diabólica del Hyuga que la contagió de inmediato, encendiendo nuevamente sus alarmas.
- ¿Eso te ha gustado? - Preguntó el hombre mientras acariciaba sus pechos y bajaba para lamerlos en una última y sensual caricia. A Tenten le costó un gran esfuerzo lo gemir de placer, su cuerpo estaba completamente a disposición del Hyuga.
- Estuvo bien - Respondió en tono casual.
- ¿Solo "bien"? - Repitió él soltando una carcajada - Supongo que tendré que seguir intentándolo.
Ella rio con él antes de morderse el labio provocativamente y besarse nuevamente.
...
Nouhime se despedía de ellos en su estudio. Les había entregado el reporte de lo que sería su respectivo salario ganado durante los meses que trabajaron con esmero en la isla, luego de muchas discusiones lo aceptaron. Nouhime accedió a donar la parte del dinero de la subasta que correspondía a Tenten a las organizaciones benéficas que funcionaban en el País de Fuego; aún así, los obligó a aceptar, al menos, el pago por su trabajo en la Casa.
Con una profunda melancolía los abrazó uno a uno mientras explicaba que no sería capaz despedirlos en el carruaje sin romper en llanto.
- ¡Oh, ojalá pudiera convencerlos de quedarse al menos por un año! - Dijo con sus ojos cristalizados por las lágrimas.
Tenten la abrazaba con ternura mientras compartía una mirada cómplice con su hija Oichi, la jovencita también estaba un poco entristecida, habían compartido los últimos dos meses de su estadía en la isla y la jovencita se había encariñado con ellos, más aún al saber de su arduo trabajo para rescatarla.
Antes de poder salir Nouhime tomó su rostro entre sus manos y junto sus suaves labios en un tierno beso. Tenten se quedó un poco impresionada, más por sus lágrimas que por el beso, ese gesto era algo que se había esperado de ella. La prestigiosa instructora les explicó con anterioridad que un beso en los labios era mucho más significativo que cualquier abrazo, reverencia o saludo de manos; era un acto íntimo que representaba de manera más pura el amor y la pasión, era una forma de entregar parte de sí mismo; por ello, muchos en la isla iban a tener aquel gesto con ellos, algunas veces solo por costumbre. En este caso, la mujer quería expresarles su profundo agradecimiento y a la vez su tristeza por tener que dejarlos ir; no había mejor manera de expresarlo que de esa forma.
Tenten lo sabía. En la última semana de estadía en la isla, siempre manteniendo su papel de princesa, todos los visitantes y habitantes de la Casa habían buscado la manera de despedirse; expresaban sus sentimientos en bellas palabras, gestos o regalos. Los más allegados a ella, como Nouhime, estilistas, sus distintos instructores, bailarinas, los cantantes y músicos se habían despedido de ella siempre dándole un beso en los labios, era como una tradición.
En cierta forma, no le disgustó aquel gesto. La mayoría de esas personas eran infinitamente románticas. Ella era una guerrera, no sabía mucho sobre romance, aún así aquello no fue impedimento para sentir en cada beso la sinceridad de los sentimientos que querían expresar, eran buenas personas.
Así que, ante Nouhime no fue la excepción; los tres ninjas recibieron con gusto aquellos besos de despedida por parte de su señora y de su hija. Afortunadamente para Lady Nou, Yuuki se quedaría un mes más junto a su antiguo equipo y el equipo del capitán Yoshihiro para finiquitar los asuntos oficiales que faltaban. Ya no era necesario que ellos permanecieran en el lugar.
Mientras salían de la mansión se despidieron por última vez con saludos de aquellos habitantes de la Casa que se asomaban por los balcones y ventanas al verlos pasar, ya lo habían hecho en la fiesta de despedida que Nouhime había organizado la noche anterior. Todos en la Casa sentirían su ausencia pero los chicos se sentían felices de poder regresar al fin a su verdadero hogar. Además, Tenten estaba ansiosa por ver nuevamente a su hermana.
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Llegaron en la noche al hotel del puerto que los hospedaría hasta las horas de la mañana cuando el yate privado dispuesto para ellos por fin zarparía. Esa noche cenaron en compañía de Mitsunari Ishida luego de la acostumbrada reunión oficial que se llevaba a cabo con cada empleado que terminaba su contrato. Estaban en uno de los restaurantes más elegantes de la ciudad a la orilla de la playa mientras hermosos postulantes servían a su mesa.
- No olviden que serán bienvenidos si desean regresar - Les decía el Lobo - En las condiciones que ustedes gusten. La administración no olvidará sus servicios y estaremos complacidos en prestarles ayuda si lo requieren alguna vez, incluso si es en alguno de nuestros establecimientos en el continente. Nuestra meta es establecer un "casa de placer" en cada país, aunque la Isla de la Noche siempre será la capital.
No dudó en hacerles saber la profunda pena que le producía aquella despedida pues había tenido muchas esperanzas en ellos y continuó repitiendo que si era su deseo quedarse podían hacerlo.
El resto de la noche transcurrió tranquilamente; tan calmadamente como podía llegar a ser una noche en aquel "jardín salvaje" que representaba a la enigmática Isla de la Luna.
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