Aclaraciones: No hay POV definido.
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
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Advertencia: Ninguna
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Disfruten la lectura
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Capítulo 46. Traición
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Su mirada revelaba que era ella, pero nada más. Veía sus ojos maquillados, sus labios de color rojo intenso, el cabello recogido en una coleta tal y como había descrito Nobu, la blusa holgada pero semitransparente de color negro que dejaba ver un top rojo oscuro debajo, el short corto y los tacones altos. Por eso también el niño había dado la descripción de una mujer mucho más alta que ella.
- No pienso hacerlo – repitió cuando Uryuu le dijo de nuevo que lo tendría que acompañar a una "negociación" con otra banda, o sea que iría a alguna nueva matanza en la que se vería envuelta. No, y que la golpeara todo lo que quisiera
- ¿Te pareció una pregunta?
- No me importa, mi respuesta es no. Esperaré en el departamento – por un segundo pudo jurar que vio su mano moverse y que la iba a abofetear en medio del lugar en que estaban desayunando. Pero Ryuuken lo sostuvo por el brazo, ganándose una mirada reprobatoria
- Ustedes dos tienen que dejar de llamar la atención, ya toda la aldea sabe que estamos aquí. Lo que menos necesitamos es un escándalo por un problema marital – ella no contestó aunque le molestó la expresión usada, solo comió otro poco de lo que tenía al frente antes de decidir que definitivamente había perdido el apetito. Tomó el vaso y se concentró en su jugo de naranja, de reojo podía ver a varias personas pendientes de ellos
- Bien, volveremos después del almuerzo y nos iremos hoy mismo a la guarida. Esta maldita aldea me tiene harto
- Como sea – dejó el vaso desocupado sobre la mesa y se levantó, siendo detenida por él que la agarró de la muñeca
- ¿Para dónde crees que vas? No he terminado de comer
- Para el baño ¿puedo? – soltó su agarre y ella se fue
Tenten estaba diferente desde que había regresado del viaje anterior, algo la tenía molesta y le contestaba más que antes a Uryuu. Aunque su hermano sonreía complacido la mayoría de las veces por este hecho, pues igual ella seguía siendo obediente en casi todo lo demás. Pero no podía culparla por no querer ir a esa reunión que tenían en un rato, ni siquiera él quería asistir pues conocía perfectamente la habilidad diplomática de su hermano. Además que en esos meses ya estaba claro que ellos tenían ese territorio y su presencia ya no era discreta, muchos habían aprendido de la mala manera que si se ponían en el camino del líder este se los llevaba por delante sin importarle nada más, por lo que todos evitaban provocarlo.
Refunfuñó mientras caminaba y abrió la puerta que era de vaivén de un manotazo, si bien era cierto que llevaba todo ese tiempo sin dormir bien, la noche anterior había sido peor que de costumbre y se estaba muriendo de hambre mientras esperaba que el maldito hombre que nunca se levantaba temprano se despertara pues había dicho que irían los tres a desayunar. Y ahora aunque ya no tenía apetito seguía malhumorada, todo un día sola en esa aldea y ella había sido incapaz de encontrar una solución a su predicamento, sintiéndose además de todo una completa tonta e inútil. Se vio en el espejo antes de inhalar profundo cerrando los ojos, necesitaba calmarse y recuperar su cabeza fría.
- Realmente eres tú – abrió los ojos, ella conocía esa voz. El espejo reflejaba al hombre de la otra noche, pero su corazón se aceleró al girarse para encararlo
- Ya ni siquiera se esfuerzan – contestó, ese no era su color de ojos ni su peinado. No había notado en que momento la habían metido en la ilusión, pero qué más daba si era otro genjutsu, se arrojó hacia él para abrazarlo con fuerza siendo correspondida de la misma forma. Cuánta falta le hacían esos brazos, respiró profundo y entonces su nariz se llenó del inconfundible aroma. No era una ilusión ¡de verdad era Neji! Asustada se apartó de inmediato – ¿Qué haces aquí?
- Vine a buscarte – ¿por qué lo veía con miedo? Tenten abrió un poco la puerta solo para ver hacia la mesa antes de volver a cerrar – vámonos
- No, debes irte antes que ellos noten tu presencia
- No me iré sin ti
- Debes hacerlo, es peligroso – se veía completamente seria
- Tenten, no lo haré – maldito Hyūga testarudo, aunque podía enviar el mensaje con él. Volvió a ver a través de la puerta y notó que Ryuuken se ponía de pie
- Neji, no tenemos tiempo en este momento – se giró y puso una mano en su pecho – hay algo que debes saber pero necesitamos un lugar para hablar en paz
- Entonces vámonos de una vez
- No lo lograremos, créeme – evaluó sus posibilidades, no podía decirle que fuera al departamento pues no sabía cuánto tardarían ellos exactamente y estaba el tema de la puerta – espérame en la salida de la aldea al atardecer, encontraré la forma de estar allí
- No puedes hablar en serio ¿vas a salir para regresar con él?
- Neji, por favor confía en mí... solo espérame a esa hora y no nos sigas – iba a salir pero antes de hacerlo le dio otro abrazo rápido, caminando a paso rápido para volver a la mesa
¿No nos sigas? ¿NOS? Quería golpear la pared enojado ¿De verdad ella se les había unido de forma voluntaria? Entreabrió un poco la puerta notando que los tres se retiraban del lugar. Dio algunos pasos afuera y esperó un poco para que no se hiciera evidente que los seguía. Cuando finalmente estuvo en la calle de nuevo observó a la derecha e izquierda, la cuadra de esa cafetería era pequeña por lo que las esquinas estaban muy cerca y ya podían haber doblado en alguna de esas sin que se diera cuenta por cuál. No, él no había llegado hasta ahí para que se le perdieran de una forma tan estúpida. Avanzó a una de ellas sin ver nada y luego a la otra sin ningún resultado. Bufó enojado y fue a la posada a alistar su maleta, salida de la aldea al atardecer. Dio varias vueltas por la aldea, observó algunas casas y se concentró al máximo en volver a sentir su presencia, pero fue inútil.
Tenten al parecer mantenía su chacra oculto, y todo indicaba que todavía no recuperaba sus habilidades pues no lo sintió en el baño hasta que abrió los ojos. Se sentó a esperar algunas horas cerca al lugar acordado hasta que los vio pasar de nuevo, Uryuu llevándola de la mano sin que ella presentara ningún tipo de resistencia o molestia visible. Faltaba todavía tiempo para la cita pero era evidente que ellos ya se iban. Lo pensó, dudó un par de minutos pero finalmente decidió emprender el viaje persiguiéndolos a una distancia lejana, aunque cuando activó su byakugan para estar seguro que seguía en el camino correcto se llevó una sorpresa al solo ser capaz de verla a ella.
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Ni siquiera tenía ganas de correr, por lo que se limitó a ir a la misma velocidad que ellos. Pensando en el Hyūga ¿Por qué Tsunade lo había dejado salir de la aldea? ¿Creían que ya no estaba en riesgo? Ojalá hubiera podido irse con él, pero sabía que Uryuu les daría alcance y los mataría. Sabía que no sería capaz de soportar ver como lo torturaba y así mismo que en el momento que eso ocurriera ella acabaría con su propia existencia. Pero lo necesitaba vivo, no solo porque todavía lo amara y quería que siguiera su vida sino porque esa era su única oportunidad de enviar el mensaje a la aldea sobre lo que se avecinaba y ya no se limitaba únicamente a un Clan antiguo.
- Sigan ustedes – habló de repente el mayor deteniéndose y ella sospechó de inmediato que algo malo ocurría – no me veas así, Jannos todavía debe estar en Otogakure y yo no tardaré mucho – Tenten se quedó inmóvil viendo a Uryuu alejarse como si hubiera olvidado algo en la aldea y le pareció ver preocupación en sus ojos
- ¿Nos vamos? – ella negó – ¿pasa algo? – no le contestó, solo se quedó en silencio viendo al mayor que cada vez se veía más pequeño.
Ryuuken a su lado parecía extrañado de su actitud, pero lo que pensara el menor le era irrelevante pues entre más lejos veía a Uryuu, más crecía su sospecha. Eso no estaba bien, algo malo iba a pasar. ¿Por qué se había devuelto? ¿Sabía que Neji estaba en la aldea y lo iba a ir a buscar? No, eso no podía pasar. En el baño ella no había podido sentir su presencia en ningún momento, era imposible que ellos sí, y no dejó de estar pendiente ni un solo momento ¿O sí?
- ¿Tenten?
- ¿Sabes por qué se devolvió? – ahora fue su turno de negar – ¿de verdad? – no dijo nada – sigue, yo prefiero esperar
- ¿Desde cuándo te importa lo que haga Uryuu? – no hubo respuesta – ¿o es que quieres pasar más tiempo con él?
- Solo lárgate Ryuuken
- Como sea – el hombre no dijo nada más y continúo el camino, ella lo pensó un segundo más y empezó a correr en dirección del mayor, necesitaba comprobar que su sospecha era equivocada enfocada en encontrar su chacra. Había perdido demasiado tiempo titubeando y le había sacado una ventaja grande, por lo que aceleró su velocidad y tras un par de minutos pudo escuchar a lo lejos lo que parecía el ruido de una pelea. La zona era boscosa, por lo que se le dificultaba la visión de los contendientes pero a medida que se acercaba pudo por fin ver el descampado en el que estaba pasando todo.
Uryuu esquivó un golpe y asestó una patada justo en el estómago de Neji que retrocedió varios pasos pero logró mantenerse en pie, los observó a los dos, esperando ver que era un combate parejo pero la verdad es que el Hyūga se veía considerablemente más agotado que el maldito hombre con el que luchaba, además que su cara estaba cubierta de sangre al parecer de un corte en su ceja. Hubo otro intento del ojiblanco de golpear al mayor cuyo resultado ahora fue un codazo en la parte trasera de su espalda que lo arrojó al suelo en el momento que el pelinegro fue a darle una patada ella avanzó los pasos que le faltaban para ser visible en el lugar y los dos clavaron su mirada en ella deteniendo el combate.
- Tsk – chasqueó la lengua Uryuu – creí decirte que siguieran – Neji se había rodado en el suelo para apartarse y estaba de cuclillas en el suelo recuperando el aliento
- Sabes lo que pasará ¿verdad? – evitó ver los ojos blancos que ahora estaban fijos en ella, necesitaba hacerlo desistir y solo lo escuchó hacer un ruido con la lengua de nuevo – ¿estás finalizándolo? – sus pasos eran lentos, estaba jugando con fuego y aunque sabía que se iba a quemar tenía que intentarlo
- Tenten ¿qué crees que estás haciendo? – estaba ya junto al mayor quien la tomó del brazo, ella solo negó con la cabeza
- Chiquilla – la apretó con fuerza, lastimándola en donde la estaba sujetando – ¿no te he enseñado que debes comportarte? es de mala educación no contestar una pregunta que te hicieron – una sonrisa ladeada se dibujó en su cara – anda, dile a tu novio qué es lo que has estado haciendo todo este tiempo – ella se quedó en silencio y escondió sus ojos, la falta de respuesta dio como resultado que Uryuu la empujara con violencia, haciéndola caer de rodillas – dime Neji-kun... ¿creíste que era tuya? – la agarró del cabello y la volvió a levantar
- ¡Suéltala! – su voz era enojada y se había puesto de pie para atacar de nuevo, lo siguiente ocurrió rápido, en un movimiento el mayor la había arrojado a lo lejos antes de volver a intercambiar un par de golpes, de un puño le rompió el labio y de otra patada logró enviarlo a él contra un árbol, estaba incrédula ante esa pelea, Neji estaba oxidado, como si hubiera dejado de entrenar
- Uyruu – se acercó de nuevo – por favor – insistió, obteniendo ahora una bofetada que la dejó en el suelo
- Dime que se siente Neji-kun – él se estaba incorporando con dificultad – todo este tiempo creíste que era tuya, que su vida te pertenecía – se agachó a su altura y le levantó la cabeza del cabello, poniendo una kunai en su garganta
- ¡No te atrevas a lastimarla!
- ¿Eres tan ingenuo que no te has dado cuenta que es tu vida la que de verdad está en riesgo aquí? – deslizó la kunai y pudo sentir el ligero corte – tu vida le pertenece a ella... y ella es completamente mía – la punta presionó más fuerte y algo caliente empezó a correr por su cuello, tenía que permanecer inmóvil o sería una herida peor – ves cómo puedo hacerle lo que quiera y no dice nada
- Voy a matarte
- Chiquilla – la habló en voz baja ignorándolo – ¿todavía mantienes el acuerdo?
- Sabes cuál es la condición – la soltó y se levantó, en el momento que la presión del arma desapareció, la sangre comenzó a salir con más velocidad. Así que llevó su mano para intentar detener el sangrado
- ¡Ryuuken! – el menor apareció junto a ellos – cura eso – les dio la espalda y empezó a alejarse, el hombre buscó una venda entre sus cosas y le pidió que elevara su cara para ver mejor la herida, no era un corte profundo aunque la cantidad de sangre dijera otra cosa. Fue a poner la venda para presionar pero Tenten se la quitó para hacerlo ella misma – ¡vámonos! – lo escucharon gritar desde lejos
- ¿Todavía crees que vale la pena?
- Cállate Ryuuken – le fue inevitable reírse por la forma en que le contestó.
Ella dirigió su mirada una última vez al Hyūga que se había quedado observando en silencio y volvió a negar antes de girarse para empezar a perseguir a Uryuu que ya les sacaba varios metros. El menor observó al chico que parecía estar en shock y no reaccionó cuando se le aproximó, volvió a buscar entre su riñonera hasta que encontró el pequeño frasco de ungüento que siempre llevaba con él en todos los viajes y se lo arrojó.
- Ponte eso en esas heridas, no creo que a Tenten le guste que te quede una cicatriz en el rostro
La larga melena negra se agitó en el viento y un minuto después ya no estaba, activó su byakugan una última vez para comprobar que solo veía a Tenten alejándose pero no a los dos hombres. ¿Qué carajo acababa de pasar?
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Antes que lo pregunten: No, todavía no he terminado la historia, peeeeeeeeero, hoy (23/10) es mi cumpleaños y como autoregalo para mí quise subir un capítulo pues he podido adelantar algunos.
De hecho a modo de celebración propia subí varias actualizaciones hoy. Todavía no prometo cuando volveré con la continuación de esta historia.
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Sin más por ahora, no olviden que sus comentarios nos hacen felices a los escritores y que pueden ir pueden ir a darse una vuelta por mi twitter (idamariakusajis) a leer en qué ando con mi cabeza que tiene mil ideas y no se concentra del todo en ninguna.
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Nuestros caminos se separan hoy...
Att: Sally K
