Capitulo 47


Tenten veía poco a poco desaparecer la Isla de la Luna en el horizonte. Mientras más se alejaban, más crecía en ella aquella sensación de tranquilidad y paz que le producía el volver a la realidad como una mujer libre. Podía percibir como poco a poco iba recobrando su verdadera personalidad, apreciaba todo lo que había vivido y aprendido en la isla, a todas las personas que había conocido pero la sensación del metal en sus manos se sentía mejor que cualquier copa de vino o manjar exótico de la isla. Ella era una guerrera, no una bailarina.

Lo mejor de todo era que por fin había destruido aquella maldición que había mantenido a su familia en la oscuridad. Lo segundo y no menos importante, era que estaba completamente convencida de que su amor por Neji había sido correspondido, era más fuerte que nunca. Por primera vez en mucho tiempo se sentía dichosa, miraba con admiración la placa que la identificaba como una ninja de la Aldea de la Hoja brillar bajo la luz del alba.

Ya no era una princesa.

Iban cargados con mucho más equipaje del que acostumbraban por lo que tendrían que viajar como turistas, el capitán aseguro que los dejarían en un puerto en el que podrían alquilar la caravana que llevaría su exagerado equipaje, así que podía despreocuparse por completo de ello.

Cuando estuvieron en la seguridad del lujoso barco privado que los llevaría hacia el País del Fuego, Sasuke les pidió que dispusieran de sus regalos como quisieran, no los necesitaba pues su intensión al tocar tierra era continuar con su viaje y seguir directo al norte de la nación. Solo tomaría para sí una parte del dinero para poder andar con un poco de tranquilidad durante un tiempo, el resto era suyo para hacer con el como gustasen.

Aquella revelación no le pareció nada inesperada, Sasuke siempre le había parecido un personaje algo misterioso; después de algunos años de saber su historia se dio cuenta que definitivamente es algo extraño, demasiado solitario y un poco incomprendido. Es aceptable puesto que el trauma de haber perdido a toda su gente tenía que pasarle factura y todo lo que había acontecido después había contribuido en gran manera a que se transformara en un errante; de todos modos ya estaba acostumbrado a hacer todas las cosas a su manera; aún así, una parte de ella esperaba que sintiera que tenía un hogar al cual regresar, al menos de vez en cuando.

Ahora ella podía entenderlo mejor, después de todo lo que le había pasado, después de los recuerdos que había perdido y luego recuperado comprendió lo que es convertirse en una errante luego de ver como desaparecen todos los seres que había amado. La diferencia es que ella había recuperado a su hermana, Sasuke estaba completamente solo, nunca podría recuperar a su familia. No sentía lastima por él, sin embargo entendía su renuencia a regresar a un lugar que le recordaba todo lo que había perdido, tal vez era demasiado pronto para que sintiera a la Hoja como su hogar.

Ella había pensado en regresar a las montañas que habían sido su hogar hace tantos años, pero no tenía el valor suficiente para ir nuevamente a ese lugar. Ese sentimiento lo tenía en común con él.

...

Después de muchos días de viaje el atardecer caía sobre el océano cuando uno de los marineros anuncio que en la mañana llegarían al puerto. Muneshige se había mantenido al margen de ellos, era solitario y prefería quedar en su camarote leyendo algún libro antes de tener que relacionarse con ellos. Bien, era su decisión pero tendría que trabajar en eso si quería retomar la relación con su hermana.

Esa tarde, cuando Neji había ido a conversar con el capitán del barco a que le explicara la ubicación exacta en la que atracarían para poder organizar su viaje de regreso a la Aldea, Muneshige le informó a Tenten que no regresaría a la Aldea de la Hoja con ellos, tenía algunas cosas que hacer en su antiguo hogar y luego regresaría para finalmente encontrarse con Ginchiyo.

Al quedarse sola, Tenten había salido a recorrer el barco en esa noche templada; cuando divisó la oscura silueta del Uchiha no pudo evitar sentir cierta nostalgia al saber que pronto se iría por tiempo indefinido. Tal vez no volvería a verlo otra vez. A pesar de sus diferencias había aprendido a apreciarlo y ahora lo consideraba uno de sus amigos; eso la animó a acercarse para tener una última conversación, quizás.

- ¿Regresarás alguna vez a la Aldea? - Le preguntó mientras tomaba el asiento vacío en la mesa. De inmediato apareció como por arte de magia un sirviente para anunciar que la cena pronto sería servida.

Él no le respondió de inmediato. Estaba sentado en una de las esquinas más remotas del lujoso crucero que los llevaba de regreso. Este en especial era su lugar predilecto para estar solo por un rato, se entretenía manteniendo su vista hacia la costa oceánica de aguas tan calmadas y cálidas, lejos del ajetreo constante que se vivía en el barco.

- No lo sé - Respondió después de meditar en la pregunta por unos minutos.

- No sé si te sirva de algo saberlo, pero siempre tendrás un hogar en la Hoja al cual regresar - Afirmó la castaña con honestidad.

Él agradeció el gesto. Desde el momento en que su clan fue destruido se sintió como un extranjero en su aldea. Siempre supo que en algún momento se iría para seguir adelante con su ambición de venganza. Después de cumplir con su objetivo una parte de él se había quedado en el limbo, nunca pensó seriamente en regresar a la Hoja, un gran vacío se había apoderado de su existencia y luego de descubrir la verdad solo había cometido error tras error. Le tomó mucho tiempo darse cuenta que necesitaba encontrar una manera de remediar el daño que había causado.

Desde que terminó la guerra solo ha tenido lugar en su mente la idea de pasar el resto de su vida remediando todo su egoísmo. En honor a su hermano protegería a la Aldea por la cual él había sacrificado todo, recuperó su amistad con Naruto e intentó corresponder los sentimientos de Sakura quien decía estar enamorada de él desde siempre. Eso era algo fácil de pensar pero difícil de hacer ¿Por dónde podría empezar algo así? Él no era como su hermano.

La idea vino de la persona que menos habría pensado en conocer alguna vez. Esa mujer sentada a su lado de semblante despreocupado y ojos sinceros. Entendía porqué Kakashi había querido que hiciera equipo con ellos. Después de todas las complicaciones por las cuales el equipo Gai tuvo que pasar los jóvenes maduraron pero nadie creció más que Tenten. Cuando empezó a conocerla ella le dio la idea que le hacía falta para cumplir con su nuevo camino de buscar redención a sus antiguos pecados y eso solo lo podría lograr a través de la ayuda desinteresada.

Pudo haberse alejado de ellos después de su primera misión, sin embargo decidió ayudarla en su búsqueda, una parte de él sabía que durante ese recorrido podría encontrar su nuevo camino a seguir y así había sucedido; además de que había sentido empatía por la situación en la que la chica se encontraba y una parte de él tenía curiosidad por saber como terminaría todo.

Durante todo ese tiempo que había transcurrido descubrió muchas irregularidades que ocurrían en el País del Fuego, sobretodo en los sitios más alejados de la Aldea. Cuando encontraron a aquella joven que había sido víctima de violación comprendió que existían personas tan desamparadas que necesitaban a alguien que se preocupara por ayudarlos. Si se dedicaba a eso tal vez podría llegar a ser un poco como su hermano.

Animado por ese pensamiento sacó de su capa de viaje un pergamino que le extendió a la castaña para que pudiera examinarlo. Tenten lo recibió extrañada y al leer el contenido no pudo contener una exclamación de sorpresa. En el rollo estaba escrita toda la información sobre las guaridas de algunos grupos de traficantes de humanos, clubes clandestinos de pelea y prostitución, entre otros puntos geográficos estratégicos en los que se desarrollaban actividades criminales.

- No tienes que hacer esto solo y lo sabes - Le comentó Tenten luego de devolverle el pergamino - Danos algo de tiempo y podremos ayudarte.

- Puedo encargarme de eso. Además, ambos tienen muchas cosas pendientes a partir de ahora. No creo que puedas cumplir con alguna misión y Hyuga tampoco.

Tenten sabía que había mucha verdad en las palabras del pelinegro, tanto Neji como ella tenían asuntos familiares pendientes que tendrían que atender de inmediato, estarían prácticamente confinados en la aldea por mucho tiempo así que, aunque quisiera, no podría ser apoyo para cumplir con esas misiones.

- Quiero hacer esto por mi cuenta - Explicó el pelinegro nostálgico - Necesito hacerlo.

- Está bien, lo entiendo - Comprendió la joven resignada.

Sasuke soltó sonrió sin poder evitarlo y Tenten lo miró ligeramente enfadada. Tal vez haya sido su impresión pero notó que la expresión del joven usualmente gélida se tornó un poco más suave. Sasuke ladeó la cabeza mientras la frialdad de su personalidad empezaba a desvanecerse lentamente, era algo que pocas personas habían logrado en él.

- ¿Y eso por qué? Lo digo en serio - La expresión ofendida de la castaña solo logró divertirlo más.

- No es eso.

- ¿Entonces? - Preguntó curiosa.

- La vez que decidí irme de la Aldea otra vez, todos intentaron persuadirme para que me quedara. Naruto insistía y Sakura estaba dispuesta a seguirme. Yo estaba seguro de que ese ya no era mi hogar. Siempre será un lugar al que puedo llegar, dónde tendré amigos esperándome pero nunca podría vivir allí otra vez, hay demasiado dolor que tal vez nunca pueda superar, por eso necesito estar lejos, viajar constantemente es la mejor opción. Es extraño como ustedes lo aceptan e incluso lo entienden sin habernos conocido por tanto tiempo, agradezco eso.

Tenten le sonrió con sinceridad, en el fondo sabía que Sasuke estaba irremediablemente dañado y la cura la conseguiría a su modo, claro que respetaba eso. Además de que el resentimiento en su contra aún no había menguado entre los ninjas de la Aldea, ella misma no lo habría aceptado de vuelta si no hubiese comprobado por si misma que realmente había cambiado. Todo lo que había hecho por ella significaba demasiado y aunque no quisiera admitirlo lo iba a extrañar.

- Me alegra que no esperaras ruegos y súplicas de nuestra parte, Neji y yo no somos así - Respondió riendo abiertamente, también iba a extrañar bromear con él - Hemos trabajado juntos por casi dos años. No hace falta demasiado tiempo para comprenderte, mucho menos después de todo lo que me ha pasado.

La noche era tranquila, el barco se mecía al ritmo del mal, la luz de la luna creciente dibujaba siluetas en el reflejo del agua. A Tenten siempre le había gustado el paisaje nocturno, las estrellas y la luna. Sasuke seguía mirándola fijamente con su expresión completamente suavizada, una parte de él se sentía conmovido por sus palabras.

Tenten se levantó de la mesa dispuesta a volver a su camarote después de que el sirviente se llevara los platos de su cena. Se quedó de pie mirándolo sin atreverse a dar un paso, sentía que debía decir algo más, algunas palabras de despedida que expresaran toda la sinceridad de sus sentimientos pero no lograba encontrarlas. Siempre había sido una gran conversadora pero cuando se trataba de formalidades le iba muy mal.

La expresión de su mirada reflejaba la indecisión de quien tiene mucho que decir y no sabe como. Sasuke lo comprendía, él también se sentía de la misma manera. Despedirse del Hyuga sería sencillo, con un simple apretón de manos era suficiente para expresar su cordialidad y agradecimiento.

Con Tenten no sería tan simple, las palabras no se le daban nada bien, tampoco no se sentía con la suficiente confianza para abrazarla pero de alguna manera quería agradecerle porque, sin saberlo, ella lo había ayudado a encontrar su nuevo camino a seguir. Era una situación demasiada complicada para seguir pensando en eso.

Después de un rato se levantó dispuesto a retirarse sin decir nada más. Le dedicó a la mujer una escueta sonrisa confiando en que ella sabría lo mucho que había hecho por él aunque con el simple gesto no lo expresara. Se prometió que la siguiente vez que regresara a la aldea podría llevarle algún regalo a modo de agradecimiento, tal vez una nueva katana.

Tenten sonrió con ironía al ver que el joven estaba en las mismas condiciones que ella: sin saber como expresarse; y, al igual que Neji, no era bueno con las palabras, ella podía lidiar con eso, había entendido el gesto y comprendió que había falta algo más. Así que se animó y acortó la distancia que había ganado el Uchiha con los pasos que habían dado y detuvo su andar cuando se posicionó frente a él.

- Con eso no es suficiente Uchiha - Le dijo sonriendo divertida mientras él retiraba la mirada avergonzado - ¡Vamos! Pensé que ya no eras más tímido - Acortó la distancia y lo abrazó, se sentía un poco extraño pero aún así era la mejor manera de expresar sin palabras lo agradecida que estaba con él.

Él era un hombre que no estaba acostumbrado a aquellos expresiones de cariño, la calidez de su abrazo lo sorprendió y le hizo comprender muchas cosas. Ella se separó tan rápido que no tuvo tiempo de corresponderle. Reía con sinceridad otra vez y entonces se dio cuenta que extrañaría su sonrisa, sus bromas, su mirada sincera, su compañía y su amistad.

Aunque había tardado en darse cuenta, desde varias semanas atrás había comprobado que estaba un poco enamorado de ella, al descubrir aquello fue más sencillo tomar la decisión de no regresar a la Aldea. Pese a todas las oportunidades que Nouhime ideó para que pasara tiempo con la castaña nunca se atrevió a tener alguna esperanza con ella, Tenten estaba más allá de su alcance. Ella estaba enamorada de alguien más, por lo que la distancia sería su mejor aliada para olvidarse de aquel sentimiento que no había buscado y que no sería correspondido.

Aún así no fue capaz de controlar el repentino impulso que lo dominó en ese momento. Su corazón latía a un ritmo frenético y salvaje, su sentido común le decía que se alejara de ella pero había estado tanto tiempo solo, sin compañía, había alejado a los pocos amigos que había tenido y ahora tendría que alejarse nuevamente. En ese momento se permitió no hacerlo, se acercó nuevamente uniendo sus labios con los de Tenten en un beso suave y pausado.

Cuando Sasuke se alejó y sus miradas se entrelazaron ella se quedó helada, tan sorprendida que estaba completamente inmóvil sin saber que hacer o como reaccionar; la pasión y la ternura que se reflejaban en sus ojos oscuros la habían sumido en un estado de trance.

- Lady Nou tenía razón - Dijo el hombre intentando no distraerse con la belleza que reflejaba en su rostro sorprendido, siempre se veía encantadora - Además, tenía que hacerlo alguna vez. No tienes idea de lo mucho que me has ayudado - Dijo con ternura.

Dando un último apretón en el hombro de Tenten se alejó por el pasillo hasta su camarote, la siguiente vez que se vieran probablemente sería al última vez, al menos por muchos años.

...

Tenten no había salido de su estado de estupor ni siquiera cuando había llegado a su camarote. Se había sentado en la silla de la peinadora y se quedó fijamente mirando su propio reflejo, no había desaparecido en ella aquella estúpida expresión de sorpresa; ahora entendía porqué Sasuke se había reído después que se alejó de ella.

¿Qué coño acababa de pasar?

No pudo evitar el sobresalto cuando el reflejo de Neji apareció detrás de ella, semi desnudo, cabe destacar. Desde que estuvieron juntos por primera vez compartían la habitación, ella se colaba a su cuarto o el venía al suyo, no tenía caso dormir separados desde que se habían convertido en amantes. La misma situación se había repetido en el barco, tenían camarotes individuales pero dormían juntos en su habitación que era más amplia y lujosa.

Su semblante sorprendido cambio a uno de preocupación. No sabía cuál sería la reacción de Neji al enterarse, no tenía caso ocultarselo, tampoco es que había sido la gran cosa ¿No? En la isla habían ocurrido cosas más comprometedoras con distintos huéspedes, muchas veces delante de él pero esto era diferente, ya no estaban en la isla y no se trataba de un cliente, era Sasuke Uchiha quien la había besado. Evadiendo su mirada, se levantó y empezó a caminar de un lado a otro por la lujosa habitación tratando de buscar las palabras correctas para explicar las cosas tal como habían pasado.

Neji tomó el asiento que la chica había dejado libre, tomó una de las toallas y empezó a secar su cabello pues acababa de tomar una ducha. Era divertido verla tan perturbada.

- Así que ¿Finalmente se atrevió? - Comentó casual.

Tenten detuvo su andar abruptamente, casi corrió hasta donde el estaba soltando las palabras sin respirar.

- ¿De qué hablas? ¿A quién te refieres? ¿Qué quien se atrevió a qué?

- Hablo de Sasuke, por su puesto - Respondió Neji mirándola sin dejar de secar su cabello - Algo hizo o dijo que te dejó en ese estado ¿O me equivoco?

Tenten le dedicó una mirada de odio fingido ya que lo último lo había dicho con una expresión de "soy un genio, nunca me equivoco", lo cierto era que no estaba enfadado y eso la ayudó a relajarse.

- Claro que no te equivocas, genio - Dijo poniendo los ojos en blanco.

- ¿Y bien?

Tenten se dejó caer en la cama para reflexionar, debía escoger sus próximas palabras con cuidado, no quería que Neji la malinterpretara.

- Me besó - Confesó sin dejar de mirar el techo como si fuese lo más interesante en el mundo.

Neji respiró profundamente mientras apoyaba los codos en sus rodillas. Por fortuna su estadía en la isla y todo lo que habían pasado aún estaba muy latente. En cierta forma se había acostumbrado a verla compartir con otros hombres al igual que ella lo había visto a él con otras mujeres; sin embargo era de Sasuke de quién estaban hablando, no era un simple huésped anónimo.

Una parte de él sentía aquellos inevitables celos aunque no era una sensación tan intensa, de hecho, debía darle algo de crédito al Uchiha por atreverse. Habían mantenido una conversación hace un mes y de inmediato determinó que el pelinegro tenía ciertos sentimientos por la castaña aunque ni él mismo se había dado cuenta pero había algo de Tenten que lo atraía inevitablemente. No lo podía culpar, Neji mejor que nadie sabía lo que era estar loco por ella y al igual que pasó con Sasuke ocurrió lo mismo con muchos otros en la isla. Cayeron rendidos ante los encantos femeninos que Tenten desconocía tener; aunque en los demás había ocurrido por pasión temporal y desenfrenada; lo del Uchiha había sido algo que había ido creciendo poco a poco. Neji sabía que Tenten era completamente ignorante de aquella situación pero él mismo se aseguró de que el Uchiha comprendiera que no tendría ninguna oportunidad con ella y él lo había aceptado.

- Supuse que existía una posibilidad de que lo hiciera - Tenten se apoyó en sus codos mirándolo con una expresión de extrañeza por su respuesta. No se esperaba que lo tomara tan bien. Al ver la interrogante en sus bellas facciones no pudo evitar agregar - ¿No es evidente?

- ¿Qué es evidente? - Interrogó Tenten con el ceño fruncido.

- Que está un poco enamorado de ti.

Tenten reaccionó como lo esperaba, como si le hubiesen dado un bofetón.

- ¡¿Sasuke?!

- Hablamos de él ¿No es así?

La castaña se levantó y se paseó por el camarote sintiendo que la cabeza le iba a estallar en cualquier momento.

- ¡No! Eso es imposible.

Neji reprimió una sonrisa y la miró suspicaz, expresando que si era posible.

- ¡No! - Replicó Tenten como si hubiese leído sus pensamientos. Cuando Neji no cambió su expresión ella llevó una de sus manos hasta su boca, tapándola para evitar soltar una exagerada exclamación de sorpresa.

- ¡Oh, Diablos! Sakura va a matarme - Dijo preocupada.

- ¿Por qué habría de hacerlo? - Preguntó Neji restándole importancia a ese asunto - Nada va a pasar entre ustedes dos - Dijo refiriéndose a Sasuke y a ella. La miraba con expectativa.

- ¡Dios, no! Jamás pasará nada las entre él y yo. No me interesa de esa forma - Respondió Tenten alterada y ofendida por su insinuación - No estarás dudando de mi ¿O si? Créeme, no hice nada para provocar ningún tipo de sentimiento en él. Yo... Simplemente no. Ni siquiera puedo imaginarlo. Además, Sakura es mi amiga, ella está enamorada de él y eso lo hace intocable. Lo siento pero no me importa ese sentimiento. Fue evidente que él tampoco intentará cruzar ninguna línea conmigo, y aunque tuviera esa intención yo no lo dejaría. Además, ya estoy enamorada de ti.

No necesitaba dar más explicaciones. Esa era la razón por la cual Neji no se había molestado demasiado, estaba completamente seguro de que Tenten lo amaba a él. Se levantó de la silla y tomó asiento cerca de la joven que permanecía sentada con una expresión que variaba entre la tristeza y la sorpresa.

- ¿En qué piensas? - Preguntó acariciando su mejilla con ternura. Todo sentimiento de celos se había esfumado.

- Es que es algo triste - Dijo mirándolo con sus bellos orbes castaños inundados de nostalgia antes de bajar la mirada mientras rememoraba - Sakura ha estado enamorada de él desde niña y él nunca le ha correspondido. Ahora resulta que se siente atraído por una persona que no le puede corresponder... Es una situación un poco triste ¿No crees?

- No debes preocuparte demasiado por eso - Dijo Neji, no le interesaban mucho ese tipo de conversaciones pero era un hombre observador y a Tenten le torturaba el hecho de que hubiese traicionado a su amiga aunque no fuese su culpa, intentó consolarla - Él sabe bien todo eso, al igual que Haruno. Creo que en el fondo ambos están cómodos con la relación que llevan y él es lo suficientemente listo para saber que su enamoramiento por ti se le pasará eventualmente. No es tu culpa.

Tomó el mentón de la castaña y aplicó la fuerza suficiente para que ella lo mirara - El Uchiha sabe muy bien que tú eres mía - Dijo en tono posesivo mientras su mirada se tornaba ardiente.

Aquel fuego la había contagiado sin que hubiese podido evitarlo. Tenten sonrió. Neji tenía razón en todo.

- ¿Soy tuya? - Neji asistió antes de besarla lenta, pausadamente, reclamándola con aquellos labios y lengua en un beso profundo que provocaba que su cabeza diera vueltas. Tenten se separó solo un segundo para recobrar un poco la compostura y no olvidar lo que tenía que preguntarle - ¿Y tú eres mío?

- Soy tuyo y tú eres mía - Respondió el castaño antes de besarla con más intensidad mientras sus manos la acercaban a su cuerpo casi con violencia.

Tenten sonrió sobre sus labios, Neji era un hombre sumamente apasionado. Le gustaba en todas sus facetas, sabía que estaba un poco molesto por aquella conversación y sus besos habían logrado avivar la excitación anticipada que había sentido cuando empezaron los besos. Le encantaba cuando Neji era un poco brusco a la hora de poseerla.

En medio de aquella escena fogosa recordó escuetamente las palabras de Nouhime. Esa mujer debía ser una bruja, había tenido razón en todas sus predicciones. La estadía de ambos en las isla les había enseñado muchas cosas que habían hecho mucho bien a su relación, empezando por fortalecerla. Desde que se habían convertido en amantes la conexión entre ambos estaba a un nivel místico, casi podían leerse las mentes. Se entregaban el uno al otro enteramente, amándose y devorándose en cada oportunidad que podían. Nada, ni nadie cambiaría eso.

...

A la mañana siguiente el barco arribó al puerto. Los tres ninjas se despedían en la cubierta, pronto Sasuke emprendería su propio viaje, Tenten le hizo prometer que le informaría sobre cualquier irregularidad; cuando el pelinegro accedió le entregó un pergamino que contenía algunas provisiones que podría usar por una semana, lo preparado con antelación luego de que el Uchiha expresara su intensión de viajar solo. Cuando el hombre dio el primer paso para irse no pudo evitar el impulso de abrazarlo una última vez como despedida deseándole mucha suerte, independiente de la situación incómoda que habían vivido el día anterior le tenía aprecio, había sido un buen compañero y esperaba de todo corazón que le fuese bien.

Por su parte, Neji se despidió del joven con un cordial apretón de manos haciéndole saber que contaba con su apoyo si lo necesitaba en algún momento. Sasuke les devolvió el gesto, entre ambos había respeto mutuo a pesar de la mínima rivalidad que siempre existió entre ambos desde la primera vez que se vieron. Lo mejor era distanciarse el uno del otro, aquella rivalidad que se había enfriado con la distancia podría recuperar lugar por razones diferentes al poder, esta vez podría aumentar por asuntos más sentimentales. Sea como fuere, Sasuke tenía intenciones de continuar viajando, cuando regresara a la aldea esperaba que sus confusos sentimientos se hubiesen esclarecido.

Cuando la rampa para desalojar el barco estuvo en su sitio Sasuke fue el primero de los pasajeros en salir. Neji y Tenten lo vieron caminar tranquilamente hasta que desapareció de su vista.

...

Muneshige los esperaba cerca de la carroza que habían contratado para que transportara sus cosas. El representante de la administración de la isla había insistido en que uno de sus empleados los acompañara hasta la aldea como embajador para asegurarse de que llegaran a salvo. No valía la pena explicarles que eran ninjas y podían defenderse se cualquier contratiempo, simplemente aceptaron su ofrecimiento, después de todo si se encontraban con bandidos ellos tendrían que proteger a su acompañante.

Así pues, cuando los baúles del equipaje estuvieron acomodados en el elegante carruaje Neji y Tenten se disponían a emprender el viaje. Tenten notó cierta vacilación en el semblante de Muneshige, por lo que se acercó para preguntarle si estaba bien.

- ¿Qué sucede?

- Es solo que aún no puedo creerlo ¿La maldición realmente se ha ido? - Preguntó dubitativo.

- Sabes que sí - Le respondió Tenten intentando consolarlo. Podía entender su preocupación, habían sido muchos años de encuentros trágicos entre ambos, Muneshige estaba asustado - Eres mortal, los tres lo somos. Yo he vuelto a ser como era antes, tu chakra va regresando a ti lentamente. El último informe que recibí sobre mi hermana indicaba que lo mismo ocurre en su cuerpo. Todo va a estar bien. Finalmente van a poder estar juntos.

Muneshige aún seguía asustado, pero asistió antes de subir al segundo carruaje que los llevaría hasta la aldea. Tenten lo había convencido de retrasar su viaje y primero encontrarse con su hermana. Su gemela no le perdonaría que lo hubiese dejado ir sin antes verla.

El viaje de regreso se extendió por diez días debido al ritmo en el que viajaban. Habían procurado descansar lo menos posible, sin embargo se encontraban en la aldea más cercana a la Hoja por lo que decidieron descansar lo que quedaba de la tarde y retomarían el camino al amanecer. Se registraron en una lujosa posada que jamás podrían pagar si estuvieran de misión, sin embargo el embajador aseguro que un socio de la Isla de la Luna jamás se quedaría en una simple posada; la administración siempre procuraba lo mejor para sus huéspedes.

Los tres ninjas habían firmado un contrato con Mitsunari Ishida que nunca pensarían usar otra vez, el Lobo los había convertido en socios honoríficos de la isla por su invaluable servicio en la preservación de sus costumbres. Parecía como si esas personas no entendieran el idioma en que se comunicaban, ¡Ellos solo habían hecho el trabajo para el cual habían sido contratados!

Como ninjas era su deber cumplir con las misiones sin esperar nada a cambio, aún así a las personas de la isla les importaba un comino aquella norma ética de los shinobis. Para ellos habían hecho una gran labor y por lo tanto merecían una gran recompensa por ello, en especial Tenten, quien se había destacado más que cualquiera. Así pues, su viaje había estado colmado de lujos y atenciones por parte de la comitiva que los acompañaba.

Una vez instalados en la posada salieron a recorrer el pueblo en busca de ropa menos ostentosa y más adecuada para un ninja. Neji había llegado a un acuerdo con el embajador de que entrarían a la Aldea como sus guardianes, los visitantes se quedarían para el festival de primavera y luego regresarían a la isla. Sin estar muy convencido, el joven aceptó e incluso se emocionó por tener la oportunidad de visitar una aldea ninja, pocos de los huéspedes habían sido shinobis.

...

Estaban en una tienda de ropa, Neji había elegido para sí una camisa de estilo yukata y un pantalón negro.

- Se siente bien volver a casa ¿No crees? - Exclamó Tenten desde el vestidor mientras Neji la esperaba a que saliera - No puedo creer que ha pasado un año desde que nos fuimos.

Neji la escuchaba sin prestar mucha atención, recordaba un bello collar que había resaltado entre las joyas de una lujosa tienda unas calles atrás. Pronto sería el cumpleaños de Tenten y se le estaba haciendo muy difícil pensar en un buen obsequio para ella. Normalmente le hubiera regalado algún arma que ella, si es posible, no tuviera. Pero este año quería que fuese algo diferente.

Deseaba con todo su corazón pedirle que fuera su novia oficialmente, sin embargo había un molesto detalle que no había resuelto al dejar la Aldea, el clan tenía serias intensiones de nominarlo como próximo líder, cosa que estaba resuelto a rechazar lo que provocaría un nuevo conflicto, ¿Lo integrarían a la rama principal de la familia? ¿O acaso lo nombrarían representante de la rama secundaria? En caso de que ocurriera lo segundo era probable que el consejo de ancianos solicitara que se le dibujqara el sello nuevamente, lo cual desataría una revuelta inminente.

Los ancianos arcaicos se negaban a reformar los estatutos del clan a pesar de que Hiashi se esforzaba con terminar la terrible tradición de la rama secundaria, sin embargo no era una situación tan sencilla de manejar. Les quedaba mucho camino por recorrer.

Sea como fuese, Neji no estaba dispuesto a ser un lacayo otra vez, tenía una nueva razón para vivir y había cumplido con su deber como miembro de la rama secundaria al sacrificarse para preservar la vida de su prima Hinata, miembro de la rama principal. Había cumplido con su deber, estaba orgulloso de ser miembro del clan pero ya no estaba dispuesto a sacrificarse nuevamente por alguno de ellos. Su deber era con su Aldea y su nueva vida le pertenecía a Tenten, ella le había dado una nueva razón para vivir y ahora deseaba hacerlo con más intensidad que nunca, a su lado.

Con solo ver su radiante sonrisa cuando lo miraba era suficiente para que cualquier preocupación se alejara de su mente. Lo único que le importaba era estar a su lado. A Tenten le esperaba un duro camino por recorrer ahora que era la líder de su clan, él estaba dispuesto a buscar la manera de permanecer a su lado a cualquier costo.

- ¿Te gusta? - Pregunto la mujer cuando salió del vestidor. Llevaba su cabello recogido en aquel peinado tan característico de ella que, sin darse cuenta, había extrañado tanto.

Había elegido un atuendo nada ostentoso y muy adecuado para una Kunoichi. Consistía en una camisa sin mangas de color azul oscuro con detalles dorados, de cuello alto similar al estilo que siempre había usado con la diferencia que esta camiseta dejaba a la vista su abdomen. La parte baja del atuendo era un cómodo pantalón ancho del mismo color que la blusa, ajustado por un cinturón en el que ya había colocado dos pergaminos. Acababa de terminar de ajustar el porta shuriken en su muslo y acomodaba sus muñequeras mientras le preguntaba si se veía bien.

Una de las cosas que Tenten había aprendido en la isla había sido aprender a apreciar un poco los atuendos que usaba. Habían desaparecido en ella los prejuicios de que verse femenina y ser una Kunoichi eran cosas separadas. Claro, Ino había quebrado el primer cerrojo pero en la isla habían derribado esa puerta por completo. Además, valía la pena usar un atuendo atractivo si la recompensa era Neji mirándola boquiabierto.

- Sé que no es como lo que usaba en la isla pero no está tan mal ¿Verdad? - Había dado una vuelta para que él la observara antes de quedarse mirando en el espejo pensando en cual sitio debería colocar su placa de ninja pues no quería usarla en su frente como lo había hecho por muchos años. Tal vez debería amarrarla en su cintura ¿O en el cuello? Seguro sería incómodo. Decidió guardarla en su bolsillo y seguir el ejemplo de Shikamaru, la haría bordar en su ropa cuando regresara.

Neji la abrazó por detrás haciéndola sonreír por la agradable sorpresa de su cercanía al mismo tiempo que sus miradas se conectaban a través del reflejo que mostraba el espejo encendiendo su pasión de inmediato.

- Se nota tu tatuaje - Susurró Neji en su oído antes de morder el suave lóbulo de su oreja provocando en el interior de Tenten un fuego que alimentaba su excitación.

- ¿Te molesta? - Respondió provocándolo - Ya no tengo ninguna razón para ocultarlo. Creo que me hace lucir algo ruda. Además, es parte de mí.

Giró sin romper el abrazo para poder besarlo a consciencia. Cada vez que estaban solos no desaprovechaban la oportunidad para besarse y tocarse. Era irresistible para ambos estar solos sin sentir la piel y el sabor de su amante. Solo se separaron cuando un ruido en la tienda los alertó, entonces Neji la tomó de la mano para guiarla hacia el vestidor del que había salido.

No había terminado de cerrar la puerta cuando una de sus juguetonas manos se había inmiscuido en el pantalón de la castaña encontrando de inmediato aquel pedacito de carne oculta entre sus labios. Tenten respiraba con dificultad, no podía controlar los espasmos de su cuerpo y el involuntario movimiento de sus caderas para intensificar aquel contacto que la enloquecía.

Él la veía contener la respiración, con sus bellas facciones apretadas en un gesto encantador, sus mejillas enrojecidas, apretaba sus ojos y labios para contener cualquier gemido que pudiera escaparse de su garganta. Neji disfrutaba de aquella visión como siempre, lo enloquecían sus gestos y expresiones, su deseo por ella crecía cada día al igual que su amor.

La tienda se hacía cada vez más ruidosa. Una inoportuna compradora casi los descubre cuando intentaba entrar al pequeño cubículo. A regañadientes se separaron y cuando Neji vio que era seguro salieron del vestidor, no sin antes darse un apasionado beso que contenía la promesa de terminar con lo que habían empezado en la privacidad de su habitación.

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He publicado un OneShot llamado "Paralelo"