Canción: Control - Halsey

Personaje: Nelliel

Basada: Letra, melodía y un poquito de "La cumbre escarlata"

Tipo: One-shot

¡Especial de Halloween!


Control

Observé aquella inmensa mansión familiar, este era mi nuevo hogar, tétrico, frío y en la cima de una colina aislado del resto del pueblo. Los dueños eran la familia más rica de la región y yo era la nueva integrante de esa familia, casada por la ambición de mi padre con una persona que ni conocía bien.

Mi esposo me escoltaba como si fuera una pieza frágil de la que se sentía orgulloso, en el pórtico se encontraban algunas personas esperando nuestra llegada. Una mujer joven que asumí era la hermana mayor de mi esposo, ósea, mi cuñada, junto a él un hombre con un rostro con expresiones monótonas, debía ser su esposo. Un niño algo pintoresco los acompañaban, ese debía ser el hijo del matrimonio. Un hombre joven algo siniestro que debía ser el hermano menor de mi esposo.

No eran rostros conocidos sino más bien nuevos para mí, ellos no acostumbraban a bajar al pueblo, no entendía ni como mi padre había logrado casarme con el hombre que aun sostenía mi mano. Estaba muy asustada, algo en ese lugar no me inspiraba nada de confianza, más bien mucho temor. Las personas que nos esperaban tampoco reducían mis inquietudes sino que la acrecentaban.

Dentro era aún más espeluznante que afuera, grandes cuadros decorativos, lámparas elegantes de cristal, espejo en zonas para nada acostumbradas, estatuas algo siniestras, alfombras, comedor y decoraciones antiquísimas. Parecía una casa perfecta para una historia de terror.

Mi primera noche fue curiosa, Grimmjow, mi esposo no me trató mal y hasta de una manera extraña empecé a sentir curiosidad por él. Su forma de tratar y tocarme fue inesperada, era tan cuidadoso a pesar de su apariencia fuerte. Parecía realmente que yo era algo valioso para él.

Los días pasaban y esa sensación extraña no desaparecía, la casa era aterradora, más que todo de noche. Despertaba siempre muy entrada la noche por extraños ruidos, llantos y pasos, pero Grimmjow no parecía darle importancia a ese hecho, simplemente me arrullaba para que volviera a dormir. Eso fue cambiando a medida que pasaba la primera semana, pronto todo se intensificó.

Me visitaban sombras que permanecían fijas, observándome sin acercarse, como si me asecharan. En la madrugada, Grimmjow desaparecía de mi lado y eran las peores horas para mí. No quería ni salir de nuestra cama, tenía visiones aterradoras y solo eran aplacadas cuando los primeros rayos de sol entraban por la ventana.

Le preguntaba a Grimmjow porque no estaba a esas horas y su respuestas eran vagas. La familia tampoco parecía darle importancia a mis miedos, parecía saber algo que yo desconocía, intenté hablar con mi cuñada pero ella desviaba el tema, su esposo era indiferente y el niño… el niño era muy extraño, siempre sonriente, jugando solo, hablando solo. El único con el que pude tener una conversación fue con el hermano más joven y su respuesta fueron tan poco informativas pero muy aterradoras, aun me producían escalofríos.

"Es la hora para ellos de recorrer la casa"

"Ellos siempre están con nosotros"

"Es tradición estar con ellos a esa hora, estuvieron muy molesto con Grimmjow por abandonarlos los primeros días de tu llegada"

Pero le preguntaba a quien se refería con "ellos" y no me respondía, no sabía si simplemente me había dicho eso para asustarme. De algo estaba segura, él había logrado hacerlo.

Una noche no resistí la curiosidad y abrí la puerta de mi habitación, escuchaba los ruidos extraños pero decidí seguirlos. Grimmjow debía estar en algún lado de la casa y algo me hizo ser valiente. La casa estaba helada y poco iluminada, yo solo llevaba las velas de mi mesa de noche. La poca luz me hacía tener la sensación de estar rodeadas de sombras y monstruos, mi corazón estaba acelerado y sentía demasiado miedo.

Llegué a la sala principal, donde más se escuchaban esos extraños sonidos y entré. Mi sangre se heló, toda la familia estaba reunida en ese lugar, formando un círculo con extraños objetos y dibujos. Dentro del círculo había dos personas, si se podrían llamar así, eran dos muñecos siniestros, hechos de tela y lo que parecía ser cabello humano.

No pude dejar salir un grito cuando vi todo el panorama, ellos estaban realizando un ritual y a los pies de los muñecos había sangre, mucha sangre. No había cuerpo ni nada, pero estaba segura por la cantidad que alguien o algo había muerto. Grimmjow fue el primero en incorporarse, sus ojos eran distintos, tan salvaje, tan peligroso, los demás tenían la misma mirada. Ya no había amabilidad, sino una especie de frenesí. La primera en hablar fue la hermana mayor.

—Oh, hermanito, por fin llegó la hora que Nelliel se una a nosotros —Su sonrisa siniestra me hizo retroceder dos pasos.

—¿Será realmente ella la indicada? —preguntó su esposo a los demás de manera fría, sin ver nada en particular.

—O tendremos la misma suerte que con la anterior —La voz inocente del niño me heló la sangre, además de lo escalofriante de sus palabras.

¿Anterior? ¿Otra persona estuvo con anterioridad en mi posición? ¿Qué le había ocurrido?

—No sean mal agradecidos, que su sangre los ha alimentado todo este tiempo, nada como tener el sacrificio vivo —refutó Grimmjow como si estuviera hablando del clima y no de una vida.

Mi cuerpo no respondía, solo los observaba discutir en medio de todo ese ritual siniestro.

—Nelliel, ¿estas lista para ser parte de nuestra familia? –preguntó sonriente la hermana mayor.

—Estoy seguro que ella es la indicada

Grimmjow se acercó con intenciones de sostenerme, pero yo fui más rápida y retrocedí. Aquello me había hecho reaccionar, debía salir de este maldito lugar de locos.

—¡No!

Corrí como nunca lo había hecho en mi vida, quería alejarme de aquella grotesca escena, de ellos, de su ritual. Estaba completamente aterrorizada, quería irme, quería volver. Mi padre podía irse al infierno, yo no podía soportar esto. Ni siquiera sabía si permanecería viva.

Me encerré en una de las habitaciones más alejadas cuando escuché que estaban por encontrarme, aquella mansión era un laberinto de puertas, esperaba que eso estuviera a mi favor. Cuando dejé de escucharlos, pude soltar todo el aire contenido. Debía aguantar hasta que amaneciera, en cuanto tuviera la luz a mi favor, buscaría la manera de escapar.

Giré encontrándome con una habitación completamente polvorienta y tapada, pero algo dejaba escapar un reflejo de luz que llamó mi atención. Quité la tela que cubría el objeto, encontrando un espejo de cuerpo completo, totalmente tallado en bronce. Era hermoso, y a pesar de que parecía tener tiempo, la superficie no tenía ni una mota de polvo.

Me vi reflejada, cabello desastroso, con mi bata de dormir casi traslucida, mis pies descalzos y sucios. Pero lo más increíble era mi rostro, era yo pero al mismo tiempo no lo era, tenía esa misma mirada que ellos. Sonreía, no reflejaba para nada el miedo que estaba sintiendo, temblorosa llevé mis manos a esa sonrisa, yo no la sentía pero estaba reflejada.

Una siniestra risa se escuchó a mis espaldas, giré con rapidez y una sombra se me lanzó encima, forzándome a volver de nuevo el rostro al espejo. En el reflejo, nada parecía estar sosteniéndome, pero yo lo sentía.

—Esa eres tú. Tú serás parte de nosotros, y no solo una concubina. Tu serás quien liderara a este pequeño aquelarre de brujos, tu verdadero yo es este —me susurró aquella sombra en el oído.

—¡No!

Me solté y salí de esa habitación aún más asustada. Esa no podía ser yo, había luchado tanto con mis demonios, ellos no podían tener la razón. Desde pequeña había visto cosas fuera de lo común y había sentido tantos deseos que no eran nada morales, había luchado tanto para ser quien era hoy. Esto no podía ser más fuerte que yo. Este no podía ser mi destino.

Choqué contra Grimmjow y pronto me vi de nuevo atrapada por sus brazos y arrastrada de regreso al salón principal. Los muñecos no estaban en ese momento, el puesto estaba vacío, solo una silla. Grimmjow me sentó y amarró a ella.

Pronto me rodearon todos los miembros de aquella infernal familia, empezaron a recitar palabras que yo no entendía y una energía distinta pareció apoderarse de mí, por más que luchaba aquello era más poderoso, pero lo extraño es que salía de mí. Sentí que era algo más grande que yo, me sentía tan poderosa, tan fuera de mí. Aquello me llenaba y transformaba de una manera aterrorizante pero totalmente adictiva.

Ellos se callaron apenas vieron el cambio, vi el horror en sus rostros y no pude evitar sonreír. Esto no había salido como ellos esperaban y yo les iba a hacer pagar. Levanté mis manos y apreté mi puño, ellos pronto cayeron en el suelo sin poder respirar, suplicaban por su vida, con lágrimas en los ojos. Luego de todo el terror y miedo que ellos habían provocado en mí en los pocos días que llevaba en esta casa, sentía que en mis venas corría la sed de venganza.

Yo era más grande que todo lo que ellos conocían, yo era más fría que esta casa, más aterradora que sus rituales, más mala que los demonios que me atormentaban, más grande que mis propios huesos.

Los dejé libre y pronto empecé a hacerle pagar a cada uno por individual, a mi querida cuñada por su gran hospitalidad la hice sangrar y desgarrarse por dentro, a su querido esposo solo lo cegué de una manera dolorosa para que ya pueda seguir con su indiferencia sin ningún problema, al niño simplemente lo dejé encerrado en ese mundo de ensueños que pronto se convertía en su propia pesadilla, a mi querido pequeño cuñado le cosí la boca para que se sienta más cómodo y no tenga por qué responder preguntas que no quiere responder, y por ultimo a mi preciado esposo, quien solo me usaba como una marioneta para su querido ritual, decidí volverlo mi compañero de vida, encerrado en un cuerpo controlado por mí pero con su conciencia totalmente lucida, quería que me viera tomar todo lo que era suyo y de su familia.

Ahora si podía preguntar con gusto

¿Quién tiene el control?


¡Gracias por leer!

Sii, regresé para una de las mejores temporadas del año, vísperas de Halloween. Es el tiempo donde tengo mas ganas de escribir jajjaa

Este one-shot tiene varias curiosidades:

1. Me imaginé una mansión tipo la de Cumbre Escarlata y un ambiente como el de esa película.

2. Aizen es el padre de Nelliel en esta historil. La hermana mayor de Grimmjow es Harribel, el esposo es Stark, su hijo wonderweiss y el hermano menor es Ulquiorra. Oh por lo menos, fueron a los que me imaginé mientras escribía.

3. El ritual de los dos muñecos, son la representación de sus padres, los lideres del mini aquelarre de brujos y los espíritus de la casa son todos los ancestros de esa familia.

4. Nelliel es descendiente de una bruja sin ella saberlo.

Con esta historia comienzo el mini maratón de Halloween. Cada día intentaré publicar una historia.

¡Hasta la próxima!