Capitulo 48


- Neji - Gimió Tenten con su cuerpo en llamas. Se quedó sin aliento mientras sentía como las manos masculinas abandonaban sus pechos para bajar por sus costillas hacia las caderas con rumbo a su centro de placer.

- Eres hermosa - Dijo el castaño le acariciaba el pubis. Neji jugueteaba con los risos de su intimidad mientras le mordisqueaba el cuello.

- Neji - Suplicó.

- Tranquila, ya te tengo - Respondió él con una expresión lujuriosa.

Con sus dedos separó los pliegues de su sexo y la acarició un rato antes de introducir uno de sus dedos provocándole violentos espasmos de pasión que amenazaban con consumirla. Era una deliciosa tortura. La privacidad de la habitación le permitía emitir sonidos de placer sin tener que contenerse y para Neji eran como la más gloriosa melodía que había escuchado en toda su vida. La besó a profundidad antes de bajar con sus besos hasta sus senos sin dejar de tocarla.

Las sensaciones eran demasiado intensas, Tenten dejaba caer su cabeza hacia atrás mientras disfrutaba de aquellos besos y caricias íntimas sin dejar de gemir. Como pudo, instó a su amante a dar unos pasos hasta que quedó sentado en el borde de la cama, ella se deshizo de la prenda interior y así quedó completamente desnuda ante él nuevamente. Se sentó a horcajadas sobre Neji para que pudiera retomar sus eróticas caricias.

Después de un rato Neji se levantó, de algún modo se las arregló para acomodarla sobre el colchón y tumbarse sobre ella sin dejar de besarla, estaba claro que el hombre poseía un gran talento. Tenten estaba sumamente excitada, sentir su peso sobre ella era algo maravilloso; todo su cuerpo convulsionaba con temblores debido al placer que sus caricias le producían.

Aún tenía el pantalón puesto cuando le abrió las piernas con las rodillas para posicionarse en su centro. Sentir su virilidad dura y caliente frotarse contra su núcleo era una sensación indescriptible, sus sexos se atraían como si se trata de un imán, sus caderas se acompañaron al ritmo de los movimientos que Neji llevaba.

- Eso es Tenten - Murmuró sobre sus hinchados labios mientras bajaba un poco su pantalón para sacar su miembro y penetrarla de una estocada. Sus embestidas eran tan magistrales que Tenten supo que estaba a punto de llegar al clímax.

La mujer gemía sin control, Neji abandonó sus labios para bajar a sus pechos y empezó a torturarlos de forma implacable con su lengua. Le estaba costando un gran esfuerzo no venirse en su interior, quería que ella llegara al clímax primero que él.

- ¡Sí, oh, sí! - Jadeó Tenten cuando él aumentó el ritmo de sus embestidas.

Su cabeza daba vueltas, si seguía a ese ritmo no podría cumplir su propósito. Con un esfuerzo descomunal salió de su interior provocando que Tenten soltara un sutil quejido de insatisfacción que no le duró mucho ya que el joven empezó a besar su sexo ágilmente mientras la penetraba con sus dedos.

Tenten arqueó su espalda mientras soltaba un sonoro gemido de placer, sentir la lengua de su amante acariciándola una y otra vez, arriba y abajo era una deliciosa tortura que la dejaba exhausta y sin aliento.

Tenten se retorcía de una manera muy sensual, Neji sentía como sus muslos temblaban mientras sus uñas se enterraban deliciosamente en su cráneo entonces movió sus dedos aún más rápido y hondo al igual que su lengua que giraba de un lado a otro mientras la penetraba y acariciaba. Tenten movía su cuerpo con violencia, sus manos hormigueaban como si se hubiesen quedado entumecidas. Su garganta se rasgaba con cada gemido, justo cuando creía que ya no podría soportarlo más alcanzó el orgasmo de manera tan violenta que gritó mientras su cuerpo convulsionaba.

De inmediato Neji la penetró con su miembro, dando profundas y agresivas estocadas que aumentaron los espasmos del orgasmo que Tenten sentía hasta que él mismo llegó al clímax. Con su respiración entrecortada se apartó de ella, Tenten sentía su cuerpo palpitar de pies a cabeza debido al placer tan intenso que había experimentado. Había sido un largo viaje en el que apenas se habían podido tocar furtivamente cuando lograban viajar solos en el carruaje o en alguna posada cuando hacían paradas; no había nada como poder entregarse el uno al otro sin restricciones. Neji prolongó su estado de sopor dejando un reguero de besos desde sus pechos hasta sus labios.

- Eso ha estado bien - Le dijo al oído y ella soltó una carcajada.

Para nada había estado solo "bien", pero esa palabra se había convertido en una especie de código que los dos usaban para expresar que el sexo había sido más que satisfactorio.

- Si... Bien - Respondió ella intentando sonar casual e indiferente pero su respiración entrecortada y los temblores que no habían cesado la delataban.

Ambos rieron con gusto y complicidad. Neji se acomodó a su lado para poder descansar un rato, cubrió sus cuerpos desnudos con la sábana, besó con delicadeza la punta de su nariz y la abrazó para que pudiesen dormir cómodamente.

...

Se unieron dos veces con pasión en el carruaje sin poder contenerse, intentando no hacer demasiado ruido para no incomodar al conductor. Pronto tendrían que viajar el último tramo de camino a pie como se había planificado. Estaban cerca de su hogar.

Neji contemplaba como Tenten dormía con sus labios hinchados por los besos y su peinado desordenado. Era tan apasionada que no lograba controlar su propio fuego cuando ella lo encendía, el dolor de los arañazos en su espalda era deliciosamente deleitable. No sabía como iba a hacer para pasar las noches sin ella cuando se establecieran nuevamente en la aldea. Suspiró frustrado, ni siquiera podría colarse en su habitación como solían hacer en la Casa de Nouhime ya que su apartamento era de una sola habitación que compartiría con su hermana, debía convencerla de mudarse a un sitio más grande. Tal vez ella podría quedarse en el suyo de vez en cuando pero aún así era un poco frustrante, ya no se conformaba con tener que verse a escondidas, quería amanecer con ella todos los días.

Acarició con ternura su rostro antes de bajar del carruaje para seguir a pie. Estaban a dos horas de la Aldea pero caminar le ayudaría a despejar su mente y pensar bien cual sería su próximo movimiento. La opción más favorecedora para él no era algo que pudiera tomarse a la ligera, debería investigar y consultar con el Hokage antes de hacer su movimiento. Por otro lado, tenía una reunión importante con los ancianos del clan que solo podría atrasar unos días, eso le daba tiempo suficiente para organizar lo que haría.

No sabía porqué su mente divagaba tanto, prácticamente ya lo había decidido y su vida cambiaría para bien. Había conversado con Muneshige largo y tendido sobre las posibilidades, antiguas tradiciones sobre el clan Tachibana pues tenía la intención de proponerle matrimonio a Tenten en cuanto fuera posible, no quería estar separado de ella por más tiempo.

Su unión con ella sería beneficiosa en casi todos los sentidos, para la Aldea, para su familia y para ellos dos. A excepción de una regla, una insignificante para cualquiera si no se tratara de un Hyuga.

Aún en contra de su voluntad, Tenten sería declarada la líder del clan Tachibana y esa familia llevaba en su hombros un legado de varios siglos en el que la sucesión se tomaba por línea matriarcal. Lo que significaba que solo las mujeres heredaban el legado y, por lo tanto, sus hijos debían conservar su apellido. En resumen, Neji tendría que renunciar a la familia Hyuga para casarse con Tenten.

Sonreía con ironía por su suerte. Para escapar del destino del clan Hyuga tendría que casarse con Tenten ¿Podría haber sido de una mejor manera? Si tenían hijos estarían libres de cualquier obligación con el clan ya que serían oficialmente miembros de otro clan. No sería fácil para los ancianos y el consejo aceptar pacíficamente su salida como miembro de la rama secundaria o principal, no le importaba en que posición estaba ahora, pero era una guerra por la cual valía la pena luchar a muerte si su recompensa sería una vida al lado de Tenten.

Solo podía pensar en eso ahora. Sería sumamente feliz si pudiera librarse de su destino predestinado sin tener que morir otra vez.

...

Tenten despertó sobresaltada, había tenido un extraño sueño que no podía recordar. Neji no estaba a su lado y provocó en ella cierta ansiedad que no lograba explicar, tal vez su sueño había tenido que ver con él. Asomó su cabeza por la ventana del carruaje que la transportaba y vio al castaño caminando tranquilamente en compañía de Muneshige.

¿Cuánto tiempo había dormido? Debió despertarla, ella también era una ninja y debía cumplir con su deber, pero antes tenían que arreglar su ropa y peinado. Muneshige volteó a mirarla como si hubiese presentido que había despertado, ella lo miró con extrañeza, ni siquiera Neji había notado que ya estaba despierta. Entonces ella también pudo sentir algo extraño.

Removía sus entrañas como si se tratara de un mal presentimiento, sin embargo, era una sensación agradable. Se arregló rápidamente y saltó de carruaje hasta posicionarse cerca de los chicos que caminaban.

- Hola - Saludo y agregó con reproche mirando a Neji - Debiste despertarme ¿Estamos cerca de la Aldea?

Neji asistió y señaló había el frente. Cuando Tenten siguió con la mirada lo que había señalado el joven pudo apreciar a lo lejos la entrada de la Hoja ¡Ya habían llegado! Entonces compartió una mirada con Muneshige y él asistió. Por alguna razón ambos podían presentir la presencia de su hermana, Ginchiyo estaba cerca.

Su cuerpo era presa de sus emociones mientras caminaban. De alguna manera estaba nerviosa sobretodo porque Muneshige estaba con ella. Era el momento decisivo, si su maldición se había ido por completo dos cosas tenían que pasar: uno, sus poderes habían regresado y sería capaz de recibir a su dragón en su interior; dos, no moriría al ver a Muneshige. Un pequeño detalle.

Bien, Kyoshi estaba muerta y su maldición sobre su familia se había ido con ella. Cerró sus ojos mientras caminaba e invocó el poder del dragón en su interior. Desde hace mucho tiempo sabía que el dragón era energía natural de la más pura por lo que cuando usaba su poder era como estar en un modo sabio.

Su percepción se amplificó, buscó entre todas las personas de la Aldea a su hermana, quería saber donde estaba, quería saber cómo estaba. Mientras más buscaba, más difícil le era encontrarla y entonces el pánico empezó a adueñarse de su cuerpo. Percibía cosas malas, los malos pensamientos y sentimientos de las personas. Habían pasado tantos años desde que no usaba esos dones que lo que percibía la estaba consumiendo.

Entonces alguien tomó su mano, abrió sus ojos para ver como Neji la miraba con sus ojos inundados de amor, inyectando en su ser la seguridad que necesitaba. No solo podía verlo, sino que lo sentía, su amor por ella, su fuerza, su seguridad, su corazón latiendo al mismo ritmo que el de ella.

¡Dios, como lo amaba!

Su seguridad la contagió y entonces pudo concentrarse hasta encontrarla. Ella estaba cerca. Muneshige asistió al mismo tiempo que ella cruzaba su mirada con la de él. Sus poderes también estaban regresando, a pesar de que su rango de percepción era mínimo podía percibir su presencia a través de Tenten.

Los Tachibana siempre se habían caracterizado por ser empáticos, su conexión con la energía de la naturaleza era mayor a la de cualquier ninja; era el resultado del poder que los dragones transmitieron a las mujeres mientras vivieron en sus cuerpos a través de las generaciones, su chakra de energía natural se mezclo con la sangre de los Tachibana. A pesar de que las mujeres eran más poderosas siempre habían existido hombres en la familia cuyos poderes llegaban a desarrollarse mejor que el de la heredera y Muneshige había sido el príncipe del clan.

A pesar de que su madre no había sido miembro del clan, su poder siempre se destacó. Adicional a eso, en los siglos de condena su cuerpo nunca murió, por lo que su linaje era más puro que el de las gemelas ya que ellas tuvieron que reencarnar varias veces hasta este momento en el que finalmente lograron ser libres. Aún así su cuerpo tardaría al menos dos años en recuperar todos sus poderes, con un entrenamiento exhaustivo y mucha dedicación, mientras tanto se enfocaría en ayudar a las gemelas como siempre quiso hacerlo.

Tenten sentía su corazón palpitar con violencia, estaban muy cerca de la entrada. Miró a Neji con anhelo y él leyó en sus ojos castaños la petición que ella silenciosamente hacía. Activó su Byakugan, calculó con precisión que se encontraban a cuarenta metros de la entrada de la Aldea, miró más allá para buscar a la gemela. Ella corría, acaba de pasar el umbral de la gran entrada Sur sin hacer caso al llamado de atención de los Chunnin que hacían la guardia. La gemela castaña se acercaba corriendo hacia ellos. Desactivó su técnica y apretó la suave mano de Tenten que no había soltado antes de hacerle un gesto afirmativo.

El corazón de la castaña brincó de emoción, soltó su mano y salió corriendo hacia el tan esperado encuentro a una velocidad digna de su sensei. Podía sentir con más intensidad la cercanía de su hermana. Cuando la vislumbró a lo lejos aumentó la velocidad y en un segundo estaba entre sus brazos.

- ¡Oh Dios, Gen! Ya estás aquí ¡Lo sabía! - Decía su hermana con los ojos cristalizados por las lágrimas - ¡Te extrañé cada día!

- Ya estoy aquí hermana - Respondió Tenten secando sus lágrimas - Y no hay nada de que preocuparse ¡Somos libres!

- ¡Si! Lo sé, lo sé ¡Gracias! Me alegra que estés a salvo. Espero que no haya sido muy difícil ¡Oh Dios! Ha pasado tanto tiempo. ¡Pero cuéntamelo todo! ¿Qué pasó durante todo este tiempo?

- Tranquila hermana. Al fin estamos juntas, ya tendremos tiempo para hablar de todo eso, te lo prometo. Hermana - Suspiró - Ya puedes ser otra vez Ginchiyo y usar el nombre Tachibana.

La gemela miró sorprendida - ¿Usaremos nuestros nombres reales?

Sin dejar de abrazarla la guio hacia una gran piedra que estaba junto al camino en la que se sentaron para conversar mientras la caravana se acercaba lentamente. Esperaba que llegara en veinte o treinta minutos. Quería conversar un rato con ella antes de que llegara Muneshige. Esa sería una gran sorpresa para ella.

- Yo seguiré siendo Tenten, es mi verdadera identidad ahora y no necesito ser Genji Tachibana para ser tu hermana - Explicó con una sonrisa - No me importa demasiado el apellido, no se si vaya a usarlo o no, tal vez solo para asuntos oficiales ya que claramente seré parte del clan.

- Serás la líder del clan - Interrumpió Ginchiyo emocionada.

Tenten suspiró resignada - Si, si. Es inevitable. Cualquier Aldea lo solicitaría y será más fácil manejar la diplomacia si la líder del nuevo clan es parte de sus fuerzas militares. No me importan esos detalles ahora pero quiero que seas la representante del clan, después de todo ibas a ser la sucesora de nuestra madre, te preparó para eso desde pequeña. Yo jamás podría manejar esta situación sin ti. Te necesito.

- Haré lo que me pidas hermana. Además, no estarás sola. Tus compañeros te apoyaran en todo lo que necesites - Dijo la joven sin dejar de acariciar sus manos y sonreír - Pero ¿Por qué quieres hablar de eso justo ahora? Ya tendremos tiempo para asuntos oficiales, yo solo quiero ser tu hermana ahora, que recuperemos el tiempo perdido. ¡Estoy tan feliz de que hayas regresado!

Tenten sonreía contagiada por la alegría de su hermana. Estaba conmovida hasta lo sumo por su felicidad pero al mismo tiempo sentía que perdería una parte de su hermana y no la podía culpar. La caravana se acercaba a lo lejos.

- Es que pronto tendremos que organizar una boda - Soltó de imprevisto.

- ¡¿Una boda?! - Exclamó Ginchiyo emocionada - ¡Oh, no me digas que ya formalizaste tu relación con tu atractivo compañero!

- No exactamente - Admitió Tenten con una mirada evasiva pero juguetona - Te explicaré los detalles luego, pero no es de mi boda de la que hablo.

La gemela la miró confundida; los carruajes que los acompañaban estaban cada vez más cerca. Tenten volteó a ver como se acercaban y Ginchiyo siguió el rumbo de su mirada. Cuando sus ojos identificaron la silueta de Muneshige pareció como si su corazón se hubiese detenido al igual que su respiración.

Tenten apretó su mano, también se sentía muy nerviosa. Ginchiyo se levantó lentamente como si estuviera en un trance. Muneshige avanzaba con paso vacilante, con la cabeza gacha, parecía que estaba listo para salir corriendo ante el primer indicio de que algo iba mal. Entonces, la gemela camino más rápido para acercarse a él que se había quedado inmóvil en su lugar a unos cuantos metros de las hermanas.

Neji se había quedado un poco rezagado, era un encuentro familiar, no quería ser un estorbo. Aunque en el fondo también se sentía muy nervioso, esperaba de todo corazón que todo saliera bien.

Finalmente Ginchiyo y Muneshige estuvieron uno frente al otro. El joven castaño había cerrado sus ojos, todo en su cuerpo indicaba un extremo nerviosismo, casi como si estuviese muerto de miedo. Ginchiyo sonrió con el rostro congestionado por las lágrimas y levantó uno de sus temblorosos brazos hasta posarlo en su mejilla. Él dio un respingo ante el contacto de su suave mano.

El hombre lucía justo como ella lo recordaba. Su cabello castaño con reflejos dorados tan espeso y alborotado, su piel ligeramente bronceada tan parecida a la suya, aquello había evidente su antiguo parentesco. Deslizó los pulgares hasta su labio inferior y le acarició las mejillas con ambas manos. Su piel era sedosa, un tipo de piel que solo tienen los hombres, no era suave como la de una mujer, sino sedosa. Conservaba la misma edad que había tenido al "morir", veinticinco años mientras ella pronto cumpliría veintitrés.

El hombre había suspirado al recordar aquel tacto que tanto había ansiado por siglos, se sentía como en un sueño. Mantenía sus ojos fuertemente cerrados, no quería hacerle daño, el terror que le producía la posibilidad de verla morir en sus brazos una vez más lo iba a matar. Se arrancaría los ojos antes de que eso volviera a pasar.

Ginchiyo unió sus rostros, apoyando su frente en la del joven que hacía todo lo posible por contener los temblores de su cuerpo - Mírame Muneshige, todo va a estar bien ahora.

Esa voz. Era tan parecida a la de su hermana y a la vez completamente diferente como lo eran sus personalidades. Genji era una chica de extrovertida y algunas veces impulsiva, Ginchiyo era mas tranquila, dulce y amable. A pesar de que su tono de voz era idéntico cada una de ellas le agregaba su propio sello personal. La voz de la mujer que amaba era dulce, melodiosa, hipnótica como el canto de una sirena y alegre como el canto de las aves.

Durante muchos años había soñado con escucharla hablarle. Su corazón casi se detenía debido a tanto amor que estaba sintiendo en esos momentos. Quería abrir los ojos pero sentía tanto miedo, el sufrimiento del pasado aún estaba muy latente en su memoria. Ella volvió a acariciar su rostro con sus manos y depositó un tierno beso en sus labios, solo hasta ese momento él se animó a abrir sus ojos para contemplar sus orbes castaños por primera vez después de tantos siglos de anhelo y soledad.

Muneshige extendió sus brazos hacia ella y la atrapó en un fuerte abrazo al darse cuenta de que podía dejar ir sus temores, estaban libres de la maldición.

Tenten se acercó a Neji y le sonrió con complicidad - Todo va a estar bien ahora - Tomó su mano con ternura para atraer su atención y así darle un poco de privacidad a la pareja - Al menos con ellos.

Luego de unos momentos Ginchiyo se acercó a Tenten para abrazarla y agradecerle - No tienes nada que agradecer hermana, además, aún tengo otra cosa que darte.

Extendió uno de sus brazos para tomar la mano derecha de la gemela con la suya y la levantó. Cerró los ojos concentrando toda su energía en lo que realizaría a continuación. El tatuaje de su espalda se movió hasta su antebrazo reposando la cabeza en el dorso de su mano tomando un imperceptible brillo que fue pasando desde la mano de Tenten hasta la de su hermana. El brillo tomaba forma en el brazo de su gemela hasta que cesó dejando la forma de un dragón idéntico al de Tenten.

- Ryūjin - Dijo Ginchiyo acariciando la figura pintada del dragón con lágrimas en los ojos.

Luego del emotivo momento Neji se acercó al carruaje para informar al joven que los acompañaban que en un momento retomarían el viaje. Estaban ultimando detalles cuando un escandaloso Naruto, acompañado de Shikamaru y Hinata se acercaban caminando tranquilamente.

- ¡Neji, Tenten! - Gritó Naruto a lo lejos.

- El Hokage me obligó venir a recibirlos y este problemático me siguió sin mi consentimiento - Expresó Shikamaru cuando estuvieron cerca, en su tono habitual manteniendo su pose despreocupada.

- Espero que su viaje haya sido tranquilo, primo Neji, Tenten. Bienvenidos - Saludó Hinata tímidamente.

- Estuvo bien - Respondió Tenten. Hizo un gran esfuerzo para reprimir una sonrisa, tendría que encontrar una nueva palabra, esa le recordaba lo "bien" que la había pasado con Neji - Tranquilo, en realidad fue un largo viaje.

Muneshige y Ginchiyo se acercaban tomados de la mano, Tenten presentó el chico a Hinata ya que pocas personas sabían que el castaño había sido el responsable de todo este lío que terminó por descubrir su origen y el reencuentro con su hermana.

- Él es Muneshige, Hinata. El prometido de mi hermana - Ambos jóvenes se habían sonrojado. No tenía caso negar lo evidente. Muneshige había hablado con ella en el barco sobre sus intensiones con su hermana, si ella lo aceptaba se casarían lo más pronto posible. No tenía ninguna intención de desperdiciar un minuto más de su vida lejos de ella.

- ¡Oh! ¿Ustedes también se van casar? ¿De veras? - Expresó Naruto alegre.

Neji dio un respingo en su lugar pero fue Tenten la que preguntó con sobresalto.

- ¿Cómo que "también"? ¿Quién más va a casarse? - Los miraba alternadamente. Cuando notó el intenso sonrojo en Hinata soltó una carcajada y la sonrisa del rubio mitad socarrona, mitad nerviosa lo supo con claridad - ¡Oh, Dios! ¡Felicidades!

- Aquí también pasaron muchas cosas en el último año. Unas más problemáticas que otras - Dijo Shikamaru a Neji - Todo está arreglado, a partir de ahora yo me haré cargo del invitado. Ustedes pueden ir a descansar luego de la reunión con Kakashi. Ya recibimos el reporte de Sasuke. Por otro lado, tienes asuntos pendientes, tu familia te ha esperado por mucho rato - Explicó el pelinegro sin rodeos.

Neji cambió su semblante por uno meditabundo. Había llegado la hora de enfrentarse a su familia.

...

Luego de reportar los detalles de su misión se retiraron a sus hogares. Ciertamente, no todos los detalles fueron reportados pero si lo que era necesario.

- ¿Viste su cara Neji? - Reía a carcajadas Tenten sin poder contenerse una vez que estuvieron fuera de la torre del Hokage.

El Hyuga debía admitir que había sido una anécdota en extremo graciosa. Sasuke había pedido al embajador de la isla que pusiera su membresía a nombre del respetado y honorable Hokage, Kakashi Hatake. Habría podido jurar que la tela que cubría el rostro del poderoso ninja estaba a punto de estallar en llamas cuando el visitante le entregó un panfleto que contenía todos los detalles de las actividades que ofrecía su membresía. Neji lamentó que no se le hubiese ocurrido primero a él traspasar su membresía. Ni siquiera podría imaginarse en la misma situación con su sensei. No. Mejor la conservaría, guardada bajo llave en algún recóndito lugar.

- ¿Quieres acompañarnos a cenar? Podemos comprar algo y llevarlo a mi apartamento, mi hermana y Muneshige están allá - Preguntó. No sabía muy bien como comportarse con él ahora que estaban en la Aldea.

- Tal vez lo mejor sería dejarlos solos un rato - Dijo Neji - Podemos encontrar algún sitio y comemos juntos.

Neji podía ver la vacilación en su rostro antes de que sintiera. La castaña estaba algo preocupada por su actitud ahora que habían regresado. Lo que más deseaba Neji era abrazarla, besarla y llevarla a su apartamento para que pasaran la noche juntos pero hasta que su situación con el clan no se solucionara tendría que mantener esa relación clandestina. No quería pedirle eso, ella no se lo merecía pero debía ser completamente honesto con ella.

Mientras caminaban no se dirigían la palabra, estaba anocheciendo y ambos estaban nerviosos, la felicidad de estar en casa se mezclaba con la inseguridad de no saber como actuar a partir de ahora. Neji quería decirle algo, decirle todo lo que sentía en esos momentos, decirle lo feliz que lo hacía su presencia, iba a hacerlo pero debía encontrar las palabras adecuadas, le molestaba que todo tuviese que volverse tan complicado.

Cuando llegaron a una solitaria calle que daba a un restaurante que ambos conocían disminuyó el paso hasta quedar de pie en medio de la oscura calle. Tenten se volvió a mirarlo con la interrogación dibujada en sus bellas facciones. Neji dio un par de pasos hasta quedar a su frente a ella.

- Tenten, quiero que sepas que todo lo que ha pasado entre nosotros ha sido real para mí - Se atrevió a tomar su mano con ternura - Yo estoy enamorado de ti.

Tenten sintió que su corazón era inundado por una alegría indescriptible -- ¿Estás seguro?

- Es completamente verdad. Todo lo que he dicho o hecho ha sido sincero - Le dijo dando un paso más - Aunque algunas cosas han sido dichas al calor del momento - Admitió haciendo que ambos rieran sonrojados.

- Tienes razón - Concordó Tenten riendo.

Neji acercó su rostro al de ella con lentitud, apartó un mechón de su largo cabello del rostro y acortó la distancia hasta lograr rozar sus labios. Sus ojos castaños inundaban de calidez su cuerpo masculino.

- Tenten, en estos momentos no tengo nada que ofrecerte - Admitió bajando su mirada antes de levantar la vista nuevamente y transmitir en ella todo el amor que sentía por ella - ¿Quieres ser mi novia?

El corazón de la castaña palpitaba a un ritmo frenético. Sin dejar de disfrutar el suave susurro de la brisa nocturna ella le dedicó la sonrisa más radiante que pudo antes de tomar su rostro entre sus manos y besarlo con dulzura.

- Si - Respondió con tranquilidad - Aunque tal vez debamos ser discretos por algún tiempo ¿No es así? - Agregó levantando una ceja en un gesto de falso reproche. No le molestaba para nada la discreción.

- Lo siento Tenten - Dijo Neji bajando la mirada avergonzado - No mereces esto.

Tenten rió gustosa - ¡Basta Neji! No tienes nada de que disculparte; la verdad es que también es conveniente para mí que nuestra relación sea solo nuestra, al menos por ahora - Tenía que admitir que la idea de un romance secreto se le hacía un poco emocionante.

Luego de aquel momento su semblante de volvió un poco sombrío - Neji no sé como ser líder de un clan - Comentó insegura - Bueno, en realidad si tengo algunas ideas y con la ayuda de mi hermana se que podré lograrlo. Pero hay algo en lo que he estado pensando y... Bueno, no se si te agradará.

- No me importa - Interrumpió Neji - Debo admitir que Nouhime tenía razón cuando prometió que nuestra estadía en la isla iba a fortalecer la relación entre los dos.

- ¿También te lo dijo? - Respondió Tenten sorprendida.

- Creo que habló primero conmigo que contigo.

Neji hizo un poco de fuerza en el agarre de su mano para que continuaran caminando, tomados de la mano. La privacidad de la calle era adecuada para que pudieran compartir ese gesto de cercanía común entre un par de enamorados.

- Se siente un poco extraño estar en la aldea nuevamente ¿No crees? - Reía dulcemente la joven mientras hablaba - Me gusta, aunque espero que no te sientas muy incómodo.

- Creo que nunca me he sentido incómodo contigo Tenten - Admitió Neji - Desearía que todo fuese más sencillo a partir de ahora.

- Neji - Interrumpió la castaña llamando su atención, tenía una sonrisa radiante - ¿Cuando han sido las cosas sencillas entre nosotros?

Tenten suspiró para poder tomar un poco de valor y así poder expresar las siguientes palabras. Tenía miedo de lo que pudiese pasar después pero era una conversación necesario, había otras cosas importantes en las que tendría que ocuparse luego y la opinión de Neji en las próximas decisiones que tomaría sería trascendental.

- ¿Crees que tu clan se opondrá a esta relación? - Soltó sin más rodeos - El clan Tachibana es matriarcal y debo asumir el liderazgo obligatoriamente. Tal vez eso en un futuro sea algún impedimento para ti ¡Claro! No es que esté diciendo que nos vamos a casar o algo así ¡Es demasiado pronto para eso! Pero estoy segura de que tu clan verá en eso algún impedimento. Tal vez yo no les agrade - Agregó preocupada.

- Tenten - La interrumpió Neji, sostuvo su mano con ternura - Sinceramente, no me importa lo que vayan a pensar los del consejo, me da completamente igual. Yo deseo estar a tu lado. Se que estarás muy ocupada en los próximos días y debo admitir que yo también lo estaré. Mi situación en el clan no está definida, debo arreglar ese asunto antes de anunciar nuestra relación, pero no será así por mucho tiempo. Si me tienes un poco de paciencia tal vez quieras ser mi esposa en un futuro.

Tenten no pudo evitar reír a carcajadas, sorprendida y emocionada por sus palabras - ¿Paciencia? Soy experta en tenerte paciencia - Luego su semblante decayó nuevamente - Neji, ¿Estás seguro?

- No solo quiero que seas mi novia Tenten - Su mirada ardiente la abrasaba - Deseo que seas solo mía.

Tenten sonrió coqueta contagiada de inmediato por su intensidad - ¿Deberíamos ordenar algo de comida para llevar?

- Por su puesto.

...

- ¡Vamos chicos! Ya basta de distracciones, esto es en serio ¡Necesito su apoyo! - Exclamaba Tenten desesperada.

Habían transcurrido dos duras semanas desde su regreso a la Hoja. Esa tarde se encontraba reunida con su hermana, Muneshige, Shikamaru y Neji en la biblioteca de la Aldea revisando antiguos registros sobre los clanes, reglas, cotidianidades entre otros aspectos para realizar un pequeño reglamento que regiría al nuevo clan Tachibana. Afortunadamente Muneshige había conservado un antiguo pergamino que contenía parte de la historia del clan, estaba en tan mal estado que tuvieron que esperar todo ese tiempo que tomó la restauración para poder examinarlo.

- La primera regla que vamos a cambiar de inmediato es esa estupidez sobre casarse entre hermanos. Es algo retrógrado además de asqueroso - Había expresado Tenten en el momento en que se reunieron.

- En cierta forma, todos los clanes empezaron de esa manera - Intervino Shikamaru - Era muy común las uniones entre familiares para mantener la pureza de sangre.

- No es necesario si la sucesión es por línea materna - Replicó Tenten - No importa quien sea el padre de la heredera designada mientras su madre sea del clan Tachibana. Después de todo la futura líder del clan será aquella que haya mostrado la capacidad de albergar a un dragón en su interior.

- De hecho, así era antes de que los varones de la familia decidieran actuar abiertamente para hacerse con el liderazgo sin quebrantar esa regla - Agregó Muneshige.

- Pues no sirvió de mucho - Dijo Tenten - Según este antiguo documento, todo iba bien hasta que esa mezcla de sangre se impuso; el poder de incubar huevos de dragón se vio atrofiado en las siguientes generaciones hasta que el clan perdió esa capacidad, la profecía explicaba que las gemelas prometidas recuperarían ese poder. La verdad, no se si creo en esa profecía, pero esa regla fue la que terminó llevando la destrucción al clan, así que queda abolida.

- La endogamia no suele ser la mejor opción para conservar la pureza de sangre - Explicó Neji - En algunos de los casos suele ser contraproducente ya que la combinación de genes tan similares pueden tener como consecuencia la atrofia de sus poderes, además de malformaciones genéticas en algunos casos. En el clan Hyuga fue impuesta una ley hace muchos años para evitar los matrimonios entre familiares directos, el tema es discutible si se trata de primos en al menos tercera generación, aunque han sido pocos los casos.

- Los Hyugas son muy estrictos, pero no sabía que tanto - Expresó Ginchiyo - ¿Por qué llegaron a esa conclusión?

- En las primeras décadas en que el clan se estableció se practicaba la endogamia para proteger los secreto del Byakugan y garantizar que las siguientes generaciones lo tuvieran - Explicó Neji - Sin embargo todos los seres humanos suelen ser portadores de genes que contienen alguna anomalía genética. La constante mezcla de sangre aumentó esas anomalías y cada vez eran menos los miembros del clan que lograban activar el Byakugan.

- En una pareja de primos, por ejemplo, uno de cada doce de sus genes son iguales, mientras que en dos personas sin lazos sanguíneos en común uno de cada tres mil genes son idénticos, por tanto, la procreación entre parientes implica riesgos. El problema radicaba en que si el gen repetido en ambos padres era maligno eso repercutía en el hijo o hija concebido. Ciertamente en aquellos años no existían los estudios médicos pertinentes para determinar si había la posibilidad de anomalías o atrofia en el hijo, por esa razón se prohibieron los matrimonios entre miembros consanguíneos menores a tercer grado - Concluyó el Hyuga.

- No estoy segura de haber entendido todo a la perfección pero me gusta esa regla - Expresó Tenten con entusiasmo - No quiero que los futuros miembros del clan se vean obligados a casarse entre sí por alguna regla impuesta.

Todos estuvieron de acuerdo, era un razonamiento lógico; solo Tenten y Neji sabían que aquella idea había surgido de la isla. Tenten había seguido el ejemplo de sucesión matriarcal que manejaba el Pueblo, Zhu Rong había conversado muchas veces con ella sobre sus planes para el liderazgo cuando fuese nombrada oficialmente como soberana. La pureza de sangre no sería un problema ya que se mantendría por la línea materna, lo que daba plena libertad a la heredera de elegir a su pareja. Claro está, lo ideal era mantener cierto orden tradicionalista como todos los clanes, es decir, la debida ceremonia de matrimonio luego de la mayoría de edad, preparación y entrenamiento para el liderazgo era indispensable. Tenten se sentía satisfecha, antes que nada adoraba la libertad y era algo que no le negaría a sus predecesores, había decidido rotundamente que cada mujer u hombre del clan sería libre de escoger a su pareja de vida. También tenía planes de establecer puestos muy importantes para los hombres, así no se sentirían desplazados.

- Bien, entonces, los matrimonios entre primos serán permitidos solo si son familiares en cuarta generación o aún más lejanos, así no habrá ningún riesgo genético - Concluyó Tenten.

Muneshige y Ginchiyo se miraron interrogantes - ¿Somos familiares en qué grado de generación? - Le preguntó la gemela.

- No estoy seguro ¿Tal vez en segundo grado?

- Podría ser tercera, creo que soy algo así como una tía - Bromeaban ambos.

- Lo cierto es que serán el único matrimonio endogámico que existirá en esta nueva generación - Agregó Tenten alegre.

Habían tenido grandes avances, al ser un clan extremadamente pequeño no tenían demasiadas cosas que establecer. El Hokage había permitido que Shikamaru dirigiera la redacción del documento legal que archivaran entre la lista de clanes pertenecientes a la Aldea de la Hoja, se crearía el reglamento para luego se asignarle un terreno a que Tenten y la pareja se establecieran dentro de la Aldea.

- No falta demasiado para terminar ¿Ya determinaron cual será su logo? - Preguntó Shikamaru.

- Este es el antiguo símbolo que identificaba al clan - Dijo Muneshige extendiendo un antiguo bordado.

Tenten examinó con cuidado la antigua imagen que le provocaba tanta repulsión - Quiero otro. Será un dragón ¿Podrías diseñarlo? - Preguntó a Muneshige y este asistió.

Todos su planes iban bien encaminados.

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Nos acercamos al final de esta historia.