Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Tokyo Ghoul pertenece a Sui Ishida.

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Este es un Fic con una Fem-Harry (llamada Artemisa, en esta versión), podríamos decir que es como otra versión del Fic "La Chica del Rayo".

Aquí Artemisa será un Ghoul (Estilo Tokyo Ghoul).

Aquí los padres de Artemisa, están vivos, y tiene dos hermanos menores.

Harem: Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass, Susan Bones, Tōka Kirishima, Lily Potter y Stephanie (su hermana menor OC).

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Artemisa: The History of The Queen Ghoul

Capítulo 49: TIMOS.

Las clases cambiaron increíblemente, y ya no les ponían tareas. Ahora, repasaban, los temas que, con mayor seguridad, aparecerían en los exámenes TIMO.

Ernie Macmillan, estudiaba tanto, que varios Hufflepuff, lo llevaron desmayados, a la enfermería.

Todos repasaban, tanto como podían, y cada uno tenía su propio método de estudio e intensidad.

Hermione, olvidó tejer los gorros y chaquetillas, para los Elfos Domésticos.

Draco Malfoy, un día provocó pánico, en una clase de Historia de la Magia. ― "Lo que importa, no es cuanto estudias, sino a quien conoces" ―susurró a Blaise, pero todos lo escucharon muy claramente (menos el profesor Binns) ― "Griselda Marchbanks, es la jefa del Tribunal de Exámenes Mágicos, es amiga de mis padres, y ha venido a cenar en varias ocasiones, a nuestro hogar"

Neville negó con la cabeza, susurró a Parvati y Lavender. ― "Griselda Marchbanks, es buena amiga de mi abuela, y nunca ha nombrado a los Malfoy".

Durante la siguiente clase de Encantamientos, recibieron los horarios de los exámenes, y las normas de funcionamiento de los TIMOS, por parte de la profesora Potter. ―Los TIMOS están repartidos en dos semanas consecutivas. Los exámenes teóricos serán por la mañana, y en la tarde serán los prácticos. El examen práctico de astronomía, será en la noche, como es obvio. Se han aplicado los más avanzados encantamientos anti-trampa a las hojas de los exámenes. Las plumas auto-respuesta, las recordadoras, los puños para copiar de quita y pon y la tinta auto-correctora, serán desactivados por las Salas, que serán colocadas sobre el Gran Comedor, ese día. ―dijo Lily, mirando directamente a su hija, pues era el momento de Ravenclaw y Slytherin, en Encantamientos. ― Deben de pensar, seriamente, en SU futuro. ¿Sí, Granger? ―preguntó, al ver la mano alzada de Hermione.

― ¿Cuándo sabremos los resultados? ―preguntó la castaña.

―En Julio, por vía lechuza ―contestó.

Cuando terminaron las clases de ese día, todo el mundo encontró sus horarios de exámenes, y comenzaron a estudiar, ahora sabiendo exactamente, lo que se preguntaría.

El ambiente, en las cuatro Salas Comunes, era pesado, para los alumnos de quinto, cosa que los restantes dos cursos superiores, lamentaban para ellos.

Una noche, Susan no pudo soportarlo más, y rompió en el llanto más desgarrador, que se hubiera escuchado alguna vez, en la biblioteca, cuando todos corrieron a ver que le había pasado, la encontraron llorosa, y temblorosa, entre los brazos de Artemisa, quien intentaba calmarla, y besaba sus mejillas, mientras le decía palabras dulces.

Finalmente, el primer día del primer examen, llegó.

Todo el mundo, trataba de practicar un "poquito más", aprenderse un último dato, y ese tipo de cosas.

Hace dos noches, la habitación de las alumnas de séptimo de Ravenclaw, fue desalojada, por un olor nauseabundo, pues al tiempo que los de quinto año, realizarían sus TIMOS, sexto y séptimo, realizarían sus EXTASIS y algún alumno de séptimo, se equivocó en su poción.

A las nueve de la mañana, los alumnos de quinto año, reingresaron en el Gran Comedor, ahora estaba lleno de mesas individuales, encarando a los profesores, quienes ahora eran centinelas, y actuaban como Snape, en clase de pociones, recorriendo el salón, en busca de alumnos que hicieran trampa.

―Pueden comenzar ―dijo la señora Marchbanks, todos dieron vuelta a sus hojas, y comenzaron a contestar a las preguntas. Un reloj de arena gigante, comenzó a caer, lentamente.

Nombre del encantamiento, que hace levitar un objeto. (Describa el movimiento de varita requerido)

Nombre del contra-encantamiento, que detiene abruptamente, un ataque de hipo.

Nombre del maleficio, que convierte objetos comunes, en proyectiles.

Y así, en la mañana, fueron los exámenes Teóricos.

En la tarde, fueron los exámenes Prácticos.

Susan, fue llamada junto a Terry Boot, Mandy Brocklehurst, Lavender Brown y Millicent Bulstrode. (De quien todos pudieron jurar, la vieron recibir un beso de "buena suerte", por parte de Ginny Weasley)

Hermione, fue llamada al tiempo que Daphne Greengrass, Anthony Goldstein, Gregory Goyle. Luego de realizar el examen, al parecer, los alumnos iban a otra habitación.

Los hermanos Potter fueron llamados, junto a las gemelas Patil, Pansy Parkinson y Sally-Anne Perks.

―Potter, por favor ve con la examinadora Marchbanks ―pidió el profesor Flitwick a Artemisa, quien inconscientemente, se retiró el flequillo, dejando ver la cicatriz.

―Bien, señorita Potter. Comprobemos, si su maestría en Encantamientos, está a la altura de su nombre y apellido ―dijo la mujer, haciendo tragar saliva, a la Ghoul. La mujer, le colocó ante una huevera. ―Por favor, hazla realizar vueltas, en un solo punto de apoyo.

―Un solo punto de apoyo ―pensó, mientras que inconscientemente, realizaba el encantamiento de forma no-verbal, dejando a la anciana muda.

―Bien... bien hecho, Potter ―dijo, mientras alineaba tres tazas de té, y una tetera. ―Ahora, por favor ―Hazlas bailar tap, mientras sirves el té. ―Artemisa asintió e hizo lo ordenado.

En la mañana siguiente, Artemisa se hizo tronar los dedos de forma compulsiva, mientras resolvía la explicación del hechizo Permutador. En la tarde, por un instante, creyó que la varita explotaría, de un momento a otro, pero logró realizar el hechizo, solo que infundió demasiada magia, en la varita, causando que el rayo de flores, acabara en la otra punta del salón, pero el peluche, quedara ante ella.

Al mismo tiempo, Hannah Abbott perdió el control, y transformó su hurón, en una bandada de flamencos, que fueron desalojados del salón, interrumpiéndose el examen temporalmente, luego las aves fueron acosadas por las alumnas de primero, segundo, tercero, cuarto, sexto y séptimo.

El día jueves, si bien Artemisa seguía enfadada, debido a que fue mordida en la muñeca, por un geranio colmilludo, el día anterior, durante el TIMO de Herbología.

De todas formas, supo que lo hizo perfecto en el examen escrito de DCAO, y a la hora del examen Práctico, Umbridge había estado en el salón, luego de que varios miembros de la ADCAO, hubieran pasando primero que ella, por ser un llamado alfabético. Claramente, todos ellos, realizaron hechizos prácticos, que fueron vistos por Umbridge, y se encontraba furiosa, pues estaba fracasando en su misión otorgada por el Ministro.

Un Boggart se posó ante Artemisa, quien se sorprendió al ver a una criatura calva, con colmillos en lugar de dientes, y que chorreaba sangre, con la cabeza de Padma, en la mano. Imaginó a su hermana y transformó al Boggart, en Stephanie.

Luego, por petición del profesor, realizó el Patronus, dejándolos a todos mudos, cuando un Thestral plateado apareció. Umbridge le dio una mirada muy desagradable, ella le guiñó el ojo de forma coqueta, dejando en blanco, a su profesora.

El día viernes, un único examen: Runas Antiguas. Artemisa estaba segura de que lo hizo bien.

Para el examen de pociones, Artemisa, Thomas y Stephanie, junto con todos los Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff, resultaron estar en total calma, al realizar las pociones y responder al cuestionario, pues Snape no se encontraba en la habitación, y tenían los ingredientes e instrucciones, a la mano.

En el examen de Cuidado de Criaturas Mágicas, tuvieron que ganarse la confianza de una criatura llamada Knarl, oculta entre unos erizos comunes y corrientes.

Tuvieron que demostrar que sabían, manejar correctamente a un Bowtruckle, una criatura que tenía forma de una ramita.

Dar de comer y limpiar a un Cangrejo de Fuego, sin sufrir quemaduras.

Repasaron los mapas celestiales, para el último examen: Astronomía.

A las once de la noche, montaron sus telescopios y comenzaron a rellenar sus mapas celestiales, cuando la profesora Marchbanks lo ordenó. Se paseó por la habitación, mientras los veía rellenar los nombres de las estrellas, su posición, los planetas y su significado. Solo se escuchaba el susurro del rasgue de la pluma contra el pergamino, el chirrido de un telescopio al ser acomodado, y los pasos de la profesora Marchbanks.

Entonces, se escuchó un estruendo en el patio, todos se detuvieron. Muchos apuntaron sus telescopios hacía abajo, hacía la cabaña de Hagrid, en lugar de apuntar hacía los cielos.

Artemisa, relajándose, y volviendo a su máscara de completa misantropía, volvió su mirada a los cielos, completó su mapa, incluso cuando su corazón y su instinto, le decían que algo iba muy mal, en los jardines del colegio.

El nervioso profesor Tofty, trataba de recordarles a todos, que estaban en un examen. Pero solo Artemisa, se endureció el corazón, y se ensordeció, para completar su examen. Entregándolo al profesor. ― "Puede retirarse, señorita Potter" ―susurró el hombre. Así lo hizo ella. Pensó, por un momento, en averiguar, lo que ocurría en el patio, descendió, hasta el tercer piso, y se acercó a una ventana. Al ver lo que ocurría, ató cabos rápidamente, y permitió que la adrenalina corriera por su cuerpo, antes de saltar por la ventana, y correr hacía la cabaña, donde vio a la profesora McGonagall, al profesor Flitwick y a su madre, siendo golpeados, por varios funcionaros del Ministerio, al intentar defender a Hagrid, quien golpeó a uno de ellos, matándolo de un golpe, el otro acabó desmayado.

― ¡¿CÓMO TE ATREVES, ¡¿BESTIA REPUGNANTE?! ―Chilló Umbridge, antes de ver sangre caer a su lado, se giró y vio a Artemisa, con el Kakugan activo y con su brazo transformado en una espada.

Otro de los sujetos trató de atacar a la chica, pero ella le atrapó el brazo, con el Bikaku y le quebró la muñeca. Umbridge retrocedió, aturdida y sin entender nada. ― ¿Cómo te atreves? ―preguntó la chica de cabellos negros y blancos, y de ojo derecho escarlata, en su susurro, dando un paso hacía Umbridge, quien retrocedió.

―S.… soy...

― ¡SILENCIO! ―Rugió la chica, dando otro paso. La mujer enmudeció, y retrocedió. ― ¿Cómo te atreves, a atacar mi madre?

―Ella... ―sus palabras se atoraron en su garganta, al sentir el aura mágica y de muerte, liberada por la chica, quien levantó su varita, Umbridge hizo lo mismo.

Expelliarmus ―la chica fue más veloz, y la varita llegó a su mano, para luego ser rota, con una sola mano. ―Ya que no quiero problemas con el Ministro... Desmaius ―la mujer cayó desmayada.

―Artemisa.

―Hagrid, lleva a mi madre y a la profesora McGonagall, al interior del castillo, al ala médica. Yo voy de inmediato ―Logro decir, en medio de su enfado. El Semi-Gigante obedeció a la Semi-Ghoul, y se fue. ― "Crucio" ―susurró, mientras recordaba cada muerte que tuvo que causar, para poder comer. Sentía la magia actuar, haciéndola sonreír. Su instinto le gritó y empleó un hechizo Permutador, dejando en su lugar a uno de los desmayados, quien acabó con un corte en la garganta, muriendo en el acto.

La chica se giró y todos los miembros del Escuadrón Inquisitorial, retrocedieron y emitieron, un grito de miedo, al ver el Kakugan de Artemisa. Todos ellos se estremecieron, al ver a la chica.

¡Desmaius! ―dijeron Draco y Daphne, haciéndolos caer al suelo, mientras la pelinegra/peliblanca, se limpiaba los labios y avanzaba hacía ellos. Dándose Artemisa y Daphne, un beso.

― "Obliviate" ―susurró Artemisa, comenzando a borrar los recuerdos, de los hombres presentes y desmayados, así como los miembros del Escuadrón Inquisitorial. ―Llévenlos a.… algún lugar. A los límites del bosque prohibido ―Artemisa los ayudó, los abandonaron, en un lugar que no era muy peligroso. ―Debemos fingir... ―dijo dándoles la espalda, todo el rato, a la pareja de Slytherin. ―Que nada de esto, ocurrió jamás. Hay examen de Historia de la Magia, mañana en la mañana... vayan a estudiar, y luego a dormir.

Aquel "Sí", de los rubios espías de Slytherin, apenas se escuchó. Artemisa se giró, se acercó a Daphne, y la besó en los labios. Abrazó a Draco y se alejó. Ellos debían de irse a descansar.

Al diablo con los posibles peligros, que se pudieran encontrar, los del Escuadrón Inquisitorial.

A la mañana siguiente, actuaron tan bien, sobre ignorar lo ocurrido, en la Cabaña de Hagrid, que no supieron decir nada, sobre algo ocurrido allí, o de un misterioso alumno o maestro, quien hizo algo con aquellos que acompañaron a Umbridge.

En tanto, la Inquisidora llegó de nuevo al colegio, temblando, pálida y se negaba a hablar, con nadie sobre lo ocurrido anoche.

Cuando Lily y la profesora McGonagall, supieron que Artemisa les salvó la vida, la abrazaron, y besaron sus mejillas.

La profesora Rolanda McGonagall, esposa de la profesora Minerva, abrazó con tanta fuerza a Artemisa, que la Ghoul creyó que moriría en ese abrazo. La maestra de ojos ámbar, estaba tan agradecida con la adolescente, que le juró ir a comprar la más reciente escoba y hablar con el profesor Flitwick, para que ella fuera nombrada capitana del equipo de Quidditch de Ravenclaw, el año entrante.

El examen de Historia de la Magia avanzó bien, para Artemisa, hasta que fue atacada nuevamente, por Voldemort, vía Legeremancia, quien seguía empeñado en que ella fuera al Departamento de Misterios. Pero rápidamente, contraatacó, ahora con un golpe Legeremántico, descubriendo que los Mortífagos (a quienes les vio la cara), estaban actualmente, esperándola, en la Sala de las Profecías, ante el lugar donde había estado la Profecía, hasta hace un año o dos. Se concentró, mientras mantenía el golpe Legeremántico, pero era difícil, al estar Ryddle tan lejos, esto que haría, requería de una gran concentración, volvió su mirada al pergamino del examen. ―Dolor ―pensó. El ataque, que iba Voldemort a Artemisa, se detuvo, pero no en la dirección contraria, causándole un gran dolor de cabeza, al Lord Oscuro, solo por el ataque de magia trasladándose, desde la mente de Artemisa, hacía la mente del Lord Oscuro, centrándose en el deseo de provocar dolor.

Artemisa se centró, en el examen, mientras derramaba lágrimas, por la exigencia mental, que acababa de hacer, y completó el examen de Historia de la Magia, cayendo al suelo, exhausta. El comprensivo profesor Tofty, la ayudó a ponerse de pie, y la llevó a la enfermería, ordenándole a Pomfrey, darle de inmediato, a la señorita Potter, un vaso de agua fría y una poción calmante, para su cerebro: ―No es la primera, ni será la última alumna, casi a punto de desmayarse. He visto estos casos, en cientos de ocasiones, señora Pomfrey. Alumnos desmayándose, o lanzando gritos de histeria y pataletas.

―Yo también, Tofty, yo también los he visto ―dijo Pomfrey, dándole la poción a la chica, y el vaso de agua fría.

Tuvo que fingir un rato, antes de poder salir, encontrándose con Hermione, Padma, Daphne, Susan, Neville, Thomas, Stephanie, Lavender y Hannah, mirándola preocupados.

― "¿Qué pasó?" ―preguntó Thomas mirando a su hermana, pálido.

―Ryddle está desesperado ―gruñó la Ghoul. ―Aún cree, que esa patética profecía, está en el Salón de Misterios. ―Suspiró, y tomó aire, varias veces. ―Durante las vacaciones y todo este tiempo, antes de los exámenes, me he estado entrenando en la Oclumancia y la Legeremancia. ―Se abrió paso, entre sus amigos y comenzó a caminar por el pasillo, con todos corriendo a su lado. ―Sé lo que planea Ryddle, sé a donde tengo que ir, y a quienes ha enviado. Lo que él no sabe, es que le tengo una trampa. Él desconoce, que yo tengo la Profecía. Voy a matar a la mayoría, y dejaré a un par de ellos atrás, con vida. Que sean un mensaje para Ryddle.

― ¡NO IRÁS SOLA! ―Rugieron los nueve, mirándola fijamente.

―Si vas a enfrentarlo, entonces nosotros también ―dijo Neville.

―Vamos contigo ―dijeron los demás.

―No.

― ¡IREMOS CONTIGO! ―Rugieron.

Ella gruñó. ―Bien, pero tendremos que ir al Bosque Prohibido, antes de cualquier otra cosa. ―Todos le siguieron. ―Primero: iremos por un medio para llegar allí, gracias a los Thestrals y a los Hipogrifos, luego iremos directamente, a la tienda de bromas de Fred y George, quizás algunas cosas nos sean útiles.

― ¿Piensas en los pantanos portátiles? ―preguntó una sonriente Susan.

―Sí ―declaró ella, besándole la sien.

Snape, al escuchar todo aquello, corrió hacía la oficina de Dumbledore, para que él advirtiera a la Orden del Fénix, antes de que la chica, hiciera que la mataran a ella, y a sus amigos. Pero se desvió, y fue a advertir a Lily, luego iría con Dumbledore.