Fic
Historias de Albert y Candy
Presenta:
Los Chicos de Candy
Por Mayra Exitosa
Capítulo XCII
Seguimos Unidos
Año 2017
Las niñas sanas y hermosas conquistaban el corazón de su padre, era cierto que a pesar de que sus hijos lo acompañaban al trabajo, hacían muchas actividades juntos, Albert sabía que el amor que le profesaban a su madre era inigualable, ellos tenían su motivación puesta en ella, muchas ocasiones los había notado que realizaba un invento, alguna creatividad y no se cuestionaban con él, sino que una noche antes, habían realizado preguntas a su madre, mencionaban detalles que él no reconocía para que se ocupaban, hasta que veía lo que ya habían logrado, pero ya no sentía esos celos que al comienzo le picaban, pues sus hijas lo tenían la mayor parte del tiempo sitiado, compartían con él una actividad nueva, algo que no hacía muy seguido, llevarlas al bosque, caminar con ellas, jugar como un padre lo haría con cualquier niño, gozar de una tarde de comidas degustadas y aprendiendo que las diferenciaba, hacer su leche tibia o fría, buscar darles gusto y saber identificarlas, ese era su secreto, y en eso aunque ella las cuidara y las amara de igual manera que él, ahí si se sentía que la superaba, pues sus hijas siempre le daban un lugar privilegiado, mientras que para sus hijos era un maestro, un héroe o un objetivo a vencer, para sus hijas era el rey, el príncipe o hasta aquel conquistador de sus historias o cuentos de princesas, tocar el piano para ellos era verlos meditar y dormir, mientras que ellas lo miraban con deleite como si no existiera un hombre mejor en el mundo, ni su abuelo con toda su elegancia y genialidad, regalos y acompañado de su abuelita, lograban esas caritas que solo a él le daban, una sonrisa romántica, una mirada de amor, que cuando lo abrazaban no deseaban dejar de hacerlo, pelear por él era ganarse el cielo y en eso, Candy no se molestaba, gozaba de que él fuera el hombre más afortunado, porque ella cada que lo hacían no se ponía celosa, se unía a ese cariño que sus hijas le demostraban y en las noches a solas, lo amaba más como él la deseaba.
- Candy ese minivestido es una trampa bien elaborada.
- ¡Oh Albert! Me has atrapado, estaba buscando la forma de que no me desataparas en la noche y que no me soltaras de tus brazos.
- ¿Querrás que te ame por horas?
- Mañana estamos libres, y tenemos a muchas personas en casa para cuidarlos.
- Eso es música para mis oídos.
- Y para los míos, necesito a mi marido.
- ¡Por Dios! No lo digas así, no saldremos en todo el día.
- Por eso también pagaría, por que te quedes solo conmigo y no te alejen nuestros hijos de mis brazos. Un suspiro, y besos que arrancaban gemidos fue el inicio de la noche tan larga que los esperaba, el silloncito aquel en forma de ese, ahora estaba dentro de su habitación, era solo para su deleite y lo usaban en toda ocasión, ya parecían manejarlo con maestría, ahora que ya no había bebes de nuevo, ambos se gozaban a cualquier hora, de la noche o del día, era amarse con sincera pasión, los dos arrancaba gemidos en su exaltación, ya no había bebitos que cuidar, sus niñas ahora sus diez años iban a alcanzar y ellos aun gozaban de la pasión que despertaron en su juventud, cuando se conocieron, pero ahora se sorprendían con detalles inesperados y distintos juegos, esa creatividad que solo en ellos existía, amarse era necesario para poder continuar su día a día.
Ese amor que siempre había apreciado desde su primera vez todavía seguía creciendo como jamás lo imaginaba, Candy superaba con creces los malos días, las tardes angustiosas o cualquier mal temporal, con una de sus sonrisas, parecía asegurarle que nada malo pasaría mientras ella estuviera a su lado.
- ¡Te amo, Albert!
- ¡Y yo a ti, mi vida!
Tom tenía ya tres hijos varones, pero seguía apreciando a sus sobrinos consentidos, se notaba el cariño por Anthony, y lo que más le había dado la vida, era lo que a sus cuñados parecía negarles, pues aun con los años, les seguían abundando niñas a los Mc Millán, aunque el abuelo Richard adoraba a sus nietas, seguían siendo muy pocos los nietos que entre los seis hermanos de Ross le daban, aun solo cuatro habían y eso que se acababan de casar los menores, los Mc Millán vendieron todo en Escocia a los Andrew, la fabrica ahora poseía mucho prestigio, tenía administradores leales exclusivos escoceses y aunque los viajes de los Andrew a su tierra eran muy eventuales, sus hijos conocían todo de su cultura y de sus orígenes.
Para Candy, desarrollarse en su especialidad era un privilegio, pero nunca olvidaba un cumpleaños, un aniversario, un detalle familiar, se daba a respetar consiguiendo médicos especializados y superando que no fuera ella la única que pudiera dar un servicio de emergencia, buscaba que surgieran mejores talentos, no era egoísta y eso le daba valiosas amistades con el regreso de Michael Henderson y su esposa Brithany, sus tres hijitas hermosas, ninguna parecía querer la medicina, era saber que sus padres eran mejores en eso, pero la menor cantaba, la mayor diseñaba y la del medio bailaba de eso su vida se especializaba. No les gustaba la medicina, sorprendiendo a sus genios padres, ellas amaban a su mayor tormento, celoso, posesivo y muy estricto padre. Pero al final lo convencían de lo que ellas querían.
- Brithany por favor, dile que eso es un pasatiempo, deben buscar una carrera profesional en serio.
- Convéncelas tu querido, eres su consentido.
Para Daniel, no hubo mejor esposa que Loren, amaba a su hijita Annie, y le dio dos hermanitos, Daniel e Israel. Dos chicos muy guapos, que se parecían a él y no a su hermosa hermanita, que continuaba tocando piano, estudiaba arquitectura, sorprendiendo a todos con su independencia y ese gran amor por su abuelito, que lo tenía siempre consentido y visitado por ser su favorita.
No puedo negar que los padres en ocasiones tienen hijos parecidos a ellos y eso le pasaba a Peter, pues sus hijas eran increíbles, juguetonas, bromistas, coquetas y las dos desde niñas y durante un tiempo, fueron buenas actrices. El pequeño Peter llegaba cuando menos lo esperaron, es que Peter siempre tuvo trucos para quedarse con Karen a su lado, que mejor embarazarla, cuando el galán de moda le pone el ojo a tu señora, el sabía que mejor prevenir que lamentar y en eso su querido cuñado le advertía, que mejor en casita que esperar a que se la ganaran por alguna tontería. Carl el cuñado de Peter también le enseñaba a su mujer Carol que no había mejor lugar que el hogar, ya tenía cuatro hijos, ella gozaba de cuidarlos y quererlos, sus dos niñas eran la adoración, pero sus hijos, le sacaban cada susto que mejor ya no se escapaba, ahora de los cuatro cuidaba, sentía que su marido no tenía mucho tacto al proteger a sus hijos, y en eso Carl, era experto, mejor fingir que no sabía como cuidarlos a que lo dejara a solas con sus cuatro hijos.
- Por favor Carl, como usas la aspiradora para peinar a las niñas, les dejaras sin cabello.
- Lo siento mi vida, lo vi en un video y pensé que esa era mejor forma de hacerlo. Carol, las peinaba con cuidado y Carl fingía no saber ni peinar a sus hijos, mucho menos a sus niñas.
Para Edward la vida fue bella y muy buena, sus incrementos en ganancias al operar a las estrellas de cine y televisión, lo hicieron famoso, su mujer lo adoraba y su hijo era el nieto menor de la familia, aun con los hijos de Terry, seguía siendo el favorito de su abuelita, era coqueto, alto y rubio, no se parecía a los Grandchester, pero era el mayor orgullo de Tifany, porque las fotos con su hijo eran un éxito seguro, el niño poseía la sonrisa radiante de su hermano Terry, pero era lo único que había heredado de la familia, en todo lo demás era el vivo retrato de Edward, mientras sus dos hijas mayores, eran mucho muy serias, una de ellas era estudiosa y tímida, la otra introvertida y no le gustaba mucho la farándula, así que en eso no habían salido a su madre ni a su familia, Edward era muy feliz, sus hijas eran su orgullo en todos los aspectos, tan hermosas como Tifany, pero muy diferentes en su carácter, eran tranquilas y metódicas, el único ahí que podía ser actor, sería Edward Junior y estaba tan pequeño que no se podía decidir eso aun. Sobre todo, con su padre el doctor militar viviendo con ellos, esa educación que había de su parte temía que jamás le diera libertad a su hijo de descarriarse.
- Suegro es solo unas fotos para una película, el niño es muy guapo.
- Si, pero eso no es lo mejor para él, así que evítale esos problemas a tu hijo, ya con tu hermano y los clientes de tu marido, estamos mas que felices que el chico llegue a tener una carrera profesional que lo haga poner los pies en la tierra. Tifany soltaba a su hijo, porque su suegro, no quería que lo llevara a participar en un ensayo para seleccionar a un niño para una película, el quería que su nieto no anduviera en esos lugares falsos y lo alejaran de su familia, él ya había vivido muchos años separado de su hijo, no se iba a privar de vivir alejado también de su nieto.
Para Terrance, Mayra fue el amor más bello que pudo tener, no había escándalos, no había problemas, su carrera era finamente cuidadosa en su familia, Susy no salió buena en la actuación, el actor por pasatiempo era su brillante hermano Richard, los menores Terry y Katherine, eran por mucho muy diferentes a sus hermanos mayores, preferían los estudios a la actuación y solo disfrutaban de los filmes de su padre, pero no tenían madera de llegar a querer actuar, ellos preferían la administración, la ingeniería y en eso sacaron a su brillante madre, porque lo que era Richard, terminaba su licenciatura en derecho, y como hobbies practicaba en sus ratos libres la actuación, misma que le abrió puertas en todos lados, por su forma tan diplomática y justa, era aceptado en papeles muy importantes, pero su celosa hermana siempre añoraba ser actriz, aunque no se le daba muy bien, terminaba en modelaje y actuaciones sencillas.
- Mamá me dieron el papel protagónico.
- Dile a tu padre, hijo, estoy segura de que le dará mucho gusto que lo hayas conseguido solo.
- Lo hare. Susy bajaba su rostro, ella no conseguía mucho como actriz, pero al menos estaba modelando en pasarelas.
Los Suzuki fueron los mejores amigos que tuvieron los Andrew, ahora Tsubasa tenía tres hermanitas, con dos años de diferencia entre cada una de ellas, pero las presumía por ser unas hermanitas ejemplares, orgullo de sus padres, aunque ya no tuvieron otro hijo varón, eran muy felices con las hermosas hijas que tenían, al nacer la tercera ya no quisieron tener más intentos, con ellas era mas que suficiente, los tenían muy contentos. Los abuelos estaban mas que entretenidos y Tsubasa era un hijo modelo para su padre, no necesitaba otro para que le hiciera competencia.
- Si, Stear, supe que volaste, fue increíble, las tomas que hiciste.
- Me alegro de que te hayan gustado.
- Le pedí a mi padre ir a visitarte, ¿no importa que llevé guardaespaldas?
- No hay problema, cuando quieras avísame y nos ponemos de acuerdo para coincidir en Lakewood, ahí pasaremos unas vacaciones tranquilas, aunque con las Mc Millán, es un poco dudoso.
- ¿Las Mc Millán?
- Si las sobrinas de mi tío Tom, son realmente hermosas y de armas tomar, literalmente, tu guardaespaldas le harán los mandados y espero no caigas en sus encantos, mi hermano Anthony esta siendo acechado por ellas.
- No me imagino a Anthony perseguido por las chicas.
- Tiene sus trucos, viene Richard Grandchester y Evan Cameron con él y ni quien los detenga, no se acercan a ellas, pero ellas no tienen miedo de acercarse y porque no de atraparlos si es que pueden, mi hermano es el único que se ha escapado, siempre atrapan a Evan y a Richard, parece que se ha convertido en la diversión de los tres.
- Me gustaría ver eso y la cara de Kenta, cuando las conozca. Sería agradable ver si deja que me atrapen.
- Solo júntate con Anthony y veras que tú mismo sentirás la adrenalina, varias veces han intervenido sus padres, pero casi siempre lo hacen sin que ellos se den cuenta. Siendo honesto me hago acompañar por Paty, mi novia y con eso es mas que suficiente que a mi no se me acercan. Archie tiene un llavero especial, la hermana de Evan lo cuida como si fuera suyo. Y también mi hermano Archie, no permite que nadie toque a su llaverito, así que es muy difícil para las Mc Millán, pero Anthony lo ve como un deporte con adrenalina incluida. Tsubasa no sabía si lo dejarían ir solo o si lo acompañarían sus hermanas, sería bueno medirlas en proteger a su único hermano. Sonreía divertido por si le daban oportunidad de ver a sus amigos ese verano en Lakewood.
Los jóvenes Andrew a su corta edad ya dominaban el imperio Andrew, en tecnología, en ciencia y en administración. Anthony se encargaba con su genialidad de llevar operaciones muy meticulosas y era tomado en cuenta como un genio en las finanzas, sabía en que invertir y ayudaba a su abuela en sus inversiones en la bolsa de valores con mucha asertividad, no había nadie que lo mejorara, su padre estaba muy orgulloso, porque manejaba números mentalmente como si fuera el juego de básquet o beisbol, era inteligente y deportista en la universidad, era mas que bien recibido y si, becado en toda su especialidad.
- Si Papá, todo está en orden, regreso a Lakewood en el verano, mis amigos ya están confirmando sus vacaciones con nosotros, mi Tío Terry mandara un guardaespaldas, creo que se enteró que robaron a Richard una noche el año pasado, él se divirtió mucho no quería escapar. Pero creo que uno de los guardias le informó a su madre y teme que lo cacen muy joven.
Candy y Albert reían porque sus hijos eran muy jóvenes, Anthony se preciaba de ser muy listo, y sus otros hermanos parecían atrapados con Paty y Mandy, la hija de Bruce estaba muy enamorada de Archie, no temía expresar a su madre que su favorito era el amigo de su hermano, al que todo le salía mal, según ella. Cuando realmente ella provocaba que le saliera mal, poniéndolo nervioso.
Alistar vio su sueño cumplido al volar su primer avión, adquirió su licencia muy joven y su sueño era mas que evidente al cumplirlo, manejaba la tecnología como nadie, creativo e ingenioso y su padre lo apoyo en muchos de sus inventos, llevo con éxito todos los proyectos de la carpeta que su padre poseía, y otros muchos que iba añadiendo, siempre que su padre lo asesoraba, porque sentía su seguridad como una opción para sentirse apoyado y no fallar. Su novia era toda una belleza para él, estaba aun estudiando, pero se veían en videollamadas constantemente, con la hija de su tío Pato, a quien por fin, le habían convencido de tener un hijo más y por pichicato, y cuidarse mucho, tuvo cuates dos hermanitos a los que Paty les sacaba la vuelta cada que podía, eran inquietos y juguetones, parecían ser el cupido de todo mundo, porque sus abuelos estaban más que felices con ese par de nietos, ellos informaban que Paty tenía novio y todo lo que realizaba su hermana, a sus abuelitos les informaban.
- ¿Y crees que vaya en serio, mijito?
- Por supuesto abuelita, mi hermana se gano una beca en estudios y de premio pidió a papá que la dejara ir a Lakewood con tía Candy, la verdad quiere ir porque ahí va a estar su novio.
- Eso es bueno, ustedes no vayan, dejen que ese arroz se cueza lento, mi nieta será mas lista que mi hijo, esa es mi niña,
- Querido tendremos bisnietos y los alcanzaremos a conocer, ya ve escribiéndolo, veras que sí.
Archivald era muy serio y creativo, durante mucho tiempo se encerraba en sus proyectos, y cuando los sacaba al mercado, eran éxito en todos lados, no convivía mucho como se pensaba con la hija de su tío Daniel. Una niña vivía sorprendiéndolo constantemente, y le daba ideas o provocaba que el fuera mejor en lo que hacía, lo retaba y lo ponía de un humor de los pelos, pero no podía sacarla de su cabeza, la pelirroja hija de su tío Bruce, lo volvía loco en todos los sentidos, con el tiempo, se había ganado el corazón, dejándolo desarmado, un accidente que sufrió la pequeña y él la salvaba sorprendiendo a Evan, quien no llegaba a tiempo y desde siempre, parecía haberse ganado su simpatía, su cariño, admiración y con el tiempo su amor.
Archie no podía evitar sentir una atracción por la princesa de Bruce, su padre le ayudo a entender sus sentimientos, con respeto y ayudando a que Bruce lo viera con buenos ojos, porque Archie, no quería tener problemas por lo que la pequeña sentía por él y que sin poder evitarlo había logrado conquistar lo que parecía haber sido su objetivo desde siempre.
- Tranquilo hijo, no te casaras mañana, pero si ella no deja que nadie se te acerque, es porque te ama, y tu al parecer sientes corresponderle, no dejas que Richard hable con ella, no dejas que tus hermanos hagan amistad con ella, eso es reciproco, Bruce estaba preocupado por ti, pero cuando ella tuvo ese accidente, se dio cuenta que ella estaba mejor contigo que con su hermano.
- Gracias Papá, es muy lista y me da pena con ella, me hace enojar y parece poner a prueba todo lo que fabrico o que tengo en mente, me hace temblar y en muchas ocasiones me…
- Tranquilo hijo, llévate a tus hermanas, ellas controlaran la situación, recuerda que Angie era mas posesiva contigo, acércala y que se de un encuentro con ella, Angie con tal de que le prometas que la llevaras a montar, se queda contigo el tiempo que quieras.
- Gracias Papá.
CONTINUARA...
Ahora continuamos con #QuédateEnCasa este fic se subirá conforme a las seguidoras y comentarios,
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Muchas gracias por su paciencia, su espera, por continuar leyendo todas y cada una de mis historias
solo estoy en fanfiction, no escribo en otras secciones por seguridad, no doy permiso para que usen mi trabajo sin mi consentimiento
Y finalizando historias, que mejor con ustedes, sinceramente,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
