Nota de Autora al 02/11/20: Aparentemente, hay un error en fanfiction (el sitio), por lo cual muchos no pudieron ver éste capítulo el día 31/10/20. Muchos otros autores, de distintos fandoms incluso, tienen similares problemas y únicamente es visible las actualizaciones de capítulos en la aplicación de fanfiction.

En cualquier caso, no les recomiendo baja la aplicación, ya que está infestada de anuncios y spamware.

Adicional: En respuesta al usuario/a anónimo "manu", quizá haga un NaruTema, pero sería en mi sección de one-shots. Mucho me temo, sin embargo, actualmente estoy enfocada en A Fairy Tale, ya que quiero terminar éste fic cuanto antes, para poder dedicarle más tiempo a proyectos alternos. No quiero decir "no", ya que a mí también me gustaría hacer un NaruTema (sobretodo si es con lemon lol), pero por desgracia ahora no se me facilita hacerlo, por cuestión de tiempo. Aún así, tomaré en consideración tu opinión y yo espero que cuando tenga algo de tiempo haga un NaruTema.

Gracias por tu comentario, en cualquier caso.

Aclarado ello, que disfruten la lectura, para aquellos que no pudieron leerla el 31/10/20.

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Capítulo XCII: El Sello de la Tierra.

Sasuke, Sakura y el resto ya estaban dentro de la enorme nave donde viajarían al primer punto del universo, donde se resguardaba el sello de la tierra. A diferencia del resto, no había como tal un portal que ubicar, pues estaba localizado en un exoplaneta a quinientos treinta años luz desde Juno, o Kepler-22b para los terrícolas. Además de los guerreros de Terra, también los acompañaron los dragones elementales, aunque más como apoyo que como la línea de combate, junto con un grupo de ninfas clérigas, entre las que se incluían Ino, Kurenai y Shizune. Ellas funcionaban como las comandantes del equipo médico, quienes a su vez estaba dirigidas por Sakura y Kaguya, como líderes de todo el equipo en general.

Sasuke, por su lado, era el líder del equipo de combate, conformado por Tenten, Kakashi, Neji y varios soldados de Juno, fuertemente armados con armamento muy avanzado y armaduras de combate, prácticamente impenetrables, además de que había algunos monjes guerreros, quienes llevaban por capitán a Tenten, caballeros espadachines, capitaneados por Kakashi, algunos seres mágicos como elfos y hadas masculinas, éstos lidereados por Neji.

— Muy bien. Espero que estén listos para despegar — anunció Aino a los tripulantes de la nave tecnológica — Computadora: activa el lente gravitacional óptico — dijo la morena, al panel que tenía al frente.

Lente Gravitacional activado. Esperando instrucciones — respondió la computadora de la nave, dejando asombrados a Ino y a Kurenai, así como a los que aún no entendían muy bien el funcionamiento de la inteligencia artificial.

— ¡Dios...! ¡¿Ésa cosa puede hablar?! — inquirió bobamente la Yamanaka.

Aino negó.

— Para nada. Tan sólo puede obedecer comandos básicos que nosotros les ordenamos. Su inteligencia es limitada y no como la de nosotros, los cyborg — refutó la pelinegra — Son únicamente mecaniloides diseñados para obedecer nuestras instrucciones. Llevan al menos mil millones de años en funcionamiento con nosotros.

— Oh... ya veo — dijo Ino, aunque aún no se creía que había una máquina que pudiese realizar tareas tan complejas.

— Computadora: inicia el despegue — ordenó la presidenta de la república de Juno.

Despegue será iniciado en sesenta segundos. Por favor, abrochen sus cinturones y no se levanten de sus asientos — habló el computador.

Todos tomaron asiento en unas sillas que rodeaban el enorme ventanal de la nave, el cual aún mostraba el planeta Juno, se abrocharon aquel cinturón de seguridad cruzado, diseñado para soportar una aceleración de Planck, en aceleración de la gravedad o Fuerzas G, aunque en sí la nave estabilizaba el interior para que apenas sintieran tirones gravitacionales, pues la nave en la que viajaban aceleraba a una velocidad warp en un orden de milicentillones de veces la velocidad warp estándar.

— Computadora: inicia el vuelo por el espacio exterior — ordenó ahora la morena.

Vuelo por espacio exterior iniciado. La secuencia de lanzamiento comenzará en diez... nueve... ocho... siete... seis... cinco... cuatro... tres... dos... uno...

Apenas terminó de hablar el computador, de inmediato la nave voló a una impresionante velocidad y salió de la exósfera de Juno, de modo que, en cuestión de unos segundos, se mostró el espacio exterior, con el sistema planetario de Kepler-22 y la Esfera de Dyson que cubría a la estrella más idéntica al sol en todo el universo Prime. A excepción de Sasuke, Sakura, Kaguya, Aino y los soldados de Juno, todos se quedaron maravillados al ver el espacio exterior, sobretodo la Esfera de Dyson que se mostraba elegantemente alrededor de la estrella de tipo espectral G5V. Era un espectáculo maravilloso de estrellas a la distancia, algunos cometas, planetas enormes y numerosos eventos meteorológicos.

Justo ahora, los terrícolas se daban cuenta de la magnificencia de la creación. Un universo no creado por dioses, sino un accidente de una singularidad que resultó en una auténtica obra maestra, una obra de arte celestial. Prime apenas era un diminuto punto en un multiverso infinito, en constante expansión, y aún así resultaba ser tan maravilloso e interminable. Era lo más cercano a la perfección que conocían Terra y Juno. Era una auténtica maravilla que ningún dios podría haber creado, ni siquiera el gran arquitecto del universo.

— Dios... es hermoso... — musitó anonadada Karin, viendo una preciosa nebulosa rosa, llamada Nebulosa de la Guerra y la Paz, por la comunidad científica — Jamás pensé que el espacio exterior fuera tan precioso...

— Sí... dan ganas de salir a apreciarlo mejor... — apoyó Tenten, sonriendo maravillada por el impresionante espectáculo del espacio a su alrededor.

— Aquello sería una terrible idea — dijo Sakura, mirando la Esfera de Dyson que cubría al astro del sistema Kepler-22, para luego ver a las chicas — La temperatura del espacio exterior es de aproximadamente tres grados Kelvin, lo que es lo mismo que menos doscientos setenta grados centígrados. Además, la presión atmosférica del espacio exterior es de aproximadamente 1.322 x 10^-11 Pascales, por lo que la sangre en sus cuerpos bulliría de inmediato, causándoles muerte en cuestión de segundos.

— Éso sin mencionar que estarían expuestos a niveles de radiación ionizante muy peligrosos — agregó Aino, recibiendo el apoyo de Sakura con un asentimiento — Recibirían al menos un millón de grays en pura radiación. Creo que está de más decir que no hay nada de oxígeno en el espacio exterior.

Tanto Tenten, como Karin y Naruto se quedaron con los ojos abiertos como platos. ¿Realmente era tan peligroso el espacio exterior, siendo tan bello a la vez? Resultaba difícil creer que así fuese. Era un espectáculo tan bello y a la vez tan intimidante.

— De acuerdo. Prepárense para viajar a velocidad warp — indicó la presidenta de Juno — Computadora: inicia la aceleración warp 1000 — ordenó a la computadora — Destino: sistema estelar HR 2562; planeta HR 2562b.

Warp 1000 iniciado. Destino: exoplaneta HR 2562b. Manténganse en sus asientos, por favor.

Apenas terminó de hablar la computadora de la nave, de inmediato se rodeó de un campo electromagnético, hecho de plasma y en tonalidad azulado, y se escuchó el sonido como de un motor, aunque a muy altas frecuencias. En un instante, la nave viajó a una velocidad simplemente absurda, miles de millones de veces la velocidad de la luz, de modo que lo único que se veía alrededor era cómo pasaba la luz a una velocidad simplemente atónita, como si se trataran de rayos láser. Todos sintieron el fuerte tirón gravitacional, aunque la mayoría fue amortiguado por la enorme nave espacial y su poderoso campo magnético.

En apenas un segundo, la nave llegó a su destino, dejando a casi todos anonadados, exceptuando a Aino, sus hombres y Sasuke, al último quien no le podía importar un carajo, mientras que la máquina fuese eficiente. En un instante, la nave también realizó su frenado, que lo hizo con una aceleración de Planck negativa, reduciendo progresivamente la velocidad, aunque fue extremadamente rápido para los terrícolas. Una vez que se acercó al enorme exoplaneta, un super-Júpiter con al menos treinta veces su masa y varias veces su diámetro, la nave se mantuvo en órbita alrededor del planeta.

— Bien, ya llegamos a nuestro destino — anunció redundante Aino — Prepárense a descender — agregó — Computadora: activa el aterrizaje en el ecuador.

Aterrizaje iniciado. Destino: ecuador de HR 2562b. Se descenderá, usando el frenato por atmósfera.

Velozmente, la enorme nave espacial descendió a la velocidad de la luz, casi dando la impresión de que iba a colisionar contra el enorme y violento planeta. Desde donde estaban, todos podían ver que el exoplaneta era azotado por un agresivo movimiento telúrico que destrozaba constantemente el terreno, completamente baldío. El cielo del exoplaneta lucía en una tonalidad grisácea, seguramente de la mezcla de dióxido de carbono con oxígeno y otros gases relativamente pesados.

Justo antes de impactar contra la superficie, la nave se detuvo apenas a unos metros del suelo y descendió suavemente, en una zona del territorio relativamente estable, apenas agitándose un poco con el poderoso sismo que azotaba al exoplaneta, mas no al grado de derrumbar objetos. Aino y sus hombres se retiraron los cinturones de seguridad, por lo que Sasuke y el resto hicieron lo mismo con los suyos. Tras levantarse, se sentían un poco más pesados de lo normal, aunque aquello no fue un problema para Sasuke, Tenten, Kakashi, Naruto o Neji, al tener fuerza por encima del promedio humano máximo. Para las hadas y para Karin, sin embargo, era otra historia, ya que se sentían sumamente pesadas. El peor caso era en Sakura, al ser la más débil, físicamente hablando, de todo el grupo.

— Vaya... llegamos en tan sólo unos instantes — dijo Tenten, estirándose un poco los músculos y acostumbrándose al incremento de la gravedad.

— Por supuesto. Estamos viajando en la nave Ilumina XT Turbo. Puede viajar hasta un milicentillón de veces la velocidad de la luz, elevado a la googolecettaplex. En tan sólo unos instantes, podemos estar en el horizonte cosmológico de luz — describió Aino, activando un botón en el brazalete tecnológico que poseía — Además de todo, mantiene condiciones de presión, gravedad y densidad similares a las de Terra y Juno. Incluso repele las exteriores en un noventa y nueve punto nueve progresivo por ciento, al grado de que apenas y se percibe diferencia en el computador.

— Hmm... supongo que por éso nos sentimos ligeramente más pesados, ¿huh? — dedujo Karin, igualmente estirando sus brazos y piernas.

— En efecto. Si me permiten, haré un análisis de la composición atmosférica, sólo en caso de que haya componentes tóxicos en el aire — pidió la morena, de nuevo dirigiéndose al panel de la nave — Computadora: inicia el análisis de composición atmosférica.

Análisis iniciado — contestó el computador — Composición atmosférica: nitrógeno en un ochenta por ciento, oxígeno al quince por ciento, dióxido de carbono en un tres punto nueve por ciento, uno por ciento vapor de agua y trazas de otros gases pesados — anunció la máquina — Estado de habitabilidad del planeta: habitable por un período de tiempo limitado para organismos biológicos, dependientes de oxígeno. Tiempo límite de exposición a los elevados niveles de dióxido de carbono: cuatro horas, sin equipo adicional. Riesgo de intoxicación de mantenerse por tiempo prolongado.

— Bien, pues parece que tenemos aproximadamente unas cuatro horas antes de sufrir síntomas relacionados al envenenamiento por dióxido de carbono — corroboró Aino, aunque con algo de redundancia — Lo recomendable es que lleven inhaladores de oxígeno, tan sólo en caso de que lleguen a permanecer más tiempo.

— Muy bien. Entonces Tenten y yo iremos a HR 2562b y obtendremos el sello de la tierra — anunció Kakashi, amarrándose correctamente su enorme espada zweihänder a la espalda — Vamos, Tenten. Tenemos trabajo que hacer.

— Por supuesto, Sir Kakashi — contestó la morena, también amarrándose a la cintura su miaodao.

No obstante, Sasuke se acercó a la puerta de salida de la cabina de mando, sin evitar sentir curiosidad por conocer otro planeta. Aparte de todo, seguramente él sería el único que podría explorar con libertad aquel planeta, debido a la brutal gravedad.

— Cambio de planes — interrumpió Sasuke al paladín y a la monja — Iremos todos, excepto los junonianos — ordenó el moreno, sorprendiendo un poco a todos, Sakura incluida.

— ¿Eh? Creí que sería mejor que nos dividiéramos en grupos de dos — argumentó Tenten, mirando al apuesto azabache con barba — Ya sabes... para acelerar el proceso de recolección de los sellos de Prime...

El Uchiha negó.

— No tiene caso, si es que vamos a estar esperando que Aino nos recoja a todos en cada extremo del cosmos — remarcó el Uchiha — Además, necesito saber cómo son los dichosos sellos elementales del universo.

— A decir verdad... yo también tengo curiosidad de saber cómo son los sellos y de conocer cada extremo del universo — apoyó Sakura, quien levitaba con sus alas y un pequeño campo electromagnético alrededor de ella, mediante el cual aislaba la tremenda gravedad del planeta.

— Todos lo tenemos, de hecho — secundó ahora Karin — No siempre tenemos oportunidad de viajar a través del universo y explorar exoplanetas y cúmulos galácticos, ¿cierto?

— Pues, yo no tengo ningún inconveniente — aseguró Kakashi, encogiendo levemente los hombros — Si tanto desean explorar el planeta, por mí está bien.

— De acuerdo, entonces. Nosotros nos mantendremos en el interior de la nave y haremos un reconocimiento especial, vía análisis de computadora — comentó Aino, sentándose frente al panel de navegación — Les mantendremos al tanto de potenciales amenazas ambientales.

En el cristal que era el enorme espejo que daba la imagen del planeta más masivo del universo, pronto apareció unos diagramas de coordenadas del planeta. Aino pulsó varias veces en el teclado, de modo que aparecieron numerosos análisis y diagramas del exoplaneta.

— Perfecto. Les abriré la compuerta trasera para que puedan explorar libremente HR 2562b. Supongo que llevarán a aquellos enormes dragones con ustedes, ¿cierto? — refirió la presidenta de Juno, sin esperar una respuesta de parte de los terrícolas — Muy bien. Ya solamente necesitan ir a la parte posterior de la nave y abrir manualmente el compartimento. El resto ya depende de ustedes.

— Muchas gracias, Aino-san — dijo Sakura, con una leve reverencia, mientras que la morena levantó su pulgar y sonrió.

— De acuerdo. Muévanse todos — ordenó Sasuke, tomando de la mano a su Sakura y comenzando a caminar a la parte trasera de la nave, aunque Sakura levitaba unos centímetros por encima del suelo.

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La enorme compuerta de la nave se abrió y cuatro enormes reptiles alados, conocidos como los cuatro dragones elementales de Terra, salieron volando. Eventualmente, se dividieron todos en grupos de dos: Sasuke y Sakura volaban en Ignis. Naruto y Karin en Ray. Neji y Tenten en Edaphos, entretanto que Kaguya y Kakashi viajaban en Leviathan. Prácticamente como siempre viajaban en aquellas legendarias bestias. Los cuatro dragones mantuvieron una altura de aproximadamente un kilómetro de la superficie, pues querían disminuir un poco al menos el pesado efecto de la gravedad que complicaba todo a los terrícolas.

Quien más sentía el terrible efecto de la gravedad era Tenten, porque incluso Kaguya y Sakura usaban sus auras, más concretamente un poderoso campo magnético que crearon con sus auras, para aislar el tremendo efecto de la gravedad. Neji igualmente usaba su aura para repeler el efecto de la tremenda gravedad de 980.7 m/s^2, cien veces la gravedad de Terra, para ser exactos. Incluso Karin usaba su modo Daemon Force para controlar el brutal efecto de la gravedad. Naruto, Kakashi y Sasuke no tenían mayor problema, especialmente el último, porque su fuerza sobrehumana les permitía moverse con absoluta facilidad.

Tenten estaba de rodillas y palmas sobre el lomo de Edaphos, tratando de soportar el monstruoso efecto de la gravedad. Incluso se le complicaba un poco el respirar, pues la presión atmosférica y la densidad del aire también eran elevadas, aunque no tanto como la gravedad a la que estaba siendo sometida. Como no estaba totalmente acostumbrada a ello, se le complicaba enormemente el mantenerse en pie.

— Ugh... Dios... — masculló Tenten, haciendo un esfuerzo por levantarse — Creo que debí haberme puesto uno de ésos trajes que dijo Aino...

— Lo peor de todo es que, de acuerdo a lo que nos dijo la señorita Aino, la gravedad se incrementa al menos diez veces a nivel del suelo — remarcó Neji, apenas pudiendo contener con su aura el poderoso efecto de la gravedad — ¿Segura que estarás bien, Tenten?

La castaña hizo un esfuerzo para levantarse y asintió.

— Sí, descuida... Tan sólo es porque no estoy acostumbrada — argumentó la castaña, finalmente incorporada.

— Entiendo.

Ignis y el resto de los dragones siguieron volando por encima de la tropósfera del planeta, buscando algún indicio de dónde comenzar a buscar en el enorme exoplaneta, el más masivo en todo el universo. Durante el viaje por el aire, todos se podían percatar de que la temperatura fluctuaba constantemente, incluso desplomándose ocasionalmente por debajo de los cero grados centígrados. Había una relativamente moderada precipitación de lluvia un poco ácida, aunque parecía que no causaría daños mayores, exceptuando en los metales oxidables.

A la orden de Sasuke, Ignis descendió junto con el resto de los dragones, apenas por debajo de las nubes. Había algunos extraños seres en el suelo, básicamente formas de vida biológica exóticas que evolucionaron para adaptarse lo mejor posible al planeta con condiciones extremas. Debido a las elevadas cantidades de óxido metálico en el ambiente, el cielo estaba coloreado de una tonalidad rojiza, similar al cielo del planeta Marte. Apenas los chicos respiraron el aire de la atmósfera de HR 2562b, les irritaba un poco la garganta, además de que había un extraño olor a humo, como si se quemara petróleo. Seguramente bajo el planeta había reservas de petróleo interminables.

— Desciende un poco más, a una altura de cien metros por encima de la geósfera — ordenó Sasuke a su "mascota".

Como quieras — contestó el legendario dragón del fuego — Tan sólo espero que aquellas bestias no nos quieran dar una cálida bienvenida.

— SI lo hacen, voy a reducir éste condenado planeta a polvo cósmico — sentenció el azabache, tronándose los dedos.

Sakura, en cambio, levitó hacia su amado y negó.

— ¡No, Sasuke-kun! ¡Todas las formas de vida tienen derecho a vivir! ¡No puedes pretender solucionarlo todo con el uso de la violencia física! — le regañó la princesa ninfa — Si llegan a atacarnos, simplemente los paralizaré con un conjuro. No es necesario el matarlos a todos. También son seres vivos, Sasuke-kun.

El moreno rodó los ojos. A veces, le molestaba el pacifismo radical de Sakura. Sin embargo, sabía que de nada servía discutir con ella. Siempre se salía con la suya.

— Como sea. Espero que éso te funcione cuando tengas los dientes de un monstruo sobre tu cabeza — se burló el azabache, mirando de nuevo al frente, al colocar su bota derecha sobre la cabeza de Ignis — ¿Ves algún objeto extraño a la deriva? — le preguntó a la ninfa.

Sakura miró al frente y activó su espectro visible aumentado, al cambiar la tonalidad de sus írises a un color rosa pálido, con lo cual escaneó el sitio. Sakura notó algunas fumarolas de radiación gamma, a muy altas temperaturas, además de la presencia de numerosos gases ligeramente tóxicos, aunque no al grado de causar daños mayores, si acaso mareos y nauseas. Sakura igualmente notó bajo el subsuelo enormes cantidades de lava, petróleo y agua a muy altas temperaturas, incluso a niveles exageradamente elevados y que serían imposibles bajo condiciones de una atmósfera, equivalente a un bar.

Sakura entonces notó una extraña estructura bajo casi un kilómetro de la superficie, justo debajo del centro del planeta, hablando en latitud, no en altitud por supuesto. Era una especie de castillo hecho con lo que parecía ser carbino, extremadamente sólido y de una tonalidad grisácea.

— Creo que hallé algo — anunció Sakura, mirando con sus ojos caleidoscópicos la estructura — Parece como si se tratase de un antiguo templo. ¿Tal vez ahí se encuentra el sello de la tierra?

— ¿En qué posición, exactamente? — preguntó Sasuke, mirando en la misma dirección que Sakura, pese a que jamás podría ver como lo hacía su pequeña novia.

— En las coordenadas 0°X y 0°Y, por supuesto — contestó la ninfa, apuntando con su pequeño dedo de la mano izquierda hacia un punto lejano — Es justo en el centro exacto de HR 2562b, a un kilómetro por debajo de la superficie. Necesitamos descender por aquella montaña, o mejor dicho volcán.

— Ya veo. Muy bien, pues entonces vuela hacia aquellas coordenadas, Ignis — ordenó Sasuke a su mascota.

Ignis asintió levemente y voló a toda velocidad hacia aquel punto, entretanto que el resto de los dragones siguieron a su líder. Justo cuando estaban a medio aire, de pronto Sasuke y Sakura escucharon un sonido en una extraña orejera que les entregó Aino, justo antes de partir, como a todos los demás.

Uchiha-san... Sakura-hime... ¿me escuchan todos, chicos? — preguntó Aino, a través del comunicador portátil que les entregó antes de salir de la nave.

— ¿Eh? ¿Aino-san? — dijo la princesa de las hadas, sorprendida de escuchar electrónicamente la voz de la morena, a través del auricular.

En efecto, soy yo, princesa Cerezo. Les estoy hablando a través del radio-comunicador — contestó la presidenta de Juno — He hecho un análisis de la zona y hallé que el movimiento telúrico es extremadamente fuerte en los alrededores. No obstante, extrañamente en el epicentro, donde se genera el sismo, es relativamente calmado. Tal parece que el sismo está siendo provocado por erupciones constantes de un enorme volcán al menos un millón de veces más grande que Olympus Mons, el volcán más grande que ustedes conocen en el sistema solar.

— Entonces, debe estar en constante erupción volcánica, ¿cierto? — dedujo Sakura, mirando un enorme montículo a lo lejos.

En efecto. A pesar de ser un volcán de tipo caldera, conocidos por tener erupciones relativamente benignas, debido a que su cámara magmática está conectada directamente con el núcleo de HR 2562b, las erupciones constantes causan sismos de una intensidad por encima de la magnitud veinte, en la escala sismológica. De hecho, la energía liberada es casi idéntica a la de un impacto de un meteoro en el planeta, cada hora aproximadamente — comunicó la morena, a través de los dispositivos que poseían cada uno — En el epicentro, sin embargo, parece mantenerse relativamente estable, apenas sacudiendo con una fuerza de cinco grados en la escala sismológica. Por ello es que existe una estructura similar a un templo a aproximadamente un kilómetro debajo de la superficie.

— Sí, puedo verlo a la perfección — remarcó la princesa de las hadas — Es un templo con la forma de un castillo medieval, aproximadamente del año tres mil antes de la era común, en Terra por supuesto — confirmó.

Hmm... antes de la era común, ¿huh? Éso quiere decir que la primera civilización mayor de Terra es relativamente temprana — calculó la morena — En todo caso, de acuerdo a los análisis de carbono catorce en la superficie de la geósfera, aquel templo debe tener al menos trece mil millones de años de existencia. El universo tiene cerca de trece mil ochocientos millones de años, de acuerdo a la distancia de viaje de la luz desde la Vía Láctea, nuestra galaxia, hasta el horizonte cosmológico de luz.

— Entonces, aquello quiere decir que había otra civilización en éste planeta, mucho antes de que lo hubiese incluso en Juno — señaló Kaguya, también hablando a través del comunicador electrónico que le entregó Aino — ¿Cómo es que formas de vida pudieron evolucionar en tan sólo ochocientos millones de años? En Terra, la aparición de las primeras formas de vida unicelulares se dio aproximadamente hace tres mil quinientos millones de años, después del Aeón Hádico, durante el Aeón Arcaico.

Lo sé. Incluso para nosotros los junonianos nos es insólito, pues nosotros apenas evolucionamos al tipo Kardashev I, hace diez mil millones de años. Durante el período en que las primeras vidas multicelulares en Terra aparecieron, nosotros también eramos formas de vida relativamente primitivas, donde apenas construíamos civilizaciones complejas.

— Aquello únicamente nos confirma que quienes alguna vez habitaron éste planeta, no eran seres mortales comunes como nosotros — dijo Kakashi, igualmente explorando el sitio, mientras estaba en la cabeza de Edaphos — Seguramente se trataban de divinidades o entes que están muy por encima incluso de los Homo Fata.

Puede ser. Sinceramente hablando, ni siquiera tenemos una prueba fidedigna de que Deus Ex Lux existió como una entidad con consciencia — replicó la morena, todo a través del comunicador — Para nosotros, hablar de un dios como tal es como tratar de deducir cómo es que morirá el Multiverso. Recuerden que todos nosotros no somos parte de un diseño inteligente, por mucho que los creacionistas de la religión judeo-cristiana lo quieran exponer. Todos nosotros somos tan sólo una casualidad, porque el omniverso seguirá evolucionando por una infinidad de aeones cosmológicos, sin que exista alguna vez evidencia de que nosotros existimos.

— Por supuesto. Es ridículo pensar que nosotros fuimos diseñados con un propósito en Terra. Sería realmente absurdo el siquiera imaginar que todo un universo haya sido creado con el puro propósito de que nosotros los terrícolas, o incluso los junonianos, tuviesen una vida en un extremadamente corto intervalo de tiempo, en el rango temporal de las décadas cosmológicas — apoyó Sasuke, quien de todos era quizá el ateo más radical — Me sorprende incluso que haya gente que crea en la religión, cuando todo apunta a que la religión judeo-cristiana está basada en muchas otras obras mitológicas, sobretodo la greco-romana.

Es precisamente aquello lo que inhibió a Terra evolucionar al nivel Kardashev Tipo I. Éso y la avaricia de dinero y bienes materiales — comentó Aino, adicional a la opinión de Sasuke, mientras que el Uchiha se encogía de hombros — En cualquier caso, teniendo en cuenta de que se trata de uno de los tantos sellos del cosmos que abren el portal al multiverso, al menos podemos tener la certeza de que se tratan de formas de vida muy avanzada, incluso superior a nosotros los cyborg, por el simple hecho de que crearon dichos sellos, mucho antes de que siquiera existiesen formas de vida unicelular en el cosmos.

— Seguramente aquellos templos fueron creados por los Primordial — musitó Sakura, pero fue perfectamente audible por todos los presentes, debido a que todos tenían un auricular similar al que llevaba Sakura.

— ¿Los Primordial? — repitió Naruto, realmente ignorante sobre mitología — ¿De qué hablas, rosita fresita?

Antes de que Sasuke insultara al rubio, Sakura contestó.

— Los Primordial son, de acuerdo a la mitología de la Atlantis, los primeros entes que nacieron del vacío del multiverso. Se tratan de los primeros dioses nacidos directamente de la entropía, cuando el cosmos se expandió por primera vez en el Big Bang — inició su explicación la princesa de las hadas — Dicho de otro modo, son seres nacidos a partir de la Gran Explosión. Existen numerosos conceptos como agujeros negros primordiales, galaxias primordiales, incluso planetas primordiales, todo basado en el concepto de los Primordials. Se supone que en aquella expansión del universo, desde una singularidad espaciotemporal, también nacieron seis deidades mayores, entre ellas Lady Gaia, la primordial y madre de la vida terrestre. A ella le siguieron Tartarus, el primordial del inframundo; Eros, el primordial del amor y el erotismo; Erebus, el primordial de la oscuridad; Hemera, la primordial de la luz y la mañana, junto con su hermana, Nyx, la primordial de la noche.

Aquello coincide más con el concepto de la bariogénesis y la creación de las leyes de la física durante la época de Planck — rebatió Aino — De hecho, toda la mitología y la religión está, irónicamente, más basado en la ciencia y la evolución del universo de lo que los dogmáticos religiosos quieren aceptar.

— Por supuesto. La evolución del Universo es un hecho comprobable, mientras que la mitología se mantiene en meros relatos fantásticos — secundó Kaguya — En éste caso, sin embargo, hay todo motivo para creer que realmente existió alguna vez una entidad superior, de niveles de poder infinity, quien alguna vez vivió en éste planeta. Seguramente en cada uno de los puntos extremos del universo igualmente existen templos o santuarios similares al que tiene éste planeta.

Volviendo al punto anterior, es muy probable de que el sello de la tierra esté custodiado fuertemente por guardianes, así que será mejor que estén preparados para el peor escenario — advirtió la morena, desde la nave que viajaba apenas detrás de los cuatro dragones enormes — Enviaremos algunos refuerzos con ustedes, solamente en caso de que lleguen a confrontar a varios enemigos al mismo tiempo.

— Preferiría que se mantuvieran al margen de todo. No sabemos si nos enfrentaremos a Chaos y no puedo tolerar más muertes por imprudencia nuestra — repeló la hada de cerezos, finalmente desactivando el caleidoscopio en sus ojos.

Descuide, Lady Sakura. Si veo que mis hombres están en riesgo de muerte, o si el enemigo es abrumadoramente poderoso, los transportaré en un instante de vuelta a la nave espacial — prometió la presidenta de la república de Juno — Tan sólo quiero que hagan un reconocimiento especial de HR 2562b y que creen un perímetro de seguridad alrededor del templo.

— Bien. De ser así, acepto entonces tu oferta, Aino — se resignó Sakura.

De todos modos, la ninfa podría crear un agujero de gusano por el cual devuelva a los soldados de Juno a salvo a Kepler-22b. Incluso el devolverlos a la nave era extremadamente riesgoso, si es que Chaos se manifestaba en el sitio.

Muy bien. Los soldados serán desplegados en cuanto lleguemos al templo del sello de la tierra — anunció la pelinegra por el conmutador.

— Ok — finalizó Sakura.

— Vuela a toda velocidad, Ignis. No pienso dejar que ése bastardo de Chaos esté causando más estragos. En cuanto terminemos con los sellos elementales, iré por ése maldito y lo mataré — sentenció Sasuke.

El dragón simplemente asintió y viajó a toda velocidad, junto con el resto de los dragones, a las coordenadas inicialmente indicadas por Sakura, justo al centro geográfico de HR 2562b. En cuestión de algunos minutos, finalmente llegaron al epicentro de aquel poderoso sismo que sacudía a todo el planeta. Era de esperarse que en el epicentro el temblor fuese peor, pero en realidad era mucho menor en comparación con el resto del planeta. Lo que sí había incrementado drásticamente era la gravedad en el sitio, pues ahora era, como lo había predecido Aino, mil veces más fuerte que la de Terra y Juno.

Los dragones aterrizaron suavemente en el centro del exoplaneta más masivo de todo el universo, con treinta masas de Júpiter, y de inmediato sintieron en tremendo efecto de la gravedad, excepto por el hecho de que ellos eran extremadamente fuertes y no fueron afectados como tal por aquella enorme gravedad. Sasuke y el resto descendieron al suelo, de un salto, excepto por Sakura y Kaguya, quienes descendieron aleteando sus alas de mariposa y ángel, respectivamente, y usando igualmente su aura para anular el efecto de la brutal gravedad del planeta.

Quien sí tuvo un poco de complicaciones con la monstruosa gravedad del planeta fue Tenten, quien no tenía habilidades mágicas o de aura que le ayudaran a aislar la monstruosa gravedad de HR 2562b. La monja de hecho cayó al suelo de rodillas y palmas, resquebrajando el suelo enormemente, aunque no a un diámetro muy amplio ni abriendo un cráter como tal, pero sí dañándolo un poco, al tener ella ahora un peso de cincuenta toneladas, con aquella gravedad mil veces más pesada que la de Terra.

— Diablos... es peor de lo que imaginé... — masculló la monja, haciendo un esfuerzo para incorporarse.

— ¿Segura que estás bien, Tenten? — preguntó preocupado Neji, ayudando a la monja a incorporarse.

La chica se sonrojó un poco por el tacto de las manos de su compañero en su cuerpo, pues siempre le traía a la memoria el que varias veces hicieron el amor, pero la pelicastaña sacudió la cabeza un poco y después asintió.

— Sí, descuida. Tan sólo me tomó por sorpresa la tremenda gravedad — aseguró la castaña, sonriéndole genuinamente al chico — Verás que en unos segundos me acostumbro por completo, Neji.

El Hyūga asintió y después tomó la mejilla izquierda de la pelichocolate. El chico de orbes de luna se acercó al rostro de Tenten y le dio un suave beso en los labios, poco profundo y apenas de unos segundos de duración. La pelicastaña abrió los ojos como platos y apenas pudo corresponder tímidamente al beso, además de que apartó las traviesas manos de Neji de sus increíbles piernas que nada tenían que envidiar a las de una modelo.

— Neji... Dios... ¿qué haces? — musitó nerviosa Tenten, al saber que habían testigos presentes.

Por suerte, nadie se dio cuenta de nada.

— Lo siento. No puedo evitarlo, al ver tus carnosos y perfectos labios — contestó también por lo bajo, sonriendo sensual y poniendo nerviosa a la alta chica — No sabes las ganas que tengo de hacerte el amor en éste preciso instante... — agregó, dándole otro corto beso en los labios.

Tenten, sin embargo, lo apartó de inmediato, alejando al mismo tiempo su rostro.

— Neji-kun... por favor... — murmulló nerviosa Tenten.

— ¿Pasa algo, chicos? —preguntó Sakura, un poco intrigada.

— ¿Eh? ¡No, nada! ¡Hyūga me estaba ayudando a incorporarme! — se excusó la ojichocolate, finalmente poniéndose de pie con la "ayuda" de Neji, aunque ambos fingieron.

— Ah... entiendo... — dijo Sakura, aún con una ceja enarcada — Si lo prefieres, Tenten-san, puedo crear una trampa iónica alrededor de tu cuerpo, para aislar el efecto de la gravedad de tu cuerpo.

Tenten se negó, aunque lo hizo amablemente.

— No, estoy bien, Sakura. Si lo haces, jamás me podré acostumbrar a la gravedad y seré enteramente dependiente de tus poderes — argumentó la shaolin — Me gusta valerme por mí misma y ser lo suficientemente fuerte para luchar por los míos.

— Uh... de acuerdo... — apoyó algo extrañada la ninfa, igualmente poco convencida, mas no desafiante — En fin, démonos prisa o Chaos seguirá destruyendo el cosmos.

Tenten y Neji asintieron, siguiendo a Sakura, quien levitaba unos centímetros por encima del suelo, a comparación de Kaguya que caminaba normalmente, aunque rodeada de su aura. El resto parecía no muy afectados por la gravedad, pues Karin usaba su modo Daemon Force, aunque muy limitado, para estabilizar la gravedad alrededor de su cuerpo. Naruto usaba su fuerza natural, tal y como Kakashi y Sasuke lo hacían. Especialmente, Sasuke no parecía en lo más mínimo afectado, pues su fuerza infinita, transinfinita en realidad, le permitía moverse libremente incluso dentro de un agujero negro.

Sakura levitó hasta la altura de Sasuke y le tomó de la mano. El moreno volteó a ver a su pequeña novia, quien estaba casi a la altura de él, gracias a que levitaba varios centímetros por encima del suelo, y enarcó una ceja.

— ¿Qué pasa, Sasuke-kun? — inquirió Sakura, sonriendo levemente.

— Es que... es raro que me tomes de la mano, cuando estás levitando — refirió el moreno — Siento como si estuviese guiando a un fantasma o algo similar.

Sakura rió dulcemente y besó a su novio en los labios. Ya prácticamente nadie decía nada de los ademanes cariñosos de Sakura para con su amado Sasuke-kun, sobretodo porque en realidad Sakura tenía dieciocho años cronológicos. Algunos dirían que Sasuke era un condenado suertudo al tener a una loli legal, con la cual podía mostrarse cariñoso, al menos en privado, y a la cual le podía hacer el amor en la intimidad. Otros simplemente compadecían a Sasuke por tener que soportar el estigma de amar a una niña de once años, casi doce, entretanto que otros demonizaban a Sasuke como un pedófilo enfermo. Lo cierto es que Sasuke no veía a una niña de once años, sino a la Sakura de la cual siempre estuvo enamorado.

— Bueno... si te consuela, no soy humana, pero al menos no soy un alma en pena — bromeó Sakura, levitando a la misma velocidad a la que Sasuke caminaba.

— Hey, Uchiha — le habló de repente Naruto.

— ¿Qué quieres, Uzumaki? — contestó el azabache, sin mirar al rubio.

— ¿Siquiera tienes idea de cómo es el dichoso sello de la tierra? — inquirió el rubio, caminando al lado de su pelirroja — Mejor aún, ¿qué te hace pensar que Chaos no estuvo aquí antes que nosotros? Bien ya pudo haber obtenido los seis sellos del cosmos, mientras que tú te estabas cogiendo a tu loli.

— ¡No seas vulgar, Naruto! — le regañó Karin al chico, dándole un ligero puñetazo en el hombro izquierdo, haciendo que el chico soltara un quejido.

Sakura entrecerró su mirada y miró con dureza al rubio, a quien ni le importó la mirada molesta de la pelirrosa. Sasuke, por su lado, encogió los hombros y por fin volteó a ver al altanero y patán príncipe de los Uzumaki.

— ¿Tienes alguna mejor idea? — espetó Sasuke, aunque tal parecía que aquel era su tono de voz natural — Si nos quedamos en Kepler-22b, lo más probable es que aquel bastardo abra el portal espacio/tiempo al multiverso. Al menos tenemos que intentarlo.

— Ése es precisamente el problema, Uchiha — repeló el rubio — Chaos bien ya podría tener en su potestad los seis sellos de Prime, o quizá ya hasta traspasó la barrera del tiempo/espacio para viajar hasta el multiverso.

Éso es improbable — se adelantó Aino, comunicándose a través de los radiotransmisores que les entregó al principio — De haber conseguido los cinco sellos que son en realidad, pues el Vacío KBC cuenta como uno por separado, habría sucedido un cataclismo que habría expandido un agujero blanco por un área de al menos un teraparsec de puro radio. Debido a que se crea una singularidad espacio/tiempo en el cosmos, se curvaría la fábrica de Prime a niveles considerables, posiblemente arrastrando a la Vía Láctea junto con el agujero negro ultramasivo en el Supervacío KBC. Lo habríamos notado de inmediato por las puras ondas gravitacionales que habría enviado la tremenda ola de marea del agujero negro que se crearía en KBC. Un agujero negro del tamaño del Supervacío KBC puede devastar la Gran Muralla de Hercules-Corona Borealis en su totalidad, con poderosas olas de marea.

— Tiene sentido — secundó Sakura — De todos modos, el Supervacío KBC es el más grande del universo Prime, porque un enorme agujero negro es el que mantiene el área relativamente limpia de objetos cósmicos. Se supone que una poderosa onda de choque, en una extremadamente baja frecuencia pero a presión de Planck, devasta toda clase de materia y energía que está dentro de su alcance. Nuestra galaxia únicamente se mantiene estable gracias a Sagittarius A, el cual también es un agujero negro supermasivo con una masa de aproximadamente cuatro millones de masas solares.

En efecto. El Grupo Local y el Supercúmulo Laniakea pueden mantenerse dentro del supervacío, porque los mismos agujeros negros de las galaxias y del Complejo de Supercúmulos de Piscis-Cetus, o Gran Muralla Local, mantienen unidos a todas las galaxias que lo componen. Recordemos que, mientras más pequeño es un agujero negro, más expuesto está el horizonte interno del mismo. Un agujero negro ultramasivo tiene dos horizontes. Uno donde la gravedad es tan fuerte que ni la luz puede escapar. Mas sin en cambio, la gravedad es más uniforme y permite relativa estabilidad de la materia y energía, mientras que en el horizonte interno toda materia y energía es descompuesta en partículas subatómicas y energía.

— Es lógico. Un agujero negro con la masa del que tiene en el centro el Supervacío KBC debe tener un horizonte interno muy amplio, pero aún así lo suficientemente compacto como para únicamente mantener relativamente despejada la zona, a un diámetro del dos mil millones de años luz — apoyó Kaguya, descendiendo de un leve salto a un desnivel a unos cinco metros por debajo de la geósfera — Lo que me sorprende es que aquel agujero negro es el que mantiene la conexión entre el multiverso y nuestro universo. Claro que ningún ser vivo regular podría acceder a él, pero es extremadamente imprudencial que esté disponible para alguien como Chaos.

— Entonces tenemos que asegurarnos de que ése maldito no pueda acceder al multiverso — dijo el azabache, destruyendo una enorme estructura de roca con un puñetazo — Yo mismo me encargaré de matarlo y de resguardar los sellos del cosmos.

Al destruir aquella enorme roca, Sasuke reveló una colosal cueva que parecía no tener fin, aunque seguramente aquella caverna era la que daba al Templo del Sello de la Tierra, pues eran exactamente las coordenadas que Sakura les dio. Kaguya igualmente se paró al lado de Sasuke y examinó aquella enorme zanja que parecía interminable. No había ni aún una sola luz que emanara del interior, debido a lo profundo de la zanja, por lo que Kaguya tuvo que reajustar su espectro visible a la longitud de onda de la radiación de ondas de radio largas, para por fin poder ver un diminuto punto al fondo.

— Creo que ése es el templo que estamos buscando — anunció Kaguya, al apuntar a un objeto que para Sasuke era imperceptible.

— ¿De verdad? No puedo ver nada — contestó el moreno.

Kaguya tomó del antebrazo de su ahijado y le infundió algo de su aura. Con ello, la aparentemente inexistente pupila de Sasuke se expandió y por fin pudo ver un diminuto objeto a lo profundo, en una tonalidad en negativo, debido al aura de la reina del extinto reino de Wintersun. Sakura igualmente fue infundida por el aura de su madre, al estar aún anclada al brazo de su querido Sasu-chan, y vio con perfección el punto diminuto a un kilómetro de profundidad.

— Parece como si estuviese hecho de carbino — comentó Sakura, aumentando su agudeza visual para poderlo ver más a detalle la estructura de tonalidad carbón, aunque seguramente aquello se debía a "contaminantes" — ¿Quién habrá creado aquel templo? Es como si invitara a alguien a explorarlo?

— Ni idea. Lo más sorprendente es cómo es que lograron sintetizar el carbono para transformarlo en carbino — mencionó Kaguya, entrecerrando su mirada para enfocar el objeto al fondo.

— Tengo entendido que el carbino no es posible obtenerlo por procesos naturales en el medio ambiente, ¿cierto? — preguntó Sasuke, aunque era más una afirmación que una pregunta.

Ambas hadas asintieron.

— El carbino únicamente se obtiene por reacción química en fase gaseosa y se requiere de altos niveles de presión atmosférica sobre el objeto, para formar un sólido de carbino — explicó Sakura, aunque Sasuke ya sabía de aquello, al ser él también un hombre de ciencia, además de ser guerrero — Incluso al ser un intermediario reactivo de corta duración, lo hacen muy complicado de obtener en su estado gaseoso. Se requiere una cámara de vacío casi perfecto para poder obtener el compuesto requerido, para después aplicar una presión tremenda y formar el sólido que es mucho más duro que el diamante.

— Entonces aquello nos indica que aquel templo fue construido por una forma de vida inteligente — dedujo Sasuke — Como sea. Mejor apresurémonos.

Sasuke tomó a Sakura entre sus brazos, sorprendiendo un poco a la ninfa, y la cargó a modo de princesa, de modo que Sakura se sostuvo del cuello de su amado Sasuke-kun y lo miró sonrojada.

— Sostente bien, princesa. Voy a descender de un salto — anunció Sasuke, viendo las esmeraldas de su pequeña novia.

De inmediato, Sasuke dio un corto salto y cayó directo al abismo que tenía al frente. Gracias a que Sakura estaba cargada a modo princesa, apenas el viento de la caída al precipicio hizo que se revelaran sus medias stockings blancas, hasta apenas la mitad de sus preciosos muslos. Kaguya, por su lado, vio cómo ambos chicos desaparecían de su visión, entretanto que el resto de los terrícolas eventualmente se pararon al lado de Kaguya.

— ¿Qué pasó con Sasuke y Sakura-hime? — preguntó Kakashi, ya al lado de Kaguya, quien aún miraba al abismo.

— Descendieron de un salto al fondo de éste precipicio — contestó la albina, por fin mirando al Paladín.

— ¡¿Qué?! ¡¿Acaso ése par de tontos se lanzaron a la nada, así nada más?! — cuestionó asombrada Karin, mirando con algo de temor la gigantesca zanja frente a ella.

— No hay ningún peligro como tal, excepto por la caída de un kilómetro de altura — refutó Kaguya, aunque aquello no ayudaba mucho a su argumento — Quizá en realidad debimos haber usado mi psicokinesis para descender con ayuda de una plataforma flotante, pero Sasuke siempre es impredecible. A veces me sorprende cómo es que Sakura se enamoró de un tonto como él — comentó adicionalmente, resoplando en el acto — Supongo que es cosa de ella...

— Tiene razón, m'lady — secundó Kakashi, con una corta sonrisa — En todo caso, creo que tomaremos su oferta de utilizar una plataforma controlada por su aura, para descender calmadamente. No queremos terminar como acordeones y ser inútiles, de darse un combate repentino.

La albina asintió y extendió al frente su mano derecha. Con su control de elemento tierra, Kaguya arrancó un enorme trozo de roca del muro al frente, aunque lo hizo con la técnica adecuada para no derrumbar la caverna, y con el material de roca formó una grande plataforma de al menos cien metros cuadrados de área y unos diez metros de grosor, además de que lo reforzó de manera tetraedral de modo que su estructura se asemejaba a la de un diamante, con lo cual mantuvo la misma dureza. Kakashi, Tenten, los Uzumaki y Neji aún se sorprendían de las impresionantes habilidades de Kaguya, quien era más que capaz de controlar la magia cuántica a niveles tan elementales. Sin duda las Homo Fata eran seres extraordinarios.

Una vez que Kaguya terminó de construir la enorme estructura de diamante, la peliblanca levitó hasta la misma y aterrizó con elegancia en la plataforma. Después encaró a los demás y les hizo una señal con su mano de que subieran.

— Con confianza. Puede soportar hasta un Yottagramo de peso — aseguró la ninfa.

Naruto se encogió de hombros y saltó a la plataforma. Al aterrizar, el rubio esperaba que se tambaleara la plataforma levitante, pero en vez de ello sintió incluso más firme la misma que el suelo del exoplaneta, el cual estaba constantemente sometido a sacudidas sísmicas intensas. El rubio incluso golpeó levemente la plataforma, en caso de que se desmantelara o algo por el estilo, pero lo sintió sumamente sólido, como una auténtica barrera de metal, o incluso mucho más rígido que aquello.

— No mentía. Está bastante firme y estable — secundó Naruto.

— De ser así, entonces también subiré — dijo Tenten, dando un salto a la plataforma.

La monja cayó en la misma y se sorprendió de confirmar lo que el rubio dijo en un principio, al sentir la plataforma muy estable. Kakashi fue el próximo en subir, seguido de Neji, quienes también confirmaron lo que Naruto mostró en un principio y lo que Kaguya anunció desde el comienzo. Al ver que todos estaban arriba, Karin igualmente saltó y se acercó al centro, donde todos estaban, pues imaginaba que podría tambalearse aquella plataforma y derribarla en el proceso.

— Bien. Todos estamos en la plataforma, así que comenzaré a descender — informó la albina.

Con sus poderes, y rodeándose de un tenue resplandor alrededor de su figura, a la vez oculta detrás de su aura, Kaguya hizo que la plataforma descendiera velozmente. Para evitar que alguien saliera expedido, por el efecto del veloz descenso de la misma, Kaguya creó un campo de fuerza al exterior, apenas una barrera semi-sólida de aura, aunque más con una apariencia entre gelatinosa y acuosa. Karin, quien la tocó con su mano, percibió que tenía la resistencia de la plataforma del suelo que pisaba, pero se estiraba bastante, como si se tratara de alguna especie de goma.

Dejando éso de lado, en cuestión de segundos la plataforma llegó hasta el suelo y se desmanteló justo antes de impactar, de modo que todos aterrizaron con relativa suavidad en el suelo, apenas como si hubiesen saltado de una altura de un metro. Para entonces, Sasuke y Sakura ya estaban analizando algunas de las runas del templo, las cuales parpadeaban constantemente en una tonalidad verde jade y emitían un resplandor que iluminaba la oscura zona del fondo del precipicio.

— Hmm... tal parece que éste templo jamás ha sido explorado anteriormente — mencionó Sakura, incorporándose del suelo — No hay indicios de exploración o de que alguna vez hubo alguna presencia en la zona.

— ¿Quién lo haría, además de alguien como Chaos? — dedujo Tenten — De hecho, todo ésto de abandonar los sellos del universo en puntos arbitrarios a través del Prime me suena extremadamente imprudente de parte de seres quienes, supuestamente, son formas de vida infinitamente superiores a nosotros los humanos. Yo me los llevaría a casa, los guardaría debajo de mi almohada y seguramente con ello estarían más seguros que dispersos a través del universo, en espera de que el bastardo de Chaos los obtenga.

— No creo que sea tan fácil como excavar en el suelo y encontrar oro, Zhang — dijo Naruto, mirando también las runas a lo alto — Tengan por seguro de que nos espera una sorpresa de bienvenida al ingresar.

— Cierto. En la Atlantis, Sasuke-kun y yo fuimos atacados no solamente por trampas convencionales en los templos, sino que un grupo de demonios, liderados por Wraiths mayores, acometieron contra nosotros — rememoró Sakura, levitando de nuevo al lado de su amado Sasuke.

— Lo que quiera que ose atacarnos, lo haré polvo — advirtió Sasuke, tronándose los nudillos — Andando. Terminemos de una vez con ésto, para ir por el siguiente sello.

Sin darle una respuesta a Sasuke, todos siguieron al moreno a sus espaldas. Sasuke removió por completo una enorme roca a la entrada, aunque lo hizo con cuidado de no derrumbar el templo de carbino, pues cientos de miles de millones de toneladas caerían sobre de ellos de no tener cuidado. Tras remover la colosal roca, se pudo ver al interior más runas de las que adornaban el exterior, además de que se agitaban un poco algunas estructuras por el sismo agresivo que azotaba a todo el planeta.

— Ésto está como boca de lobo — dijo Karin, apenas pudiendo ver a la deriva del templo — Además, ha disminuido mucho la temperatura.

— Cierto, ustedes apenas son humanos — dijo la pelirrosa, volteando a ver a los chicos — Denme un segundo e iluminaré debidamente éste sitio.

Sakura levitó a unos metros de los chicos y juntó sus manos en el pecho a modo de rezo, para después cerrar sus ojos y concentrar su aura tonalidad rosado. Pronto, Sakura resplandeció como una hypergigante azul y el interior del templo de roca se iluminó en la misma frecuencia que Sakura expulsaba. La pelirrosa extendió sus brazos a los costados y expandió un destello enceguecedor y muy calorífico, casi como una playa en verano. El templo quedó completamente iluminado, como si el sol mismo hubiese aparecido de repente.

— De acuerdo. La iluminación durará un par de horas, antes de que se extinga la luz y tenga que reactivar el hechizo — anunció Sakura — ¿Proseguimos?

La princesa de las hadas de nuevo se acercó a Sasuke y lo tomó del brazo izquierdo. Todos caminaron al interior del templo, escuchando cómo el movimiento telúrico se hacía más potente, aunque en una frecuencia extremadamente baja y casi inaudible, incluso para las ninfas, quienes tenían un oído más agudo. Igualmente, costaba trabajo mantenerse en pie, especialmente cuando caminaban. Varias rocas caían al suelo, creando pequeños cráteres en el suelo, aunque curiosamente la caverna no se derrumbaba.

Apenas avanzaron unos pasos más, pronto se materializaron del suelo unos extraños golems, no muy altos de apenas unos tres metros, aunque sí que estaban sumamente musculosos y lucían amenazantes. Sasuke de inmediato extrajo su arma insignia, la sanjiegun, entretanto que Sakura materializó en su mano una espada de agua, a presión de Planck, de modo que tenía un filo simplemente brutal que podía cortar incluso una estrella de preones, Kaguya materializó sus espadas jian, mientras que el resto desenfundó sus armas, incluida Karin y sus dagas de combate.

— Lo sabía... No nos darían una buena bienvenida — espetó Naruto, de espaldas a Karin y encarando a uno de los tantos golems.

— Tsk, no tenemos tiempo para perderlo con éstos monstruos — masculló Sasuke, también encarando a uno de los tantos entes de roca — ¡Acabemos con ellos de inmediato!

Uno de los monstruos extendió lo que parecían unas enormes alas de murciélago y se abalanzó contra Sasuke, por lo que el azabache giró hábilmente su sanjiegun a través de su cuerpo, con malabares muy impresionantes y veloces. Sasuke entonces atacó con la sección extrema frontal de su arma al demonio, con lo cual lo partió en dos y el mismo cayó al suelo, como si de una estructura de mampostería se tratase. Otro de los demonios atacó a Sasuke con una patada en picada, pero el moreno paró el brutal ataque al unir las tres secciones de su arma y entonces dio un giro de setecientos veinte grados hacia su derecha y atacó a su enemigo con una patada giratoria inversa directo al cuerpo, con lo cual lo destrozó por completo como al otro.

Por su lado, Sakura evadió un ataque de un enorme golem con unas especies de cuchillas hechas de metal, uno muy exótico y afilado, al desaparecer entre cerezos. Otro de los monstruos reapareció a sus espaldas y le atacó con un corte cruzado. Aparentemente, el demonio partió en dos a Sakura, pero pronto se desintegró el cuerpo de la ninfa en un cúmulo de flores de cerezo y detonaron las mismas, al entrar en contacto con el cuerpo del demonio, debido a que Sakura les invirtió sus polaridades electromagnéticas y las convirtió en antimateria. La explosión fue lo suficientemente poderosa para causar una explosión termonuclear que acabó al menos con cien de aquellos monstruos, al ser aniquilados por la radiación gamma.

Sakura entonces reapareció frente a uno de los tantos golems, quien le atacó con un puñetazo poderoso, pero Sakura evadió hábilmente el ataque con su agilidad extrema, dando incluso un elegante back layout con twist hacia atrás, y entonces atacó al monstruo de metal con un estoque de su espada, mientras volaba en un instante contra el monstruo. La cuchilla de agua, el elemento afín natural de Sakura por esencia, traspasó con absoluta facilidad el cuerpo del monstruo, pues gracias a que estaba por encima de la presión de Planck, el límite de presión ante las leyes de la física actuales, podía cortar prácticamente cualquier material existente en el universo, incluyendo una estrella de preones, de la cual se decía que era al menos mil millones de veces más dura que una estrella de neutrones.

El monstruo soltó una especie de gruñido y se sostuvo el vientre, donde estaba enterrada la cuchilla de agua, una cortadora de agua por jet en efecto, aunque en realidad, al no ser un ser biológico como tal, no emanaba sangre ni mucho menos entrañas. Sakura ascendió su espada de agua y partió por la mitad a su enemigo, de modo que cada extremo cayó al suelo y se destruyó de la misma manera en que una estructura de roca se demolería al caer con mucha fuerza, hablando en Newtons. Otro par de monstruos atacaron a Sakura, formando ambas manos como un mazo colosal, pero la ninfa evadió de nuevo el ataque al usar su impresionante velocidad warp. Con ello, los colosos golpearon el suelo y crearon un colosal terremoto en el terreno, aunque no comparable al que de por sí azotaba a HR 2562b.

Sakura reapareció detrás de uno y blandió velozmente su espada, cortando limpiamente la cabeza del mismo y haciendo que se desmoronara de inmediato. Apenas acabó con el primero, Sakura reapareció frente a otro y lo partió por la mitad, a modo vertical, acabando con el mismo de inmediato. Varios golem rodearon a Sakura, por lo que la ninfa extendió de la nada otra espada de agua, con la misma presión de la otra, además de que dio un elegante giro, similar a cuando una doncella baila waltz, y posicionó sus espadas tal y como lo hacía con sus abanicos de guerra, llamados zheshan. Los demonios, por su cuenta, expandieron unas especies de cuchillas alrededor de sus cuerpos y las formaron como puntas cortantes, además de que soltaron un rugido de guerra.

Todos los demonios atacaron a Sakura, pero la pequeña ninfa desapareció de sus visiones y en el área únicamente se escuchaba el violento corte de las espadas de agua contra la materia de los monstruos de metal, además de que se veía cómo el agua viajaba por el aire, desintegrándose con el efecto de la pérdida de presión, tras el corte en el cuerpo de los golems. Literalmente, miles de cortes aparecieron en apenas unos segundos y después Sakura reapareció al centro, danzando de nuevo elegantemente y colocando sus espadas una en posición diagonal inferior y la otra en posición diagonal superior, la izquierda para ser exactos. Los golems, por su lado, cayeron todos a pedazos al suelo, debido a que recibieron limpiamente todos los ataques de la pelirrosa.

Por otra parte, Tenten evadió una enorme cuchilla que además tenía una especie de sierra que giraba constantemente, la cual partió y serró una enorme estructura de roca, como si se tratara de mantequilla rebanada por un cuchillo al rojo vivo. La pelicastaña saltó hacia su derecha y atacó con una patada trasera de su pie derecho, con lo cual hizo tambalearse al monstruo y que incluso cayera sentado. Tenten entonces giró hacia su izquierda, en un ángulo de setecientos veinte grados, y atacó con su afilada miaodao directo al cuerpo del coloso, logrando destruir sus extremidades superiores. Después de ello, azotó en la cabeza del golem su puñetazo y destrozó la testa de metal del mismo, causando una pequeña sacudida en el suelo y que se resquebrajara unos dos metros de diámetro.

Apenas acabó con uno, la castaña utilizó su largo sable para interceptar un poderoso ataque con una especie de hacha de metal que de otro modo le habría partido en dos. La monja dio un giro hacia su espalda y le atacó a su oponente con una patada de cola de dragón para derribar a su enemigo. Antes de que cayera al suelo, Tenten rápidamente le propinó una patada ascendente y después la chica dio un giro de quinientos cuarenta grados, para entonces atacar a su enemigo con una patada de gancho aérea, directo al torso de su oponente, con el cual lo destrozó completamente.

Por su lado, Karin esquivó con un elegante salto de voltereta a sus espaldas un ataque de un enorme monstruo, quien había formado sus brazos como una especie de bola con pinchos, y después la pelirroja desapareció de la visión del monstruo, al cual atacó con un poderoso zarpazo. Debido a que la pelirroja estaba en su modo Daemon Force, la chica emanó en su garra del tigre una poderosa onda de energía que destruyó al menos a unos diez golems. La pelirroja entonces cargó su aura rojo escarlata y tensó sus uñas, con lo cual emanó adicionalmente una energía en forma de plasma en sus manos.

Karin arqueó sus piernas un poco, miró ferozmente a sus enemigos y después desapareció en una ráfaga, para entonces abalanzarse contra sus enemigos, dejando un camino de energía por donde viajaba. En el aire, apareció una X con un aura rojo escarlata, la cual luego se expandió y viajó contra los golems. En cuestión de segundos, el aura colisionó contra los demonios y detonó con una potencia de al menos un kilotón. La pura energía devastó un área de aproximadamente un kilómetro cuadrado, con ello arrasando una gran cantidad de demonios que terminaron desmantelados por la brutal energía.

Naruto y Kakashi, por su lado, blandían agresivamente sus armas y cortaban con las mismas a sus enemigos. Cada ataque de la enorme espada zweihänder de Kakashi, y de la guandao del Uzumaki, destruían a sus enemigos, todo gracias a la enorme fuerza que imponían el peliplata y el rubio a sus ataques. Naruto, por su parte, levantó a lo alto su alabarda y la giró con fuerza, de modo que creó una poderosa ventisca con forma de tornado, con la cual levantó tanto roca como los seres de metal que les atacaban, los cuales eran destruidos en aquel torbellino que creó, al blandir agresivamente su arma en el aire.

Kakashi, en cambio, giró su espada de manera agresiva y después la azotó contra el suelo, creando un enorme cráter y una sacudida sísmica muy potente, la cual hizo que el suelo se destruyese como si un meteorito hubiese impactado en el sitio. Todos los golems que le rodeaban quedaron atrapados en el enorme cráter que creó con su espada, los cuales fueron finalizados por Hyūga Neji, quien envió por el suelo una onda de energía de plasma tonalidad azul rey, la cual terminó por vaporizar al resto de los enemigos.

Pronto, sin embargo, aparecieron más de ellos.

— Rayos. Nunca vamos a acabar con éstas cosas... — espetó Karin, decapitando con sus garras a uno de los golems restantes.

De la zona trasera a los guerreros, fue disparado un GRB de tonalidad dorado, con lo cual se cavó en el suelo un camino cilíndrico y después arrasó con un gran número de los restantes demonios, además de que provocó una explosión igual de poderosa que el ataque de Karin. Kaguya entonces reapareció frente a todos y movió su brazo derecho desde su extremo izquierdo al diestro y con ello arrojó una barrera de plasma que no solamente viajó como onda de choque ionizada contra otro relativamente pequeño grupo de demonios, sino que también se levantaron múltiples jets de plasma que desmantelaron todo el templo a lo alto, dejando expuesto el santuario al cielo tonalidad rojizo de HR 2562b. Con ello, los golems quedaron convertidos en polvo y partículas subatómicas.

Predeciblemente, algunos otros se formaron del suelo y materializaron en sus brazos un par de cuchillas de metal demasiado afiladas, seguramente con una densidad muy elevada. Los monstruos se movieron como ninjas, moviendo sus brazos cuchillas como auténticas espadas. Sasuke chasqueó su lengua, fastidiado de tener que lidiar con inútiles golem, por lo que arqueó un poco las piernas y levantó las manos.

— ¡Al diablo con todo ésto! ¡Voy a demoler todo éste condenado lugar! — advirtió Sasuke, para que todos los demás se prepararan.

Sakura asintió y voló a lo alto, para después usar su psicokinesis, estirando su brazo izquierdo, y no solamente proteger a sus amigos, exceptuando a Sasuke, con un campo de fuerza, sino que la ninfa levitó aquella barrera con su control de campos electromagnéticos, de modo que todos levitaron en el interior de la misma. Una vez que los demás estaban levitando, Sasuke impactó su puño derecho en el suelo y devastó con su brutal fuerza toda la caverna, haciendo que el piso se demoliera por completo y que cayera a un piso inferior. Sasuke dio un giro en el aire y cayó en una rodilla, entretanto que el resto descendió suavemente, con ayuda de los poderes psicokinéticos de Sakura. El resto de golems fueron destruidos cuando les cayeron toneladas de roca encima.

Todos los demás aterrizaron en el suelo y miraron a su alrededor, viendo que Sasuke había acabado con todos los monstruos. Sin embargo, apenas iban a cantar victoria, todo el material demolido del templo se unificó en un único ser, de una densidad tremenda, el cual estaba hecho de un metal color platino, pero que lucía sumamente avanzado y tecnológico, similar a las aleaciones que el pueblo de Aino sintetizaba. El ser además se rodeó de un par de aros que le orbitaban en posición diagonal, los cuales a su vez tenían dos orbes que estaban hechos de estrellas de preones diminutas.

— ¿Qué diablos es ésa cosa? — cuestionó fríamente Sasuke, posicionándose en su postura del dragón del norte.

Ya veo... Ustedes son terrícolas... — habló el humanoide de metal, el cual parecía un hombre calvo y musculoso, con unos ojos de tonalidad azul rey, bastante intimidantes — ¿Qué asunto tienen aquí, mortales?

Sasuke decidió tomar una postura neutra, un poco sorprendido de que aquel ser humanoide y de unos dos metros, le hablara. Sasuke, sin embargo, jamás bajó la guardia.

— Me imagino que tú eres el guardián del sello de la tierra, ¿cierto? Fueron tus ejércitos los que nos atacaron — dijo Sasuke, mirando directo a los ojos al ser de metal — Por otra parte, lo único que busco es recolectar los sellos elementales del cosmos para prevenir que Chaos sea el que los obtenga y abra el portal al multiverso. No suelo iniciar peleas, como tampoco pretendo causar problemas, pero tampoco retrocederé de un desafío y siempre termino las peleas — remarcó con valor — Tan sólo entréganos el sello de la tierra y nos retiraremos de éste lugar de inmediato.

El ser de metal cruzó sus poderosos brazos y sonrió, riendo levemente.

Demasiado directo y altanero, ¿no lo crees, príncipe Uchiha? — siseó el ser.

Sasuke entrecerró su mirada, impresionado del hecho de que aquel humanoide de metal conociese su nombre. Seguramente debía deberse al hecho de que era un ente muy antiguo, quizá viviendo cuando el universo estaba en su estado primigenio.

— No tengo idea de cómo es que me conoces, además de que aquello no es relevante en éste momento — refirió Sasuke — En todo caso, supongo que nos entregarás el sello de la tierra, ¿cierto? Porque no tengo ningún problema en arrebatártelo por la fuerza.

Sasuke de nuevo se tronó los dedos, buscando demostrar que no tenía temor alguno. No obstante, el ser metálico se rió de nuevo levemente y por fin bajó los brazos.

Me temo no puedo hacer éso, príncipe escarlata. Resulta que el sello de la tierra está contenido dentro de mi y es el que permite que cobre yo forma y tenga un cuerpo material. La única manera en que puedas obtener de mí el sello de la tierra es derrotándome en combate — advirtió el ser de metal.

— Entiendo. Supongo entonces que no queda de otra, mas que combatamos en tu contra — señaló Sasuke, de manera redundante — Bien. De ser así, entonces yo me encargaré de derrotarte.

Sakura avanzó levitando hacia la posición donde estaba Sasuke y detuvo a su amado al extender su mano izquierda enfrente de él. El azabache miró con sus obsidianas entrecerradas a la ninfa, pero obedeció el silencioso mandato de su novia.

— No sé como dirigirme a usted, mi Lord, pero realmente quisiera que nos dijera si hay una manera de que podamos obtener el sello de la tierra, sin tener que combatir — preguntó amablemente Sakura, haciendo rodar los ojos a Sasuke, por su absurdo pacifismo — No me gusta la violencia y realmente quisiera que pudiésemos llegar a un acuerdo de manera pacífica. Estoy segura de que usted es un ser razonable y sabio. La violencia nunca es la solución.

El ser metálico abrió sus ojos ampliamente, realmente no creyendo lo que escuchaba.

... ¿Está hablando en serio? — le preguntó a Sasuke el ser mítico.

El Uchiha encogió los hombros, mientras que Sakura inflaba las mejillas, al sentirse insultada.

— Créeme... ni yo mismo puedo creer que sea así — secundó el azabache, soltando un resoplido, mientras que Sakura soltaba un quejido, aún con sus mejillas infladas.

Como sea, ¿te parece si comenzamos a pelear? Estoy ansioso de saber qué tan fuerte puedes llegar a ser, dragón escarlata.

El ser que parecía una aleación de metales brillantes materializó su cuerpo en lo que parecía limadura metálica, aunque aún mantenía su figura humanoide. Sakura supo que no llegaría a nada, así que suspiró y se apartó.

— Antes de comenzar a pelear... ¿quién exactamente eres tú? — preguntó calmadamente Sasuke.

El ser de metal asintió.

Soy uno de los seres conocidos como Pain Elemental. Somos seres guardianes de los seis elementos del cosmos. Somos entidades que nacimos por bariogénesis y que fuimos encargados con guardar los sellos elementales del universo por Deus Ex Lux — anunció el ser de metal — Mi nombre es Volos, el Pain Elemental de la tierra, amo de la materia sólida y de los metales pesados. A mí me ha sido dada potestad del control sobre los sólidos asociados a la tierra y de ser el guardián del sello de la tierra. Demuéstrame tus habilidades, guerrero dragón, y les entregaré el sello de la tierra.

Sasuke sonrió torcido y tensó sus pies en el suelo.

— Muy bien, entonces. Te demostraré el porqué soy conocido como el dragón escarlata — masculló adamante y algo emocionado el Uchiha — Supongo que sabes que el fuego funde el metal, así que ya sabes lo que te espera.

Volos igual sonrió torcido y emocionado de poder pelear con Sasuke.

Oh sí. Sasuke Uchiha, el temible guerrero dragón y el hombre más poderoso de todo el universo. Será un honor el poder confrontarte en combate — alabó Volos, formando una densa y pesada armadura alrededor de su cuerpo, además de que se puso en una postura de combate — Ataca con todo lo que tengas, príncipe Uchiha, porque yo no me contendré en luchar contigo, incluso si llego a matarte.

Lejos de intimidar a Sasuke, aquello lo emocionó aún más, pues nunca realmente había sido llevado a su extremo en combate, ni siquiera cuando combatió contra Onikage. Quizá aquel extraño ente divino sería capaz de darle una buena batalla.

— De acuerdo. Pelearé en serio desde el comienzo, Volos — advirtió el moreno, soltando unos rápidos golpes al aire — Nadie se menta en ésto. Ésta pelea es únicamente mía y de nadie más — ordenó — Ni siquiera tú, Cerezo.

La ninfa miró a su novio y suspiró. En serio que no entendía aquella manía de los guerreros, como su querido Sasuke-kun, por confrontar en combate a enemigos poderosos. Claro que ella no era una guerrera, y quizá jamás podría comprender las ansias de combate que tenían los guerreros, puesto que ella era una pacifista radical que, si podía, evitaba las peleas y la violencia, a menos que realmente requiriera hacerlo o que tanto su vida como la de sus seres queridos peligrara. Sasuke, por otro lado, había nacido para ser una máquina de combate. Prácticamente entrenado desde niño para la guerra.

— De acuerdo. Supongo que no podemos evitarlo — se resignó Sakura — Tan sólo ten cuidado, mi amor...

Sakura levitó hacia Sasuke y lo besó en la mejilla derecha, haciendo que Sasuke asintiera levemente, además de que le dirigiera una mirada fugaz. Pronto, sin embargo, el príncipe del clan del fuego endureció su mirara y la volvió a Volos.

¿Comenzamos entonces, príncipe dragón? — preguntó el ser de metal, formando sus brazos como dos afiladas cuchillas.

— Por supuesto. Terminaré con ésto en tan sólo unos instantes. Aún tengo otros cinco sellos que obtener — remarcó el azabache.

Muy bien. Que sea una pelea justa y con honor — pidió el ser de metal.

Una feroz pelea estaba a punto de comenzar. Todo mientras Chaos seguía devorando el universo.

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Como de costumbre, agradezco a los que aún leen ésta historia.

No hay mucho que decir de éste particular episodio, salvo que éste marca la antepenúltima saga de ésta historia.

Dicho ello, nos vemos en el próximo episodio, linduras.