Nota de Autora: El pasado 31 de octubre de éste presente año (2020), subí el episodio 92, anterior en continuidad a éste episodio 93, el cual quizá muchos de ustedes, estimados lectores, no tuvieron la oportunidad de leerlo, debido al pésimo mantenimiento que tiene fanfiction con su sitio. A pesar de mostrar que se actualizó la historia, en el sitio no mostraba el nuevo capítulo, todo a causa de un error en el servidor de fantiction (punto) net. Es recomendable que lean el anterior capítulo, ya que si no, no podrán entender éste nuevo capítulo.
Aclarado éso, les traigo el nuevo capítulo.
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Capítulo XCIII: Pain Elemental; Volos.
Apenas terminó de hablar, el Pain Elemental de inmediato se desmaterializó en cientos de partículas pequeñas, en forma de limadura metálica, además de que emitió un extraño sonido electrónico, similar al de las avanzadas máquinas de Juno, y entonces reapareció frente a Sasuke. Al estar impresionado por sus habilidades, Sasuke no pudo evitar un Golpe de Empuje directo al pecho, el cual lo mandó a volar a varios metros a lo lejos, donde se estampó con una colosal roca que se pulverizó al contacto.
Sakura quedó asombrada de la impresionante velocidad de Volos, pues se había movido por encima de la velocidad de la luz, quizá equiparable a la de ella en su forma normal. Una nube de hongo de tierra se levantó a lo alto, en la zona donde Sasuke fue enterrado por el poderoso ataque de Volos, el Pain Elemental de la tierra, quien formó un par de cuchillas, desde limadura metálica, y después enterró sus manos dentro del suelo, levantando del mismo un camino de estacas de metal que viajaban a una impresionante velocidad.
Justo cuando estaba a punto de estacar al Uchiha, Sasuke salió del suelo y cargaba con sus brazos una colosal piedra. El azabache quedó a una altura aproximada de un kilómetro a lo alto, con la roca a lo alto, y entonces enterró su mano derecha en la misma, para entonces dar un giro hacia su izquierda y arrojar con fuerza la monstruosa piedra, de al menos un kilómetro de diámetro, la cual viajó a la velocidad de la luz y se incineró por acción de la fisión nuclear. Por suerte, Sakura se dio cuenta justo a tiempo y creó un agujero de gusano, en el cual desaparecieron todos y reaparecieron demasiado lejos de la zona, en una plataforma de carbino que la pequeña ninfa pelirrosa creó con sus poderes.
Volos, por otro lado, no pudo esquivar la colosal roca que le arrojó Sasuke, así que únicamente se cubrió del ataque con un escudo de metal a su alrededor, usando la misma materia de la zona para protegerse. La colosal roca, incinerada como un meteoro, impactó en la zona con una fuerza de Planck, a la velocidad de la luz, y causó una explosión simplemente catastrófica que bien podría haber aniquilado un planeta como Terra o Juno en su totalidad, dejando polvo cósmico como residuo. La explosión creó una pequeña nova, con una potencia lo suficientemente devastadora como para destruir un sistema planetario en su totalidad, o cuando menos todo el de Terra. La nube de hongo que se levantó se podría haber visto desde al menos un año luz de distancia, además de que la temperatura alcanzó valores absurdos, tanto así que Sakura incluso se vio forzada a proteger a todos en la plataforma con un campo de fuerza de plasma, con el fin de repeler la energía térmica.
Cuando toda la calamidad pasó, Sasuke cayó en el suelo, en una plataforma que estaba estable, a comparación del enorme mar de lava que rodeaba la misma, y después chocó al frente sus manos, creando con ello una onda de choque poderosa, aunque únicamente lo suficientemente potente para dispersar todos los escombros. A lo lejos, se apreciaba una figura de metal que caminaba envuelta en llamas, aparentemente sin mayor daño, por lo que Sasuke entrecerró su mirada y se posicionó de nuevo en su postura del Bei Long Quan.
— Es real la leyenda — dijo aquel extraño androide de metal, con una voz igualmente electrónica, como los mecaniloides de Juno.
Sasuke entrecerró su mirada, desafiando con ella a Volos.
— ¿Leyenda?
El Pain Elemental asintió.
— En el universo, es conocida la leyenda del dragón escarlata y la hada de cerezos, cuyos poderes superan incluso a los de los dioses Primordials. Quizá incluso al nivel de los "Arquitectos del Multiverso"— refirió Volos, sonriendo orgulloso, aunque lucía aterrador, gracias a su aspecto — Sakura-hime es conocida por sus poderes que quizá superan a la princesa Iris, mientras que tú quizá rivalizas con el arkángel Mikhael Andreios.
Sasuke abrió los ojos un poco, sorprendido de escuchar aquellos nombres que únicamente aparecían en relatos míticos, como los anales históricos y libros sobre leyendas y mitología. La princesa Iris era conocida por ser la diosa del cielo y de la esperanza, más que nada porque su símbolo era el arcoiris, además de que se decía que ella personificaba la compasión, la nobleza, la bondad y el pacifismo. Aquella diosa fue conocida por ser la representación de la salvación y de la misericordia, siempre buscando el bienestar de las formas de vida de los universos en el multiverso. De hecho, su personalidad era perfectamente alineada con Sakura Uchiha, antes Haruno, quien también era una pacifista radical y enemiga de la violencia y la guerra.
Mikhael Andreios, por otro lado, era conocido por ser el dios de la guerra, de las artes marciales y de la justicia. De todas las deidades en el multiverso, él quizá es la entidad más poderosa que ha existido, incluso equiparable a Deus Ex Lux, por lo menos en habilidades de combate, dado que Deus Ex Lux únicamente lo superaba en el control absoluto del MEST. En todo caso, Mikhael era quizá el guerrero definitivo, quien se decía que era un hombre indomable, poderoso, valiente y un tanto orgulloso y estoico. Era conocido por ser un guerrero que no le temía a nada ni a nadie y quien, a pesar de ser temido, era respetado por todos los Primordials. Sasuke era la perfecta reencarnación de dicho arkángel, quien por sí solo fue capaz de derrotar a Luzbel o Apollyon, el guardián del trono de Dios.
— Ya veo. Entonces Mikhael y la diosa Iris existieron como entidades en el cosmos primigenio, ¿huh? — señaló redundante Sasuke.
El ser androide asintió, de nuevo.
— Por supuesto. Han existido múltiples multiversos desde mucho antes de que éste universo en particular, donde ustedes habitan, existiese como una zona del espacio/tiempo por separado. Pero en fin. Prosigamos con la batalla, príncipe Uchiha.
Sasuke asintió y corrió en dirección de Volos, quien se arrojó también contra el azabache. Apenas llegaron el uno contra el otro, se atacaron con un poderoso puñetazo al cuerpo, Volos usando una especie de guante de osmio, el metal más denso conocido, y el azabache únicamente soltando un puñetazo con su mano diestra. Al impactar sus puños, se produjo una onda de choque muy poderosa, lo suficiente como para sacudir el planeta entero con un sismo catastrófico, y después ambos se arrojaron varios puñetazos que colisionaron contra los del otro, donde algunos los paraban con sus antebrazos y otros los evadían con gran habilidad. Cada golpe que se arrojaban creaba el mismo efecto que el primer ataque que se dieron Volos y Sasuke.
El androide de metal le dio una patada al moreno, la cual Sasuke detuvo con su antebrazo izquierdo, y el Uchiha reaccionó con una patada de giro inversa, usando su pie izquierdo, pero también fue parado por el antebrazo metalizado de Volos. El ser de metal entonces materializó en sus brazos un par de cuchillas, reordenando las partículas de metal con un campo magnético, y atacó a Sasuke con una serie de agresivos mandobles y estoques que el azabache esquivaba constantemente, aunque algunos de ellos los tuvo que parar con sus antebrazos, donde le producían cortes menores que sangraban.
El azabache lanzó varios golpes cruzados con ambos brazos, además de ataques con sus nudillos que eran combinados en una serie de hábiles golpes directos. El moreno giró hacia su izquierda y lanzó un poderoso codazo a su enemigo, directo al rostro, pero Volos lo detuvo al poner al frente ambas cuchillas de metal. No obstante, Sasuke desvió sus nudillos izquierdos al vientre de su enemigo, impactando a la altura de la boca del estómago el mismo, y después lo combinó con un puño trasero directo al rostro. Al aturdir a su enemigo con aquel ataque, Sasuke lanzó un cruzado de derecha, combinado de uno con su zurda, para después volver a atacar con un gancho de diestra. Tras ello, Sasuke dio una triple patada, iniciando por un golpe bajo, seguido de uno a la altura de la cintura de Volos y después uno directo a la cabeza del ser de metal, con lo cual lo tambaleó algunos pasos.
Sasuke entonces arrojó una patada frontal con su pie derecho, haciendo que Volos retrocediera aún más, y después Sasuke dio un giro de setecientos veinte grados, para atacar con una patada de gancho Inversa con su pie izquierdo, en un acto acrobático e imponente que lucía espectacular, pero que además generaba una fuerza impresionante. El golpe mandó a volar a cientos de metros a lo lejos a Volos, quien cayó eventualmente al suelo y se arrastró por otros cientos de metros, cavando una monstruosa zanja cilíndrica y causando un terremoto con la excavación de dicho cráter de forma de cilindro, de varios cientos de metros de largo.
Apenas se detuvo, Volos se desmaterializó en partículas de metal y viajó a la velocidad de la luz, reapareciendo justo frente a Sasuke, quien esquivó un poderoso golpe de parte de Volos, el cual formó ambos brazos como un enorme mazo, juntando ambas manos a lo alto. El poderoso golpe causó un terremoto a enorme escala, no solamente sacudiendo el planeta más masivo de todo el universo, sino que incluso el tiempo/espacio se agitó brutalmente y la onda de choque que se creó viajó al menos un yottaparsec de distancia, junto con el hecho de que desde el suelo se levantó una ola de marea de tierra que se elevó por encima de la exosfera de HR 2562b y se alzó como un imponente maremoto de tierra, devastando toda la corteza del planeta poco habitable. Era una suerte que Sakura haya protegido a sus amigos con un campo de fuerza de plasma, porque de lo contrario aquella ola de marea colosal los habría desintegrado a todos.
Pronto, tras aproximadamente un par de minutos, la calamidad pasó y todo el terreno estaba transformado en un baldío que se extendía todo el hemisferio donde Sasuke y el resto se hallaban. Literalmente, parecía que dos colosales animales habían excavado toda la tierra y la habían dejado completamente demolida, con nonillones de toneladas de roca y polvo por doquier, ni aún una sola pizca de vegetación. Sasuke chocó de nuevo sus manos al frente de su pecho para mandar a volar los escombros, entretanto que Volos simplemente emergió a la superficie entre una pila de limadura metálica.
Apenas reapareció el ser de metal, como un androide de nuevo, se arrojó ante Sasuke y lo atacó con sus puños y patadas veloces, con sus extremidades cubiertas de una armadura de osmio que le permitía incrementar la potencia de sus ataques de sus ya de por sí increíblemente poderosos golpes que abrumarían a cualquier otro ser. Cada impacto debía llevar la fuerza de Planck impuesta, lo suficiente como para destruir y convertir en polvo una estrella de preones, el material más duro que existe en Prime.
Desde lo lejos, todos los demás observaban impresionados la asombrosa pelea que tenían Sasuke y Volos, pues cada golpe que se daban creaba una onda expansiva muy poderosa, quizá incluso superior a las que producía el agujero negro más masivo del universo Prime, TON 618. Fue en aquel momento que Sakura y el resto se percataron de la monstruosa diferencia de poder que tenían los llamados Pain Elemental en comparación de enemigos anteriores, como los Hechiceros de la Magia Oscura. A comparación de Volos, los anteriores soldados de Kaguya parecían simples hormigas.
— Dios... ésos dos son unos auténticos monstruos... — dijo Karin, impresionada de la tremenda pelea que tenían Sasuke y Volos, el ser de metal con forma humanoide — Si cualquiera de nosotros estuviese enfrentando a aquel raro ser de metal, seguramente ahora mismo ya estaríamos muertos. Quizá solamente Sakura sería la única quien tiene oportunidad contra Volos.
— Debo darle crédito a Sasuke por poder pelear, incluso en éstas condiciones tan extremas — alabó Tenten, viendo cómo el azabache salía volando por una patada de parte del humanoide de metal, aunque pronto se recuperaba y atacaba a su oponente con un puñetazo al rostro, igual mandándolo a volar — La gravedad en éste punto se supone que es mil veces mayor que la de Terra y la presión atmosférica tan alta hace que nos sintamos como si nos estuviese aplastando una tonelada de acero. Y aún con todo ello, ése condenado de Uchiha puede moverse como sin nada — refirió, entrecerrando su mirada — Diablos... odio que Sasuke esté tan por encima de mí. No cabe duda de que es un fenómeno.
— Es obvio. Nosotros no poseemos aquella extraña línea sucesoria de Sasuke, conocida como el Cromosoma Adán, y por tanto somos inferiores genéticamente a él — remarcó Kakashi, igual de impresionado que los demás, viendo cómo Sasuke y Volos impactaban un puñetazo contra el otro — Realmente es una suerte que Sasuke, Sakura-hime y Lady Kaguya estén de nuestro lado, porque como enemigos son temibles. No me quiero ni imaginar qué pasaría con nosotros si fuesen nuestros enemigos. Sería un peor escenario que Chaos Magnus de enemigo...
— Éso nunca pasaría... Nunca más... — rebatió Kaguya, también pendiente de la batalla — Quizá alguna vez fui una escoria de persona, al ser una brutal dictadora, pero ahora he jurado que purgaría la maldad de éste universo, la cual yo misma creé. Y de no ser posible aquello, o en el hipotético escenario de que yo me volviese a corromper, estoy segura de que mi hija es más que capaz de detenerme y matarme, de ser necesario — afirmó.
Sakura volteó a ver a su madre y negó, sintiendo una punzada en su pecho al tan sólo imaginar dicho escenario.
— ¡Mamá, no digas ésas cosas! — le regañó amablemente la pequeña niña ninfa — Tú ya te has redimido y estoy segura de que nunca más volverás a caer en la avaricia que te atrapó en algún momento. Además, nuestro enemigo nunca fuiste tú, sino Chaos que está causando estragos en todo el universo. Es Chaos quien quiere conquistar todo el multiverso y la razón de que estemos en ésta misión.
Kaguya sonrió levemente, pero después negó.
— No sabemos el mañana, Sakura. Puede que, en un dado momento, mi mente se llegue a corromper, hija. Sin embargo, tengo la confianza de que tú podrás detenerme a tiempo y acabar conmigo, antes de que lleve al universo a la perdición.
Sakura negó de nuevo, levitando hasta su madre, a quien le tomó por los hombros.
— ¡No digas incoherencias, mamá! ¡Yo jamás sería capaz de matarte! — aseguró solemne la princesa de las hadas — Si no pude hacerlo antes, cuando eras una tirana dictadora, cuando te llegué realmente a odiar, mucho menos podré hacerlo ahora que sé que eres mi madre biológica y que por fin te has redimido de tus pecados y crímenes.
Kaguya sonrió de nuevo. No cabía duda de que su hija era una niña de corazón noble y puro, quien incluso no podría matar una mosca, a excepción de alguien como Onikage, cuando lo enfrentó en Kepler-443b. Aunque aquello se le podía atribuir más al hecho de que Sakura había perdido la cabeza en aquel entonces, a causa de la "muerte" de Sasuke, quien actualmente estaba peleando ferozmente contra aquel monstruo de metal, recibiendo algunas heridas por aquellas cuchillas de metal, mas nunca mermando en la batalla.
La peliblanca acarició el cabello de su hija, pasando suavemente su mano por el femenino mentón de Sakura.
— Sé que, aún en el peor de los casos, siempre tomarás la decisión correcta, hija — afirmó arbitrariamente Kaguya.
Sakura y los demás volvieron su mirada hacia la pelea, al escuchar cómo Sasuke y Volos se golpeaban en los rostros, mandándose a volar a cientos de metros a lo lejos. El ser de metal se desintegró en limadura metálica y se reformó en una forma muscular humanoide, pero ahora materializó dos estacas de metal en sus manos y se las arrojó a Sasuke, a la velocidad de la luz. El moreno no pudo evitar con éxito el ataque, así que recibió directamente aquellas lanzas de metal en sus hombros, las cuales lo enterraron contra una roca.
Sin embargo, Sasuke tomó ambas cuchillas con sus manos, las extrajo de su cuerpo y las arrojó con mucha más fuerza de la que las arrojó Volos, por lo que ambas lanzas hicieron combustión y viajaron incluso más rápido que la luz. Del mismo modo que con Sasuke, Volos no pudo esquivar dichas estacas de metal combustionado, por lo que chocaron contra su cuerpo y detonaron con la potencia de al menos un teratón, devastando un área enorme con una onda de choque lo suficientemente poderosa para desmantelar al menos un cuarto del planeta HR 2562b.
De entre la radiación de plasma de la explosión, salió Volos a gran velocidad, atacando a Sasuke con un corte en diagonal inferior que Sasuke detuvo con su antebrazo izquierdo, aunque le causó un corte menor en su extremidad. Volos de nuevo atacó con la otra estaca de metal contra el azabache, pero el Uchiha detuvo con su otro antebrazo la filosa cuchilla, sin siquiera llegar a sentir el dolor en su brazo del corte que le causaba. Sasuke giró ciento ochenta grados hacia su izquierda y atacó con un codazo al vientre de Volos, causando que su enemigo se tambalease algunos pasos. De nuevo, Sasuke giró ciento ochenta grados, pero ahora atacó con un puño trasero y de empuje directo al vientre de su enemigo, con lo cual lo arrojó a varios metros al suelo, donde se estampó violentamente su enemigo y creó una enorme zanja de al menos cien metros de diámetro. El golpe fue tan fuerte que Sasuke dañó la estructura interna de Volos, pese a que la limadura metálica que componía a Volos restauró estructuralmente el impacto.
Sasuke no perdió su tiempo y enterró sus manos dentro del suelo, levantando un área colosal de al menos cien kilómetros cuadrados, por encima de su cabeza. El moreno miró con ferocidad a su enemigo, aunque aquello era más una faz de desafío que propiamente de odio, pues Volos era un guerrero honorable, a comparación del resto de los enemigos que ha enfrentado Sasuke. El ser de metal, en cambio, cambiaba a una aleación parecida al mercurio, un extraño metal en estado líquido, en espera del ataque de Sasuke.
El moreno arrojó aquella monstruosa porción de tierra contra su enemigo, quien alzó su puño a lo alto y destrozó la misma con un poderoso impacto, pero para entonces Sasuke apareció a lo alto, con un enorme pilar de roca, e impactó el mismo en el cuerpo de su enemigo, mandándolo a volar a unos metros del mismo. Sasuke saltó de nuevo y azotó aquel pilar sobre el cuerpo de Volos, causando que el suelo se resquebrajara enormemente y que se sacudiera con un corto terremoto. No obstante, Volos se derritió en un metal líquido y apareció a las espaldas del Uchiha, quien giró de inmediato y atacó con un puñetazo trasero a su enemigo, aunque Volos atrapó la mano de Sasuke, al fundir parcialmente su rostro y luego solidificarse en tan sólo un instante.
Sasuke intentó separarse, pero la cohesión del metal era muy elevada, por lo que no lo logró a tiempo y ésta vez el ser de metal le atacó con una patada frontal, arrojándolo contra el suelo, donde el Uchiha se estampó y causó un daño similar al que el androide provocó, cuando el moreno le aplastó con el pilar. El moreno, sin en cambio, se incorporó de un hábil giro en el suelo y después detuvo un puñetazo directo al rostro de parte de su enemigo, reaccionando con un cruzado de derecha a la cabeza de su oponente. Sasuke atrapó las manos de Volos, tal y como éste lo hizo con el Uchiha, y ambos se empujaron el uno contra el otro, incluso enterrando en el suelo sus pies. Para desgracia del ser de metal, Sasuke era abrumadoramente fuerte y eventualmente terminó ganando terreno ante el Pain Elemental.
Sasuke pronto desvió a un costado el brazo derecho de su oponente, conectó una serie de puñetazos traseros al vientre, pecho, cuello y rostro de Volos y después impactó una patada trasera en el estómago de su enemigo, causando que el ser de metal se retorciera por el impacto. Aquel momento fue aprovechado por el moreno para dar un giro de quinientos cuarenta grados hacia su derecha, para después patear con una patada ascendente a la mandíbula de Volos, quien salió volando al aire. Sasuke igualmente saltó a lo alto y atacó a su enemigo con un puñetazo directo al vientre, pero el androide detuvo con sus manos el impacto y reaccionó con una patada tornado directo al costado izquierdo del Uchiha. Sasuke simplemente paró aquel ataque con su antebrazo izquierdo, apenas sufriendo cortes menores a causa de la limadura metálica en la pantorrilla musculosa de Volos.
Sasuke arrojó un haymaker con su puño derecho, pero fue evadido por el ser de metal, quien golpeó con un uppercut al estómago del Uchiha, haciendo que se doblara a causa del impacto. Después de ello, Volos le dio un fuerte rodillazo al moreno, haciendo que escupiera sangre y que se irguiera de nuevo, pero cuando le iba a dar una patada de gancho aérea a la mandíbula, Sasuke dio un giro de setecientos veinte grados y atacó con una Patada de Giro Inversa Aérea con su pie izquierdo y golpeó fuertemente la cabeza de Volos, causando que se desorientara unos instantes.
Aquel momento fue aprovechado por Sasuke para juntar ambas manos con los dedos y para impactarlas en la cabeza de su enemigo, usando una impresionante fuerza. El puro golpe de Sasuke causó una violenta onda de choque muy poderosa, la cual viajó a una velocidad superlumínica y creó un estampido luminoso, cuando la onda expansiva viajó a más allá de la velocidad de la luz, quizá al menos a velocidad warp cien. La onda de choque pronto se expandió a un área de al menos un yottaparsec de distancia y desmanteló toda materia y energía que se hallaba a su paso, aunque, gracias a las habilidades de Sakura, ningún planeta donde hubiese civilización, o de la cual dichas civilizaciones o planetas habitables dependiesen, fueron afectados.
Por su lado, Volos soltó un corto y ahogado grito de dolor y cayó a una velocidad superior a la de la constante de la luz, de modo que igualmente creó una nova por acción del estampido de luz que creó al superar la barrera de la luz, por la fisión nuclear. Volos salió inmediatamente expedido al suelo, donde se enterró bajo la geosfera del mismo y excavó literalmente cientos de kilómetros de profundidad, prácticamente casi llegando al centro geológico de HR 2562b y causando un brutal terremoto que solamente exacerbó el que de por sí azotaba al exoplaneta más masivo del universo conocido. Igualmente, debido a la energía por fisión nuclear por superar la barrera de la luz, Volos fue precipitado con la apariencia de un meteoro, así que cuando por fin colisionó con el sólido núcleo de HR 2562b, se levantó un monstruoso jet de plasma, a una temperatura brutal. Aquel mismo GRB se elevó a por lo menos un año luz de altura desde el centro del planeta, con al menos un diámetro de un millón de kilómetros de diámetro, prácticamente casi partiendo a la mitad el planeta que únicamente se mantuvo estable gracias a su monstruosa gravedad.
Eventualmente, al carecer de las capacidades del control de los campos electromagnéticos, Sasuke cayó al suelo en una rodilla, aunque antes de caer dio una voltereta al frente. El moreno no se conformó con simplemente haber atacado a su oponente con su Doble Impacto Meteoro, sino que el Uchiha levantó a lo alto sus brazos y colisionó con fuerza las mismas en el piso, de modo que sacudió al exoplaneta más masivo del universo con un temblor catastrófico que, de haberse dado en Terra, habría destruido el planeta más habitable en todo el universo Prime. La energía liberada levantó una monstruosa onda de marea que a su vez levantó una poderosa ola circular de tierra, la cual se elevó a cientos de miles de kilómetros por encima de la exopausa de HR 2562b, al grado de que se podría haber visto desde al menos mil millones de kilómetros de distancia a lo lejos. Sakura incluso tuvo que incrementar la fuerza de su aura, con el fin de no solamente proteger a sus amigos, sino para mantener estable a Prime, a causa de la brutal onda de choque que Sasuke creó, la cual viajó la misma distancia que la anterior, aproximadamente un yottaparsec.
Cuando toda la calamidad pasó, Sasuke estaba dentro de un colosal cráter, de al menos diez mil kilómetros de diámetro, aún con las manos apoyadas en el suelo. El moreno se levantó poco a poco y entrecerró su mirada, estando al pendiente de su enemigo, quien aparentemente había sido aniquilado con aquel poderoso ataque. De todos modos, ¿quién podría haber sobrevivido a un impacto con una fuerza tan brutal, como la de la fuerza de Planck? Ni siquiera Onikage podría haber sobrevivido a semejante impacto impuesto por Sasuke, en el cuerpo de Volos. Claro que el mencionado no era propiamente un mortal, o al menos un ser con vida biológica.
— Lo hizo... — murmulló asombrada Karin, viendo la colosal zanja que cavó Sasuke con el cuerpo de su enemigo — ¡Realmente Sasuke derrotó a aquel ser de metal! ¡Dios, Sasuke es increíblemente fuerte!
— Carajo... ni yo misma me habría imaginado que Uchiha era tan poderoso... — masculló frustrada Tenten, impactando su puño en la plataforma en la que levitaban, aislados de la gravedad de HR 2562b, gracias al aura de Sakura — Y pensar que alguna vez lo enfrenté en el torneo que Sir Kakashi auspició en Medel. Sasuke siempre se contuvo de luchar con su verdadero poder, ¿huh? — refirió, un tanto irritada de saber que había una enorme diferencia entre ambos, a pesar de que los dos eran shaolin; Sasuke actualmente retirado — ¡Rayos! ¡Maldito Uchiha!
— La pelea por fin terminó. Era de esperarse que Uchiha terminara siendo vencedor, teniendo en cuenta la manera tan fácil en que abrumó a Chaos, en Kepler-443b — señaló Neji, mientras que Kakashi asentía en apoyo.
— Cierto. Mi yerno es sin duda el hombre más poderoso de todo el multiverso — alabó Kaguya, mirando al Uchiha que seguía pendiente de sus alrededores — Y pensar que Sasuke es tan sólo un humano. Un humano que es capaz de guerrear y vencer en combate a entidades con poderes divinos.
Sorprendentemente, Sakura negó, impresionando a los demás.
— No, no lo hizo — negó Sakura, mirando un punto en específico, con su caleidoscopio de flor de Cerezo activado — No aún.
Todos quedaron asombrados de la negativa de la princesa de las hadas, quien miraba aún la superficie del planeta más masivo del cosmos, al menos el conocido hasta el momento, como si pudiese ver a la perfección bajo los cientos de capas del planeta, y de hecho así lo era. La visión infrarroja le permitía divisar a la perfección a la pequeña ninfa de cabellos rosados la posición exacta de su enemigo. Sakura pronto fue imitada por su madre, quien activó su caleidoscopio en tonalidad ultravioleta, con la cual igualmente examinó el suelo, usando, irónicamente, la longitud de onda infrarroja.
— Santo cielo... No es posible... — murmulló anonadada la princesa de la luna, al no solamente detectar el aura del oponente de Sasuke, sino que también pudo divisar la luz infrarroja que emanaba naturalmente los cuerpos fríos.
— ¿Qué sucede, Kaguya-sama? — preguntó extrañado Neji.
La peliblanca negó levemente, cerrando igualmente un momento sus ojos.
— Ése monstruo aún sigue con vida — anunció la albina, dejando anonadados a todos — ¿Cómo es posible que haya sobrevivido a semejante ataque? Aquel golpe lo debió haber pulverizado, por la acción de la onda de choque.
— Es porque Sasuke-kun no está enfrentando a un simple ser biológico, como nosotros — le interrumpió Sakura, extrañamente calmada para el panorama que tenían al frente — Al no ser un ente con necesidades fisiológicas, como lo somos nosotros los mortales, puede regenerarse a voluntad y mantenerse materialmente estable, sin importar mucho los daños que reciba — explicó, mirando fugazmente a todos, para después volver su mirada al frente — Claro está que, al recibir la fuerza de Planck, debió haber sido desmantelado en una pila de partículas subatómicas. Quizá la misma gravedad del planeta le esté beneficiando para que sus átomos se mantengan unidos y que sea capaz de preservar su figura humanoide.
Y tal y como lo predijeron, el planeta comenzó a temblar violentamente, aunque Sasuke pudo mantenerse firme en su sitio, y una erupción de magma tuvo lugar en el sitio, elevando a lo alto una especie de jet de lava, de donde salió Volos convertido en un metal al rojo vivo, en estado líquido pero aún conservando su enorme figura humanoide. Sasuke gruñó levemente, volviendo a retomar su postura de combate, pero ahora adquiriendo la del dragón del sur. Volos, por su lado, caminó lentamente hacia Sasuke, aún brillando al rojo vivo por la tremenda temperatura a la que fue expuesto al fondo del planeta.
— Tch, eres más duro de roer de lo que me imaginaba — masculló algo molesto Sasuke, al ver a su enemigo intacto, pese a que estaba levemente agitado — No entiendo cómo es que sobreviviste a mi Doble Impacto Meteoro. Se supone que debiste haberte convertido en una pila de neutrinos.
El ser de metal progresivamente fue disminuyendo su temperatura de color, pasando del rojo vivo al blanco y eventualmente a su tonalidad platinada, y sonrió orgulloso. Por su aspecto de androide, lucía sumamente amedrentador, si bien a Sasuke aquello no le afectaba.
— Hace falta más que fuerza bruta para derrotarme, príncipe Uchiha — recalcó Volos, colisionando su puño derecho al frente, contra la palma de su mano izquierda — No se te olvide que soy el Pain Elemental de la tierra y que yo controlo a voluntad la materia sólida. Si la gravedad de éste planeta es tan elevada, así como su presión atmosférica, se debe a mi causa, príncipe escarlata.
Sasuke entrecerró la mirada, ante las palabras de su oponente.
— ¿Con que es éso, huh? — espetó el moreno, mirando directo a los ojos a su adversario — Patrañas. Es imposible que hayas sobrevivido a mi Doble Impacto Meteoro con la simple cohesión que provee la aceleración de la gravedad de éste planeta, aún si es mil veces mayor a la de Terra. Mi ataque debió haber sido lo suficientemente poderoso para convertirte en polvo — rebatió, haciendo que Volos sonría aún más — Algo debió haberte mantenido unido, más allá de la gravedad que se ejerce sobre éste planeta. Ni siquiera un agujero negro habría sobrevivido a mi ataque.
Volos rió levemente, cruzado de brazos.
— Bastante perspicaz, príncipe dragón. No esperaba menos del legendario dragón escarlata — elogió el ser de metal, volviendo a reír levemente — Tienes toda la razón, Uchiha. La gravedad de éste planeta es insuficiente como para mantener mi cuerpo íntegro, ante los brutales ataques que me arrojas — concedió el ser — Lo que realmente mantiene unida mi estructura molecular es una singularidad gravitacional dentro de mi cuerpo, la cual ejerce a su vez un poderoso campo electromagnético que evita que mi figura sea atrapada dentro de un horizonte de sucesos. Aquello me permite mantener un cuerpo humanoide para el combate.
— Hmp, ya veo. Entonces, lo único que necesito es golpearte con suficiente fuerza para desmantelar por completo tu cuerpo — dedujo socarrón Sasuke, sonriendo igual de torcido que su oponente — Éso es pan comido para mí. De todos modos, yo poseo fuerza transinfinita.
Y aún con aquel impactante anuncio, incluso para Sakura, quien abrió sus ojos como platos, Volos se mantuvo sonriente y despreocupado, aparentemente sin inmutarse del hecho de que Sasuke prácticamente rompía las leyes de la física de Prime, cuando se trataba de fuerza y poder. Quizá incluso Sasuke violaba las leyes de la física del multiverso entero, mas ni así el Pain Elemental de la tierra se inmutó.
— Puede ser que lo que anuncias es cierto, Uchiha Sasuke. Es seguro que tengas la fuerza física para destruir mi cuerpo en su totalidad, hasta que termine pulverizado en una pila de partículas subatómicas. Reconoceré aquel dato como un hecho — concedió de nuevo Volos, haciendo que el moreno descompusiera su sonrisa y que entrecerrara su mirada, ante el exceso de confianza de su adversario — Sin embargo, si llegas a utilizar semejante magnitud de poder, en esencia superando la fuerza de Planck, ésta siendo equivalente a 1.21 x 10^44 N, no solamente destruirías mi cuerpo y a HR 2562b, sino que pondrías en peligro a todos tus amigos. Crearías una onda de choque y un sismo tan brutal, a escala del universo entero, que quizá demolerías todo Prime — advirtió Volos, haciendo que Sasuke chasqueara la lengua — Dime entonces, guerrero dragón. ¿serías capaz de sacrificar la vida de tus amigos, todo con el fin de derrotarme? Harías lo que Magnus Chaos habría soñado desde aeones cosmológicos, en el pasado.
Aquello era muy buen punto, pensó el azabache. Si era honesto el moreno, a él realmente poco le importaba lo que pasara con Kaguya, Kakashi y los demás, porque la única persona que realmente le importaba era Sakura Haruno, Uchiha para él y ella. Por otra parte, Sakura bien podría crear una ringularidad espacio/tiempo en la cual ella podría escapar, pero la ninfa se aferraría a salvar las patéticas vidas de Kaguya y el resto, de acuerdo a la opinión del príncipe del clan del fuego. Otro punto era que, tal y como lo dijo Volos, el destruir el universo con semejante fuerza sería contraproducente. No solamente no obtendrían los sellos restantes, sino que Chaos se saldría con la suya, al haber destruido el futuro para los hijos de Sasuke y Sakura. Aquellos que, eventualmente, Sasuke y Sakura tendrían, cuando por fin vencieran a Onikage y volviesen a Terra, para formar un hogar.
Sakura prácticamente pudo leer el pensamiento de su amado, literalmente hablando, todo gracias al fuerte enlace emocional que tenían. La pelirrosa juntó sus manos en el pecho, con sus dedos entrelazados, más como una reacción involuntaria por supuesto, y miró a su novio con sus bellos caleidoscopios.
— Sasuke-kun, descuida... Haz lo que necesites hacer... — le confortó Sakura, a través de su enlace telepático, en espera de que Sasuke lo recibiese — Yo me encargaré de proteger no solamente a mamá y al resto, sino a todos los seres vivos del universo y al cosmos en su totalidad... Te lo prometo...
Sakura esperó unos segundos, en espera de la respuesta de Sasuke, pero éste tardó en responder. Sakura imaginó que su mensaje no había llegado al moreno, quizá por la interferencia electromagnética en la zona, a causa del poderoso campo electromagnético de HR 2562b. No obstante, antes de saltarse a conclusiones, Sakura vio cómo su querido Sasuke-kun se erguía completamente, en una postura neutra, y la volteaba a ver desde lo lejos, aunque Sasuke apenas veía una diminuta figura a lo alto, con un precioso vestido de lolita rosa, con detalles blancos. Lo que sí vio Sakura fue cómo es que Sasuke negó levemente, además de sonreír genuinamente para ella, lo cual, involuntariamente, le hizo sonrojarse a la hermosa niña hada.
— Descuida, princesa. Lo tengo todo calculado — contestó Sasuke, en sus pensamientos, también en espera de que Sakura lo recibiese, aunque en sí dependía enteramente de ella, pues era la ninfa quien controlaba la telekinesis.
Sakura abrió sus ojos ampliamente, además de que parpadeó unas cuantas veces.
— ¿Eh? ¿De qué hablas, Sasuke-kun? ¿Qué piensas hacer? — inquirió la ninfa, con su dulce tono de voz infantil, resonando en la cabeza del azabache.
El moreno sonrió torcidamente, ahora con su gesto altanero, y levantó su pulgar derecho a lo alto, mostrándoselo a Sakura.
— Ya lo verás. Tú solamente encárgate de proteger a ésos zoquetes que están contigo... y también de bloquear cualquier onda de choque que llegue a escaparse de la zona — pidió el Uchiha, volviendo a mirar al frente, a un extrañado Volos.
— Pues... era a lo que me refería, Sasu-chan... pero en fin. Confío en ti, bebé — le garantizó Sakura, sonriendo dulcemente, pese a que Sasuke no podría apreciar su tierno gesto desde aquella distancia.
Sasuke asintió, sabiendo que Sakura sí podía ver sus ademanes desde tan lejos. El azabache de nuevo adquirió su postura del Nan Long Quan, además de que tensó sus pies en el suelo, mostrándose adamante y valeroso ante su oponente.
— Continuemos con la pelea, Volos. Terminaré contigo de un simple ataque. Te lo puedo asegurar — amenazó Sasuke, sin titubeos ni dudas.
Volos entrecerró su mirada, sabiendo que el azabache se tramaba algo. Sin embargo, él, como un Pain Elemental, no se daría por vencido tan fácilmente, a pesar de que se enfrentaba al que era llamado como el segundo dios de la guerra, sucesor tanto de Adán del Génesis como de Mikhael Andreios, el arkángel legendario y el ente más poderoso que haya existido en la historia del cosmos, cuando menos en cuanto a combate se refería. Volos se dijo a sí mismo que ya habían jugado demasiado tiempo y que era tiempo de tomarse las cosas en serio.
— Muy bien. Te advierto que ésta vez pelearé con todo mi poder, príncipe dragón. No más juegos — previno con frialdad, aunque respeto, Volos, el Pain Elemental de la tierra — Ésta vez, voy a pelear en serio, Uchiha Sasuke. Espero que tú también hagas lo mismo. Si he de perder o ganar, lo haré luchando contra un gran guerrero como tú.
Sasuke sonrió torcido y asintió.
— Lo harás. Perderás contra el dragón escarlata — avisó en un mascullido el moreno.
— Aquí voy, entonces.
Apenas terminó de hablar, Volos desapareció de la mirada de Sasuke, reapareció en un cúmulo de limadura metálica y atacó a Sasuke con un golpe de empuje en el pecho del moreno, con lo cual lo mandó a volar por los aires, aunque Sasuke giró suspendido y cayó en una rodilla, parando después un poderoso ataque contra su cuerpo, con ambos brazos. Durante unos segundos, Volos y el Uchiha forcejearon el uno contra el otro, prácticamente igualados en fuerza física, aunque eventualmente Sasuke obtuvo progresivamente terreno por encima del ser de metal, gracias a su fuerza física ilimitada.
Sasuke le dio un rodillazo en el estómago, causando que Volos se retorciera, y reaccionó después con una patada trasera, dando un giro hacia la derecha y atacando con su pierna diestra. El impacto causó que una onda de choque se creara y que el androide fuese mandado contra una roca que se pulverizó, al contacto contra su cuerpo. Tal y como Sasuke, Volos dio una voltereta y formó sus manos con dos ganchos de metal, de modo que los enterró en el piso y se arrastró para frenar su cuerpo. Para entonces, Sasuke ya había corrido hacia su posición y lo atacó con una patada de dragón aérea, aunque ésta vez Volos se arrojó al suelo y pateó el cuerpo del moreno con una patada ascendente. Sasuke giró en el aire y cayó de nuevo en el suelo.
— Eres fuerte, Uchiha, pero careces de a velocidad y agilidad para evadir éste ataque — dijo Volos, licuando sus manos de metal — Te demostraré una de mis mejores técnicas especiales.
De pronto, Volos formó unos extraños cañones en sus manos, como si pareciese artillería pesada de los vehículos de combate que usaban en Juno los soldados. El moreno entrecerró sus ojos, pendiente de las acciones del ser de metal.
— Ése ser... De alguna manera, puede materializar cañones vulcan — dijo Aino, viendo la pelea desde un lugar seguro, con uno de los drones que volaba por encima de HR 2562b — Es increíble que existan seres tan avanzados en nuestro universo.
— La gravedad ha aumentado un millón de veces la de Terra, presidenta — anunció uno de los pilotos de la nave, el cual examinaba datos frente al monitor de la misma — La presión también aumenta considerablemente, cercano al millón de veces la presión de Terra y Juno.
— Entonces, quiere decir que Uchiha está peleando en condiciones extremas — dedujo de manera redundante la morena, mirando a través de una enorme pantalla, conectada al drone, a Sasuke y a Volos — ¿Cómo es que puede permanecer como sin nada en condiciones tan brutales que harían que cualquier humano quedase aplastado en una masa de vísceras y sangre? Además, tal parece que Sakura-hime y los demás también están allá adentro.
— Si no me equivoco, presidenta, la princesa de las hadas creó, de alguna manera, una trampa magnética, con un campo de plasma — confirmó de nuevo el piloto de la nave — Al parecer, como hadas, pueden modificar la neo-mitocondria, mediante la ionización del trifosfato de adenosina, y pueden crear una energía en forma de plasma, mediante la cual pueden manipular toda clase de materia presente en éste universo. Si no me equivoco, a aquello le llaman aura. Incluso pueden modificar su composición química para infundirlo con "elementos", como fuego, agua, tierra y aire, junto con sus derivados, así como magia no elemental.
Aino abrió sus ojos impresionada y se llevó la mano a su mentón.
— ¿Será acaso que pueden manipular la mecánica cuántica y la física de partículas de manera biológica? — se preguntó a sí misma Aino, entrecerrando levemente su mirada, sin mirar a la nada — Tiene sentido... No podría haber alguna otra explicación a la manipulación de la energía, en seres relativamente primitivos como lo son los terrícolas y las hadas. Lo que ellos llaman magia, o lo que se conoce como tal por seres aún más primitivos que las hadas, es en realidad física avanzada — corrigió — Qué interesante. A nosotros nos llevó millones de años el poder manipular la materia y energía a niveles tan avanzados, mientras que a las hadas apenas les tomó miles de años, tomando en cuenta todos los conflictos bélicos que impidieron los avances científicos.
Aino levantó su mirada y activó con su brazalete el drone que volaba en la atmósfera densa del planeta. Éste enfocó a Sakura, quien miraba levemente consternada la pelea, y después enfocó a Kaguya, igualmente pendiente de la pelea de Sasuke.
— Vaya... Si los terrícolas se enfocaran únicamente en la búsqueda de la sabiduría y la evolución de su especie, quizá ya nos habrían sobrepasado en la Escala Kardashev — comentó asombrada Aino, viendo a ambas hadas — Es una lástima que los humanos aún estén perdidos en la avaricia, la codicia, el poder y el imperialismo, por encima de la búsqueda de nuevos horizontes. Ya podrían haber colonizado todo el multiverso para éste momento, teniendo en cuenta cuan avanzados son las hadas, en comparación a como lo éramos nosotros los junonianos, en tiempos prehistóricos.
De vuelta a la pelea, Volos apuntó aquellas armas de fuego a Sasuke y sonrió torcido. Sasuke tensó su cuerpo en su postura de combate, sin sentirse en lo más mínimamente intimidado por aquellas amenazantes armas.
— Prepárate. ¡Recibe mi cañón Gatling! — dijo el ser metaloide.
De repente, cientos de balas salieron de aquellos cañones vulcan que creó Volos, de modo que arrasaron contra Sasuke y con todo lo que le rodeaba. Debido a la monstruosa densidad de Volos, quien infundía con la misma densidad y masa a las balas, comprimidas en una masa de Planck, la fuerza de cada proyectil era simplemente brutal, como si Sasuke estuviese siendo bombardeado por meteoritos de alta densidad, casi infinita. Debido a que alcanzaban la velocidad de la luz, al llevar también una potencia de Planck infundida, cada proyectil combustionaba como un cometa y adquiría un relativamente pequeño, pero poderoso, jet de plasma.
Desde muy arriba, Sakura y el grupo de terrícolas enviados a la misión vieron cómo Sasuke estaba siendo bombardeado por una infinidad de proyectiles sumamente pesados y veloces, los cuales parecían que impactaban a Sasuke al instante, gracias a que viajaban la velocidad de la luz, conocida como constante de la luz, abreviado como "C". Cada proyectil que impactaba en Sasuke creaba una explosión termonuclear de al menos un yottatón de energía, devastando brutalmente el área donde estaba Sasuke, además de incrementar enormemente la temperatura del sitio a niveles peligrosos, por lo menos encima de los ochenta grados centígrados.
Volos apareció más de aquellos cañones de cadena encima de sus hombros y a los costados de su cuerpo, por lo que aumentó la cadencia de tiro de aquellas armas. Todas las balas impactaban limpiamente en el cuerpo de Sasuke, quien estaba sepultado bajo una infinidad de explosiones termonucleares, ondas de choque, plasma sobrecalentado y humo de combustión de materia. De hecho, desde lo lejos, no se podía apreciar absolutamente nada, únicamente una cantidad inmensurable de explosiones brutales que diezmaban la zona y que parecía que se estaba desencadenando el holocausto nuclear. Si aquel bombardeo se estuviese dando en Terra o incluso en Juno, el cual era más grande que el planeta madre de los terrícolas, ya estaría completamente destruido. Quizá incluso con el sistema solar terrícola entero.
— ¡Ése monstruo va a matar a Sasuke! — dijo Tenten, cubriéndose la mirada de la tremenda intensidad luminosa que expulsaba cada explosión — ¡Es increíble que aquel ser sea tan abrumadoramente poderoso! ¡Si hubiésemos peleado con él, ahora mismo estaríamos muertos! ¡Sasuke no durará mucho, si no es que ya está muerto!
Al ver la brutal pelea que tenía Sasuke contra el ser de metal, todos pensaban lo mismo, o al menos casi todos. Tal parecía que Volos estaba arrasando con todo el planeta y con Sasuke, porque no se podía apreciar nada más allá de un sin fin de explosiones termonucleares.
— No, no lo hará — rebatió Sakura, mirando el área donde estaba Sasuke, aunque igual cubriéndose parcialmente de la luminosidad y viento fuerte que producía el ataque del Pain Elemental — Sasuke-kun no se da por vencido por un ataque tan simple.
Todos, exceptuando Kaguya, incluso Aino a través del drone, estaban impactados por el dictamen de Sakura. La ninfa se mostraba tranquila, aunque levemente consternada por el planeta HR 2562b, ya que el suelo se estaba resquebrajando enormemente, sacudiéndose con una magnitud simplemente inmensurable y miles de jets de plasma estaban saliendo del suelo, los cuales fácilmente se escapaban de la exosfera del planeta, a cientos de miles de millones de kilómetros de altura. Si algo estaba en peligro de ser destruido, sin duda era el planeta.
— ¡¿Pero qué estás diciendo, Sakura?! ¡¿No acaso vez que ése monstruo está haciendo pedazos el planeta?! — espetó Tenten, aunque más nerviosa que propiamente irritada — ¡Ése Pain Elemental nos va a matar a todos, después de que acabe con Sasuke!
— Tenten-san quizá tenga razón, Sakura — apoyó Kaguya, sorprendiendo a todos — Ni siquiera yo misma me esperaba que Volos fuese tan poderoso. Quizá es incluso más poderoso de lo que yo misma lo soy... O tal vez esté por encima de Magnus Chaos...
Sakura, sorprendiendo incluso más que Kaguya a todos, asintió.
— Por supuesto. Volos es un ser extremadamente poderoso, capaz de rivalizar con Onikage o incluso de superarlo — secundó la niña hada, dejando a todos petrificados — Sin embargo, Sasuke-kun es mucho más fuerte de lo que ustedes se imaginan. Ninguno de ustedes, ni siquiera tú mamá, lo han visto pelear con sus verdaderos poderes, pero les puedo asegurar de que Sasuke-kun no tiene rival en el multiverso. Ni siquiera yo misma estoy a la altura de las habilidades de mi Sasuke-kun...
Sakura volvió su mirada a los demás, sonrió alegre y les guiñó un ojo.
— Tranquilos, chicos. Les aseguro que Sasuke-kun ganará ésta pelea — prometió la joven ninfa — Quizá deberíamos estar más preocupados por el planeta, porque no creo que siga aguantando toda aquella cantidad de explosiones. Si se ha mantenido estable, es porque la gravedad también se ha incrementado a medida que los poderes de Volos aumentan.
Si antes estaban nerviosos los demás, ahora estaban al borde de un colapso nervioso. Ciertamente, ni se pusieron a pensar que el planeta más masivo del universo conocido, de unas treinta masas de Júpiter, podría llegar a colapsar y destruirse por completo ante los poderes tremendos de Volos. Ciertamente, quizá el mismo Pain Elemental era el que controlaba a voluntad absoluta la gravedad y física del mismo, porque ya debería haberse hecho polvo en su totalidad. Ni siquiera Kaguya, quien rivalizaba con el increíble intelecto de su hija, había pensado en ello. Lo cierto es que Sakura poseía actualmente un coeficiente intelectual infinito y era capaz de ver, razonar y deducir detalles que nadie más poseía.
— En todo caso, incluso por ello pueden mantenerse tranquilos — continuó Sakura — En caso de que, por algún motivo, el planeta llegue a sufrir daños severos, yo me encargaré de frenar su destrucción. Tan sólo necesitaré incrementar la densidad del núcleo de HR 2562b y aumentar la cohesión atómica de las partículas que componen la materia de éste planeta. Tan sólo espero que la batalla no se prolongue más de lo necesario, pues existe un límite físico para la gravedad y la cohesión molecular.
— ¿De qué hablas, rosadita? ¿De qué límite hablas? — preguntó ahora el Uzumaki, caminando un poco en dirección a la orilla de la plataforma que levitaba Sakura con sus poderes.
— Es obvio. Existe un límite para la gravedad y la presión, dentro de las Unidades de Planck, las cuales determinan la cohesión atómica de la materia. Si aquel límite es sobrepasado, se crearía un horizonte de sucesos alrededor de la energía de momento y se crearía un agujero negro — explicó Sakura, materializando en su mano un relativamente pequeño agujero negro, contenido por un exterior de plasma, en una trampa iónica — Un agujero negro con la masa de treinta Júpiters, como lo es HR 2562b, apenas sería un treinta por ciento de la masa del sol, el astro del sistema solar donde está ubicado Terra, pero aquella masa sería lo suficientemente poderosa como para atraparnos a todos y matarnos por la tremenda gravedad de la singularidad espaciotemporal. Tal vez solamente Sasuke-kun sea el único que sobreviva, pero nosotros nos podríamos dar por muertos, dado que el agujero negro nos estiraría como un spaguetti y nos destrozaría en una pila de partículas subatómicas.
Y oficialmente, a Naruto se le criogenizó la sangre de siquiera imaginar dicho escenario. Por supuesto que tenía una base de lo que un agujero negro podía hacer con un cuerpo material, como el de los humanos como él, pero no se imaginaba que su muerte podría llegar a ser tan dramática y terrible a manos de un agujero negro, sobretodo uno relativamente pequeño como el que se crearía a raíz del planeta más masivo del universo.
— Ni siquiera quiero imaginar lo que sucedería si éste planeta fuese mucho más masivo, por decirlo así de millones de masas solares — se dijo a sí mismo el Uzumaki.
Sorpresivamente, Sakura negó.
— En realidad, cuanto más pequeño es el Radio de Schwarzschild, lo cual es la región del tiempo/espacio donde las leyes de la física actual ya no aplican, más expuesta está la singularidad espacio/tiempo y más peligroso es un agujero negro — rebatió la pelirrosa, sin desprender sus preciosas esmeraldas de la pelea — La singularidad espacio/tiempo es lo que te mata, no propiamente el horizonte de sucesos del agujero negro. El horizonte únicamente marca el punto de no retorno, o la zona en la que es imposible escapar. Un cuerpo con una masa finita no puede viajar a más allá de la velocidad de la luz, la cual es la teórica velocidad de escape del horizonte de sucesos de un agujero negro.
— ¿Y qué relación tiene todo ello con el hecho de que un agujero negro pequeño sea más peligroso que uno de mayor masa, rosita fresita? — cuestionó algo aburrido el rubio, pues Sakura no parecía llegar a ningún lado.
— Ésa es la cuestión, Uzumaki-san — espetó la princesa de las hadas, por aquel tonto apodo que Naruto usaba con ella — Cuanto menos masivo sea un agujero negro, menor será su horizonte de sucesos y la singularidad espaciotemporal estará más expuesta. Mejor dicho, el efecto de los tirones gravitacionales se harán más potentes, porque estarás muy próximo a lo que los científicos llaman como la Zona de la Muerte — detalló — Un agujero negro del tipo supermasivo o ultramasivo tiene una zona de la muerte relativamente compacta a su horizonte de eventos, quizá un diez por ciento del radio del mismo o menos, pero un agujero negro pequeño, como el que resultaría de la masa de HR 2562b, tendría una zona de la muerte mucho más amplia, en relación a su tamaño. Si HR 2562b colapsara en un agujero negro, nos mataría a todos mucho antes de que siquiera puedas parpadear, Uzumaki-san.
Sakura lo miró con sus ojos serios y sonrió inocentemente.
— Ni aún viajando a la velocidad de la luz podrías salvarte de una muerte por agujero negro compacto, aún cuando pudieses predecirlo. Terminarías hecho "polvo", mucho antes de que dieras cuenta de que HR 2562b colapsó en un agujero negro.
Naruto por fin comprendió la severidad de lo que refería Sakura. En serio que jamás se imaginó que un agujero negro pequeño sería mucho más peligroso que uno de mayor masa y tamaño. Lo peor de todo es que Sakura lo puso en evidencia frente a todos, al ser sumamente inculto e ignorante en cuanto a física se refería. Aún peor es que Karin parecía reírse de la expresión entre nerviosa e irritada del Uzumaki, pese a que ella misma estaba impresionada del poder de un agujero negro.
— Entonces, ¿un agujero negro es más poderoso que uno grande? — inquirió Tenten, igualmente dudosa de la comparativa entre ambos.
Sakura negó.
— Es más peligroso para nosotros, pero no es menos poderoso que uno pequeño, dado que ambos poseen la misma gravedad, presión y cualidades físicas — aclaró la ninfa ojiesmeralda — En mi ataque insignia, la Danza de la Muerte, si colisionara dos agujeros negros con la masa de HR 2562b, crearía una explosión lo suficientemente poderosa como para crear una hypernova, pero de ahí no pasaría — señaló, aunque con ello tanto Tenten y Naruto ya estaban impresionados — Sin embargo, aquello no sería suficiente como para derrotar a alguien como Volos. Para ello, necesitaría crear un par de agujeros negros de más de un millón de masas solares, lo que se conoce como agujero negro supermasivo. A fin de cuentas, un agujero negro supermasivo, o uno ultramasivo, es mucho más poderoso que uno pequeño, por el simple hecho de que, entre más masa, más energía es liberada.
— Oh, cierto... Entonces, hice una errónea deducción — aceptó Tenten.
— ¡Cuidado! — avisó repentinamente Kaguya.
Sakura se alarmó de inmediato y vio que Volos lanzaba un enorme proyectil de al menos un metro de largo y medio metro de ancho, con una densidad similar a la la densidad de Planck, por lo que Sakura supo que, si impactaba limpiamente en el planeta, se crearía una hypernova al contacto. Sakura de inmediato expandió su aura, con un corto grito agudo, detonando su energía, de modo que una enorme esfera de plasma rosa pálido le rodeó a por lo menos cien metros de diámetro. La ninfa salió del campo de fuerza plasma que creó con sus poderes y extendió su brazo izquierdo al frente, levantando su pequeña mano izquierda, y expulsó una onda de choque de aire puro, la cual llevaba infundida una presión de Planck, con la cual Sakura dispersó la otra onda expansiva, infundida con radiación térmica, de modo que no dañó a ninguno de los presentes, ni siquiera al drone que estaba a lo alto del planeta. Todos, exceptuando Sakura, se cubrieron con sus brazos del tremendo destello luminoso que se provocó, cuando la energía colisionó contra la de Sakura, puesto que la pelirrosa utilizó antimateria para aniquilar las partículas que llevaba la onda de choque del ataque.
Cuando todo se dispersó, había una colosal cortina de humo que cubría todo el planeta y el sistema planetario de HR 2562, además de que la temperatura había alcanzado niveles terribles, quizá a los cuatrillones de grados centígrados. Sakura no se veía afectada por su aura de plasma, la cual creaba un increíblemente poderoso campo electromagnético, de una presión de Planck. El aura de la ninfa a su vez repelía toda fuerza exterior con un empuje brutal, mientras que sus amigos no fueron afectados porque fueron protegidos por la barrera mágica que creó Sakura inicialmente, reforzada además en el interior por otra creada por Kaguya.
Sakura aún tenía su aura rodeándole, mientras tenía su brazo izquierdo extendido al frente y miraba con su caleidoscopio de flor de cerezo. Kaguya fue la próxima en descubrirse la mirada, viendo que estaba una cortina de humo ionizada, plasma en realidad, y que su hija seguía de pie. Los demás eventualmente se descubrieron su mirada, viendo asombrados la devastación que tenía la atmósfera del planeta HR 2562b.
— ¿Qué diablos sucedió? — preguntó Naruto, viendo a todas partes — Tal parece como si hubiese una explosión cósmica en el sitio.
— Más importante, ¿dónde está Sasuke? No lo veo por ningún lado — cuestionó Tenten, tratando de buscar al moreno por todas partes.
— Seguramente lo mató aquel ser — respondió Neji, quien hasta aquel momento se había mantenido callado — Es imposible que haya sobrevivido a semejante explosión. Nosotros habríamos muerto por daño colateral, de no ser por Sakura-sama.
Sakura mantenía su visión en un punto a lo alto, donde se dejó ver eventualmente la figura de Volos. Todos incidentalmente vieron a donde Sakura veía y apreciaron cómo el ser de metal estaba parado sobre una estructura sólida, como un pilar gigantesco. El Pain Elemental tenía sus brazos cruzados, aún viendo al suelo donde, se supone, debería estar Sasuke. Tenía una mirada fría, pero una sonrisa socarrona.
Todo el humo y polvo se dispersó y se dejó ver una colosal zanja que parecía no tener fin, precisamente en el lugar donde Sasuke debía estar. Kakashi abrió sus ojos como platos, tal y como el resto, aunque Kaguya y Sakura se mantenían calmadas.
— No puede ser... Ése tipo realmente mató a Sasuke... — sentenció el Paladín, mirando con sus ojos afilados aquel agujero enorme e interminable.
Volos, por su lado, sonrió aún más malévolo de lo que de por sí lo hacía.
— Bah, qué lástima — espetó Volos, aún cruzado de brazos — Tal parece que Uchiha se murió.
Volos entonces extendió al frente su brazo derecho, aunque no completamente recto, y le hizo una señal a Sakura de que se acercara. Por supuesto, la princesa de las hadas no se movió de su lugar, a pesar de que le devolvía la mirada criogenizante a su enemigo.
— ¿Deseas intentarlo, princesa Cerezo? — preguntó calmado Volos, haciendo que Sakura entrecerrara su mirada — Caso contrario, pueden todos retirarse ahora mismo, sin perder su honor como guerreros. Se pueden retirar todos o ser enterrados en éste lugar, en una venerable tumba a años luz de su hogar.
Sakura miró durante unos segundos a los ojos de su adversario, pero después disminuyó su aura notoriamente, haciendo que Volos entrecerrara ahora sus ojos y descompusiera su sonrisa. El aura de Sakura apenas le rodeó a unos centímetros de su cuerpo, de modo que la pelirrosa aislaba el efecto de la gravedad con el campo electromagnético de su aura, pero la energía expulsada era mucho menor a la anterior, cuando el aura de plasma le circundaba a por lo menos cien metros de diámetro.
La princesa de Iridia entonces sonrió inocentemente, extrañando aún más a Volos.
— No será necesario — repeló la ninfa de cerezos — La pelea aún no ha terminado...
Sakura miró al suelo, donde se supone que debía estar inhumado el cuerpo del cadáver de Sasuke, por lo que también Volos miró al mismo. De repente, desde el fondo del abismo de la zanja, se expandió una nda de choque muy poderosa, de modo que el suelo fue desmantelado con una poderosa explosión. Por consecuencia de la brutal presión de la onda expansiva, la roca y polvo del planeta salieron volando por todo el aire, pese a la brutal gravedad del planeta, lo cual ahora estaba por los billones de veces la gravedad de Terra.
Cuando toda la calamidad pasó, se vio la figura de Sasuke, con las palmas juntas. El moreno apenas tenía quemaduras menores, de primer grado, y un hilillo de sangre que escurría desde la comisura de sus labios. Volos se quedó impresionado de ver al azabache.
— Con que aún sigues con vida, dragón escarlata — masculló Volos, perfectamente audible para todos, gracias a su voz robótica.
Sasuke levantó su mirada y sonrió torcido.
— Lo siento. Hace falta más que éso, si realmente planeas derrotarme — replicó arrogante el azabache, cruzándose de brazos — De hecho, si te soy honesto, mejor te sería rendirte, porque no importa cuánto lo intentes. Jamás podrás derrotarme.
Volos entrecerró su mirara aún más, viendo cómo Sasuke sonreía orgulloso.
— Nadie puede derrotarme. Tanto mi fuerza, mi durabilidad, mi resistencia, como mi estamina, son prácticamente transinfinitos — dijo Sasuke, estirándose el cuello — Aún cuando tú y Chaos me confrontaran al mismo tiempo, ni aún así lograrían derrotarme. Soy prácticamente invencible para cualquier ente en el universo, aún para Deus Ex Lux y Chaos Primal juntos — argumentó, sin borrar su sonrisa — La única persona que rivaliza con mis poderes es Sakura Uchiha, mi esposa.
Sasuke apuntó a la princesa de las hadas con su pulgar derecho, de modo que Volos vio a Sakura y abrió un poco los ojos. La pelirrosa le devolvía calmada la mirada, simplemente sonriendo inocentemente de ver que Sasuke estaba con bien.
Volos, en cambio, hizo un sonido parecido a un chasquido de lengua y soltó un monosílabo.
— Bah, patrañas — replicó el ser metaloide — Si tan sólo es una mocosa de no más de doce años.
— ¿Quieres enfrentarla para comprobarlo? — sugirió el Uchiha, aún sonriente — Ella no suele perder el tiempo en calentamiento o juegos, así que lo más probable es que te haga pedazos en cuestión de segundos.
El ser platinado, de acuerdo a su color, extendió sus brazos al suelo y se dejó caer al terreno brutalmente demolido del planeta.
— No será necesario, porque ella será mi próxima víctima, una vez que acabe contigo, Uchiha — amenazó el Pain Elemental, sin impresionar ni a Sasuke o a la ninfa.
— Hmp, como quieras — siseó Sasuke, retomando su postura del Nan Long Quan — Terminemos de una buena vez con ésto. Aún tengo otros Pain Elemental que derrotar.
— Descuida, Uchiha. ¡Ésta vez, usaré todo mi poder!
Volos entonces expulsó un aura café oscuro, haciendo que Sasuke frunciera el ceño, y su musculatura aumentó notablemente, rivalizando con la del azabache. El aura oscura de Volos le rodeó a unos diez metros a su alrededor, pero era extremadamente poderosa por el efecto que tenía sobre el planeta. Sakura inmediatamente detectó que la gravedad del planeta aumentó a una gravedad de un googolecettaplex de veces la gravedad de Terra. De no ser porque a Sakura la protegía su aura, tal y como al resto de sus amigos, exceptuando a Sasuke, la ninfa habría caído de inmediato al suelo, con aquella pesada gravedad.
Volos entonces materializó una estaca de metal en su brazo derecho, pero ésta tenía la peculiaridad de que estaba cubierta por un campo electromagnético, más concretamente hablando una trampa iónica, por lo que Sakura abrió sus ojos como platos, tal y como su madre.
— ¡No puede ser...! — murmulló asombrada la ninfa, no dando crédito a lo que veía.
— ¡Dios mío...! — secundó Kaguya, igual de asombrada que su hija.
— ¡Sasuke-kun, ten cuidado! — gritó Sakura, colocando sus manos a los costados de su boca — ¡Ésa estaca está hecha de antimateria!
Sasuke abrió los ojos como platos, de la impresión y volvió su mirada a su pequeña novia, quien aún levitaba en el aire.
— ¡¿Qué dices?! ¡¿Antimateria?!
Apenas habló Sasuke, Volos arrojó a la velocidad de la luz la estaca, de modo que combustionó por fisión nuclear, al friccionarse con la materia suspendida en el aire, y entonces la estaca colisionó con el cuerpo del moreno. La explosión resultante fue lo suficientemente poderosa para crear una nova. De no ser porque la gravedad había alcanzado valores absurdos, el planeta habría sido desmantelando en el proceso. Sakura y el resto se tuvieron que proteger de la detonación con ambos brazos, pues la pura corriente de aire era brutal.
Sasuke salió volando a kilómetros del sitio y se estampó contra un enorme muro de roca que fue desmantelado al contacto, resultando otra explosión de menor tamaño, la cual envió polvo y piedras por doquier. Pronto, sin embargo, Sasuke se incorporó lentamente y sangró a causa de una herida en su vientre, aunque sus músculos amortiguaron el daño con la infinita resistencia que poseían. Volos, por su lado, descendió al suelo y se cruzó de brazos.
El moreno escupió sangre de su boca y miró ferozmente a su oponente.
— Tsk, con que puedes utilizar la antimateria — masculló Sasuke, irritado de haberse visto sorprendido.
Volos sonrió malévolo, riendo un poco.
— Yo soy el amo de la materia sólida, Uchiha. Mi elemento correspondiente es el elemento tierra. Ni aún Fenrir de las arcanas elementales posee las cualidades de las que yo poseo. Yo soy un dios para ella — argumentó Volos, volviéndose a cruzar de brazos — ¿Prefieres continuar con ésto, príncipe escarlata? Aún estás a tiempo de retirarte, sin perder tu honor.
Sasuke soltó un monosílabo y ahora adquirió su postura del Hung Ga Quan.
— Me retiraré de éste lugar, cuando haya obtenido el sello de la tierra y cuando te haya convertido en polvo — desafió el Uchiha, tensando sus pies en el suelo.
— Como quieras. Te advierto que no saldrás vivo de ésta pelea, príncipe del clan del fuego.
Volos utilizó un poderoso campo magnético y levantó con ello varias rocas de tamaños enormes, a las cuales les invirtió las polaridades electromagnéticas, convirtiéndolas en antimateria, las cuales después encerró dentro de un campo electromagnético. Apenas lo hizo, Volos arrojó con un movimiento de su mano derecha aquellos meteoros diminutos, los cuales igualmente viajaron a la velocidad de la luz. Sin embargo, Volos los arrojaba entre intervalos, puesto que quería ver qué hacía Sasuke con ellos.
Gracias a sus perfectos reflejos, casi sobrehumanos, Sasuke destruyó la primera roca de antimateria con un poderoso puñetazo, con el cual incluso creó una onda de choque que expulsó una presión de Planck, con lo cual dispersó la energía de la explosión, de modo que Sasuke no recibió ningún daño. La explosión, por su lado, fue aún mucho más grande que la anterior, que combinado con la onda expansiva que Sasuke creó con la fuerza de sus puños, prácticamente sacudió a todo el planeta.
De nuevo, Volos reaccionó con otra roca, la cual Sasuke pulverizó tal y como la anterior, causando el mismo daño y efecto con la onda de choque, tanto de la explosión como la de la roca anterior. Una roca tras otra fue arrojada por Volos, quien lanzaba infinidad de rocas de antimateria, las cuales eran pulverizadas por los puños de Sasuke. Las manos del moreno apenas recibían quemaduras menores de primer grado, pues la onda expansiva que creaba el moreno con sus manos le protegían de todo daño.
Al final, Volos lanzó todas las rocas de antimateria de una sola vez, aproximadamente cien de ellas, y Sasuke simplemente adquirió una postura neutra. Justo cuando estaban a unos metros de él, con sus impresionantes reflejos, Sasuke las destruyó cuando chocó sus manos frente a él, de modo que creó otra onda de choque que las desmanteló al contacto. En el sitio, hubo una explosión de una nova que bien podría haber destruido a todo el sistema planetario de HR 2562. El planeta entero se sacudió con una intensidad brutal, similar a los sismos que provocaban los quasars ultramasivos del cosmos, pero el planeta se mantuvo estable, gracias a la brutal gravedad que ahora mantenía el exoplaneta más masivo del cosmos.
Sasuke entonces levantó su mirada a su oponente y endureció el rostro.
— ¿Qué se supone que pretendes hacer? — cuestionó molesto el azabache — Jamás podrás derrotarme con tan patéticos ataques. ¿O es que acaso tanto temes enfrentarme cuerpo a cuerpo? ¡Vamos, no es justo! ¡Yo no tengo poderes raros de largo alcance! — argumentó el azabache, levantando las manos — Atácame cuerpo a cuerpo y te demostraré que puedo hacerte pedazos.
Volos sonrió y entonces extendió sus brazos a los costados un poco, arqueando igualmente sus musculosas piernas un ángulo de veinticinco grados.
— Muy bien. Si tanto así lo quieres, Uchiha...
El ser de metal entonces expulsó su aura con un rugido robótico y aumentó considerablemente sus energías, de modo que aquel plasma de tonalidad café oscuro creció a unos cien metros de diámetro. La gravedad se multiplicó a valores simplemente absurdos, a un nonilicentillón de veces la gravedad actual, de modo que estaba prácticamente al límite de la gravedad de Prime. Volos siguió aumentando su aura, hasta que alcanzó valores simplemente inimaginables, completamente sobrepasando toda lógica, física y entendimiento. Su aura, de hecho, se comprimió en un horizonte de sucesos y se convirtió en un Kugelblitz, con un poder simplemente tremendo.
Sakura pudo calcular una cantidad de energía simplemente tremenda, contenida en el interior del aura de Volos. Kaguya igualmente quedó impresionada del monstruoso poder que poseía el Pain Elemental, quien parecía superar al mismísimo Chaos.
— ¡Contempla, Uchiha! ¡La fuerza y potencia más altos en todo el Multiverso! ¡El límite de la fuerza y potencia de Planck! — bramó electrónicamente el monstruo.
Desapareciendo de la visión de Sasuke, Volos reapareció frente al azabache y le soltó una poderosa patada en el vientre, haciendo que Sasuke vomitara sangre y saliera volando a cientos de kilómetros a lo lejos. El Pain Elemental volvió a desaparecer y ahora reapareció a las espaldas de Sasuke, impactando un rodillazo en su lomo, para después levantarlo con una patada ascendente y levitarlo por lo alto. Volos saltó de nuevo y quedó a la altura del Uchiha, por lo que juntó ambas manos y tensó sus brazos y manos a lo alto.
— ¡Toma ésto! ¡Un golpe de martillo con un milicentillón de veces la fuerza de Planck! — rugió agresivo el Pain Elemental.
De inmediato, el ser metaloide atacó el vientre de Sasuke con toda ésa fuerza y causó una onda de choque simplemente catastrófica, la cual viajó aproximadamente el diámetro del horizonte del universo en distancia y desmanteló todo lo que hallaba a su paso. Incluso la fábrica del universo Prime se sacudió violentamente y se agitó como si se tratara de una tela en un huracán brutal, haciendo que los cuerpos celestes en el cosmos se agitaran con fuerza. Sakura y los demás no se vieron afectados por ello, gracias a los poderes de la ninfa, en su aura, y la trampa magnética que creó para proteger a los demás.
Sasuke salió expedido al centro del exoplaneta, destruyendo la geósfera del mismo con su cuerpo, pese a que la cohesión atómica a la que estaba sometido lo hacía al menos un nonillón de veces más fuerte que una estrella de preones, el material más duro de todo el universo conocido. Con la excavación del cuerpo de Sasuke dentro de la corteza del planeta, éste se sacudió brutalmente, prácticamente con una intensidad simplemente inconmensurable. Seguramente, de no ser por la enorme gravedad a la que era sometida el planeta, así como la cohesión de sus moléculas, ahora estaría hecho polvo.
Eventualmente, Sasuke golpeó el sólido núcleo del exoplaneta, y desde el precipicio salió una erupción de tierra a lo alto, elevándose como un imponente jet hasta por encima de la exopausa del planeta, por lo menos a un año luz de distancia. Cuando todo pasó, de nuevo se veía un monstruoso cráter de al menos unos cien mil kilómetros de área, prácticamente interminable, y Volos cayó suavemente al suelo, en un área relativamente estable. Todos vieron el lugar donde había impactado Sasuke, quien de nuevo desapareció de la zona, sabiendo que el moreno había sido enviado al fondo de HR 2562b. Sakura igualmente miraba algo consternada hacia aquel orificio, ésta vez sí estaba preocupada por la integridad del amor de su vida.
— Sasuke-kun... — musitó intranquila la dulce niña hada, con su mano izquierda en su pecho.
— Ésta vez, Uchiha no pudo haber sobrevivido. Es imposible que alguien sobreviva a ser golpeado con una fuerza de Planck multiplicada, a la velocidad de la luz, y habiendo impactado contra una superficie que tenga una resistencia que sobrepasa el límite físico — dijo Neji, mirando la posición donde se supone que debía estar Sasuke — Ni aún una estrella de Planck habría sobrevivido a ello.
— Dios... ¿qué tan poderoso puede llegar a ser ése monstruo? — musitó para sí misma Karin, pasmada de ver el daño que provocó aquel Pain Elemental, con su brutal fuerza.
De nuevo, Volos volvió a mirar a Sakura, quien no despegaba su visión de la colosal zanja que daba al centro del planeta más masivo del universo.
— ¿Qué decides entonces, princesa de cerezos? ¿Pelearás contra mí? ¿O te retirarás del combate, sin perder honor? — cuestionó orgulloso Volos, riendo levemente — Aunque haya sobrevivido tu marido, es imposible que pueda continuar después de la paliza que le dí. Quizá ni tú misma podrías salvarle la vida, a pesar de que eres una clériga innata.
Sakura levantó su mirada consternada a la de Volos, clavando sus esmeraldas en los del Pain Elemental. La ninfa dedujo que el ser de metal quizá tenía razón, dado que Sasuke debía estar malherido en el fondo de aquel planeta, encima de que, probablemente, no podría moverse de ahí, a causa de que la gravedad del exoplaneta, al centro, debía estar en el límite de la física. Lo que más le preocupaba a Sakura es que su amado Sasuke-kun fuese aplastado por efecto de la brutal gravedad del planeta, encima de que la presión debía ser terrible allá abajo.
La princesa hada suspiró y tomó una decisión.
— ... De acuerdo, lucharé contigo — dijo adamante la niña hada, haciendo sonreír malévolo a Volos — ... Sin embargo, quiero pedirte, de favor, que me dejes ayudar y tratar adecuadamente a Sasuke-kun primero. Ésa es mi única petición, para confrontarte.
Volos entrecerró un ojo, extrañado de aquella petición, pero después asintió.
— Muy bien. Sin embargo, él ya no podrá participar en la pelea. Ya la ha perdido.
Sakura asintió.
— De acuerdo.
Cuando Sakura estaba a punto de descender al suelo, su madre le detuvo de la mano. Sakura se sorprendió de ver que la albina levitaba a su lado, rodeada de su aura, mientras que los demás chicos aún estaban levitando en la plataforma, protegida con la trampa iónica.
— Yo iré por Sasuke, hija. Tú encárgate de derrotar a ése Pain Elemental — pronunció Kaguya, un tanto consternada por el bienestar de su yerno.
— Mamá... — murmulló la hermosa niña pelirrosa.
— Déjamelo a mí. Yo me encargaré de ayudar a Sasuke y de tratar debidamente sus heridas — afirmó la peliblanca — Tú solamente ocúpate de vencer a aquel monstruo. Chaos nos debe estar pisando los talones.
Sakura vio la seguridad de la mirada de su madre, por lo que ella misma se armó de valor y asintió, sonriendo levemente.
— De acuerdo. Por favor, ayúdalo y no permitas que le pase nada a mi bebé — suplicó Sakura.
Kaguya sonrió igualmente y asintió.
— Déjalo en mis manos. Tú derrota a Volos.
Kaguya comenzó a volar hacia la zanja, entretanto que Sakura encaraba a su oponente. La pelirrosa levitó hasta quedar a un kilómetro de separación de su adversario y entonces soltó un suspiro para relajarse.
— A diferencia de Sasuke-kun, yo no pretendo prolongar más de lo necesario la pelea — advirtió Sakura, afilando su mirada — Acabaré contigo, en unos instantes.
Sakura expulsó con un agudo grito su aura, de modo que se expandió a por lo menos un kilómetro de radio, y el plasma que le rodeaba adquirió una tonalidad rosado gamma, además de que la temperatura que alcanzó el aura exterior de Sakura llegó a ser de una temperatura de Planck, haciendo que el ambiente se calentara por encima del millón de grados. El aura interior de Sakura, de tonalidad rosa pálido, le cubría del brutal daño que sufriría con aquel poder. Volos quedó impresionado de ver que todo el universo en su totalidad se sacudía con la poderosa aura de Sakura, además de que vio cómo Sakura se transformaba en su modo Primordial Alpha Infinity. Las alas de mariposa de Sakura aparecieron, los preciosos tatuajes en sus pómulos de diminutas mariposas y flores de Cerezo se formaron, el caleidoscopio de flor de cerezo se dibujó en su pupila y las antenas de mariposa aparecieron encima de su cabeza. El cabello de la ninfa creció al doble, de modo que le llegaba a la altura de sus pies, sus uñas se colorearon de un rosa pálido y en su frente apareció el sello Alpha Omega Infinity, dentro del corazón magenta claro.
Volos vio que, efectivamente, Sasuke no mentía cuando decía que Sakura era el único ser en todo el multiverso que igualaba los poderes de él. Volos no pudo evitar sentirse algo amedrentado por el increíble poder que emanaba la princesa de las hadas, actualmente levitando por encima de la corteza. La princesa de las hadas expandió sus brazos a los costados, aunque en un ángulo de no más de veinte grados de su cuerpo, y endureció su preciosa mirada caleidoscópica.
— Terminemos con ésto, Volos — enunció valientemente Sakura — Te venceré en cuestión de segundos.
Justo cuando Sakura estaba a punto de atacar a su enemigo, del fondo de aquella zanja salió Sasuke de un salto, cargando una enorme roca de al menos unos diez mil kilómetros de diámetro. El moreno quedó suspendido a un kilómetro del suelo del planeta.
Sakura volteó de inmediato su mirada y se impresionó de ver a su amado quien, aunque ensangrentado, estaba aún en condiciones perfectas de combate.
— ¡Sasuke-kun! — gritó asombrada Sakura, al ver a su amado entero.
— ¡¿Pero qué diablos?! — bramó Volos, viendo a Sasuke en lo alto del cielo.
— ¡Ha! ¡¿Éso fue todo tu poder, Volos?! ¡No me hagas reír! — rugió como un león Sasuke, aún cargando la piedra a lo alto — ¡Te lo advertí! ¡Jamás podrás vencerme, estúpido!
Sasuke rugió de nuevo y arrojó la colosal roca contra el ser de metal, el cual estaba tan impresionado que no la pudo evadir con éxito. La roca colisionó a la velocidad de la luz en el cuerpo de Volos y provocó una explosión de supernova que arrasó con todo el sistema planetario de HR 2562, de modo que Sakura y Kaguya tuvieron que contener toda la materia del mismo sistema con sus auras, o terminaría completamente destruido. El suelo se sacudió con la misma fuerza que lo hizo cuando Sasuke impactó en la corteza del planeta.
Cuando todo pasó, Volos estaba en el suelo, notoriamente lesionado ésta vez, entretanto que Sasuke estaba a unos diez metros de distancia del Pain Elemental, con sus brazos cruzados, mirando a su herido enemigo en el suelo, dentro de una zanja monstruosa, propia de un meteoro. Sakura igualmente se impresionó de ver a Sasuke entero, con heridas menores que le daban una apariencia fiera y sin haber perdido ni aún la más mínima energía. Kaguya y el resto estaban tan pasmados que ni reaccionaron.
— Sakura — le llamó Sasuke a su novia, por lo que la ninfa clavó sus esmeraldas en el cuerpo de su amado — Te dije que no te metieras en la pelea. Ésto es entre Volos y yo — le reclamó, aunque sin levantar la voz.
— Es que yo... — dijo Sakura, aún sin dar crédito a que su amado estaba ahí.
— No digas nada y regresa con los demás — ordenó el azabache, mirando por encima de su hombro a su amada flor de cerezo — Ésta es mi pelea y de nadie más, ¿de acuerdo?
Sakura miró los orbes de su novio. No mostraban severidad, pero sí eran de reclamo, además de consternación. Sasuke no pronunció ninguna palabra, pero le hizo saber a Sakura que le preocupaba que ella saliera herida. La ninfa entonces decidió hacerle caso a su querido Sasu-chan, por lo que la pelirrosa tomó una larga inhalación de oxígeno y lo soltó en un suspiro, con lo cual volvió a su forma normal.
— De acuerdo... Lo siento, Sasuke-kun... — se disculpó Sakura, aunque no había motivos para hacerlo.
La ninfa volvió junto con su madre a la plataforma, a presenciar el resto de la pelea. Por otro lado, Sasuke vio cómo Volos se incorporaba del suelo, aunque un tanto herido a como estaba anteriormente. Incluso se podía ver cómo su cuerpo estaba resquebrajado y se desmoronaba lentamente.
— Tú... ¿cómo es que sobreviviste a ése ataque? — cuestionó el ser de metal — ¡Se supone que nadie puede sobrevivir a un impacto con la fuerza de Planck duplicada, a la velocidad de la luz!
Sasuke soltó un monosílabo y sonrió torcido.
— Te lo advertí. No hay manera en que puedas derrotarme. Nadie puede hacerlo.
Frustrado e irritado, Volos aumentó de nuevo su aura, causando los mismos efectos catastróficos de la vez anterior, entretanto que el príncipe de los Uchiha ni se inmutaba con el tremendo poder que emanaba su oponente.
— ¡Basta de juegos! ¡Acabaré contigo, Uchiha! — amenazó Volos.
— Ven por mi entonces, estúpido — masculló arrogante el moreno, haciendo una seña con sus manos.
Volos desapareció de la mirada de Sasuke, reapareció frente a él y le atacó con un puñetazo al rostro, pero ésta vez Sasuke lo enduró completamente, sin siquiera moverse de su sitio. Volos sintió como si hubiese golpeado el material más duro de todo el multiverso, porque el azabache ni se movió de su sitio, en cambio únicamente sonriendo y riendo un poco. Volos se irritó aún más y giró quinientos cuarenta grados en el aire, para entonces atacar a Sasuke con una patada de gancho aérea, la cual Sasuke volvió a endurar. El ser de metal levantó sus puños a lo alto e intentó azotar un poderoso golpe de martillo sobre Sasuke, pero el moreno impactó un uppercut directo al estómago de Volos, creando en el acto una onda de choque de una longitud de onda de al menos el doble del diámetro del universo observable, además de sacudir todo el tejido tiempo/espacio de Prime en el acto, junto con un temblor brutal.
Volos vomitó una sustancia parecida al mercurio de su boca y se retorció del dolor, al haber sufrido un daño grave por el impacto del azabache. El moreno impactó una serie de ganchos en el rostro de su oponente y después posicionó su puño cerrado a unos veinticinco centímetros del vientre de su enemigo. Volos estaba tan adolorido que no pudo mover ni aún un sólo músculo. Sasuke entonces impactó a su enemigo con uno de sus ataques más poderosos: el Golpe de Diez Pulgadas.
Sasuke soltó un grito grave e impactó su puño en la boca del estómago de su adversario, creando ésta vez una onda de choque de una distancia de al menos un yottaparsec de radio, la cual causó una calamidad incluso superior a la que había provocado con su golpe anterior. De no ser porque Sakura estaba al tanto de proteger el universo con su aura, seguramente ése poderoso ataque habría hecho pedazos todo el universo, o incluso otros paralelos. La energía liberada simplemente era abrumadora, como un millón de Big Bangs en un sólo evento.
En vez de salir volando, Volos fue desmantelado en su totalidad por la fuerza del impacto, por lo que su cuerpo fue desmaterializado por completo y quedó derribado en el suelo. Aún en el suelo, sin embargo, se podía apreciar a la perfección su rostro y las lesiones severas por todo su cuerpo de metal, ahora líquido. Sasuke bajó lentamente su mano y vio cómo su enemigo se reformaba periódicamente, hasta adquirir su forma sólida.
Volos quedó tan malherido que colapsó de nuevo en el suelo, aunque se sostuvo en una rodilla. Por su parte, Sasuke extrajo su sanjiegun de la espalda y empotró la sección extrema contra el cuello del malherido Pain Elemental, quien levantó su mirada a las obsidianas de Sasuke.
— Ríndete, o muere. Tu decisión — sentenció Sasuke, con frialdad pero respeto — Te doy la opción de darte por vencido, dado que eres un guerrero honorable.
Volos vio los ojos de Sasuke y su actual situación. Realmente ya no tenía energías para luchar, porque Sasuke lo hirió gravemente con su Golpe de Diez Pulgadas, encima de que el planeta ya había sufrido varios daños.
Por ello, tomó una decisión, sonriendo genuinamente.
— De acuerdo. Me rindo — dijo el ser de metal, incorporándose con pesadez — Tú ganas, Uchiha. Te entregaré el sello de la tierra. De todos modos, yo ya no puedo seguir peleando y tus poderes están muy por encima de los míos.
Sasuke asintió y retiró su arma del cuello de su enemigo, guardándola a sus espaldas. Progresivamente, el planeta redujo su gravedad, hasta los mil veces por encima de la de Terra, de modo que se volvió menos abrumador para todos, exceptuando Tenten, Sakura y Kaguya. Volos, por otro lado, metió su mano dentro del pecho y extrajo un orbe tonalidad café claro, muy denso y brillante, el cual además emanaba ondas gravitacionales a su alrededor, aunque no propiamente peligrosas. Sasuke pudo percibir además la tremenda gravedad de aquel orbe, tan sólo a la distancia en la que se encontraba.
— Éste es el sello de la tierra, Uchiha — indicó Volos, extendiendo el orbe de aproximadamente un metro hacia Sasuke — Con éste y cinco sellos más, podrás abrir el portal al multiverso. Aunque sé que en tu caso pretendes evitar que Chaos obtenga los sellos del cosmos, ¿cierto?
El moreno asintió.
— Detendremos a como dé lugar a ése maldito. Es nuestro deber, como los guardianes del universo.
— Tan sólo puedo implorar al todopoderoso que no falles en tu misión, Uchiha. Si Chaos llega a viajar al multiverso, ni tú mismo podrás derrotarlo, una vez que obtenga poder infinito — explicó Volos.
— Éso no sucederá. No mientras yo siga con vida — rebatió el Uchiha, viendo los orbes de su adversario.
Volos finalmente le entregó el orbe al Uchiha en las manos, por lo que el azabache lo tomó y sintió que pesaba demasiado, quizá millones de toneladas, sino es que más. Gracias a su fuerza, sin embargo, el moreno no tuvo mayores complicaciones.
— Cuida muy bien de él, Uchiha. El destino del multiverso está en tus manos y en las de la princesa Sakura — advirtió Volos — Fue un honor el haber podido pelear contigo, príncipe dragón.
De pronto, Volos comenzó a desvanecerse progresivamente, haciéndose invisible poco a poco. Sakura, quien ya estaba levitando a la altura de su amado Sasuke-kun, extendió una mano hacia el frente, intentando tocar al Pain Elemental, y se sorprendió de que lo traspasó.
— Lord Volos... — musitó consternada Sakura.
A pesar de que había sido un enemigo, por alguna razón, la ninfa estaba un poco dolida de ver que se desvanecía lentamente.
— Cuídense mucho, Lady Sakura, Uchiha Sasuke, princesa Selene... — mencionó Volos, mirando a los aludidos — El mundo está en sus manos... Sé que Gaia contaba con ustedes, y yo también cuento con que salvarán al multiverso... — agregó, sonriendo genuinamente — Adiós... Fue un honor conocerles...
Con aquellas últimas palabras, Volos finalmente desapareció y el orbe brilló con una intensidad tremenda, aunque no enceguecedora propiamente. El planeta se reformó poco a poco, reparando todo el daño de la brutal pelea entre Sasuke y el Pain Elemental.
— Tal parece que, desde un comienzo, sabía que no podría vencernos en combate — dijo Sasuke, mirando el orbe que aún sostenía en sus manos — Después de todo, fue su plan que lo venciera en batalla...
Sakura juntó sus manos en el pecho, cerró momentáneamente sus ojos e hizo una corta oración en latín.
— Gracias por todo, Lord Volos... — musitó Sakura, abriendo sus ojos lentamente — Le prometo que salvaremos al multiverso, cueste lo que cueste...
Una lágrima fugaz salió de Sakura, pero no era de dolor, sino de esperanza. De ninguna manera, Sakura permitiría que Chaos se saliera con la suya.
Como lo dijo Volos: el destino del omniverso estaba en manos de Sakura y Sasuke.
.
.
...
No es una pelea muy larga, pero tampoco es el antagonista principal. Es tan sólo un guardián del sello elemental y no quise matarlo, porque no es un ser malvado como Chaos. Además, apenas quise demostrar la escala de las peleas que ahora alcanzan ésta historia.
Sin más que aclarar, nos vemos el próximo episodio, linduras.
